Con una voz identificable y camaleónica al mismo tiempo, la cantante Masha Ocean se presenta, disco-gráficamente hablando, con un cuarteto que lleva construyendo desde 2019. En la formación actual, encontramos a tres músicos locales: Isaac Pascual (pianista, compositor y arreglista), Francis Posé (contrabajista y compositor) y Ramón López (batería). El repertorio, tres standards y seis temas originales que van del blues al scat pasando por influencias brasileñas y alguna balada, una amalgama que utiliza para mostrarnos todos sus registros y recursos.
Masha Ocean es una cantante y compositora de origen ruso nacida en España (en el disco canta en tres idiomas, incluyendo un tema en ruso llamado "Ocean Wave (Волна Океана)"). Formada musicalmente en Moscú y Londres, primero en violín y luego en canto de jazz. Ha sido alumna de Roberta Gambarini, Maria João, Salvador Sobral, Sara Dowling y Jose Carra. Fue ganadora del concurso de jazz vocal internacional «Gnesin Jazz Voice» en 2017, y quedó segunda en el III Concurso Internacional de Jóvenes Intérpretes «Fémina 2021», cuya final se celebró en la sala Clamores.
A lo largo del disco, Masha usa sus recursos para llevarnos a su terreno, un jazz suave, fácil de escuchar, seductor y donde su voz se siente cómoda para expresarnos su amor por distintas estéticas del jazz, desde suaves baladas a las que pone swing con una voz cristalina que se adapta a los cambios de ritmo ("That Night It Was Lightly Raining", un temazo que contiene también varios buenos solos), pasando por una versión soul (sobre un fondo drum'n'bass) de "Take Five". Hay momentos menos profundos, como la samba "Tolox", donde la velocidad y el tono naive de la letra hacen perder seriedad a su voz. En este tema colaboran varios músicos, como el saxofonista Daniel Torres (que hace los arreglos), el trompetista Félix Rossy, el trombonista Moisés Gallego, el percusionista Manolo Toro y Robert Banerjee (guitarrista de Amy Winhehouse), que participa en varios temas.
Habría que destacar el apasionado despliegue vocal del "Godbye Pork Pie Hat" de Mingus, o un tema que destaca por su singularidad: "Darkness", montado sobre un quinteto de cuerda con Masha como primer violín, Patricia Pascual como segundo, Constantin Merezhnikov a la viola, Mauricio Gómez al violonchelo y Francis Posé en el contrabajo.Curiosamente, esta formación atípica, que comienza con un enfoque camerístico, acaba llevándonos a una dramática balada que arrastra nuestra memoria hasta aquellos discos en los que incluso Billie grabó con cuerdas.
Gran homenaje a Juan Claudio Cifuentes por
parte de (casi) todo el jazz español actual
Desde la portada, con esa foto y las palabras que juegan con el título del inolvidable programa de RTVE Jazz entre amigos, uno sabe que el disco lo va a emocionar y que no puede haber mejor homenaje para el
Gran Crítico que reunir a un puñado de buenos músicos y dedicarle unos
temas. La diversidad de las formaciones hace de este álbum un disco imprescindible para
todoslos aficionados
al jazz en España y para quienes quieran descubrirlo.
Repasaremos uno a uno los 16 cortes del
disco. No es costumbre en el blog pero merece la pena. El disco comienza con la voz de Cifu,
con su habitual humildad, prometiendo buen jazz, y verán que lo hay. Pero, atendiendo al contenido musical,
que es lo que da sentido real al homenaje, el repertorio del álbum comienza con
un contrabajista:Francis Posé.
No es casualidad, ya que en los 14 temas que se pueden escuchar aquí, 4 están
interpretados por formaciones lideradas por bajistas (Horacio Fumero, Chus
Fernández y Enrique Tejado, además de Posé).
Tema 2. El tema es "La isla de los
sueños", una (casi) balada a tempo medio, contagiosa y optimista, nada
mejor para celebrar una partida. Como en los funerales de Nueva Orleáns,
celebrar la muerte es celebrar la vida.
3. Sigue un inspirado tema a dúo entre el
saxofonistaKike Perdomo(aquí en el soprano) y el pianista
Francis Hernández, miembro también de laBig Band de Canarias. Lacónica, introspectiva y soberbiamente elegante, así es
"Luces y sombras".
4. "Mon Ami Cifu" es un tema muy
en la línea deHoracio Fumero,
recordando patrones clásicos pero innovador, jugando con los ritmos y las
posibilidades del trío de piano. Muy intenso Ignasi Terrasa al piano y muy
acertadas las intervenciones de Jorge Rossy a la marimba, un instrumento en el
que nos estamos acostumbrando a escucharle.A
Cifu le gustaría, seguro.
5.Con la misma formación que el tema
anterior pero con un concepto diferente, Ignasi Terraza lidera "Buscando
las fuentes", elocuente título que mira a las influencias, al pasado, con
la maestría de un imprescindible del jazz español.
6.El pianista Federico Lechner, otro
imprescindible de la escena madrileña, aparece en el disco acompañado por su ya
habitual co-líder en los escenarios, el armonicista Antonio Serrano. Dos
músicos acostumbrados a jugar (en el mejor sentido lúdico de la palabra)
saltándose las reglas, desafiando las limitaciones de una formación de dúo,
haciendo travesuras con sus instrumentos, por lo que apelan a la ironía
titulando el tema con la coletilla de las despedidas de Cifu: "Sed
buenos".
7. Otro histórico (Premio al Mejor Músico
de Jazz Europeo) como esJorge
Pardoirrumpe en el álbum con
un vertiginoso "Huye Huye", comoD'3,
con Francis Posé al contrabajo y José Vázquez Roper a la batería, y, para placer de Cifu, más jazzístico y menos
flamenco de lo que estamos acostumbrado a escucharle.
Chus Fernández
8. El bajista Chus Fernández , de quien partió la idea original que fue el germen de este disco, presenta “We Remember Cifu”, una balada intensa y
sentida,
con un cuarteto muy clásico en el que brillan todos: Chavi Naval (saxo), Chema
Callejero (piano) y David Fernández (batería). El título juega con el de aquel tema de Benny Golson (“I Remember Clifford”) como una metáfora de la pasión de Cifu por el jazz clásico.
9. Con una sección rítmica movida por
Carlos “Sir Charles” González y Richie Ferrer, el guitarrista Marce Merino nos presenta “Cifu’s
Bogaloo”, un tema que nos retrotrae a momentos donde el jazz comenzaba a
electrificarse, a remezclarse con otras raíces y a acercarse a lo que luego fue
el rock and roll.
Cuarteto de Jaume Gispert
10. El siguiente tema (“Freak”) funciona a
partir de una sección rítmica (Xevi Matamala, batería; Jordi Blanes, contrabajo)
estilo Nueva Orleáns que nos trae recuerdos del Professor Longhair, aunque alternando
el esquema con compases más modernos que permiten el lucimiento de su líder, el
pianista Jaume Gispert y de la
trompetista Patricia Herrero.
11. Siguiendo el mismo sonido del tema
anterior, Norman Hogue and The
Tremèndous nos traen “The Cifu Line”, que bien podría ser una marcha de
esas que se escuchan en Nueva Orleáns acompañando a un funeral. Suena a brass band, a second line. Tanto si han estado en NoLa como si han visto Tremé,
entenderán de que hablamos. Quizás si no fuera un tema cantado no les pondría
tanto los vellos de punta… Uno de los momentos más gloriosos (y emotivos) del
disco.
The Tremèndous
12. El polivalente Jorge Rossy muestra en “Mr. Smiles” sus capacidades expresivas en
el vibráfono acompañado por el pianista Joan Díaz. Un tema amable que recuerda el
espíritu cordial de Cifu.
13. Bob
Sands nos trae una balada con aires de blues y con una melodía con la que el
tenor nos pone el corazón en un puño. Muy bien Pablo Gutiérrez en su solo. “This
One’s For Cifu”.
14. Otra vez el pianista Joan Díaz, esta vez en sexteto,
recordando que Cifu nos traía “Words & Jazz”, un tema polirrítmico y
moderno grabado en la ESMUC.
15. La última “Ballad For Cifu” nos la
trae el cuarteto del bajista Enrique
Tejado, capaz de emocionarnos tocando con el arco, y con un saxofonista de
lujo en el cuarteto, Luis Verde.
16.El último corte del disco es la
siempre emotiva despedida de Cifu. Volvemos a escuchar en su voz eso de “Besos, abrazos, carantoñas y achuchones múltiples
para todos”.
La presentación del álbum tuvo lugar con
una jam session
en (¿no adivinan?) el Bogui Jazz, un lugar que Cifu decía siempre que debía
constar como su “domicilio alternativo” en el DNI. A los que no estuvimos allí nos queda la magia
de la música, el milagro de que, de todas las notas, de todos los compases y de
todos los sentimientos vividos durante la escucha y un vestigio
material en forma de CD, un álbum tan especial que mira al pasado (al Cifu que
nos hizo amar más el jazz) y al futuro presente, ése que conforma la larga
lista de artistas que dan fe de lo que es y puede ser aún más el jazz en
España.
El disco está en el número 104 del catálogo de Youkali Music (saber más). Consíganlo. Es una grabación imprescindible para saber lo que suena en España.
Y, si el disco no les es suficiente, aquí les dejo la mesa redonda que, junto con la jam, ocurrió en el Bogui el 20 de abril de 2016, conmemorando el año de su pérdida y el lanzamiento del álbum.