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LO INMARCESIBLE

JAVIER LÓPEZ JASO, Zimelezin / Inmarcesible 
(Errabal Jazz, 2023)

Hay artistas que no se pueden separar de sus influencias como hay músicos que no se pueden apartar de la tradición de la que proceden. Es el caso del acordeonista Javier López Jaso. En su nuevo disco están patentes sus raíces musicales, tanto jazzísticas (de Piazzolla a Coltrane) como folkóricas. A lo largo de los 9 temas de esta grabación, López Jaso compone nuevas melodías, arregla temas conocidos y acerca a la estética del jazz melodías tradicionales vascas. Sus amigos en este viaje tan personal son Mikel Andueza (saxo), Marcelo Escrich (contrabajo) y Daniel Lizarraga (batería). A cuarteto y con una energía inesperada, el disco comienza con un plato fuerte: un Andueza intenso flota sobre un colchón de swing que combina de manera excitante con la nostálgica melodía que Mikel Laboa puso al poema "Txoria Txori", a la que responde el acordeón elevando el tema al nivel de sentimiento. Los extensos fraseos del saxo y las respuestas del acordeón son de lo mejor del álbum. 


Entre los temas originales de López Jaso, destacaría "Recuerdos de infancia", con sus solos y los de Andueza, y su delicado final; el tema que da título al álbum ("Inmarcesible"), con ese inicio de contrabajo, su preciosa y lírica melodía y la complicidad entre acordeón y guitarra (el invitado Luis Giménez); la inspiración folk en "Axuri Beltza" y Zortziko"; el homenaje a Richard Galliano en "Onaillag", no solo en el juego de palabras, y a Egberto Gismonti ("Frevo") con un insólito toque brasileño en el acordeón... Como un momento único en el disco, hay que remarcar el nivel que alcanza el mítico tango "El día que me quieras" de Gardel en las voces de Andueza y López Jaso durante casi cinco gozosos minutos.  Y, por supuesto, la versión de "Giant Steps", donde López Jaso entra a saco haciendo el papel de Coltrane, una forma espectacular de cerrar el disco.

El acordeón de Javier López Jaso es un referente en el panorama musical nacional (no solo jazzístico), gracias a sus múltiples proyectos (solo, a dúo con David Johnstone o Marcelo Escrich, trío, cuarteto...), con discos recientes como Aporia (Javier López Jaso & Marcelo Escrich Quartet) y Artze (HUTSUN + JEL Trío). de los que hemos hablado antes en este blog. Formado en el Conservatorio Superior de Música Pablo Sarasate de Pamplona, estudió posteriormente en el Conservatorio Paul Dukas de París, consiguiendo premios de fin de grado y, más tarde, premios dedicados al acordeón en España y Alemania. En solitario, ha dado conciertos en diferentes festivales y países, y ha sido solista en diversas orquestas (Vogtland Philarmonie, Orquesta Sinfónica de Navarra, Orquesta de Cámara Amalur, Camerana Cambrensis, Orquesta Sinfónica de La Rioja, Banda Municipal de Bilbao…). En el ámbito jazzístico, ha participado en todos los festivales importantes de nuestra geografía y ha tocado con personalidades tan diversas como Jorge Pardo, Catalín Bucataru o Mikel Gaztelurrutia. Pero lo interesante realmente es su versatilidad y la manera en que arranca arte y sentimiento a un instrumento que puedo llegar a sonar estereotipado en otras manos y que, en las de Javier López Jaso, derrocha lirismo y elocuencia. 

* web: www.javierjaso.com

GUILLERMO CALLIERO

Barcelona hora cero

Dos síntomas son comunes a casi todos los músicos de jazz argentinos. El primero, es una tendencia casi unánime hacia la fusión con el tango. El segundo es una latente falta de swing que deriva en lirismo. Ninguno de los dos síntomas debe ser considerado como una enfermedad, porque se manifiestan más bien como una maravillosa singularidad.

Con este álbum, Barcelona hora cero de Guillermo Calliero (San Jorge, Argentina, 1973), seguimos explorando el catálogo de Ayva Musica, un sello que  combina un catálogo de artistas muy personales con discos muy bien presentados (buenas fotografías, excelente sonido, sobrecubierta de cartón...). Calliero lleva años rondando los escenarios junto a gente de la talla de Perico Sambeat, Paquito D'Rivera o José Reinoso, que ha producido y arreglado este álbum, y presenta aquí una valiente colección de temas a caballo entre el hardbop, las baladas con aire de candombe y el tango.

El mejor arma de Calliero es el punto medio. Un buen ejemplo es el tema "Bilhete" de Ivan Lins, que abre el álbum. En él se marca el canon que gobierna todo el disco: ambientes cálidos y melódicos en los que la trompeta de Calliero se mueve con comodidad, con la tonalidad contenida de un Miles Davis de la época modal y siempre a medio gas, como Chet, sabiendo cómo caminar al filo sin romper el delicado tapiz que crea en cada tema.

El tema de Astor Piazzolla "Buenos Aires Hora Cero" parece ser la base conceptual del álbum. Sobre el particular ambiente que imponen la batería con su redoble y el piano, hay un interesante diálogo entre el bandoneón (Marcelo Mercadante) y la trompeta con sordina. Esta simbiosis enlaza con "Barcelona Hora Cero", tema firmado por Reinoso en el que el co-protagonismo del bandoneón es reemplazado por el saxo tenor (Enrique Oliver) sin perder el ambiente dramático y sugestivo del tema de Piazzolla. Sin embargo, el tema más inspirado, donde Calliero sobresale con nota, es "Por una cabeza", el tema de Gardel. Aquí suena como si Chet Baker interpretara un tango. Es sencillo y emotivo, sin parafernalias ni trucos, a medio tono como Chet, pero con la inspiración de la tierra, que es algo que nunca hay que perder. Brillante. El bandoneón, una vez más, eleva el tono del tema.

Los músicos del disco son: Guillermo Calliero (trompeta), José Reinoso (piano, arreglos), Enrique Oliver (saxo alto), Marcelo Mercadante (bandoneón), Perico Sambeat (saxo alto en "La arenosa"), Martín Laportilla (bajo, muy natural a pesar de ser eléctrico), Horacio Fumero (bajo acústico en "Bilhete" y "La nochera"), Juan R. Berbín y Dani Domínguez (batería), Juan San Martín (tambor piano).

Así suena "Por una cabeza":


Y como no era este un video muy entretenido, dejo aquí otro más antiguo. Lamento desconocer los músicos y el sitio.

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* Guillermo Calliero en mySpace: click aquí
** Ayva Musica: click aquí


SACRI DELFINO

Trío de guitarra con milonga de fondo

Descubrimos al guitarrista Sacri Delfino hace unas semanas interviniendo en el disco del bajista Apolo Bass. Ahora tenemos en las manos su álbum Jairanía  (2009), que viene precedido de un premio de la revista electrónica Acid Jazz Hispano, y no dejamos de sorprendernos la versatilidad de este músico de jazz que cabalga entre ritmos, directo y seguro, en un trío de guitarra, bajo y batería que le permite protagonizar momentos fabulosos.


En Jairanía Sacri Delfino, un músico que ha trabajado durante años en el mundo del tango, demuestra una gran capacidad para expresarse dentro del jazz con un instrumento que, en ocasiones, provoca disgustos por la cantidad de "guitarristas de jazz" que se pasan al lado oscuro de las vanguardias, los experimentos y las excentricidades. Porque Sacri Delgino es un guitarrista directo, elegante y moderno, dado a construir fraseos coherentes, muy técnico. Sin embargo, entre sus dones para la síncopa y la improvisación también está el de la versatilidad: en este álbum hay muchas baladas, aires de tango simplemente sugeridos e incluso un tema ("La Strada") que pisa el terreno del jazz fusión y que recuerda a grupos de hard rock de los 70, qué gran época para todo lo que no fuera jazz...


Como es habitual, me gusta destacar los temas del álbum que más me han llegado. El disco comienza con ritmos muy meditativos, en los que la guitarra suena de manera introspectiva, muy melódica, con un José Manuel Torrego muy sólido a la batería (sobre todo en "Luna de Hortaleza"), y no rompe hasta el tercer tema, "Chamota", en el que la mezcla de ritmos permiten a la guitarra soltarse y desplegar un abanico de sonidos que no por inspirados suenan menos técnicos. Pero si el tema anterior tenía sonoridades exóticas, "Pan caliente" es mucho más étnico, con una fusión excitantemente desconcertante de ritmo cercano al pop y coros de bossa nova. 


Donde más nos gusta Sacri Delfino es el valsecito "Silbando bajito", muy inspirado, pero hay que oír "10 de Enero" para entender qué tiene de grande este argentino afincado en Madrid que por momentos me recuerda a un Kenny Burrell (de algún disco que algún aficionado más erudito que yo acertará a nombrar) con una capacidad para desarrollar la melodía hasta lo inimaginable sin cansar.


Los otros dos músicos del disco son buenos acompañantes. Gerardo Ramos es un bajista discreto, en el sentido de que no busca el protagonismo sino el apoyo al solista, aportando seguridad al colchón rítmico, y sólo tiene un papel protagonista destacable en "Toto", donde puntea la melodía con un pizzicato limpio y de una sonoridad deliciosa. El baterista José Manuel Torrego juega un papel muy sólido en todos los temas, pero en "10 de Enero" no sólo contribuye a la construcción del tema sino que ataca con intervenciones precisas y espectaculares en aquello que Nat Hentoff llamaba jazz conversacional, aunque prefiero destacar lo excepcional de su precisión y su delicadeza en los temas de tempo lento.

Disco recomendable, especialmente para los que busquen jazz moderno y sin estridencias. 

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* La foto es de Sergio Cabanillas (www.cabanijazz.com) como todas las del disco.
** Más info en Myspace: http://www.myspace.com/sacridelfino/videos.

ADRIÁN IAIES

La sensibilidad de Evans, la travesura de Piazzola

Confieso que amo los folkores de forma ocasional. Escuchar fado en Lisboa o sevillanas un domingo de romería son ejercicios placenteros que, en cambio, en casa se me hacen intolerables. Aprecio el tango y la música celta y creo que tengo capacidad para valorar el flamenco cuando de muy tarde en tarde asisto a una actuación flamenca, pero nada me obliga a aceptar las fusiones de estas músicas con el jazz que amo.

El caso de Adrián Iaies es distinto. Pone sobre el teclado el tango con el espíritu y la técnica de un maestro del jazz, su forma de tocar jamás abandona la síncopa, en sus melodías siempre queda un hueco para la improvisación... No voy a discutir que sea un hijo putativo más de Piazzola, pero posee una sensibilidad que no había encontrado en este tipo de fusiones desde la primera vez que oí a la conmovedora Lila Horovitz.

Anda por ahí presentando su último álbum, Esa sonrisa es un santo remedio, para el que dice que ha creado un sello discográfico propio porque no sabe qué será de los discos en el futuro... Lo hace en forma de trío, con una mayoría de composiciones propias, acompañado por Pepi Taveira (batería) y Ezequiel Dutil (contrabajo), pero de este músico argentino formado en Berklee y director del Festival de Jazz de Buenos Aires sigo prefiriendo aquel emocionante trabajo suyo llamado ‘Round midnight y otros tangos (2002), que comienza con Nardis, el tema de Miles Davis que Bill Evans articuló como estándar de piano. Aquí suena absolutamente intimista y porteño con el acompañamiento de Pablo Mainetti al bandoneón. Iaies despliega un enorme abanico de sonoridades para ilustrar el tema. Es algo más que jazz, es puntillismo en la cuerda floja. Y el tema funciona.

Le siguen Valsecito para una rubia tremenda, dedicado a su hija, un tema en el que juegan al escondite el jazz y ese aire folk que los argentinos heredaron de los italianos... Round midnight, temas de Monk, de Michel Legrand, incluso Nefertiti de Wayne Shorter, componen el puzzle de méritos para hacer de éste su disco más emocionante (¿el mejor? no los tengo todos...) hasta culminar con un personal Astor changes en el que explora, estudia y canoniza los malabarismos sonoros de su maestro Piazzola.

Puede que para muchos el jazz argentino sea ese invento que no puede escapar a sus raíces, como ocurre tan a menudo con el jazz made in Spain, al que le cuesta tanto eludir la fusión con el flamenco, pero no hay duda de que Argentina ha dado muchos y muy brillantes músicos de jazz. Ya hablamos en su día de Oscar Alemán y hoy citamos a Adrián Iaies. Son ejemplos suficientes. Este último, en pleno dominio de su creatividad, lleva años asentando un pilar más, uno original, sincrético. No en vano, posee la sensibilidad de Bill Evans y el don para la travesura de Astor Piazzola.

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Para escuchar más a Adrián Iaies:

· www.adrianiaies.com.ar

· www.myspace.com/aiaies