UNA ESCUCHA SOSEGADA DE DJANGO

REZ ABBASI, Django-shift (Whirlwind Recordings, 2020)

He comentado muchas veces con placer lo alargada que es la sombra de Django Reinhardt,, pero nunca pensé que pudiera adoptar formas como las que adopta en las versiones que el guitarrista Rez Abbasi nos propone en su último trabajo titulado Django-shift, un cambio de punto de vista, una nueva mirada a la obra de Django a través de un trío que suena a blues por momentos, progresivo siempre, nada clásico y mucho menos manouche; todo ello con trío de guitarra (Abbasi), órgano (Neil Alexander) y batería (Michael Sarin). ¿Están preparados para un Django diferente?

Rez Abbasi, de origen paquistaní, creció en Los Angeles,  donde estudió guitarra antes de perfeccionarse en Nueva York y de mudarse a la India para estudiar tabla. esto podría definir su estilo heterodoxo de enfocar el jazz. Durante algún tiempo colaboró con el saxofonista  Rudresh Mahanthappa en dos de sus grupos (Indo-Pak Coalition y Dakshani), pero también ha trabajado con Dave Liebman, Gary Versace, Kenny Werner... 

Lo más reseñable aquí es que Abbasi no toca swing. Uno puede quedarse prendado de su heterodoxia y de su erudición, pero su música resulta muy alejada de la filosofía original de Django, opuesta incluso, y puede herir sensibilidades "puristas", aunque, después de escuchar su anterior A Throw of Dice, uno se da cuenta de que a Abbasi no le gusta lo simple. En algunos temas ("Hungaria", por ejemplo) sigue presente un cierto swing, pero otros son más complicados de entender, como "Swing 42", donde solo perviven algunas armonías y restos de las melodías originales, o "Django's Castle", convertido aquí en una delicada balada donde pervive la melodía, tocada en single line con una delicadeza que las baquetas redondean con mesura y elegancia.

Michael Sarin, Rez Abbasi y Neil Alexander

Un experimento soberbio pero rompedor, razón de ser del jazz, que puede molestar a muchos amantes de Django pero que gustará a los amantes de lo progresivo, a los inconformistas y a los que entren en estos temas sin prejuicios¿Avant-garde? ¿Fusión? Etiquetas inútiles aparte, Django-shift resulta un disco recomendable para que los que no aman el swing escuchen a Django.




______________________________
* Web: www.reztone.com

* Fotos: Kiran Ahluwalia.

VIVIR AL RITMO

XAVI REIJA, Dreamscape Room (2020)

Dreamscape Room es el nuevo disco del baterista Xavi Reija, donde vuelve a dar una vuelta de tuerca al trío de piano (esta vez con José Carra al piano y José Manuel “Popo” Posada en el contrabajo) para mostrarnos el lado vitalista y energético de su música, llena de personalidad y sentimiento, elementos que destila, como no puede ser de otra forma, a través del ritmo.



El ritmo es el alma de un percusionista y en Dreamscape Room cada composición tiene su propia filosofía rítmica. Y ahí es donde el alma de Xavi Reija se expresa con toda su energía porque los temas de este álbum son digresiones y relatos que hablan de la importancia de las relaciones y de los recuerdos, de las vivencias y de los que nos rodean, de ahí la vitalidad con que se expresa en la grabación ("A Lifetime With You", "Dreamscape Room") o el alto nivel dramático que impregna algunos de los temas ("Mom"). 


Como todo trío, es un all star y el protagonismo se reparte. El contrabajo de Posada muestra su lado improvisador y cantante en algunos temas como "A Lifetime With you", donde (casi) lo toca como una guitarra, casi melódico. El pianista José Carra pone el lado armónico a las composiciones de Reija, con improvisaciones a la altura de la intensidad de la batería y progresiones muy interesantes que contribuyen a esa sensación de fuerza y vitalidad que se percibe en el disco. Todo en este álbum es barroco en el sentido de que hay siempre más notas de las que uno espera escuchar, con una generosidad enorme por parte de los tres músicos, que derrochan virtuosismo y energía. El diálogo es constante y en composiciones como éstas, con su vitalismo casi cantabile, hace que parezcan himnos.

Algunos ejemplos de todo esto son, por ejemplo, "To My Friend" (un tema que se puede bailar, que "cantan" piano y bajo en un tono estimulante) o "Two Steps Ahead" (donde un Carra soberbio se mueve entre la exaltación y la reflexión) o "Remembrance", que, a pesar de ser un tema lento, tiene una lírica en el piano que asciende constantemente, en especial con esa percusión inquieta, asimétrica, en la que los platos dan un brillo extra al tema. Con tres instrumentos de ritmo, los tiempos son los dueños del disco. Reija es, polirrítmico, versátil hasta la extenuación, cambiante pero tan fácil de seguir que arrastra al oyente como un hipnotizador. 

En una línea evolucionada de su trío de Reflections (2016), este flamante Dreamscape Room profundiza en su exploración de las posibilidades rítmicas del trío de piano, y lo hace sin complejos y sin límites. Quizás sea un disco mucho más asequible al oído que su anterior The Sound of the Earth (2018), pero también más intenso. Y mucho más personal.



___________________________



RIESGO EN MOVIMIENTO

VARIOS, Jazz On The Move (Vector Sounds, 2020)

Durante los últimos diez años, el sello Vector Sounds ha venido afianzándose en el mercado y convirtiéndose en un emblema del free jazz y la música improvisada. Nacido a partir de de la serie Vector de Clamshell Records, sello original, ha continuado promoviendo todo tipo de grupos que van de lo simplemente atonal a lo electrónico. 


Se han planificado dos recopilaciones para mostrar todo el catálogo de Vector Sounds. En la primera, Jazz On The Move. The First Compilation, podemos escuchar una vertiente más jazzística (free jazz, rock progresivo, nu jazz...), que incluye 11 grupos. El objetivo, según explica Pablo Correa, alma de este sello, es devolver al disco el papel que ha jugado en las décadas pasadas, como objeto de seducción, de colección, como un aporte artístico más al producto que significa una grabación.
La escucha de estos 11 grupos puede dar una idea de en qué direcciones y estéticas fluye el free jazz actualmente, pero el mismo concepto musical expresa una versatilidad inquieta y siempre inesperada. 

El disco comienza con un tema de UZ, una formación realmente atípica (saxo soprano, saxo tenor y tuba). Sobra decir que el riesgo se percibe en su música: es la tónica de todos estos grupos. El segundo tema es “Blue Nile”, aparente homenaje a Wayne Shorter y su "Black Nile", suposición más que probable por el uso que hace el grupo (Friktone) de las armonías de raíz africana. Es otra formación atípica con flauta/saxo, contrabajo y batería, inusual en este tipo de influencias. El trío Naima explora las posibilidades del trío de piano que van más allá de Meldhau o EST. El quinteto de la cantante Cova Villegas camina en los márgenes del jazz tomando influencias étnicas tan diversas como excitantes. October Equus Quartet, em cambio, se mueve en otra onda más progresiva, más rock, siempre dentro de la filosofía free. 


Grupos como Hidden Forces Trio, liderado por un clarinetista bajo (Gustavo Domínguez) pueden resultar demasiado radicales estéticamente para el público pero, dentro de esta recopilación, su música es tan contundente como indiscutible. Avanbrass, con su “El Torrent Dels Murris” revive armonías de las brass bands de Nueva Orleáns y ritmos heredados del jungle y del swing llevándolos al terreno de lo atonal y del free, con sonidos que van de lo festivo al caos post-festivo. De The Big Free Tongue escuchamos un tema muy ambiental que muestra su filosofía de improvisación y creación espontánea. Freelloa Ensemble, nacido, como su nombre indica, en el Jazz Filloa, aúna músicos con ideas y un espacio donde explorar alrededor del free jazz, el tango, el rock... sin límites (lo que quiere decir también, sin límite de miembros, cuyo número ha sido cambiante a lo largo del tiempo). Mole es un cuarteto franco-británico-irlandés-noruego se caracterizan por la improvisación, moviéndose a través de las fronteras de los géneros, desde el punk hasta el free con total impunidad y una potencia excitante. Akafree también fusionan géneros, con la particularidad de que exploran con ritmos africanos y caribeños. Su tema se titula "7 llaves para la libertad". 

Como se ve, la recopilación resume un variado catálogo que reúne todo lo posible dentro de las siempre cambiantes fronteras del free jazz, la marca distintiva de este catálogo independiente que es Vector Sounds. Una buena ocasión para profundizar en el repertorio y conocer no solo lo que de free se hace por estos lares sino hacia dónde camina el jazz moderno.


_________________________
* Más info: www.vectorsounds.com

DE LOS DEDOS AL ALMA

ALBERTO VILAS, Naialma (2020) 

Como buen músico, el pianista Alberto Vilas sigue ese camino de la investigación y la invención constante. Le conocimos con su quinteto de Esperianza Crónica cromática, que redujo a cuarteto en Ubuntu (2016) y ahora se minimiza en un álbum en solitario, siguiendo la tradición de grandes pensadores del jazz como McCoy Tyner, Alan Broadbent o Bill Evans, con el que comparte esa lírica que toma elementos tanto de la música clásica como del jazz para buscar la expresión.

El título, Naialma, es un juego de palabras: nai (madre) y alma (alma) o, na ialma (en el alma). Las dos posibilidades del bonito calambur expresan lo que contiene el disco: autobiografía musicada a partir de los sentimientos. Este relato vital viene en el libro-disco acompañado por las fotografías de Pancho Salmerón y los textos de Santiago Barciela, que hace un repaso muy poético de la vida del pianista. Pero la verdadera autobiografía está en la composición.


Alberto Vilas es un pianista inquieto, que ha aprendido de la música clásica, del jazz, del rock e incluso de tango. Esta sensibilidad tan abierta se transmite a través de la serenidad con que sus dedos progresan por el teclado. Entre esos "pájaros" que nacen de su piano, como dice el texto de Barciela, surgen acordes clásicos con aires de improvisación para expresar por qué cosas "Daría un mundo"; el entusiasmo en el tempo contenido y, a la vez, inquieto de "Ángel" (dedicado al pintor Ángel Barros); la cálida "Nana para Aylan", con su larga intro y su expresionismo, buscando siempre el silencio; esa canción lacónica pero que desprende un brillo de ilusión en su 3/4 que es "Valsa da esperança"; esa belleza, tan evansiana, de "No reverso do universo"... o ese rotundo final, con la pasión que pone la mano izquierda para subrayar el trabajo de esa melodía rota que esboza apenas su contraria, redondeando (incluso en el título) el recorrido de un disco sublime y único. 

Según el pianista, en el disco no hay ningún corte ni edición. Fue grabado en directo, cada tema de una sola toma y sin post-producción. Cinco años de trabajo que son el resumen de toda una vida (musical y también, intuyo, real). 

Es, categóricamente, un trabajo brutal, visceral, enfocado desde la sensibilidad y la delicadeza, lo cual no es tarea fácil, unas composiciones que hablan con poesía y que revuelven sentimientos de una manera tremenda sin hacer ruido. Sencillamente, magnífico.


_________________________________

* Web oficial: albertovilas.com

HARDBOP MODERNO

MARCOS PIN, New One (2020)

En la línea de su excitante Broken Artist (FreeCode, 2016), este New One nos trae una nueva descarga de harbdop moderno en un sexteto liderado por el guitarrista Marcos Pin, incombustible e inquieto como siempre. Desde que presentó su primer trío en Directions (2006), va siempre subiendo el listón a razón de casi un disco por año. De hecho, este es su segundo álbum de 2020, ya que en su What But How fue lanzado en marzo.

Aquí volvemos a escuchar el sonido de Broken Artist, muy cuidado, con armonías placenteras para el oído y el alma, un sonido en esencia hardbop que derrocha arreglos inteligentes, sutileza y espacio para los seis músicos, un trabajo de conjunto que da sentido al sexteto porque permite chorus brillantes y buenas dosis de individualidad, ya que hay espacio para todos, en los temas: son largos y se desarrollan con esa lógica matemática de la música bien escrita.

Foto: Rafa Pasadas (fuente: Facebook)

Un ejemplo de lo que es el estilo de Marcos Pin es "Rita's Eyes", un tema que comienza con una sordina muy cool y que tiene un distendido solo de guitarra que es toda una historia, lleno de elocuencia y con una profunda carga lírica. El solo de saxo, al que pertenece por derecho la segunda parte del tema, continúa con esta línea aportando capas y matices a lo ya expresado por la guitarra. Claro que si uno busca un virtuosismo más espectacular, debe escuchar la velocidad con la que se expresa Pin en "Mountain View", por ejemplo. "Rafa'S Shot" es un tema cálido, a un tempo medio, donde uno solo espera una calidez ambiental sin pretensiones, pero que sorprende por el solo de Marcos, lleno de expresividad y erudición.

No me extenderé. El disco está lleno de momentos para disfrutar con una escucha atenta y llevando el ritmo con el pie. New One persevera en esa vena clásica de Marcos Pin, consolidando su faceta de compositor capaz de escribir temas nuevos que suenan a clásicos y, al mismo tiempo, va más allá. Contiene ese jazz lleno de ideas que suena bien y que eleva las endorfinas del aficionado al jazz.Un paso más en la discografía de un guitarrista (y un compositor) que ya es imprescindible en el panorama actual, 

Me gusta, sobre todo, de New One los solos (abundantes), el derroche de arreglos, especialmente los juegos rítmicos, el elegante uso de la sordina (Javier Pereiro), el compañerismo de los vientos, con sus unísonos (tan hardbop), el brillo constante del piano (tanto acompañando como en los solos) y, sobre todo, esas intervenciones de la guitarra que aportan siempre frescura a los combos, con su sonido que suena natural, como a directo. Disfrútenlo en estos vídeos con ese lujoso sexteto que incluye a Javier Pereiro "GDJazz" (trompeta y fliscorno), Pablo Castaño (saxo alto), Yago Vázquez (piano), Alfonso Calvo (contrabajo) y Miguel Cabana (batería).




___________________

* Pueden encontrar su discografía en Bandcamp: marcospin.bandcamp.com

BAILANDO CON LAS MUSAS

MANOLO VALLS 5et, El ball de les muses (Sedajazz, 2020)


Tres años después de su álbum de debut (República Cromática), el saxofonista Manolo Valls nos trae una nueva colección de temas originales en los que profundiza en su visión personal del jazz intentando buscar la modernidad dentro de sonidos clásicos como el hardbop y el blues, en esa constante relación amor/odio que une a todo creador con sus musas. 



Y lo hace con un nuevo quinteto en el que aparecen, junto a Valls, el trompetista Pepe Zaragoza (Sedajazz Big Band, Perico Sambeat), el pianista Amadeo Moscardó (Blau Barba, 2sisters, Matic), el contrabajista Óscar Cuchillo (Sedajazz Big Band, Naima) y el batería Rubén Díaz (Latino Blanco Quartet, Enric Peidro “Swingtet”), una formación clásica que le sirve para jugar con el ritmo y las armonías al más puro estilo hardbop, algo que convencerá a todos los aficionados pero que también incluye innovaciones y riesgos que muestran una visión ecléctica y personal. 


Como decía el querido y contradictorio Miles Davis, "si no hace que muevas el pie al ritmo, no es jazz". Este baile de las musas consigue eso, que sigas los temas instintivamente, con ganas, porque lo primero que sorprende del disco es la sección rítmica. Desde "Spiderman", el primer tema que escuchamos, queda patente que todo fluye y lo hace, además, con ritmo clásico, sin estridencias, perfecto. Sobre esta base, Valls despliega su fraseo limpio, lírico, apegado a la tradición, Otro ejemplo es "Motion Blues", donde brilla la rítmica del piano y donde (el título lo sugiere) el movimiento es el protagonista: Valls se acelera con un solo que quiere decir muchas cosas, y concluye, como no puede ser de otra manera, con un solo de batería para acabar con una coda llena de blues. 

De blues va también "Va de blues", que nos recuerda las armonías de uno de los padres del hardbop, Horace Silver, un tema donde todos los músicos juegan para conseguir un ritmo muy  juguetón y adictivo que culmina en un solo del tenor, un solo que comienza muy clásico, fraseando elegante y que va complicando la dificultad hasta llegar a un punto inesperado.

En otra onda están temas como "Song for Naima", donde apela al espíritu trasgresor de Coltrane (y su recuerdo) para hacer un jazz más especulativo, más oscuro, un ambiente que es igualmente especulativo pero más lírico y más en la onda de buscar la belleza está en los dos temas que dan titulo al álbum ("El ball de les muses 1 y 2"). La primera es una balada modernas y la segunda en un tempo medio. Si bien no definen el conjunto del álbum, muestran a un músico que compone ideas, a quien las musas inspiran según el estado de ánimo, no siempre el mismo, y que tiene un fraseo versátil y capaz de reproducir toda esta inspiración con solvencia.



___________________
* Web oficial: manolovalls.com

UN MUNDO DUAL

MARIA SCHNEIDER ORCHESTRA, Data Lords (2020)

El último álbum de Maria Schneider cuenta (de acuerdo con las notas del álbum) una historia de dos mundos, aunque sería más adecuado decir que es la historia de un mundo (el nuestro) que camina en dos direcciones. Con su original dominio de ese formato peculiar que es la orquesta moderna de jazz, Schneider nos presenta en Data Lords un disco conceptual donde expresa sus preocupaciones por la importancia que está tomando el Mundo Digital sobre el real, el Mundo Natural. El uso de los datos, la dependencia de las pantallas y el pensamiento dirigido son algunas de sus preocupaciones. En el álbum hay un tema inspirado en Google (y en otras grandes compañías) por esta y otras cuestiones, pero no contra Internet como concepto porque lo paradójico es que su álbum Concert In The Garden de 2005 fue el primer álbum vendido solo en Internet que ganó un Grammy. 

Foto: Jimmy Katz
Formada académicamente en su Minnesota natal, pasó siete años como aprendiz de arreglista de Gil Evans, que no es decir poco. Su carrera posterior con The Maria Schneider Jazz Orchestra es aclamada a nivel mundial como innovadora y personal. Aquí, toda esa experiencia se trasluce en unas composiciones muy descriptivas, casi dramáticas, que divide en dos discos (el álbum es doble y con una edición muy cuidada). 

En el primer disco, subtitulado The Digital World, abundan las disonancias y los ritmos irregulares, y un protagonismo notable de la guitarra eléctrica (Ben Monder). Nos cuenta, de esta manera, su versión de un mundo de intenciones oscuras dominado por los Data Lords (los Señores de los Datos), aunque comienza con un recuerdo. En "A World Lost" expresa su nostalgia del tiempo en que los niños podían ser creativos con casi cualquier cosa, y lo hace con armonías que sugieren inocencia y, a la vez, pérdida. 

Quizás "CQ CQ Is Anybody There?" sea uno de los temas más interesantes en cuanto a su construcción. Está compuesto usando código Morse (el predecesor binario de ceros y unos) en todos los elementos rítmicos, no solo en la percusión (Johnathan Blake). El mensaje se traduce como: "¿Hay alguien ahí?", y le siguen otras palabras "telegrafiadas" como poder, codicia, IA (Inteligencia Artificial), ayuda, SOS, datos... a los que se suma el tenor de Donny McCaslin en una interpretación rota, desesperada, que parece pedir ayuda y que representa a la voz humana, una metáfora escalofriante de la incomunicación en este mundo tan conectado.

Ilustración del interior del disco (Aaron Horkey)

En el otro disco, Our Natural World, la música fluye como fluye la vida en la Naturaleza, con su compleja sencillez y de una manera más orgánica. Escuchamos armonías más clásicas y melodías más asequibles, todo esto dentro de la originalidad y complejidad de la música de Maria Schneider, siempre dando una vuelta de tuerca a lo que podría sonar previsible. Por ejemplo, la utilización del acordeón (Gary Versace) en "Sanzenin", donde consigue (como en toda esta segunda parte) algunos de los sonidos más bellos de su carrera buscando expresar la belleza de lo natural, lo que nos recuerda que el arte es búsqueda y es expresión, y que la búsqueda de la belleza solo genera belleza.

En resumen, si en la primera parte Maria Schneider usaba la disonancia para contarnos su versión de un mundo desestructurado por las corporaciones, en la segunda nos recuerda la belleza de lo natural, de lo tangible, del mundo que siempre ha estado ahí y que hemos desprestigiado y despreciado en pro de lo virtual. palabra que significa, entre otras acepciones, irreal.

Les dejo un vídeo con una presentación y otro más extenso donde Maria explica las ideas que le han llevado a este proyecto.



_____________________
* Web: www.mariaschneider.com

FAUNA JAZZERA

RAPHAËL PANNIER QUARTET, Faune (French Paradox,2020)

Faune es el álbum de debut del baterista y compositor francés afincado en Nueva York Raphaël Pannier, un disco plagado de composiciones en las que se mezclan los sonidos de la música clásica francesa y el jazz moderno que se hace al otro lado del Atlántico. Como director musical del cuarteto, el cada vez más versátil Miguel Zenón. Le acompañan también los pianistas Aaron Goldberg Giorgi Mikadze, que se alternan, y el bajista François Moutin.

Lo primero que sorprende (viniendo de un baterista) es la sensibilidad con que se tratan los temas. Abundan las polirritmias pero no hay estruendo ni fuegos artificiales. Las melodías, incluso en los momentos en que destilan pasión o rabia (como en sus arreglos de "Lonely Woman" de Ornette Coleman), están enfocadas desde la sensibilidad menos agresiva. Y las partes para piano son deliberadamente sutiles, composiciones como "Mildtown Blues" donde el ritmo es protagonista absoluto, con detalles al piano que recuerdan al principio al inolvidable Michel Legrand, y un uso del contrabajo (no solo en el solo) y del cuarteto, un arma que aquí exige de velocidad y destreza. 


Destacan otros temas originales, como "Fauna", cuyo lirismo pasa por todos los instrumentos, incluido el inspirado solo de contrabajo, y una versión de "ESP" (Wayne Shorter) en la que los arreglos contribuyen a hacer el tema más limpio, como si Pannier le hubiera sacado brillo, con una sección rítmica más ordenada (con perdón de Tony Williams), donde falta la genialidad de Hancock, pero donde se puede disfrutar del alma del tema, especialmente en los nuevos cambios y explosiones rítmicas en las que, en ningún caso, abandona su estética poética, contenida y sutil.

En cuanto a la parte que concierne a la música clásica, no es el primer francés que nos encontramos este año transportando música clásica a los cánones del jazz. Si hace unas semanas escuchábamos a Stéphane Spira versionando a Prokofiev y Satie, Pannier ha escogido a Ravel y a Olivier Messiaen. No son estéticas comparables, pero señalaremos que los arreglos de Pannier son mucho más jazzísticos y crudos que los de Spira. 

Foto: Jean-Baptiste Millot

“Le Baiser de l’Enfant Jésus” de Messiaen, interpretado aquí a trío (saxo alto, piano y batería) suena tan delicado como una nana (hay otro tema, original, que se llama "Lullaby", más especulativo y oscuro), con un Zenón especialmente inspirado y un Pannier que mantiene de fondo una tensión cambiante y muy expresiva hasta el final, bellísimo, etéreo. Si escuchan el original percibirán el mismo alma en el tema, aunque aquí hay más protagonismo del saxo (incluso de la batería) que del piano. Su Ravel en este disco (el subyugante "Forlane") tiene unos arreglos brillantes, con una mezcla de sonidos del primer impresionismo con notas de blues, de lo cual resulta una escucha hipnotizante. 

Como álbum de debut, debo decir que Raphaël Pannier ha encontrado, a pesar de su juventud, una voz peculiar y un enfoque del jazz muy original que encaja en las corrientes más modernas del jazz europeo que, curiosamente, suenan en Nueva York. Esperamos escuchar más y pronto.

__________________________
* Web oficial: www.raphaelpannier.com

BLUES DEL SIGLO XXI

JEFF COSGROVE, JOHN MEDESKI, JEFF LEDERER,
History Gets Ahead of the Story (Grizzley Music, 2020)

Lo que comienza sonando como un blues flotando sobre un trío de guitarra y órgano, deriva en momentos atonales y free. El que avisa no es traidor. El disco protagonizado por el trío del batería Jeff Cosgrove, con el gran John Medeski (Medeski, Martin & Wood) al órgano y Jeff Lederer  (Matt Wilson Quartet) en los saxos y la flauta, es un potente experimento en el que el pasado suena a través del tamiz del siglo XXI con grandeza y, sobre todo, como buen blues, con sentimiento. La excusa, un homenaje a su compañero, el compositor William Parker.

Cabe destacar que es la primera grabación de la música de Parker sin que suene su bajo. Cosgrove ha arreglado y rediseñado el sonido de estas composiciones para un trío de órgano, saxo y batería. Pero Parker no es un compositor del siglo XXI. Su carrera se extiende a través de varias décadas desde que en 1973 formó The Music Ensemble, pasando por su proceso como músico experimental, su evolución, y sus últimas grabaciones, como Flower In a Stained-Glass Window (Centering Records, 2018), escrita en homenaje a Martin Luther King Jr. para 35 artistas entre músicos, actores y cantantes.





Foto: Joe Crocetta
Como se puede escuchar, el álbum es una versión más accesible de la música de William Parker, pero también una versión no exenta de riesgos. El sonido del blues en el órgano de Medeski va más allá de lo que le hemos escuchado antes y en los saxos de Lederer sigue viva esa rabia de Parker. Es difícil repetir o reproducir lo experimental, pero temas como "Wood Flute Song", sería otro buen ejemplo del disco, con esa percusión intensa, (aparentemente) errática, obsesiva, que Cosgrove revive tan bien aquí, patrones móviles de un avant-garde que va más allá del jazz y de la fusión, porque forma parte del espíritu y conecta directamente con el de los que escuchan. Intensidad, expresión y un virtuosismo cercano a una belleza convulsa son las señas de History Gets Ahead of the Story

Una puerta a la música de un compositor desconocido en España pero que también se puede escuchar como una obra autónoma. Pruébenla, si se atreven, sientan, disfruten y entiendan.

______________________________
* Web: jeffcosgrovemusic.com

IMPROVISANDO CON PROKOFIEV

STÉPHANE SPIRA / GIOVANNI MIRABASSI, 
Improkofiev (Jazzmax, 2020)


El saxofonista francés Stéphane Spira se une al pianista italiano establecido en París Giovanni Mirabassi para este álbum de jazz lírico y moderno llamado Improkofiev, donde exploran la influencia de la música clásica (en especial Prokofiev y Satie) en el jazz, en un álbum delicado pero lleno de ritmo. Este Spirabassi Quartet lo completan Steve Wood al bajo y Donald Kontomanou en la batería.

Pero no comienza el disco con Prokofiev sino con un original de Spira ("Ocean Dance") lleno de ritmo y delicadeza para sacar partido al cuarteto. Una versión de Carla Bley ("Lawns") va llevando el disco hacia un jazz meditativo (Spira está muy expresivo) e impresionista (bellísimo solo de Mirabassi) que evoluciona en ritmo (otro original de Spira llamado "After Rain") para encontrar el clímax en el clásico de Erik Satie "Gymnopédie nº 1", esa pieza que en su tiempo desafió las normas de la música clásica y que aún hoy se interpreta con ese temperamento rompedor... quizás porque sigue sin encajar perfectamente en la clásica ni en el jazz ni en la música ambiental como intentó definirla John Cage, pero es toda una delicia de escuchar y, estoy seguro, de tocar.

Todo este comienzo de danzas e impresionismo es una declaración de intenciones. El cuarteto mira a la música clásica con interés. Y nosotros lo escuchamos con oídos de jazz.


Serguei Prokofiev sigue siendo uno de los compositores de música culta más influyentes. Su ruptura con los cánones, a través de piezas disonantes como sus primeros conciertos a piano, han influido en toda la música posterior. En el jazz es un nombre más raro pero el saxofonista soprano Stepháne Spira le rinde un homenaje en la segunda parte de este álbum con una reinterpretación de su Concierto para violín nº 1, en una suite de tres movimientos que explora las posibilidades de este concierto a través de la estética del jazz.

De estos tres movimientos, "Improkofiev" es quizás el tema que mejor cataliza estas ideas a través de los patrones rítmicos del jazz. Este tema en concreto funciona como un quinteto de hardbop, ya que se suma el fliscornista Yoann Loustalot, con el que el saxo de Spira encuentra las armonías precisas para llegar a este sonido calmado pero lleno de alma. Los otros dos movimientos también son reinvenciones más que versiones. "NY Dream" y "No Strings Attached" retoman pasajes de Prokofiev aquí y allá, jugando con las armonías y con los ritmos, pero respetando la delicada estructura del concierto original, que comienza de una manera frágil y etérea y termina de la misma manera.

Algo más que un curioso experimento. Si no conocen a Prokofiev, no se quedarán sin entender ni sentir el disco pero si lo han estudiado, disfrutarán sin que para ello el cuarteto haya tenido que declarar la guerra a la musicalidad.


Esta es una versión a dúo (obligados por el confinamiento) de "Lawns":


____________________________
* Web: www.spirajazz.com