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EL PLACER ES MUTUO

DAVID REGUEIRO TRIO feat. ALEXANDRE CAVALIERE,
Perfect Match (2023)

El guitarrista gallego David Regueiro es de esos músicos incombustibles que parecen estar siempre ahí, al pie del cañón, y suponemos que esto se debe a que, aunque virtuosismo y cultura musical no le faltan, lo que busca en sus discos es divertirse y hacer que el público se divierta. Todo comienza en el título, un juego de palabras donde se puede entender Perfect Match como "la combinación perfecta" (los cuatro músicos funcionan como un reloj suizo) o como "la cerilla perfecta" (guiño en la ilustración del booklet) entendiendo que match significa también "cerilla" y que aquí parece bastar una chispa para crear música. Con su trío (dos guitarras y bajo) o con ese Swingtet con el que se atrevió a versionar a Charlie Parker, su música destila tanta calidad como placer. Imposible no disfrutarla. Y si él se divierte, el placer es mutuo. 

Antes de convertirse en un referente de la guitarra manouche en España, David Regueiro cursó estudios de Guitarra, Educación Musical, Historia y Ciencias de la Música en diferentes conservatorios (Ourense, Salamanca y La Coruña) y universidades (Complutense de Madrid, Salamanca y Royal Holloway de Londres), siendo alumno de, entre otros, Samson Schmitt, Brady Winterstein, Mozes Rosenberg, Adrien Moignard, Joaquín Chacón, Abe Rábade, Paco Charlin, Albert Sanz, Peter Bernstein... Ha grabado 15 discos, como líder o como acompañante, entre los que destacaría su personal Areal del año 2020.


Perfect Match es una colección de temas originales, compuestos y arreglados por Regueiro, donde expresa su pasión por el gypsy jazz y sus posibilidades. Viene respaldado por su trío (Gonçalo Mendonça en la guitarra rítmica y Juyma Estévez al contrabajo) y por Alexandre Cavaliere, un invitado de lujo y un referente del violín en el jazz manouche. 

Juntos, los cuatro despliegan todas esas posibilidades del gypsy jazz de las que hablábamos: ritmo contagioso ("Octopus Blues"),  humor ("Tone It Down, Turn It Up!"), armonías, contrapuntos, swing y nostalgia, mucha nostalgia, como en el maravilloso "The Seagull and the Frog" o el conmovedor bolero a ritmo de swing titulado precisamente "Bolero desesperado". En resumen, un disco muy completo, donde el oyente con inquietud encontrará mucho más que solo ritmo y donde cada momento y cada arreglo cuenta. Recomendable. 




* Más info: davidregueiro.gal

JAZZ CON SABOR A PARÍS

MARTA SIERRA, Paris Connection (Temps Records, 2022)

El violín es siempre un instrumento sorprendente en el jazz, por su fluidez, su cadencia y ese aire de bohemia. Quizás sea porque hemos conocido los mejores violinistas de jazz tocando en la orilla izquierda (Stéphane Grappelli nació en París, la misma ciudad donde murió Didier Lockwwod), por lo que no es extraño que las referencias que arman Paris Connection, el disco de la barcelonesa Marta Sierra tengan que ver con todo esto.
Marta Sierra lleva varios años recorriendo con éxito los escenarios de Barcelona y París (incluyendo La Chope des Puces, icónico local para los amantes del gypsy jazz), teniendo la oportunidad de tocar con nombres como Dorado Schmit y Costel Nitescu. Hace un jazz manouche lleno de nostalgia pero también de técnica. No es un estilo que exija mucha limpieza pero la ejecución de esta violinista es tan impecable que añade una belleza especial a las melodías gitanas de standards como "I Can't Give You Anything but Love" o el ineludible "All of Me". 


El disco, grabado en Barcelona y en Les Sables d'Olonne (Francia), muestra a un cuarteto bien engranado y que suena sin estridencias ni artificios inútiles, un cuarteto donde acompañan a la violinista el clarinetista Fredrik Carlquist (al que tuvimos el enorme placer de escuchar en directo acompañando a Sharon Clark), el americano Stuart Grant (ambos afincados en España) y el guitarrista Maxime Bousquet, en quien Marta Sierra puede decir que tiene su propio "Django", porque tiene el swing, tiene esa soltura traviesa y el color necesarios para construir esos acompañamientos manouche y esos solos excitantes.

A la hora de destacar un tema, hemos dudado entre el delicioso vals manouche con el que arranca el álbum ("Indifférence") o este "Exactly Like You", escrito por Jimmy McHugh y que, con la letra de Dorothy Fields cantaron, entre otros, Nina Simone y Diana Krall. Aquí, en la versión instrumental de Marta Sierra, tiene un swing delicioso, adictivo, que crece con los solos de Carlquist, Sierra y Bousquet, otra vez Carlquist y el clímax final de Sierra.

Una violinista y un disco recomendables para todos los oídos. 



* El disco está disponible en todas las plataformas: https://orcd.co/n37vq82

CAÍDA LIBRE

Julián Sánchez, Luz Prado, Juan Masana, Javier del Barco,
One Two Free Fall (Underpool, 2017)

Creo que fue Robert McKee quien escribió que el arte consiste en poner orden en el caos. O quizás fuera Sartre... Escuchando el álbum que hoy nos ocupa, con su singular dialéctica entre los músicos, con sus armonías y melodías que se deshacen y se reordenan de manera alternativa y (en apariencia) aleatoria pero siempre excitante, llego a la conclusión de que quizás exista realmente una narrativa (no sólo musical) donde el orden no es necesario o donde ciertamente es posible hacer del desorden un arte.

El álbum, One Two Free Fall, es el proyecto de cuatro músicos que se acercan al free jazz como todoterrenos. Lideran el trompetista granadino Julián Sánchez (Parkerland Nonet, Pedro Cortejosa Septeto) y la violinista Luz Prado, cuyas improvisaciones desvelan experiencia, energía y una expresividad enormes. Completan el cuarteto el contrabajista Juan Masana y el versátil Javier del Barco. Avant-garde, música contemporánea, free..., estéticas que se entrelazan y, en ocasiones, colisionan en este disco. 

Desde el comienzo, con un tema lleno de efectismos cambiantes, sorpresas y mucho sentido del humor, el cuarteto demuestra que mira más allá de lo posible y de lo explorado. Parece no haber guión ni un ritmo determinado. Se titula "I Don't Know Why But I Like It" y hace honor al título. Engancha. "Marmeládov" se mueve a través de un seductor tempo en el que juegan contrabajo, toms y charles, con Sánchez sobrevolando el tema principal con un toque cool, con o sin sordina, muy intenso e inspirado, hasta que el tema cae en el abismo del desorden y el caos y recordamos que estamos escuchando free jazz. En ese momento, Prado asume el poder con una furia que, finalmente, se va transformando en lirismo roto.


"Poco a poco" entra swingueante con un riff de contrabajo que hipnotiza. Trompeta y violín se unen buscando una atonalidad cercana al soul jazz pero más próxima a una estética mingusiana que a la comercialidad del hardbop. Sigue "Lonely", un tema lento donde Sánchez utiliza la corneta, un corte que mantiene una tensión fantástica durante casi 9 minutos y que da paso a "A Pique D", un groove enérgico, donde la sección rítmica se lanza mientras Sánchez ejerce de bopper con una modernidad tan libre que descoloca. Es un tema lleno de cambios de ritmo y de registro, y no se queda ahí. Está compuesto por Julián Sánchez, como todos los temas excepto el que sigue, titulado aquí "Loves" y que, en realidad, está basado en dos composiciones anteriores: "Love in the Garden" de Zbigniew Seifert (violinista de Tomasz Stanko en los 70) y "Love in Outer Space" de Sun Ra. En esta pieza hay elementos de música concreta, como timbres y otros objetos. Las percusiones (donde también contribuye Sánchez) y el juego bajo-batería convierten este tema de sonoridades improvisadas en una especie de danza surrealista. El álbum termina con "Requiem", liderado por la lacónica melodía del violín. Solos inesperados y un final acorde dan sentido al tema y ponen, como si dijéramos, orden en el caos.



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* Webs :

Luz Prado: www.luzprado.com

Julián Sánchez: juliansanchezmusic.com

* Foto: Dani Álvarez (de la web de Julián Sánchez)

SGT. PEPPER TAUGHT THE BAND TO PLAY

SAN FRANCISCO STRING TRIO, May I Introduce to You
(Ridgeway Records, 2017)

El título (May I Introduce to You) era aquella frase que nos arrojaba de una manera energética (como sólo se podía ser energético en los '60) al estribillo de "Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band", la canción que hablaba de una banda ficticia y con la que The Beatles intentaron dejar de ser The Beatles, unos chicos monos que arrastraban multitudes, para mostrar que realmente eran artistas y no sólo cantantes.

En May I Introduce to You y una vez superada la impresión de la portada (de un diseño realmente feo) descubrimos más abajo, a los miembros del San Francisco String Trio: Mads Tolling (Stanley Clarke, Chick Corea, Ramsey Lewis...) al violín, muy expresivo y versátil; el contrabajista Jeff Denson, sideman de Joe Lovano, Dave Douglas... que también ejerce de vocalista en dos temas ("Fixing a Hole" y el icónico "A Day in the Life") y que es de esos bajistas que consiguen parecer líricos cuando es necesario; y luego está Mimi Fox, que toca la guitarra acústica, eléctrica y la de 12 cuerdas, que ha ganado seis premios de la crítica de Downbeat y que lleva al trío a un nivel superior cada vez que toca un solo.


Entre los tres y con tan peculiar line up, han grabado una recreación del octavo álbum de The Beatles, Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, ese disco donde todo es ecléctico, mixto, casi tan libre como el jazz, y que dicen que cambió la Historia de la Música.

Coincidiendo con el quincuagésimo aniversario del Sgt. Pepper's, este trío ha recreado sus temas con una estética peculiar, desmontando desde la raíz, tanto armónica como rítmicamente, las composiciones y llevándolas en una nueva y excitante dirección que tiene que ver más con la improvisación que con el blues (con la excepción del seductor riff de "Sgt. Pepper's") y que se mueve en una estética cercana al folk por momentos, al jazz europeo moderno en otros e incluso con algún toque manouche cuando el ritmo lo pide. Doce temas que son pequeñas joyas, íntimas, casi de andar por casa, y que dotan a las composiciones de una belleza y una complejidad magníficas.

Y, cuando digo recrear es porque todos los temas del Sgt. Pepper's están en May I Introduce to You, todos, con la curiosidad de que aparecen aquí desordenados a capricho, comenzando por la tierna "When I'm Sixty Four" y acabando, eso sí, lógicamente, con el tema principal ("Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band") que en el disco original era un reprise y que aquí, como entonces, resulta un final de apoteosis. En medio, un viaje inaudito en el que blues, jazz y otras esencias se mezclan sincopadas, con energía, aunque a veces el violín nos recuerde que estos temas nacieron en los verdes prados de Inglaterra y no en el cálido sur de Estados Unidos.


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* Web: www.sfstringtrio.com