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JAZZ DE VERANO

SCOTT DUBOIS, Summer Water (Watertone Music, 2021)

El álbum comienza con un ir y venir de arpegios. El ritmo es persistente pero cambiante. Recuerda a las olas del mar y, por extensión, a un día de playa calmado y soleado. El guitarrista de Chicago Scott Dubois continúa con este Summer Water la estela de sus anteriores trabajos Winter Light (ACT, 2015) y Autumn Wind (ACT, 2017), inspirados en la naturaleza y en las estaciones, con la diferencia de que estos trabajos anteriores estaban grabados en formato de cuarteto y Summer Water es un enorme solo de guitarra, introspectivo y expresivo, valiente como todos los discos que llevan la palabra solo. 

Scott Dubois nació en 1978. Se formó en Nueva York y en 2005 fue semifinalista en la Thelonius Monk Jazz Competition. En 2018 ganó el premio ECHO, el equivalente alemán al Grammy norteamericano. Además de los discos citados, ha grabado dos con su quinteto y David Liebman para el sello Soul Note: Monsoon (2004) y Tempest (2006), que, como sus títulos indican, también están inspirados en la naturaleza. En su media docena de álbumes como líder, ha dirigido un quinteto y un cuarteto antes de llegar a la libertad de este disco en solitario.


Toda esa libertad se transforma en sentimiento a través de los acordes impresionistas de Dubois. Busca constantemente una introspección que resulta fructífera. Crea atmósferas de una bella fuera de lo normal, una belleza nada estereotipada sino inusual, de una modernidad casi europea. Su libertad viene del free jazz pero ha evolucionado dentro de los parámetros tonales. Escapándonos del jazz, hay algo de Mahler en su sensibilidad hacia la naturaleza y quizás algo de Ravel, o de lo que Ravel debe a Debussy...

En cuanto a estructura musical se refiere, el compositor juega aquí con la memoria musical del oyente: los temas están reflejados como en un espejo cuya imagen va y viene. En la dicotomía mar y río, agua salada y agua dulce, el tema 1, titulado "Into River Fog" se refleja en el último ("Into Sea Fog"), tanto en melodía como en estética. Lo mismo ocurre con el 2 y el 10, el 3 y el 9, el 4 y el 8, el 5 y el 7, quedando una isla en medio que es "Storm Where the River Meets the Sea", muy expresionista, lleno de disonancias que aluden a la presunta tormenta, y que sirve de nexo. Una manera de presentar los temas que juega con la sensibilidad del oyente a través de la retentiva... y de la imaginación porque la música siempre es una metáfora, invita a imágenes mentales y, en el fondo, Dubois compuso este Summer Water en , según sus propias palabras, "durante un amargamente frío invierno de Chicago".

El resultado es tan plástico que hace imperceptible la frontera entre lo escrito y lo improvisado. Pero la sensibilidad está ahí, envuelta en su técnica, que explora, con variaciones y juegos, todas las posibilidades tímbricas y de color de su guitarra para contarnos lo que siente de una manera casi íntima. 

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* Web: www.scottdubois.com

DESTELLOS

KEITH OXMAN, Glimpses (Capri Records, 2018)

"Keith Oxman ha aprendido a trabajar con un pie en el presente y otro en el futuro, al tiempo que se inclina fuertemente hacia el futuro", dice Benny Golson. Esta contundente frase del gran tenor de Filadelpia encabeza la nota de prensa que anuncia el nuevo disco de Keith Oxman, un saxofonista que aporta calidad y frescura a un tema que algunos modernos consideran conflictivo: mirar al pasado. Claro que Oxman, como bien dice Golson, no se queda ahí sino que bebe de la tradición para mirar al futuro.

Con este inconformismo musical y la calidez de su manera de frasear, Oxman practica un hardbop elegante, especulativo pero cálido con su cuarteto (Jeff Jenkins al piano, Ken Walker al bajo y Tood Reid a la batería), a los que se une el incombustible David Liebman en los saxos tenor y soprano. Admirador y estudioso, Keith Oxman admite haber repasado, escuchado y transcrito solos de Parker y Coltrane a lo largo de cuatro décadas. De alguna manera (y a otro nivel) hay mucho de Coltrane en las composiciones que Oxman ha grabado en este disco, pero esta inspiración coltraniana no es algo tan banal como unas versiones o unas transcripciones. Tiene que ver más con la inspiración y la personalidad (léase armonías, técnica, fraseo...) y para ello ha contado con una colaboración de lujo en el álbum, la de David Liebman, quien, después de más de 200 discos como líder, últimamente parece hiperactivo y omnipresente, apareciendo en muchas grabaciones que nos llegan. Liebman conoció a Coltrane y fue el punto de partida para dedicarse al jazz. Posteriormente, grabó homenajes personales a Trane como Homage To John Coltrane (Owl Records, 1987), Joy: The Music Of John Coltrane (Import, 2014), o con compañeros de lujo como Joe Lovano: Compassion: The Music Of John Coltrane (Resonance, 2017) o como Wayne Shorter en A Tribute To John Coltrane (Columbia, 1987). 


En el disco que nos ocupa, resulta brillante la conjunción de estos dos tenores (Liebman toca también el soprano en algunos temas), un tándem que no surge por casualidad. Ambos beben de Coltrane y de una época (no olvidemos que Liebman tocó con Miles, con Elvin Jones...), por lo que, como el título sugiere, hay destellos de mucha Historia del Jazz en algunos pasajes. Lo atestiguan los solos de "Trane's Pal", una composición de Oxman que alterna un chorus muy hardbop con solos inspirados y elegantes, que recuerdan a la primera época, la más bop, de Coltrane, aunque mi tema favorito es el pegadizo "Shai", también compuesto por Oxman, que lleva esta filosofía al máximo, con un estribillo adictivo, cercano al soul jazz o al funk si prefieren la definición, con una sucesión de solos afinados a la altura de un jazz que sólo parecía posible en la Costa Oeste en una época lejana y que hoy resulta inspiradora.  

Glimpses es un buen disco. Dejará satisfechos a los aficionados al jazz, aunque Coltrane es Coltrane y los reflejos son sólo eso, reflejos.



FREE JAZZ ENTRE AMIGOS

NO FAST FOOD, Settings For Three (Corner Store Jazz, 2018)

Dos semanas atrás hablamos de la formación de Phil Haynes Free Country, con su original revisión del rock y el jazz de los 60. Hoy volvemos a Haynes con No Fast Food, trío que completan Drew Gress al contrabajo y David Liebman en los vientos,  y que desarrolla un jazz libre, de estructuras cambiantes. La experiencia acumulada en sus discos anteriores produce un sonido orgánico y fluido.


Pero, al contrario que en sus disco anteriores, este Settings For Three no ha sido grabado en directo; a pesar de lo cual, hay una intensidad patente en los temas. Escuchen: 


Pulsen play. En la intro, un Liebman muy especulativo en la flauta de madera da paso a un breve diálogo con el contrabajo, diálogo que se rompe cuando Haynes arremete con fuerza y con ese ritmo desestructurado que, de alguna manera, tiene sentido. Y el saxo. Un comienzo muy energético y eléctrico que es la línea fundamental de álbum, aunque el siguiente tema del setlist ("Joy") se caracterice más por su poesía atmosférica. Aquí Liebman muestra una cantidad fascinante de recursos. En general, los tres músicos lo hacen pero la capacidad de Liebman en la flauta o en el saxo para mostrar belleza, lírica o melódica, y al momento siguiente deshacerse en pasajes atonales, rotos, aparentemente sin sentido pero orgánicos, es fantástica. "String Theory" ofrece también una balada emotiva pero más nocturna y conmovedora.


"Blue Dop" tiene un groove de contrabajo de esos que hacen que se muevan los pies. Blues con fuerza y ritmo, un campo abierto para la libertad expresiva, como en "Whack Whap", que comienza de repente, sin intro, como si llegáramos tarde, a mitad del tema, un perfecto desorden donde cada músico se explaya a su manera, con humor, y con recursos y más recursos. Humor hay también en el título "Longer Shorter", homenaje al saxofonista con un contrafact de su tema "Pinocchio". El álbum termina con "Shramba", una vuelta de tuerca a la samba con un Haynes hiperactivo, reconstruyendo y reinventando (con la complicidad de Gress) el ritmo salvaje de la samba hacia algo cerebral y más complicado de lo que pueda parecer a la primera escucha. Por encima, un Liebman con toda la libertad del mundo para inventar.

No Fast Food son:
Phil Haynes, batería
David Liebman, saxo tenor & soprano, flauta de madera
Drew Gress, contrabajo