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FUSIONES INESPERADAS

Nos encanta descubrir voces y sonidos nuevos. Hoy escuchamos tres álbumes de April Records que tienen algo en común: son fusiones inesperadas de instrumentos que nunca habíamos escuchado juntos o de estéticas que parecían imposibles de emparejar. En ellos las tímbricas de los instrumentos se adaptan al diálogo y en todos surgen sinergias que dan sentido a la música. 


LIS WESSBERG, Twain Walking (April Records, 2024)

Twain Walking  no es un disco de jazz electrónico sino un disco de jazz donde, en ciertos pasajes, la electrónica (Rhodes, Moog, sintetizadores) suma capas para favorecer la expresividad del trombón. Bajo y batería siguen formando una sección rítmica típica del jazz. La trombonista danesa Lis Wessberg resulta un gran descubrimiento con este álbum, donde mezcla con habilidad paisajes sonoros electrónicos con un jazz seductor e hipnótico, un paso adelante, una versión contemporánea del cool jazz que lleva tocando 30 años.

Como el cool, que se mueve entre lo salvaje del bop y lo sereno del pop, el jazz de Wessberg flota entre la tradición hot jazz y la frialdad nórdca. Llevando más lejos la metáfora, sus composiciones están a medio camino entre la experimentación de Miles Davis y la serenidad de la trompeta de Miles Davis.

Con composiciones propias y rodeada de los músicos Steen Rasmussen (Fender Rhodes, Moog, sintetizadores, piano), Lennart Ginman (contrabajo, electrónicas), Jeppe Gram (batería) y la voz de Karmen Rõivassepp, nos ofrece un valioso repertorio que va de los paisajes ambientales, casi cinematográficos, a otros donde el groove nos empuja sin remedio, como es el caso de "Trapestry of Life", donde los sintetizadores crean una energía cercana a las improvisaciones espirituales de Miles Davis al inicio de su época electrónica. Dicho sea sin ánimo de comparar.



* Web oficial: www.liswessberg.com


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EMIL DE WAAL, Fire Øjne (April Records, 2024)

El caso del percusionista danés Emil de Waal plantea una experimen-tación dentro de la experimentación. A sus singulares composiciones suma la complejidad de hacer un disco a dúo, pero no un disco a dúo con otro músico sino con uno distinto en cada tema. Concebido en principio como un disco en solitario (ya que afirma que en sus disco anteriores las decisiones fueron colectivas y aquí son personales), este Fire Øjne (literalmente, cuatro ojos) explora las posibilidades conversacionales con otros instrumentos, además de experimentar personalmente con ritmos y con electrónica, programación, flauta, agua y, por supuesto, percusión.  

Algunos de estos dúos a destacar son, por ejemplo, "Regnvejrssang", una vieja sintonía de dibujos animados de los años 70 que De Waal interpreta aquí junto con Fredrik Lundin en la flauta baja, reforzando una poderosa intención melancólica; "Paradigme", donde juega con el sonido del agua como si de un instrumento de percusión se tratara, mientras el piano electrónico crea ambientes inquietantes; "Generøs", en el que Cecilie Strange presenta un tema bastante libre al saxo, lleno de inquietantes giros que De Waal amplifica con la percusión... Aunque quizás la fusión más interesante sea la de "Halvfirs Ferms", donde la percusión obsesiva de De Waal se une a la guitarra de Rasmus Oppenhagen Krogh, que realiza un trabajo casi netamente rítmico, conformando un tema hipnótico. Dos temas con raíces menos experimentales son "Limbo Jazz" de Duke Ellington, donde establece un ritmo muy crudo mientras el saxo barítono de Lundin revive la festiva melodía elliingtoniana, y "Silence", una composición de Charlie Haden que ya interpretaron Chet Baker y Don Cherry, y que aquí, con el sonido que Susan Alcorn extrae de su pedal guitar, cuyos largos fraseos suenan casi a órgano, toma el carácter de un himno sagrado. El único tema en solitario es "Logistik", una enorme improvisación de batería que resulta más narrativa que explorativa. Tema contenido y sinuoso, deja la sensación de haber escuchado un tema completo, no un solo. 




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DAWDA JOBARTEH & STEFAN PASBORG, 
Live in Turku (April Records, 2024)

La kora es un instrumento de 20 o 21 cuerdas, pariente lejana del laúd y del arpa. Traída de Gambia y países limítrofes, no se nos ocurre un instrumento menos habitual en el jazz. Pero ahí está Live in Turku, un disco de música improvisada con tintes de world jazz cuyo principal responsable es Dawda Jobarteh, un músico gambiano, hijo y nieto de músicos, que vive en Dinamarca. Su cómplice es el percusionista Stefan Pasborg

Tras el seductor comienzo a tempo lento, con la percursión manteniendo un ritmo intrigante y la kora anunciando una melodía aparentemente plácida, el disco estalla en una explosión de energía más similar al jazz rock que al folklore africano o al afro jazz. De hecho, lo que toca Jobarteh en este inicio es una versión eléctrica del instrumento tradicional. No podemos eludir que el disco es pura energía, energía llena de melodías exóticas donde ambos músicos se complementan y suenan como si fuera una banda completa, gracias a las propiedades armónicas de la kora y al trabajo polirrítmico de Pasborg. 

El álbum, grabado en directo en el Festival de Jazz de Turku (Finlandia) en abril del año pasado, contiene cinco temas originales de Jobarteh y de Pasborg, una versión de un tema del baterista Ed Blackwell ("Togo") con un comienzo poético e improvisaciones tremendas, y alguna referencia clásica, como una versión de "Better Git It In Your Soul", que Charlie Mingus publicó en su Mingus Ah Um (Columbia, 1959) y que aquí suena más potente y más africana que nunca con las armonías de la kora. ¡Y con el brutal solo de batería de Pasborg!

En resumen, un disco singular, una inesperada fusión de armonías africanas con la energía de un jazz-rock hijo de Miles Davis, pero también de psicodelias herederas de Hendrix o McLaughlin con la Mahavishnu.



* Más info en aprilrecords.com/dawda-jobarteh-stefan-pasborg-live-in-turku/

JAZZ DE IDA Y VUELTA

BRUNA SONORA, Ritual (2022)

Músico, compositor e investigador de caminos poco trillados, Javier Bruna es uno de esos espíritus musicales que nos seducen porque son imposibles de encasillar. Su música está tan llena de referencias y sus trabajos tocan (directa o tangencial-mente) tantas estéticas que el oyente se siente a veces desbordado. No lo escuchábamos desde su Tarareando de 2018, donde ponía cara a cara temas tradicionales españoles con ritmos de jazz, klezmer, bereberes... en un fabuloso cóctel (agitado, no mezclado) que llevó posteriormente a otro terreno en este disco titulado Ritual, grabado en 2021, donde predominan las referencias cubanas... con muchas sorpresas.

Unos acordes a ritmo de reggae dan paso al primer tema del disco. Primera sorpresa: una melodía tradicional navarra tocada con ritmo caribeño, cantada en vascuence y portugués, y con improvisaciones jazzísticas. A partir de aquí, cualquier cosa puede pasar. Y pasa. Javier Bruna vuelve a componer sobre melodías tradicionales llevándolas a un terreno universal donde la improvisación y el swing hacen que todo suene coherente, y lo hace con tal sutileza que el disco suena homogéneo a lo largo de todo el repertorio, a pesar de las fusiones y de lo inesperado.

El tema que más nos ha fascinado es "Ritual", tema que nace de la admiración de Bruna por Manuel de Falla y su Amor brujo, inspiración que llega del mismo modo que a los compositores americanos de jazz, que han buscado siempre referencias en sus musicales y sus bandas sonoras (a falta de unos compositores clásicos autóctonos). Sus arreglos nos llevan a Cuba, a la bossa y al swing; su melodía, al folk español y a principios del siglo XX, con algún pasaje que nos lleva mentalmente a Gershwin...

Pero la mayoría de los temas serían dignos de un análisis detallado. Más anclado en el jazz está "Jamal", aunque no exento de referencias a la música brasileña, entre otras. "El tablao de Cuba" afronta ritmos cubanos con una sección de vientos fantástica y un brillante protagonismo de la flauta. "Las chinitas de Jaén" funde dos temas populares ("Café de Chinitas" y "Las morillas de Jaén") a ritmo de bulería y swing. Y con un potente solo de saxo. "Cero" también tiene un interesante solo de saxo, que aquí tontea con giros flamencos con solvencia y con notas emocionantes. El tema que cierra el disco es "Serendipia Connection", un tema polirrítmico dominado por el sonido big band, un contrabajo poderoso ... y más solos de saxo.

En resumen, Bruna Sonora nos lleva en Ritual a un lado y a otro del Atlántico con la sutileza de un buen solo, mezclando culturas siguiendo la filosofía primigenia del jazz pero con la originalidad de fusionar lo ibérico con lo cubano y que suene (casi) neoyorquino.

Los músicos: Javier Bruna (saxo tenor y flauta), Bea Montero (piano y voz), Victor Bruna (flauta travesera), Carlos Blázquez (clarinete), Juan Ramón Callejas (saxo alto), Jordi Ballarín (saxo barítono), Diego Aragón Antonio García (trompetas), Luis Zenner Nico García (trombones), Gerardo Ramos (contrabajo), Matías López (percusión) y Chuchi Crespo (batería). 

 


* Web: www.javierbruna.com

UN HOMENAJE A MILTON NASCIMENTO

CLARICE ASSAD, Window to the World (Vectordisc, 2022)

Desde que Stan Getz introdujo en el universo del jazz los sones de Brasil, convenciendo a los puristas de cuántos puntos en común tenían la música de Nueva Orleáns y la brasileña, la bossa nova se convirtió en una rama más del jazz. En el disco que estamos escuchando esta noche, las melodías escritas por Milton Nascimento ponen de manifiesto esta relación gracias a los arreglos de la pianista brasileña Clarice Assad y su cuarteto (Franceso Calì, acordeón; Jesper Bodilsen, bajo; Johan Dynnesen, batería). El álbum se llama Window to the World: A Tribute to Milton Nascimento y ha sido grabado entre Copenhague y Rio de Janeiro.

Clarice Assad es una compositora, arreglista, cantante y (más que pianista) multiinstrumentista nacida en Campo Grande (Rio de Janeiro) en 1978 de una familia de músicos (Sergio Assad, Odair Assad, Badi Assad). Formada entre otros lugares en París y Chicago, tiene a sus espaldas una extensa carrera que abarca música de cámara, orquestal, pop. jazz y world music, habiendo sido nominada al Grammy dos veces. En este álbum, canta y toca el piano rindiendo tributo a Milton Nascimento, lo que le proporciona un repertorio de 9 temas en los que puede desarrollar su versatilidad como pianista y arreglista al tiempo que nos permite disfrutar de su voz profunda y caleidoscópica (en algunos temas a dúo con su hermano Rodrigo y con Muato), que incluye recursos que (casi) podríamos llamar scat ("Milagre dos Peixes") y entonaciones dulces (casi pop), como en "Nada será como antes".


El disco comienza con un medley, como si cualquier elección dentro del repertorio de Nascimento fuera insuficiente para mostrar todo lo que Assad quiere mostrar en este álbum. También incluye clásicos como "Clube Da Esquina nº 2", compuesta por Nascimento con su amigo Lô Borges y Marcio Borges, dentro del colectivo que se llamó Clube Da Esquina, que incluía a músicos como  Beto Guedes, Toninho Horta y Flávio Venturini, entre otros, un grupo de músicos y compositores brasileños influenciados por The Beatles y otros grupos de la época, que mezclaban rock and roll, rock progresivo y jazz. 

Nuestro momento preferido del álbum es esta "Cancao do Sal".



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* Web oficial: clariceassad.com

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JAZZ CON VOZ ÉTNICA

Hoy escuchamos dos discos con raíces, el EP Selegna de la cantante gallega Angeles Dorrio y el primer álbum de la formación vasca Gaur. En ambos se mezcla de manera sutil el jazz con raíces folk y la tradición local con otras influencias de música negra, ritmos sincopados y otras globalizaciones.

ANGELES DORRIO, Selegna (2021)

Con rabia rockera y arreglos jazzísticos, la vocalista gallega Ángeles Dorrio ataca "Terra de Muller", un tema reivindicativo y potente que abre Selegna, un EP de cuatro canciones que acaba de publicar. Habitual de los escenarios gallegos, no se ha prodigado mucho en grabaciones: su primer disco es de 2013 (Ten Soul) pero en este mini álbum sigue demostrando que Galicia es tierra de mujeres (mención especial a Carmen Rey, a quien aquí escuchamos en los teclados) y también es una tierra donde el jazz sigue creciendo imparable en los últimos tiempos.

Además de ese "Terra de Muller", donde destaca Pablo Añón en vibrantes solos de flauta, Angeles derrocha recursos en un breve pero heterogéneo repertorio que incluye un tema dedicado a Rosa Parks ("Parks"), que es una balada de complejas armonias vocales. Más soul y más interesante vocalmente, si cabe, es "Don't Need", que juega con los cambios de ritmos y los coros de una manera muy estimulante. 


El EP incluye dos temas en gallego, uno en inglés y otro en castellano, "La Perla", canción que ha sido bolero, habanera y cuya letra, de origen controvertido, es una joya. Aunque breve, sirve para devolvernos la voz de Angeles Dorrio (ojalá LP pronto) y recordarnos que Galicia es tierra de mujeres, no solo de amables bruixas y malvadas meigas, como se cree.
 


* Los cuatro temas del EP dejan con ganas de más, pero se pueden escuchar en Spotify: open.spotify.com/album/4lB92Rhv3OUFGjJyzzYjfm


NOA LUR, ANDER GARCÍA, DAVID SANCHO, DAVID FERNÁNDEZ, Gaur (Errabal Jazz, 2021)

El sello Errabal Jazz sigue lanzando títulos que enlazan la tradición vasca con el jazz. Si hace unos meses hablábamos de folklore vasco a ritmo de latin jazz escuchando el disco Iri Barrenetik del grupo Aldapeko Basque Latin Jazz, hoy nos centramos en Gaur, un cuarteto de jazz vocal formado por la cantante y compositora  Noa Lur, a la que seguimos hace tiempo por su gran capacidad para explorar nuevos caminos y nuevos públicos (como el infantil); el también bilbaíno Ander García (Luis Verde, Hernán Hock, Sebastián Chames), que es contrabajista, arreglista y director musical del proyecto; el pianista madrileño David Sancho (al que hemos escuchado junto a Antonio Lizana) y el baterista aragonés David Fernández (Bob Sands Big Band, Bobby Martínez Latin Band). 

Gaur (en vascuence "hoy") suena a juego de palabras (prueben con García y Lur) y resulta un más que interesante juego de mestizaje. Sin caer en la tentación de pasar estos temas (algunos populares, otros de nueva composición y algunas versiones) por los ritmos conocidos o cualquiera de las estéticas del jazz, nos encontramos a cuatro músicos con la maestría necesaria para reinstrumentar lo escuchado y darle un valor añadido, no únicamente en los solos sino en la dificultad de aportarle una nueva dimensión sin desvirtuar su esencia. 

Quizás donde más se perciba el origen jazzístico de los músicos es en los solos, y me gustaría destacar esta parte porque merecen la pena ser escuchados. David Sancho tiene momentos gloriosos en el piano. María Toro, que aparece como invitada en "Aitite ta Amama" tiene una confrontación brutal con el piano. También el violín de Maureen Choi en "Badakit", un tema que aparecía en el álbum de Noa Lur de 2013.

Mezcla de folk, pop, jazz increíble y pasión, Gaur es sin duda un proyecto único, aunque quizás a los que no conocemos la tradición vasca se nos escapen muchos detalles. En todo caso, escucharlo sin conocimiento aporta también la emoción de la música hecha con el alma. 



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* Más info: www.hotsak.com

ETNOFUSIÓN

VASKO ATANASOVSKI ADRABESA QUARTET, Phoenix 
(Moonjune Records, 2020)

Nos llega desde Eslovenia Phoenix, el disco de un potente cuarteto liderado por el saxofonista Vasko Atanasovski, que ha trabajado con músicos de jazz y world music de todo el mundo. Con una colección de temas propios, nos propone una estética valiente que lleva al folkore al campo de la improvisación y la experimentación, logrando texturas y atmósferas musicales que trascienden lo que entendemos por jazz rock o jazz fusión. 

Desde que comienza el disco, con el sonido del acordeón, el oyente sabe que está ante un disco de jazz mestizo, influenciado por los folklores balcánicos y mediterráneos, pero también por estructura de música clásica y de improvisación. 

Vasko Atanasovski es un saxofonista alto y soprano. También toca la flauta. En su haber, más de una docena de discos favorecidos por la crítica. Esto ha propiciado que haya tocado en numerosos escenarios de Europa y Asia, donde ha colaborado con otros músicos de jazz y world music. Personalmente, mantiene en activo varios proyectos y formaciones (Melem, Vasko3, Fire & Ice). Escuchando Phoenix, uno percibe enseguida su versatilidad como instrumentista y su gusto por que lo complejo suene fácil y placentero. Como compositor, crea atmósferas musicales llenas de texturas y colores, y muestra una visión amplia de los temas, con espacio para la creatividad de todos los músicos, con lo que el disco gana en calidad y profundidad.

Foto: Matjaz Vrecko

Adrabesa Quartet presenta una formación peculiar que mira, de alguna manera, a las raíces del jazz, cuando la tuba aún tenía el papel que ahora tiene el contrabajo, con violín y una variada percusión. Y todo esto con un cuarteto internacional que incluye, además del esloveno Atasanovski, otros tres músicos europeos. En el acordeón está el italiano Simone Zanchini, co-fundador del Adrabesa Quartet junto con Vasko en 2005 y ganador del premio Orpheus como Álbum del Año en 2016; en la tuba escuchamos al francés Michel Godard, (Kenny Wheeler, Ray Anderson, Michel Portal, Enrico Rava...). El cuarto miembro es Bodek Janke, encargado de la percusión y la tabla india, premiado en Alemania (Jazzpreis Baden-Württemberg y Preis der Deutschen Schallplattenkritik), por su trabajo en Westwind de Olivia Trummer y nombrado Mejor Solista del Año en el concurso Neuer Deutscher Jazzpreis de 2010. Al cuarteto se suma el chelista Ariel Vei Atanasovski, hijo de Vasko. Todos demuestran solvencia en sus instrumentos y su carácter internacional contribuye a que el sonido del proyecto suene como un crisol imposible de clasificar y que solo se puede calificar por el virtuosismo de sus músicos y la emoción que provocan. 


Phoenix es heredero de las muchas y variadas culturas que circundan el Mediterráneo, incluyendo el klezmer y las distintas estéticas del jazz que se han visto felizmente contaminadas por los folklores locales, desde la música árabe (tan cercana al flamenco) hasta las armonías balcánicas. Conmueven, especialmente, temas como "Liberation", que comienza con una clara influencia de la música clásica, pero que fluye hacia una catarsis donde la melodía se deconstruye y evoluciona, lentamente, con un dramatismo cinematográfico, hasta liberarse, llegando a una apoteosis rítmica y folkórica, festiva, en la que Vasko brilla con la flauta. Toda una experiencia que arrastra al oyente durante sus 11 minutos. 

Pero quizás el tema más excitante sea, desde el punto de vista jazzístico, "The Partisan Song", donde Zanchini saca todo el swing a su acordeón en el solo. Otros temas, dominados por la percusión como "Thornica" mezclan interesantes polirritmias que arrastran a todos los instrumentos. También es digno de mención el solo de tuba en "Balet".

Fresco, brillante por momentos, original, el sonido de Phoenix es tan evocador como fácil de escuchar. Nos recuerda que el jazz es una música versátil que acepta casi todos los mestizajes cuando se hacen con honestidad. 

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* Web oficial: www.vaskoatanasovski.com



FUERZA BALCÁNICA

NIKOLOV-IVANOVIC UNDECTET feat. MAGIC MALIK,
Frame and Curiosity (Coolabel, 2019)

Decir fusión es decir jazz. Por ello, intentar definir este proyecto del pianista macedonio Vladimir Nikolov y el baterista bosnio Srđan Ivanović es tan sencillo como complejo. Es jazz, pero es mucho más. Influencias de big bands clásicas, música balcánica, aires orientales, rock, funk... hacen de este "undectet" (son 11 músicos) un proyecto tan original como lógico. Estos dos antiguos compañeros de conservatorio firman composiciones y arreglos con una filosofía que se mueve en el amplio arco que existe entre Gil Evans y Maria Schneider. 

Hay en los temas de Frame and Curiosity una base musical clara, nítida, estructurada como si fuera música clásica, pero es solo una base culta sobre la que se construyen los temas, que suenan a jazz con influencias pero a jazz con mayúsculas, entre las que destacan los saxos y sus solos, muy clásicos y envolventes, acompañados por ritmos complejos e instrumentos inusuales como el acordeón o la flauta de Magic Malik (Maliz Mezzadri), que fue invitado como colaboración pero que es el instrumento reconocible del álbum, por encima del piano y a la percusión que, como he dicho más arriba, cobra aquí un protagonismo enorme, con los cambios de ritmo y estética que vertebran los temas.


A la complejidad rítmica hay que sumar la complejidad armónica de las composiciones, que siempre van más allá. El uso de los vientos es tan intenso y provocador que resulta difícil de encuadrar estilísticamente. ¿World music? ¿Jazz pan-europeo? Lo dejamos para los amantes de las etiquetas. Para simplificar, diré que, si a alguno de ustedes les gusta el jazz moderno con influencias étnicas y sin barreras, encontrará en Frame and Curiosity temas que aúnan todo esto y pasajes con tantas texturas (y lecturas) que incitan siempre a una nueva escucha. 

Once temas y once jóvenes músicos balcánicos y franceses que son: Vladimir Nikolov (piano, composición y arreglos), Srđan Ivanović (batería y composiciones), Luka Ignjatović (saxo alto), Kristijan Mlačak (saxo tenor), Đorđe Kujundžić (saxo barítono), Marko Đorđević (trompeta, fliscorno), Teodor Blagojević (trompa), Vladimir Vereš (trombón), Miloš Budimirov (tuba), Mihail Ivanov (bajo), Noé Clerc (acordeón) y como invitado, Magic Malik (flauta). 

Les dejo con este "Anonymous" para que aprecien la fuerza de los vientos, el solo de acordeón y el original juego de voz y flauta que hace Magic Malik. 


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* Vladimir Nikolov: vladimirnikolov.com

* Srđan Ivanović: www.srdjanovic.com

IMPROVISANDO CERCA DEL JAZZ

NOAR, Ao vivo (2020)

Si Noar no es el proyecto más extraño que hemos escuchado en el blog, sí se acerca a lo más original. No hablamos propiamente de jazz, sino de una propuesta de rock transfronterizo apoyada en la improvisación donde no hay límites. En esencia, es un dúo de voz y guitarra, pero en sus temas se cruzan riffs, instrumentos electrónicos, improvisaciones vocales, ruido, canciones, sonidos étnicos, cajón flamenco... creando ambientes inspiradores en unas ocasiones, inquietantes en otros. 

Sus autores son dos vigueses formados en Barcelona que comparten un punto de vista musical donde priman la improvisación y la fusión. Iago Marta es un guitarrista gallego establecido en Barcelona, donde se formó en jazz en el Conservatori del Liceu. Además de jazz, ha compuesto música para poesía, teatro y cortometrajes, trayectoria que muestra su capacidad para crear estos paisajes sonoros tan originales y, al mismo tiempo, tan expresivos. Además de la guitarra, en el disco se ocupa de loops y efectos. Rubén Fernández es un experimentado improvisador que ha grabado con numerosos combos de la escena catalana y ahora se dedica a la docencia. Ha sido profesor del Taller de Músics y en la Escola Estudo de Santiago de Compostela. 

Ambos músicos combinan minimalismo, letras llenas de existencialismo, influencias folklóricas... todo ello en unos temas con estructuras muy libres, donde la música y la voz fluyen y se expanden de una manera orgánica, permitiendo una libertad y una expresividad acordes con la filosofía del dúo. 

El álbum (o videodisco como lo definen) se grabó en vivo en el auditorio de Goián, en septiembre de 2019. Está lleno de una originalidad más cercana al rock progresivo o al folk que al jazz, pero llena de improvisación e ideas

Aprecien, por ejemplo, la extraña y oscura delicadeza de este "Horizonte de sucesos".



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* Pueden escuchar el álbum en Bandcamp: noar.bandcamp.com

* Web de Iago Marta: https://iagomarta.com

* Web de Rubén Fernández: hwww.rubenvoz.com

ECLÉCTICO

PABLO SANMAMED TRÍO, 16/4 (aCentral Folque, 2018)

Uno de esos fenómenos que ocurren en el jazz de vez en cuando es que publique un primer disco como líder un músico con una experiencia tan dilatada que merecería toda una serie de artículos. El contrabajista Pablo Sanmamed es uno de estos casos. Ha participado en 67 discos dentro de grupos de jazz (y rock) y ha tocado en innumerables festivales. Lo reseñamos hace unos años con aquella formación de jazz electrónico y experimental que se llamó 3 Azoteas (Audia, 2011). Ha compuesto música para cine y ha ganado varios premios con su banda sonora para la película Crebinsky (Enrique Otero, 2011), que protagonizaron Luis Tosar y Miguel de Lira. También ha escrito música para danza y teatro, lo que explica lo detalladamente descriptivas que son las melodías que compone. Pero no hay mejor carta de presentación que un disco. El suyo se llama 16/4.

En 16/4, además de su experiencia como contrabajista, podemos apreciar su capacidad como compositor versátil y comprometido con una búsqueda de raíces en la que confluyen las reglas del jazz (síncopa, improvisación, solos) con las armonías de la música folk gallega y en algún momento europeas (como en el caso de "Rapsódia Damasquinada" o más nítidamente en "Duas mulheres", que utiliza la estructura de una danza tradicional rumana llamada dum horo). Esta contradicción entre música negra y otras músicas de raíz forma parte de la esencia del jazz, por lo que pienso que (como el caso del jazz flamenco) debería existir ya una etiqueta para esos músicos gallegos que combinan con tanto acierto sus ritmos tradicionales con el jazz moderno (Abe Rábade, Pablo Castanho, Baldo Martínez...). El jazz de Pablo Sanmamed está lleno de swing, sutiles cambios de ritmo y una visión intelectual y original a la altura. Llamémosle, de momento, jazz moderno de raíz.


Con una formación de trío de piano (con Iago Mourinho al piano y Bruno Couceiro en la batería) donde, evidentemente, todos los instrumentos son de ritmo, Sanmamed lo hace más complicado todavía enredándose en aventuras como el 5/8 del tema que da título al álbum o forzando a los músicos a velocidades que requieren no solo de virtuosismo sino de una fortaleza mental capaz de improvisar a gran velocidad ("De BCG a SCQ"). 

El disco es redondo. Comienza con una deconstrucción muy lírica (y adaptada al estilo personal de Sanmamed que hemos descrito) del estándar "You Don't Know What Love Is" para luego mostrarnos un abanico de ideas que se mueven entre temas muy rítmicos y otros más introspectivos donde escuchamos a un contrabajo directo, expresivo y con un amplio abanico de ideas, que da cohesión al conjunto con una solidez envidiable, y un piano, ese gran protagonista del trío para el que se han escrito temas fabulosos como "Setembro", que es un vals, jazz al estilo francés según el libreto del disco, o "16/4", donde el piano soporta toda la carga del tema con un eclecticismo que incorpora elementos de música clásica, tradicional y jazz, y con ese solo de Sanmamed...

Aparte del trío, destaca la intervención del saxofonista alto Pablo Añón en la bellísima "L.H.", donde le dan la réplica con una fluidez casi poética Xose Luis Miranda al trombón y Iago Mourinho al piano. Este tema fue escrito para cuarteto de cuerda para una banda sonora y aquí suena como quinteto de jazz (piano, saxo, trombón, bajo y batería). Pero curiosamente, sí hay un cuarteto de cuerda en el último tema del disco, que no está compuesto por Sanmamed sino por Mourinho.

Porque el álbum termina como empezó, con un tema ajeno, esta vez compuesto por Iago Mourinho titulado "Dujmey tinQu" (sí, el título está en klingon), una balada que contiene un delicado solo de contrabajo que pone un final lírico e introspectivo al disco.



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Web oficial: www.pablosanmamed.com

UN CÍRCULO DE ENERGÍA

Arévalo Jazz Fusion Quintet, El círculo del Pájaro (2018)

Nueve años ha tardado el baterista uruguayo afincado en Galicia Carlos Arévalo en presentarnos un nuevo álbum como líder desde aquella enorme formación que era la Urugalega All Stars Band, una suerte de enorme jam session donde el jazz gallego se reunió en torno a la batería de Arévalo. Ahora recoge en este El círculo del Pájaro (ese es su apodo) seis temas intensos donde la percusión pero, sobre todo, la energía es la protagonista. 

Con una formación de viejos conocidos de la escena jazzística gallega (Leo Giannetto a la guitarra, Pablo Castaño al saxo alto, Ale Casquero en los teclados y Diego Pérez al bajo), Arévalo despliega una serie de composiciones que fusionan soul jazz, jazz rock, rock sinfónico, funky, armonías hindúes y algún guiño al folk gallego.



A diferencia de otras músicas y "músicas", la mayoría de los discos de jazz se graban "en directo", es decir, con todos los músicos tocando al mismo tiempo en el mismo espacio. Lo que suele ocurrir con menos frecuencia es que se haga con público presente. La grabación de El Círculo del Pájaro, realizada en los estudios Casa de Tolos con una treintena de personas en el público, es algo poco usual pero la presencia del público parece dotar de una energía distinta a la grabación, donde el soul es intenso y la sinergia del directo empuja a los músicos. Esta dificultad añadida quizás sea lo que da título de la introducción ("Overtura de Tolos-Toma 777"), un tema que comienza conteniendo la energía con una intro muy de rock sinfónico y que estalla con un estribillo muy soul, hardbop fusionado con la energía del jazz rock. 

Con la inteligente idea de dotar al público de auriculares para que reciban todas las pistas de la grabación, curiosamente (se aprecia en el vídeo, que está disponible en la plataforma Tolemias TV) los músicos también están dispuestos en círculo, algo que da nombre al álbum pero que también sirve para una mejor interplay. La comunicación es esencial en el jazz. Como decía Marsalis en uno de sus libros, el jazz es un arte que obliga a escuchar al otro. 


Detrás de su impresionante batería Eagle Joe Bass de color verde, Carlos Arévalo es un baterista todoterreno que ha tocado con grupos de jazz (Noroeste, Leo Giannetto's Jazz Project) y de rock (Cucharada, Karma, Laser) a lo largo de su dilatada carrera. Tiene una energía contagiosa cuando domina el ritmo, arrastra e incluso cuando contiene el tempo con maestría. Es un placer escuchar cómo maneja los platos con las baquetas con la misma delicadeza que si fueran escobillas. Su sentido del funk es ciertamente contagioso, pero también resulta muy interesante en blues poderosos como "Blues to Cool" (un tema que alterna conceptos modernos de jazz y la tradición del blues) o experimentos de fusión con músicas del mundo como "Takitithá", donde realiza una potentísima intro valiéndose de percusión hindú que, acompañada de la voz, resulta un concepto puramente jazzístico. El tema, funky y juguetón, incorpora armonías folklóricas de acento gallego en una fusión apoteósica con un Carlos Arévalo camaleónico y en la cresta de la ola. 

Mención aparte merecen los solos del álbum. El mejor tema del disco es, sin duda, "Caminantes", un tema con un groove tremendo donde los solos se suceden en un crescendo fabuloso, comenzando por el de Leo Giannetto, realmente intenso. Le sigue un solo frenético de Diego Pérez al bajo, una intervención llena de soul de Ale Casquero al órgano y un potente y último solo del polivalente Pablo Castaño.

Un disco intenso, sin post-producción, afirman, para disfrutar en directo, aunque sea vía streaming.



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* Foto: Chema Ríos.

INFLUENCIAS, INSPIRACIÓN, ORIGINALIDAD

DWIKI DHARMAWAN, Rumah Batu (Moonjune, 2018)

El sello Moonjune acaba de lanzar el último álbum de Dwiki Dharmawan, un mes después de reeditar su celebrado Pasar Klewer de 2016. Este nuevo trabajo del pianista y compositor indonesio, titulado Rumah Batu, ha sido grabado en el Penedés, salvo las voces y algunos instrumentos que fueron añadidos más tarde en Indonesia, y fue mezclado en Inglaterra. Cuenta con la participación del versátil Carles Benavent y de otros músicos de este sello discográfico como Yaron Stavi al contrabajo y Asaf Sirkis en la batería, ambos músicos israelíes afincados en el Reino Unido. El guitarrista franco-vietnamita Nguyên Lê y media docena de invitados completan el elenco de este disco caleidoscópico.


Dharmawan es un pianista, compositor e improvisador de los que gusta escuchar, con ese abanico aparentemente infinito que dan 30 años de experiencia en la música. Inspirado y versátil, posee por momentos una lírica espacial o un groove contagioso. Por supuesto, no estaríamos hablando de este pianista si se limitara a hacer swing o un jazz mainstream sin personalidad. Dharmawan destila elementos sonoros de su propia tradición dentro de los esquemas del jazz y la improvisación, se mueve entre el avant-garde, el jazz rock y el world jazz (aunque estas etiquetas, como todas las etiquetas, se le quedan cortas), configurando un estilo personal que ha consolidado a lo largo de una docena larga de álbumes que incluye, entre otros, discos muy potentes grabados en directo, en el Festival de Jazz de Viena o en el Baked Potato de Los Angeles, por ejemplo.



De los 8 temas que componen álbum, dos conforman la "Rumah Batu Suite", que ocupa casi 27 minutos del disco. La primera parte (titulada "Kaili") tiene una intro basada en una melodía tradicional y un desarrollo fascinante, con toques funk y cercanos al rock progresivo. La segunda ("Perjalanan") aparece acreditada como una composición coral de los cuatro músicos (Dharmawan, Lê, Benavent, Stavi y Sirkis), lo que apunta más a una improvisación colectiva que a una composición. El resultado es un tema cambiante y lleno de detalles. Resulta fascinante, dentro de todos los momentos fascinantes del álbum, escuchar esta suite con dos bajistas, uno sin trastes (Benavent) y un contrabajo (Stavi).

Dharmawan es un músico para conocer más a fondo. La voz étnica que sobrevuela la inspiración del jazz de Dharmawan se acerca por momentos a armonías árabes concomitantes con el jazz flamenco, donde Benavent es maestro, pero aporta también una paleta sonora inaudita, de armonías desconocidas para los aficionados occidentales, gozosa de escuchar y que liga con facilidad con la síncopa y con la improvisación, por lo que resulta un disco recomendable para aficionados de mente abierta e inquieta. Rumah Batu es la prueba de que el jazz sigue vivo, evolucionando, absorbiendo con cada músico y en cada rincón del mundo todas las influencias que puedan resultar enriquecedoras, como ocurrió en el principio de los principios, incluso antes de Congo Square.

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Los músicos invitados son: Sa'at Syah, flauta de bambú; Ade Rudiana, percusión kendang; Dewi Gita, voz; Teuku Hariansya & Indra Maulana Keubitbit, percusiones; Smit, voz y flauta sulawesi; y la orquesta gamelan Nyoman Windha's Gamelan Jass Jegog


FANTASÍA NOSTÁLGICA PARA SAXO ALTO Y CUARTETO DE CUERDA

MIGUEL ZENÓN, Yo Soy La Tradición (Miel Music, 2018)

Lo cierto es que hemos escuchado recientemente tantos proyectos cercanos a la Tercera Vía (o partiendo de la música "culta" o con formaciones de "clásica") que ya casi no consiguen excitar nuestra curiosidad, pero también es cierto que Miguel Zenón es un músico que siempre sorprende. Único, inquieto, aventurero, ha traspasado tantas fronteras que no hay etiquetas para describirlo. En su nuevo trabajo, se acompaña de un cuarteto de cuerda.

Foto: Jimmy Katz
Inspirado en temas tradicionales portorriqueños, en este disco, grabado en Chicago en 2017 y que aparecerá en septiembre 2018, Zenón se toma unas vacaciones de su propio cuarteto para mostrarnos una faceta más emocional y familiar de su música. Acompañado, como hemos dicho, de un cuarteto de cuerda llamado Spektral Quartet (Clara Lyon y Maeve Feinberg en los violines, Doyle Armbrust a la viola y Russell Rolen en el violonchelo), el saxo alto de Zenón adquiere tonalidades y colores inesperados, a veces dramático, a veces enraizado en el folk y por momentos lírico hasta lo cinematográfico; todo ello para mostrarnos, con su prisma personal, cómo es la música (y el sentimiento) en su Puerto Rico natal.

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Como se puede escuchar, Zenón, ese caso atípico de músico latino, se adentra con valentía en formas musicales ajenas y sublima su propia esencia musical hasta un punto en que el jazz se pierde de vista. Las cuerdas confunden a la primera escucha, pero las melodías, composiciones de Zenón sobre temas populares, religiosos o bailables, absorben a su vez las armonías y la reinterpretación del músico de jazz, entendido aquí como una personalidad a través de la cual fluye toda la cuestión.

Incluso así, resulta, difícil reseñar este disco como jazz, quizás porque ese don que tanto apreciamos de Zenón (traducir los fraseos parkerianos a su propio lenguaje personal) se convierte aquí en un esfuerzo por transportar esta filosofía musical a las cuerdas, con la dificultad añadida de hacerlo sobre temas ya existentes y ajenos a la tradición jazzística. Yo Soy La Tradición es una colección de canciones portorriqueñas cargadas de nostalgia por las propias raíces, un experimento entendido desde el corazón en el que no solo experimenta con armonías y con instrumentos nuevos, sino que demuestra, como lleva demostrando desde Jíbaro (2005), el primer álbum que le escuché, hasta Típico (2017) o en su dilatado proyecto Caravana Cultural, que Nueva York no le ha alejado de las raíces. 


Un disco recomendable, tanto por lo musical como por la intención. Aunque alejado del canon jazzístico, se puede afirmar, con esa laxitud que define Nueva Orleáns y que flexibiliza el sentimiento de todo aficionado, que todo puede ser jazz si se lleva en el alma (y en el instrumento) y que todo se puede traducir al jazz, incluso la nostalgia. Y Zenón lo ha hecho en este disco.


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* Web oficial: www,miguelzenon.com

CONEXIÓN CUBANA

ALEJANDRO VARGAS CONSORT  con  CAMERATA EGERIA 
y ROSA CEDRÓN, Chané na Habana (aCentral Folque, 2017)
   
Para que se hagan una idea, el disco comienza con "A Foliada", etiquetado en el libreto como muiñeira-afro. A partir de aquí, pensarán que todo es posible. Y lo es. Latin jazz cantado en gallego. Casi nada. Pero nada es fortuito en este álbum. Cuando, en el siguiente tema (un bolero con aire gallego), la voz de Rosa Cedrón canta eso de "Pasa xa, Gaiteiro" y lo que suena es una trompeta con sordina, el resultado es genial y uno no tiene más remedio que preguntarse de dónde viene todo esto.

José Castro Chané (Santiago de Compostela, 1856-La Habana, 1917) fue un exponente del romanticismo musical gallego, recordado como creador de la canción gallega de concierto e impulsor del movimiento coral contemporáneo; en resumen, uno de los exponentes de la música popular gallega tal como ha llegado hasta nosotros.
En 2017, coincidiendo con el centenario de Chané, aCentral Folque (el Centro Galego de Música Popular de Compostela), dentro de su enorme labor de difusión, organizó un espectáculo musical en el que se rendía homenaje al músico, para lo cual se realizaron no sólo arreglos sino también una extensa labor de investigación en archivos locales y de Cuba y Norteamérica que dio como resultado el hallazgo de varias composiciones que se consideraban perdidas. El director musical del proyecto, el pianista cubano afincado en Galicia Alejandro Vargas, reunió un Consort con viejos conocidos de los que hemos hablado en alguna ocasión (Mayquel González a la trompeta, el contrabajista José Manuel Díaz y los percusionistas Javier Barral y LAR Legido), a los que se añadió la voz de Rosa Cedrón y las cuerdas de la Camerata Egeria, todo un plantel de músicos que vienen del jazz, del folk y de la música clásica para hacer de este disco un homenaje único.

Vargas y José Manuel Díaz han realizado para el proyecto unos arreglos que reúnen todas estas influencias musicales en perfecta simbiosis (nada desentona ni es discordante), ofreciendo así un repertorio que podría sonar natural en cualquier escenario jazzístico, salvo por el uso de la lengua gallega (una maravillosa sorpresa cómo suena con estos ritmos mestizos) y las cuerdas, que no las encontrarán en ningún club de jazz y que aquí suman un elemento dramático, nostálgico, que enlaza a la perfección tanto con los aires gallegos como con los cubanos. Pero es solo un elemento más. En todos los temas se percibe de una manera orgánica la interrelación entre todas estas músicas: los ritmos cubanos, el jazz latino y la canción gallega, heredera en las composiciones de Chané de la balada del Romanticismo, a la que devuelve su origen popular, pero también es inevitable notar que hay un gran ejercicio de adaptación y fusión en arreglos de los temas, tanto cuando se funden las canciones con el ritmo jazzístico (en sus diferentes sonidos) como en los temas que fluyen como una montaña rusa, cambiantes, vivos.


Escuchados de manera individual, es un placer conocer a este pianista cubano afincado en España. Sus arreglos son imaginativos y tiene algunos solos que ponen el acento en algunos temas con originalidad y fuerza, como en el chachachá "Cantiga", donde derrocha libertad y blues a partes iguales, o "Com'as Frores", con su contrapunto moderno e impresionista.


El trompetista Mayquel González, con su dominio de las armonías, de la sordina y la manera relajada en que improvisa, nos devuelve la fe en que se puede hacer un jazz cubano sin estridencias, con elegancia y maestría al mismo tiempo. Fantástico su solo conclusivo en "Un adiós a Mariquiña". De la sección rítmica ni hablamos: hay que escucharla. Tanto mestizaje confiere un desafío a cada tema y tanto Díaz como los percusionistas dominan la situación en cada momento. El contraste es la voz de la cantante Rosa Cedrón (Mike Oldfield, Luar na Lubre, La Barbería del Sur), folk y gallega 100%, una voz con sentimiento que podría hacer jazz y que aquí, sin embargo, sin perder la raíz, resulta un contrapunto excitante.

Y todo ello en una edición espectacular, en caja y con un cuidado libreto de más de 50 páginas con abundante material gráfico e información musicológica para quien quiera ir más allá de la simple y placentera escucha.


Alejandro Vargas Consort son:
Piano: Alejandro Vargas
Trompeta: Mayquel González
Contrabajo: José Manuel Díaz
Percusión: Javier Barral
Batería: Luis Alberto Legido
Voz: Rosa Cedrón

Camerata Egeria son:
Violines primeros: Ildikó Oltai, Irina Gruia, Michal Riczel
Violines segundos: Kiyoko Ohashi, Elina Viksne, Enrique Roca
Violas: Ioana Ciobotaru, Iriana Fernández
Cellos: Xusa Hervás, Bárbara Switalska
Contrabajo y dirección: Alfonso Morán
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* Web del proyecto: www.folque.com

* Web de Alejandro Vargas: https://alejandrovargas.info

* Fotografías de Alejandro Vargas © Rafa Pasadas: www.rafapasadas.com


A-LA-LÁA LAND

PABLO CASTAÑO QUARTET, A-la-láa (aCentral Folque, 2018)

En su primer disco como líder tras más de 20 como sideman, el saxofonista gallego Pablo Castaño presenta una colección de temas originales inspirados en los cantos tradicionales del norte de Galicia, influencias que pueden pasar desapercibidas para los que no conocemos estas músicas ancestrales ni sus patrones rítmicos o armónicos porque consigue integrarlos completamente en el esquema jazzístico. Sólo los dos temas donde aparece la cantante Ugia Pedreira delatan al profano el origen conceptual de los temas. Influencias. Pablo Castaño ha escrito en A-la-láa un gran blues a la tierra gallega.

Dentro de la rica tradición musical de Galicia, el alalá es un canto montañés a cappella al que se supone un origen ancestral, quizás en el gregoriano. El alalá suele tener un estribillo onomatopéyico, del tipo "a-la-lá" o "a-la-lei", un canto libre que enlaza de manera paralela con la filosofía del jazz y más directamente con el sentimiento lastimero del blues. Ese punto en común con el jazz lo explica muy bien este artículo en el blog de los Asociación Amigos de la Gaita Gallega en Extremadura"El alalá es arrítmico, por lo que, aunque han sido muchas las recopilaciones de alalás en los diversos cancioneros, lo cierto es que recogen la versión de esa persona en ese mismo momento".

Con este enfoque, Pablo Castaño construye una decena de temas que van desde el blues pasando por el hardbop, cool jazz, blues... hasta baladas intimistas.


Tanto las composiciones del guitarrista Marcos Pin, que ha escrito una suite en tres movimientos titulada Dia de Seitura especialmente para este disco, como las de Castaño han utilizado como base para sus composiciones en clave de jazz los documentos recopilados por folkloristas (el disco incluye información muy concreta sobre el tema), aunque también hay algún estándar; por ejemplo, "Shiny Stockings" de Frank Foster se mezcla con el "Alalá do Pindo", recogido por Casto Sampedro en 1892, para construir un contrafact delicioso, una balada desnuda (piano y saxo) y con mucho swing en la que el pianista Yago Vázquez establece un diálogo lleno de buenas frases con el saxo de Castaño, mostrando ambos una gran riqueza expresiva. "Castaño in Brown" es un caso aparte, un tema para cuarteto inspirado en el bop cálido de Clifford Brown.

El cuarteto lo completan el contrabajista argentino Demian Cabaud y el baterista Iago Fernández.


Mención aparte en este maridaje merece la cantautora Ugía Pedreira, ahora directora del Centro Galego de Música Popular, cuya intervención pone el punto claramente folk en los temas "Alalá do vento" y "Alalá da estrela e da lúa". Su voz aporta una dimensión altamente emocional que enlaza, como decíamos más arriba, con la misma esencia del blues, dos músicas que pueden considerarse himnos de la tristeza, lamentos anclados a una dimensión racial, profunda.

Para los profanos, los temas del álbum de Pablo Castaño pasarán por temas originales de jazz; para los musicólogos, supone una maravillosa vuelta de tuerca al concepto mestizo del jazz y también a la música tradicional, un nuevo ejemplo de la siempre proactiva e interesante escena jazzística de Galicia, la Tierra de los Alalás (disculpen el título fácil de este artículo) que merece la pena escuchar. 

Les dejo otro ejemplo para que juzguen por sí mismos. Que lo disfruten.


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