OH PEOPLE, Part Time Elegance (April Records, 2025)
* Más info: https://ohpeople.bandcamp.com/album/part-time-elegance
OH PEOPLE, Part Time Elegance (April Records, 2025)
* Más info: https://ohpeople.bandcamp.com/album/part-time-elegance
* Más info: https://hotsak.eus/es/artistas/raspa-garcia-trio/
Los esclavos que llegaron a Nueva Orleans no procedían de África sino del Caribe, y muchas de sus islas estaban bajo dominio español por lo que estos trabajadores forzosos ya venían con una música influenciada por la española, de ahí que Jelly Roll Morton expresase que el verdadero jazz debería de poseer algo de “spanish tinge” (tinte español).
En cuanto al repertorio, pocas sorpresas y muchos temas imprescindibles. El banjo nos da la bienvenida a este disco con una canción que es toda una declaración de intenciones: "Old Fashioned Love" (el cantante invitado es nada menos que Marcos Padilla, de O Sister!) y todo a partir de aquí nos sonará viejo, viejo con el lustre de lo verdaderamente valioso y que vale la pena preservar, temazos que han sobrevivido a todo un siglo a las modas pasajeras, como "St. Louis Blues" (que escribió WC Handy y a la que dio su forma inmortal Louis Armstrong), aquí con unos solos fabulosos a la corneta (con un toque español) y al trombón; "Makin' Runs", atribuida a Buddy Bolden; o esa pieza imprescindible que es "It Don't Mean a Thing" con sus sucesivos solos, siempre al límite, y su juego de llamada/respuesta entre la tabla de lavar y el claqué. El final es una gloriosa versión de "On The Sunny Side of Street" que comienza con un tempo lento, perezoso, que sugiere ese calor de Louisiana, y que conduce a un final lírico, inspirador, a un final estimulante.
MATT WILSON QUARTET, Hug! (Palmetto Records, 2020)
Una idea de lo complejo que es hacer música divertida es la cantidad de instrumentos que aparecen en el disco: Jeff Lederer, por ejemplo, toca los saxofones tenor, alto y soprano, además del clarinete y la flauta (y canta), Kirk Knuffke toca la corneta y la corneta soprano (también canta), Chris Lightcap toca el bajo acústico, eléctrico y el de 8 cuerdas (canta) y Wilson toca batería y xilófono (y canta, claro, como todos aquí) .
Desde el primer tema, con ese solo espléndido de Lederer (sobre la inspiración de Ammons), percibimos que estamos ante una fiesta de jazz. El cuarteto pone la música sobre la mesa como un banquete, derrochando arreglos, recursos, sospresas. Imposible no engancharse. Por destacar, destacaría "Sunny And Share", un homenaje a Sonny & Cher donde toma patrones de dos temas pop ("The Beat Goes On" y "I Got You Babe") y los pasa por el tamiz de Ornette Coleman, con un Lederer brutal haciendo chillar al saxo alto y unos cambios de ritmo sorprendentes. Otro tema a destacar es "Man Bun", donde utiliza una melodía aparentemente sencilla para jugar, escribiendo la métrica para construir una marcha como si todos los instrumentos fueran de ritmo o percusión.
En resumen, un disco para jugar, para explorar posibilidades sin miedo a la complejidad y, lo mejor, que parece sencillo porque suena amable, ya que no busca la atonalidad ni el ruido. En consecuencia, suena optimista, dentro de la filosofía wilsoniana. El propio baterista admite que lo grabó en estos tiempos de confinamiento obligado con la intención de mostrar la felicidad de estar en compañía (el cuarteto lleva muchos años compartiendo escenario), una especie de abrazo en tiempos complicados.
* Web: mattwilsonjazz.com
Seguimos persiguiendo y constatando la delicia de encontrar jazz por las calles de Madrid. ¿Han quedado atrás aquellas prohibiciones y aquellas restricciones impuestas por anteriores ayuntamientos? No. Pero lo cierto es que no hay mañana que pasee por el rastro y no tenga que dejarme arrastrar por la dirección que marcan unos compases de hot jazz. Hace unos domingos me encontré con la Barba Dixie Band, tocando bajo el gélido sol de enero en la calle Embajadores.
Madrid siempre ha sido una ciudad de contrastes y de sorpresas. Por eso, tras leer hace meses las dificultades y trabas municipales impuestas a la música en la calle (algo que no sabemos si el nuevo ayuntamiento cambiará), es toda una sorpresa encontrarse en plena acera a unos músicos soberbios haciendo auténtico hot jazz. El momento engancha, tienes que pararte. Algunos niños y alguna señora bailan. Los arreglos son fluidos y excitantes. Dejar una moneda sería una injusticia. Hay que comprar el CD y llevarse este trozo de magia callejera a casa.
Domingo pasado. Noviembre. Primera vez en una eternidad que visitaba el rastro. Sueño y ganas de que llegue la noche para ir al Festival de Jazz de Madrid (esta noche tocaba Eliane Elias). El cielo, plomizo, llenaba de urgencia cada curiosidad en cada puesto, en cada tienda, y, al final de todo (si comienzan, que es lo mejor, de abajo a arriba, subiendo Ribera de Curtidores para terminar con unas tapas en La Latina)... Pues eso, al final del todo, cuando ya era el momento de salir de la marabunta, un cuarteto en la acera. Banjo, saxo tenor, clarinete y contrabajo. Un cartel: Madrid Hot Jazz Band y una caja con ejemplares de su disco. Tentación.![]() |
| Nada como un buen solo |
En cuanto a la música, los arreglos, tanto vocales como instrumentales (y en este álbum los vientos), siguen estando a una altura notable. El disco incluye, además, una nómina brillante de músicos invitados en la grabación, incluidos coros, claqué (Samuel Rigal), cuarteto de cuerda (en "Moonglow") y una pequeña brass band (Juli Aymí al clarinete y saxo alto; Julien Silvand, trompeta, y Josep Tutusaus, trombón). A estos no sé si llamarlos artistas invitados o no, pero están ahí: Amalia Comino, Daniela Huertas y Abril Cabra son los bebés que ponen voz a "The Baby Rag" (Matías Comino), uno de los temas originales del álbum, con una letra muy divertida que recuerda las de Fats Waller.Stay away from me before my
morning coffee,
it's the most important rule.
I can't have a conversation with you,
I'm dozy, woozy, clumsy, still asleep!
(Oh, honey...)
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| Fotografía de Guille García |
J,ER: Háblanos de Sarita Brown, esa voz inspiradora
que complementa el dúo Satellite. ¿Cómo y dónde encuentras una maravilla así?
En Jazz, ese ruido creemos en la Navidad, ese milagro que transforma a las personas llegada esta época del año y nos devuelve la sensación de que la vida, con crisis o con telebasura, puede ser como una película de Capra, como un paseo a media mañana o como una balada de jazz. So what?