PAÍSAJES MENTALES

LÍMBICO, Límbico (2021)

Escuchamos por primera vez a Iago Marta en su transgresor proyecto Noar de 2020, donde fusionaba improvisación, rock y sonidos étnicos, un insólito dúo de guitarra y voz que incluía efectos electrónicos y sensaciones, muchas sensaciones. Ahora, en Límbico presenta un quinteto singular: guitarra, saxo, chelo, contrabajo y batería. Improvisaciones solistas y arreglos que nos conducen a ambientes introspectivos (y por momentos narrativos) que hacen de este disco una experiencia emocional.

Por ponernos en situación, explicaremos que el sistema límbico es la parte del cerebro que incluye el tálamo, el hipotálamo y la amígdala cerebral, es decir, es el que regula las emociones, la memoria, el hambre y los instintos sexuales. Con esta explicación tan simplificada, se puede entender el concepto del álbum: el escenario sonoro creado por los arreglos favorece improvisaciones en las que los músicos se dejan llevar por sus emociones e instintos.

Los músicos que acompañan al guitarrista Iago Marta son: Diego Alonso (saxos tenor y soprano), Margarida Mariño (violonchelo), José manuel Díaz (contrabajo) y Héctor Agulla (batería). Entre todos los instrumentos, van entrelazando capas (no confundir con las sheets of sound de Coltrane) de manera que los temas fluyen, narrativamente o in crescendo, de una manera lógica y natural y pasando por una amalgama de estilos que van desde las baladas especulativas ("Blux") hasta los sonidos de influencia negra ("Snack Time"), los riffs a la gitarra eléctrica ("Inflexión"),,,

Sin recurrir a excesos de virtuosismo para llamar la atención, los temas arrastran a los músicos a una ambigüedad que navega entre la ruptura y la expresividad, manteniéndose en un nivel musical que no precisa de ruido para considerarse rompedor. Melodías oníricas, inquietantes, lenitivas, enlazan el trabajo de estos músicos con nuestro sistema límbico despertando sensaciones e inspirando historias. Como dije más arriba, toda una experiencia. Se puede escuchar por partes (son 6 temas) pero, en mi opinión, el disco se debe escuchar como una pieza única que pasa por distintos estadios emocionales y artísticos.

Grabado en Estudios Ancestral (Pontecaldelas) y masterizado en Berlín, Límbico es un álbum inasible, fantasmal y espeluznante que invita al oyente a seis viajes diferentes, todos al mundo del sonido experimental. Una propuesta única, como deberían ser todas las aventuras sonoras.


___________________

* Más info en: limbico.bandcamp.com (disponible también en vinilo)

UNA GEMA ATEMPORAL

ROY HARGROVE with MULGREW MILLER, In Harmony 
(Resonance Records, 2021)
Jazz en estado puro. Así se podría definir este álbum que recoge momentos en directo de dos figuras tan enormes como son los desaparecidos Roy Hargrove y Mulgrew Miller. El doble álbum reúne grabaciones de 2006 y 2007 en las que podemos admirar cómo combinan sus personalidades en el arriesgado formato de dúo, con un interplay fluido y natural, compartiendo en directo el sentimiento de blues y la maestría a la hora de improvisar.

Resonance Records publica esta joya en su línea de recuperar registros sonoros dignos del gran público, como comentamos cuando escuchamos el disco de Bill Evans que lanzaron el año pasado. 

El doble álbum contiene grabaciones registradas en el Merkin Hall de Nueva York (15 de enero de 2006) y en el Lafayette College de Easton, Pennsylvania (9 de Noviembre de 2007), un documento histórico que significa la primera edición póstuma de Roy Hargrove, desaparecido a los 49 años en 2018. La edición, todo un lujo, incluye un libreto con fotos raras y curiosas, un interesante texto a cargo de Ted Panken, así como entrevistas y extensas opiniones de figuras como Sonny Rollins, Christian McBride, Common, Ron Carter, Chris Botti, Robert Glasper...

El discazo (doble LP y también CD) comienza con una versión de "What Is This Thing Called Love" que ya muestra el sonido extemporáneo que caracteriza a estos dos maestros y que tanto gusta a puristas y a modernos. El sonido es brillante y bien producido. Tema a tema, nos devuelven a la tradición, esa tradición que ha ido evolucionando a lo largo de las décadas y que  algunos músicos (solo algunos músicos) consiguen que siga latiendo con su sentido del blues y su maestría en la improvisación

Esto el verdadero aficionado lo nota. Es nuevo, pero es tradición. Miller tiene esa herencia de Oscar Peterson y un lado más moderno (más arriesgado) que suena a McCoy Tyner, estilos que en sus manos se convierten en algo muy personal, como la elegancia, no exenta de mensaje, que despliega como acompañante en "This Is Always" o la manera en que mantiene el equilibrio del protagonismo con Hargrove, en duelos de alternancia ("I Remember Clifford") o de pulso ("Just In Time"), y ambos ponen sobre la mesa, sin prisas y sin estruendo, todo su virtuosismo, todo lo que saben de lirismo, improvisaciones... Y todas estas dosis de creatividad con un interplay fantástico entre dos musicazos de generaciones distintas que demuestran por qué el jazz es comunicación.

Para ser sinceros, el álbum contiene tanto jazz en sus 103 minutos que abruma. Después de varias escuchas, no sé si prefiero las baladas, intensas, llenas de creatividad, o los temas más bebop, como la parte en que versionan a Monk ("Ruby My Dear", "Monk's Dream") o a Dizzy ("Con alma"), donde el virtuosismo de ambos mira hacia atrás y lo hace con solvencia. 

Resumiendo, es un álbum para escuchar una y otra vez. Jazz dentro de la tradición con dos figuras que han influenciado a varias generaciones de músicos y oyentes y que, tristemente, desaparecieron de manera prematura. Una gema. Y no solo para coleccionistas.


_______________________
* Más info en la web de Resonance Records: resonancerecords.org

* Fotos: Wouter Hogendorp y Alan Nahigian, extraídas del booklet del disco.

LA EDAD DE LA EXPERIENCIA

WADADA LEO SMITH, Trumpet (TUM Records, 2021)
Sacred Ceremonies (TUM Records, 2021)

Harían falta muchas palabras para definir la discografía de Wadada Leo Smith pero a estas alturas de su carrera, cuando está a punto de cumplir 80 años y ha traspasado todas las fronteras del jazz y hablado casi todos sus idiomas, podríamos decir que con estos dos discos triples, de lanzamiento simultáneo, TUM Records intenta celebrar un momento creativo en el que todo es posible para el trompetista de Leland, Mississippi. 


Posible como publicar dos discos triples al mismo tiempo y con otras dos grabaciones por aparecer el próximo otoño. Entrando en materia, tanto Trumpet como Sacred Ceremonies constituyen dos álbumes extensos en duración y en contenido. El músico puede extenderse y exponer su música con libertad, sorprendiendo y volviendo a sorprender. 

Foto: Jimmy Katz

Trumpet, grabado en Julio de 2016 en la iglesia de St. Mary en Pohia (Finlandia) incluye 14 composiciones nuevas de Wadada Leo Smith, algunas de ellas estructuradas como suites. Al tocar solo, nos arrastra en un viaje inmersivo por las posibilidades de la trompeta de jazz, de su trompeta, cruzando una y otra vez a ambos lados de las fronteras (no solo del jazz). En la mayoría de los temas, su visceral potencia nos llega con sutileza, color, con pasajes de una narrativa no tan lírica como expresiva. Free jazz controlado, maduro.

Sacred Ceremonies, también en formato triple, tiene un concepto distinto. Grabado en formato trío reúne a tres músicos muy diferentes pero unidos por la vanguardia a lo largo de sus extensas trayectorias: Wadada, perteneciente a la primera generación que salió de la Asociation of the Advancement of Creative Musicians de Chicago (AACM); Bill Laswell, que ha tocado de todo, desde ambient hasta heavy metal pasando por el funk, y que fue figura destacada en la escena jazzística neoyorquina de los 70; y Milford Graves (Paul Bley, The New York Art Quartet), figura clave en el jazz y la new wave de Nueva York en los 70. Un encuentro único e irrepetible (Graves falleció en febrero de este año) y que ha quedado registrado en esta edición. El disco fue grabado en tres sesiones en tres días distintos entre 2015 y 2016 en el estudio de Bill Laswell en West Orange, New Jersey, y está lleno de improvisación y un constante diálogo de solos entre Wadada y Laswell con la impresionante ayuda de Graves en la percusión. Un derroche de recursos e influencias para ir descubriendo poco a poco, capa a capa.

De aquí al octogésimo cumpleaños del trompetista, que será en diciembre, están programados varios lanzamientos más: uno a cargo de Wadada Leo Smith's Great Lakes Quartet (The Chicago Simphonies), otro con Vijay Iyer y Jack DeJohnette (A Sonnet For Billie Holiday) y un tercero llamado String Quartets nos. 1-12. Casi nada. 

____________________________

* Web oficial: wadadaleosmith.com

VISIONES DE UN MUNDO CONFUSO

SUMRRÁ, 7 Visións (Clermont Music, 2021)

21 años y 7 discos avalan la carrera de Sumrrá. Ahora, tras su inspirador 6mulleres (Clermont Music, 2018), Manuel Gutiérrez, Xacobe Martinez Antelo y L.A.R. Legido nos traen una colección de temas de inspiración existencialista, cuyos motivos musicales especulan acerca del sentido de la vida. Siete visiones, como dice el título, que sirven de pretexto para profundizar en su búsqueda continua de nuevas rítmicas y armonías. 

Con ese sonido que los americanos llaman power trio, complejo y fresco al mismo tiempo, podemos escuchar en 7 visiòns temas con la fuerza de "Ra", abriendo el álbum, más expresivos pero igualmente intensos como "Periferia universal", meditativos como "O espazo interior" o "As forzas gravitatorias", dando siempre un poco más de lo que esperamos en unos músicos como Sumrrá.  


Mi prefrido, un tema que expresa a la perfección la modernidad dentro del jazz, "Asuán Alexandría 7 graos". Un ritmo clásico (el walking bass arrollador de Martínez Antelo, el ritmo sincopado de la batería y el piano acompañando) sirve para que Gutiérrez deconstruya en el piano la melodía, sublimándola a un estado gaseoso donde escuchamos las notas justas, ni más ni menos, como hacía Bird con el saxo alto, para conseguir así una tensión que hace crecer el tema de una manera impresionante. 

La elección por parte de Legido de objetos en la percusión convierte el ruido en parte de la musica. Algunos de estos elementos son tan singulares como cadenas y juguetes de cuerda. Esta alienación de la música en sí entronca con el mensaje de confusión social de la que "hablan" sus visións.

Les dejo con este vídeo de "Sapiens Sapiens" donde un cuarto miembro inesperado marca el ritmo del tema, con un desarrollo vertiginoso donde destaca el obstinato de Gutiérrez con la mano izquierda, que aporta una tensión casi dramática al tema y que resuelve con solos consecutivos y brillantes. 



__________________________

* Más info: sumrra.com 


¿HAY UN JAZZ POST-POST-MODERNO?

ACORDES Y DESACUERDOS (XXIX)

La primera vez que se usó el término postmodernismo fue en arquitectura. Hoy todo evoluciona arrollando a la propia evolución y necesitamos términos como post para todo. Hablando de jazz, ¿cómo definir la modernidad o, aún más complicado, la post-modernidad? La esencia del jazz es la modernidad, la continua evolución. Sí, es cierto, hubo rupturas importantes con el pasado (el bebop, el free, la electrificación del jazz...) pero ya todo parece tan mezclado (la promiscuidad, en palabras de Chema García Martínez) en tanto que conviven en el panorama jazzístico estéticas dispares y movimientos que avanzan tanto hacia atrás como hacia delante. ¿Cómo identificamos, entonces, lo moderno? Y la peor pregunta: ¿hacia dónde avanza el jazz hoy día?


I.
En el denso The Essential Jazz Records Volume 2: Modernism to Postmodernism, de Max Harrison, Charles Fox, Eric Thacker y Stuart Nicholson, se definen algunas líneas del postmodernismo en el jazz a partir de conceptos de Nietzsche (el caos de la vida moderna y su intratabilidad ante el pensamiento moderno), incidiendo en este capítulo en el collage como modo de superponer distintos mundos (y cultura, añadimos) en diversos ámbitos artísticos mientas que... 
...en el jazz el músico de jazz postmoderno expropió y transformó prácticas, fragmentos y "significantes" de diferentes, a veces ajenas, músicas y culturas, y las realojó dentro de su propio expresionismo. En particular, el postmodernismo no intenta legitimarse en referencia al pasado, una de las características del revival del bebop en los 80 y los 90.
En otro párrafo, podemos leer:
En contraste, la propuesta postmodernista era que el modelo esencialmente teleológico de evolución coherente había pasado a ser una variedad de contribuyentes individuales que se negaban a congregarse alrededor de la seguridad de los cánones establecidos y que, en cambio, creaban e interpretaban sus propias, a menudo altamente individualistas, interpretaciones del jazz, inspirándose en una variedad de fuentes que a menudo estaban más allá de la música. Fue con este feroz acercamiento de tan variadas referencias, declaraciones de la Era de la Información tomadas de culturas extrañas y descontextualizadas por yuxtaposición, como crearon "Lo Nuevo".

II.
En concepto viene corroborado en algunos de sus matices en un artículo titulado "El jazz en 2010. Informe de situación" incluido en el libro In-fusiones de jazz (2010, Arte/facto, Sevilla) del siempre analítico Chema García Martínez:
El jazz de la posmodernidad obra a partir de materiales de segunda mano combinados entre sí para producir un espejismo de novedad. La era de los "ismos", también en el jazz, es cosa del pasado.  El músico de jazz de 2010 ha renunciado a pensar en futuro. 
Y luego añade:
El jazz del siglo XXI es una música sin ideologías ni líderes. Una manifestación artística atomizada perfectamente inocua y absolutamente alejada del espíritu promiscuo que definió las décadas precedentes. 

Conclusión fuera de tono. El free jazz o jazz atonal o jazz post-post-moderno (a muchos se les atraganta aquello que no tenga etiqueta) es muchas veces como ver a los jugadores del Real Madrid y del Barça jugando al fútbol playa. No hay velocidad ni grandes regates ni pases precisos ni una visión coherente de grupo ni armonías ni...  pero, en el fondo, sabes que es jazz. 


La pintura de más arriba es White Light (1954) y pertenece a Jackson Pollock, pintor libre y siempre más allá del modernismo que, sin embargo, pintaba oyendo jazz clásico, solía declarar, razón por la cual el MoMA publicó en 1999 una recopilación con su nombre y los temas que solía escuchar: 


EL TIEMPO DETENIDO

DESIDÉRIO LÁZARO featuring DANIEL BERNARDES,
Stillness In Time (2021)

Considerado en 2019 por la revista Jazzlogical como Músico del Año, el saxofonista portugués Desidério Lázaro da un nuevo paso en su carrera con un disco arriesgado y, sin embargo, fácil de escuchar, emocionante, un disco a dúo con el pianista Daniel Bernardes donde exprime al máximo las posibilidades expresivas del saxo tenor, con melodías de distinta complejidad que suenan como canciones. 


Grabado en el Hot Clube de Portugal en diciembre de 2020, su inspiración es hija de la pandemia y del confinamiento, como tantas otras grabaciones que nos están llegando. Sin embargo, Stillneww In Time tiene a su favor la intimidad de esta formación. Saxo y piano complementan sus armonías y la aparente desnudez del dúo refuerza la expresividad. 

Formado en la música clásica desde los diez años, cuando comenzó con el clarinete, Desidério Lázaro se decidió por el jazz y el saxofón tenor, materias que estudió en Lisboa y Amsterdam, donde se graduó en 2008. Quizás esta formación clásica es la que define su estilo, más sofisticado que el de la mayoría de los tenores de jazz y más tendente a la expresividad, a la emotividad, de la música clásica. En este álbum, encontramos temas como "Good Morning, Mr. Poirot", donde los juegos de ritmo suenan por momentos a jazz y por momentos a compositores europeos del siglo XX ajenos al jazz, acercándose al olvidado concepto de la Third Stream. El piano en "Stillness In Time" recuerda al periodo del Romanticismo, y esto favorece un contraste muy original con el saxofón, que lleva una base melódica que suena a canción popular y que Lázaro, con su fraseo, acaba siempre llevando al jazz.
 

Foto: Nana Sousa Dias

Ritmos más sutiles pero igualmente excitantes aparecen en baladas como "War of Change" o "A New Hope", dos temas donde se puede disfrutar del estilo original de Desidério Lázaro, ese tenor contenido, lento, largo, tan difícil de escuchar en el jazz. 

Desde "Frailty", que abre el álbum con esa intensidad emocional de la que hablamos, que comienza con un piano lírico y que crece y crece, hasta "A New Hope", escuchamos un disco muy bien escrito. La intimidad entre ambos músicos es otro punto a favor. Quietud en el tiempo. Temas inspirados en un disco recomendable. 




El concierto completo en el Hot Clube de Portugal:  


___________________________

EL ARTE COMO REFUGIO

ÀLEX CASSANYES, Composició II (Underpool, 2021)


El sello Underpool publica estos días una nueva entrega de Carta Blanca, la iniciativa del Estival de Jazz de Igualada en la que todos los años se da a un músico carta blanca para un concierto que, a la postre, es grabado. Este año le ha correspondido a Àlex Cassanyes, que ha presentado nueve composiciones inspiradas en la pintura, la escultura y la literatura, todo ello bajo el amplio espectro del jazz contemporáneo y grabado en directo con un noneto lleno de nombres conocidos: Marcel·lí Bayer, de quien ya hemos hablado en varias ocasiones, al saxo alto y clarinete,  Sergi Felipe al tenor y la flauta, Jordi Santanach al saxo tenor y clarinete bajo, la joven trompetista Alba Careta que ya ha grabado dos discos más que interesantes, la trombonista Alba Pujals, el guitarrista Leo Tejedor, el pianista Néstor Giménez, el bajista Manel Fortià y Ramón Prats a la batería. 

El noneto (Foto: Marc Vila)

La inspiración, como decía más arriba, está claramente expresada en los títulos y se desarrolla con una estructura descriptiva dentro del expresionismo armónico de cada tema. "El Realismo Visceral", por ejemplo, está inspirado en la corriente literaria llamada así (también infrarrealismo o modernismo visceral), que tiene como exponente más famoso a Roberto Bolaño con sus Detectives salvajes. La música del tema tiene un sabor americano de cine de detectives que se impregna de la complejidad de la orquesta de jazz moderno. Por su parte, "Shakespeare & Company", la librería de la orilla izquierda del Sena donde Hemingway compraba libros en inglés (y cualquiera que no hable francés y tenga la buena costumbre de comprar libros en sus viajes a París) es un tema contemplativo, con protagonismo de la percusión (Ramón Prats) que relata de alguna manera cómo es un paseo dentro de la pequeña librería, con su paz y, a menudo, con la excitación que produce encontrarse rodeado de libros, lo que se refleja en el tema con una creciente intensidad que es (casi) ansiedad. "Els primers freds", con los dramáticos fraseos de Jordi Santanach, nos relata el sufrimiento que expresa la escultura del mismo título de Miquel Blay Fábregas que se encuentra en el MNAC. 

Todos los temas buscan esa narrativa personal, la de las sensaciones percibidas al observar una obra de arte, y lo hacen en el marco de una modernidad envidiable y, sin embargo, asequible, fácil de escuchar y, lo que es más importante, de comprender. Esto no es solo inspiración; también es oficio.

¿Quién es Àlex Cassanyes? Cassanyes es un compositor, arreglista y educador barcelonés nacido en 1982. Alumno de la ESMUC, ha ganado varios premios por su peculiar visión de la orquesta de jazz moderno en Italia, España, Finlandia, Dinamarca... Su más reciente proyecto es la Àlex Cassanyes Big Band Project. con la que grabó el álbum The Garden of Eden (2018) y con la que ha lanzado el proyecto “La Tendresse”, con la cantante Anna Roig, donde revisa con nuevos arreglos temas de la canción francesa. Después de todo esto, Composició II, un disco al que Àlex Cassanyes llega con la madurez alcanzada (y premiada) de todos esos proyectos anteriores y con el riesgo del directo y con público. Disfrútenlo.




____________________________

FUSIÓN, FUSIÓN, FUSIÓN

ÁNGEL UNZU CUARTETO, Orain (Moskito Records, 2021)

Pinchamos Orain, recién llegado, y lo primero que escuchamos es un tema optimista, mestizo, con ritmos complejos y ciertas reminiscencias de lo que llaman Americana music, pero de esencia rock. No es lo que suelo escuchar pero es el séptimo trabajo del guitarrista Ángel Unzu y la experiencia merece un respeto. El disco se va complicando con ritmos aun más sofisticados, solos, improvisaciones y diferentes estéticas de fusión hasta convertirse en un disco tan difícil de clasificar que hipnotiza.

Fusión, más fusión, mucha fusión. Orain es Ángel Unzu y viceversa. La discografía de este guitarrista pamplonés que estudió guitarra clásica en San Sebastián y guitarra de jazz en Madrid, se caracteriza por la búsqueda. Compositor, arreglista e intérprete, ha grabado discos de guitarra sola, dúos... y ha compuesto también para big band. Toda esta experiencia se vuelca en su último disco creando fusiones sin complejos, con mucha estructura pop pero armonías de jazz, música negra, rock y aledaños, buscando siempre la expresividad en los solos y en las melodías, dejando hueco para muchos solos de saxo (Andrzej Olejniczak, que toca el tenor, el soprano y el clarinete bajo), ritmos originales en las percusiones (Juan Manuel Urriza) y en el bajo (Gonzalo Tejada).


En Orain y amparado por este sólido cuarteto, Unzu despliega toda una serie de recursos que van de una estética a otra de una manera natural. Los pedales y efectos en "Arriba hay luz" resultan tan desconcertantes como subversivos, y eso nos gusta, mientras que "Lisboa" es un tema de arreglos funky que incluye riffs de guitarra netamente rock, otro ejemplo de la línea de composición inconformista que caracteriza a Ángel Unzu. En temas como "Lisboa", por ejemplo, podemos escuchar a un guitarrista de rock sobre ritmos cambiantes y complicados cercanos al jazz con un ambiente amable, aparentemente sencillo, que se complica a medida que el solo de saxo crece y se rompe, arrastrando a todo el cuarteto a una catarsis alejada de cualquier tipo de complacencia. 


"Geroa" es una suite en cuatro partes que comienza con una melodía delicada que da paso a un tema upbeat con un solo inspirado de Unzu, solo que se rompe en un ritmo sincopado, desestructurado, para acompañar el solo de saxo, atonal, rabioso. La suite desciende luego a su momento meditativo, alterado solo por fraseos del clarinete bajo, para encontrar el caos y, de nuevo, el estallido y devolvernos una última parte de la suite (que, curiosamente, tiene sus partes ordenadas como 3, 1, 2 y 4) en una especie de nada donde la guitarra despliega un discurso delicado y conclusivo. Esta suite es lo mejor del álbum, sin duda. 

Un disco complejo, heterodoxo, cambiante, que sirve para comprender en qué punto de su carrera está ahora (Orain) este guitarrista, compositor y arreglista que no admite comparaciones.



______________________________

ESE JAZZ QUE MEDITA

RAFA FERNÁNDEZ, Aldán (2021)

Entre acantilados y arenas que reciben la fría caricia del Atlántico está Aldán, uno de esos lugares de Galicia irrepetibles. El guitarrista Rafa Fernández, siguiendo la estela preciosista de su anterior A cara bonita da pedra (FreeCode, 2017), presenta ahora una colección de seis nuevos temas que ahondan en este jazz ecléctico, pausado, contemplativo, con aire de narración cinematográfica que se detiene en lentas panorámicas. 

Lejos del guitarrista bopper e improvisador que conocimos con su quinteto, Rafa Fernández ha elegido en sus últimos discos la senda del jazz lírico e inspirador, sublimando su estilo a lo expresivo. Porque Aldán es ese jazz que medita, que no busca el ritmo sino la expresión, con un diálogo constante y relajado entre las cuerdas, todas, ya que hay un segundo guitarrista en el cuarteto (Virxilio da Silva) y el contrabajo a menudo arrastra líneas melódicas. El contrabajista (y bajo eléctrico) es Juan Cañada, a quien hemos escuchado con Borja Cao y Marcos Pin. El cuarto miembro es Álex Salgueiro (Cicero Lee, Rafa Fernández Quinteto), encargado de los teclados electrónicos, que aporta una base atmosférica a los temas con dos órganos peculiares: uno Farsifa y otro Wurlitzer. 

Entre el tema que abre el disco (y que se llama igual que el álbum), con su ritmo de bajo intermitente y las guitarras apuntando notas aquí y allá en un impresionismo que cumple el objetivo de atraer e hipnotizar, y el que cierra ("Iria"), con su juego de punteos en los que ambas guitarras cantan a la vez (una en cada canal de los auriculares, para mayor deleite), hay apenas 25 minutos de poesía instrumental pero el oyente acaba como si hubiera escuchado un concierto completo, como si hubiera escuchado una historia con su principio y su fin, porque el álbum funciona como una banda sonora, llena de paisajes, conversaciones a media voz y tantas cosas dichas como por decir. 

Grabado en noviembre de 2020 en Casa da Sindi, Aldán nos regala un jazz descriptivo, lleno de imágenes poéticas y sugerentes, pero también un jazz que permite cerrar los ojos y meditar sobre la vida, sobre la música, sobre cualquier asunto al que nos lleve la belleza de sus pasajes. 


_______________________

* Info: www.facebook.com/rafa.fernandez.1232

UN GRAN BOLERO COLECTIVO

VARIOS, Esto sí se llama querer (Underpool, 2021)

Si algo caracteriza al sello Underpool es la edición de discos únicos, y este lo es. Nada menos que un disco de boleros. ¿Un disco de boleros en un sello de vanguardia? Esto sí se llama querer reúne en doce temas a doce cantantes y doce arreglistas que convierten cada bolero en una pieza única, siempre mirando hacia adelante, hacia la originalidad, una manera subversiva de unir pasado y futuro para celebrar los primeros 50 discos de Underpool.

Producido por Sergi Felipe y Alfred Artigas, el disco ha sido grabado y mezclado en el Estudio UnderPool a excepción de dos de sus temas que han sido grabados en la isla de Cuba, y la masterización, que la ha hecho Eivind Opsvik en los estudios GreeWood de Nueva York. 

Pero lo más interesante del álbum es la selección de artistas. Nada menos que 60 músicos y cantantes (divididos en pequeñas formaciones) han participado en la grabación. La lista está más abajo. Esta sesentena de artistas pertenece, la mayoría, a la boyante escena jazzística de Barcelona y hemos hablado de muchos de ellos en más de una ocasión (Roger Mas, Marcel·lí Bayer, Sergi Felipe, Jorge Rossy, Ester Quevedo... La lista es espectacular) y consiguen, con su juventud y su personalidad, dar un carácter nuevo a cada bolero. 

Yadira Ferrer y Roger Mas


Puede parecer a la primera escucha que hay más innovación en los arreglos que en los cantantes, pero bien escuchados, las voces que cantan estos boleros tienen armonías (y algunas un color) tan retro que el contraste resulta rompedor. Desde el primer tema, donde las voces de Martin Leiton y Lucía Fumero hacen armonías con una sensibilidad clásica y esta última pone la nota latina al piano, y Dídac Ruiz utiliza percusiones africanas, se percibe un respeto enorme por las obras originales. Incluso cuando los arreglos son más arriesgados, como el impresionismo de Néstor Giménez en "Encadenados", que consigue una dosis enorme de dramatismo jugando con cuerdas y vientos; temas más cercanos a la balada bop como "Te me olvides" (arreglado por Ester Quevedo) o el cuarteto de piano y guitarra de Roger Mas en "Duele", que contrasta con la voz profunda de Yadira Ferrer; el tema a capella de Marbis Manzanet y Jaume Llombart con Roly Berrio; el dúo de voz y piano de Silvia Pérez Cruz y Alfred Artigas...

Esto sí se llama querer se edita en CD y doble vinilo en edición limitada, para celebrar no solo los primeros 8 años de esta discográfica valiente que nació del crisol de la ESMUC sino lo especial de este álbum al que sus productores llaman bolero colectivo. y que resulta un collage bastante preciso de lo que es la escena jazzística de Barcelona. 



Los músicos y cantantes (en el orden que aparecen en la web) del disco son: Adrià Plana, guitarra; Alba Careta, trompeta; Àlex Cassanyes, arreglos; Alfred Artigas, guitarra voz y arreglos; Àlvar Monfort, trompeta; Ana Fernández, violín; Anna Llorens, cello; Armando Osuna Gradaille “Mandy”, conga, bongo y cubo de lata; Cándido Rodríguez, trompeta; Carme Canela, voz; Dani Pérez Amboage, guitarra; David Mengual, contrabajo; David Xirgu, batería; Dídac Ruíz, bougarabous, cítara y percusiones; Ester Quevedo, piano y arreglos; Eudald Payés, trompeta; Eva Fernádez, voz; Eva Monroy, violín; Fernando Brox, flauta; Gabriel Amargant, clarinete y saxo alto; Irene Reig, saxo alto; Jaume Llombart, guitarra, voz y arreglos; Javier Galiana, arreglos; Joan Mar Sauqué, trompeta; Joan Moll, batería; Jordi Guasp, trompa; Jordi Matas, guitarra y arreglos; Jorge Retuerta, viola; Jorge Rossy, vibráfono ; Juan Carlos Piñol, voz; Juan Pablo Balcázar, contrabajo; Laia Cagigal, voz; Laura Pacios, violín; Lluc Casares, clarinetes; Lluís Vidal, piano y arreglos; Lucía Fumero, voz, piano y arreglos; Marbis Manzanet, voz; Marc Ayza, batería; Marc Cuevas, contrabajo; Marcel·lí Bayer, clarinete bajo; Marta Roma, violonchelo; Martín Leiton, voz, guitarra, contrabajo y arreglos; Mayte Alguacil, voz; Miguel Villar ‘Pintxo’, saxos; Néstor Giménez, piano y arreglos; Noè Escolà, saxo barítono; Oriol Roca, batería; Pablo Gómez, conga; Pablo Selnik, flauta; Pau Lligades, contrabajo; Pau Sala, bajo; Pedro Campos, contrabajo; Rita Payés, voz y trombón; Roger Mas, piano y arreglos; Roly Berrío, voz; Rosa Garcías, flauta; Rubén Fernández, voz; Santi Colomer, batería; Sergi Felipe, flauta; Sílvia Pérez Cruz, voz y arreglos; Toni Vaquer, arreglos; Vicent Pérez, trombón; Víctor Carrascosa, trompeta; Yadira Ferrer, voz.

_______________________