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UN NUEVO DÍA

O SISTER!, Brand New Day (Happy Place Records, 2024)

Desde aquel Crazy People, primer álbum de O Sister! han pasado 15 años. El grupo, formado por Helena Amado, Marcos Padilla y Paula Padilla (voces), Matías Comino (guitarra y banjo), Camilo Bosso, (contrabajo) y Pablo Cabra (batería), ha sabido continuar con la filosofía inicial de hacer buen jazz vocal, divertido y a la vez complejo, para desembocar en este brillante sexto trabajo. Si la inspiración inicial de O Sister! fueron las Boswell Sisters, han ido evolucionando  (sin perder esa estética de los años '20) hacia trabajos con temas originales (Stompin' in Joy, de 2016, fue el primero) hasta llegar a Brand New Day, donde todas las composiciones son propias.

Para ello se enclaustraron, como los grupos de rock millonarios, en un estudio para garantizar el flujo de ideas. La grabación se realizó en septiembre de 2023 en Garate Studios, en Andoain, con Jordi Gil como productor y Javier Mora como técnico de sonido. Cabe destacar que Javier Mora es el técnico de sonido directo de la banda, porque el disco se grabó en directo, a la antigua usanza, en acústico y sin auriculares, captando esa energía del grupo que tanto nos seduce. Además del sexteto habitual, ha colaborado The Horn Department, que son Julien Silvand (trompeta), Juli Aymí (clarinete y saxo alto) y Carlos Santana (trombón y Rhodes, todo un descubrimiento). 




12 composiciones propias de 12, como dice la nota de prensa, en las que profundizan en ideas además de en su habitual virtuosismo en los arreglos y en las armonías vocales (!). Ideas que hablan de gentrificación, de género, de problemas sociales, migración..., todo ello con su habitual humor, que hace que su sensibilidad llegue más directa a la emoción (¡esa conmovedora nana que cierra el disco!), y alternando por primera vez temas en inglés con temas cantados en español (la divertida "Carantoñas" y la sentimental "Diciendo adiós"). Todo un nuevo desafío, de ahí que podamos decir, al mismo tiempo que el grupo, que Brand New Day supone un renacer, un nuevo día (de ahí el título) con una perspectiva renovada, para O Sister! y para los amantes al buen jazz vocal.

El disco se presenta en la Sala Villanos (antigua Sala Caracol) los días 4 y 5 de abril. 







* Foto: Juan Luis Morilla.

UN PASO ADELANTE, HERMANAS

O SISTER!, Stompin' in Joy (Discóbolo, 2016)

La carrera del grupo sevillano O Sister! está cimentada sobre la calidad y la emoción. Su amor por la música de Nueva Orléans y su afán por investigar en las raíces, en las canciones originales y en la perfección vocal hace de este grupo un referente. Fruto de la experiencia y la investigación surgen las seis canciones escritas por miembros del grupo para su nuevo disco, siguiendo los esquemas de los Roaring Twenties y de los Flirty Thirties.

Stompin' in Joy, su cuarto disco (tercero de larga duración) supone así un paso adelante. Los nuevos temas están tan trabajados que resulta difícil para el oyente diferenciarlos de los clásicos que aparecen en el álbum, lo que demuestra que la faceta compositiva del sexteto está a la altura de lo interpretativo.


Las letras, respetando los cánones de esas décadas (brillante "The Dances I Owe You"), son asépticas y convincentes, con mensajes divertidos sobre las dificultades de la paternidad ("The Baby Rag") o los conflictos de comunicación antes del primer café de la mañana ("Please, Don't Talk To Me Before My Morning Coffee"). Su tema "I Fell In Love with New Orleans" es un canto apasionado a la ciudad del Mississippi, The Big Easy. Habría que destacar que el espíritu en todos estos temas es optimista y brillante. Incluso en el alegato feminista "Keep Your Head Up, Sister!" el mensaje es positivo. Parece que, en su visita a Nueva Orleans, caminaron por el lado soleado de la calle.
Stay away from me before my 
morning coffee,
it's the most important rule.
I can't have a conversation with you,
I'm dozy, woozy, clumsy, still asleep!
(Oh, honey...) 
En cuanto a la música, los arreglos, tanto vocales como instrumentales (y en este álbum los vientos), siguen estando a una altura notable. El disco incluye, además, una nómina brillante de músicos invitados en la grabación, incluidos coros, claqué (Samuel Rigal), cuarteto de cuerda (en "Moonglow") y una pequeña brass band (Juli Aymí al clarinete y saxo alto; Julien Silvand, trompeta, y Josep Tutusaus, trombón). A estos no sé si llamarlos artistas invitados o no, pero están ahí: Amalia Comino, Daniela Huertas y Abril Cabra son los bebés que ponen voz a "The Baby Rag" (Matías Comino), uno de los temas originales del álbum, con una letra muy divertida que recuerda las de Fats Waller.

En resumen, el trabajo más completo y complejo de O Sister!



Y así es como suena en vivo su "Nowzah! (I Don't Accept Your Rules)":

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* Web oficial: osister.es
** Fotografía: Juan Luis Morilla.

http://jazzeseruido.blogspot.com.es/p/relatos-de-jazz_28.html

TAMAL HOT BAND

El divertido ritmo del pantano

La palabra es hot. Hot jazz heredado del amor por Nueva Orleáns y por sus bandas callejeras; hot en el sentido salvaje, rabioso y divertido del asunto. La banda sevillana Tamal Hot Band recupera estas sonoridades en un álbum que suena natural, con alguna balada y algún momento que suena bop pero, en líneas generales, un revival sincero y honesto magnifícamente instrumentado.


Parece que la idea del álbum surgió en la misma NOLA, cuando dos de los miembros del grupo (Matías Comino y Pablo Cabra) visitaban la ciudad con O Sister! (de cuyo nuevo disco hablaremos pronto). Se trajeron el ambiente de las calles, de los bares y de las bandas y crearon Tamal Hot Band junto a Nacho Botonero (clarinete, corneta y bombardino), Matheus Prado (contrabajo) y Antonio Albanés (saxo tenor), personal que contó también con invitados en ciertos temas: el saxo soprano Bernardo Parrilla y las voces de Paula Padilla y Marcos Padilla (“Basin Street Blues”) y Cinthya C. Lucas (“New Orleans”). 
Fotografía de Guille García
El disco comienza con "Phoenix Bird Blues", compuesto, como casi todos los temas, por el guitarrista Matías Comino. Tras el festivo comienzo, con metales y maderas muy en la línea de las brass bands de Nueva Orleáns, hay un solo muy de raíz, a cargo de Nacho Botonero a la corneta, al que sigue el solo de saxo (Antonio Albanés), otro de guitarra (Comino)  y una explosión de ritmo y vientos que nos traslada (en espíritu) a la mismísima orilla del Mississippi. El tema que sigue es "Soleil Swing", con un sonido algo más europeo, más manouche pero igualmente festivo. Ya lo habíamos escuchado a otra formación de Comino (Très Bien!). Aquí las cuerdas son las protagonistas. "Basin Street Blues" es un clásico y sobran las explicaciones. Paula y Marcos Padilla cantan sentidamente y los vientos aportan un aire mezcla de blues y cabaret que es, en definitiva, una de las fusiones que dieron origen al jazz. Cantado a tempo medio, tiene un final explosivo, con exhibición de batería y banjo y una banda que parece arrancada de los Roaring Twenties.

El disco está lleno de temas marcadamente hot que funcionan como una gran brass band con sólo cinco miembros y un instrumentista invitado. Hay dos excepciones, la balada "Nano" y el tema "La Gran Ciudad", con elegantes toques bebop. La coda del álbum es el pegadizo "New Orleans", un tema explosivo, con un ritmo trepidante y solos que se suceden con naturalidad contagiosa. Recomendable para nostálgicos y para los que aún no crean que el jazz es una música divertida y bailable. 

Les dejo con un vídeo resumen con fragmentos de la presentación del disco en CICUS (Sevilla).


JAZZ PARA HALLOWEEN

O Sister! Spooky Sessions (Discóbolo, 2014)

¿Conocen la escalofriante historia de Ol' Man Mose? No se la recomiendo si tienen un alma sensible o pueden acabar con el corazón en un puño; pero, si son de esos que disfrutan con los disfraces y el maquillaje sangriento y son fans de esas fiestas de Halloween que nos han invadido definitivamente, les recomendamos escuchar el último disco de los O Sister! titulado Spooky Sessions.


El disco, en formato EP, contiene cinco canciones unidas por una temática común: historias oscuras, de terror, góticas... y buen sentido del humor. El primer tema que podemos escuchar es "The Skeleton in The Closet", un tema que interpretó Louis Armstrong, muy efectista y lleno de ritmo (¿cómo no?) y absolutamente adictivo. Marcos Padilla tiene una fabulosa intervención como solista y la sección rítmica (especialmente la sección rítmica: bajo, batería y piano) encuentran espacio para construir un tema magnífico. Daniel Cano a la trompeta redondea el tema. Después, suena "I Hate Myself (For Being So Mean To You)", una canción probablemente incluida por lo oscuro de su mensaje: habla de culpa, daño autoinfligido ("I slap my face for saying the things I dare") y suicidio ("I'll kiss myself goodbye!")... Esa alegría típica de Halloween.

Para nuestra sorpresa, O Sister! incluye por primera vez un tema en español, "Raska-Yú", una canción con una larga historia detrás. La tocó Louis Armstrong en 1932 como “I’ll Be Glad When You’re Dead, Rascal You” (véase de "Rascal You" la deformación fonética hacia "Raska-Yú"). Después, la versionó en español con bastante éxito Bonet de San Pedro en 1943, siendo prohibida en España por su mal gusto y por posibles-alusiones-al-caudillo cuando cantaba aquello de "Raska-Yú, cuando mueras, ¿qué harás tú? Serás un cadáver nada más.". Aquí suena una versión muy rítmica que acompaña Luis Berraquero (Jazz de Marras, Très Bien) a la guitarra. La necrofilia está servida.

Después de "Raska-Yú" encontramos el tema más interesante del disco, una revisión de "Ol' Man Mose". Escrito por Louis Armstrong y Zilner T. Randolph en 1935, comienza con una divertida introducción narrativa a cargo de Camilo Bosso para después desarrollar el tema con tanta energía y diversión como el original, aprovechando los momentos corales del estribillo y el recitado muy a lo Satchmo (salvando las distancias) que hace Paula Padilla.

Para terminar, O Sister! nos ofrece una revisión de uno de los primeros temas de sus adoradas Boswell Sisters, fechado en 1925: "Cryin' Blues", un tema que (puedo asegurar) en directo es todo un espectáculo por el uso de los ritmos, las voces y el sentido del humor. El ukelele guía el tema para terminar entre sollozos este tétrico divertimento sobre miedos, escalofríos y otras materias oscuras llamado Spooky Sessions.

Grabación del EP en directo en Sputnik Studios (Sevilla)

El EP contiene sólo 5 canciones pero montadas con un despliegue muy teatral (como se puede ver en los vídeos) y un magnífico elenco: además de los O Sister! (Paula Padilla, Helena Amado y Marcos Padilla en las voces, Matías Comino a la guitarra, Pablo Cabra en la batería, Camilo Bosso al contrabajo y contando historias...) podemos escuchar a Ángel Andrés Muñoz al piano (habitual colaborador de O Sister!), Daniel Cano en la trompeta y Luis Berraquero en la guitarra acústica en "Raska-yú".

Y ahora apaguen la luz para escuchar la horripilante historia de "Ol' Man Mose" pero, eso sí, ¡estremézcanse con mucho swing!


Y, de regalo, el corto de Betty Boop con la intervención de Louis Armstrong y, ya en 1932, una curiosa mezcla de imagen real y dibujos animados. Aparece la canción “I’ll Be Glad When You’re Dead, Rascal You”. Que disfruten Halloween... si les gusta.


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* Pueden escuchar y comprar el disco en Bandcamp:

Swing manouche para disfrutar

TRÈS BIEN! Soleil Swing (2014)

Nos alegra enormemente poder contarles que ha aparecido este disco, no sólo por los estimulantes temas que contiene sino por volver a escuchar a estos músicos que tan buenos ratos nos han hecho pasar. Très Bien! son cuatro músicos con inventiva, estilo y experiencia: además del contrabajista Daniel González, cuenta con la presencia de Paula Padilla al ukelele y voz y Matías Comino (ambos miembros de O Sister!), este último a la guitarra, al igual que Luis Berraquero, al que ya habíamos escuchado en el disco de Jazz de Marras. Después de varios meses de recorrer los escenarios con esta nueva formación, acaban de lanzar su primera grabación: Soleil Swing, 6 canciones grabadas en los estudios Sputnik de Sevilla en enero de este año, que, con fines promocionales, se pueden encontrar en Bandcamp para descarga gratuita.


El álbum comienza con una dinámica versión de "Let's Get Happy Together", más dulce que la de Lil Hardin Armstrong pero con el mismo espíritu naif, una de las características que hace que Très Bien! sea tan interesante: su interés por encontrar el equilibrio entre no modernizar y no caer en el revival. Esto es lo que hace igualmente accesible y disfrutable su música.

A las guitarras manouche y el ukelele se suman los juegos vocales de Paula Padilla, con su voz de gramófono gastado ("Did I Remember"), regalando scat cuando es necesario (cuatro instrumentos de cuerda reducen la posibilidad de muchos solos) o rescatando la comicidad de Rose Murphy en "Busy Line". A pesar de que son sólo seis los temas que aparecen en la grabación, los recursos rítmicos de los músicos y los vocales de Paula abundan para sorpresa y deleite del que escucha, ofreciendo ecos de Rose Murphy, Hermans Hermits, Billie Holiday, Fats Waller... y todo pasado por el tamiz del gypsy jazz. Y además hecho aquí.

El disco termina con la deliciosa "J'ai Deux Amours", una canción en francés que grabó por primera vez Josephine Baker en 1930. Resumiendo, toda una delicia de mini-álbum que confiamos en escuchar en directo pronto.

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La siguiente grabación contiene un medley de temas de su repertorio, donde se puede apreciar el sentido del ritmo de los músicos y la versatilidad vocal de Paula Padilla, grabado, por cierto, en uno de esos lugares con encanto (y de cultura inquieta) que hay por Sevilla: La Mercería:


Por si les ha parecido poco, ahí va otro video, con lindy hop incuido, por si se atreven a aprender los pasos. Lo que suena es "Busy Line":



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* Soleil Swing en Bandcamp: http://3bien.bandcamp.com

TEATRO ALAMEDA, SEVILLA

(No muy) Breve reseña de la presentación del segundo disco de O Sister!

Las nueve de la noche es media tarde en Sevilla. Por indicación de mi amigo Manolo Sosa, hemos dejado el coche en el reciclado recinto de la Expo'92, algo de lo que luego nos arrepentiremos. Es sólo una caminata. Recogemos las entradas en el cajero automático y comprobamos con sorpresa un cartel a mano que dice: "Localidades agotadas". No es la primera vez que O Sister actúa en Sevilla y un lleno es una buena señal. Lo único malo es el teatro, un espacio remodelado que viene a sumarse a los nunca suficientes que hay en la ciudad para las artes escénicas, pero que funcional y estéticamente deja mucho que desear. Al menos no es teatro y no habrá que preocuparse por la acústica...

Sobre el escenario, encontramos una curiosa reconstrucción de un porche sureño de la América de hace un siglo, mecedora incluida. Una puerta acristalada servirá para la proyección de sombras chinescas y otras artes paralelas inspiradas en cada canción. El show comienza con Paula Padilla cantando a capella y sin micrófono. Ha aparecido de la nada en un lateral del teatro. Canta un lamento con la sola ayuda de una bocina (uno de esos megáfonos que existían antes de que existieran los megáfonos eléctricos). Es sólo una sorpresa de las muchas que veremos y oiremos en el concierto, pero ¿cómo resumirlas? 

El trío vocal es puro derroche de técnica, de recursos, de imaginación. La voz del tenor (Marcos Padilla) me tiene con la boca abierta. Una cosa es el disco pero en directo emociona como si viajáramos en el tiempo a una película en blanco y negro. ¡Qué texturas! Helena Amado tiene el don del showman y sus comentarios hacen reír a un público que no se atreve a  bailar pero al que se le mueven los pies: lo demuestran las vibraciones de las gradas móviles (!). Y Paula Padilla. Paula enamora. Qué gestos. Qué voz. Los instrumentistas, brillantes, incluidos los invitados, pero mal pagados por un público que en el único tema instrumental reclama a los cantantes. En este intermedio, mientras actúan como trío de jazz instrumental, asistimos al único strip-tease de sombras chinescas que he visto nunca mientras las chicas cambian de vestuario detrás del biombo por uno un poco más "moderno". Hora y media larga de un derroche vocal tan intenso que resulta agotador. Las canciones, todas; no sé si echo de menos alguna. Vibrante "Roll On, Mississippi, Roll On". Contundente y perfecta "Sentimental Gentleman From Georgia"...

Para el Momento del Concierto, elegiría ese en que los tres vocalistas bajan del escenario a la escalerilla y cantan sin micrófonos a medio metro del público. Para un segundo tema se les unen los músicos, también sin micrófonos y Pablo Cabra sin batería, tocando con las escobillas sobre el paraguas de Paula  (¡genial "Rainy Days"!).

Para el bis han guardado lo mejor, como buenos profesionales. El tema que más me gusta del segundo disco, la adaptación para trío vocal de "Anything Goes", y el tema-himno del grupo, "Crazy People", con su inevitable Baile de la Gallina, secundado por todo el público presente. ¿Qué más se puede pedir? ¿La respuesta? A la salida, los músicos están en el hall del teatro, dejándose saludar, felicitar y fotografiar por el público, demostrando con un gesto más que su música no es sólo un arte sino una manera de entender la música, esa manera que comunica con el oyente y que nos hace partícipe de la emoción y (¿por qué no?) de la diversión.

Mis amigos aprovechan para comprar los dos CDs del grupo y para pedir unos autógrafos. Yo aprovecho  para agradecer a Paula Padilla la entrevista publicada la semana pasada en Jazz, ese ruido y para robarle esta foto que no le hace justicia y en la que Manolo y yo mostramos que aún estamos en estado de shock.


NUEVAS MARAVILLAS VOCALES

¡Grita, hermana, grita! ( +entrevista )

Claro que, en casa, gritar era otra cosa, eso por lo que mamá nos reñía fuera la hora que fuera. No, lo que hacen Helena Amado y los hermanos Padilla, Paula y Marcos, es otra cosa. Usando uno de los instrumentos más complicados y exigentes (la voz humana) en sus respectivas afinaciones (soprano, alto y tenor) interpretan una faceta olvidada del jazz en Shout, sister! (Discóbolo, 2012), uno de los discos más dinámicos y valientes que podamos encontrar en el flácido panorama jazzístico nacional, a menudo tan falto de swing, y lo hacen con una música que parece divertida a la primera escucha porque invita a bailar, pero que está hecha en serio, dada la complejidad que conlleva. Juzguen si no en el video que sigue. 

Más abajo encontrarán una entrevista a Paula Padilla, vocalista de O Sister! en la que responde a las diversas curiosidades que el peculiar repertorio, que avanza con respecto al disco anterior incluyendo nuevos elementos vocales y nada menos que doce temas, entre los que están el eterno "Minnie the Moocher" y las contagiosas rimas de Cole Porter ("Anything Goes"), por poner algún ejemplo.


O Sister! interpretando a pie de calle en Madrid uno de los temas 
del primer disco, "Roll On, Mississippi, Roll On", 
con los mismos instrumentos que en sus conciertos, sin trampa ni cartón


Entrevista a Paula Padilla, 
vocalista de O Sister!


J,ER:  Declaráis a las Boswell Sisters como vuestra principal influencia pero, ¿cómo llegan unas chicas andaluzas a esta influencia tan alejada temporal y culturalmente?

Paula Padilla: Probablemente tengan mucho que ver todas las películas clásicas que vi de pequeña, y que de siempre he sentido fascinación por lo que ocurrió en los Estados Unidos, tanto cultural como históricamente, durante los años 20 y 30.

Un día, investigando sobre grupos vocales de la época, y gracias a un disco propiedad de mi padre, descubrí a The Boswell Sisters, un trío de hermanas que me dejó con la boca abierta… Me costaba creer que algo tan antiguo sonara tan actual e innovador musicalmente y tan divertido! De ahí surgió la idea de crear este grupo.

Por otra parte siento que existe mucho paralelismo con aquella época y la que estamos viviendo ahora en muchos sentidos (social, económico…). Además da la casualidad de que Sevilla y New Orleans son ambas ciudades del sur y con río, alguna conexión habrá por ahí? ;)

J,ER:  Adivino que no es sólo una elección estética. En todo caso, para cantar como lo hacéis hace falta una formación y unas facultades extraordinarias... ¿De dónde salen? Y, ¿cómo os las arregláis si las Boswell eran un trío?

PP: Mi idea primera era formar un grupo de mujeres, me apetecía mucho como una manera de reivindicar el papel de la mujer en el jazz, ya que lamentablemente sabemos que muchas compositoras e intérpretes no han logrado tener el lugar que merecían en la historia.

Así que llamé a mi compañera Helena, con la que ya había compartido otras formaciones vocales. Ella tenía más experiencia en música clásica pero ya había tanteado otros estilos y yo, conociendo bien su voz, sabía que se adaptaría perfectamente al proyecto.

Las dos estuvimos pensando en una tercera componente pero se nos hacía difícil dar con la persona adecuada.

Finalmente descartamos la idea de hacer un trío totalmente femenino y decidimos incorporar a mi hermano Marcos, pensando en que al tener un timbre agudo (tan acorde con el sonido de los crooners de los 30) no tendría dificultad en adaptarse a las armonías. En seguida nos dimos cuenta de que fue una decisión de lo más acertada.

Los tres cantantes además compartíamos ya otro grupo, proyectoeLe, una formación de música contemporánea donde siempre ha tenido mucho lugar la experimentación vocal, eso nos ha ayudado mucho a la hora de enfrentarnos con este repertorio.

Por tanto ya teníamos adquirida la experiencia necesaria a nivel técnico, de afinación, etc. Luego fue un trabajo más de adaptación al estilo, pero en seguida los dos quedaron enamorados del sonido Boswell y pusieron tanto empeño como yo en aprender de ellas. 

J,ER: ¿Hay lugar para la improvisación?

PP: Claramente esto no es un grupo de jazz al uso, hay una serie de elementos que deben estar preestablecidos pues los temas tienen muchos cambios de tempo y de carácter y además tenemos la dificultad de cantar en armonía y que esas armonías vocales encajen con lo instrumental. Las líneas melódicas están muy estudiadas y a menudo nos paramos analizar esas cuestiones en los ensayos. Cuando tenemos partes de solo es fácil improvisar pero cuando estamos tratando de hacer un arreglo a tres voces está claro que es más complicado.

Pero sí hay sitio para la improvisación y el juego, y de ahí es de donde surgen la mejores ideas! :)

Usamos los ensayos para probar cosas que luego introducimos como un nuevo arreglo armónico. De hecho, nos gusta mucho ir transformando lo temas que llevamos mas tiempo tocando y en cada encuentro introducir un nuevo arreglo.

J,ER: ¿Qué hay de nuevo en vuestro nuevo disco?

PP: Para empezar, en nuestro primer disco era la primera vez que tocábamos con Camilo y con Pablo (contrabajo y batería respectivamente), ya que el grupo empezó siendo un cuarteto formado por las tres voces y la guitarra de Matías. Ahora han pasado tres años desde esa primera grabación, ellos ya forman parte estable del grupo, y creo que se nota en que la relación del trío vocal con la base rítmica instrumental es más coordinada y compacta, que hemos llegado a tener esa complicidad que consiguen los músicos cuando se entienden a un nivel muy alto tanto musical como personalmente. 

Por otra parte está la experiencia adquirida en estos años trabajando sobre el estilo, que hace que cada vez nos atrevamos más a probar nuevas cosas. Para este disco hemos armonizado y arreglado temas de la época de los que difícilmente encontraremos versión a tres voces (como Puttin on the Ritz, Anything Goes o Dream a Little Dream of Me) influenciados por la forma de entender la música de las hermanas Boswell, referencia principal del grupo, pero añadiendo también temas ajenos a su repertorio. Creo que hemos encontrado nuestro propio estilo más allá del simple revival, un estilo en el que también entran en juego factores extra-musicales (somos un grupo muy teatral).

J,ER: Este segundo CD, como el primero, está grabado en estudio a la antigua usanza, esto es, con todos los músicos tocando al mismo tiempo, casi en directo. ¿El motivo principal es musical, logístico o sentimental?

PP: El motivo principal es que queríamos sonar lo más parecido posible a cómo sonamos en un concierto, ya que consideramos que somos una formación esencialmente de directo. Por otra parte estamos hartos de escuchar grupos de swing (incluso de swing vocal) que graban a la manera moderna y el resultado casi siempre resulta edulcorado y tan perfecto que pierde la gracia. Nos gusta la imperfección ;)

J,ER: ¿Cómo recibe el público estas dosis de nostalgia? ¿Es diferente la reacción del público aficionado al jazz a la de otros tipos de público?

PP: Es posible que el público aficionado al jazz (sobretodo al jazz moderno) tenga ciertos prejuicios, parece que hay que estar serio y estirado para escuchar música de calidad. Nosotros no compartimos esa idea y creemos que ya es hora de devolver el humor a una música que nació como medio de diversión.

Pero por lo general la gente reacciona muy bien, al principio se quedan boquiabiertos y después encantados y felices por poder viajar durante una hora y pico a lo que imaginan podía haber sido un concierto en alguna sala de la época.

J,ER: No paráis de hacer bolos, según informa constantemente vuestra página de Facebook. Con tanto ir y venir, ¿cómo conseguís seguir sonando tan frescos como en el disco? 

PP: Precisamente el rodaje en los conciertos es lo que te da tablas y hace que el grupo esté vivo y suene cada vez mejor porque nos conocemos musicalmente mejor entre nosotros, nos vemos más sueltos para improvisar, etc. Además, el contacto con el público es lo que nos da la vida :)

J,ER: Es evidente que las voces son las protagonistas en el repertorio de O Sister! ¿Cómo influye esto en el trabajo de los instrumentistas? Hablemos de ellos.

PP: Creo que te lo he respondido un poco ya en la pregunta 3 ;) Sin duda ellos son los que más sufren los cambios de tempo que tienen las canciones de nuestro repertorio, pero viniendo de hacer sobretodo jazz más moderno se han adaptado a la perfección al estilo. Por lo demás, prácticamente todos los temas tienen su parte instrumental donde se encuentran más libres para improvisar y pueden aportar más en cuanto a los arreglos del grupo.

J,ER: Para terminar, nos gustaría saber a qué aspira O Sister! ¿Dónde ve Paula Padilla al grupo dentro de, digamos, veinte años?

PP: Buf! Eso son muchos años! No tengo ni idea, la verdad, soy más de vivir el día a día. Sólo espero que podamos seguir dedicándonos a la música.

Eso sí, tenemos un sueño para el cual esperamos que no tengan que pasar 20 años: Tocar en New Orleans!

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  O Sister! presentan su disco el sábado 26 en el Teatro Alameda de Sevilla



O Sister! son:
Helena Amado, voz (soprano)
Marcos Padilla, voz (tenor)
Paula Padilla, voz (alto) y ukelele
Matías Comino, guitarra y banjo
Camilo Bosso, contrabajo
Pablo Cabra, batería

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* Más sobre el grupo en su web: http://osister.es/

** Pueden escuchar el disco o adquirirlo en:

*** Las fotos son de Juan Luis Morilla.

O SISTER!

Vocales con Mayúsculas

Jazz vocal, jazz de los años 30, de los 40, swing..., estilos que nacieron antes que nuestros abuelos y que, sin embargo, siguen haciéndonos mover los pies como el primer día. Y, como solía decir Miles Davis, "si no te hace mover los pies, no es jazz". Comentábamos hace unas semanas al hablar del libro de Geoff Dyer que hay muchas puertas para llegar al jazz. Como no comulgamos con las modas ni con las listas de éxitos de las revistas de jazz, no creemos que ningún estilo esté desfasado. Y esto forma parte de lo mejor del jazz.

O Sister! lleva meses triunfando en las almas sensibles de los aficionados al swing con un disco titulado Crazy people, que no me canso de escuchar. En él despliegan todos sus conocimientos de la era dorada del jazz, los 30. No es mala puerta para entrar el mundo del jazz. En aquella época, el jazz era música de baile y estaba de moda, las big bands con crooner o con chica espléndida eran el planazo del fin de semana, y los grupos vocales femeninos (como las Boswell Sisters, primer y brillante inspiración de este grupo) brillaban por encima de todos los demás.

Paradójica y felizmente, O Sister! no es un grupo vocal femenino a pesar de su nombre. Marcos Padilla rompe el triángulo perfecto de la tradición introduciéndose entre las dos vocalistas femeninas, Paula Padilla y  Helena Amado, a quienes aporta un contrapunto jugoso y una experiencia que hace de sus equilibrismos vocales un goce redondo. Matías Comino en la guitarra y en los arreglos es el cuarto miembro (el menos visible) del grupo.

El disco se grabó en 2009 en los estudios Sputnik de Sevilla a la antigua usanza, con todos los músicos en el estudio tocando al mismo tiempo, lo que aporta frescura (y, si me permiten decirlo, riesgo) a una música que dejó de ser comercial hace setenta años. Contiene temas fabulosamente arreglados y de una perfección hipnotizante. ¿Cómo explicarlo? En Sevilla no se hace sólo flamenco ni flamenco-jazz... "Sentimental Gentleman from Georgia" o "Heebie Jeebies" bastarían para presentar el álbum, pero todos, los once temas, merecen ser bebidos nota a nota, arreglo por arreglo, por no derrochar ni un  do ni un la, ni un toque de la armónica, ni un silbido, ni ninguno de los artificios que hacen que esta grabación suene tan natural como si estuviera recién rescatada del túnel del tiempo.

El grupo O Sister! hace "sólo eso", swing vocal al más puro estilo de los años 30, con todas sus sonoridades dixie, sus aires de América profunda y sus acrobacias vocales. El humor no es problema, aunque haya quien sólo vea en sus ropas estilo años 30 una anécdota, porque las perlas, los vestidos charleston y el sombrero canotier son sólo una declaración de intenciones, un grito de guerra: ¡Hubo un tiempo en que el jazz era divertido!

¡A disfrutarlo!
Valga este vídeo como muestra, una versión seductora y deliciosa de "Minnie The Moucher" en vivo en la Sala Malandar de Sevilla:


* Foto de Manuel Ramos.
* * Podéis comprar su disco y encontrar mucha más información en su página web: http://osister.es/about/