Es verano y la vida es más fácil, como dice la canción de Gerswhin. Pero llega agosto y el caloraumenta e invade toda España, de modo que vamos a tomarnos unas vacaciones del ordenador y vamos a abandonar el blog durante un mes. No pasaremos del jazz, que seguro que seguirá encontrándonos en el camino, en festivales, en terrazas, en chiringuitos al atardecer... No hay que volverse loco porque no habrá abstinencia, el jazz les buscará y les encontrará... en un día de verano.
Nos vemos de nuevo en septiembre. ¡Que los festivales les acompañen!
Esta mañana, por una de esas casualidades que a veces se producen, preferí escuchar la radio a poner un disco. Sintonizando esa maravilla que es Radio 2, me encontré con Un americano en París. Me dejé llevar y terminé enlazando con la retransmisión en directo del concierto de la Orquesta Nacional de España, a punto de comenzar. El programa era singular y no muy usual en la ONE: cinco piezas clásicas que se acercaban tangencial o rotundamente al jazz. Gershwin (¿cómo no?), Bernstein, Shostakóvich (qué curiosidad) y los desconocidos (para mí) Darius Milhaud y André Jolivet. ¿Cómo resistirse? No lo sabía aún, pero tenía por delante dos horas y veinte de sonidos excitantes y desconocidos, de pura aventura musical...
Dirigida por el valenciano Jordi Bernàcer, cuatro de las piezas del programa eran estrenos para la Orquesta Nacional de España. La que me ha parecido más interesante ha sido La creación del mundo, de Darius Milhaud. Puede que su título no parezca el de una pieza de jazz; sin embargo, esta obra de 1922 responde a muchos cánones jazzísticos (que el compositor recogió de primera mano durante su estancia en Harlem ese mismo año) y resulta una magnífica introducción... aunque en su época, el estreno fue más un escándalo que un éxito.
Enrique Pérez Piquer
A continuación, suena Prelude, Fugue and Riffs for Clarinet and Jazz Ensemble, que fue compuesta por Bernstein originalmente para la orquesta de Woody Herman en 1949 pero que no se pudo estrenar hasta 15 años después porque, cuando estuvo terminada, la orquesta de Woody Herman se había disuelto. Para los puristas del jazz, esta pieza quizás no sea más que una composición barroca que se acerca de tanto en tanto a formas del jazz derivadas (o cercanas) al vodevil o a la música de las bandas callejeras de Nueva Orleáns. Es, a pesar de todo, un ejercicio más que interesante de eclecticismo que vale la pena escuchar. El solista era el clarinetista Enrique Pérez Piquer.
La trompeta es la protagonista en casi todas las piezas, si bien los solistas van cambiando de una a otra y no nos hemos podido quedar con todos los nombres (cosas del directo) si bien destacamos la sordina de Manuel Blanco en el Concierto para trompeta y orquesta no. 2 de Jolivet, originalmente concebido como un ballet, y la presencia del cuarteto de saxofones Sigma Project.
La suite de Porgy & Bess (más conocida como Catfish Row para diferenciarla de la otra suite, más extensa) es el punto culminante, pero el concierto termina con Shostakóvich. Su Suite para orquesta de jazz no. 2 fue compuesta para la Escuela Estatal de Jazz de Victor Knushevitsky en la Rusia soviética de 1938. La partitura se perdió durante la II Guerra Mundial y reapareció en forma de partitura para piano a final de los 90. Las formas tienen poco que ver con el swing pero algunos elementos son especialmente llamativos y excitantes para el oído experto.
Cinco formas de acercarse al jazz, cinco visiones de compositores "cultos", que nos recordaron que en la música no hay fronteras ni etiquetas definidas sino un afán constante de evolución, mestizaje y movimiento hacia el infinito.
Largo y cálido verano de jazz. Hace calor en el Sur. Calor como para dormitar. Apetece una cervecita y una nana. Qué contraste, ¿no? En Andalucía somos así. Dormitar. Pongo el disco por el segundo corte. Lo siento por la introducción. Esta versión comienza con tiento, con tensión contenida. No todas las nanas se cantan en dormitorios de color rosa. De repente, la trompeta irrumpe con valentía, épica, pero con una (apetecible) languidez. La orquesta acompaña con un colchón que es el contraste perfecto para esa forma tan de New Orleans de tocar que nunca abandonó Satchmo.
Entonces se oye la voz de Ella: "Summertime, and the living is easy. Fish are jumping and the cotton is high..." Nadie le ha puesto tanta tristeza a una canción tan dulce. Cantar cosas bonitas cuando se está triste es muy difícil. Cada inflexión de su voz es una queja contenida. El drama lo pone la voz de Satchmo en la estrofa siguiente.
Creo que ésta es la versión más ruda (a pesar de orquestal) de las que se han grabado de "Summertime". La letra es un poema de DuBose Heyward al que George Gerswhin puso música, como todo el mundo sabe, para su ópera Porgy & Bess, una historia de amor ambientada en un deprimido barrio negro (Heyward invitó a Gershwin a su casa de Folly Beach para que observara las costumbres de los negros) de trágicas consecuencias. Considerada una obra menor por el carácter popular de su música (o quizás por el mundo en el que está ambientada) Porgy & Bess no se consideró en América como una auténtica ópera hasta 70 años después, a pesar de ser la ópera de un autor americano más representada del siglo XX.
Terminada en agosto de 1935, dicen que Gerswhin releyó las 700 páginas de partituras y exclamó: "Esta música es tan maravillosa que no puedo creer que la haya escrito yo". Al año siguiente la grabó Billie Holiday, ¿qué exclamaría Gershwin al escucharla?
En 1959 se estrenó una película sobre esta ópera con Sidney Poitier en el rol de Porgy. Obtuvo el Globo de Oro al mejor musical. Esto expandió la fama de la obra por todo el mundo y hoy "Summertime" es quizás el estándar más versionado de cuantos se oyen en los repertorios de jazz (en esta página hay una lista de 4.000 versiones, no todas de jazz).
Aunque el álbum Porgy & Bess es uno de mis preferidos de Miles Davis (y Gil Evans), su versión de "Summertime" no es mi favorita. Quizás yo no tenga una versión favorita de esta canción. Es más, suelo desvincular este tema del resto de la obra de Gershwin. Es una canción que tiene vida propia, un standard en toda regla. Y todas las versiones me devuelven la misma sensación de paz, de esa fluidez que licua el verano en un río cálido que pasa lentamente...
(continuará)
Summertime,
And the livin' is easy
Fish are jumpin'
And the cotton is high
Your daddy's rich And your mamma's good lookin' So hush little baby Don't you cry One of these mornings You're going to rise up singing Then you'll spread your wings And you'll take to the sky But till that morning There's a'nothing can harm you With daddy and mamma standing by Summertime, And the livin' is easy Fish are jumpin' And the cotton is high Your daddy's rich And your mamma's good lookin' So hush little baby Don't you cry
Sí, puede que la entrada anterior, sin música, quedara como un mapa sin ilustraciones. Para compensar, he traído hasta aquí algunos fragmentos de la obra de Henderson con los que ilustrar la trama de la obra. Por favor, pulsad el play de la Introducción:
Y ahí va la historia.....
ACTO I escena 1
Catfish Row es un barrio pobre de Charleston, habitado por gente pobre, conocido allí como el Gullah de los negros. Al caer la tarde, los vecinos salen a sus porches. Jasbo toca el piano. Algunas parejas bailan. Clara canta a su bebé una nana llamada Summertime:
Algunos hombres juegan a un juego miserable. Porgy, un mendigo, tira de su carrito. Los hombres se ríen de él por mostrarse dulce con Bess, la novia de Crown, el matón del barrio, pero Porgy responde que a él no le ablandan las mujeres porque cuando Dios creó a los mendigos lo hizo para que él estuviera solo.
Llegan Crown y Bess. Crown está borracho. Se pelea con uno de los hombres, matándolo con un gancho de los que se usan para coger los sacos de algodón. Crown huye. Se oyen las sirenas de la policía. Bess llama a varias puertas pidiendo refugio. Sólo un hombre le ofrece entrar a cambio de marcharse con él a Nueva York. Bess rehúsa. Porgy le abre la puerta de su casucha mientras la mujer del hombre muerto, Serena, le llora.
ACTO I escena 2
La policía irrumpe en el velatorio del asesinado. Buscan al asesino. Acusan a Peter, el vendedor de miel y se lo llevan como testigo material. Serena, afligida, canta My man's gone now:
ACTO II escena 1
Un mes más tarde, al comienzo de la época de los tornados.Porgy es feliz porque Bess vive con él. Por primera vez en su desgraciada vida, se siente feliz. Canta I got plenty o'nuttin:
Un falso abogado visita a Porgy. Le quiere hacer pagar el divorcio entre Bess y Crown. Bess asegura que nunca se casó con Crown, pero Porgy paga de todas formas. Otra visita: un antiguo patrón de Peter se ofrece a pagar su fianza. Mientras el hombre habla, un buitre sobrevuela el lugar. Mala señal, explica Porgy.
La gente de Catfish Row prepara un picnic religioso en la Isla Kitiwah. Porgy y Bess irán juntos. Felices, se cantan el uno al otro lo que sienten en Bess, you is my woman now:
Bess manifiesta su temor a que en la Isla de Kitiwah esté escondido el asesino Crown, pero todos la animan a ir de todas formas. El día promete fiesta y un paréntesis entre las preocupaciones.
ACTO II escena 2
En la Isla de Kitiwah, todos cantan y bailan. El traficante amigo de Crown dice a la multitud que lo que leen en la biblia no es necesariamente como está escrito (It ain't necessarily so):
A punto de embarcar de vuelta, Bess se queda sola un instante y Crown aprovecha para obligarla a ir con él. La esconde entre los matorrales y el barco zarpa sin ella.
ACTO II escena 3
Una semana más tarde, el marido de Clara sale a pescar. Bess ha regresado, pero está enferma y delira. Serena reza por ella. Por fin, Bess confiesa a Porgy que fue atacada por Crown. Porgy es tajante: Cuando Crown aparezca, será asunto mío (When Crown comes, that's my business).
El viejo Peter sale de la cárcel y los vecinos le cantan Here comes the honeyman. Porgy entra en escena feliz, cantando I loves you, Porgy justo cuando el viento anuncia la llegada del primer huracán:
ACTO II escena 4
La tormenta se cierne sobre Catfish Row. Los habitantes del barrio se reúnen atemorizados en la casucha de Serena, cantando y rezando. En lo más álgido de la tormenta, Crown aparece, interrumpiendo los cánticos con una canción obscena. A través de la ventana, Clara ve el barco de su marido destrozado por la tormenta. Sale al exterior y Crown la sigue.
ACTO III escena 1
Por la tarde, la tormenta ha pasado. Clara ha muerto, al igual que su marido y otros pescadores. Bess canta una nana al bebé de Clara. Las mujeres lloran. Mientras, Crown, buscando a Bess, trata de entrar en la casa de Porgy, pero el mendigo lo está esperando. Tras la pelea, arroja el cuerpo del matón en medio de la calle.
ACTO III escena 2
A la mañana siguiente, se presenta la policía, pero nadie en Catfish Row quiere hablar. Sabiendo que Porgy conocía a Crown, le piden que identifique el cuerpo, pero Porgy es demasiado supersticioso y tienen que obligarlo a ir. El traficante convence a Bess de que Porgy acabará en la cárcel o de que será colgado. Le ofrece su "polvo feliz" y le canta en There's a boat dat's leavin' soon for New York la buena vida que podrían llevar juntos:
Bess huye a la habitación de Porgy. El traficante le echa la bolsa de droga por la ventana y, finalmente, ella se rinde, sale y lo toma del brazo.
ACTO III escena 3
Días después, la policía devuelve a Porgy al barrio tras detenerlo por negarse a identificar a Crown. Animado, llama a Bess (Oh, Bess, where's my Bess?):
Todos dudan si comunicarle a Porgy que Bess se ha ido, creyendo que nunca la volverá a ver. Porgy pregunta en qué dirección está Nueva York y afirma que se dirige allí en su busca. Montado en su carrito, Porgy sale del barrio.
Puede que esta grabación no sea la más brillante ni la más original ni la más profunda adaptación de la obra de los Gershwin, pero no deja de ser una joya.
Grabado los días 25-28 de mayo de 1997 en los estudios Avatar de Nueva York, este disco pertenece a esa serie de tributos (a Billy Strayhorn, Jobim, Miles Davis...) que Henderson hizo para Verve cuando reapareció triunfalmente en los 90. Es un disco compacto y uniforme que aúna el estilo de Joe Henderson, fluido, perfeccionista y sin estridencias, con los de músicos experimentados como Dave Holland, Stefon Harris (qué abanico de colores en su vibráfono, qué sutil), John Scofield (un delicado toque de blues) o Tommy Flanagan, dibujando una visión brillante y casi aséptica del clásico que escribieron los Gershwin con DuBose Heyward basándose en una obra de teatro que anteriormente fue una novela del mismo Heyward. Quizás sea esta asepsia lo único que, en última instancia, pueda defraudar del disco. Se echa de menos una interpretación más libre, más ruda (como la que hizo Ella Fitzgerald con Satchmo) o una reinterpretación más inspirada y original (Miles Davis y Gil Evans en 1959), pero lo de Henderson es otra cosa. Es capaz de sacar partido con sus arreglos a toda esa tristeza bellísima que hay en estas composiciones (no están todas las de la ópera), más en su estilo de los 90 que en el de los 60 (salvo, quizás, My man's gone now), pero siempre con esa elegancia que da valor a sus discos y que convierte en un placer poner cualquiera de ellos.
El CD, muy cuidado a pesar de ser una reedición, contiene una sinopsis de la trama de la obra, que no fue aceptada por los americanos como opera hasta 1976. Entre el personal, dos cantantes pop más o menos cercanos al jazz: Sting (siempre acompañándose de buenos sidemen y volviendo una y otra vez a los standards) y Chaka Khan (por su potencial y su timbre debería intentar más acercamientos al jazz). A pesar de lo insólito de estas elecciones, ambos cantantes cumplen bien con su cometido: Chaka profundiza en su acento R&B conforme se desarrolla Summertime (el tema fue nominado en 1998 al Grammy a la mejor interpretación femenina de R&B) y Sting entona ese aire gospel original de It ain't necessarily so con su particular voz, haciéndolo casi memorable. El director musical es Bob Belden.
El personal de la grabación:
Joe Henderson, saxo tenor
Conrad Herwig, trombón
John Scofield, guitarra eléctrica
Stefon Harris, vibráfono
Tommy Flanagan, piano
Dave Holland, bajo
Jack Dejohnette, percusión
Chaka Khan, voz
Sting, voz
Joe Henderson en el Festival de Jazz de Vitoria (1994)Fotografía de Jose M. Horna