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NOVEDADES MICROSCOPI

Los lectores de Jazz, Ese Ruido conocerán Microscopi porque nos llegan continuamente producciones nuevas, algo inusual en un sello independiente. Su catálogo cumple 10 años sin dejar de crecer y con una nómina de artistas muy jóvenes y, en su mayoría, desconocidos. Explorarlo es una oportunidad para conocer voces nuevas y saber hacia dónde camina el jazz nacional. Repasamos algunas de sus lanzamientos más recientes, propuestas musicales originales y atrevidas que renuevan la estética del jazz con fusiones inesperadas.

GONZALO DEL VAL, Lamentos mestizos (Microscopi, 2024)

Esta es quizás la novedad más original de Microscopi este otoño. Después de su disco Tornaviaje de 2022, Gonzalo del Val continúa explorando nuevos territorios geográficos y musicales construyendo su propio mapa sonoro. El álbum, protagonizado por la voz de Valentina Marentes, se apoya en un cuarteto que cuenta, además de con el baterista, con Paquito Cruz (piano), BenjamínGarcía al contra-bajo y Luis Giménez en la guitarra.

Maestro del ritmo y líder como solo un buen baterista saber ser líder se trate de la formación que se trate, Gonzalo del Val es dueño de una abultada discografía (a su nombre o en colaboración) y no necesita presentación. Baterista imprescindible, omnipresente en conciertos y festivales, nómada musical en Dublín y Nueva York, profesor de varios conservatorios... En Lamentos Mestizos se interna en la selva de la música cantada con la cantante mexicana Valentina Marentes. El resultado es un repertorio sorprendentemente enlazado con el jazz moderno. Canciones de raíz mexicana y jazz. No es una simbiosis tan fuera de lo habitual (ya habíamos escuchado antes lo bien que encajan armonías mexicanas y jazz), pero el disco va más allá. Desde el primer tema, Marentes demuestra que también domina el scat mientras Del Val es capaz de llevar la canción de José Alfredo Jiménez hacia ritmos flamencos sin despeinarse. Pero es solo el principio.

Entre tanta nostalgia (romántica o directamente rota) en las letras, sobresale la madurez de la voz de Marentes y contenida visceralidad; la versatilidad de Gonzalo en su acercamiento a cada tema de manera distinta y personal, su capacidad polirrítmica para hacer que fluyan como una historia y cambien, avancen, sorprendan... y, sobre todo, que haya espacio para unos buenos solos (Cruz al piano en "Farolito" o Benjamín García en "Tu recuerdo y yo", que también cuenta con un solo de guitarra eléctrica de Luis Giménez muy apasionado). Como en cualquier disco de un baterista, sorprende siempre la capacidad para lo sutil (siempre he dicho que en las baladas brillan más los bateristas por la dificultad y porque no hay fuegos artificiales) y en la versión que hace en este disco de "Por el bulevar de los sueños rotos" Gonzalo del Val está pluscuamperfecto, y arrastra al cuarteto en las "amarguras que no son amargas" de la canción de Joaquín Sabina. Para reforzar este argumento, el disco concluye con una composición instrumental original de Del Val cargada de lírica.

Recomendable para aficionados a las canciones dolorosas y para los asiduos a las fusiones bien construidas. 


* Web oficial: https://gonzalodelval.es


GREGORI HOLLIS, Now I Know (Microscopi, 2024)

En este segundo álbum, el trompetista Gregori Hollis mezcla influencias y estéticas buscando un camino. Navegando por el siempre fluido universo del jazz, nos ofrece un jazz ambiental, sugerente, aflamencado en algunos momentos, acercándose al hiphop en otros... pero siempre manteniendo una voz propia que no necesita búsquedas, porque es identificable y muy personal, especialmente en el fliscorno.


El disco, grabado en directo estudio y postproducido con material electrónico y otros recursos, cuenta con la presencia del pianista Kevin Díaz, del bajista eléctrico Ferrán Rico y del baterista Christian Delgado, y muestra una gran inquietud creativa. "Un viaje de la complejidad a la sencillez", como expresa el propio músico. 

Gregori Hollis (Barcelona, ​1994) toca la trompeta y el fliscorno. Nació en una familia de músicos. De formación clásica, se graduó con honores en la ESMUC en Trompeta Jazz. Publicó su primer álbum en 2020 (Landing) y posteriormente el single I Fall In Love Too Easily. Es miembro fundador del conjunto de metales Hip Horns Brass Collective, con el que ha pisado escenarios de varios festivales de jazz y música urbana. En este segundo álbum cuenta con colaboraciones muy interesantes, como la del gaditano Chano Domínguez, una de las influencias de Hollis, por lo que el trompetista compuso este tema inspirándose en el New Flamenco Sound. El resultado es una bulería pasada por el filtro del jazz que es un placer escuchar. Más aventurero es su tema "Lo que me llevo", con la voz de Manuel Masaedo en una fusión jazz/hiphop que no desentona con la línea elegante y reflexiva del álbum, que la voz etérea de Rita Payés eleva a una atmósfera onírica en "Futur". 

Un disco recomendable con un sonido personal y distinto. El concierto de presentación de Now I Know será el 16 de enero en El Molino de Barcelona.


* Web oficial: www.gregorihollis.com


JOSEP SUQUET, Supervival (Microscopi, 2024)

Este Supervival es el tercer álbum del pianista catalán Josep Suquet. Con una estética camaleónica que se mueve entre el jazz moderno y la fusión, se acerca por momentos a la música clásica post romántica y modernista sin abandonar una estética jazzística excitante. Con una clásica formación de trío de piano (Ot Granados al contrabajo y Rubén Bueno a la batería), donde se percibe una complicidad que redunda en un sonido redondo y fluido, nos ofrece una serie de composiciones equilibradas y llenas de color, muy contemporáneas.

Josep Suquet se graduó en piano jazz en el Conservatorio del Liceu de Barcelona tras pasar cuatro años en Berlín fogueándose en diversos proyectos musicales y artísticos. Anteriormente publicó Impressions (2021), donde incluía temas a trío y a piano solo, y el EP End of Summer (bajo el seudónimo de Jovyn), un proyecto ideado en Berlín junto al productor británico Kelvyn Hallifax, donde exhibía composiciones propias que iban del jazz al pop y a la electrónica. También ha compuesto la música para el cortometraje Köztes Pont de Melinda Szabó-Nyulász.

El título del disco, Supervival, apela a la resiliencia frente a la adversidad, y contiene composiciones llenas de vitalidad que se mueven sobre patrones rítmicos del jazz pero que apelan a influencias inesperadas. El postromanticismo musical, como citábamos más arriba, está presente en algunos temas, incluso alguna estructura pop muy cantable en algunas composiciones ("28", por ejemplo). Especial atención a temas como "8 d'abril" o los momentos introspectivos de "The Day of the Broken Mirror" o "Impressions Intimes". Recomendable.


* Más info: www.microscopi.cat

UN BUEN COMIENZO

EDDIE MEJÍA SEXTET, A Moment In Transition
(Fresh Sound New Talent, 2023)

Nos encanta conocer nuevos sonidos y nuevos músicos. El guitarrista que nos trae hoy aquí tiene las dos cosas: un nuevo nombre lanzado por el sello Fresh Sound New Talent y un sonido nuevo, muy personal, complejo pero fresco. Eddie Mejía es un mexicano de 26 años radicado en Barcelona, donde se ha formado en el Liceu. Si uno teclea en Google su nombre, lo primero que descubre es que fue finalista en 2021 en el Premio Extraordinario de Interpretación de Jazz y Música Moderna de la Fundació Conservatori del Liceu. No, no es mal comienzo. 

Su disco de debut es A Moment In Transition, donde reúne un sexteto muy interesante formado por el productor y saxofonista tenor Bill McHenry (Paul Motian, Andrew Cyrile), el saxofonista alto Edu Cabello, la fliscornista Milena Casado, el contrabajista Masa Kamaguchi, el baterista Ramón Prats y la vocalista Magda Garre, que también ha escrito la letra del tema que cierra el álbum ("Mud's Mood").

El lenguaje de Eddie Mejía tiene una patente influencia de guitarristas contemporáneos como Pat Metheny, pero también huellas menos obvias de Monk y de la generación que siguió a Mingus, transportadas a las seis cuerdas. Como compositor, sus temas exploran un post-bop meditativo y sin complejos, con elaborados diálogos entre la guitarra y el resto de los músicos ("Horses"), melodías que se rompen y se acercan al free, blues rotos, momentos de vertiginoso virtuosismo ("Dilemma"), interesantes arreglos en la sección de viento (saxos y fliscorno) armonizando disonancias que provocan un efecto excitante ("Migrations") y dan pie a solos rompedores que, sin embargo, llegan orgánicos al oyente...   

A Moment In Transition es un disco heterogéneo, el disco de debut de quien ha acumulado demasiadas ideas para meterlas en un solo disco, y eso es lo más interesante de Mejía como compositor, que cada tema cuenta una historia diferente y, consecuentemente, con un lenguaje distinto, algo que nos permite conocer facetas muy dispares del músico, confirmar su versatilidad y esperar lo inesperado.



I'M A FOOL TO WANT YOU

Sobre mitos y monstruos

La balada comienza con una declaración. El piano interpreta y dibuja la melodía con exactitud. No se limita a dar una introducción. Marca una idea. Entonces, el tenor irrumpe con delicadeza pero con fuerza. Es un lamento. Las escobillas marcan un ritmo lacónico que parece abrazar al saxo. El piano compone un fondo de notas altas, preciosistas, recuerdos de aquello que fue, que pudo ser, que ya no es: ahora nos explicamos por qué se lamenta el saxo. "Soy un tonto por quererte" ("I'm a fool to want you", de Sinatra) está incluida en el álbum Ballads (Blue Note, 1991), una recopilación de standards de Dexter Gordon que permiten juzgar este potencial suyo en los temas lentos. El pianista es Barry Harris y el batería Billy Higgins.


Dexter Gordon fue un bopper singular. De sus comienzos con Lionel Hampton y con Fletcher Henderson absorbió el sentido de que no hay nada escrito que no se pueda superar; de la época de Bird y Dizzy heredó aquello que del bebop iba a sobrevivir a su locura, que iba a quedar en los años que siguieron; de su propia forma de tocar han sacado conclusiones la mayoría de los tenores que le han sucedido. Oscurecido por el brillo de otros tenores contemporáneos como Sonny Rollins y John Coltrane, Dexter era un tío enorme en todos los sentidos de la palabra. Las mujeres se sentían impresionadas por su altura, los hombres por la fuerza que sugería su presencia. A pesar de ello, era capaz de extraer de su saxo baladas potentes y dulces al mismo tiempo, sin caer en lo sensiblero. Y esto es mérito suficiente para escuchar este disco.

El saxo es uno de los instrumentos más representativos de jazz. De hecho, si le preguntan a un profano siempre señalará a este instrumento. Pero el saxo es un invento relativamente nuevo. Adolphe Sax lo creó en 1840. Los músicos profesionales de la época compararon su sonido con el de un "clarinete con neumonía doble". Alguien ha dicho hace poco que sonaba como un burro inspirado. No recuerdo quién fue. Quizás lo leí.

Adolphe Sax llegó a sufrir insultos cuando la gente del XIX oía por primera vez el sonido del saxo. Cualquiera que no sea músico y haya intentado hacerlo sonar sabrá de qué hablo. ¡Incluso se aseguró en alguna publicación médica de la época que el saxofón producía tisis! Sax se libró finalmente de las persecuciones y creó una buena cantidad de instrumentos, entre ellos, uno tan delicado, una maravilla técnica que aprecio tanto como es el fiscorno.

Siempre pienso en estas anécdotas cuando escucho "I'm a fool to want you". Me alcanza la sensibilidad del saxo tenor y no puedo evitar llegar a la conclusión de que, en este mundo de miserias y de atrocidades, Dexter Gordon es un mito y un monstruo, en el sentido artístico y sumo de la palabra.


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* Creo que ya he colgado esta foto antes. Es Dexter Gordon en 1948, quizás la foto que mejor lo describa. Y es de Herman Leonard, por supuesto.