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LA MALDICIÓN DEL RITMO

TELMO FERNÁNDEZ & THE LATIN SOUL BEAT, 
El Maldecido (Color Red, 2022)
Suelo escuchar pocos discos de música latina por un tema pasional que me hace mirar hacia Nueva Orleans (aun siendo del sur) y porque pocos discos de ritmo latino me han enganchado como el que hoy estoy escuchando. El guitarrista gallego Telmo Fernández ha compuesto en El Maldecido una serie de temas cargados de sentimiento y ritmo (¿qué otra cosa es la música latina?) que mezcla en este inesperado repertorio con temas tradicionales. Digo inesperado porque solo conocía a Telmo de discos de jazz y soul grabados con otros músicos. Aquí, cambiando The Soul Jazz Beat por The Latin Soul Beat y manteniendo la misma filosofía de poner en el álbum todo lo que se puede aportar, nos ofrece un discazo de música latina con tantas lecturas como oyentes pueda tener.

Maldecido por el ritmo, Telmo Fernández es un explorador incansable, como se puede escuchar si lo seguís en redes o en las grabaciones que hace con otros artistas. Lo que no sabíamos era que componía y ha elegido un terreno tan alejado del jazz (y tan cercano) como estos aires caribeños que mueven El Maldecido. Porque Telmo ha compuesto y ha escrito letras con un sabor auténtico, llenas de sentimiento y mensaje, y además de la guitara toca el tres macho y hasta hace coros. Todo un cubano (y no hablamos del puro).

Lo mejor del disco son los arreglos. Ahí Telmo se ha dejado la piel. El disco está lleno de referencias, arreglos cambiantes, de los que no aburren y sorprenden a cada nueva estrofa. Suena a bolero, a rumba, a guajira, pero también a a jazz, a funk y a hiphop ("Mis Hermanos Latinoamericanos")... con una sutileza y una solvencia que parece que hubiera nacido al otro lado del Atlántico en lugar de Galicia. La influencia africana suena nítidamente en "Asojano (Arará)", que refleja la persistencia de la tradición africana en los ararás cubanos, o el tema "La Palma", un homenaje a la que es quizás la conexión más clara entre nuestro país y Cuba, de ida y vuelta: África - Cuba - Canarias... 

El guitarrista y educador Rodney Jones alaba la complejidad compositiva y armónica de Telmo Fernández con estas palabras:

His compositions has the modern harmonic sense of a Herbie Hancock with the soulfulness of Stanley Turrentine. A rare combination indeed.
El disco necesita muchas escuchas para captar en profundidad su valor. Del chachachá a los temas más festivos, Telmo Fernández confirma que, dentro de las músicas improvisadas, las músicas latinas tienen mucho que decir (¡qué solos los de "Nereida, La Facultosa" y el bolero "Tierras de Bibijagua"!). Y aplaudimos su creatividad. 

Además de Telmo Fernández, aparecen en el disco los cantantes Yuvisney Aguilar (que también toca timbal y batá), Orisbely Laugart, Piter Carri “El Carri”, Kirenia Martínez y Yadira Ferrer; el trompetista Jorge Vistel; Alejandro Escalera, flauta; Escandaloso Xpósito al saxo alto; Arnaud Desprez al saxo tenor; el trombonista G.B “Mandela” Bell; Ton Risco en el vibráfono; Angelito Herrera a los bongos; Juan Viera a la conga; el pianista Harold Rey; el bajista Yarel Hernandez y Christian Delgado en la batería. 

Un disco muy recomendable al que solo podemos añadir que merece la pena escuchar el tumbao con el que viene Telmo Fernández esta temporada.

UN SEPTETO ATEMPORAL

ALFONSO CALVO SEPTET, Monday Mood 
(Tiny Moon Records, 2019) 

En la misma línea de su anterior See Ahead (Free Code, 2016), el contrabajista y compositor gallego Alfonso Calvo nos trae una nueva colección de temas originales con un sonido calmado, limpio, muy cool y placentero de escuchar, seis enormes composiciones con las que Calvo sorprende y, al mismo tiempo, consigue que suenen familiares al oído del aficionado.


Su septeto está formado por Pablo Castanho (saxo alto y soprano), Diego Alonso (tenor), Xabier "GdJazz" Pereiro (trompeta y fliscorno), Luis Miranda (trombón), Iago Mourinho (piano) y Miguel Cabana (batería) y cuenta también con invitados como Ton Risco (vibráfono y melódica), Pablo Pascual (clarinete bajo) y Paola Kianda (pandeiro), todo un despliegue para sacar partido a unos arreglos que complacerán tanto a los oídos modernos como a los más apegados a la tradición, donde Calvo encuentra referencias claras para hacer un jazz sin prisas, deleitándose en las dinámicas y, sobre todo, en el sonido de los metales y maderas. 

En algunos temas donde el septeto se amplia (con Risco, Pascual y compañía) aumenta la "paleta" de colores del combo y Calvo consigue nuevas atmósferas, más brillantes ("Mary-Go-Round", por ejemplo), sin buscar la espectacularidad: no hay vibratos gratuitos ni grandes unísonos ni abuso de la sección rítmica, por ejemplo, pero sí un uso constante del ritmo como elemento fundamental y, lo que es mejor, mucho espacio para los solistas



Sin ánimo de comparar, hay momentos que nos recuerdan a dos referencias personales: por un lado, los arreglos de Calvo me traen a la mente las aportaciones de Gil Evans al jazz de Miles Davis, por sus arreglos brillantes, que buscan una pureza dentro de la complejidad de empastar la diferente tímbrica de todos los instrumentos; por otro lado, y por citar otra referencia que nos viene a los oídos, la manera de sacar partido a los arreglos de Maynard Ferguson con su big band, sin la espectacularidad explosiva del trompetista pero con un resultado igual de excitante.

Monday Mood es el segundo disco como líder de Alfonso Calvo, quien, sin embargo, ha participado en un buen número de formaciones (No Name Quartet, Marcos Pin, Aló Django, Valentín Caamaño Trío, Marcos Teira Trío...), combos en los que siempre hay músicos en común, algo que propicia un interplay orgánico, natural, con esa complicidad de los directos que funciona tan bien y que hace este disco muy recomendable. Lo mejor: dentro de unos años, hagan una escucha a ciegas (antes lo llamaban "blindfold tests") y nadie sabrá decirles a qué época pertenece este álbum. Y esta atemporalidad le augura una larga vida. 



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* Web oficial: www.alfonsocalvo.com

BAJO LA ALARGADA SOMBRA DE ROLAND KIRK

CHIP WICKHAM, Shamal Wind (Lovemonk, 2018)

El Shamal (literalmente, viento del norte) es una corriente que barre las arenas desde Arabia hasta Irak, y en este orden geográfico se mueven las influencias que Chip Wickham aplica a un jazz soul que, por momentos, tiene claras influencias de Roland Kirk (también Wickham se mueve entre flautas y saxofones), de Herbie Mann, Eric Dolphy... y, en otros temas más funky, reminiscencias del recordado Edouard Labor de St. Germain. 


Después de experimentar en las fronteras del jazz flamenco y de otros proyectos más funk (y remezclados), el inglés Chip Wickham regresa con un proyecto donde mantiene su mirada puesta en la confluencia de culturas y su flauta en una excelente forma para improvisar y producir un soul jazz de primer nivel. Su nuevo álbum es Shamal Wind, un disco donde se acompaña de muchos y muy buenos músicos de la escena española, como Phil Wilkinson (en algunos momentos una locura al piano), el magnífico vibrafonista gallego Ton Risco (que pone a los temas toques clásicos con una naturalidad soberbia) y, en la percusión, el baterista Antonio Álvarez Pax y el polirrítmico David el Indio, (que maneja congas, bongos, campanas y otros inventos percusionables) para construir un disco de hardbop tangente con muchas influencias: latinas, orientales, disco..., muy en la línea de (por poner un ejemplo cercano) Patax.

En esta mezcla de estado espiritual sin fronteras y falta de prejuicios, el disco comienza con una evocadora intro de percusiones, notas orientales, una flauta que nos transporta a escenarios exóticos..., que nos lleva a un tema atmosférico ("Shamal Wind"), una balada cósmica que, aunque suena contemplativa, permite a Wickham explorar los límites de la expresividad en la flauta (y en el organismo, con esos esfuerzos donde se le escucha tomar aire obligado por la velocidad). El ritmo comienza con el tema 2, "Snake Eyes", con su arrebatador groove de contrabajo (David Salvador), y sigue con "Soho Strut", con un balsámico solo de Risco que permite entrar a a Wickham con fuerza, desdoblándose, respondiéndose a sí mismo como hubiera querido hacer Roland Kirk cuando soplaba varios instrumentos al mismo tiempo. Otro tipo de viento sopla en la trompeta de Matthew Halsall, muy Blanchard en la balada "The Mirage".

Aunque el disco, en general, puede parecer un tanto bailable y avanzado (léase funky y avant-garde, si el lector es muy de etiquetas) el resultado suena orgánico y casi espiritual, y, según las notas del álbum, fue grabado analógicamente en los estudios Brazil de Madrid.

Mi tema favorito es "Rebel No. 23", un tema fulminante para cerrar el disco, con un Wickham absolutamente funky en la flauta (incluso cuando se escucha la respiración) y un invitado, Gabri Casanova, que está increíble y rotundo en el piano, con una velocidad y una expresividad tremendas, y con ese peculiar sonido electrónico de las 64 teclas del Wurlitzer.

Nada mejor que un directo para juzgar. Que ustedes lo disfruten.


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ALFONSO CALVO SEPTET

Al ritmo de las olas

Dos saxos, trompeta y trombón, sección rítmica con piano. El septeto siempre me ha parecido una big band en tamaño reducido, con todas las posibilidades de su expresividad y la comodidad de tener más espacio para los solos. El contrabajista Alfonso Calvo nos trae en Sea Ahead (Free Code Jazz Records, 2016) un septeto brillante y sin estridencias, en la línea del hardbop pero con intenciones narrativas sosegadas e interesantes.

El disco abre con un brillante y aparentemente introspectivo tema (titulado igual que el álbum) que fluye alrededor de la rítmica expresividad del vibráfono (Ton Risco, que suma aquí como octeto), un tema en el que ya se aprecian las armonías hardbop que dan sentido al septeto y que contiene unas líneas de saxo probablemente no improvisadas, pero muy agresivas, una manifestación de que las melodías son efectivas, pegadizas, pero no complacientes.


Alfonso Calvo es un contrabajista de Santiago de Compostela (no para de llegar buen jazz desde Galicia), alumno de, entre otros, Kin García y Xacobe Martínez, que terminó sus estudios en el Conservatorio Superior de Santiago, Master por la Esmuc... y que demuestra un estilo sobrio y delicado, elegante, muy de escuela, donde sólo se echa en falta (por poner alguna falta a este disco brillante) cierta rudeza o rebeldía propia del bop. Pero esto, como sabemos todos, se aprecia mejor en el directo que en el esmero del estudio, por lo que espero tener la oportunidad de escucharles en vivo, recomendación que les extiendo a ustedes (aunque sea en Youtube).

Las composiciones tienen esta cualidad. Están muy bien arregladas y, como dije antes, el septeto permite más espacio para los solistas que una big band, donde, por ejemplo, es menos habitual escuchar un solo de trombón. Aquí escuchamos uno muy expresivo en "The Stolen Key", a cargo de Bruno Valle, que responde al chorus tras el solo de piano (el infalible Iago Mouriño) con energía contenida y cierta lírica, para poner el clímax que conduce al final del tema.


También la elegancia de los saxos es soberbia. Al Pablo Castaño, (alto) y a Xose Lois Miguélez los habíamos escuchado en otras formaciones (Marcos Pin, Factor E-Reset, Organic Collective), y aquí demuestran un tema tras otro que funcionan muy bien juntos. Suenan muy complementados con la trompeta (Rubén Salvador, también en la flauta en algunos temas).

En la base rítmica, además de la pericia de Naíma Acuña, está el propio Alfonso Calvo, dirigiendo al combo sin pretensiones de protagonismo (salvo la delicada introducción de contrabajo de "En dous pasos"), porque, en el fondo, como compositor lleva la batuta y como bajista lleva el ritmo. 

El álbum termina con un evocador "Come Spring" donde el ritmo se vuelve decadente por momentos, anunciando el final, pero con unas armonías bellísimas que dejan buen sabor de boca.

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* El álbum está en Bandcamp: https://alfonsocalvo.bandcamp.com/album/sea-ahead

** Web: alfonsocalvomendez.wixsite.com/alfonsocalvo/info

*** Foto: Rafa Pasadas. 


http://jazzeseruido.blogspot.com.es/p/relatos-de-jazz_28.html

MARCOS PIN FACTOR E-RESET, Barbanza (2012)

Un título enigmático y una portada que parece sacada de un grabado medieval preceden a la escucha del nuevo trabajo del guitarrista Marcos Pin, de quien tanto hemos hablado anteriormente. Barbanza (Freecode, 2012) es su nuevo trabajo, un álbum con siete extensos temas en los que podremos encontrar hardbop sin complejos, un swing envidiable, composiciones y arreglos a la altura y unos músicos bien conjuntados, una obra de arte inusual por lo edificante de su escucha y por el número de músicos reunidos (diez), en una formación que Mingus llamó en su día tentet y cuya traducción podría ser decateto.

Pocas formaciones se pueden encontrar en el panorama ibérico que superen el quinteto (cuarteto podría considerarse el número más atrevido), de manera que, aunque 10 sea un número excesivo para combo y algo corto para big band, Marcos Pin ha encontrado en esta formación el equilibrio justo para ofrecer una admirable complejidad de texturas y de oportunidades para los solos que no defraudará a nadie. El grupo se llama Factor E-Reset.

Destacaremos entre los músicos el papel grupal que asume el líder/guitarrista, que asume sus solos como uno más sin guardarse un protagonismo que destruiría la sensación de conjunto. La guitarra, esa guitarra de jazz como parte de la sección rítmica, aporta una fluidez que siempre parece improvisada y esto aporta frescura a todo aquello con lo que se mezcle. Maravilloso, sutil, enorme, el solo en “Where Are They?”.

Aparte de la guitarra, destacar el aporte del vibráfono (Ton Risco) en alguno de los temas, con su sonoridad retro, y la sección de viento, que asume la personalidad de un combo de los 60, son sonoridades que van desde los acompañantes de Lee Morgan a los de Donald Byrd o Sonny Clark, pero con esa serenidad que escuchábamos en el cuarteto Pin / Athanasopoulos, hardbop del siglo XXI, por simplificar.




Porque los arreglos son los verdaderos protagonistas del álbum. Las composiciones son arriesgadas y nada autocomplacientes: se mueven sobre sí mismas cambiando de ritmo y de tono, pasando de trío a decateto sin despeinarse, pero lo más interesante es el enfoque, muy colorido, aprovechando los recursos de estos diez músicos para que suenen como una big band completa. Todas las composiciones son de Marcos Pin, todas originales salvo una versión de un tema propio y de otro de Coltrane, con las que se abre el disco.

El disco comienza por dos versiones. La primera es “Bagheera’s Dilemma”, un tema que ya hizo Pin con el cuarteto citado y que aquí muestra más solidez, más texturas. El sonido de la pequeña big band lo hace sonar (paradójicamente) más moderno. La segunda versión es del “Moment’s Notice” de Coltrane, en el que, sin ánimo de comparar, saxos y demás metales aportan sonoridades nuevas a la metafísica coltraniana.


De ahí hasta el final todo es bop, pero con esa serenidad discursiva que le gusta a Marcos Pin. Especialmente excitante es el tempo en “Noite de Sereas”, donde la rítmica sonoridad del vibráfono contrasta de manera excitante con lo que realmente estamos escuchando, que es, a fin de cuentas, una balada. Los saxos y las sordinas ponen la crema en este corte. Algunos temas como “Bico de Mar” tienen una expresividad más contenida, más enigmática, amén de un solo espléndido, tenso, del piano (Manolo Gutiérrez). El definitivo “Escarabote’s Blues” tienen también momentos compositivos muy libres, especialmente con el solo de piano, un interesante interludio que comienza de un modo impresionista y que después, efectista y discordante, adquiere un aire mágico que incluye fragmentos que recuerdan a esas maravillosas bandas sonoras que acompañan a las películas de cine mudo.


Grabado en Oporto y mezclado en Nueva York, Barbanza de Marcos Factor Pin E-Reset continúa demostrando que hay muy buenos músicos de jazz en Galicia y también que se puede trabajar a muy alto nivel esquivando complejos y modernidades innecesarios. Esta es la formación al completo:

Javier Pereiro ‘GD Jazz’, trompeta y fiscorno
José Luis Miranda, trombón y bombardino
Pablo Castanho, saxo alto y flauta
Xose Lois Miguelez, saxo tenor
Toño Otero, saxos tenor y barítono
Ton Risco, vibráfono
Manolo Gutiérrez, piano
Marcos Pin, guitarra y arreglos
Juansy Santomé, contrabajo
Max Gómez, batería
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* Pueden escuchar los temas en bandcamp: 
http://factore-reset.bandcamp.com

** Web oficial: www.marcospin.es


*** La fotografía es de La Voz de Galicia.