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UN PRESENTE CON FUTURO

DANIEL FERRUZ, Un presente (Underpool, 2025)

El pianista Daniel Ferruz, zaragozano afincado en la escena jazzística barcelonesa, publica este año su tercer álbum, Un presente, tras sus Noctis (Fresh Sound New Talent, 2019) y Miradas (Underpool, 2022). Con un lenguaje pianístico propio, que suena a jazz contemporáneo y en algunos momentos también a clásica europea (Schumann) y española (Falla), el nuevo disco de su cuarteto (Joan Mas al saxo, David Mengual al contrabajo y Adrià Claramunt a la batería) persiste en este lenguaje con temas compuestos por el mismo Ferruz, donde expresa, sin prisas y sin artificios, su manera de hacer música: falsas baladas llenas de inspirados fraseos al piano y al saxo, ambos protagonistas; experimentaciones híbridas donde se alimenta de influencias reconocibles (y no solo jazzísticas); vitalismo en temas casi cantabile... y canciones llenas de poesía (con la voz de Eva Lago).


Lo más fascinante de este músico es que tiene una voz ecléctica. Baste escuchar el primer solo de este álbum para percibir que su piano se mueve de una influencia a otra sin dificultad. Este plurilingüismo musical a veces solo se puede sentir, no se percibe de manera consciente, ya que Ferruz pasa de un lenguaje a otro con una naturalidad engañosa. Lo mismo ocurre con las composiciones, todas originales. "La escuela" es un tema contemporáneo, cantable, que, de repente, se engancha a un solo de piano perfecto, dentro de la tradición, empujado por una sección rítmica potente (ese walkiing bass repentino).

De los aires festivos y tropicales de "Leo" al lírico "Ms. Rossoff" hay un salto cualitativo, con aires líricos que impactan por su brevedad. Como compositor, Ferruz sabe cómo jugar con los sentimientos. En "Un presente", por ejemplo, las notas largas del saxo de Joan Mas nos llevan a terrenos nostálgicos que el solo de bajo alimenta a la vez que nos prepara para un solo de piano que crece a medida que va dejando ideas acorde por acorde. El disco contiene joyas que sacuden al oyente, como "Doce", un tema  a piano solo (hay dos más en el álbum) que se aleja del jazz y que, sin embargo, nos remite, de una manera apasionada, emocional, lírica, a aquellos conciertos a piano solo de McCoy Tyner publicó en los 90.

Ferruz captura en Un presente la necesidad de vivir cada momento, y su disco late en cada tema, en cada compás, en cada nota, con guiños, sorpresas, modulaciones y juegos que piden escuchar el álbum con atención. 

* Más info: www.underpool.org/releases/un-presente/

JAVIER BRUNA Y UN PIANO

JAVIER BRUNA, Suite mínima (2024)

Este debe ser un artículo necesariamente mínimo (y breve) sobre una obra muy breve, una suite para piano en cuatro movimientos que dura solo 7 minutos. Dicho así, podría parecer un capricho, la obra de un artista perezoso o incluso un chiste, pero no lo es. En esos 7 minutos hay tanto sentimiento, tanta luz, tantas referencias al impresionismo de Satie o las teorías de Mompou que se agradece la brevedad para poder escucharla una y otra vez, una y otra vez...

El artista "perezoso" es nada más y nada menos que Javier Bruna (Tudela, 1975), a quien todos conocemos como saxofonista (también flautista) y como compositor prolífico que ha transitado por terrenos tan movedizos como la fusión de folkore con jazz en su proyecto Bruna Sonora (Tarareando fue su debut como líder en 2018), la samba (Sambay), el jazz moderno (Jazz in Trio) o increíbles rapsodias llenas de influencia como su reciente Ritual de 2022, donde ponía sobre la mesa herencias musicales que iban de Manuel de Falla al swing, pasando por Cuba, la bossa nova, Gershwin...

En esta obra Suite mínima con un solo músico, la pianista Bea Montero, que asume con precisión y una conmovedora sutileza las ideas de la partitura, delicados acordes cambiantes, notas sueltas, impresionistas, que no eluden una búsqueda de la belleza y que nos llevan en algún compás a Debussy.

Puede que no sea jazz ni vanguardia, pero su belleza y valentía deja todo dicho... en 7 minutos.



* Se publica el 1 de dciembre. 

* Web de Javier Bruna: www.javierbruna.com 

TRADICIÓN PERSONAL

ALBERTO VILAS, Once cancións e unha danza (AMG, 2023)

Cada nuevo disco del pianista Alberto Vilas es un regalo para los oídos más exigentes. En este nuevo proyecto, titulado Once cancións e unha danza, busca en la tradición de su tierra, Galicia, para sublimar recuerdos y raíces en una serie de melodías de una belleza enorme, temas donde se funden folkore y jazz con una naturalidad abrumadora. Vilas es gallego y es jazzista, y ambas facetas conviven con una elegancia suprema. Como dice en la nota de prensa, parte de canciones que ya existen para buscar una nueva forma de creación. 
Nos cuenta Alberto Vilas: "No es una obra de recopilación de música popular, como había hecho Bartók y otros en su momento, sino un trabajo de buscar dentro de mí. [...] Llevo muchos años escuchándolas y cantándolas. Lo que hice ahora fue soltarlas, pero salieron mezcladas con todas mis experiencias e influencias acumuladas a lo largo de mi vida, con nuevas formas y nuevos colores."
Alberto Vilas es un hombre de jazz, por lo que elementos de la gramática del jazz salen a la superficie aquí y allá aportando esa novedad que convierte a estas composiciones basadas en viejas (y bellamente nostálgicas) melodías en algo nuevo e inspirador, tanto que a veces es difícil descifrar la canción de la que partió... 




Destacaría el precioso final de "Catro vellos mariñeiros"; la sensibilidad con que interpreta "La Portela", con sus cambios de ritmo; la "Danza das espadas" con sus notas altas y ese delicioso contraste de la mano izquierda; la delicadeza de ese tempo lento en "Ven bailar Carmiña" o la forma en que el piano canta en "Collín toxos e flores"... porque, en el fondo, todas son canciones (y una danza).

La naturalidad con que suenan los temas es soberbia. Se percibe que Vilas siente los temas. Los desarrolla con una belleza fresca, como recién salida de la inspiración, lo cual no es sino trabajo de compositor: se inspira en temas populares pero no los versiona sino que los recrea de una manera sofisticada y imaginativa. Y ahí se nota la pericia del compositor e improvisador que demostró Vilas en sus anteriores discos

No es jazz pero hay jazz en Once cancións e unha danza. No es un disco de jazz pero es un disco de Alberto Vilas, y eso es mucho. Si pensábamos que no podía superar su premiado Naialma, aquí está la constatación de que ha podido. Quizás este sea su álbum más personal.



* Más info: albertovilasquintet.wixsite.com

SOLAL SOLAL SOLAL!

MARTIAL SOLAL, Live in Ottobrunn (GLM Records, 2022)

¿Qué más se puede decir del gran Martial Solal a estas alturas? En sus 95 años cumplidos acumula una discografía excitante y una presencia notable en bandas sonoras (inolvidable A bout de souffle). Un nuevo disco de este maestro francés (además, grabado en vivo) podría entenderse como un documento único para entender hasta dónde ha llegado su estilo personal, tan ecléctico. Él mismo dijo en una ocasión: "Soy una fusión, no intente definir mi estilo" y de eso va el disco. En Live in Ottobrunn encontramos a un pianista liberado de etiquetas, que se mueve por las ochenta y ocho teclas con toda la libertad de la experiencia, viajando de las armonías de la música culta al swing con una facilidad pasmosa, sublimando melodías conocidas ("My Funny Valentine", "Lover Man", "Happy Birthday") hasta hacerlas irreconocibles pero igualmente placenteras para el oído y para los parámetros de los aficionados más exigentes.


Pongamos como ejemplo "Tea For Two", el clásico de Vincent Youmans, que aquí comienza con unos compases de "I Got Rhythm" (Gershwin) para luego perderse en evoluciones de acordes del original, improvisaciones, escalas y juegos que parecen no terminar nunca. Es el maestro en su propio recreo. Para los que amamos la improvisación, todo un lujo, especialmente si es uno de sus discos a piano solo. Otro ejemplo de toda esta incansable creatividad es el medley "Caravan, Sophisticated Lady, Satin Doll", en el que no solo suenan estos temas de Ellington sino que podemos escuchar muchos otros, además de improvisaciones originales e inesperadas. 

Foto: TJ Photoagency (source: Jazzfuel)

Otros temas que brillan en el disco son las improvisaciones sobre "Happy Birthday", "Cherokee" (donde incluye a Mozart en sus disgresiones) o "Round Midnight", otro de los temas preferidos de Solal, un tema que siempre toca en directo y del habrá hecho tantas improvisaciones que solo pensarlo pone los pelos de punta.

Este disco presenta a un Martial Solal en estado de gracia, en un momento de su carrera en que puede permitirse todo Y eso se agradece. Grabado en 2018 en Ottobrunn, un pequeño pueblo cerca de Munich, de menos de 20.000 habitantes, durante su 5th Klavier Festival, Live in Ottobrunn es un regalo para los oídos no solo por el virtuosismo que derrocha sino porque en esa época, a sus 91 años, manifestó que no iba a volver a tocar en público. Este fue su penúltimo concierto.

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UN HOMBRE SOLO

Siempre me han fascinado los discos a piano solo desde la primera vez que escuché The Köln Concert. Salvando las distancias, estuve mucho tiempo escuchando a diario el DVD de McCoy Tyner Live at Warwaw Jazz Festival con las sensaciones contrapuestas de que el jazz no tenía límites y de que se había perdido el swing para siempre. Lo cierto es que el desafío del escenario en solitario me sigue abrumando. 

Por eso y porque el confinamiento hizo crecer la creatividad de todos en proporción inversa a la posibilidad de llevarla a los escenarios, han proliferado los discos con un solo instrumentista y creo que sería justo repasar algunos de los que nos han llegado recientemente.


IGOR ARZUAGA, Ekaitza ostean (Errabal Jazz, 2022)

El título, literalmente, dice Después de la tormenta. La tormenta, a día de hoy, no ha pasado del todo y sus consecuencias tardarán en desaparecer, en especial las derivadas del confinamiento forzoso, no del todo justificado ni aplicado en otros momentos de mayor incidencia. Sin embargo, como decía más arriba, ese confinamiento que arruinó a muchos artistas dio a los creadores, sin embargo, un tiempo para desarrollar ideas nuevas. 

Igor Arzuaga (Bilbao, 1976) es músico, compositor, dibujante... Un artista polifacético que ha publicado poesía y que, como músico, cree en la importancia de lo que ocurre dentro del estudio. Con una larga trayectoria que comenzó en los 90, puede presumir de no haber publicado dos discos iguales. Su último álbum es un instrumental a piano solo donde se perciben influencias de la música tradicional vasca y de la música culta. Con un fraseo nítido y cantabile, parece compartir poemas sin letras que, sin embargo, transmiten una sensibilidad y un sentimiento profundos. 

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PAU VIGUER, S.O.S. Piano (2022)

El nuevo disco del pianista Pau Viguer es también una mirada a la crisis y una declaración de principios: el piano (y el jazz, por extensión) como tabla de salvación. Todo creador vive de la pasión que siente por lo que hace y Pau Viguer no es extraño a ello: en la soledad del piano, en este disco en particular grabado en directo, se siente toda esa emoción, toda esa pasión.

S.O.S. Piano es una continuación lógica y sentimental de su anterior Piano solo y tiene temas de sus álbumes a trío S.O.S. Tierra, y Dreaming, interpretados aquí, como decíamos, en directo y en solitario. El resultado, reinventado en la soledad del escenario, es un jazz aún más introspectivo, inspirado, emocional, que fluye con la improvisación del momento, lleno de influencias y fusiones, lo que lo hace muy heterogéneo y fácil de escuchar. El disco se grabó en los Estudios Rosazul de Barcelona el 12 de febrero de este año.


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* Web: www.pauviguermusic.com


GLEN DICKSON, Wider Than The Sky (NDR, 2022)

El último disco de hoy no pertenece a un pianista sino a un clarinetista, Glen Dickson, quien tiene un nombre dentro del klezmer pero que, en este álbum, se atreve con sonidos más arriesgados. Grabado en solitario con la ayuda de sonidos digitales que le acompañan en directo durante la grabación. Estos sonidos complementan de una manera original y sorprendente la tímbrica natural del clarinete y contribuyen a crear atmósferas sonoras en las que despliega una lírica particular; todo grabado en estudio en solo dos sesiones, en vivo y manipulando los sonidos digitales sobre la marcha, consiguiendo así mezclar la improvisación con la energía del directo.

Foto: Matt Samolis
Glen Dickson había grabado anteriormente en el sello Tzadik (sí, el de John Zorn) con su Shirim Klezmer Orchestra y con su banda de klezmer-fusión Naftule’s Dream. En este Wider Than The Sky, como sugiere el título, su lírica se mueve en espacios muy amplios, desde el ambient hasta las melodías más inspiradas. El apoyo digital le confiere, eso sí, una dimensión nueva, rompedora, tan sólida que obviamos calificarla de experimental. Desde las reminiscencias griegas de "Introit" hasta "Wider ThanThe Sky", un himno etéreo de sonoridades folk, el álbum despliega toda una serie de pensamientos sonoros que pasan por la intensidad de "Pursuing Winds" expresada en trémolos, y la brillantez de la melodía de "Brave Shines The Sun", un tema que destila paz. Un disco para amantes de la introspección, de la paz espiritual y de los sonidos nuevos.



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UN PIANO OBSERVA EL MUNDO

MAX AGNAS, The More I Let The World In 
(Loumi Records, 2022)

El título del disco ya induce a la introspección. Su autor, el pianista sueco Max Agnas, medita sobre  nuestra relación con el mundo y con la soledad. Tomó la inspiración para el título de un graffitti que vio en Lisboa y cuyo mensaje hacía referencia al mundo que vivimos (More I let the world in, less I take in it). Esta es la filosofía de su tercer disco, una obra soberbia y madura con un sonido propio a caballo entre la Third Stream y el  mejor jazz moderno que se publica en Europa. 

El disco, pensado para su descarga digital a través de un código QR que aparece en el breve pero bellísimo libro que lo acompaña, está dividido en tres partes. En la primera, encontramos al músico en estado puro, a piano solo, lírico y meditativo de una manera intuitiva y natural a pesar de las complicadas armonías, de los cambios de ritmo y de su aparente no-ir-a-ningún-lado. Especialmente interesante es "Call Me Medieval", donde rinde homenaje a la música medieval en un juego compositivo que, en las manos de un pianista de jazz, suena excitante.


En la segunda parte, encontramos un dúo peculiar formado por el pianista (que aquí también usa sintetizador) y el cantante Salvador Sobral (sí, el mismo que ganó Eurovision en 2017), donde la música de Agnas se hace palabra. Aunque las letras las ha escrito Sobral, se inspiran en recuerdos de Agnas, mezclándose, de manera natural, la personalidad de los dos músicos, sus nostalgias y su sentido de la musicalidad, tan cercano. De alguna manera, me traen a la memoria la manera especial en que otros compositores como Cole Porter o Stephen Sondheim "juegan" con las notas y las palabras. Hay que decir que Agnas formó parte del grupo que acompañaba a Sobral, y que conectaron ahí. También hay que mencionar especialmente la manera en que la voz de Sobral encaja, de una manera muy personal, en lo que uno espera de un crooner. Y no defrauda. Su melancolía y su manera de usar las melodías enamoran.

En la tercera parte del álbum, piano y sintetizador se apoyan en la percusión de Nils Agnas, primo de Max y cómplice musical desde pequeños, para crear nuevos juegos rítmicos y melódicos no explorados en la primera parte del disco, construyendo temas que aportan una vitalidad y un optimismo que contrastan positivamente con el resto del álbum, y que aportan alguna especie de esperanza a modo de conclusión. 

Para escuchar con calma y empatía.


Y una muestra de la primera parte del álbum, a piano solo:



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* Web: maxagnas.com

NOVEDADES DE PIANISTAS

Esta semana hemos escuchado a varios pianistas que merecían una reseña y hemos decidido incluirlos en la misma reseña para comparar las distintas posibilidades estilísticas y expresivas del piano.

IGNASI TERRAZA, Intimate Conversations (Swit, 2021)

El primero de ellos es Ignasi Terraza, que es quizás de todo el panorama español el pianista en cuyos dedos suena más nítida la tradición. Ya tengan la suerte de escucharle como sideman (en directo es brutal) o con su trío, su sonido es clásico y moderno al mismo tiempo. Su nuevo proyecto se llama Intimate Conversations (Swit Records, 2021) porque es un disco de dúos donde "conversa" con músicos de su talla con soltura y derrochando recursos, algo que en dúo es más fácil y también más arriesgado. Los músicos/amigos elegidos para la ocasión son figuras imprescindibles de la escena barcelonesa (Scott Hamilton y Andrea Motis) y madrileña (Antonio Serrano). 

No son dúos inéditos porque es un formato que se repite mucho y que responde a esa necesidad de interplay que Ellington llamaba conversational jazz y que, normalmente, involucra a mucho más que dos músicos. Aquí, con la calidad de los amigos de Terraza, las conversaciones fluyen de una manera natural. Con Antonio Serrano forma un dúo piano/armónica (algo poco habitual que, sin embargo, ya utilizó Serrano con Federico Lechner en La extraña pareja en 2012). Es entre estos dos músicos donde la tradición de Nueva Orleans brilla con más fuerza. Ritmos caribeños, notas de blues, herencia de folklores españoles perdidos en la América de antes del ragtime... Ambos hacen todo un despliegue de recursos en este "Confirmation" que se vuelve nostalgia en "An Emotional Dance" y "Bye Bye Blackbird".

Con Andrea Motis explora otros terrenos, desde los momentos instrumentales trompeta/piano, algo poco escuchado, hasta las canciones. No sé si es suerte pero a Andrea Motis no le ha cambiado la voz desde su primera experiencia en la Sant Andreu Jazz Band, y juega con ello. Como instrumentista se nota la evolución disco a disco. Alcanzó su madurez como trompetista muy pronto y aquí demuestra sin más acompañamiento que el piano lo que tantos hemos visto en directo. Terraza se adapta a su lenguaje como un buen conversador: comprendiendo a quien tiene enfrente y llevándolo con sutileza a su terreno. Lo mismo hace con Scott Hamilton, dueño de un clasicismo envidiable e inalterable. Sus dúos en este disco son atemporales, brillantes y conmovedores, sobre todo "People". Como dicen por ahí más arriba, chapeau!

Este es uno de los temas incluidos en el álbum, "Shiny Stockings" (Foster). Fíjense que los músicos, para conversar, no necesitan mirarse: Terraza toca de espaldas a Motis.

Más info: www.switrecords.com


FALKNER EVANS, Invisible Words (CAP, 2021)

La música como poderosa arma de curación es lo que encontramos en Invisible Words (CAP, 2021), el nuevo álbum de Falkner Evans. La historia detrás del disco es sencilla y dura. Su esposa Linda se quitó la vida en mayo de 2020. Superar esta trágica circunstancia pasaba por volver a tocar y no podía ser de otra manera que con un disco a piano solo donde toda la emoción recae en el propio Evans, ocho temas que se mueven entre el ritmo y el lirismo más profundo y que nació en un lugar de Massachusetts cercano a la naturaleza, a donde llegó huyendo del apartamento que la pareja había compartido en el Greenwich Village y donde encontró un piano en no muy buen estado que le permitió, a través de la música, comenzar a comprender emocionalmente lo ocurrido. 

Si bien el álbum está construido con tiempos lentos, las armonías de los temas se mueven entre lo profundo y contemplativo ("Brightest Lights", "Breathing Altered Air") y la felicidad de recordar ("Lucia's Happy Heart", "The Hope Card"). 

Invisible Words es el primer disco en solitario de Falkner Evans (su disco más reciente fue Marbles en 2020, con un septeto), que parece sentirse completamente libre para expresarse en este formato, redondeando una obra que habla por sí sola.

Más info: falknerevans.com


MASABUMI KIKUCHI, Hanamichi (Red Hook, 2021)

El tercer disco que hemos escuchado esta semana es una edición póstuma del pianista japonés Masabumi Kikuchi en Red Hook Records, un sello creado por el ex de ECM Sun Chung. El álbum, titulado Hanamichi, fue su última grabación de estudio y contiene seis temas que desvelan a un pianista involucrado en una búsqueda y una exploración constantes, un músico ecléctico que desde final de los años 60 trabajó con grandes del jazz como Gil Evans, Miles Davis, Paul Motian, Sonny Rollins, McCoy Tyner..., que exploró la música clásica contemporánea e incluso la electrónica. 

No tengo constancia de ningún disco de Kikuchi desde su Black Orpheus (ECM, 2012) hasta este Hanamichi. El periodo intermedio deja constancia un músico absorbido por la improvisación libre, un músico que con 74 años, en diciembre de 2013 y durante una sesión que duró dos días, grabó en Klavierhaus (Nueva York) este maravilloso disco en un Steinway, abandonando su filosofía de los últimos años y volviendo a un lirismo estremecedor, resultado de su capacidad para deconstruir melodías y armonías y sublimarlas hasta hacerlas suyas. 

Foto: Tae Cimarosti

Aquí merecería destacar (por encima de las dos versiones que hay en el disco de "My Favourite Things" o su "Ramona", llena también de silencios) su impresionante versión del clásico de George Gershwin "Summertime", donde el ritmo se detiene y hablan tanto los silencios como la melodía rota, lacónica, lenta hasta parecer dramática, desesperada. No creo haber escuchado una versión más estremecedora de este tema.

En japonés, se denomina Hanamichi al camino que cruza el patio de butacas del teatro hasta el escenario donde se desarrolla el kabuki. Creo que esta metáfora y un disco póstumo llamado así son un buen motivo para explorar hacia atrás la carrera de Masabumi Kikuchi, alias Poo.

INTROSPECCIÓN ESPIRITUAL

THOMAS RÜCKERT, A Rose E'er Blooming (Riverside, 2020)

Cuando aún late el espíritu de la navidad dentro de casa (en España quedan por llegar los Reyes Magos), nos llega un álbum de jazz a piano solo que resume con un jazz moderno, lírico y ecléctico los conceptos espirituales del solsticio de invierno para los europeos. A Rose E'er Blooming es una plegaria, una declaración de fe sobre estructuras musicales sagradas alemanas de la época medieval que son reinterpretadas con la libertad de la improvisación y un abanico de recursos que hace apasionante su escucha. Su autor es Thomas Rückert, reconocido pianista y compositor de jazz germano que se define en su web como artista improvisador, inspirado por el lema "No toques lo que conoces" de Lee Konitz, con quien trabajó en Nueva York, donde grabó sus primeros álbumes como líder en formato de trío. 

Su biografía dice que de niño estudió piano, saxofón y percusión, decantándose por el piano y tomando sus primeros alumnos con 17 años. Su estilo, elaborado, sutil en los cambios de acordes, de improvisador natural, se nota en este disco, donde esas melodías medievales de las que hablamos fluyen con naturalidad en esquemas modernos, igualmente líricos, pero dentro de los cánones que espera el oyente de jazz actual. 


Producido por Ralf Kemper (Alan BroadbentJimmy ScottMike Herting) y grabado en los estudios Riverside de Colonia (Alemania), el álbum de Rücket despliega toda una serie de influencias sobre las melodías originales al servicio de la expresión, desde jazz, gospel, folk, el contrapunto de la música clásica occidental, incluso estructuras de las músicas hindú y africana; todo ello con la libertad de estar solo en el estudio frente a un Steinway D grand piano.  

El primer tema que suena en el álbum es "Early Shepherd", basado en un villancico tradicional alemán ("Ihr Hirten, erwachet!") de compositor desconocido que Rückert reinventa aquí con cambios de acordes inspirados en el Bill Evans más joven. Suena así. 


 

Esto da un idea de por dónde se mueven las exploraciones del pianista. Casi todos los temas son tradicionales de la música antigua alemana excepto, por ejemplo, "Malari Dumpa", donde mezcla dos temas, el hindú "Malari" y el tema austriaco, también de autor desconocido, "Es wird scho gleich dumpa", haciendo convivir armonías y melodías que se alternan en un diálogo fresco, festivo y también espiritual. En este orden de cosas, "Aumcara Mantra" es la recreación un mantra original de la comunidad Aumcara para invocar la presencia de Dios. Aquí comienza con unos acordes folk que derivan a una melodía apasionada y moderna. El disco termina con un villancico tradicional alemán ("Gottes Sohn ist gekommen"), titulado aquí "Transition", con una improvisación llena de blues.

Una obra que nace de lo personal y demuestra que la improvisación es la manera más personal de expresar lo espiritual. 


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* Web oficial: thomasrueckert.com

DE LA BELLEZA Y LA ESPERANZA

FRED HERSCH, Songs from Home (Palmetto Records, 2020)

Para celebrar su cumpleaños número 65, el prolífico Fred Hersch ha lanzado un nuevo álbum grabado a piano solo, algo a lo que nos tiene acostumbrados pero, en estos tiempos de obligado encierro, sus Songs from Home contienen una carga emocional adicional que se percibe en su manera de tocar. Son tiempos difíciles y Hersch ha buscado en su interior para regalarnos, con su habitual expresividad y su capacidad de inventiva, nuevos temas, muy íntimos, clásicos revisitados y la nostalgia de algunos temas pop que ha reinventado dentro de su universo jazzístico. 
 
Muchos hemos tenido que reinventarnos este año, redefiniendo los límites o el alcance de nuestras creaciones pero, en el caso de quienes escriben (música, cine, literatura, teatro...) ha sido un año donde los encierros obligatorios han contribuido a una mayor productividad. Si sumamos que tiempos malos siempre alimentan la creatividad y generan obras de mayor y calidad, debemos esperar maravillas como la que Fred Hersch nos acaba de regalar. 
"Al principio de la pandemia, como muchos de nosotros, me sentía indefenso. Me habían arrebatado (y todavía lo hacen) las cosas que más amaba (hacer música con gente frente a gente) -dice Hersch en las notas del disco-. Así que yo, de manera espontánea, comencé a subir mi "Melodía del Día" a Facebook cada día a la 1 de la tarde durante algunas semanas. Tocaría solo lo que me apeteciera en el momento con la esperanza de aportar brillo al día de alguien en algún lugar del universo virtual. Recibí los comentarios más encantadores y eso fue para mí una gran ayuda porque estaba luchando contra la pérdida de mi propia identidad."
Por suerte para él, el piano es un instrumento que se defiende solo. Así, como hizo en su anterior y recomendable Open Book de 2017, decidió expresar su impotencia tocando. 
 

Pero no hay tristeza ni angustia en los temas de Songs From Home sino todo lo contrario. Grabado en agosto de 2020 en su segunda residencia, en los bosques de Pensilvania, Hersch expresa en este disco la felicidad de vivir y haber vivido, en temas propios como "Sarabande" o el bellísimo "West Virginia Rose" (que mezcla con el tema tradicional "The Water is Wide") o versionados como la deliciosa "When I'm Sixty Four" de The Beatles.

Desde el primer tema, "Wouldn't It Be Loverly" de My Fair Lady, Hersch rebusca en sus recuerdos la positividad necesaria para el álbum. Las bandas sonoras forman parte de sus primeros recuerdos musicales de la niñez, mientras que "All I Want" de Joni Mitchell pertenece a sus recuerdos de instituto. Todas son canciones significativas, con mensajes claros relativos a la situación actual, como "Get Out Of Town" (Cole Porter) o el "Solitude" de Ellington, en cuya lacónica versión alcanza el disco su punto más emocionante, con todo el significado que hay detrás de cada nota. Finalmente, el álbum se despide de una manera optimista con la versión citada de Lennon & McCartney.

Recomiendo este Songs from Home con la misma fuerza con que recomiendo seguir soñando a pesar de los tiempos extraños que vivimos. Busquen la belleza, persigan la esperanza. Todo eso está en este disco.

Les dejo esta version de "All I Want" de Joni Mitchell.

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* Web: https://fredhersch.com

* Foto: Jim Wilkie.

DE LOS DEDOS AL ALMA

ALBERTO VILAS, Naialma (2020) 

Como buen músico, el pianista Alberto Vilas sigue ese camino de la investigación y la invención constante. Le conocimos con su quinteto de Esperianza Crónica cromática, que redujo a cuarteto en Ubuntu (2016) y ahora se minimiza en un álbum en solitario, siguiendo la tradición de grandes pensadores del jazz como McCoy Tyner, Alan Broadbent o Bill Evans, con el que comparte esa lírica que toma elementos tanto de la música clásica como del jazz para buscar la expresión.

El título, Naialma, es un juego de palabras: nai (madre) y alma (alma) o, na ialma (en el alma). Las dos posibilidades del bonito calambur expresan lo que contiene el disco: autobiografía musicada a partir de los sentimientos. Este relato vital viene en el libro-disco acompañado por las fotografías de Pancho Salmerón y los textos de Santiago Barciela, que hace un repaso muy poético de la vida del pianista. Pero la verdadera autobiografía está en la composición.


Alberto Vilas es un pianista inquieto, que ha aprendido de la música clásica, del jazz, del rock e incluso de tango. Esta sensibilidad tan abierta se transmite a través de la serenidad con que sus dedos progresan por el teclado. Entre esos "pájaros" que nacen de su piano, como dice el texto de Barciela, surgen acordes clásicos con aires de improvisación para expresar por qué cosas "Daría un mundo"; el entusiasmo en el tempo contenido y, a la vez, inquieto de "Ángel" (dedicado al pintor Ángel Barros); la cálida "Nana para Aylan", con su larga intro y su expresionismo, buscando siempre el silencio; esa canción lacónica pero que desprende un brillo de ilusión en su 3/4 que es "Valsa da esperança"; esa belleza, tan evansiana, de "No reverso do universo"... o ese rotundo final, con la pasión que pone la mano izquierda para subrayar el trabajo de esa melodía rota que esboza apenas su contraria, redondeando (incluso en el título) el recorrido de un disco sublime y único. 

Según el pianista, en el disco no hay ningún corte ni edición. Fue grabado en directo, cada tema de una sola toma y sin post-producción. Cinco años de trabajo que son el resumen de toda una vida (musical y también, intuyo, real). 

Es, categóricamente, un trabajo brutal, visceral, enfocado desde la sensibilidad y la delicadeza, lo cual no es tarea fácil, unas composiciones que hablan con poesía y que revuelven sentimientos de una manera tremenda sin hacer ruido. Sencillamente, magnífico.


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* Web oficial: albertovilas.com

TRADICIÓN E INVENCIÓN

LAFAYETTE GILCHRIST, Dark Matter 
(Lafayette Gilchrist Music, 2019)

Los discos de piano solo ofrecen, al mismo tiempo, un desafío para el músico y una oportunidad para el oyente de escuchar hasta dónde es capaz de llegar el pianista. Escuchando el nuevo trabajo de Lafayette Gilchrist titulado Dark Matter, comprobamos no solo las habilidades físicas e intelectuales del músico (velocidad, versatilidad, fuerza) sino que se nos muestra como un libro abierto: toda su experiencia en proyectos anteriores (The New Volcanoes, Inside Out o David Murray), toda su personalidad y toda su erudición están ahí. Podríamos incluso decir que resume de una manera eficaz (en un viaje que dura 11 temas) no solo las diferentes estéticas de la Historia del Jazz sino de todas las músicas negras. Y, sin embargo, su manos parecen improvisar, moviéndose como olas de un compás al siguiente, de una manera fresca y viva. Una delicia.

Lafayette Gilchrist
Hay músicos (y pianistas en particular) capaces de mostrar un gran virtuosismo a una gran velocidad. Gilchrist tiene, además, una capacidad expresiva que llena los temas. Y no sólo en las blue notes. Sus progresiones de acordes son una maravilla para estudiarse a fondo... junto con su capacidad para improvisar. Su tradicionalismo, por llamar de algún modo a su erudición, no es sumisa sino que usa la tradición a favor de una inventiva fluida y vívida, ese estilo por el que es conocido. Su sonido, vale la pena decirlo, ilustra escenas de series de David Simon como The Wire Tremé. En 2018 ganó el prestigioso Baker Artist Award.

El primer tema ("For The Go-Go") está inspirado en ese estilo musical llamado Go Go que nació en los años 60 y se desarrolló solo hasta finales de los 70 en la zona de Washington D.C., por lo que se considera un estilo local, una rama del funk que se mueve en una curiosa mezcla de rhythm and blues y hip hop de la vieja escuela, una fórmula perfecta para improvisar, que es lo que hace Gilchrist en este tema de presentación con una elocuencia y una expresividad fantásticas, convirtiendo estos 6 minutos en todo un viaje estilístico.



Este es el segundo álbum a piano solo de Gilchrist, tras The View from Here (2014). La inspiración del álbum, que da título al disco, es la materia oscura vista como un elemento físico que une las distintas partes del Universo. Con este peregrino planteamiento, el pianista realiza once ejecuciones que resultan adictivas y únicas, más cuando leemos en la nota de prensa que el disco fue grabado en vivo el 18 de septiembre de 2016 en el teatro Wright de la Universidad de Baltimore para una pequeña y afortunada concurrencia.

Su forma de tocar se mueve en ideas, desde pensamientos íntimos ("Child's Play") hasta gritos de protesta (siempre sin estridencias, como "Spontaneous Combustion" o "Blues for Our Marches to End"), desarrollándose en movimientos circulares que van y vienen con fluidez, expresándose a dos manos con elocuencia, algo que hemos escuchado a pocos pianistas actuales en este estilo (Lluís Coloma podría entrar dentro de este rango) y que nos trae a la mente recuerdos del inimitable Professor Longhair.

Y, al final, uno siente que ha escuchado tanta erudición que es como si hubiera hecho un repaso a la Historia del Jazz y, sin embargo, Gilchrist sigue admitiendo que él viene de la cultura del hip-hop... Lo cierto es que Lafayette Gilchrist tiene una voz propia y única en el jazz, una voz que merece la pena ser escuchada.


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* Web oficial: www.lafayettegilchristmusic.com

* Las fotografías son de la página web de Lafayette Gilchrist.

LA BELLEZA DEL SILENCIO

Bugge Wesseltoft, Everybody Loves Angels (ACT, 2017)


Este otoño parece más primavera que nunca. Entre el calor, que en Andalucía aún se negaba a marcharse a principios de noviembre, y los discos que nos llegan, como el álbum de Pablo Báez grabado en escenarios naturales o el de Matrioska con su nu jazz inspirado en la playa, nos cuesta aceptar la realidad (winter is coming) porque la naturaleza está más cerca que nunca. Hoy volvemos a mirar al escenario natural escuchando extasiados el nuevo álbum conceptual de Bugge Wesseltoft, mientras ante nuestros ojos el campo brilla frío al sol que anuncia el solsticio y sus verdes y ocres nos observan en silencio.

El silencio, tan importante en la narrativa sonora del noruego Wesseltoft, preside la catedral de Lofoten donde se grabó el álbum a piano solo entre el 26 y 27 de febrero de 2017. En su particular acústica flota la música como los ángeles en el imaginario popular, con el toque de un pianista delicado que conoce el peso de las teclas. Everybody Loves Angels sigue la estela de un álbum muy anterior en el tiempo (1997) que se llamó It's snowing on my piano en el que Wesseltoft recreaba canciones "invernales" y de espíritu navideño con esa calma del invierno en el lejano Norte en la que uno escucha la música con el respeto con el que escucharía el verdadero silencio.


Fotografía de Asle Karstad
El noruego Bugge Wesseltoft es pianista y compositor, creó su propia discográfica (Jazzland Recordings) en 1997 y podemos verle, por ejemplo, en el documental de 2010 Icons Among Us: Jazz in Present Tense junto con Ravi Coltrane, Bill Frisell, Roy Hargrove, Medeski, Scofield, Martin & Wood..., una película sobre qué es y qué no es jazz, sobre el jazz presente y su visión desde América y Europa. Ejecuta un jazz ecléctico, nada condescendiente, que aún las tradiciones europeas y las americanas más avanzadas, heredero del jazz progresivo de los 70, de sus influencias en los músicos desetiquetados de este nuevo siglo y de los sonidos electrónicos. Para comprobarlo, vean su concierto en JazzBaltica 2015 o su colaboración con Laurent Garnier y comparen con la elocuente serenidad de este nuevo disco. Porque, a piano solo Wesseltoft se muestra personal e introvertido, sin efectismos ni ruidos, con la calma del invierno, con un don para emocionar rítmicamente sin hacer swing, al estilo de los músicos del Norte de Europa.

Su nuevo disco comienza con un tema tradicional llamado " Es sungen drei Engel" (algo así como "El sol es un ángel") donde nos presenta un jazz moderno, inspirado, calmo pero con una fuerza espiritual que hipnotiza.


Si en It's snowing on my piano la inspiración venía de temas navideños, una de las influencias más notables en este nuevo trabajo es la de grupos de rock de los 60-70 inspirados en el folk (ese folk-rock que soñaba con la Era de Acuario y conectaba espiritualmente con la Madre Naturaleza). En Everybody Loves Angels encontramos ensoñadoras versiones de Simon & Gartfunkel o Bob Dylan, pero también de Hendrix, The Beatles o The Rolling Stones ("Angie", esa maravillosa balada de rendición, de paz tras las lágrimas, que en su concepción original ya era lenta, lacónica, como una foto fija) junto con composiciones originales que conforman un conjunto homogéneo. 

Imagen del vídeo promocional

El concepto melódico y armónico de Wesseltoft, y su uso de la mano izquierda, hacen que el esuchante se olvide al momento de que estamos ante un disco de piano solo. Su digitación engancha por su fluidez dentro de la serenidad del álbum, tan alejado de su anterior y ecléctico New Conception of Jazz (Jazzland Recodings, 2016). El regreso del pianista a la soledad de las 88 teclas, al concepto acústico del jazz moderno, europeo, lindante con la Third Stream como y con la música tradicional y sincera es motivo de celebración. 

Ahí les dejo esta recomendación como regalo de Navidad.


EL BOSQUE COMO METÁFORA DEL JAZZ

FRED HERSCH, Open Book (Palmetto Records, 2017)

En las notas del nuevo disco en solitario de Fred Hersch hay una interesante metáfora que describe el jazz como un caos razonable comparándolo con el crecimiento vivo e inexorable de un bosque que crece a partir de un solo árbol (una nota, una armonía, una melodía, por ejemplo) para expandirse al azar (en apariencia) conforme las semillas se distribuyen alrededor merced a fuerzas imprevisibles como el viento, la lluvia, los desniveles del terreno... Esta metáfora del bosque para describir el jazz como libertad creativa equipara el caos a la belleza de la oportunidad y la supervivencia, y nos recuerda que el jazz es una música natural que crece con la evolución (léase fusión).

Open Book es un disco instrumental en solitario. Hasta el momento (y salvo contadas excepciones como la del saxofonista Marcel·lí Bayer), sólo nos vienen a la mente discos de jazz en solitario de pianistas. Un disco de piano en solitario es siempre algo tan arriesgado como excitante de escuchar y estudiar, pero Hersch se expresa con libertad (metáforas botánicas aparte) y se encuentra cómodo en este formato que ya dejó plasmado en Fred Hersch alone at The Vanguard (2011) o en su In Amsterdam: Live at the Bimhuis (2005), que me recuerda por momentos al Keith Jarret de The Köln Concert, aunque Hersch tiene ese don de la tradición que recuerda siempre que empezó mirando al bop (llamémoslo neo bop o bop moderno o como se le antoje al último crítico de moda) sin dejar de investigar, de explorar, de soñar.


Aunque sus composiciones forman una parte muy importante de sus grabaciones, Fred Hersch es uno de esos músicos más recordados por sus solos, por lo que es incluso recomendable escucharlo en este formato en solitario, recordando la soledad aventurera de aquellos pianistas de los primeros clubs de jazz de Nueva Orleáns, exploradores de una música aún por nacer. Hersch es así, inspirado, personal y ecléctico, aunque suena a Jarret en algún enfoque, a  Liszt, a Chopin, a impresionismo, a romanticismo incluso, a música clásica en definitiva ("Plainsong") sin perder el elemento bop ("Eronel") que hace brillar su personalidad y su capacidad emotiva.

Hersch es uno de esos grandes pianistas de las últimas décadas que, por no ser ni negro ni europeo, queda siempre en los últimos estantes de las tiendas, como un premio solo para los oyentes exquisitos que se molestan en investigar (también investigar) más allá de los escaparates y las modas. 




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* Foto: Jim Wilke.

HEART TO HEART

Delicias de piano solo

Heart to Heart (Chilly Bin, 2013) es el nuevo álbum del pianista neozelandés afincado en Nueva York, Alan Broadbent, ganador de dos Grammys, sideman de Charlie Haden, Chet Baker o Wayne Marsh, por poner algún ejemplo, y arreglista, entre otros, de Diana Krall, Jane Morheit y Natalie Cole. El álbum contiene nueve intensos temas grabados el 28 de agosto de 2012 en Classic Pianos de Portland como un glorioso resumen del conocimiento y la técnica acumulados a lo largo de la carrera de este pianista de 65 años, lo cual implica, a su vez, la suma de todas sus influencias y pasiones.

Alcanzo a suponer que cuando un pianista se atreve con un disco de piano solo, detrás de la enorme libertad que conlleva esta voluntaria soledad, debe hacerse presente un miedo único a sostener todo el peso de la melodía, de la armonía, de la improvisación, del ritmo... pero Broadbent muestra una solidez absoluta en el teclado, esa misma personalidad que en un trío o en un cuarteto hace que uno se olvide del resto de los instrumentos y sólo escuche al piano. Todo es fruto de la experiencia. Hace 22 años grabó ya un álbum de piano solo, Live at Maybeck Recital Hall, vol. 14 (Concord, 1991), con gran éxito de crítica, en 2010 fue nominado en los Grammy al "Mejor solo de jazz improvisado" y en 2012 revista francesa Jazzman premió su concierto de piano solo en el Festival de Jazz de St. Emilion como "Mejor concierto del año".


Su espíritu post-bop ha ido evolucionando y consolidándose. Al escucharlo, uno se ve abrumado por un torrente de recursos, entre los que se pueden oír referencias a Bill Evans, Wynton Kelly, Horace Silver. Del swing a la instrospección con una técnica deliciosa y fácil de escuchar pero también abierta a la aventura, con momentos sorprendentes, una delicia. No hemos encontrado un video del nuevo álbum para incrustrar, pero en su página oficial hay videos del directo en el A-Trane de Berlín. Que ustedes lo disfruten.


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* Web oficial: www.alanbroadbent.com

** Fotografía de Juan Carlos Hernandez: