Mostrando entradas con la etiqueta Javier Delgado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Javier Delgado. Mostrar todas las entradas

REVELACIONES EN SI BEMOL

JAVIER ORTÍ, Revelación (Rizoma Records, 2025)

Pensábamos que poco más se podía decir de Javier Ortí, a quien hemos conocido como saxofonista, como compositor, como arreglista y como director de big band, pero su nuevo disco nos ofrece la oportunidad de descubrir nuevos matices en su estilo de componer y tocar. Tirando de tradición para buscar un sonido nuevo, Ortí ha fabricado un jazz heredero del bebop pero con tintes modernos, impresionistas, meditativos por momentos y rompedores al fin y al cabo. Su nuevo disco se llama Revelación.

Grabado en Tempo Estudios, en Mairena del Aljarafe, y meclado en Trafalgar Estudios, Javier Ortí se presenta bien pertrechado detrás de un combo de músicos jóvenes pero experimentados (el guitarrista Álvaro Vieito, el contrabajista Javier Delgado y el baterista Guillermo McGill) para presentar 8 temas nuevos que ha compuesto donde predomina la búsqueda sobre lo previsible. En algunos temas se suman  el pianista Oscar Alvarez Rifbjerg, el trompetista Nacho Loring y la voz de Clara Campos

Foto: Gracia Gata
Javier Ortí es un músico de Isla Cristina (Huelva) formado en los conservatorios de Huelva, Sevilla y Madrid, y en seminarios de jazz como el de Cádiz, Valencia o Alhaurín, donde recibe clases de Jerry Bergonzi, Arturo Serra, Bill McHenry… Ha colaborado con un gran número de músicos de primera fila (
Trevor Coleman, C.O.M. Trio, Carlos Bermudo, Andalucía Big Band...). Como líder, ha publicado Intrology (Blue Asteroid, 2015), Enki (Rizoma, 2017), Laguna llena (Rizoma, 2019, con el guitarrista danés Mikkel Ploug). A dúo con el guitarrista portugués Miguel Martins grabó el disco Vivek (Blue Asteroid, 2016) bajo el nombre de Cuarteto Ibérico. Su voz personal, que nos trae reminiscencias híbridas de saxofonistas del hardbop y de nombres modernos del jazz europeo, muestra interesantes fraseos, largos, narrativos, irregulares (nada complacientes con la melodía, siempre buscando esa vuelta de tuerca expresiva), un saxo que tanto vuela frenético en los solos como canta las melodías.  

Los temas del álbum están llenos de juego rítmicos (esa manera de retorcer la melodía en el bopper "Tú sí") y exploraciones armónicas que encajan en una estética funcional, sin atonalidades. En el disco escuchamos composiciones tan interesantes como "Una pa Kenny", donde revive las armonías y juegos rítmicos de Kenny Dorham. En otros temas, muestra lo delicado que puede sonar el saxo tenor (y todo un cuarteto), como en "Brisa del ayer" o en esos fraseos dulces y fluidos, tan cool, de "Plazoleta San Francisco" (y ese solo de guitarra lleno de swing), el solo de bajo emotivo en "La mirada"... Delicadezas llenas de matices y capas en (casi siempre) falsas baladas que redondean el disco de una manera excitante. La edición de Rizoma Recods, con portada e ilustraciones interiores a la acuarela realizadas por Carmen Cortés Ortí, convierten el disco en una obra de arte transversal. 

* Web oficial: javierortimusic.com

KURT & LOTTE

CORDELIA, Un paraguas japonés (Tiny Moon Records, 2021)

El combo de jazz vocal Cordelia ha estado girando varios años por los escenarios con un peculiar espectáculo dramatizado llamado Un paraguas japonés, donde se recreaba la relación que mantuvo la actriz austriaca Lotte Lenya con el compositor Kurt Weill, más recordado hoy día por su colaboración con Bertolt Bretch, La ópera de los tres peniques que por sus obras surrealistas o su trabajo en Broadway. 

El personaje de Kurt Weill es bien conocido, no tanto la de Lotte Lenya. Nacida en Austria, comenzó como actriz y bailarina en Zurich, para trasladarse en los años 20 al efervescente Berlin, donde conoció y se casó con Kurt Weill, que dijo de ella en cierta ocasión: "Es una pésima ama de casa pero excelente actriz, no sabe leer música pero cuando canta, el público la escucha como si estuviese oyendo a Enrico Caruso". Ganó un premio Tony como actriz de reparto en la versión americana de La ópera de los tres peniques y llegó a estar nominada al Oscar y a los Globos de Oro en 1961 como actriz secundaria en La primavera romana de la señora Stone (basada en una obra de Tennessee Williams), su primera película tras treinta años y, en realidad, la segunda en la que aparecía. 

Lotte y Kurt en Berlín (1930)

En Un paraguas japonés, Cordelia recrea la historia de Kurt y Lotte a partir de la correspondencia que mantuvieron y lo hacen con la inestimable ayuda de algunas de las canciones que hicieron de Weill un compositor único en la historia de la música alemana y de los musicales americanos. El cuarteto, encabezado por la cantante, actriz y educadora Lola Botello, cuenta con Álvaro Vieito a la guitarra, Javier Delgado al contrabajo y Luati González a la batería. 

Foto: Ricardo Bautista



Con un jazz de tiempos sosegados y carente de estridencias, el cuarteto revive diez temas clásicos de Kurt Weill, casi todos en inglés. Es obvio que el Weill alemán no suena igual que el que triunfó en Broadway y que puede sonar arriesgado traducirlo al castellano, pero Cordelia lo hace en el tema que abre el disco ("Nanna's Lied") con un resultado musicalmente bueno en las palabras y la ventaja de hacer mas accesible la historia al público. 

En lo puramente jazzístico, la sección rítmica hace un trabajo tan limpio que es difícil sacarle adjetivos. La guitarra de Álvaro Vieito, en su papel de solista, reparte momentos aquí y allá con soltura e imaginación. Muy swing en algunos solos ("This Is New", "My Ship") y en casi todos meditativo, ofreciendo una especie de diálogo (interior) con la voz, llenando sus silencios de elocuentes improvisaciones que sugieren meditación, introspección; una conversación constante que aporta otra dimensión al espectáculo. 

En 1930, asociaciones filonazis boicotearon el estreno en Leipzig de Aufstieg und Fall der Stadt Mahagonny (Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonn), a la que pertenece la canción “Rasch wuchs-Oh, Show Us the Way”, más conocida en su versión en inglés como “Alabama Song”. Weill llevó la obra a Berlín en diciembre del año siguiente con Lotte Lenya en el papel de Jenny Smith. Pero, a principios de 1933, cuando los nazis llegaron al poder, fue prohibida. Se refugiaron en París, donde se divorciaron pero en 1935 se mudaron (de nuevo como marido y mujer) a Nueva York, donde su obra era ya conocida y apreciada.


Fallecido Weill, Lotte puso su empeño en mantener vivo su legado musical grabando en 1957 un álbum (September Songs and Other American Theatre Songs) que contribuyó a revitalizar la fama del compositor. Esta grabación de Lotte Lenya debe ser considerada la interpretación más sincera a la obra de Weill y sigue siendo la referencia para posteriores versiones. Lola Botello lo sabe y no arriesga. No intenta ser Lotte aunque la interprete sobre el escenario. Al fin y al cabo, todo teatro es reinvención. Y ella (y el grupo) aportan su propia versión teatral de la historia.

Por su original carácter de teatro-concierto, Un paraguas japonés merece ser disfrutado en un escenario, un club o un café teatro, pero es de agradecer la aparición, por fin, del disco en estos tiempos de tantas restricciones. 


________________________

* Más info: www.lolabotello.net

* Cómpralo aquí: facebook.com/tinymoonrecords/shop

JAZZ SENSORIAL

ÁLVARO VIEITO, Devayu (Tiny Moon Records, 2019)

Devayu es el nuevo trabajo del guitarrista Álvaro Vieito, una sesión de estudio para la que se han compuesto y grabado ocho temas con una inspiración curiosa: en palabras de Vieito, "evocan olores, gamas de colores y sensaciones difíciles de expresar con palabras pero quizás no tanto con música". Este juego de evocación, que apela a nuestra memoria sensorial, a nuestros déjà vu, comienza con el juego de palabras del título.

Este anagrama enlaza con la esencia jazzística, que cambia de posición ciertos valores tradicionales para crear esta música metamórfica e interminable que nos gusta. Álvaro Vieito lo hace con un cuarteto formado por Javier Ortí al saxo tenor (ya hemos hablado en otras ocasiones de este saxofonista y su relación los guitarristas), el contrabajista Javier Delgado y uno de nuestros bateristas preferidos, Nacho Megina. Entre todos, despliegan un jazz moderno lleno de referencias a la tradición (hardbop, cool...) y a la vanguardia (Third Stream, fusión), con temas principalmente exentos de tensión, desarrollados con calma para disfrutar oyéndolos y (supongo) tocándolos.

Foto: Asejazz

Formado en Santiago de Compostela y Nueva York, Álvaro Vieito tiene una amplia carrera en distintas formaciones y como sideman (con Javier Delgado, Arturo Serra, Javier Ortí, Cuarteto Fuerte...) y también como docente (Asejazz, INJEX, Estudio Escola de Música de Santiago de Compostela). Debutó como líder con Introducing (Asos Jazz, 2010) y nos sorprendió en 2017 con Boreas, un cuarteto en el que hacía una interesante revisión de los temas de The Beatles. 

Con un estilo personal y contemporáneo, lleno de múltiples referencias externas al jazz (rock, pop) o cercanas (Third Stream), Vieito compone melodías fáciles de seguir, single lines interesantes y progresiones armónicas bien desarrolladas que dotan de emoción a los temas. Como líder, comparte protagonismo con el saxo de tú a tú en un interplay muy natural. Esto convierte el álbum no solo en un proyecto innovador y personal sino en una experiencia musicalmente apasionante.



_________________________

ASOCIADOS

Dos mujeres con el poder de la voz

Bajo el sugerente eslogan de Botello, Ruciero & Asociados, se presentaron en el Gran Teatro de Huelva el 20 de julio dos artistas multidisciplinares que son también educadoras y amigas, Lola Botello y Natalia Ruciero

Últimamente, es habitual encontrar abierta la programación del Gran Teatro de Huelva en verano. No es habitual en los teatros de ciudad y merece un aplauso esta iniciativa para los que no huyen a la playa o los que no las necesitan o para premiar las inquietudes culturales de los turistas que llegan a Huelva en esta época. Es una pena que muchas veces la oferta no se corresponda con la respuesta del público.
 

De manera extraordinaria y complementando la programación del II Circuito Andaluz de Asociaciones de Jazz, se programó un concierto especial con dos cantantes. Natalia Ruciero y Lola Botello, artistas multidisciplinares, ejercen, entre otras actividades, de profesoras de canto en Müzzic, cada una con una visión particular del jazz vocal.


En un ambiente frío, con una iluminación escenográfica de lo más pobre y con un patio de butacas casi vacío, las dos cantantes salieron a darlo todo, con mucho ritmo, con un mencionable despliegue de recursos vocales y comenzando por lo más difícil, haciendo un scat a dúo, algo que nunca habíamos escuchado en directo. El público conectó enseguida con la música, que fue discurriendo por clásicos vocales de todas las estéticas del jazz, desde el swing hasta el jazz fusión, tamizadas por la personalidad de las dos cantantes, que se alternaban en escena o cantaron a dúo.
 
Lola Botello y Nacho Megina
Tras del derroche inicial, Natalia interpretó con un toque personal el “Basin Street Blues” de Louis Armstrong, Lola recordó al más moderno Bill Evans en “Waltz for Debby”, volvieron a unirse para cantar “Little Sunflower” y así, alternando sus diferencias tímbricas, vocales, técnicas, de color, de personalidad…, las dos cantantes fueron desarrollando un concierto que se iba convirtiendo en un catálogo de posibilidades vocales y un repaso al songbook de muchas décadas de jazz. Es muy difícil calificar a las cantantes porque, a pesar de que su derroche sugería una competición, no había nada de eso, y cada una camina en una senda distinta y personal. Natalia Ruciero, muy imaginativa y rítmica en los scats, estuvo brillante en “Boplicity” y lírica en “Body and Soul”… Botello hizo de todo, incluyendo hacer de su voz un piano de bebop interpretando a Monk en “In Walked Bud” …
Natalia Ruciero


Al fondo, Rafa Arregui
No es habitual escuchar un grupo con dos cantantes y, viniendo cada una de una formación distinta (Nat’n jazz Quartet y Cordelia, respectivamente) y habiendo reunido músicos sólo para la ocasión, uno tenía la sensación de estar asistiendo a una jam session de cantantes, algo menos habitual aún.

Otra impresión del concierto es la de que ambas cantantes utilizaban su voz como un instrumento, impresión que quedó corroborada cuando el público aplaudía las intervenciones de las cantantes como si fueran solos y éstas alternaban estos “solos” vocales con los de los músicos, que merecerían una mención especial, ya que el público había acudido a escuchar a dos cantantes y pudo descubrir que los músicos que las acompañaban no eran sólo correctos sino igualmente interesantes. La sección rítmica sonó eficaz en todo momento y destacó en sus individualidades. Javier Delgado al contrabajo y Nacho Megina en la batería son dos experimentados músicos de la escena andaluza con una larga carrera como sidemen. Los pudimos ver recientemente en este mismo escenario acompañando a Javier Ortí. En el piano, Rafa Arregui, componente del cuarteto de Natalia Ruciero (Nat’n Jazz Quartet), marcaba el punto álgido de cada tema con sus solos. Muy bluesy en “Basin Street” y muy moderno en “Stolen Moments”, por poner un ejemplo, un músico versátil y sobresaliente al que habrá que prestar atención.


El falso final del concierto, con un amago de canción triste para presentarnos la verdadera conclusión, swingueante y divertida (“Me and My Shadow” de Al Jolson cantada al estilo de Sinatra y Sammy Davis Jr.)  levantó al público de sus asientos, tanto que no hubo necesidad de hacerse de rogar para hacer un bis. Como dije más arriba, todo un derroche.


_______
* Web de Lola Botello: www.lolabotello.net

* Web de Natalia Ruciero: www.nataliaruciero.com

* Las fotografías son de Juan Carlos Ordóñez: www.flickr.com/photos/jcof/