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AH, ESE SONIDO CLÁSICO...

JORGE ROSSY & MICHAEL KANAN, Red on Maroon 
(Underpool, 2025)

Siempre me ha preocupado escuchar juntos el vibráfono y el piano. Bajo mi percepción, son dos instrumentos de percusión armónicos cuyos lenguajes y tímbricas se acercan demasiado. Es cierto que la Historia del Jazz está llena de diálogos entre vibráfono y piano, y son gloriosos en su mayoría, como estos que aparecen en el álbum Red on Marron, firmado por el pianista Michael Kanan y el enorme Jorge Rossy, pianista, percusionista y aquí vibrafonista.

Descubrimos en este álbum a Michael Kanan, un pianista bostoniano que comenzó a tocar jazz con 10 años y que arrastra una carrera longeva y heterogénea. Como solista, ha dirigido su trío desde los años noventa, y ha tocado y grabado con Mark Turner, Kurt Rosenwinkel, Jimmy Scott y Jane Monheit. 

Jorge Rossy (percusionista, pianista, trompetista...y sidemen reclamado por los mejores músicos de la actualidad) tocó por primera vez con Kanan en 1989 y, desde entonces, les une una complicidad que confluye en este álbum "a solas" donde explotan el sonido de sus instrumentos con la sabiduría de la experiencia y con la pasión del trabajo de toda una vida. 

Lo más apasionante del disco es que han escogido solo un tema original (compuesto por Kanan, el que da nombre al álbum) y un repertorio clásico del American Songbook, temas que habrán tocado mil veces y que aquí funcionan con un interplay lleno de naturalidad. Sonidos clásicos en músicos modernos. Kanan, que tiene un cierto poder bop que me recuerda a Tristano (aunque menos salvaje) escribe en las notas del disco: "Esta grabación es el resultado de una conversación musical que dura ya 35 años. [...] Aunque a menudo hemos tomado caminos musicales distintos, a lo largo de los años hemos sido capaces de reunirnos para encontrar un lugar común y hacer que la conversación continuara fluyendo". También afirma que este proyecto a dúo, largamente madurado, entró en el estudio sin ensayos, solo con una lista de canciones que ambos adoran, consultando, siempre que era posible, las partituras originales.

El resultado es esta colección de temas llenos de sentimiento y complicidad, donde dos músicos modernos pero experimentados aúnan ética y estética. Estética que busca la perfección y la conexión con lo tradicional, y ética de un jazz sincero y hecho con esa simbiosis de técnica y alma que hace que el jazz conecte con el oyente. Muy recomendable.

LA HISTORIA QUE QUEDABA POR CONTAR

GEORGIA MANCIO & ALAN BROADBENT, 
A Story Left Untold (Roomspin Records, 2025)

A Story Left Untold es la conclusión lógica y brillante de una trilogía, la comenzada por el pianista Alan Broadbent y la vocalista Georgia Mancio con Songbook (2017) y Quiet Is The Star (2021), que ya reseñamos en este blog en su momento. Diez temas nuevos conforman este álbum, algunos donde la cantante se acompaña de Broadbent, del bajista (y coproductor) Andrew Cleyndert y del baterista Dave Ohm, y otros donde piano y voz establecen un diálogo íntimo que da relevancia tanto a los dos instrumentos como a las letras de Mancio... para terminar el disco con un tema (el que le da título) donde podemos oír a la FAME’S Skopje Studio Orchestra, dirigida por Oleg Kondratenkouna, con 42 músicos que nos traen a la memoria aquellos sonidos grandiosos del disco Developing Story (Eden River, 2017).

Con letras de Georgia Mancio y música de Alan Broadbent, las canciones se mueven entre inspiraciones románticas y vitales en las que la dulce y bien modulada voz de Georgia fluyen sobre la música de piano, que pone un contrapunto sincopado y sutil, perfecto para este tipo de dúos, no en vano Alan Broadbent tiene esa manera de construir las frases tan vocal. En "In The Afternoon", por ejemplo, propone una cadencia de blues sobre la que la cantante entona una melodía dulce aunque llena de nostalgia sobre el paso del tiempo. Letras para degustar sin prisas, con una taza de café en las manos, y un piano y una voz que dan color a sentimientos que no se pueden escribir. Mi favorita, la optimista y swingueante "From Me To You".



* Web de Alan Broadbent: www.alanbroadbent.com

* Web de Georgia Mancio: www.georgiamancio.com

RITMOS, RITMOS, RITMOS

ESTER QUEVEDO, Garabato (Underpool, 2025)

Cuando escribimos acerca del primer disco de Ester Quevedo, subrayábamos su capacidad para jugar con ritmos e intervalos a la altura de Monk. Escuchando este nuevo álbum, titulado Garabato, confirmamos no solo esto sino que es un placer disfrutar de su inagotable capacidad para frasear al piano y sorprender. Ya desde el inicio (ese temazo lleno de swing y juegos rítmicos que lleva por nombre "One for The Lion"), el oyente sabe que va a disfrutar del disco. Cuando termina el brillante y cambiante "Little Nick", uno solo desea que Ester Quevedo tenga una larga carrera y siga regalándonos placeres sonoros como estos. 

Esta pianista madrileña, formada en el Conservatorio de El Escorial y, posteriormente en la Escuela de Música Creativa, en la ESMUC y en el conservatorio Codarts de Rotterdam, ha sido alumna de grandes nombres como Ignasi Terraza y Albert Bover. Compaginando su actividad académica, Quevedo toca con varios grupos entre los que se incluyen la Clasijazz Valparaíso Big Band. su propio quinteto y, ahora, su propio trío.

Foto: Sergi Felipe

No nos cansamos de repetir que el trío de piano es la formación perfecta. Aquí, esta joven pianista que nos enredó con sus Trabalenguas en 2020, nos vuela la mente con Garabato, un complejo (aunque altamente fácil de gozar) entramado de recursos que ha compuesto y tocado con aires de jazz atemporal y que suena tradicional y nuevo al mismo tiempo. Hay rebeldía en los cambios de ritmo, en la manera en que maneja los intervalos, en sus acordes cargados de energía... Una manera de hacer jazz que agradecemos.

A ritmo de Nueva Orleáns se mueve "¿No sabes?", tema lleno de tensión y con una Ester Quevedo acometiendo una melodía compleja y sincopada que muestra su gusto por la tradición, su virtuosismo como instrumentista y su valor como compositora. Más ágil y complicada es "Estatua de hielo", sobre todo al piano, y contiene el esperado solo de batería de un Andreu Pitarch que es protagonista todo el álbum. Pero también en las baladas sorprende. Escuchen "Neska" o, mejor, "Esta vez no", con ese solo de contrabajo de Pau Sala, tan complicado (y tan bello) en un tempo tan lento. Ambas baladas mantienen esa filosofía rítmica y momentos brillantes. Recomendable por encima de todo, el tema "Garabato", que da título al disco y que es el resumen de todo lo escrito sobre el mismo. 

Lo mejor del álbum, la complicidad entre los músicos; lo peor, solo dura algo más de treinta minutos. Confiemos en que el azar (o los promotores) hagan que Ester Quevedo se cruce en nuestro camino en algún festival, porque el disco promete directos muy buenos. 





UN JAZZ LÍRICO Y LLENO DE COMPLICIDADES

BIEL HARPER, Ocell (Microscopi, 2025)

Ocell (Pájaro en catalán) es uno de esos discos insólitos, inclasificables pero ineludibles, que saltan del jazz a lo inesperado, que despiertan interés en cada pasaje y que uno tiene que escuchar una y otra vez. El responsable de esta rara avis es Biel Harper, un pianista y compositor barcelonés que persigue con sus temas un lirismo que emocione y conecte a los músicos con la audiencia. Y escuchando su disco parece que lo consigue.

Si hace unas semanas hablábamos de identidad al escuchar el disco de Carlos 'Sir Charles' González, aquí podemos decir que también aparecen elementos folklóricos sublimados dentro de la filosofía musical de Harper. En el tema inicial ("Despertar"), por ejemplo. Pero en el álbum hay muchas más infuencias, sonidos e intenciones. "Ocell", la composición que da nombre al disco, es un tema etéreo donde la trompeta crea una atmósfera bucólica en complicidad con el piano, transportando al oyente a un paisaje imaginario y plácido, algo muy diferente a lo que hace el mismo Ocón en "Dunes", en el que la trompeta nos deleita con un discurso enorme, expresivo e inabarcable, dejándose los labios con pasión. 

Foto: Nikolai Olshansky 
"L'Hort d'en Sergi" nos ofrece un énfasis diferente en su ritmo y en su melodía, tan cantable, con su mensaje de comunidad, y un Harper al piano preciso, expresivo y con referencias clásicas. Más energético es "Intrepid", donde podemos apreciar la sección rítmica (en especial a Zibulski) derrochar nervio en contraposición a la sutileza con que había contribuido a las atmósferas líricas de Harper en temas anteriores. Nuestro tema favorito, sin embargo, es una montaña rusa de emociones y color titulada "Espiral", con ritmos cambiantes, un Ocón elocuente a la trompeta y un piano que dirige desde el contrapunto. El virtuoso solo de contrabajo de Tabea Kind aborda la melodía más cantabile del tema. La respuesta de Biel Harper al piano, con sus síncopas y sus progresiones es breve pero precisa. Es el elemento que responde a los solos, también al de trompeta (brutal). Hay complicidad, y se nota. Puede que "Espiral" no sea el tema que define la estética global del disco pero es el más espectacular y justifica la escucha por sí solo. 

Foto: Dianne Checa

Biel Harper (Barcelona, 1999) se formó en el Conservatorio Superior del Liceu, donde se graduó en Piano Jazz con maestros como Marco Mezquida, Bill McHenry y Roger Mas, entre otros. Actualmente, estudia un master en Interpretación y Composición en la Jazz Campus de Basilea (Suiza). Ha tocado en proyectos como Aura i Briel (con Aura Mauri), Giulia Valle, ML Quartet... recorriendo festivales y escenarios por España, Alemania, Italia y Suiza. En 2021, cofundó con Txema Riera y Roger Mas el festival Zona Jazz en Mediona (Barcelona). En este disco viene acompañado por Álvaro Ocón a la trompeta, Tabea Kind al contrabajo y Lucas Zibulski a la batería, un cuarteto que explora los paisajes sonoros de Harper con una sensibilidad destacable. Desde el primer tema ("Despertar"), con su ritmo pausado y contemplativo, el oyente se da cuenta de que está ante un disco para disfrutar a pequeñas dosis. Cada composición ofrece novedades cromáticas y armónicas con respecto al anterior. La improvisación es patente: hay espacios para todos los músicos y eso les permite expresarse. Y al final del disco uno se siente en la necesidad de escucharlo de nuevo.

* Más info: www.microscopi.cat

EN EL MOMENTO ADECUADO

RASMUS SØRENSEN, At The Right Time 
(April Records, 2024)

El joven pianista danés Rasmus Sørensen nos enamoró con su jazz moderno pero cargado de esencia en su debut en 2024, cuando April Records lanzó simultáneamente sus dos primeros álbumes el mismo día. Su jazz, lírico y lleno de matices, no elude la tradición. Es por eso que Sørensen se mudó a Nueva York para explorar nuevos sonidos que fueran más allá del jazz nórdico que inunda las colecciones de los aficionados al jazz desde hace un par de décadas. En Estados Unidos grabó Balancing Act con Alexander Claff y Kendrick Scott. Ahora, tras cinco años consolidándose en la compleja escena neoyorquina, ha vuelto a Dinamarca para grabar un disco a trío, su tercera grabación en dos años. 

Contemporáneo y vivo, su jazz tiene una voz muy personal que no desagradará a clasicistas ni a modernos. Con 26 años sabe fusionar todas las influencias de su formación y su experiencia en vivo para crear unos temas de gran musicalidad, modernos pero cálidos, siempre cálidos, que hace que sigamos sintiendo la misma devoción por el joven pianista danés 

Desde la brillante melodía de "The Sun", que da comienzo al álbum, uno percibe una elocuente serenidad en el jazz de Sørensen, un rasgo muy maduro que denota a un compositor / pianista con las ideas claras. Esta paz de espíritu reina en todo el disco, con melodías inspiradas y un fraseo en las teclas lleno de precisión y seguridad en sí mismo. Nos encanta el swing sin prisas de "Retreat", la tensión rítmica de "Perennial Youth", la belleza de "Ocean Waves", que parece detenida, sin tempo, la sutileza de "Earthlings" y el juego rítmico de "Shoes Off", con unas progresiones de acordes que vuelan sobre la base rítmica, donde Francesco Ciniglio sostiene todo con precisión y ese contrabajo de Jon Henriksson es hipnótico, vertiginoso, perfecto. 

Doce temas para disfrutar de las composiciones y el toque de Rasmus Sørensen y convencerse de que aquellas primeras y prometedoras grabaciones no eran un espejismo y tienen confirmación en este disco.


UN PRESENTE CON FUTURO

DANIEL FERRUZ, Un presente (Underpool, 2025)

El pianista Daniel Ferruz, zaragozano afincado en la escena jazzística barcelonesa, publica este año su tercer álbum, Un presente, tras sus Noctis (Fresh Sound New Talent, 2019) y Miradas (Underpool, 2022). Con un lenguaje pianístico propio, que suena a jazz contemporáneo y en algunos momentos también a clásica europea (Schumann) y española (Falla), el nuevo disco de su cuarteto (Joan Mas al saxo, David Mengual al contrabajo y Adrià Claramunt a la batería) persiste en este lenguaje con temas compuestos por el mismo Ferruz, donde expresa, sin prisas y sin artificios, su manera de hacer música: falsas baladas llenas de inspirados fraseos al piano y al saxo, ambos protagonistas; experimentaciones híbridas donde se alimenta de influencias reconocibles (y no solo jazzísticas); vitalismo en temas casi cantabile... y canciones llenas de poesía (con la voz de Eva Lago).


Lo más fascinante de este músico es que tiene una voz ecléctica. Baste escuchar el primer solo de este álbum para percibir que su piano se mueve de una influencia a otra sin dificultad. Este plurilingüismo musical a veces solo se puede sentir, no se percibe de manera consciente, ya que Ferruz pasa de un lenguaje a otro con una naturalidad engañosa. Lo mismo ocurre con las composiciones, todas originales. "La escuela" es un tema contemporáneo, cantable, que, de repente, se engancha a un solo de piano perfecto, dentro de la tradición, empujado por una sección rítmica potente (ese walkiing bass repentino).

De los aires festivos y tropicales de "Leo" al lírico "Ms. Rossoff" hay un salto cualitativo, con aires líricos que impactan por su brevedad. Como compositor, Ferruz sabe cómo jugar con los sentimientos. En "Un presente", por ejemplo, las notas largas del saxo de Joan Mas nos llevan a terrenos nostálgicos que el solo de bajo alimenta a la vez que nos prepara para un solo de piano que crece a medida que va dejando ideas acorde por acorde. El disco contiene joyas que sacuden al oyente, como "Doce", un tema  a piano solo (hay dos más en el álbum) que se aleja del jazz y que, sin embargo, nos remite, de una manera apasionada, emocional, lírica, a aquellos conciertos a piano solo de McCoy Tyner publicó en los 90.

Ferruz captura en Un presente la necesidad de vivir cada momento, y su disco late en cada tema, en cada compás, en cada nota, con guiños, sorpresas, modulaciones y juegos que piden escuchar el álbum con atención. 

* Más info: www.underpool.org/releases/un-presente/

SATIE Y MOMPOU, HACIA EL JAZZ

SERGI SIRVENT & DAVID VIÑOLAS, Recreations Tímbriques de Satie a Mompou (Columna Música, 2025)

No es la primera vez que hablamos de Erik Satie ni de Federico Mompou en este blog, ni será la  última en la que pianistas de jazz (Julián Solarz fue el último que apareció por este blog "hablando" de Mompou) se acerquen a su obra, pero cada visión particular de los temas de estos compositores, cuyo impresionismo y experimentación se acercó mucho al universo jazzístico, es acogida con tanto interés como veneración. El jazz nacía mientras Satie vivía los últimos años de su carrera. ¿Le inspiró? Podríamos afirmar que Satie inspiró a Francis Poulenc, quien a su vez fue una de las influencias de Mompou, que tanto ha inspirado a músicos de jazz... 

Erik Satie
Pero hoy escuchamos algo diferente, distinto en el sentido de que no tenemos a un pianista a solas con su piano (como en los originales) ni a un combo de jazz reimaginando la estética impresionista, sino un dúo de piano y batería (compuesto por Sergi Sirvent David Viñolas), algo muy poco frecuente. Si ya en 2009 Ximo Tébar transportaba la música de Satie al lenguaje de la guitarra de jazz con una decena de músicos, aquí la solitaria conjunción de piano y batería redunda en una tímbrica inédita, con momentos experimentales dentro del impresionismo y del miniaturismo de los dos compositores versionados, permitiéndoles jugar con lo que Mompou llamó "la música menos compuesta del mundo".

El álbum comienza por Satie y termina, de una manera lógica, con dos  únicos temas de su "descendiente musical" Mompou. Desde la melancolía de "Gnossienne III" (Mompou) pasando por varias "Pieces froides" en las que la batería complementa  sutilmente la expresividad de las repeticiones, hasta el lirismo de "El llac", podemos oír un abanico de sonidos especulativos que acercan las composiciones a una sonoridad cercana al jazz contemporáneo sin subvertir la intención original. 

Foto: Xavier Esteban
Es un recorrido por distintas piezas de Satie y dos de Mompou con experimentos entre medias, como una composición original de David Viñolas titulada "Satiesmiles", que rinde homenaje a Satie sin imitarlo, con ritmos cambiantes, inestables, impresionistas, y dos temas compuestos por Sirvent ("El fet y la ficció" y el juguetón "Lirisme delirant", que son dos contrafacts de "Gnossienne II" y "Gymnopédie I", respectivamente)  donde piano y batería conversan y convergen de una manera iluminadora.

Con esta grabación, realizada el 14 de julio de 2024 en el estudio de Albert Moraleda en La Garriga (Barcelona), Sergi Sirvent y David Viñolas convierten su colaboración en una trilogía después de haber publicado anteriormente dos Recreacions Tímbriques (De Mompou a Bartók y De Mompou a Bártok vol. II) en Selffish Records. Recomendable, tanto para entendidos como para  excépticos.



* Más info: 

EL ÚLTIMO DÚO

DAVID LENKER & VICENTE SOLSONA, 
A Few Remarks (LaLabelWeb, 2024)

En el vasto universo del jazz hay músicos cuyos nombres nunca se escuchan. Son músicos que aparecen en grabaciones como sidemen, músicos que escuchamos en algún club de jazz por casualidad o que no han tenido, por cosas de la mercadotecnia o de las discográficas, la repercusión necesaria. Nombres como David Lenker o Vicente Solsona quizás no estén en boca de todos los aficionados, pero corresponden a dos músicos con una experiencia tan dilatada que cuesta pensar que no hayamos coincidido. Por desgracia, el álbum a dúo (piano / guitarra) que escuchamos hoy llega después de que Lenker falleciera, desgracia que retrasó el lanzamiento del disco. Lo escuchamos, por tanto, como un homenaje póstumo.

Porque A Few Remarks es, a su vez, un homenaje múltiple, un tributo a los compositores que influenciaron a estos músicos de jazz que, como muchos, han pasado también por escenarios acompañando a cantantes de otros géneros. Bill Evans, Lennon & McCartney, Monk, Antonio Carlos Jobim... son algunos de los compositores versionados en esta formación (que siempre considero tan exigente y valiente) como es el dúo de jazz.

David Lenker fue un pianista y compositor de Pensilvania que vivía en España desde 1987. Acompañante de músicos de la talla de Jorge Pardo, Perico Sambeat, Carles Benavent, Bob Sands o Antonio Mesa) llegó a grabar un disco como líder en 2001 y compuso bandas sonoras para el director francés Vincent Biarnés. Tiene un gutsto muy elegante por las notas de blues, y esto se nota de manera conmovedora es su composición "Blue Ballad", que aparece en este disco, con una forma peculiar de integrar el blues en un dúo con guitarra. Vicente Solsona, por su parte, nació en Segorbe (Catellón) y se licenció en composición en el conservatorio de Málaga. Habitual también como sideman (Ximo Tébar, Perico Sambeat, Jose Carra...) ha compuesto y grabado música experimental y para ballet. Como guitarrista, nos encanta, especialmente, la forma en que lleva adelante la melodía en "Pools", improvisando durante todo el tema con muchas referencias.

No, ni Lenker ni Solsona hacen un jazz arriesgado ni moderno. Sus voces se mueven en un marco de contención lleno, sin embargo, de sensibilidad y expresividad, con notas cambiantes que, por momentos, emocionan. Esa forma de atacar el piano en "Remembering The Rain", tan distinta a la de Bill Evans, muestra una voz personal con su propio sentido del ritmo y la emoción. Lo mismo podríamos decir de la guitarra de Solsona, que envuelve de notas todo lo que versiona, improvisando y enfatizando los originales (especialmente notable en "Nodoby Knows" de Michel Legrand). Las siempre insólitas figuras musicales monkianas están presentes en su versión de "Think of One" mezcladas hábilmente con improvisaciones personales. "Aguas de marzo", por su parte, se mueve entre la bossa y el swing con tanta naturalidad que justifica aquel hermanamiento entre el jazz y la bossa que surgió hace 50 años y que despistó a puristas y sedujo a los aficionados.

A Few Remarks es un disco recomendable para amantes del jazz sin sobresaltos que busquen expresividad sin exceso de artificios.


* Más info: www.microscopi.cat/product-page/afewremarks

UN INEVITABLE TRIBUTO A BESSIE SMITH

ITZIAR YAGÜE & PAUL SAN MARTIN, 
Sugar in my Bowl. A Tribute to Bessie Smith (2025)

Desde el primer compás se percibe que tanto las manos de Paul San Martin como la voz de Itziar Yagûe hablan el lenguaje del blues, con su melancolía, sus lamentos armónicos, tensión y ruptura... y esto viene de una química particular: la mezcla genética del amor al blues y la experiencia alimentada compartiendo escenario. Además, este álbum ha sido grabado a piano y voz, lo que resalta la emoción primitiva de estos temas.

Sugar in my Bowl es un tributo a una de las primeras damas del blues, Bessie Smith, quien tuvo una potente e influyente carrera que se truncó con su muerte a los 43 años. Entretanto, grabó 160 canciones, desbancó a Ma Rainey como Emperatriz del Blues y creó una leyenda que influyó a generaciones posteriores, desde Billie Holiday hasta Janis Joplin. Itziar y Paul, devotos de la Emperatriz, han grabado 8 temas de Bessie Smith en un homenaje peculiar, desnudo, donde destacan los solos de un piano que acompaña en cada compás y el dolor latente, desgarrado pero nunca fuera de tono, de la voz siempre joven de Itziar. 

Paul San Martin tiene un gusto especial por lo clásico, como pudimos escuchar en su A French Session de 2019. Su dominio de las escalas de las músicas negras (le hemos oído en estéticas que van del blues al boogie y al r'n'b. En este álbum se muestra mucho más serio, intimista a pesar del derroche de notas, consciente de que no habla solo sino acompañando y, cuando lo hace, se deja llevar (casi) emocionalmente en los solos con brillantez. Itziar Yagüe, que ya nos demostró en su anterior trabajo (Girl Like Me) que sabía jugar con las melodías, las síncopas y con el lado más lúdico del jazz, rebaja el tono para ponerse seria y hacer suyas estas letras demoledoras que caracterizan el blues y que son imagen inevitable en cualquier retrato de Bessie Smith.

Dura en "Reckless Blues" (con esos increíbles punteos en las notas altas de Paul), más cercana a Billie que a Bessie en "Tain't Nobody's Bizness If I Do", Itziar se deja llevar por la fuerza del piano en la especialmente conmovedora "Nobody Knows You When You Are Down and Out". Creo que después de escuchar un siglo de blues, resulta excitante degustar los temas con el solo acompañamiento del pianio, especialmente en la forma en que lo ataca Paul San Martin, y en una voz tan joven como la de Itziar Yagüe, lo que hace que los mensajes y las notas de blues toquen de una manera imprevista el corazón del oyente.

El concierto de presentación tendrá lugar el sábado 22 de marzo, dentro del ciclo Primavera Blues que organiza el Teatro Tribueñe en colaboración con la Sociedad de Blues de Madrid.




* Web de Itziar Yagüe: www.itziaryague.com

* Web de Paul San Martin: www.paulsanmartin.com

MÁS BILL EVANS, POR FAVOR

BILL EVANS, Bill Evans In Norway - The Kongsberg Concert (Elemental Music, 2024)

Como viene siendo habitual, el sello Elemental Music recupera y publica una nueva grabación perdida. En esta ocasión, un concierto de Bill Evans en el Festival de Kongsberg el 26 de junio de 1970. Salvando la calidad de sonido asociada a la época, podemos decir que se ha hecho una muy buena labor de conservación y restauración, y que Bill Evans suena glorioso con su segundo trío, el que más vida tuvo, aunque muchos prefieran sus discos con LaFaro y Motian. Dicen que el pianista no solía dar por adelantado el repertorio del concierto a sus músicos, y que se iba adaptando al público, a pesar de lo cual se nota aquí un gran trabajo de escucha y de interplay entre la sección rítmica y Evans, una comunicación que, por momentos, hace al oyente recordar por qué ama el jazz.

Foto del concierto, por Arthur Sand
El disco, también presentado en doble LP, contiene extensas entrevistas al pianista, al bajista Eddie Gomez y al baterista Marty Morell, así como a otros músicos como el pianista noruego Roy Hellvin, que asistió al concierto, y artículos de Aaron Parks y Craig Taborn, además de las notas de Marc Myers. Lo más interesante es una entrevista que Randi Hultin le hizo a Evans tras el concierto... a las cuatro de la mañana. En la entrevista, podemos leer a un Bill Evans sincero y sencillo. Celebra que haya un festival con figuras internacionales en un lugar tan pequeño porque, dice, "el jazz no puede existir sin alguien que trabaje por él con amor". También habla de sus preferencias por el trío de piano, admitiendo que su trío "no hace ensayos. No desde que comenzó. La cohesión sucede en el escenario o en el estudio. La música se desarrolla por sí misma en cada concierto". También habla sobre LaFaro, sobre lo difícil que le resultaba en aquella época llegar a países donde no había tocado y sobre sus influencias musicales.

La cinta en la que se grabó el concierto

De todos los temas del temas del álbum, nos gustaría resaltar la reinterpretación de "So What". Es simplemente sublime. Por supuesto, a nadie se le olvida que Bill Evans estuvo en aquella maravilla histórica que fue Kind of Blue, y que Miles le debe mucho de la genialidad del álbum, tanto en arreglos como en la discutida autoría de "Blue in Green", pero, guerras aparte, "So What" a trío de piano consigue una alquimia fabulosa al condensar las melodías del tema en las teclas y en las armonías de Evans ("Bill Evans creó su propio universo de armonía, melodía y ritmo", comenta Eliane Elias en el booklet del disco), y tanto Gomez como Morell brillan cuando el ritmo se dispara.

Un disco a tener en cuenta, no solo para devotos de Bill Evans. No es solo una cápsula del tiempo sino un concierto de esos en los que nos hubiera gustado estar.





FOTOGRAFÍAS A RITMO DE JAZZ

THE NEW YORK SECOND, Room for Other People (2025)

Hemos hablado muchas veces en Jazz, ese ruido sobre la transversalidad en el arte, sobre discos o libros donde pintura o poesía se alimentaban del jazz y viceversa. Este juego de retroalimentación es el que juega The New York Second, la banda liderada por Harald Walkate, al inspirarse en la fotografía de Vivian Maier para estructurar su nuevo disco. Walkate, pianista y compositor, afirma basar su filosofía creativa en la intención de "expresar lo inexpresable" y construye en este Room for Other People una bellísima música sin palabras para narrar las historias de estas fotografías que hablan con imágenes.

Vivian Maier, apodada "la niñera fotógrafa" o "la fotógrafa callejera" fue una niñera profesional que, entre la década de los 50 y la de los 90 del siglo XX, realizó unas 100.000 fotografías en las que capturó la crudeza y la humanidad de la posguerra en Estados Unidos, aparte de otras fotografías que realizó en Europa. Jamás mostró ni exhibió su trabajo. No tenía formación artística y, sin embargo, sus imágenes tienen una gran calidad, a la vez que resultan conmovedoras. The New York Second se ha inspirado en algunos de estos trabajos gráficos para convertirlos en música, en un jazz igualmente directo y conmovedor que aúna delicadeza y sutiles armonías.


En este quinto álbum, al septeto formado por Harald Walkate (piano), Tom Beek (saxo tenor), Mark Alban Lotz (flautas), Teus Nobel (trompeta), Vincent Veneman (trombón), Lorenzo Buffa (contrabajo) y Max Sergeant (batería) se une el vibrafonista Rob Waring, que aporta atmósferas inesperadas y de gran delicadeza.


Foto: Tom Beek

Walkate ha estado diez años trabajando en este proyecto, leyendo sobre Maier, hablando con fotógrafos, galerías, museos... y seleccionando las diez fotografías que inspiran este álbum, que comienza con "983 Third Avenue", un extenso tema que comienza sugiriendo el movimiento de la ciudad (con ese tren elevado) en un un obstinato del piano, que juega con el vibráfono a confundirse y que resulta una base fantástica para los vientos, improvisaciones a la batería y un final donde la ciudad parece fluir. "Florida 1957" es el retrato de un día cualquiera de ese año, donde un joven afroamericano sonríe como una imagen de la América optimista que acababa de firmar el Acta de los Derechos Civiles. Armonías contemplativas giran sobre sí mismas para no llegar a un solo de piano final que suena esperanzador. "The Collectors Corner" es otro retrato, el de dos niños que representan la inocencia. La melodía sencilla y  el ritmo a medio tempo sugieren la sencillez de la vida a esa edad. En "The Class Photografh" el piano aborda una melodía cantabile, evocadora, que crece con ayuda de la banda. El solo de contrabajo (Buffa) subraya el mensaje. "Room for Other People" es otra melodía afortunada que el piano (y más tarde vibráfono y tormpeta) eleva a un plano emocional. 
"We have to make room for other people. It's a wheel. You get on. You go to the end. And someone else has the same opportunity to go to the end. And so on. And somebody else takes their place.” (Vivian Maier)
Para "Safety Service Comfort", fotografía de una pareja feliz en un coche de caballos, Walkate ha compuesto un tema que alterna vientos en modo menor (representando la adversidad) con pasajes en modo mayor (más alegres, con las voces del piano y el vibráfono), quizás representando los vaivenes de la vida en común. "The White Dress" es la foto de la portada, la de una chica elegantemente vestida a quien no vemos el rostro. Esta incógnita suena musicalmente misteriosa, con un vibráfono que suena a cinema noir y unos vientos lejanos, sugerentes. Las líneas del piano (también su diálogo con el vibráfono) en "Location & Date Unknown" es pura nostalgia. "View of Ile de Saint-Louis" recrea la magia de este lugar de París. Vale la pena el solo del tenor, cargado de sentimiento. El ritmo lento de "Downstairs for Incoming Trains" nos devuelve acordes de películas de cine mudo donde la ciudad se agita estresada mientras el pianista del cine marca un ritmo triste. Esta paradoja podría muy bien ser el eco de una gran ciudad. 

El álbum se cierra con un brevísimo reprise de "Room for Other People" que completa brillante este puzzle complejo, con armonías llenas de color, para estas fotografías en blanco y negro que parecen aún vivas con el jazz de The New York Second.  



* Más info sobre The New York Second: haraldwalkate.com

* Más info sobre Vivian Maier: www.vivianmaier.com

NOVEDADES MICROSCOPI

Los lectores de Jazz, Ese Ruido conocerán Microscopi porque nos llegan continuamente producciones nuevas, algo inusual en un sello independiente. Su catálogo cumple 10 años sin dejar de crecer y con una nómina de artistas muy jóvenes y, en su mayoría, desconocidos. Explorarlo es una oportunidad para conocer voces nuevas y saber hacia dónde camina el jazz nacional. Repasamos algunas de sus lanzamientos más recientes, propuestas musicales originales y atrevidas que renuevan la estética del jazz con fusiones inesperadas.

GONZALO DEL VAL, Lamentos mestizos (Microscopi, 2024)

Esta es quizás la novedad más original de Microscopi este otoño. Después de su disco Tornaviaje de 2022, Gonzalo del Val continúa explorando nuevos territorios geográficos y musicales construyendo su propio mapa sonoro. El álbum, protagonizado por la voz de Valentina Marentes, se apoya en un cuarteto que cuenta, además de con el baterista, con Paquito Cruz (piano), BenjamínGarcía al contra-bajo y Luis Giménez en la guitarra.

Maestro del ritmo y líder como solo un buen baterista saber ser líder se trate de la formación que se trate, Gonzalo del Val es dueño de una abultada discografía (a su nombre o en colaboración) y no necesita presentación. Baterista imprescindible, omnipresente en conciertos y festivales, nómada musical en Dublín y Nueva York, profesor de varios conservatorios... En Lamentos Mestizos se interna en la selva de la música cantada con la cantante mexicana Valentina Marentes. El resultado es un repertorio sorprendentemente enlazado con el jazz moderno. Canciones de raíz mexicana y jazz. No es una simbiosis tan fuera de lo habitual (ya habíamos escuchado antes lo bien que encajan armonías mexicanas y jazz), pero el disco va más allá. Desde el primer tema, Marentes demuestra que también domina el scat mientras Del Val es capaz de llevar la canción de José Alfredo Jiménez hacia ritmos flamencos sin despeinarse. Pero es solo el principio.

Entre tanta nostalgia (romántica o directamente rota) en las letras, sobresale la madurez de la voz de Marentes y contenida visceralidad; la versatilidad de Gonzalo en su acercamiento a cada tema de manera distinta y personal, su capacidad polirrítmica para hacer que fluyan como una historia y cambien, avancen, sorprendan... y, sobre todo, que haya espacio para unos buenos solos (Cruz al piano en "Farolito" o Benjamín García en "Tu recuerdo y yo", que también cuenta con un solo de guitarra eléctrica de Luis Giménez muy apasionado). Como en cualquier disco de un baterista, sorprende siempre la capacidad para lo sutil (siempre he dicho que en las baladas brillan más los bateristas por la dificultad y porque no hay fuegos artificiales) y en la versión que hace en este disco de "Por el bulevar de los sueños rotos" Gonzalo del Val está pluscuamperfecto, y arrastra al cuarteto en las "amarguras que no son amargas" de la canción de Joaquín Sabina. Para reforzar este argumento, el disco concluye con una composición instrumental original de Del Val cargada de lírica.

Recomendable para aficionados a las canciones dolorosas y para los asiduos a las fusiones bien construidas. 


* Web oficial: https://gonzalodelval.es


GREGORI HOLLIS, Now I Know (Microscopi, 2024)

En este segundo álbum, el trompetista Gregori Hollis mezcla influencias y estéticas buscando un camino. Navegando por el siempre fluido universo del jazz, nos ofrece un jazz ambiental, sugerente, aflamencado en algunos momentos, acercándose al hiphop en otros... pero siempre manteniendo una voz propia que no necesita búsquedas, porque es identificable y muy personal, especialmente en el fliscorno.


El disco, grabado en directo estudio y postproducido con material electrónico y otros recursos, cuenta con la presencia del pianista Kevin Díaz, del bajista eléctrico Ferrán Rico y del baterista Christian Delgado, y muestra una gran inquietud creativa. "Un viaje de la complejidad a la sencillez", como expresa el propio músico. 

Gregori Hollis (Barcelona, ​1994) toca la trompeta y el fliscorno. Nació en una familia de músicos. De formación clásica, se graduó con honores en la ESMUC en Trompeta Jazz. Publicó su primer álbum en 2020 (Landing) y posteriormente el single I Fall In Love Too Easily. Es miembro fundador del conjunto de metales Hip Horns Brass Collective, con el que ha pisado escenarios de varios festivales de jazz y música urbana. En este segundo álbum cuenta con colaboraciones muy interesantes, como la del gaditano Chano Domínguez, una de las influencias de Hollis, por lo que el trompetista compuso este tema inspirándose en el New Flamenco Sound. El resultado es una bulería pasada por el filtro del jazz que es un placer escuchar. Más aventurero es su tema "Lo que me llevo", con la voz de Manuel Masaedo en una fusión jazz/hiphop que no desentona con la línea elegante y reflexiva del álbum, que la voz etérea de Rita Payés eleva a una atmósfera onírica en "Futur". 

Un disco recomendable con un sonido personal y distinto. El concierto de presentación de Now I Know será el 16 de enero en El Molino de Barcelona.


* Web oficial: www.gregorihollis.com


JOSEP SUQUET, Supervival (Microscopi, 2024)

Este Supervival es el tercer álbum del pianista catalán Josep Suquet. Con una estética camaleónica que se mueve entre el jazz moderno y la fusión, se acerca por momentos a la música clásica post romántica y modernista sin abandonar una estética jazzística excitante. Con una clásica formación de trío de piano (Ot Granados al contrabajo y Rubén Bueno a la batería), donde se percibe una complicidad que redunda en un sonido redondo y fluido, nos ofrece una serie de composiciones equilibradas y llenas de color, muy contemporáneas.

Josep Suquet se graduó en piano jazz en el Conservatorio del Liceu de Barcelona tras pasar cuatro años en Berlín fogueándose en diversos proyectos musicales y artísticos. Anteriormente publicó Impressions (2021), donde incluía temas a trío y a piano solo, y el EP End of Summer (bajo el seudónimo de Jovyn), un proyecto ideado en Berlín junto al productor británico Kelvyn Hallifax, donde exhibía composiciones propias que iban del jazz al pop y a la electrónica. También ha compuesto la música para el cortometraje Köztes Pont de Melinda Szabó-Nyulász.

El título del disco, Supervival, apela a la resiliencia frente a la adversidad, y contiene composiciones llenas de vitalidad que se mueven sobre patrones rítmicos del jazz pero que apelan a influencias inesperadas. El postromanticismo musical, como citábamos más arriba, está presente en algunos temas, incluso alguna estructura pop muy cantable en algunas composiciones ("28", por ejemplo). Especial atención a temas como "8 d'abril" o los momentos introspectivos de "The Day of the Broken Mirror" o "Impressions Intimes". Recomendable.


* Más info: www.microscopi.cat

JAVIER BRUNA Y UN PIANO

JAVIER BRUNA, Suite mínima (2024)

Este debe ser un artículo necesariamente mínimo (y breve) sobre una obra muy breve, una suite para piano en cuatro movimientos que dura solo 7 minutos. Dicho así, podría parecer un capricho, la obra de un artista perezoso o incluso un chiste, pero no lo es. En esos 7 minutos hay tanto sentimiento, tanta luz, tantas referencias al impresionismo de Satie o las teorías de Mompou que se agradece la brevedad para poder escucharla una y otra vez, una y otra vez...

El artista "perezoso" es nada más y nada menos que Javier Bruna (Tudela, 1975), a quien todos conocemos como saxofonista (también flautista) y como compositor prolífico que ha transitado por terrenos tan movedizos como la fusión de folkore con jazz en su proyecto Bruna Sonora (Tarareando fue su debut como líder en 2018), la samba (Sambay), el jazz moderno (Jazz in Trio) o increíbles rapsodias llenas de influencia como su reciente Ritual de 2022, donde ponía sobre la mesa herencias musicales que iban de Manuel de Falla al swing, pasando por Cuba, la bossa nova, Gershwin...

En esta obra Suite mínima con un solo músico, la pianista Bea Montero, que asume con precisión y una conmovedora sutileza las ideas de la partitura, delicados acordes cambiantes, notas sueltas, impresionistas, que no eluden una búsqueda de la belleza y que nos llevan en algún compás a Debussy.

Puede que no sea jazz ni vanguardia, pero su belleza y valentía deja todo dicho... en 7 minutos.



* Se publica el 1 de dciembre. 

* Web de Javier Bruna: www.javierbruna.com 

DOS PERSPECTIVAS DE RASMUS SØRENSEN

RASMUS SØRENSEN, Traits (April Records, 2024)
RASMUS SØRENSEN with ALEXANDER CLAFFY 
& KENDRICK SCOTT, Balancing Act (April Records, 2024)

El joven pianista danés Rasmus Sørensen publicó en marzo dos álbumes distintos el mismo día, uno grabado en Dinamarca y otro en los Estados Unidos. En ambos se perciben su creatividad sin miedo, fruto de la juventud, y su inquietud por encontrar una voz propia. Nacido en una familia de músicos y criado en el medio rural en el norte de Dinamarca, se mudó a Suecia para estudiar un programa de jazz en la Skurups Folkhögskola con 19 años.

Haciéndose un hueco como pianista, compositor e improvisador, Rasmus Sørensen empezó a trabajar como profesional en Copenhague durante un año para después marcharse a Nueva York para estudiar becado en la Escuela de Música de Manhattan, donde ha tenido profesores como Stefon Harris, John Riley, Lenny White... y donde ha tocado en lugares tan prestigiosos como The Jazz Gallery, Smalls Jazz Club, Mezzrow, Cafe Bohemia, 55 Bar y Ornithology Jazz Club. No es poco.

Hablemos de Traits. Cronológicamente es el primero de los dos álbumes. Fue grabado en el FinlandStudio, de Aarhus (Dinamarca) los días 16 y 17 de agosto de 2021 con Rasmus Sørensen al piano, Jon Henriksson al contrabajo y Francesco Ciniglio en la batería. Lo primero que percibimos en la escucha es un pianista con un fraseo potente y personal, juegos armónicos y mucho color, tanto en su manera de esbozar melodías a medias para crear tensión como cuando el ritmo exige largos discursos y progresiones de acordes. Con ese aire meditativo de los pianistas escandinavos, el setlist suena inspirador en todos sus temas, especialmente en el juego de tensión que mantiene todo el tiempo en el diálogo con sus músicos, da lo mismo que sea una composición íntima o que sea un tema festivo y rítmico ("Octagon"). Una vez escuchado el disco, Traits deja la sensación de una ambiciosa obra de juventud, un disco de debut que cumple todas las espectativas.

Balancing Act marca diferencias sutiles pero importantes. Grabado en Nueva York en 2023 con músicos americanos (Alexander Claffy al contrabajo y Kendrick Scott en la batería), contiene menos composiciones (la mitad que Traits) e incluso se permite versionar temas ajenos. El colorido cambia y el ritmo también. Scott y Claffy apelan a la tradición y Sørensen se une con maestría. Aquí las frases del piano son más largas y elaboradas, hay menos introspección y un virtuosismo más patente, especialmente en el piano de cola. Es un disco más americano en todos los sentidos, y lo sorprendente es la habilidad de ese Sørensen intimista y escandinavo para ponerse a la altura de las circunstancias. Lo logra con pericia, adaptándose al swing de sus músicos (dos grandes descubrimientos para este que escribe) con una gran intuición, imprescindible porque el disco fue grabado en una sesión de cuatro horas, sin ensayos y sin que los tres músicos hubieran tocado anteriormente juntos.

En Balancing Act las composiciones de Sørensen destilan ese aire neoyorquino del que hablamos (mención especial para la deliciosa "Blissful Ignorance"), pero también hay versiones, como la inicial "Is That So?" de Duke Pearson con la que inaugura el disco a todo tren, "Everything I Love" (Porter/Glover) y una versión de Coltrane ("Mr. Day"), donde despliega toda una serie de recursos que dan como resultado un tema espectacular. 

Joven, visionario, con un lenguaje moderno pero accesible, Rasmus Sørensen es un pianista emergente a tener en cuenta. 

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* Web oficial: www.rasmussorensen.com