Mostrando entradas con la etiqueta Duke Ellington. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Duke Ellington. Mostrar todas las entradas

ELLINGTON Y BACH SE DAN LA MANO

MICHAEL ARBENZ Meets ANDY SHEPPARD, 
From Bach to Ellington - Live (2025)

Hace unas semanas hablábamos de música clásica y jazz cuando escuchamos las nuevas Recreations Tímbriques de Sergi Sirvent y David Viñolas, un dúo poco habitual formado por piano y batería. Hoy escuchamos otro dúo poco habitual (piano y saxofón) que se inspira en dos pilares fundamentales de la música: Bach y Duke Ellington, o como dice la nota de prensa, "la elegancia atemporal de Bach y la belleza lírica de Duke Ellington". El pianista Michael Arbenz y el saxofonista tenor Andy Sheppard juegan con este maravilloso material, buscando una insólita simbiosis entre el contrapunto barroco y la síncopa jazzística para conseguir algo nuevo y limpio, inspirado en estas influencias clásicas y siempre dentro de la tradición del jazz.  

Andy Sheppard es un saxofonista británico con una larga carrera detrás. Artista de ECM en sus últimas grabaciones como líder y también como sideman de Carla Bley y Steve Swallow, tiene 18 discos a su nombre y 60 como acompañante. Ha tocado con nombres importantes como Lee Morgan, Peter Erskine, Gil Evans...  Michael Arbenz es una figura fundamental en el panorama actual suizo. Fundador del trío VEIN (con su hermano Florian), ha tocado con Ron Carter, con Dave Liebman, Greg Osby... Este álbum podría considerarse una continuación de otros trabajos de Arbenz como Reflections of D (a tribute to Duke Ellington) (2023) y Classicism – A Point of View (2024), aunque no deja de ser singular en sí mismo, tanto por la frescura de los temas como por lo insólito de  la formación dual.


Dicen los musicólogos que Bach fue el primer improvisador de la Historia de la Música, y estos temas están llenos de improvisación gracias a unas partituras que dejan mucho espacio para la creatividad de los músicos, esto es evidente, pero además porque el álbum fue grabado en vivo en el Bird’s Eye Jazz Club de Basilea. Las texturas y complejidades de los dos compositores encuentran un camino aparentemente fácil en manos de estos dos músicos. Es cierto que asoman retazos de Bach muy evidentes que apelan al oyente despistado, pero hay que profundizar en la experimentación para disfrutar de la sofisticación de estos temas que son, sin embargo, fáciles de escuchar, quizás por la honestidad con que se han interpretado, ajena a esas rupturas salvajes y estériles en que muchas veces se autolesiona el jazz moderno.

El dúo nos introduce en esta singular grabación con una versión lírica y contenida de "Melancholia" de Ellington, con fraseos muy melódicos y contenidos al saxo y un piano sutil y brillante, algo que se repite en las baladas del Duque, como "African Flower". "Psalm" es una composición original de Michael Arbenz, en la que juega con esquemas barrocos de la "Cantata BWV 146".  Esta es la parte más excitante del álbum, contrafacts y juegos musicales donde se mezclan épocas y estéticas ¡con naturalidad!, como cuando Sheppard entona el "Preludio nº1 en Do Mayor BWV 846" de Bach y Arbenz construye sobre esta base su tema "When It Springs Into Being", para llegar a un clímax intenso en el piano que el saxo devuelve al plano lírico. Los dos últimos temas son de Ellington: "Reflections", balada que aquí suena poco jazzística pero igualmente bellísima, y "Warm Valley", que se aleja sensiblemente de la que grabó el Duque con su orquesta o en Money Jungle. En ese álbum la hacía a piano solo y Mingus y Roach entraban en el último minuto. Es curioso porque Ellington adoptaba una pose de concertista clásico, dándolo todo al piano, con recursos muy apasionados, y aquí Sheppard le da (con la ayuda de Arbenz al saxo) un toque quizás más jazzístico.

Una amalgama fascinante y que no dejará indiferente a ningún aficionado. Recomendable. 



Más info: www.arbenz.biz 

ELEGANCIA A TIEMPO PARCIAL

OH PEOPLE, Part Time Elegance (April Records, 2025)

Instrumentistas de una perfección casi rara en el jazz actual, brillantemente grabados, con un profundo sentido del jazz clásico, actualizados, elegantes (el título lo sugiere y es inevitable decirlo)... el quinteto danés Oh People presenta Part Time Elegance, una colección de composiciones originales que exploran influencias de todas las décadas del siglo pasado traduciendo el lenguaje del jazz clásico (desde Ellington hasta Monk) a un sonido actual y limpio, jazz moderno "con instrumentos reales que suenan reales", como escribe Jesper Løvdal en las notas del álbum, jazz sin aditivos, 

Los miembros del quinteto son Jonas Due a la trompeta y fliscorno (DR Big Band, OTOOTO), Andreas Toftemark al saxofón (premio Bent Jædig Prize), Casper Christensen a la guitarra (Nana Rashid, Jesper Lødval), Lasse Mørck al contrabajo y Henrik Holst Hansen a la batería (Kathrine Windfeld Big Band, Jeppe Zacho Quintet, Mike Stern...), cinco solistas emergentes de la escena danesa, músicos jóvenes y ya muy solicitados que se unen aquí para explorar sus más íntimas influencias musicales. 


Publicado en vinilo y CD, Part Time Elegance contiene referencias musicales a estétitcas del jazz anteriores al bebop: baladas de amor atormentado al más puro estilo años 20 ("Part Time Elegance" con su sordina y solo de contrabajo, o "Parisian Love Affair" con ese solo que nos recuerda a los saxofonistas de la orquesta de Duke Ellington), ritmos brasileños y solos deliciosos en la guitarra de Casper Christensen ("Beginnings", "Sosa"), estructuras de Monk (el intrincado bebop de "Oh!", una montaña rusa movida por el contrabajo y detenida a saltos por las armonías de los vientos en el chorus), swing juguetón al estilo Cotton Club pasado por el tamiz de un estudio del siglo XXI ("Disco Double Trouble" con esa sordina que excita los recuerdos, un walking bass de libro y un solo de guitarra brutal)...

Con una visión estética renovada y limpia del hot jazz y del bebop, solos brillantes, virtuosismos inesperados y cero nostalgia en las influencias (todo se puede renovar y por tanto no está muerto) el quinteto vive sus influencias con ese desparpajo de la juventud y mucha, mucha técnica. Recomendable. 


* Más info: https://ohpeople.bandcamp.com/album/part-time-elegance

EL ÁLBUM PÓSTUMO DE AL JARREAU

AL JARREAU & NDR BIGBAND, Ellington (ACT, 2024)

La noticia de un nuevo álbum de Al Jarreau es tan sorprendente como lo es inesperada, y no es que no estemos acostumbrados a que productores o casas discográficas dediquen su tiempo a desempolvar grabaciones inéditas para placer de los aficionados sino porque no parecía haber interés en el mercado por este cantante tan único en los últimos tiempos, de modo que es todo un acontecimiento. Recordemos que su último álbum fue lanzado en 2014, tres años antes de su muerte. Este mes, gracias al sello aleman ACT, se ha recuperado una grabación de Jarreau con la NDR Bigband.

Los temas de la grabación pertenecen a dos conciertos (uno en la sala Paradiso de Amsterdam y otro en la Opera Garnier de Montecarlo) durante una gira europea de Al Jarreau con la NDR Bigband entre octubre y diciembre de 2016. La vinculación de Jarreau con Alemania es antigua, ya que fue allí donde consiguió sus primeros reconocimientos (un premio Echo en 1975, y otro al año siguiente). Es por eso que Jörg Achim Keller, director de la NDR Bigband, le sugirió una colaboración en la que homenajearían a Duke Ellington. La respuesta fue positiva y Keller elaboró una lista de unos 100 posibles temas ellingtonianos que versionar. 

Foto: Dietmar Vogel

Y lo que nos ha quedado de aquella gira es una colección de 11 temazos en directo que incluyen imprescindibles como "Satin Doll", "Sophisticated Lady"... con un Jarreau pletórico, en la cima de su expresividad, a pesar de no estar en su mejor momento físico, volando sobre la potente base armónica de esta orquesta alemana ¡y con un repertorio del Duque!. Hace poco volvíamos a hablar de homenajes a Duke con el disco de Brian Landrus, y es que en el jazz todas las versiones son bienvenidas. Y más las de Ellington.

El disco comienza con una swingueante versión de "Drop Me Off In Harlem" donde ya se puede apreciar la comodidad con que Jarreau hace suyo el tema, su swing, su simpatía en directo... y ese final tan suyo con scat incluido. Conmovedor en "I Got it Bad (and that Ain't Good)" y brutal en "I Ain't Got Nothing but the Blues" con toda esa orquesta respaldándole. Inconmensurable en "Take The 'A' Train", con ese piano (Hans Vroomans) acompañándole (y esos vientos, más el solo de Tini Thomsen al saxo barítono). Las baladas también se prestan a sus juegos vocales, como la inmortal "Lush Life" o "Sophisticated Lady", una balada que me devuelve un momento de hace 40 años cuando cayó en mis manos, por insistencia de un amigo, su disco en directo In London, donde descubrí a Jarreau, y es ahora con otro disco en vivo donde puede despedirse de nosotros de una manera gloriosa. 

Y es que glorioso es el adjetivo para esta grabación que aúna la experiencia y la sabiduría vocal de un cantante con más de 50 años de carrera donde ha pasado por el jazz, el pop, el r&b... demostrando que podía hacer con su voz lo que quisiera. 

El disco está disponible en el sello alemán ACT, pero nosotros hemos rescatado estos vídeos de los ensayos de aquella gira de 2016. Que ustedes los disfruten.

 




* Más info: www.actmusic.com/en/ellington/ACT-9060 

JUAN TIZOL, GRANDE ENTRE LOS GRANDES

ENRIC PEIDRO, Tizol's Delicatessen (Snibor, 2024)

Para empezar, debería decir que me encanta volver a escuchar a Enric Peidro en una formación más íntima como es un cuarteto después de grabaciones a quinteto u octeto con su Swingtet. En esta ocasión se acompaña solo de Richard Busiakiewicz y Thilo Wagner (dos curtidos pianistas que se alternan en las grabaciones de este álbum), Queralt Camps en el contrabajo y Guillaume Nouaux a la batería, un combo internacional que encaja a la perfección en el canon del jazz clásico que le gusta a Peidro.

Juan Tizol Martínez nació en Vega Baja (Puerto Rico) en enero de 1900. En 1920 se marchó a Washington con una banda que tocaba en las películas mudas. Posteriormente se unió a pequeños grupos de jazz hasta recabar en la Orquesta de Duke Ellington en 1929. Este álbum, sustitulado The Musical Legacy of Juan Tizol Vol. 1 es un homenaje tardío pero merecido a este portorriqueño que fue un gran músico y un gran compositor en la época de Los Grandes del Jazz. Esta circunstancia, que nos ha dejado temazos inolvidables, fue, quizás, un handicap que le mantuvo a la sombra de otros nombres. El ejemplo más claro de esto es "Caravan", un clásico imprescindible que Tizol compuso para Ellington en 1936 y que aún hoy se interpreta regularmente. La mayoría de nosotros recordamos las versiones de Dizzy, de Monk, de Dee Dee Bridgewater o incluso de la de Hiromi... pero el nombre de Tizol queda siempre en un segundo plano. 

Enric Peidro recupera el nombre de este enorme compositor y lo trae al siglo XXI con un sonido impecable y arreglos que se amoldan al saxo tenor y al cuarteto sin perder la esencia de estas melodías que, dicho de paso, soportan el paso del tiempo sin perder brillo. Pongamos, por ejemplo, ese aire exótico y caribeño de "Zambu", que Peidro lleva a un plano casi sentimental con su tenor, o el bolero mambo "Moon Over Cuba", que supera en ritmo y brillantez al original. Es cierto que Tizol no componía para trombón (su instrumento) sino para orquesta, pero es una maravilla comprobar cómo Peidro ha transportado todo este material a la inmediatez del cuarteto. Tanto la sección rítmica (genial en "Jubilesta") como los pianistas (especialmente enorme Busiakiewicz en "Rainbow") son compañeros perfectos para este juego donde mambo, son cubano y cha cha cha vuelan hacia el swing y vuelven.

El saxofonista alicantino Enric Peidro es, desde hace años, un nombre imprescindible en el revival del jazz clásico, explorando los ritmos de baile de la primera mitad del siglo pasado y exportando su sonido más allá de nuestras fronteras. Con casi veinte discos a su nombre, Peidro dedica este homenaje a Tizol recuperando su obra como compositor, muy dispersa, tras un largo proceso de investigación en bibliotecas y archivos de diferentes países con la ayuda del profesor emérito dela universidad de Nueva York y biógrafo de Tizol Basilio Serrano. La gira de presentación comenzará en enero de 2025 coincidiendo con el 125º aniversario del nacimiento de Tizol. Cabe destacar que, en este primer volumen, se incluyen piezas que nunca antes habían sido grabadas, y seguirá un segundo volumen que promete también ser muy interesante. 




 

UN TRIBUTO A DUKE (y también a BILLY)

BRIAN LANDRUS plays Ellington & Strayhorn
(Palmetto Records, 2024)
No nos cansamos. Las versiones y los homenajes a Duke Ellington y al que fue su acólito (y el compositor de algunos de sus mayores éxitos), Billy Strayhorn, siempre son bien recibidos. El saxofonista Brian Landrus es el responsable del último que nos ha llegado, aunque decir saxofonista es quedarse corto porque Landrus toca el saxo barítono, el saxo bajo, el clarinete bajo, la flauta baja... Como se ve, además de otras flautas y del clarinete contraalto, todos son instrumentos de viento de registro bajo o muy bajo, algo que incide directamente en la interpretación de los temas y que les dota de un sonido melancólico y, al mismo tiempo, profundo. Pongamos por ejemplo la seductora melodía de "Chelsea Bridge", que aquí, tocada en escalas más bajas, toma un especial dramatismo que apela directamente a la sensibilidad del oyente (sin olvidar el bajo acústico de Jay Anderson, un motor perfecto para esto que describimos). 

Landrus hace un repaso al repertorio ellingtoniano apelando a la lírica y explorado casi exclusivamente baladas (¡esa "Lotus Blossom"!), que adapta a sus registros con naturalidad, protagonizando los temas con una voz muy personal y distinguible ("Sophisticated Lady" suena tremenda sin acompañamiento). Solo en algunos temas como "Daydream" o "Isfahan", cede protagonismo a la guitarra de Dave Stryker, que dota los temas de un aire fresco y de un sonido muy directo. Es difícil elegir un tema entre tanta joya recuperada y re-inventada, pero nos quedaríamos con la breve y divertida "The Telecasters", más acelerada y juguetona que la de Duke. No todo va a ser serio.




Brian Landrus es un músico doctorado en composición en la Ruters University. Reside en Brooklyn y aparece regularmente en las listas de Downbeat JazzTimes. Como líder ha grabado una docena de álbumes, en los que explora, sin limitaciones, las tímbricas de casi todos los instrumentos de viento. Ha tocado con una lista interminable de grandes nombres del jazz (Fred Hersch, Maria Schneider Orchestra, Gil Evans Orchestra, Esperanza Spalding, Jerry Bergonzi, Conrad Herwig, Ravi Coltrane, Danilo Perez, Joey Defrancesco, Jason Palmer...). Es profesor asociado de Composición de Jazz en el Berklee College of Music, y en este álbum, donde no compone, ha realizado los arreglos para casi todos los temas. 




* Web oficial: brianlandrus.com

* Fotografía de Michael Jackson.


AQUELLOS TIEMPOS DE HODGES CON DUKE

OWEN BRODER, Hodges: Front and Center, Vol. 2 
(Outside in Music, 2024)

Nos vuelve a sorprender el lenguaje clásico, limpio y perfeccionista de Owen Broder, un saxofonista que ya nos sedujo con su primer álbum homenaje a Johnny Hodges titulado Front and Center, Vol. 1, y que ahora vuelve con un nuevo volumen, en el que explora aquellos maravillosos años en los que Hodges participó en la orquesta de Duke Ellington conformando una de las simbiosis más celebradas de la Historia del Jazz.

En este segundo volumen vuelve a grabar en quinteto con el trompetista Riley Mulherkar (The Westerlies, Dave Douglas), la pianista Carmen Staaf (Dee Dee Bridgewater, Allison Miller), el bajista Barry Stephenson III (Jon Batiste, Jamison Ross), y el baterista Bryan Carter (Wynton Marsalis, McCoy Tyner).  Broder toca los saxos alto y barítono en este ejercicio de nostalgia que recorre temas de la época ellingtoniana de Hodges, tanto en la orquesta como algunos temas de su participación en grupos de menor tamaño.

Tema a tema, Broder hace suyo el estilo de Hodges, su timbre y su tonalidad, su descaro a la hora de hacer ese swing atemporal que sonaba en su saxo alto ("Back Beat"), su estilo melódico ("Wabash Blues") y su manera de hacer swing con un sentido lírico que fluye por encima de lo meramente rítmico. Pero lo que diferencia este álbum de la primera entrega es que pone el foco en las composiciones de Johnny Hodges. Aquí cuatro de los ocho temas están compuestos por Hodges, con su particular gusto por el blues, los riffs... Los temas son "Back Beat" y "Shady Side", dos temas que aparecieron en Gerry Mulligan Meets Johnny Hodges (1960), temas en los que Broder hace un doble homenaje tocando el saxo barítono; "Big Smack" (compuesto por Hodges y Ben Webster) y "Used To Be Duke", escrito por Hodges durante su ausencia de cinco años de la orquesta de Duke pero publicado en 1956, tras su retorno.

Foto: Adrien H. Tillman

Un disco para disfrutar, no tanto de la nostalgia como de la (feliz) idea de que el jazz de Duke y de Hodges no ha muerto. Tanto si este Front and Center, Vol. 2 nos arrastra a lo profundo de nuestra discoteca personal a buscar algún disco de la Duke Ellington Orchestra donde aparezca Hodges como si nos quedamos escuchando a Owen Broder, la diversión está asegurada. 



* Web: www.owenbroder.com

* Outside in Music: www.outsideinmusic.com

HOMENAJE A JOHNNY HODGES (VOL. 1)

OWEN BRODER, Hodges: Front and Center, Vol. 1 
(Outside In Music, 2022)

La sombra de Johnny Hodges es alargada. Su forma de tocar es distinguible, además de elegante y excitante al mismo tiempo. Dice la leyenda que este alto de la orquesta de Duke Ellington tocó delante de Sidney Bechet con 14 años y que, cuando se mudó a Nueva York con 17, ya se había hecho un nombre en Massachusetts y otros lugares de su Boston natal. Cincuenta años después de su desaparición, el saxofonista Owen Broder publica Hodges: Front and Center, Vol. 1, un álbum con nueve temas que siguen en la mente de todos los aficionados y lo hace reinterpretando (toca el alto y el barítono) la forma de tocar de Hodges, su lenguaje claro, dando importancia a las melodías, su vibrato... Lo primero que deberíamos destacar es el respeto por las composiciones originales. Broder no ha alterado los temas pero sí ha incluido inteligentes arreglos que hacen más profundos los temas, cambios sutiles que acercan a oídos del siglo XXI estos temas grabados hace seis décadas. 


Owen Broder es un saxofonista de Nueva York que publicó su primer álbum como líder en 2018 (Heritage), un disco donde exploraba el folklore apalache, el blues más primitivo, blue grass, espirituales... Es profesor de saxofón en la Pacific University e imparte clases de Teoría del Jazz y de Arreglos de Jazz en la Portland State University. En este disco, viene con un quinteto del que debemos destacar, en primer lugar, al trompetista Riley Mulherkar (The Westerlies, Gil Evans Project), con quien el saxo dialoga de una manera brillante y clásica en algunos temas (¡"Viscount"!). En la formación están también Carmen Staaf, (pianista de Dee Dee Bridgewater), el bajista Barry Stephenson (Jon Batiste, Stay Human, Jamison Ross) y el baterista Bryan Carter

Broder afirma que conoció la música de Hodges cuando aún estaba en el insittuto en Jacksonville, Florida. Naturalmente, comenzó tocando los temas de Hodges en la orquesta de Duke Ellington (donde tantas veces se discutió al saxofonista su liderazgo) para luego encontrarse con el Hodges más pleno en sus discos como líder, especialmente en dos discos muy significativos: Back to Back y Side by Side, ambos con Hodges y Ellington como líderes y ambos de 1959.

Hodges y Broder, a 60 años de distancia

Pero este álbum no es solo un experimento nostálgico. Es una restauración cariñosa y hábil de unos clásicos que hemos escuchado tantas veces y que siguen vivos. El disco comienza con el swing excitante de "Royal Garden Blues", una declaración de intenciones (estaba originalmente en Back to Back) que marca la tónica del disco: elegancia y respeto. Hay en el repertorio clásicos memorables, como "118 Carrots for the Rabbitt" (rabbitt era el apodo de Hodges) o "I'm Gonna Sit Right and Write Myself a Letter"; la inconmensuable "Ballad for the Very Sad and Very Tired Lotus Eaters", que suena aquí con una lírica distinta, profunda, conmovedora, en el saxo barítono; y, por supuesto, está "Take the 'A' Train", con un espectacular arreglo que juega sutilmente con la melodía todo el tiempo y que se guarda la melodía principal y archiconocida para los últimos compases.



________________________________

* Más info: www.owenbroder.com


LA ÍNTIMA EXUBERANCIA DE DUKE ELLINGTON

BLOOM/FUNKHOUSER DUO, Exuberant Ellingtonia: Flute & Piano Sessions (Americas Musicworks, 2022)

Nos ha llegado uno de esos discos que sabemos que son joyas únicas antes de escucharlos. Exuberant Ellingtonia: Flute & Piano Sessions es un trabajo que explora la música de Duke Ellington de una manera íntima, con el sonido desnudo y, a la vez, tan elocuente de flauta y piano. Los responsables son dos músicos veteranos: el pianista John Funkhouser (Joe Lovano, Luciana Souza, Mark Walker) y el flautista Peter H. Bloom (FiLmprov Ensemble, The Modernistics). Ambos llevan una buena cantidad de años tocando juntos, entre otros proyectos, en la Aardvark Jazz Orchestra de Mark Harvey


El álbum no solo repasa clásicos de Ellington archiconocidos ("Prelude to a Kiss", "Sophisticated Lady", "Isfahan" o "In A Sentimental Mood") y sus inevitables temas bandera ("Caravan" de Juan Tizol, "Take The 'A' Train" o "Chelsea Bridge" de Billy Strayhorn) sino también rarezas menos habituales en las recopilaciones y homenajes a Ellington, como "I Let a Song Go Out of My Heart", una de las melodías más deliciosas del Duque, que apareció en 1938 como cara B de "The Gal from Joe's"; o el temazo "This Ain't What The Used To Be", una melodía que no fue compuesta por Duke Ellington pero que formó parte de su repertorio en 1941, cuando estaba en huelga contra la American Society of Composers, Authors and Publishers y no podía tocar sus propios temas en la radio. Por suerte, tenía donde elegir, y utilizaba temas escritos por Billy Strayhorn o por su hjjo, Mercer Ellington, que escribió este  "This Ain't What The Used To Be", entre otros temas.

Un repertorio singular, en versiones singulares e íntimas que exploran también la tímbrica de ambos instrumentos y su interacción, así como los límites del jazz, límites que la música del Duque sobrepasaba a menudo. 

Les dejo disfrutando de esta versión llena de blues de "I'm Beginning to See the Light", escrito por Ellington, Johnny Hodges y Harry James.



Y de regalo "This Ain't What The Used To Be".



_______________________________

UN TRIBUTO A DUKE

THE MARK MASTERS ENSEMBLE feat. ART BARON, 
Masters & Baron Meet Blanton & Webster (Capri, 2021)

Se suele decir que el instrumento de Duke Ellington era la orquesta. Lo cierto es solía componer más para los músicos que para los instrumentos. Ese conocimiento de los miembros de la orquesta dio alma a sus formaciones y ha contribuido a que dejara una huella en la Historia del Jazz difícilmente superable, tanto en su aportación como compositor (se calculan casi 3000 partituras) como en la de director, dotando a la orquesta de jazz de la tímbrica y el color que la hacen identificable, tanto es así que su música suena casi a cliché. ¿Qué más se puede decir de un artista que estuvo en el Renacimiento de Harlem y seguía triunfando cuando Bruce Lee se convirtió en estrella? Que ojalá hubiéramos estado allí.

Art Baron
Quien sí tuvo la suerte de estar allí fue el trombonista Art Baron, que tocó en la orquesta de Ellington en 1973. Por desgracia, el Duque murió ese año. Pero la experiencia debió valer la pena. Este año ha vuelto a grabar la música del Duque dentro de uno los proyectos de Mark Masters, compositor y arreglista que lleva unos años devolviendo a la vida los songbooks de relevantes músicos americanos (Alec Wilder, Lee Konitz, Clifford Brown...), algunos en colaboración con el American Jazz Institute.

El proyecto en cuestión se llama Masters & Baron Meet Blanton & Webster. ¿Por qué Blanton y Webster? Como escribí más arriba, Ellington solía escribir pensando en qué músicos interpretaban su música y la época que va de 1940 a 1942 fue una de las más creativas y brillantes en su orquesta, entre otras cosas, por la presencia del tenor Ben Webster (que luego comenzaría a rivalizar con Johnny Hodges) y de Jimmy Blanton, un hombre que debería recordarse tanto como el de Webster porque su uso melódico del contrabajo demostró que se podía convertir en un instrumento solista, un punto de inflexión en el jazz que merece recordarse.

Jimmy Blanton

De esa época Blanton-Webster en la orquesta de Ellington, Mark Masters ha grabado en este disco una selección de temas reinterpretados con una visión contemporánea pero también respetuosa y llena de swing de 8 composiciones de Ellington y 3 de Billy Strayhorn entre las que está, por supuesto, el ineludible tema emblema de la orquesta, "Take The 'A' Train". También podemos escuchar el estándar "Perdido" de Juan Tizol

Mark Masters

Aparte de Masters como director y Art Baron como trombón solista, podemos oír en el disco a Tim Hagans como trompeta solista y un ensemble que reúne a cuatro saxofones (Kirsten Edkins Jerry Pinter alternándose las partes de Webster, Danny House en el alto y el clarinete, y Adam Schroeder en el barítono); tres trompetistas más (Scott Englebright, Les Lovitt y Ron Stout); dos trombonistas aparte de Baron (Les Benedict y Dave Woodley), el bajista Bruce Lett; interpretando a Blanton, y el baterista Mark Ferber.

"Todas las épocas de Ellington me interesan", comenta Masters. “Pero la Blanton-Webster Band representa un período de tiempo realmente notable. A Jimmie Blanton se le atribuye haber revolucionado el papel del bajo en la orquesta de jazz, convirtiéndolo en un contribuyente melódico en lugar de simplemente mantener el tiempo y establecer la armonía básica. Y Ben Webster era simplemente un gigante. Dio la casualidad de que los dos estaban en la banda al mismo tiempo, y luego agregas todas las grandes composiciones de Ellington y Strayhorn a eso." 

Por si les apetece una buena dosis de Duke Ellington con buenos arreglos y un sonido actual y brillante.


______________________

* Web oficial: www.markmastersmusic.com

LEGADO, TÉCNICA Y ALMA

TRINEICE ROBINSON, All or Nothing (4RM Music, 2021)

Pocas vocalistas nos devuelven ese sabor del jazz clásico que nos emocionó y nos enganchó a esta música. La voz de Trineice Robinson tiene ese color que nos lleva a rebuscar en nuestra discoteca discos de la Época Dorada, discos que teníamos olvidados, pendientes de las novedades. A este tono clásico se suma su experiencia en el soul y en el gospel, que aportan ese alma en la voz que hace que cada tema resulte conmovedor. 

Con una consolidada carrera como cantante y pedagoga,  Dr. Trineice Robinson es profesora de canto en estilos tan variados como jazz, gospel, R&B, blues... entre otros lugares, en la Universidad de Princeton, donde imparte canto de jazz, y ha creado Soul Ingredients®, un método de enseñanza para desarrollar el potencial de los alumnos tomando sus experiencias personales, influencias musicales y modelos para alcanzar la máxima expresión. Además, actúa en vivo regularmente. Así, su postergado disco de debut le llega a los cuarenta años, después de varias décadas habiendo dedicado su vida a la música negra. 

En All or Nothing, grabado entre el 17 y el 19 de diciembre de 2018 y que aparece ahora, en agosto de 2021, llega acompañada de un combo all stars con los que ya había colaborado en escenarios o la docencia, un grupo el que podemos escuchar al saxofonista Don Braden, el pianista Cyrus Chestnut, el bajista Kenny Davis y el baterista Vince Ector. También, en algunos temas, aparecen Phil Orr al piano, el guitarrista Joe “Stretch” Vinson, el percusionista Kahlil Kwame Bell y una sección de viento (Ian Kaufman, John Meko Nils Mossblad). Con todo este potencial, nos encontramos con un repertorio de standards (y temas originales) que demuestran que su voz y su manera de usarla encajan en cualquier categoría que se nos pueda ocurrir. 

Entre los temas clásicos, rindiendo un sentido homenaje al legado, como parte de la filosofía de su carrera, escuchamos "All or Nothing", que abre el disco con contundentes arreglos de Don Braden que contrastan con el fraseo de la voz; "Footprints" de Wayne Shorter, con letra de Nandita Rao; una versión íntima de piano y voz de "Come Sunday" (Ellington); "The Very Thought of You", que es casi un dúo saxo/voz, y que tiene como introducción "If This Is Love", original de la cantante. Una buena selección de clásicos que culmina cuando Trineice Robinson pone voz a Thelonius Monk en "You Know Who (I Mean You)".


Todo este legado de jazz, pasado por el tamiz de la voz de Trineice Robinson y su filosofía basada en conceptos como sing your soul y music your story, se eleva a otro nivel cuando toca el soul, presente en el disco en dos temas: un  sentido tributo a Marvin Gaye en "What's Goin On" (con un intenso solo de Cyrus Chesnut) y otro algo más alegre en "La Costa" de Natalie Cole (con Phil Orr al piano). Como conclusión, el álbum termina con un tema gospel arrollador que culmina en un solo a cargo de su hijo, un joven cantante de 10 años llamado Lindsay Martin, Jr. Así es, en resumen, el disco de debut de Trineice Robinson, legado, técnica y alma en la vez. 

___________________________

* Web: drtrineice.com

* Fotos: Allison V. Brown.

STANDARDS A DOS VOCES

ENRIQUE OLIVER & JAUME LLOMBART feat. Félix Rossy 
Everything I Love (Underpool, 2020)

Si hay algo que no nos deja de gustar nunca a los aficionados al jazz, eso es escuchar versiones de standards. El disco que suena hoy en mi auriculares es una delicia: una colección de standards grabados a dúo por el saxofonista tenor Enrique Oliver y el guitarrista Jaume Llombart. Lo que a priori se puede entender como una reducción drástica resulta una sublimación de los sonidos originales, destilados con inspiración a su esencia más limpia, quizás más bella. 

Everything I Love es eso, todos los clásicos que estos dos músicos aman. Han rescatado temas de Hoagy Carmichael, Jimmy Van Heusen... Cole Porter y Billy Strayhorn... para hacerlos suyos de una manera muy íntima, sin apoyo de sección rítmica. Así, en los pasajes que Enrique Oliver ejerce de solista, Llombart busca el acompañamiento armónico con las seis cuerdas, mientras que, cuando es él el solista, un solista muy colorido e inspirado, por cierto, la cosa se complica, y ahí es donde Oliver demuestra por qué es un referente en el tenor en España.
Ambos se suceden en el papel de solista o de acompañante con la fluidez de una conversación entre amigos, que es lo que se supone que es este experimento (palabra que no me gusta demasiado) y que refuerza la idea de que el jazz nace de las ideas, de los músicos, más que de los medios o del montaje. Solo dos músicos son capaces de convertir "But Beautiful" de Jimmy Van Heusen en una delicada balada con cierto aire brasileño, "Lush Life" (Strayhorn) en un canto lleno de sentimiento o "Tangerine" (Schertzinger) en una fiesta. 

Un disco con una propuesta original, dos músicos con mucho peso y una colección de standards que vale la pena mirar a través de su óptica particular


_________________________________
* Web: www.underpool.org


UN CANTO A LA HERMANDAD

XIMO TÉBAR, A-Free-Kan Jazz Dance Big Band (Omix, 2019)

Pionero en muchos sentidos, formado en Valencia y Nueva York, investigador constante... el guitarrista y compositor Ximo Tébar  ha explorado a lo largo de su enorme carrera el bop, el flamenco, el funk, el impresionismo de Satie, los ritmos latinos y la música negra en general. Su estilo personal y su eclecticismo explotan en su último álbum como un gran fin de fiesta (es un decir porque parece tener cuerda para mucho) en el que pone toda la carne el asador: big band, bailarines y cantantes traídos de distintos puntos del planeta, entre los que se incluye Vinx (Cassandra Wilson, Sting, Herbie Hancock).

Pero el proyecto va más allá del álbum. Un gran espectáculo con 30 personas sobre el escenario (entre músicos y bailarines) celebra la raíz africana del jazz. Lo podemos ver en el DVD que acompaña al disco. Un setlist heterogéneo reclama este vínculo entre la tradición africana y la exploración implícita en la esencia del jazz, una idea que nació hace diez años en el IVAM, de donde surgió una "orquesta de jazz interétnico residente del museo". Retomada para celebrar en Alginet el Día Internacional del Jazz de 2019, Ximo Tébar decidió grabar el concierto en audio y vídeo para inmortalizar lo que define como "un canto a la hermandad".



Entre los temas, himnos del African pop como "Pata Pata" de Miriam Makeba, versiones de standards como "Summertime" o "Peter Gunn" (qué potente versión y qué bien traída al contexto de este proyecto), temas que, de repente, reciben un acercamiento a las raíces africanas, y también hitos de la carrera de Tébar, como su visión de "Footprints" (Wayne Shorter), que aquí toma una nueva dimensión, más profunda y racial, algo que, por otro lado, ya buscaba Tébar en su A Jazzy World Christmas de 2010.


Mención especial merecen los standards presentes en el disco. Como "Caravan Nazarí", donde las armonías orientalizantes de Ellington reciben una vuelta de tuerca con aires árabes más auténticos. Los arreglos los fusionan con ritmos africanos con un resultado excitante y sin perder de vista las posibilidades de tener detrás una big band. Los solistas tienen también un papel destacado en este tema. David Pastor hace un poderoso solo a la trompeta que construye de una manera original y rabiosa, casi racial. 

El otro estándar más que recomendable es "Con Alma". El tema de Dizzy Gillespie, que ya aparecía en el anterior trabajo de Tébar, Con Alma & United (Omix, 2018). Anunciado en el libreto como "pseudo-bulería", mezcla ritmos de aquí y allá con un resultado inesperado pero coherente. Por destacar, el mejor solo de Ximo Tébar y, aparte de la guitarra, la percusión (y, dentro de la gran sección rítmica, a Nathaniel Townsley). Si Dizzy llegó a África a través de Cuba, este es el tema que justificaría todo el proyecto: las múltiples y complejas relaciones del jazz con sus raíces nos devuelven, con A-Free-Kan Jazz Dance Big Band, una mirada nueva y personal a estos vínculos, un acercamiento necesario  y que sirve, además, para reafirmar una carrera, la de Ximo Tébar, como la de un músico y un investigador incansable. Que no pare el jazz.

Algunos temas del disco fueron grabados en vivo en el LXIV Festival de Jazz de Albacete y del Día Internacional del Jazz de Alginet. Que ustedes lo disfruten.


El personal del disco es el siguiente: 
Ximo Tébar, guitarra, arreglos y director; 
Baterías: Héctor Gómez, Nathaniel Townsley, Vicente Climent, Donald Edwards.
Bajos: Xavi Alaman, Nacho Mañó, Luis llario.
Piano: Mariano Díaz
Piano/órgano/teclados: Will Martz.
Saxos: José Luis Granell, Víctor Jiménez, Roque Martínez, Pepe Calatayud, Javi Forner, Lara Canet, Carmen Calatayud, Mari Cruz Lozano, Aure Company, Jaime Pérez.
Trompetas: David Pastor, Juan Luis Crespo, Ángel Girón, Lorenzo Atencia, Ferrán López, Voro López, Richar Aguado.
Trombones: Ferrán Verdú, Israel Soriano, Frank Liza, Dimas Rubio, Salva Sánchez, Aron Beltrán.
Flauta: Andrés Belmonte.
Cello: Matthieu Saglio.
Voces: Vinx, Kwamy Mensah.
Percusión y coros: David Gadea, Mortalla Gueye, Dauda, Ibu, Aboo Zeze, Samuel, Harol Martínez.
Bailarines y coros: Mohammed Senne, Adama Dieng, Diakhere Samb, Julie Abitol, Magat Sene, Adji, Moussa.

__________________________________
* Más info: www.afreekanjazz.com

DAMAS, DAMITAS... Y ALGÚN VAGABUNDO

Un podcast de Luis Escalante sobre el jazz vocal

Hoy tenemos el placer de presentar una nueva sección dentro de Jazz, ese ruido, un podcast en el que podrán escuchar el nuevo programa de Luis Escalante:

Damas, Damitas 
y Algún Vagabundo 

Cada episodio será una aventura que explorará el extenso universo del jazz vocal, centrado, en especial, en las voces femeninas... pero con algún crooner de por medio.


Para el blog es un honor y para los aficionados una oportunidad de conocer (o recordar) grandes temas, grandes intérpretes y muchas curiosidades... Cada semana aparecerá un nuevo episodio en la pestaña Podcast. Que ustedes lo disfruten.

Ahí va el primer episodio:



En esta entrega podrán escuchar:

01 - Autumn in New York - Billie Holiday
02 - Getting some fun out of life - Madeleine Peyroux
03 - It's alright with me - Frank Sinatra
04 - Alexander's Ragtime Band - Bessie Smith
05 - Louisiana fairy tale - Terry Blaine
06 - We're gonna make it - B.B.King & Irma Thomas
07 - You go to my head - Cassandra Wilson
08 - It don't mean a thing if it ain't got that swing - Ivie Anderson & Duke Ellington Orchestra
09 - Surrey with the fringe on top - Jacqui Naylor
10 - The long and winding road - Ray Charles & Count Basie Orch.
11 - Nostalgia in Times Square - Charles Mingus Big Band

_________________
Luis Escalante es un gran divulgador del jazz. Creador del longevo programa de radio La odisea de la música afroamericana, es autor también de dos libros de investigación sobre los orígenes y el desarrollo del jazz, así como de las músicas que le dieron origen y las que nacieron a partir de él. 

https://www.amazon.es/hace-m%C3%BAsica-andar-swing-ebook/dp/B007O06XFU/ref=as_sl_pc_tf_til?tag=jazeserui0f-21&linkCode=w00&linkId=80bc089cb8ef0d9ec7fe895028b0d011&creativeASIN=B007O06XFU


















JAZZ ENTRE LA BELLEZA Y EL CAOS

MOSTLY OTHER PEOPLE DO THE KILLING, 
Paint (Hot Cup Records, 2017)


Nos llega el último disco del prolífico grupo de Nueva York que todo el mundo conoce por la más manejable abreviatura de MOPDtK, un cuarteto que ahora aparece reducido a trío, con el bajista Moppa Elliott, el preciso baterista Kevin Shea (ambos miembros fundadores del cuarteto original) y, al piano, el versátil Ron Stabinsky, un músico igualmente productivo e imaginativo que se unió a la formación en 2014, en el disco Blue.  


Paint es una ciudad de Pensilvania que sirve para dar título al álbum y, jugando con el significado del nombre y continuando la metáfora, Moppa Elliott va tomando prestados los nombres de otras ciudades del estado cuyo topónimo incluye algún color para los títulos de sus temas y así construir una colección temática, una especie de lista obsesiva, como la de algún asesino en serie, como si fueran pistas para un detective no muy avispado... "Yellowhouse", "Orangeville", "Black Horse"... hasta siete composiciones originales más una de Duke Ellington, "Blue Goose", que, fuera o no una referencia a esa ciudad de Pensilvania, ha acabado formando parte de este álbum. 


En algún lugar leí que algún periodista los había apodado La banda terrorista del bebop, un título que cuadra muy bien con la estética que se presenta en este nuevo trabajo donde el grupo juega a un lado y a otro de la frontera que separa el bop del caos. Siempre experimentando y sin miedo a las etiquetas, MOPDtK se atreven, por ejemplo, a hacer un disco como Loafer's Hollow (publicado también en 2017) con composiciones originales que parecen sacadas de la Era del Swing, o, como su nuevo Paint, un álbum a primera vista mainstream con piezas de corte tan clásico que parecen traídas del pasado. Como es habitual y sus aficionados esperan, el grupo mantiene su habilidad para cruzar esa Línea del Caos en el momento oportuno para convertir cualquiera de estos temas en jazz moderno, atonal y libre hasta lo imposible. Ocurre en "Orangeville", donde el solo de piano se rompe y vuelve a recomponerse casi sin sentido, o en "Black Horse", por ejemplo, un tema de espíritu bebop en el que Stabinsky muestra una agresividad brillante en el ataque al piano, o en "Plum Run".

Por ahí se dice que el jazz moderno debe estar reñido con la belleza, el canon o la perfección, pero encontramos en este disco momentos de inestimable belleza que el grupo asume sin vergüenza: cuando Elliott toca con el arco en "Blue Goose" o el blues final "Whitehall", que tiene un comienzo delicioso y placentero que acaba cargándose de energía, o el tema para piano "Golden Hill", de una emoción casi excesiva...


En palabras de Elliott, "en lugar configurarse en un estilo o periodo histórico, MOPDtK fusiona todo el espectro del jazz y las diversas formas de música improvisada, engendrando una mezcla única e inconsútil de super-jass".

Lo cierto es que la libertad del formato de trío permite al grupo momentos de improvisación colectiva sin obligarle a excentricidades más notorias como las de sus primeros álbumes. Esto dicen que es una filosofía, no una estética. No entraré en eso. Me quedo con la energía y el inestimable interplay de estos tres músicos y su visión libre y lenitiva del bop.

___________________
* MOPDtK en la web de Hot Cup Records: www.hotcuprecords.com

* Web de Moppa Elliott: www.moppaelliott.com

EL JAZZ EN PLAYBOY

Jazz contra las represiones, la intolerancia y la segregación

Hugh Hefner es conocido en todo el mundo como el creador de Playboy y el único tío del mundo occidental capaz de vivir con varias novias a la vez. Sin embargo, si uno profundiza en la historia de su vida, se encuentra con un personaje que no sólo desafió la hipocresía de la sociedad biempensante americana sino que contribuyó a la lucha por los derechos civiles, entre otras batallas.


Hef, como le llamaban los amigos, estudió psicología y esto le sirvió para conseguir entrar en las mentes masculinas de los puritanos americanos con una revista que, más que romper moldes, los creó. Tras investigar, durante un curso de postgrado, con un ensayo comparativo de las leyes sobre conducta sexual en Estados Unidos, comenzó a comprender lo absurdo de las represiones y de los tabúes. Si se aplicaban aquellas leyes, manifestó, la mitad de los americanos estarían en la cárcel. Es evidente que América, en los años 50 del siglo XX, no estaba preparada para los desnudos que aparecían en su revista, pero Hefner es un gran creador de paradojas

Hefner comenzó a trabajar en su revista por las noches, mientras por las mañanas escribía para una publicación infantil. La revista, que en un principio se iba a llamar Stag Party (algo así como Fiesta de Solteros) no iba a ser sólo una revista de fotografías. Una de las bazas de Playboy eran sus entrevistas. Alex Haley (el autor de la novela Raíces) realizó la primera entrevista, una sección que se convirtió en fija. Fue a Miles Davis. Después, entrevistaría, entre otros, a Malcom X y a Martin Luther King, entre otros. Pero Hefner también impulsó en sus páginas la buena literatura. Publicó por entregas, por ejemplo, la rompedora Farenheit 451 de Ray Bradbury, que nadie quería publicar. También publicaron en sus páginas relatos de grandes como Ian Fleming o John Updike.

Las portadas, al principio, no incluían desnudos, y las páginas centrales correspondían a fotografías compradas a agencias, pero el espíritu era el mismo de las décadas siguientes: aunar periodismo de opinión con imágenes femeninas que suscitaran opiniones unánimes de los lectores, chicas no profesionales que hicieran pensar en "la chica de al lado". Dos maneras de pensar que pueden parecer una unión paradójica pero que invitan a pensar en que, superadas las inhibiciones impuestas, ni los tabúes ni los prejuicios tienen sentido

Es por esto por lo que hoy he pensado en escribir sobre este visionario, tras volver a ver el documental Hugh Hefner, playboy, activista y rebelde de Telefilm Canada, aprovechando que este blog es un foro para hablar de jazz y porque Hefner amaba el jazz y porque el jazz fue y sigue siendo un arma para luchar contra lo que fue la segregación racial hasta los 60 y hoy sigue siendo una velada discriminación. 

No sólo las Music Polls de Playboy (originalmente orientadas hacia el jazz) justifican la presencia de Hugh Hefner en el blog. De su filosofía vital, rompedora con los esquemas represores de la ética puritana del American Way of Life (aún a costa del feminismo) destaca su lucha contra la segregación racial, una lucha llevada a cabo con naturalidad, sin salidas de tono, con el simple gesto de tener amigos sin importar la raza y mostrarlo en público, en especial en su programa de televisión Playboy's Penthouse, donde hacía de sofisticado anfitrión para charlar y escuchar música, con invitados como actores, cómicos ¡y músicos de jazz! La sociedad americana no estaba preparada para algo tan rotundo como ver en el mismo plató a blancos y negros charlando con naturalidad.

Dizzy en Playboy's Penthouse

Amigo de Tony Bennet, Buddy Rich, Sammy Davis Jr. y otros músicos de jazz, Hefner promovió la integración con estos programas donde aparecían, entrevistados, charlando o tocando grandes como Dizzy Gillespie, Buddy Rich, Larry Adler... e incluso incluso algo tan controvertido para los reaccionarios como grupos mixtos, sin discriminación racial, como Lambert, Hendricks & Ross. Todos estos músicos aparecen en el documental citado y que he insertado al final de este artículo.
Muchos negros vimos [en aquel programa] a artistas negros que nunca habíamos visto. (Dick Gregory, escritor, cómico y activista)


Esto no ocurría en ningún otro programa de la televisión americana. No había prejuicios raciales y esto incordiaba a las mentes reaccionarias de la sociedad americana, tanto que el programa no se emitía en el Sur. América aún iba a tardar muchos años en salir a la calle a luchar por los derechos civiles. El programa tuvo continuación en los 60 con Playboy After Dark. Del mismo modo, los clubes Playboy franquiciados admitían clientes blancos y de color, algo inusual en los 60. Cuando la franquicia de Nueva Orleáns quebrantó esta norma aduciendo que la ley de Louisiana prohibía la entrada de negros en los locales de espectáculos, Hefner recompró los derechos del club y desafió las leyes del Sur permitiéndoles la entrada.

Demostrando su pasión por el jazz, promovió el Playboy Jazz Festival en Chicago, que comenzó a celebrarse en octubre de 1959, con un plantel extraordinario: Count Basie, Duke EllingtonLouis Armstrong, Ella Fitzgerald... Según Leonard Feather, "el fin de semana más grandioso en los 60 años de historia del jazz". Después de establecerse Hefner definitivamente en California, el festival se trasladó al Hollywood Bowl, donde sigue celebrándose cada mes de junio.






Si tienen tiempo, aquí les dejo el documental según se emitió por la 2 de Televisión Española, aunque para los aficionados al jazz puede ser más interesante el programa de Playboy Penthouse de 1959 insertado más abajo.



__________
Artículos interesantes sobre el tema:

* LA's Playboy Jazz Festival Toasts 35 Years, Paul Wiseman en Los Angeles Confidential:
   https://la-confidential-magazine.com/los-angeles-playboy-jazz-festival-35-years

* Playboy And Jazz: A History en All About Jazz:
   https://news.allaboutjazz.com/playboy-and-jazz-a-history.php


https://jazzeseruido.blogspot.com/p/relatos-de-jazz_28.html