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UN TRIBUTO A DUKE (y también a BILLY)

BRIAN LANDRUS plays Ellington & Strayhorn
(Palmetto Records, 2024)
No nos cansamos. Las versiones y los homenajes a Duke Ellington y al que fue su acólito (y el compositor de algunos de sus mayores éxitos), Billy Strayhorn, siempre son bien recibidos. El saxofonista Brian Landrus es el responsable del último que nos ha llegado, aunque decir saxofonista es quedarse corto porque Landrus toca el saxo barítono, el saxo bajo, el clarinete bajo, la flauta baja... Como se ve, además de otras flautas y del clarinete contraalto, todos son instrumentos de viento de registro bajo o muy bajo, algo que incide directamente en la interpretación de los temas y que les dota de un sonido melancólico y, al mismo tiempo, profundo. Pongamos por ejemplo la seductora melodía de "Chelsea Bridge", que aquí, tocada en escalas más bajas, toma un especial dramatismo que apela directamente a la sensibilidad del oyente (sin olvidar el bajo acústico de Jay Anderson, un motor perfecto para esto que describimos). 

Landrus hace un repaso al repertorio ellingtoniano apelando a la lírica y explorado casi exclusivamente baladas (¡esa "Lotus Blossom"!), que adapta a sus registros con naturalidad, protagonizando los temas con una voz muy personal y distinguible ("Sophisticated Lady" suena tremenda sin acompañamiento). Solo en algunos temas como "Daydream" o "Isfahan", cede protagonismo a la guitarra de Dave Stryker, que dota los temas de un aire fresco y de un sonido muy directo. Es difícil elegir un tema entre tanta joya recuperada y re-inventada, pero nos quedaríamos con la breve y divertida "The Telecasters", más acelerada y juguetona que la de Duke. No todo va a ser serio.




Brian Landrus es un músico doctorado en composición en la Ruters University. Reside en Brooklyn y aparece regularmente en las listas de Downbeat y JazzTimes. Como líder ha grabado una docena de álbumes, en los que explora, sin limitaciones, las tímbricas de casi todos los instrumentos de viento. Ha tocado con una lista interminable de grandes nombres del jazz (Fred Hersch, Maria Schneider Orchestra, Gil Evans Orchestra, Esperanza Spalding, Jerry Bergonzi, Conrad Herwig, Ravi Coltrane, Danilo Perez, Joey Defrancesco, Jason Palmer...). Es profesor asociado de Composición de Jazz en el Berklee College of Music, y en este álbum, donde no compone, ha realizado los arreglos para casi todos los temas. 




* Web oficial: brianlandrus.com

* Fotografía de Michael Jackson.


UNA CANCIÓN PARA KEITH JARRETT

NOAH HAIDU, Slowly: Song for Keith Jarrett 
(Sunnyside, 2021)

La inspiración de este álbum surgió con la noticia de la retirada de Keith Jarrett de los escenarios. El pianista de Illinois Noah Haidu tenía razones autobiográficas para sentir una emoción especial por esta retirada, ya que tenía una relación músico-emocional con él gracias a su padre, que fue quien le introdujo en la música de Keith Jarrett. Ir a sus conciertos se convirtió en una tradición para ambos pero, unas semanas antes del concierto en el Carnegie Hall, en febrero de 2017, su padre murió. Haidu acudió solo sin saber que era el último concierto que daría Jarrett, y se dejó llevar por la emoción. Tres años después, ya en el estudio, la prensa desveló el motivo del adiós del que ha sido uno de los pianistas más influyentes del jazz, y Haidu decidió dedicarle este álbum. 

En las notas del disco, confiesa: 
"El jazz era algo que mi padre compartía conmigo. Él respondía al jazz visceralmente, bailando con Monk, llorando con las baladas de Ben Webster y, cuando tenía un mal día en el trabajo, se tomaba un whisky y hervía con Cecil Taylor: podías ver el calor subiendo por su cuerpo. Cuan yo era joven, me puso el disco seminal de Keith Jarrett The Köln Concert, pero yo no era capaz de entender una forma de tocar el piano que no fuera en la tradición de Wynton Kelly o Gene Harris."
Esto cambió, afirma, cuando crearon su tradición paterno-filial de ir a escucharle en concierto. Jarrett se convirtió en una referencia fundamental para el joven pianista. En 2020, postergada su gira y la grabación de su disco, no llegó al estudio hasta otoño, cuando la prensa reveló el motivo del adiós a los escenarios de Keith Jarrett, convirtiendo el álbum en un homenaje. Y no solo porque Slowly: Song for Keith Jarrett incluya un tema suyo como es "Rainbow". Su forma de tocar en este álbum es el verdadero homenaje. 


Para el trío, ha contado con el contrabajista Buster Williams y el baterista Billy Hart, una de las secciones rítmicas más apreciadas de los últimos 40 años, ya que han tocado con grandes como Betty Carter, Miles Davis, Herbie Hancock, McCoy Tyner, Stan Getz, Kenny Barron... Con ellos construye un sólido homenaje a la época de Jarrett en trío, comenzando por un tema de composición propia ("Air Dancing") que, como su etéreo título, consigue que sus fraseos floten en el aire sobre el delicado ambiente creado por Williams y Hart. Entre esta acertada presentación y el tema final (el clásico "But Beatufiul") hay un puñado de temas que rondan ese espíritu del trío, incluyendo la conmovedora composición de Haidu "Slowly", una balada donde evoca la manera de Jarrett de enfocar sus discos a piano solo. 

Buster Williams, Noah Haidu y Billy Hart

Incluir el tema de Jarrett "Rainbow" puede parecer el homenaje más obvio pero es en los standards donde el tributo resulta más emocionante. "What A Difference A Day Makes", "Georgia" y "But Beautiful" nos llevan al repertorio clásico con el que Keith Jarrett, Gary Peacock y Jack DeJohnette se convirtieron en un trío de referencia. Y, como ellos, Haidu, Williams y Hart llenan el disco de complicidad, ritmo y expresividad.

Noah Haidu estudió en la Rutgers University con Kenny Barron, y pronto comenzó a saltarse clases para tocar en clubs locales. En su segundo año, abandonó los estudios y se marchó a Brooklyn para dedicar su tiempo a practicar y tocar en directo. Tras su álbum de debut de 2011, Slipstream, JazzTimes lo calificó como "rising star" y la revista Jazzwise como “un importante nuevo talento”. En los siguientes años y discos trabajó con Mike Stern, Jeremy Pelt, Sharel Cassity... Su proyecto anterior a Slowly fue Doctone (Sunnyside, 2020), un proyecto multimedia (documental, disco y libro) sobre la figura del desaparecido Kenny Kirkland. El documental se puede visionar en su web. Con Slowly van dos homenajes seguidos a dos pianistas imprescindibles. 
 


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* Web oficial: www.noahhaidu.com

LA LÍRICA DEL BARÍTONO

BRIAN LANDRUS, For Now (BlueLand Records, 2020)

Brian Landrus es un compositor y multi-instrumentista nacido en Nevada y establecido en Brooklyn que se ha hecho un puesto en los registros graves, habiendo conseguido un meritorio número 3 en la Readers Poll de la revista Jazztimes en la categoría de saxo barítono. En su nuevo For Now profundiza en la expresividad de su sonido con un cuarteto de lujo formado nada menos que por Fred Hersch (piano), Drew Gress (conntrabajo) y Billy Hart (batería).

For Now es el décimo álbum como líder de Landrus, algunos con su propia orquesta, pero, además, ha trabajado como sideman con músicos de la talla de Esperanza Spalding, Bob Brookmeyer, Nicholas Payton, Maria Schneider, Jason Palmer... Su estilo, que se podría clasificar como mainstream, adopta formas modernas y transgresoras por momentos, sin dejar de lado una seriedad que deja patente en su forma de tocar y de componer (todos los temas son originales de Landrus excepto dos temas que pertenecen a Monk, "Ruby My Dear" y "Round Midnight", e "Invitation" de Bronislaw Kaper y Paul Francis Webster).

No es fácil sacar la delicadeza que Landrus extrae del saxo barítono o del clarinete bajo. Son instrumentos con una expresividad en exceso seria, oscura si se quiere, por lo que la lírica que destila este disco supone una singularidad. Y dentro de esta singularidad, Landrus tendrá sus influencias entre los barítonos pero a mí me recuerda a tenores grandes como Dexter Gordon, que era capaz de soplar con una fuerza enorme su tenor (otro instrumento que necesita aire y un gran soplador) y que, sin embargo, conseguía resultados de una delicadeza estremecedora. "Round Midnight", interpretado aquí solo, sin acompañamiento, podría ser un ejemplo de todo esto. La sonoridad del clarinete bajo aparece en “For Now,” “The Wait y “For Whom I Imagined”, mientras que Landrus salta a tonalidades más altas sin perder el sentido melódico, tocando la flauta en "The Night of Change". Toda una paleta de colores que el músico maneja con una soltura y una expresividad que lo validan como un compositor y un instrumentista único en el panorama actual. 

En otra línea, temas a tempo mediio como "Clarity in Time" o "Invitation" muestran a un músico integrado en un cuarteto con un foco que apunta a algún lugar intermedio entre el jazz más clásico y una visión moderna que no busca rupturas abruptas. Siempre apoyado en la sección rítmica y en la magia de Fred Hersch, en algunos temas, el grupo se convierte en quinteto con la intervención de Michael Rodriguez a la trompeta. Y en otros, suena aún más clásico con la utilización de un cuarteto de cuerda en algunos temas (qué maravilla "For Whom I Imagined"), un elemento que supone un contrapunto muy interesante y que aporta aún más lírica al proyecto. Los arreglos de cuerda son del compositor de ópera Robert Aldridge, que también ejerce como productor del disco junto a Herschel Garfein, ambos compositores y ambos ganadores del Grammy. El cuarteto de cuerdas está formados por jóvenes músicos (Sara Caswell y Joyce Hamman a los violines, Lois Martin en la viola y Jody Redhage-Ferber en el chelo.



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* Web oficial: brianlandrus.com