Mostrando entradas con la etiqueta jazz manouche. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta jazz manouche. Mostrar todas las entradas

SWINGING TENERIFE

FILIPPO DALL'ASTA, The Hot Club of Tenerife (2024)

El título es un guiño a los nostálogicos que añoramos a Django Reinhardt y su Quintette du Hot Club de France. Solo por eso merece una escucha. Pero el guitarrista italiano Filippo Dall'Asta va más allá porque da una nueva dimensión al Gypsy Jazz fusionando otras culturas musicales (rock, pop, folk...) para que suenen con la estética del swing gitano. Estas atrevidas fusiones y un potente sonido hacen que este disco no deje indiferente al oyente. 

Filippo Dall'Asta es un músico italiano nacido en Parma, donde comenzó a tocar la guitarra a los 5 años, para después estudiar en Alemania, Francia, Holanda y la India, de donde se trajo ideas para su primer álbum, Mediterasian, donde hacía Gypsy jazz con influencias de música hindú. En 2022 toma la decisión de trasladarse a Tenerife, lo que explica el carácter aventurero del álbum y su título. Grabado en los Estudios Manzana, de San Cristobal de La Laguna, el lanzamiento de The Hot Club of Tenerife no hace sino recordarnos que Las Islas Canarias vuelven a ser foco de inspiración para el gypsy jazz, como ya escuchábamos hace unos meses en el disco de Marion & Sobo Band inspirado en la isla de la Gomera. Naturaleza, aire cálido y mar; inspiraciones para un estilo tan salvaje y placentero como el de Dall'Asta. 

El guitarrista está rodeado en este disco por una potente banda formada por Kepa Martínez tocando el clarinete, Yeray Herrera a la guitarra rítmica, Agustín Buenafuente al contrabajo y Fernando Angulo en la batería. A ellos se suma un cuarteto de cuerdas en uno de los temas. La sincera interpretación de la guitarra de Dall’Asta y la fluidez melódica y festiva del clarinete ("After You've Gone"), nostálgica en temas más lentos ("Not Yet, Sofia!"), mantienen el foco en todo momento. Los punteos de Dall'Asta tienen esa síncopa del buen swing y juego con los cambios de armonía de una manera sutil y juguetona. 

En cuanto al repertorio, encontramos sorpresas y más sorpresas. El toque pop de "Lonely" (una versión del "Mr. Lonely" de Bobby Vinton cantada en español con un aire naif y pegadizo) es el vehículo perfecto para un solo breve pero bellísimo de guitarra. Más canalla es la versión de "Cherokee", donde trae el bebop a su propio terreno con virtuosismo y un ritmo endiablado. El clásico "The Man I Love" de Gershwin suena aquí a un tempo más rápido que el habitual y eso le confiere un aire aun más melancólico. El enfoque de la melodía en los dedos de Dall'Asta y el solo de contrabajo aumentan esta sensación. A un ritmo alto suena también "Softly As In A Morning Sunrise", lleno de buenos momentos individuales y con un guiño a Nirvana en la coda...

Pero también hay cinco temas originales escritos por Dall'Asta en los que da rienda suelta a su virtuosismo con ritmos acelerados ("Mona Lee") y a su expresividad en melodías inspiradas o en baladas que son como nanas, como esa dulce "Nico's Dream", que comienza con la vieja melodía francesa atribuida a Mozart "Twinkle Twinkle" (la que en España llamamos "Campanitas del lugar"). 

Filippo Dall'Asta presenta en este álbum un sonido homogéneo dentro de un repertorio variado y entretenido, lleno de sorpresas y momentos musicalmente originales, una saludable perspectiva contemporánea para disfrutar de este estilo que ya es centenario, el Gypsy jazz. Muy recomendable. 






LA ISLA DEL GYPSY JAZZ

MARION & SOBO BAND, Gomera (GLM, 2024) 

La isla de La Gomera ha sido la inspiracion de Marion Lenfant-Preus y Alexander "Sobo" Sobocinsky para su tercer disco.  Ambos son músicos y viajeros, y han pasado por Colombia, Cuba... para recabar en varias ocasiones en las Islas Canarias. El particular colorido de su naturaleza agreste inspira una colección de 13 temas que incluyen composiciones originales a la vez que repasan algunos clásicos del jazz manouche e incluso alguna habanera... La banda completa son Marion Lenfant-Preus (voz), Alexander "Sobo" Sobocinski (guitarra), Frank Brempel (violín), Stefan Berger (bajo) y Jonas Vogelsang (guitarra).

La voz de Marion tiene esa dulzura juguetona (llamémosle traviesa) que se adapta tan bien al swing y aporta esa personalidad típica del gypsy jazz, tanto cuando juega con los versos como cuando hace scat. En cuanto a la guitarra, protagonista indiscutible de la estética manouche, habría que destacar la versatilidad de Sobo. Puede hacer swing divertido y salvaje con un virtuosismo arrollador y pararse a acompañar una chanson con la delicadeza que merece ("Amour Supreme" o "Que reste t-il de nos amours?") con un estilo casi pop pero nunca exento de swing. 


Foto: Alessandro de Matteis

En este sentido, el disco es (afortunadamente) muy heterogéneo y alterna temas muy al estilo de Django Reindhart (versiones como la loca y clásica "Puttin' On The Ritz" o la chanson convertida en swing "Les Listes") con otros de influencias balcánicas, como "Opa Cupa" (qué bien encaja el folklore balcánico en el jazz manouche) o brasileñas ("Promesse") e incluso una versión a ritmo de gypsy jazz de una habanera (la clásica "Veinte años", que escribieron Guillermina Arambury y María Teresa Vera, que la popularizó mucho antes de que la versionaran Omara Portuondo o Buena Vista Social Club). Habría que destacar en "Veinte años" no solo la apasionada interpretación vocal sino también los solos, en especial el de violín (Brempel) y el del bajo (Berger). 

Con continuos homenajes a la isla ("Epina Swging", "Playa de vueltas"), el disco termina con "Les yeux noires", versión peculiar de la versión que en su día hizo Django Reindhart de la vieja canción rusa. Comienza como un poema, lenta y dulce, para transformarse en una apasionada locura a ritmo de swing manouche y dejando al oyente la sensacion de necesitar volver a empezar para capturar toda la amalgama que ha pasado por sus oídos. Un disco muy recomendable, tanto para aficionados al jazz manouche (se atrevan a bailarlo o no) como para quienes busquen un jazz complejo, inteligente, pero fácil de escuchar.



* Más info: marionandsobo.com

EL PLACER ES MUTUO

DAVID REGUEIRO TRIO feat. ALEXANDRE CAVALIERE,
Perfect Match (2023)

El guitarrista gallego David Regueiro es de esos músicos incombustibles que parecen estar siempre ahí, al pie del cañón, y suponemos que esto se debe a que, aunque virtuosismo y cultura musical no le faltan, lo que busca en sus discos es divertirse y hacer que el público se divierta. Todo comienza en el título, un juego de palabras donde se puede entender Perfect Match como "la combinación perfecta" (los cuatro músicos funcionan como un reloj suizo) o como "la cerilla perfecta" (guiño en la ilustración del booklet) entendiendo que match significa también "cerilla" y que aquí parece bastar una chispa para crear música. Con su trío (dos guitarras y bajo) o con ese Swingtet con el que se atrevió a versionar a Charlie Parker, su música destila tanta calidad como placer. Imposible no disfrutarla. Y si él se divierte, el placer es mutuo. 

Antes de convertirse en un referente de la guitarra manouche en España, David Regueiro cursó estudios de Guitarra, Educación Musical, Historia y Ciencias de la Música en diferentes conservatorios (Ourense, Salamanca y La Coruña) y universidades (Complutense de Madrid, Salamanca y Royal Holloway de Londres), siendo alumno de, entre otros, Samson Schmitt, Brady Winterstein, Mozes Rosenberg, Adrien Moignard, Joaquín Chacón, Abe Rábade, Paco Charlin, Albert Sanz, Peter Bernstein... Ha grabado 15 discos, como líder o como acompañante, entre los que destacaría su personal Areal del año 2020.


Perfect Match es una colección de temas originales, compuestos y arreglados por Regueiro, donde expresa su pasión por el gypsy jazz y sus posibilidades. Viene respaldado por su trío (Gonçalo Mendonça en la guitarra rítmica y Juyma Estévez al contrabajo) y por Alexandre Cavaliere, un invitado de lujo y un referente del violín en el jazz manouche. 

Juntos, los cuatro despliegan todas esas posibilidades del gypsy jazz de las que hablábamos: ritmo contagioso ("Octopus Blues"),  humor ("Tone It Down, Turn It Up!"), armonías, contrapuntos, swing y nostalgia, mucha nostalgia, como en el maravilloso "The Seagull and the Frog" o el conmovedor bolero a ritmo de swing titulado precisamente "Bolero desesperado". En resumen, un disco muy completo, donde el oyente con inquietud encontrará mucho más que solo ritmo y donde cada momento y cada arreglo cuenta. Recomendable. 




* Más info: davidregueiro.gal

JAZZ CON SABOR A PARÍS

MARTA SIERRA, Paris Connection (Temps Records, 2022)

El violín es siempre un instrumento sorprendente en el jazz, por su fluidez, su cadencia y ese aire de bohemia. Quizás sea porque hemos conocido los mejores violinistas de jazz tocando en la orilla izquierda (Stéphane Grappelli nació en París, la misma ciudad donde murió Didier Lockwwod), por lo que no es extraño que las referencias que arman Paris Connection, el disco de la barcelonesa Marta Sierra tengan que ver con todo esto.
Marta Sierra lleva varios años recorriendo con éxito los escenarios de Barcelona y París (incluyendo La Chope des Puces, icónico local para los amantes del gypsy jazz), teniendo la oportunidad de tocar con nombres como Dorado Schmit y Costel Nitescu. Hace un jazz manouche lleno de nostalgia pero también de técnica. No es un estilo que exija mucha limpieza pero la ejecución de esta violinista es tan impecable que añade una belleza especial a las melodías gitanas de standards como "I Can't Give You Anything but Love" o el ineludible "All of Me". 


El disco, grabado en Barcelona y en Les Sables d'Olonne (Francia), muestra a un cuarteto bien engranado y que suena sin estridencias ni artificios inútiles, un cuarteto donde acompañan a la violinista el clarinetista Fredrik Carlquist (al que tuvimos el enorme placer de escuchar en directo acompañando a Sharon Clark), el americano Stuart Grant (ambos afincados en España) y el guitarrista Maxime Bousquet, en quien Marta Sierra puede decir que tiene su propio "Django", porque tiene el swing, tiene esa soltura traviesa y el color necesarios para construir esos acompañamientos manouche y esos solos excitantes.

A la hora de destacar un tema, hemos dudado entre el delicioso vals manouche con el que arranca el álbum ("Indifférence") o este "Exactly Like You", escrito por Jimmy McHugh y que, con la letra de Dorothy Fields cantaron, entre otros, Nina Simone y Diana Krall. Aquí, en la versión instrumental de Marta Sierra, tiene un swing delicioso, adictivo, que crece con los solos de Carlquist, Sierra y Bousquet, otra vez Carlquist y el clímax final de Sierra.

Una violinista y un disco recomendables para todos los oídos. 



* El disco está disponible en todas las plataformas: https://orcd.co/n37vq82

MANOUCHE Y MODERNO

MARIO POUSADA, Modern Gypsy (2021)

La primera vez que escuché tocar al guitarrista onubense Mario Pousada tenía 18 años y un virtuosismo hipnótico. Era un sitio pequeño y tocaba gypsy jazz a una velocidad endiablada. Ahora que debe rondar los 25 avalan su estilo una buena cantidad de grabaciones, la experiencia de los escenarios y una licenciatura en Jazz y Música Moderna en la Universidade Luisiada de Lisboa. 
El disco comienza con "Perdido", el clásico de Juan Tizol. Un chorus redondo, a tempo medio, donde participa el saxo tenor de Pablo Inda, sirve de pie a Pousada para hacer vibrar su guitarra durante cuatro minutos hasta una conclusión en la que guitarra y saxo cantan al unísono en un juego excitante y divertido. Todo el disco es así, una colección de standards llevados al terreno del jazz manouche en el que la voz de la guitarra acústica llena prácticamente todo. Pero no es todo gitano, hay múltiples influencias que se perciben a lo largo del disco y que aportan capas, guiños y ese tipo de tesoros que buscan los buenos aficionados al jazz.

El fraseo de Mario Pousada, limpio, preciso, alternando punteo y acordes, arrastra al oyente a través de síncopas picantes, una variada ración de notas de blues, baladas movedizas como "Polka Dots and Moonbeams", donde borda la melodía con una sensibilidad inesperada (con la colaboración de la sordina de Carlos Garrido), colores inesperados ("Mambo influenciado" de Chucho Valdés), notas rotas muy al estilo del maestro Django Reinhardt (por ejemplo en una increíble versión de Charlie Parker: "Segment"), virtuosismo a toda velocidad ("Lady Bird" de Tadd Dameron en tono gypsy)...

Fuente: Facebook
El disco concluye con "Interplay" de Bill Evans, un tema lento de arreglos gypsy donde el saxo alto de Sebastián González pone un contrapunto muy interesante al aportar con su solo un estilo muy neoyorquino, nada manouche, un tema con chorus al unísono donde se funden los estilos. Quizás el tema más interesante del álbum.

Pero la historia no termina aquí. Si quieren profundizar en las capacidades de este guitarrista, les cuento que en 2021 publicó otros dos discos, ambos inspirados por su amor a la música étnica del Este de Europa, que conjuga siempre con conceptos y armonías del jazz moderno: Doroga, junto al violinista ucraniano Marian Yanchyk, donde también toca el contrabajo, y Teneré, formando parte de Murat Project, junto al músico italiano Mario Loi. Cualquiera de ellos es recomendable, pero lo es más verlo en directo. Créanme.


__________________________

UN SENTIMIENTO MANOUCHE

DAVID REGUEIRO TRÍO, Areal (2020)

En su ya abundante discografía, el guitarrista gallego David Regueiro ha dejado patente su amor por el jazz manouche. Su nuevo disco, Areal, continúa esa senda gypsy pero ahonda en aspectos inéditos de Regueiro como compositor; en particular, en su faceta más introspectiva, con unos temas donde sus punteos se desaceleran para mostrar un lirismo emocionante, un intimismo patente a pesar de que todo el grupo es, en esencia, sección rítmica.

El tema que abre el álbum ("Samoreau Jam") es un recordatorio de quién es David Regueiro, uno de los más interesantes exponentes del swing manouche en la Península, como hemos escuchado en sus discos anteriores, pero también es un homenaje a Samoreau, el lugar donde se celebra un festival de jazz en el que gentes de todo el mundo se reúnen en un camping (¿dónde si no?) para homenajear a Django Reinhardt.


Ese espíritu de Django está presente en Areal en todos los tiempos posibles, medios, altos y lentos, en un gran despliegue de imaginación (dicho sea para los que piensan que el jazz manouche es siempre lo mismo) gracias a la solvencia del trío de cuerdas: Iago Reigosa en la guitarra acústica y el versátil Juyma Estévez al contrabajo. El clarinetista lituano afincado en Vigo Sarunas Pupelis se une al trío en dos temas ("Iago's Cat" y "Shiny Strings") aportando esa fluidez que hace tan seductor este estilo. Otra colaboración notable es la del violinista Ismael Cabaleiro en el tema que cierra el disco ("Laberinto"), una composición de tono melancólico y aires étnicos que resulta casi cinematográfica (Regueiro también ha compuesto alguna banda sonora). 


Pero donde más patente queda ese lirismo del que hablamos es en composiciones como "Areal", donde Regueiro arranca de las cuerdas melodías etéreas y nostálgicas con aires de blues y americana, y una intención narrativa evidente y subyugante, o en el tema "Bolero desesperado", donde el trío aborda este estilo tan peculiar con una delicadeza inusual y la capacidad para derivarlo sutilmente hacia el estilo gypsy sin que deje de ser un bolero.

Un disco espléndido en su crisol de influencias que aporta nuevas miradas al jazz manouche, un disco que resulta espléndido en su sencillez, fascinante en su brevedad, apenas 36 minutos de álbum en 9 composiciones, y que resulta muy, muy recomendable.


_______________________________
* Web oficial: davidregueiro.com

VUELVE OLÉ SWING

OLÉ SWING, Sueño gitano (Youkali Music, 2015)

Basta escuchar el primer tema del nuevo disco de Olé Swing para percibir la evolución a más del combo, cómo han aumentado sus recursos estilísticos, su sentido del swing y el descaro con el que rompen fronteras para hacernos sentir como si estuviéramos en el Hot Club de France en los años 30 o 40 del siglo pasado... eso sí, con un oído puesto en Sevilla.




Con miembros nuevos (Roberto Jabonero al violín y Josemi Garzón al contrabajo), la banda se mueve como un mecanismo de relojería y con una compenetración impecable en los ritmos más frenéticos. Paco Rivas y Fernando Bellver siguen en las guitarras, consiguiendo que movamos los pies (como nunca imaginaríamos) con "Soy minero" o "Mi jaca", experimentos que sonarían imposibles a ritmo de swing manouche si no les hubiéramos degustado ya en su Swing Ibérico de 2013. Con este Sueño gitano afianzan su estilo y se reafirman como el combo más original del jazz hecho en España, título indiscutible por su enfoque musical y porque la calidad de sus músicos aporta credibilidad a ese (pre)sentimiento de que Django está de alguna manera presente mientras algo de nuestra memoria colectiva nos repite que estamos escuchando una canción de Juanita Reina. Sí, Juanita Reina.


Quizás es ahí, en las canciones, donde el disco deja de parecer jazzístico. Eva Durán y Antonio Carmona son grandes cantantes de flamenco pero no "colaboran" con el experimento, ni siquiera intentan asimilar que están en un disco de swing, fieles a su estilo original, mientras los músicos (esos sí) mantienen el ritmo y la síncopa como si nada pasara.

Si no lo han probado, les animo a que dejen atrás cualquier cliché cultural que tengan sobre el repertorio y admiren cómo estos cuatro músicos lo sacan adelante con virtuosismo, convirtiendo estas coplas en auténtico gypsy jazz, con todo lo que significa de oscura expresividad, de cromatismo, de ritmo contagioso y ese punto de emoción que tiene la nostalgia y lo exótico de que algo tan español suene parisino, con esa digitación de locura de Paco Rivas, espectacular como siempre, y un violinista como Jabonero que sabe aportar esas articulaciones características del swing que lo convierten en un estilo tan especial.

Les dejo con "Soy minero" para que aprecien los cómos: cómo se puede sacar de contexto un estándar del cancionero español, cómo se puede hacer que un tema crezca y crezca y cómo unos arreglos imaginativos pueden hacer que cada compás tenga su particular emoción.

_______________
* Web oficial: www.oleswing.es

** Youkali Music: www.youkalimusic.com

BIRD LIVES!

by David Regueiro Swingtet

Uno de los errores más comunes que comete un artista cuando hace un homenaje a otro es el de intentar imitarlo. El guitarrista David Regueiro sortea esta mala costumbre en su homenaje a Charlie Parker trayendo a su propio terreno (el jazz manouche) la música de Bird, y lo hace con imaginación, ganas de diversión y un sonido inesperado que no es ni bebop ni manouche sino un jazz nuevo y desconocido. El álbum se llama Bird Lives! (Freecode, 2015).

En Bird Lives! David Regueiro huye de egocentrismos y, en lugar de intentar transportar el bebop a su guitarra, ha vuelto a reunir a su Swingtet (Iago Reigosa, guitarra rítmica, y Juyma Estévez, contrabajo) y le ha sumado dos metales (Javi “Gdjazz” Pereiro a la trompeta y Antonio Otero al saxo alto). Esto le permite construir un repertorio mucho más colorido que no se centra ni en el bebop ni en el manouche sino que camina de aquí a allá por la Historia del Jazz recogiendo influencias y tamizándolas a través de la rítmica del jazz europeo más canalla: el gypsy jazz. A este respecto, nos hemos quedado con la sensación de que en Bird Lives! se funden dos factores del jazz bien diferenciados: inocencia y experiencia. Por un lado, recibimos las sensaciones del sonido inocente y divertido del hot jazz, con la rítmica de las guitarras manouche y la trompeta de Javi "Gdjazz" Pereiro, que derrama un repertorio de técnicas heredado de los sopladores (léase cornetistas y trompetistas) que van desde Louis Armstrong hasta el Miles Davis más joven, y lo hace con un sonido más propio de un nativo de Louisiana que de un gallego. Por otro lado, está el lado cerebral, el de la experiencia y lo intelectual, el gorgorismo del bebop y las complejidades compositivas de Bird, que suenan increíbles en las intervenciones de la guitarra de Regueiro. Todo ello, mezclado, es difícil de explicar. Pongamos un ejemplo. Así suena "Ornithlogy" en manos del David Regueiro Swingtet:



Un pequeño repertorio de 9 temas, entre los que están también "Now's The Time", "Donna Lee", "Billie's Bounce" y el clásico de Dizzy "A Night in Tunisia" pasan por las manos del quinteto para dar forma a este disco en el que, tal como comentábamos al principio, David Regueiro y su Swingtet llevan a Charlie Parker de viaje al París de los años 30, el del Hot Club de France con un Quintette diferente (el de Django tenía también un lineup un tanto extraño) y nos devuelve 9 postales que no son ni Bird ni Django sino un jazz made in Spain que es hijo de muchos estilos, que es bop, que es manouche y, por encima de todo, excitante.

Algo que nos ha llamado la atención de este disco y que no queremos dejar de comentar es su sonido crudo y directo, muy cercano, como si lo estuviéramos escuchando al natural y no "enlatado". Nos ha recordado esos metales en las calles de Nueva Orleáns, soplando su música racial a escasos centímetros de tu oído. 

Aquí les dejamos un pequeño documental sobre la grabación de Bird Lives! Comprobarán que su compleja mezcla de estilos les deja un indiscutible regusto a hot jazz en el oído.



____________
 *  Web oficial: www.davidregueiro.com

*   Pueden escuchar y comprar el álbum en Bandcamp:

_

DAVID REGUEIRO SWINGTET

El espíritu de Django sigue recorriendo el mundo

David Regueiro es un músico versátil a quien ya conocimos en el proyecto de fusión de jazz, blues y otros sonidos negros llamado Jazzeros Inoxidables. Es un habitual de los festivales de jazz gallegos (¡tierra de jazz y tierra de festivales!). Ha tocado con tantos músicos que sería imposible citarlos aquí a todos (Abe Rábade, Albert Bover, Perico Sambeat... por citar algunos de nuestros favoritos), mantiene varios proyectos vivos en los que se pueden leer sus influencias (estremecedor su proyecto tributo a Kenny Burrell) y ahora mira hacia el jazz manouche sin complejos, con una formación muy seria que ha llamado Swingtet para presentarnos su último disco: ...On Stage (Free Code Jazz Records, 2014).

Si miramos hacia el jazz manouche (o gypsy jazz, como gusta a algunos llamarlo) observaremos que el Quintette du Hot Club de France, formado por Stephane Grappelli y Django Reinhardt en 1934 tenía una formación realmente inusual: violín solista, guitarra solista, dos guitarras rítmicas y contrabajo. La de este Swingtet es la misma: además de David Regueiro a la guitarra, están Ismael Cabaleiro al violín, Iago Reigosa y Manuel Méndez en las guitarras rítmicas y Juyma Estévez al contrabajo. El homenaje es claro. Para dar más solidez y color al proyecto, en algunos temas podemos oír también la voz de Javier Marcos y el clarinete de Sarunas Pupelis.



El guitarrista vigués tiene experiencia y desparpajo para "swinguear" a lo Django y conseguir al mismo tiempo que su música suene eficazmente moderna pero, si tuviéramos que destacar lo mejor del disco, sería el propio Swingtet: David Regueiro ha conseguido construir un álbum plácido y placentero de escuchar: en lugar de mostrarnos una colección de fuegos artificiales guitarra en mano (como hacen otros guitarristas manouche), lo que encontramos en ...On Stage es un disco donde todos hay más de un solista y donde el repertorio lo conforma un magnífico abanico de canciones que apetece escuchar una y otra vez.

El siguiente video corresponde a la presentación del disco en la Taberna O Rincón de Vigo. Los músicos que acompañan a Regueiro son los del quinteto (Javier Marcos, Ismael Cabaleiro, Iago Reigosa, Manuel Méndez y Juyma Estévez) con la colaboración de Javier Pereiro:
 


Y este otro tema es "Out of Nowhere":



______________________
* Web oficial: www.davidregueiro.com

Swing manouche para disfrutar

TRÈS BIEN! Soleil Swing (2014)

Nos alegra enormemente poder contarles que ha aparecido este disco, no sólo por los estimulantes temas que contiene sino por volver a escuchar a estos músicos que tan buenos ratos nos han hecho pasar. Très Bien! son cuatro músicos con inventiva, estilo y experiencia: además del contrabajista Daniel González, cuenta con la presencia de Paula Padilla al ukelele y voz y Matías Comino (ambos miembros de O Sister!), este último a la guitarra, al igual que Luis Berraquero, al que ya habíamos escuchado en el disco de Jazz de Marras. Después de varios meses de recorrer los escenarios con esta nueva formación, acaban de lanzar su primera grabación: Soleil Swing, 6 canciones grabadas en los estudios Sputnik de Sevilla en enero de este año, que, con fines promocionales, se pueden encontrar en Bandcamp para descarga gratuita.


El álbum comienza con una dinámica versión de "Let's Get Happy Together", más dulce que la de Lil Hardin Armstrong pero con el mismo espíritu naif, una de las características que hace que Très Bien! sea tan interesante: su interés por encontrar el equilibrio entre no modernizar y no caer en el revival. Esto es lo que hace igualmente accesible y disfrutable su música.

A las guitarras manouche y el ukelele se suman los juegos vocales de Paula Padilla, con su voz de gramófono gastado ("Did I Remember"), regalando scat cuando es necesario (cuatro instrumentos de cuerda reducen la posibilidad de muchos solos) o rescatando la comicidad de Rose Murphy en "Busy Line". A pesar de que son sólo seis los temas que aparecen en la grabación, los recursos rítmicos de los músicos y los vocales de Paula abundan para sorpresa y deleite del que escucha, ofreciendo ecos de Rose Murphy, Hermans Hermits, Billie Holiday, Fats Waller... y todo pasado por el tamiz del gypsy jazz. Y además hecho aquí.

El disco termina con la deliciosa "J'ai Deux Amours", una canción en francés que grabó por primera vez Josephine Baker en 1930. Resumiendo, toda una delicia de mini-álbum que confiamos en escuchar en directo pronto.

*

La siguiente grabación contiene un medley de temas de su repertorio, donde se puede apreciar el sentido del ritmo de los músicos y la versatilidad vocal de Paula Padilla, grabado, por cierto, en uno de esos lugares con encanto (y de cultura inquieta) que hay por Sevilla: La Mercería:


Por si les ha parecido poco, ahí va otro video, con lindy hop incuido, por si se atreven a aprender los pasos. Lo que suena es "Busy Line":



__________
* Soleil Swing en Bandcamp: http://3bien.bandcamp.com

TODO ES POSIBLE

OLÉ SWING, Swing ibérico (Youkali Music, 2013)

Teníamos curiosidad por saber por qué es éste el disco de moda. Swing ibérico (Youkali, 2012) firmado por un ecléctico cuarteto: Paco Rivas y Fernando Bellver a las guitarras, Gerardo Ramos al contrabajo y Raúl Márquez al violín, conforman un típico combo de jazz manouche a la vez que tienen el descaro (cañí) de utilizar como repertorio el cancionero de la copla española. Esta originalidad, que podría parecer anecdótica, da en parir un disco con un sonido soberbio, cuya escucha, como aficionados al buen jazz, nos ha tenido en una constante zozobra: mientras el oído y el corazón nos decían que los temas sonaban a manouche y a swing, la razón nos recordaba que eran coplas, de las de toda la vida, de las de Juanito Valderrama, y que esto no era posible. Pero sí, todo es posible.

Nada de esto ha ocurrido por casualidad sino por una oportuna conjunción de sus cuatro elementos. La amplísima trayectoria musical de Paco Rivas desembocó aquí, en Jazz, ese ruido, hace poco con un disco instrumental en el que interpretaba a la guitarra, con sones de jazz, blues y flamenco a partes iguales, clásicos de la copla. El disco se llamaba Bautizao con manzanilla. Fernando Bellver ya había participado en un homenaje a Django Reinhardt. Raúl Márquez había transgredido las fronteras del swing con su trío homenaje a Stephane Grappelli, en el que también estaba Gerardo Ramos, al que también pudimos oír en Sacri Delfino Trío) y que ha hecho swing con Hot Swing & Co. y Ménilmontant Trio, entre otros. 

¿Lo mejor del disco? Aparte de la maestría y la capacidad de los músicos para hacer swing, la manera en que todo encaja con la perfección de un puzzle. Repitiendo las palabras que hemos leído en su web, la copla y el swing son "dos estilos nacidos en tiempos turbulentos, al calor de los focos de los clubs nocturnos, que han sobrevivido a los incontables vaivenes de los tiempos y las modas, profundamente arraigados en el corazón del Pueblo. Dos mundos aparentemente alejados, que comparten, sin embargo, la pasión, el desgarro, la verdad, y la orgullosa arrogancia características de las músicas callejeras". No se pierdan el increíble swing de "España cañí" ni el virtuosismo del violín en "El emigrante".


Celebramos la grabación de Swing ibérico y sumamos a este cuarteto a otros grupos de swingers nacionales, como The Gato Jazz Dúo, Aguardiente Swing o Jazz de Marras, para protestar ante tanto progre que piensa que amar la música negra (y el jazz en particular) lleva implícita la obligación de repudiar la cultura española con la que han crecido, quizás por ¿anticuada? cuando, en realidad, lo mejor del jazz manouche (¡ah, ese quinteto del Hot Club de France!) es anterior, cronológicamente, a la mayor parte del repertorio de la copla. 

Aquí les dejamos un video de "España cañí" y, si quieren profundizar más, otro de media hora precedido por una pequeña entrevista de 10 minutos. Quien tenga la mente abierta, que los disfrute.




______________
* Más info: www.youkalimusic.com

** Web oficial: http://www.oleswing.com

MESA PARA CUATRO

Swing, swing, swing!

Estamos seguros de que si Django levantara la cabeza y pudiera medir la universalización del jazz manouche sonreiría, complacido. El cuarteto Jazz de Marras es un buen ejemplo de ello, ya que su disco no es un homenaje más al belga sino una colección de composiciones originales a la altura de las expectativas más exigentes. El protagonismo del clarinete (o del saxo alto según el tema) sobre las rítmicas de las guitarras añade perspectiva a una música que, a priori, podría ser fácil de encasillar. Pero no lo es. JDM, al contrario que otros músicos de jazz manouche, van más allá de las simples acrobacias y ejercicios de velocidad e imprimen una solidez y una elegancia inusuales a sus temas incorporando a su sonido europeo/gitano tonalidades de swing y de hot jazz.

Colorido y ritmo donde otros músicos proponen modernidad para ocultar su falta de swing.

A Jazz de Marras les descubrimos en 2009 cuando hicieron la banda sonora del corto Tachaaan!, que pueden ver (y escuchar) en este enlace. Manu Velasco Contreras (clarinete y saxo alto), Luis Berraquero (guitarra manouche), Pablo Benavent Viñuales (guitarra acústica) y Fran Real (bajo eléctrico y contrabajo) son los músicos bajo los cuatros sombreros Borsalino. Su disco, grabado en Sevilla, es la consolidación de su experiencia en las tablas, en festivales de jazz de España, Francia y Portugal, en conciertos benéficos y como grupo de jazz de calle, algo tan complicado como divertido. Expresividad (maravilloso el tema "Rita's tune"), colorido ("Infierno robot"), inspiración ("Lugares comunes") y descaro ("Capricho serrano") son algunos de los adjetivos que se nos ocurren mientras escuchamos los 11 temas del álbum, pero nos quedaríamos cortos y, como a veces las palabras no lo dicen todo, les prestamos este video para que lo experimenten por ustedes mismos:


_________

SWING de Tony Gatlif

Las delicias de la música manouche

La guitarra transmite la sensación de ser un instrumento fácil de tocar. No tiene tantas llaves como el saxofón ni teclas como el piano; sin embargo, en la guitarra intervienen ambas manos y no toca cada una una nota sino que se complementan de manera que sólo si la izquierda lo hace posible, la derecha hará sonar correctamente las notas... Una película que retrata de manera fabulosa el aprendizaje de este instrumento es Swing (Tony Gatlif, 2002).

Swing narra la historia de un niño seducido por la música manouche. En un comienzo un tanto confuso, la película nos presenta a Max en un suburbio de Estrasburgo. Adivinamos que es un niño con dinero porque su discman atrae la atención de los demás. Su objetivo es conseguir una guitarra en la "tienda" de un anticuario gitano que trapichea con todo tipo de objetos. La consigue haciendo un trueque a cambio de su discman con una chica de quien se hace amigo pensando que es un chico. Otro romaní, interpretado por Tchavolo Schmitt, le enseña a tocar a cambio de su ayuda en temas de papeleo (no sabe leer) y la historia fluye en torno a esas clases de guitarra. El nombre de la chica, Swing, da idea de la importancia de la música en esta familia donde todos tocan algún instrumento.

Gitanos, cíngaros, judíos, árabes, conforman el rompecabezas de la película, así como sus fiestas y sus canciones, en las que se palpan casi diseccionadas todas esas influencias que se aglutinan en el jazz manouche y que vienen de la música klezmer, de la árabe, de la India, de Egipto, de Rumanía, del flamenco... El argelino-francés Tony Gatlif, que ya dedicó una película (Vengo, 2001) al flamenco y ha dirigido cuatro en torno al mundo de los gitanos, narra aquí un cuento triste, la paradoja de una sociedad con una gran riqueza cultural en la que nadie sabe leer y la de un niño rico, viajero, que está a punto de descubrir el poder de las cosas sencillas: la música, la familia, la naturaleza, la cerveza, el amor... 

Historias de judíos deportados y de familias errantes ponen en valor la grandeza de una tradición que se convierte en una fiesta: la música. La mejor escena de la película es una muy breve en la que el  médico, gitano y judío, en medio de una borrachera, hace música con los alambres de una cerca mientras un rottweiler le ladra al otro lado. Cuando lo deja, admite: "Cada vez que veo una valla me da dolor de vientre".

El jazz manouche es una música de ida y vuelta que ha aportado toda su riqueza cultural a la música de jazz y, en especial, a la guitarra, al tiempo que ha devuelto a sus creadores influencias afroamericanas de  swing, soul, funk... que enriquecen la música que hacen ahora los gitanos europeos y los franceses en particular, de entre los que están surgiendo muchos y muy buenos músicos de jazz manouche como Tchavolo Schmitt,  Mandino Reinhardt, que aparecen en la película, y muchos otros herederos musicales de Django que llevan su apellido artístico (Mike Reinhardt, Joseph Reinhardt, Babik Reinhard, hijo de Django, o su nieto, David Reinhardt).

La música de la película está compuesta por el director, Tony Gatlif. Los temas tradicionales llevan también sus arreglos. El elenco de músicos romaníes es impresionante, pero para expertos, ya que la mayoría son desconocidos fuera de Francia. Dejo un video de muestra, con una magnífica introducción a cargo del guitarrista Tchavolo Schmitt, un tema en el que se aprecian todas estas influencias sonoras de las que hablamos:

TACHAAAN!

Otro descubrimiento para los oídos

Myspace lleva años convirtiéndose en la Wikipedia de la música, en el Facebook de los grupos futuros y de los talentos que nos espera escuchar. Todo el que hace música (o algo parecido) en estos momentos está allí, a la espera de que algún agente, algún productor o algún aficionado como nosotros los descubramos. ¿No es fabuloso?

El último descubrimiento con el que me he topado trasteando en Myspace se llama Jazz de marras, un cuarteto sevillano sorprendente y audaz que hacen un swing divertido y colorista muy cercano a la música de Raymond Scott y a formaciones anteriores como Racalmuto. Supongo que bastaría esta descripción para hacernos una idea de la música que hacen.

Curiosamente, algunos miembros de Jazz de Marras provienen del jazz fusión. Su primera experiencia con esta mezcla de jazz manouche y de swing fue en el Festival de Teatro de Avignon. Ahí nació el germen de lo que hoy es un cuarteto formado por Manuel Contreras al clarinete y a los saxos tenor y alto, Fran Real al bajo eléctrico y los guitarristas Pablo Benavent y Luis Berraquero, una formación peculiar que les permite jugar con los ritmos de una manera espectacular.

Del mismo modo que Racalmuto recuperaba con justicia poética las músicas de Raymond Scott en sus conciertos (recordemos que Scott nunca compuso para los dibujos animados, que su música fue usada para ilustrar las caricaturas) Jazz de Marras crea música original capaz de hacernos visualizar dibujos animados. Sus composiciones poseen una fluidez fascinante, con una enorme gama de recursos a la hora de improvisar, y muestran un discurso narrativo inagotable. Aprovechando estas cualidades, Pepe School Land usó la música de Jazz de Marras para poner banda sonora a su corto de animación Tachaaan!, que podéis ver aquí abajo. No se me ocurre mejor ilustración para explicar lo que me ha gustado este combo:

 

Y, saliendo del cine, nos encontramos a los chicos de Jazz de Marras tocando en vivo, sin trampa ni cartón, aquella "Bernie's tune" que interpretaba Mulligan:

   

____________________ 
* He tomado la foto de más arriba de la Revista Arterial. Ignoro el autor. 

** Más información y más temas de Jazz de Marras en su Myspace

*** Pepe School Band: www.pepe-school-land.com