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LIVE AT SAN JAVIER 25th ANIVERSARY

XIMO TÉBAR & THE CHAMPS, The Jazz Guitar Trio, vol. 5
XIMO TÉBAR BRAZILIAN JAZZ PROJECT, Começar de novo 
(Omix Records, 2024) 
El valenciano Ximo Tébar es, sin duda, uno de los pioneros de la guitarra de jazz en España. Su nombre y su música sonaron en Jazz entre amigos y deberían sonar con otros legendarios de la escena ibérica como los de Kiko Aguado o Sean Levitt, por su virtuosismo y su longevidad Este año pasado amplió su veintena de discos como líder con dos álbumes grabados en directo en el Festival de San Javier, uno a trío con el organista Pat Bianchi y el baterista Byron "Wookie" Landham, lleno de blues, y otro con un formato más amplio que ha llamado Brazilian Jazz Project, con músicos como Josvi Muñoz (saxos y flautas), Will Martz (piano y teclados), Juan San Martín (bajo) y Fernando García (percusión), contando con el cantante y guitarrista Gradston Galliza como estrella invitada, y con las colaboraciones de los citados Pat Bianchi y Byron Landham. 

The Jazz Guitar Trío vol. 5 continúa con las exploraciones de Ximo en este formato de trío de órgano y guitarra, que ya probó con Joey de Francesco, entre otros. El virtuosismo de los tres músicos y los patrones rítmicos de este tipo de trío hacen que agradezcamos que esté grabado en directo, lleno de energía, con temazos con "Idris" (un clásico en el repertorio, aquí con un guiño a "Salt Peanuts") o momentos sublimes como ese toque de blues convertido en sutileza de "Willow Weep For Me".

Começar de novo, en cambio, es otro nivel, más polirrítmico y donde los virtuosismos se diluyen en la abundancia de músicos para dejarnos apreciar lo que es la fiesta del crossover jazz/Brasil, con cantantes, baladas, funk, ese groove indolente de la bossa sincopada... y un homenaje final a Paco de Lucía y a Chick Corea. Momentos álgidos donde conversan guitarra y voz ("Fascinio") bastarían para recomendar este álbum. 

* Más info: ximotebarjazz.wordpress.com

EL ÚLTIMO DÚO

DAVID LENKER & VICENTE SOLSONA, 
A Few Remarks (LaLabelWeb, 2024)

En el vasto universo del jazz hay músicos cuyos nombres nunca se escuchan. Son músicos que aparecen en grabaciones como sidemen, músicos que escuchamos en algún club de jazz por casualidad o que no han tenido, por cosas de la mercadotecnia o de las discográficas, la repercusión necesaria. Nombres como David Lenker o Vicente Solsona quizás no estén en boca de todos los aficionados, pero corresponden a dos músicos con una experiencia tan dilatada que cuesta pensar que no hayamos coincidido. Por desgracia, el álbum a dúo (piano / guitarra) que escuchamos hoy llega después de que Lenker falleciera, desgracia que retrasó el lanzamiento del disco. Lo escuchamos, por tanto, como un homenaje póstumo.

Porque A Few Remarks es, a su vez, un homenaje múltiple, un tributo a los compositores que influenciaron a estos músicos de jazz que, como muchos, han pasado también por escenarios acompañando a cantantes de otros géneros. Bill Evans, Lennon & McCartney, Monk, Antonio Carlos Jobim... son algunos de los compositores versionados en esta formación (que siempre considero tan exigente y valiente) como es el dúo de jazz.

David Lenker fue un pianista y compositor de Pensilvania que vivía en España desde 1987. Acompañante de músicos de la talla de Jorge Pardo, Perico Sambeat, Carles Benavent, Bob Sands o Antonio Mesa) llegó a grabar un disco como líder en 2001 y compuso bandas sonoras para el director francés Vincent Biarnés. Tiene un gutsto muy elegante por las notas de blues, y esto se nota de manera conmovedora es su composición "Blue Ballad", que aparece en este disco, con una forma peculiar de integrar el blues en un dúo con guitarra. Vicente Solsona, por su parte, nació en Segorbe (Catellón) y se licenció en composición en el conservatorio de Málaga. Habitual también como sideman (Ximo Tébar, Perico Sambeat, Jose Carra...) ha compuesto y grabado música experimental y para ballet. Como guitarrista, nos encanta, especialmente, la forma en que lleva adelante la melodía en "Pools", improvisando durante todo el tema con muchas referencias.

No, ni Lenker ni Solsona hacen un jazz arriesgado ni moderno. Sus voces se mueven en un marco de contención lleno, sin embargo, de sensibilidad y expresividad, con notas cambiantes que, por momentos, emocionan. Esa forma de atacar el piano en "Remembering The Rain", tan distinta a la de Bill Evans, muestra una voz personal con su propio sentido del ritmo y la emoción. Lo mismo podríamos decir de la guitarra de Solsona, que envuelve de notas todo lo que versiona, improvisando y enfatizando los originales (especialmente notable en "Nodoby Knows" de Michel Legrand). Las siempre insólitas figuras musicales monkianas están presentes en su versión de "Think of One" mezcladas hábilmente con improvisaciones personales. "Aguas de marzo", por su parte, se mueve entre la bossa y el swing con tanta naturalidad que justifica aquel hermanamiento entre el jazz y la bossa que surgió hace 50 años y que despistó a puristas y sedujo a los aficionados.

A Few Remarks es un disco recomendable para amantes del jazz sin sobresaltos que busquen expresividad sin exceso de artificios.


* Más info: www.microscopi.cat/product-page/afewremarks

SWINGING TENERIFE

FILIPPO DALL'ASTA, The Hot Club of Tenerife (2024)

El título es un guiño a los nostálogicos que añoramos a Django Reinhardt y su Quintette du Hot Club de France. Solo por eso merece una escucha. Pero el guitarrista italiano Filippo Dall'Asta va más allá porque da una nueva dimensión al Gypsy Jazz fusionando otras culturas musicales (rock, pop, folk...) para que suenen con la estética del swing gitano. Estas atrevidas fusiones y un potente sonido hacen que este disco no deje indiferente al oyente. 

Filippo Dall'Asta es un músico italiano nacido en Parma, donde comenzó a tocar la guitarra a los 5 años, para después estudiar en Alemania, Francia, Holanda y la India, de donde se trajo ideas para su primer álbum, Mediterasian, donde hacía Gypsy jazz con influencias de música hindú. En 2022 toma la decisión de trasladarse a Tenerife, lo que explica el carácter aventurero del álbum y su título. Grabado en los Estudios Manzana, de San Cristobal de La Laguna, el lanzamiento de The Hot Club of Tenerife no hace sino recordarnos que Las Islas Canarias vuelven a ser foco de inspiración para el gypsy jazz, como ya escuchábamos hace unos meses en el disco de Marion & Sobo Band inspirado en la isla de la Gomera. Naturaleza, aire cálido y mar; inspiraciones para un estilo tan salvaje y placentero como el de Dall'Asta. 

El guitarrista está rodeado en este disco por una potente banda formada por Kepa Martínez tocando el clarinete, Yeray Herrera a la guitarra rítmica, Agustín Buenafuente al contrabajo y Fernando Angulo en la batería. A ellos se suma un cuarteto de cuerdas en uno de los temas. La sincera interpretación de la guitarra de Dall’Asta y la fluidez melódica y festiva del clarinete ("After You've Gone"), nostálgica en temas más lentos ("Not Yet, Sofia!"), mantienen el foco en todo momento. Los punteos de Dall'Asta tienen esa síncopa del buen swing y juego con los cambios de armonía de una manera sutil y juguetona. 

En cuanto al repertorio, encontramos sorpresas y más sorpresas. El toque pop de "Lonely" (una versión del "Mr. Lonely" de Bobby Vinton cantada en español con un aire naif y pegadizo) es el vehículo perfecto para un solo breve pero bellísimo de guitarra. Más canalla es la versión de "Cherokee", donde trae el bebop a su propio terreno con virtuosismo y un ritmo endiablado. El clásico "The Man I Love" de Gershwin suena aquí a un tempo más rápido que el habitual y eso le confiere un aire aun más melancólico. El enfoque de la melodía en los dedos de Dall'Asta y el solo de contrabajo aumentan esta sensación. A un ritmo alto suena también "Softly As In A Morning Sunrise", lleno de buenos momentos individuales y con un guiño a Nirvana en la coda...

Pero también hay cinco temas originales escritos por Dall'Asta en los que da rienda suelta a su virtuosismo con ritmos acelerados ("Mona Lee") y a su expresividad en melodías inspiradas o en baladas que son como nanas, como esa dulce "Nico's Dream", que comienza con la vieja melodía francesa atribuida a Mozart "Twinkle Twinkle" (la que en España llamamos "Campanitas del lugar"). 

Filippo Dall'Asta presenta en este álbum un sonido homogéneo dentro de un repertorio variado y entretenido, lleno de sorpresas y momentos musicalmente originales, una saludable perspectiva contemporánea para disfrutar de este estilo que ya es centenario, el Gypsy jazz. Muy recomendable. 






NINE, NINE, NINE

RAÚL SAINZ DE ROZAS, 999 (Errabal Jazz, 2024)

Raúl Sainz de Rozas es uno de esos guitarristas inagotables cuya carrera viene expandiéndose de lejos. Pionero del jazz en el País Vasco desde los años 80 con grupos como Pork Pie Hat o Infussion y fundador de Funk Collective, lo escuchamos por última vez con Organizing, un cuarteto de guitarra y Hammond con saxo. Formado en guitarra clásica en el Conservatorio “Juan Crisóstomo de Arriaga” de Bilbao, estudió posteriormente con profesores de la talla de Joe Pass, Carlos Gonçalvez y Kurt Rosenwinkle. Con esta feliz dualidad, ha sido docente de guitarra clásica y de jazz en la Escuela de Música “Andrés Isasi” de Getxo y en el Conservatorio Superior “Musikene” de San Sebastián. Fruto de toda esta experiencia es su nuevo disco, titulado 999 (Nine, Nine, Nine), primero a su nombre, un ejercicio de heterogeneidad donde une estas dos sensibilidades estéticas, resultando un disco de un eclecticismo lleno de elegancia. 


Andrej Olejniczak (saxo), Juan Luis Castaño (batería), Javier Mayor (contrabajo), César Giner (bajo eléctrico) y Nika Bitchiashvili (violín) le acompañan en estas grabaciones, donde podemos escuchar estéticas muy diversas. El disco comienza, por ejemplo, con un tema a guitarra sola ("Diciembre"), a caballo entre guitarra clásica, notas de blues y buscando una estética contemplativa a lo Pat Metheny... También hay temas funk ("Mic Mic", con un fantástico solo lleno de distorsiones), dos composiciones originales que rinden homenaje a quien fue su profesor, Joe Pass ("Lord Castle", lleno de citas, y "Olga decir") o a otro maestro más moderno como es Steve Swallow (interpretando su "Falling Grace" sin acompañamiento), referencias clásicas ("Variaciones sobre Alice in Wonderland", "Vals de las nubes calladas"), ritmos brasileños ("Samba do Lidia") donde tanto sus acordes de acompañamiento como su solo sincopado justifican la escucha, malabarismos manouche ("Al Faro"), incluso free jazz: el tema que da título al álbum ("999") es un contrafact de aquel inquietante collage de The Beatles que se llamó "Revolution 9", acercando aquel tema experimental al free jazz (porque aquí sí suenan instrumentos).

Un repertorio escurridizo pero matizado con el estilo personal de Sainz de Rozas, contemporáneo sin renunciar a la tradición, sofisticado por la complejidad, buscando siempre la armonía que sorprende, el acorde inesperado, el equilibrio en la dificultad... No es un disco fácil de escuchar, en especial porque es muy heterogéneo, pero contiene tantas influencias y tanto virtuosismo que engancha.



* Más info: raulsainzderozas.es

ECLÉCTICO

GORAN LEVI,  Guide Tones (Microscopi, 2024)

El guitarrista Goran Levi presenta su disco de debut como un homenaje a amigos, mentores y referentes, y apelar a las influencias siempre produce un resultado ecléctico. Levi nació en Bulgaria pero creció en Mallorca, donde ha estado desde pequeño en contacto con el ambiente musical, formándose en la guitarra eléctrica, tocando con músicos locales y haciéndose un nombre en el jazz participando en el concierto inaugural del Festival de Jazz de Portocolom, A Jazz De Mar, junto a Aina Tramullas. Con 26 años es también compositor y educador: tiene varios proyectos educativos, como Major82, donde planta su enfoque en la apreciación musical y en el crecimiento no solo musical sino personal del alumnado.

Ecléctico e indefinible. Su música no es fusión ni es folk propiamente dicho, no es jazz puro ni es jazz moderno, y, sin embargo, el guitarrista consigue en sus composiciones conectar con el aficionado al jazz con su técnica y sus recursos. A lo largo del álbum combina temas acústicos con otros eléctricos y más potentes. 


El disco comienza con "que se yo", ecléctico, cambiante, rítmico y lleno de recursos, donde lleva la melodía con soltura y buscando el virtuosismo sin perder la expresividad. El cuarteto, formado por Joan Garcias Tur al contrabajo, Josep Servera, batería, y Carlos Medina, al saxo tenor (solo en algunos temas), comprende su filosofía musical y esto hace que el sonido sea compacto y orgánico, algo complejo cuando aborda temas como "waltz for mateu / fisherman's tale", donde hace confluir sonidos de la tierra con rítmicas jazzísticas. Nos ha gustado el inesperado "remembrance", con un Levi jugando casi con el ruido en las cuerdas y una banda que explora una manera distinta de entonar una balada. La coda ("song for marius") redondea las fusiones con un sonido más jazzístico pero que también esconde juegos rítmicos y armónicos originales.

Con solo seis temas, el disco se hace corto y apetece una segunda escucha. Pero vale la pena. Ataques polirrítmicos como "thelonius yo", con un Goran Levi sensacional,  una sección rítmica precisa y estimulante y un Carlos Medina que entra lleno de energía, necesitan de más de una escucha para valorar cuánto de influencia y cuánto de original tiene. 


* Más info: www.goranlevi.com

LA ISLA DEL GYPSY JAZZ

MARION & SOBO BAND, Gomera (GLM, 2024) 

La isla de La Gomera ha sido la inspiracion de Marion Lenfant-Preus y Alexander "Sobo" Sobocinsky para su tercer disco.  Ambos son músicos y viajeros, y han pasado por Colombia, Cuba... para recabar en varias ocasiones en las Islas Canarias. El particular colorido de su naturaleza agreste inspira una colección de 13 temas que incluyen composiciones originales a la vez que repasan algunos clásicos del jazz manouche e incluso alguna habanera... La banda completa son Marion Lenfant-Preus (voz), Alexander "Sobo" Sobocinski (guitarra), Frank Brempel (violín), Stefan Berger (bajo) y Jonas Vogelsang (guitarra).

La voz de Marion tiene esa dulzura juguetona (llamémosle traviesa) que se adapta tan bien al swing y aporta esa personalidad típica del gypsy jazz, tanto cuando juega con los versos como cuando hace scat. En cuanto a la guitarra, protagonista indiscutible de la estética manouche, habría que destacar la versatilidad de Sobo. Puede hacer swing divertido y salvaje con un virtuosismo arrollador y pararse a acompañar una chanson con la delicadeza que merece ("Amour Supreme" o "Que reste t-il de nos amours?") con un estilo casi pop pero nunca exento de swing. 


Foto: Alessandro de Matteis

En este sentido, el disco es (afortunadamente) muy heterogéneo y alterna temas muy al estilo de Django Reindhart (versiones como la loca y clásica "Puttin' On The Ritz" o la chanson convertida en swing "Les Listes") con otros de influencias balcánicas, como "Opa Cupa" (qué bien encaja el folklore balcánico en el jazz manouche) o brasileñas ("Promesse") e incluso una versión a ritmo de gypsy jazz de una habanera (la clásica "Veinte años", que escribieron Guillermina Arambury y María Teresa Vera, que la popularizó mucho antes de que la versionaran Omara Portuondo o Buena Vista Social Club). Habría que destacar en "Veinte años" no solo la apasionada interpretación vocal sino también los solos, en especial el de violín (Brempel) y el del bajo (Berger). 

Con continuos homenajes a la isla ("Epina Swging", "Playa de vueltas"), el disco termina con "Les yeux noires", versión peculiar de la versión que en su día hizo Django Reindhart de la vieja canción rusa. Comienza como un poema, lenta y dulce, para transformarse en una apasionada locura a ritmo de swing manouche y dejando al oyente la sensacion de necesitar volver a empezar para capturar toda la amalgama que ha pasado por sus oídos. Un disco muy recomendable, tanto para aficionados al jazz manouche (se atrevan a bailarlo o no) como para quienes busquen un jazz complejo, inteligente, pero fácil de escuchar.



* Más info: marionandsobo.com

CANCIONES, CANCIONES, CANCIONES

MADERA VIVA TRÍO, Senderos (Microscopi, 2023)

Escuchamos con sorpresa el disco Senderos, firmado por Madera Viva Trío, formación ecléctica de la que podríamos decir que hacen canción-con-base-jazzística, canciones nuevas y clásicas de muy diverso origen que tienen detrás, para nuestra suerte, a tres instrumentistas que se expresan muy bien en esquemas propios del jazz: Vicenç Solsona, voz y guitarra, Pau Lligadas, voz y contrabajo, y Ramón Ángel Rey, batería. 


Ni Pau Lligadas ni Vicenç Solsona son cantantes de jazz (vaya por delante la advertencia) pero los solos de guitarrra de Solsona tienen un swing muy colorido, como demuestra en "Epigrama" o "Canço per Laura", y la sección rítmica lleva al terreno jazzístico todos los temas por muy pop que sean. En el repertorio escuchamos, entre algunas canciones originales, clásicos como "Qué será" (el tema de Jimmy Fontana que hizo popular en España José Feliciano) y la rumba "La curva del Morrot" (el tema de Gato Pérez que homenajea este lugar de Barcelona).

Foto: José Adalid

Destacaremos "Rápido analógico", un tema instrumental donde los tres músicos llevan sus instrumentos al límite jugando con los cambios de ritmo y respondiéndose unos a otros en un divertido juego que merece la pena escuchar. "Nora" es un tema de aire brasileño compuesto por Solsona y en el que la guitarra protagoniza todo el tema sincopando la melodía a un nivel fantástico, mientras los coros colocan al oyente en el marco bossa nova sin dificultad. A destacar el solo de contrabajo (Lligadas), que hace suya la melodía e improvisa con maestría. El tema termina con un juego de llamada/respuesta que termina con un espléndido solo de batería (Rey) que no se sale ni por un momento del lenguaje de la bossa. El disco termina con una emotiva balada compuesta y cantada por Eva Llorens

En resumen, Senderos es un disco original por el tratamiento jazzístico (en lo instrumental) que Madera Viva da a temas pop, rumbas, bossas... Tan sorprendente como estimulante. Recomendable. 



TIEMPO DE HOMENAJES

CLARK TERRY, WAYNE SHORTER, MONK...

Recopilamos en este artículo (sin interés comparativo) tres álbumes monográficos editados recientemente. Cada uno de ellos se mira en un jazzman clásico para enfocar su repertorio con una personalidad nueva. Son un saxofonista que reimagina a Monk, un guitarrista que lleva a su terreno temas de Wayne Shorter y un saxofonista barítono que versiona a Clark Terry con toda una big band detrás. Cosas del jazz.


ADAM SCHROEDER & MARK MASTERS, CT! 
(Capri Records, 2024)

El arreglista Mark Masters aparece con regularidad en el panorama del jazz al frente de discos muy interesantes en los que juega simplemente el papel de arreglista o de director. En el disco que hoy escuchamos, se ha aliado con el saxofonista barítono Adam Schroeder para versionar nada más y nada menos que a Clark TerrySeguramente, los standards compuestos por Clark Terry no tengan los títulos más recordados entre los aficionados al jazz, pero todos reconocen perfectamente la voz de su trompeta. En este disco, el papel protagonista lo tiene Adam Schroeder (no interpreta a Terry salvo en espíritu), uno de los músicos más solicitados de Los Angeles, que se mueve con elegancia y contundencia en temas como "Groundhog" o "Boardwalk", con un swing enérgico que se aprecia mejor en el barítono. 


Schroeder concibió el proyecto como una celebración del centenario de CT, pero el parón de la pandemia le hizo posponer el proyecto, ahora publicado por Capri Records. En alianza con el arreglista Mark Masters, ha definido este proyecto a lo grande, con una docena de músicos (Sal Lozano, saxo alto; Bob Sheppard, tenor y soprano; Kirsten Edkins, tenor; Adam Schroeder, barítono; Francisco Torres, trombón solista; Ido Meshulam y Lemar Guillary, trombones; Dan Fornero; trompeta solista; James Ford y Aaron Janik, trompetas; Edwin Livingston, bajo; Peter Erskine, batería) y temas arreglados de una manera muy inteligente, respetando el espíritu juguetón de la música original pero acercándola (mérito de Masters) a la filosofía de Duke o de Count Basie, jugando con el ritmo y con intervenciones explosivas de los vientos, eso sí, con un brillante sonido de big band moderna. Los temas de CT, llenos de solos, guardan constantes momentos de esos que un aficionado al jazz aprecia. También continen pasajes que nos recuerdan aquella complicidad entre Clark Terry y Pepper Adams... o Bob Brookmeyer. Nostalgias... 




* Más info en Capri Records: caprirecords.com

* Foto: Joe Masters.






CHRISTOPH GRAB'S REFLECTIONS QUINTET, Oneness
(Lamento Records, 2023)

En Oneness, el saxofonista suizo Christoph Grab y su quinteto Reflections hacen un particular homenaje a la música de Thelonious Monk con un repertorio que se sale de lo habitual, rebuscando en su discografía para construir su propia versión de los grandes éxitos de Monk sin sus temas más conocidos. Sí, están "Ugly Betty" y "We See", pero muchos echarán en falta temas mucho más escuchados (y repetidos). A este repertorio inesperado se une una formación bastante inusual, un quinteto sin instrumento armónico, con tres vientos al frente: saxo, trompeta y trombón (Christoph Grab, Lukas ThoeniAndreas Tschopp, respectivamente), bajo (Bänz Oester) y batería (Pius Baschnagel).


Los arreglos (todos de Grab) respetan los indecisos ritmos de Monk (ah, esa seductora versión de "Skippy") y adapta su peculiar manera de escribir los acordes al lenguaje de un quinteto con la peculiar tímbrica de tres instrumentos de viento sonando al unísono. A eso se añade una dosis bastante importante de improvisación. El grupo suena bastante melódico en los chorus y, por momentos salvaje, en temas donde la improvisación "empuja" a las composiciones de Monk hasta sonoridades callejeras que nos recuerdan a Nueva Orleans ("Wee See") o más contemporáneas y atonales ("Work") sin perder de vista la filosofía monkiana en ningún momento.

En definitiva, un disco recomendable, tanto para fans de Monk como para seguidores de sonidos más modernos, en especial porque demuestra que la modernidad de este pianista fallecido hace 40 años sigue vigente.



* Más info: www.christophgrab.com


ERAN HAR EVEN, Shorter Days (World Citizen Music, 2024)

El homenaje (quizás) más inesperado es el del guitarrista Eran Har Even. Su álbum Shorter Days es toda una revelación. A priori, reinterpretar las armonías de un músico tan complejo como Wayne Shorter a las seis cuerdas parece imposible. Transportar su música para saxo es, ya de por sí, un trabajo que no puede dar buenos resultados, pero el guitarrista (a trío con el bajista Omer Govreen y el baterista Wouter Kühne) se ha centrado en las melodías y las armonías para construir un sólido homenaje donde trae a su terreno los temas de Shorter para que parezcan escritos para guitarra. 


Documentales como Zero Gravitydirigido por Dorsay Alavi (y producido por Brad Pitt, entre otros) para Prime Video, no hacen sino avivar la nostalgia por este compositor tan espiritual, siempre buscando nuevas dimensiones musicales. Puede que, a la guitarra, sus temas no suenen tan místicos, y tengamos que asumir que, en el fondo, Shorter era humano, pero su jazz, especialmente el de sus inicios, suena efervescente y swingueante en las manos de Eran Har Even ("One by One", "Capricorn"), evocador en la desnudez del trío ("Night Dreamer", que mantiene su delicioso 3/4 original) o lleno de extensos discursos melódicos ("Nefertiti").

Quizás sea un álbum que vaya a gustar más a los aficionados a la guitarra de jazz que a los fans de Shorter (a quienes también recomiendo) pero es un buen ejemplo de cómo hacer un tributo a un músico respetando su filosofía musical y, al mismo tiempo, empleando una voz personal, nueva.



* Más info: www.eranhareven.com

UNA NUEVA MIRADA

OLATZ GARCÍA-ERGÜÍIN SEXTET, 
The Standards of my Childhood (Errabal Jazz, 2023)

Resulta un subidón cuando reconoces el tema que empiezan a tocar y es uno de tus favoritos. El disco de Olatz García-Ergüín Sextet entra directamente con un temazo como "It Ain't Necessarily So" de George Gerswhin, y lo hace con un tempo medio, casi dulce, arrastrado por la guitarra, que lleva la melodía sincopada pero fluida... y entonces entra la voz de Olatz García-Ergüín. Créanme que vale la pena. El guitarrista es Miguel Salvador, que también ha hecho los arreglos. El resto del sexteto está formado por Fabián Akarregi (contrabajo), Gorka Iraundegi (batería), Nohemí Ladrón de Guevara (primer violín) y Leire Angulo (segundo violín).

Antes o después, a lo largo de la vida de un músico surge la necesidad de volver a los orígenes, reivindicar esa pasión primigenia sobre la que se construyó la necesidad de crear, cuenta la nota de prensa. 

La vizcaína Olatz García-Ergüín ha construido el álbum a través de sus recuerdos de niñez, standards que dieron forma a su amor por el jazz. De formación lírica, Olatz lleva tiempo moviéndose por festivales con distintas formaciones (Bizkay Bay Jazz Collective, Ados Jazz Band) para desembocar en este disco de debut con una formación ideada junto al guitarrista Miguel Salvador. Ambos llevan la voz cantante de este sexteto que está lleno de matices y contrastes. El más evidente, la presencia de dos violines, algo inusual pero que da resultado: el contrapunto entre las cuerdas frotadas y la guitarra en "Body and Soul", por ejemplo, es, simplemente, delicioso. Una prueba más de que se puede innovar sin hacer ruido

Entre los temas más destacables, "Nature Boy" se mece en la voz de Olatz sobre una sección rítmica de sutil inspiración latina. "On The Sunny Side of Street" tiene también unos arreglos de viento que refuerzan el optimismo de la canción, felicidad que también se nota en la interpretación y en todas las versiones del disco, ya que, como cuenta el título, parecen formar parte de una memoria feliz. En todos los temas, una presencia muy orgánica del grupo, con protagonismo de la guitarra y Olatz llevando los temas hacia el punto emocional que busca. Bien afinada, es una de esas cantantes que muestran una naturalidad ajena a artificios y capaz de transmitir los sentimientos de las canciones. 

El disco fue grabado en los estudios Tío Pepe de Urduliz (Vizcaya) en riguroso directo. Aunque a algunos les pueda chirriar la presencia de violines en algunos temas, recordemos que Charlie Parker también lo hizo. Para mí, personalmente, el contraste entre la expresiva fluidez de los violines y la síncopa de la sección rítmica es uno de los elementos más excitantes del jazz (y de este álbum). La voz y la perspectiva de Olatz García-Ergüín nos dejan con este disco de debut una nueva, contemporánea y recomendable mirada a unos clásicos imprescindibles.



TRES MANERAS DE EXPRESAR SERENIDAD

Después de escuchar la explosiva propuesta de The Acrylic Rib, el cuerpo pedía calma. Pero no se puede pasar del free a escuchar baladas de Billie Holiday. Por suerte, buscando entre las novedades de esta primavera, han aparecido tres discos que buscan romper sin subir la voz, tres maneras de expresar serenidad, calma, quizás paz. Hoy escucharemos a Kasper Tranberg, Cecilie Strange y el trío de Richard Andersson NOR


RICHARD ANDERSSON NOR feat. HILMAN JENSSON,
Undo (Hobby Horse, 2023)

El  tercer   álbum   del   trío
Richard Andersson NOR comienza precisamente con un tema titulado "Serenity". Liderado por el contrabajista danés Richard Andersson, este trío islandés, como él lo denomina, está formado por el saxofonista Óskar  Guðjónsson y el baterista Mattias Hemstock. En este álbum colabora también el guitarrista Hilmar Jensson, que aporta una dosis de lirismo al estilo de Bill Frisell. 

Richard Andersson está considerado un músico imprescindible en la escena danesa del jazz contemporáneo. Ha obtenido premios y menciones de The NYC Record, AllAboutJazz y The International Bassconvention. Ha tocado con figuras enormes como Jerry Bergonzi, Jorge Rossy, Jeff "Tain" Watts y Kasper Tranberg (de quien hablamos más abajo). En este tercer disco de su trío NOR, nos ofrece un repertorio uniforme pero de compositores distintos (dos temas suyos, dos de 
Guðjónsson, dos de Jensson y uno de Anne Efternøler), lo que no impide que haya una heterogeneidad plausible en el desarrollo del álbum, siempre hablando lo que él llama "lenguaje nórdico".


Aparte de "Serenity", habría que destacar el intenso "Helmingur Búinn", donde el saxo toma protagonismo aportando una atmósfera opresiva que crea una tensión inesperada en el oyente hasta el misterioso desenlace. Más lírico, Guðjónsson lleva la melodía en "Langsom", un tema lacónico, lejano, donde el contrabajo es el encargado de poner el contrapunto dramático (junto con la guitarra) a un paisaje onírico, emocional, que nos hace olvidar que estamos ante una complejidad tonal que el grupo usa de manera muy inteligente.

Un disco perfecto para conocer a este trío nórdico. Recomendable.






CECILIE STRANGE, Beyond (April Records, 2023)

¿Qué hay más calmado que una nana? El álbum de Cecilie Strange es uno de los pocos que han conseguido conmoverme recientemente, no solo por su estilo sino también por su intención: sus temas llenos de paz, bellísimos, entroncados en los poéticos fraseos de su tenor, intentan expresar la paz y la serena grandeza de ser madre. No es algo habitual en el jazz, donde la rebeldía es una bandera común, pero quizás en esta época de egocentrismos, redes sociales, relaciones virtuales, abortos a la carta y guerras cotidianas, ser madre (o simplemente amar) se pueda considerar una forma de rebeldía


Este es el tercer álbum de Cecilie Strange en April Records después de Blue (2020) y Blikan (2021). Su cuarteto se completa con Peter Rosendal al piano, Thommy Andersson al bajo y Jakob Høyer en la batería. A la ternura de los temas se une la melancolía (sentimiento muy próximo a la felicidad, que nos recuerda a los que ya no están, otro leitmotiv del álbum). El disco comienza con una melodía con un ritmo tan pausado como complicado de seguir para un saxofonista. Es un nostálgico tema dedicado a su abuela. Le sigue una nana ("Byssan Lull") que suele cantar a sus hijos y que, a su vez, es heredada de la anterior generación...

La compenetración entre los cuatro músicos favorece esta interpretación calmada de lo que es el jazz contemporáneo: lírismo, emoción contenida, inspiración, sutileza, intelectualidad... Todo el álbum parece estar tocado en voz baja, como haría una madre para no despertar a su hijo. Las melodías son como pensamientos íntimos. Los lentos fraseos del saxo reflexionan y el resto de los músicos está a su servicio, incluso cuando calla y encontramos el valor en esos silencios (como en "Midnight Sun Upon Saltværsøya", donde hay un delicado y sutil diálogo entre bajo y piano). 

Siempre he pensado que todas las formas de creatividad están conectadas y se nutren unas de otras, y el planteamiento de este Beyond de Cecilie Strange conecta esas dos formas de creatividad tan supremas como son la música y la vida. 




KASPER TRANBERG, Nobody's Heart (April Records, 2023)

La paz que nos trae el trompetista danés Kasper Tranberg es una paz inusual. Raramente se encuentra un disco de jazz calmado, pausado, reflexivo, de un trompetista. Sí, claro, están aquellos discos de Miles y su sordina... Pero desde Miles y Chet ha habido poca originalidad y mucha caña. La trompeta es un animal difícil de domesticar, y exige fuegos artificiales. Lo que nos trae Kasper Tranberg, músico que lleva subido a la escena de la improvisación desde los 90, es un disco moderno donde la reflexión y el gusto por el sonido templado (pero emocional) de su trompeta es una seña de identidad.

Foto : Mike Højgaard/neue.pink

En Tranberg hay un deseo constante de marcar distancias. Su sección rítmica, con la que ha tocado desde los '90 (Nils Davidsen al bajo y Frands Rifbjerg a la batería) se encarga en todo momento de crear paisajes sonoros inusuales, atmósferas oníricas o simplemente inclasificables. Ritmos lentos siempre (salvo quizás en "Circle Dance", tampoco mucho) que se detienen y cambian, siempre cambian, provocando desconcierto en el oyente y un campo perfecto para los fraseos especulativos de Tranberg. 

No es free jazz. ¿Improvisación? Algunos amantes de la improvisación libre dirán que estamos ante un disco aburrido, pero los recursos que Tranberg y su trío van desplegando a lo largo del disco convierten la escucha en algo muy distinto. Para empezar, no es un trío habitual: trompeta, bajo y batería se convierten en algún momento en trompeta, chelo y batería ("Ukendt/Bitter Funeral Beer"). 

Un álbum de texturas, exploración e introspección en el que se mira a sí mismo a través de sus encuentros musicales de las últimas tres décadas: todos los temas son versiones, en las que hace suyos a Masabumi Kibuchi, Ornette Coleman, Rodgers & Hart, Paul Motian, C.V. Jergensen... para encontrarse a sí mismo. El resultado es un disco calmado, pacífico en su forma, impredecible.



* Más info: kaspertranberg.com

¡MUSICALES, MUSICALES, MUSICALES!

JOHN PIZZARELLI, Stage & Screen (Palmetto, 2023)

Todo el mundo sabe que los musicales están de moda. Cada vez más. Madrid, sin ir más lejos, es la tercera ciudad (después de Nueva York y Londres) con más producciones en cartel y más espectadores. Pero si hay un lugar donde nunca han pasado de moda los musicales es en el jazz: hay tantos standards que fueron, en su nacimiento, números de Broadway que la lista sería inacabable. "My Favourite Things" (de Sonrisas y lágrimas) sería el ejemplo perfecto. Quizás se haya interpretado más en clubs de jazz que en teatros. Pero también están otros temas cuyos musicales se han olvidado y han sobrevivido en la voz de músicos de jazz: "Night and Day" (La alegre divorciada), "Easy To Love" (Born to dance), "Just One of Those Things" (Jubilee), "If I Were A Bell" (del musical Guys and Dolls), "New York, New York" (Un día en Nueva York)... La lista sería interminable.

Y el cantante y guitarrista John Pizzarelli parece empeñado en hacerla más larga con su nuevo disco, donde repasa y hace suyos, con su personal y espectacular estilo, 12 standards sacados de otros tantos musicales (y alguna película). Estos doce temazos conforman un curioso e interesante repertorio donde encontramos a un músico no solo en plena forma a sus 63 años sino en estado de gracia, que aporta a casi todos los temas una sobrecarga de energía marca Pizzarelli que no poseían en su versión original, pero ¿quién no prefiere una versión personal a una original? El resultado es fantástico en tanto que aporta su peculiar personalidad a estos temas, tanto en la guitarra (algunos son pura diversión) como cantando... o haciendo las dos cosas a la vez, en uno de esos solos en los que cantan al unísono Pizzarelli y su guitarra (espectacular en el tema final, "Coffee In A Cupboard Cup"), uno de los detalles que más nos gusta de él.
“La idea de sacar estas canciones del contexto de sus musicales o de sus películas me parecía interesante", afirma Pizzarelli. "Con un nuevo arreglo puedes cambiar el significado de una canción. Eso es lo que hemos estado haciendo toda nuestra vida como músicos de jazz, intentar descubrir cómo hacer estas canciones diferentes, ya sea un estándar o un éxito de los Beatles. Y siempre es divertido."

El disco comienza arrollador, con una guitarra vertiginosa, en "Too Close For Comfort" y va recorriendo sin concesión a la pausa temazos como "I Love Betsy" (de la película y luego musical Honeymoon in Vegas), que sería un perfecto exponente de cómo letra y música, mensaje y forma, aportan espectáculo en Broadway. No faltan esos solos voz/guitarra al unísono, ni otros temas que hemos escuchado en escenarios de jazz y provienen del teatro musical, como "Tea For Two" (una de las pocas baladas del álbum), "Some Other Time" o "Time After Time" (que, indefectiblemente, nos trae a la memoria a Miles Davis) del musical It Happened In Brooklyn, que protagonizó Frank Sinatra. 

Un disco al más puro estilo Pizzarelli, perfecto para celebrar el 40º aniversario de su debut discográfico con aquel I'm Hip (Please Don't Tell My Father de 1983) y para entrar en su universo (o en el de los musicales) si aún no lo conoces.





* Web de John Pizarelli: www.johnpizzarelli.com

EL PLACER ES MUTUO

DAVID REGUEIRO TRIO feat. ALEXANDRE CAVALIERE,
Perfect Match (2023)

El guitarrista gallego David Regueiro es de esos músicos incombustibles que parecen estar siempre ahí, al pie del cañón, y suponemos que esto se debe a que, aunque virtuosismo y cultura musical no le faltan, lo que busca en sus discos es divertirse y hacer que el público se divierta. Todo comienza en el título, un juego de palabras donde se puede entender Perfect Match como "la combinación perfecta" (los cuatro músicos funcionan como un reloj suizo) o como "la cerilla perfecta" (guiño en la ilustración del booklet) entendiendo que match significa también "cerilla" y que aquí parece bastar una chispa para crear música. Con su trío (dos guitarras y bajo) o con ese Swingtet con el que se atrevió a versionar a Charlie Parker, su música destila tanta calidad como placer. Imposible no disfrutarla. Y si él se divierte, el placer es mutuo. 

Antes de convertirse en un referente de la guitarra manouche en España, David Regueiro cursó estudios de Guitarra, Educación Musical, Historia y Ciencias de la Música en diferentes conservatorios (Ourense, Salamanca y La Coruña) y universidades (Complutense de Madrid, Salamanca y Royal Holloway de Londres), siendo alumno de, entre otros, Samson Schmitt, Brady Winterstein, Mozes Rosenberg, Adrien Moignard, Joaquín Chacón, Abe Rábade, Paco Charlin, Albert Sanz, Peter Bernstein... Ha grabado 15 discos, como líder o como acompañante, entre los que destacaría su personal Areal del año 2020.


Perfect Match es una colección de temas originales, compuestos y arreglados por Regueiro, donde expresa su pasión por el gypsy jazz y sus posibilidades. Viene respaldado por su trío (Gonçalo Mendonça en la guitarra rítmica y Juyma Estévez al contrabajo) y por Alexandre Cavaliere, un invitado de lujo y un referente del violín en el jazz manouche. 

Juntos, los cuatro despliegan todas esas posibilidades del gypsy jazz de las que hablábamos: ritmo contagioso ("Octopus Blues"),  humor ("Tone It Down, Turn It Up!"), armonías, contrapuntos, swing y nostalgia, mucha nostalgia, como en el maravilloso "The Seagull and the Frog" o el conmovedor bolero a ritmo de swing titulado precisamente "Bolero desesperado". En resumen, un disco muy completo, donde el oyente con inquietud encontrará mucho más que solo ritmo y donde cada momento y cada arreglo cuenta. Recomendable. 




* Más info: davidregueiro.gal

UN BUEN COMIENZO

EDDIE MEJÍA SEXTET, A Moment In Transition
(Fresh Sound New Talent, 2023)

Nos encanta conocer nuevos sonidos y nuevos músicos. El guitarrista que nos trae hoy aquí tiene las dos cosas: un nuevo nombre lanzado por el sello Fresh Sound New Talent y un sonido nuevo, muy personal, complejo pero fresco. Eddie Mejía es un mexicano de 26 años radicado en Barcelona, donde se ha formado en el Liceu. Si uno teclea en Google su nombre, lo primero que descubre es que fue finalista en 2021 en el Premio Extraordinario de Interpretación de Jazz y Música Moderna de la Fundació Conservatori del Liceu. No, no es mal comienzo. 

Su disco de debut es A Moment In Transition, donde reúne un sexteto muy interesante formado por el productor y saxofonista tenor Bill McHenry (Paul Motian, Andrew Cyrile), el saxofonista alto Edu Cabello, la fliscornista Milena Casado, el contrabajista Masa Kamaguchi, el baterista Ramón Prats y la vocalista Magda Garre, que también ha escrito la letra del tema que cierra el álbum ("Mud's Mood").

El lenguaje de Eddie Mejía tiene una patente influencia de guitarristas contemporáneos como Pat Metheny, pero también huellas menos obvias de Monk y de la generación que siguió a Mingus, transportadas a las seis cuerdas. Como compositor, sus temas exploran un post-bop meditativo y sin complejos, con elaborados diálogos entre la guitarra y el resto de los músicos ("Horses"), melodías que se rompen y se acercan al free, blues rotos, momentos de vertiginoso virtuosismo ("Dilemma"), interesantes arreglos en la sección de viento (saxos y fliscorno) armonizando disonancias que provocan un efecto excitante ("Migrations") y dan pie a solos rompedores que, sin embargo, llegan orgánicos al oyente...   

A Moment In Transition es un disco heterogéneo, el disco de debut de quien ha acumulado demasiadas ideas para meterlas en un solo disco, y eso es lo más interesante de Mejía como compositor, que cada tema cuenta una historia diferente y, consecuentemente, con un lenguaje distinto, algo que nos permite conocer facetas muy dispares del músico, confirmar su versatilidad y esperar lo inesperado.



¡GUITARRAS!

Hoy escuchamos a dos guitarristas muy distintos pero que encarnan la experimentación y la salud de la guitarra de jazz moderna. Uno de ellos español, Víctor Antón, y el otro italiano, Luca di Luzio, ambos con un interesante (y diferente) punto de vista jazzístico.

VÍCTOR ANTÓN GROUP, Centennial Light 
(Errabal Jazz, 2022)
   
El título del álbum resulta metafórico. La célebre bombilla que lleva más de 100 años encendida en Livermore, California, es un símbolo de la resistencia al consumismo y a la obsolescencia programada, pero también un símbolo de lo imperecedero; en este caso, de la música imperecedera. El jazz, como todo lo que se pueda vender, ha sufrido los vaivenes de la moda, pero es en esencia una música que se revitaliza a sí misma y que tiene sus raíces tan bien ancladas en el pasado que es imposible catalogarla de moda. El guitarrista zamorano Víctor Antón, reúne en su nuevo trabajo, titulado Centennial Light, nueve temas originales en los que destila influencias y experimentación subrayando la intención atemporal de su música. 

Inconformista, Víctor Antón marca distancias con su anterior Standards Sessions (2022) grabando nueve temas propios de espíritu contemporáneo pero de estética ajena a las modas. En su web expresa que se trata de temas compuestos en los últimos dos años, una recopilación que "pretende poner en valor la idea del arte como un proceso creativo inagotable que genera diferentes lecturas y sensaciones". En total, nueve composiciones que se mueven con el discurso elocuente de Antón y que fluyen con las improvisaciones de su grupo, formado por el pianista Juan Sebastián Vázquez, el contrabajista Javier Moreno y la siempre apreciable solidez de la baterista Naíma Acuña



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* Más info: victorantonmusic.com


LUCA DI LUZIO, Never Give Up (Jazzlife, 2022)

La propuesta del guitarrista italiano Luca di Luzio es muy distinta, un jazz de aire funk y calmado, pleno de influencias y con muchos momentos inspiradores. Desde el comienzo del álbum, con la sordina de Randy Brecker en un tema sereno pero optimista titulado "Second Life" hasta la coda, "A14", todo el disco destila una vitalidad casi almibarada, un positivismo enmarcado por los cálidos arreglos y por la forma en que Di Luzio canta con su guitarra, usando la improvisación como una forma de introspección.

Todos los temas están compuestos por el guitarrista, quizás porque quiere transmitir algo más que música: el título envuelve una filosofía del entusiasmo ("Este álbum, dice en el libreto, está dedicado a los que nunca se rinden; a aquellos que persiguen sus sueños, que escriben su destino cada día. Sobre todo, a aquellos que no se rinden ante los obstáculos, y continúan sonriendo y haciendo la vida más bella."). Quizás, en su conjunto, resulte una filosofía demasiado dulce y enmarcada en un jazz demasiado fácil de escuchar para los aficionados al jazz más rompedor, pero si el oyente sigue los temas compás a compás descubrirá un seductor aire mediterráneo, arreglos, recursos y pequeños momentos que dan valor al músico y a la escucha. 



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* Más info: www.lucadiluzio.it