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MEDITACIONES

FRED HERSCH, Breath by Breath (Palmetto Records, 2022)

El primer disco que tuve de Fred Hersch fue The Fred Hersch Trio Plays (Chesky Records, 1994), en el que todo eran versiones de Coltrane, Monk, Miles, Ornette... pero donde su personalidad y su creatividad brillaban sobre la excusa de los standards. Derrochaba recursos, técnica y sensibilidad. Desde ese disco ha llovido mucho y Hersch sigue creando año tras año, sin faltar, siempre con nuevo, siempre sorprendiendo, en cada tema, en cada acorde. Solo hay que escuchar el largo y delicado solo de "Begin Again", el tema que da comienzo a su nuevo álbum, para percibir esto. 

También se percibe la esperanza del título, el ansia de empezar de nuevo en esta época de incertidumbre, con la energía y la sensibilidad necesarias. Y Hersch lo hace reinventándose de nuevo, Ahora acompañándose de un cuarteto de cuerda.

Foto: Rebecca_Ashley 
Durante el confinamiento de 2020, Hersch se recluyó solo, aparte de su pareja, y se refugió en el piano. Cada día, a la 1 de la tarde, subía a Facebook una melodía improvisada, lo que aquel día le inspirase. Fue su forma de sobrevivir a la alienación a que nos sometió el confinamiento. Todo aquello desembocó en un álbum a piano solo donde reinterpretaba sus recuerdos de temas populares (Songs From Home) y ahora, por fin en estudio, se reinventa con un cuarteto de cuerda (Crosby Street String Quartet) para desarrollar una suite a medio camino entre el jazz y la clásica (lo que algunos llamaron Third Stream o Tercera Vía). El cuarteto de cuerda ofrece un contrapunto melódico singular a su trío de piano, donde está como siempre Drew Gress al contrabajo y, en esta ocasión, Jochen Rueckert en la percusión. 

La suite en cuestión, llamada The Sati Suite, es un ejercicio estilístico en ocho movimientos donde sobresale el piano como una voz única. Casi todos los temas son contemplativos e íntimos, salvo el potente "Worldly Winds". A la suite se suma una coda ("Pastorale") inspirada en otro pianista, Schumann. 

Los arreglos de cuerda permiten apreciar una faceta nueva como compositor de Fred Hersch, y aportan a los temas el carácter meditativo de su personalidad, mientras su piano sigue sonando jazzístico y vibrante, como si pudiéramos ver al mismo tiempo dos personalidades del mismo músico, el meditativo y el expresivo, el jazzmen y el que siempre quiso profundizar en la música de cuerda. El resultado es un disco único en la discografía de Fred Hersch que enamorará tanto a los que guste la música de cuerda como a los amantes del jazz más creativo.


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* Más info: fredhersch.com

LA LÍRICA DEL BARÍTONO

BRIAN LANDRUS, For Now (BlueLand Records, 2020)

Brian Landrus es un compositor y multi-instrumentista nacido en Nevada y establecido en Brooklyn que se ha hecho un puesto en los registros graves, habiendo conseguido un meritorio número 3 en la Readers Poll de la revista Jazztimes en la categoría de saxo barítono. En su nuevo For Now profundiza en la expresividad de su sonido con un cuarteto de lujo formado nada menos que por Fred Hersch (piano), Drew Gress (conntrabajo) y Billy Hart (batería).

For Now es el décimo álbum como líder de Landrus, algunos con su propia orquesta, pero, además, ha trabajado como sideman con músicos de la talla de Esperanza Spalding, Bob Brookmeyer, Nicholas Payton, Maria Schneider, Jason Palmer... Su estilo, que se podría clasificar como mainstream, adopta formas modernas y transgresoras por momentos, sin dejar de lado una seriedad que deja patente en su forma de tocar y de componer (todos los temas son originales de Landrus excepto dos temas que pertenecen a Monk, "Ruby My Dear" y "Round Midnight", e "Invitation" de Bronislaw Kaper y Paul Francis Webster).

No es fácil sacar la delicadeza que Landrus extrae del saxo barítono o del clarinete bajo. Son instrumentos con una expresividad en exceso seria, oscura si se quiere, por lo que la lírica que destila este disco supone una singularidad. Y dentro de esta singularidad, Landrus tendrá sus influencias entre los barítonos pero a mí me recuerda a tenores grandes como Dexter Gordon, que era capaz de soplar con una fuerza enorme su tenor (otro instrumento que necesita aire y un gran soplador) y que, sin embargo, conseguía resultados de una delicadeza estremecedora. "Round Midnight", interpretado aquí solo, sin acompañamiento, podría ser un ejemplo de todo esto. La sonoridad del clarinete bajo aparece en “For Now,” “The Wait y “For Whom I Imagined”, mientras que Landrus salta a tonalidades más altas sin perder el sentido melódico, tocando la flauta en "The Night of Change". Toda una paleta de colores que el músico maneja con una soltura y una expresividad que lo validan como un compositor y un instrumentista único en el panorama actual. 

En otra línea, temas a tempo mediio como "Clarity in Time" o "Invitation" muestran a un músico integrado en un cuarteto con un foco que apunta a algún lugar intermedio entre el jazz más clásico y una visión moderna que no busca rupturas abruptas. Siempre apoyado en la sección rítmica y en la magia de Fred Hersch, en algunos temas, el grupo se convierte en quinteto con la intervención de Michael Rodriguez a la trompeta. Y en otros, suena aún más clásico con la utilización de un cuarteto de cuerda en algunos temas (qué maravilla "For Whom I Imagined"), un elemento que supone un contrapunto muy interesante y que aporta aún más lírica al proyecto. Los arreglos de cuerda son del compositor de ópera Robert Aldridge, que también ejerce como productor del disco junto a Herschel Garfein, ambos compositores y ambos ganadores del Grammy. El cuarteto de cuerdas está formados por jóvenes músicos (Sara Caswell y Joyce Hamman a los violines, Lois Martin en la viola y Jody Redhage-Ferber en el chelo.



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* Web oficial: brianlandrus.com

EL PIANISTA INAGOTABLE

Fred Hersch Trio '97 @ The Village Vanguard (Palmetto, 2018)

Se edita ahora en 2018 este concierto del trío de Fred Hersch en el mítico Village Vanguard de Nueva York. Hersch parece incombustible. Aún recuerdo el primer disco suyo que adquirí, un disco a trío con los mismos músicos que este del que hablamos hoy. Plays (Chesky Records, 1994) me pareció aburrido. Todas aquellas versiones de Monk, Gillespie, Ellington... eran demasiado distintas, inesperadas. Tardé muchas escuchas en comprender que Hersch no es Monk ni Gillespie ni Ellington, y que aquellas melodías y armonías sublimadas hasta lo impensable eran fruto de una técnica y de una personalidad únicas. Hoy es uno de mis pianistas favoritos. Con los años sigue inagotable, con su inagotable abanico de recursos, tan llenos de imaginación Ahora, en 2018, con alrededor de 50 discos como líder y tras su inspirado Open Book (Palmetto Records, 2017) a piano solo, vuelve la vista al pasado con su trío de los '90, que incluye a Drew Gress al contrabajo y Tom Rainey a la batería. Y la emoción también vuelve la mirada atrás. 

El álbum contiene momentos únicos, como el homenaje a Bill Evans, icono entre los iconos del Village Vanguard, con este tema titulado "Evanescence":



Porque el club, el más emblemático de Nueva York  es uno de los protagonistas de álbum: aunque llevaba tocando allí como sideman desde 1979 acompañando a grandes como Joe Henderson, Art Farmer, Lee Konitz, Ron Carter..., el 18 de julio de 1997 fue la primera ocasión en que Hersch tocó en el Village Vanguard como líder.
Para mí, lo significó todo. Para mí, fue el equivalente a la primera vez que un músico clásico toca en el Carnegie Hall. Es el más grande club de jazz del mundo. (Fred Hersch sobre el Village Vanguard)
Por suerte, los tres pases de aquel viernes noche fueron grabados y ahora se edita una selección de los temas, que incluye tanto standards como composiciones originales que sirven para mostrar el peso del trío ya en aquel momento y que, en la selección que se edita y que sale a la venta mañana, 7 de diciembre, 21 años después, comienza con una explosión de ritmo ("Easy To Love"), donde Hersch va creciendo hasta mostrarse arrollador, eso sí, con el sólido apoyo del colchón rítmico. Un tema soberbio de los que merece escuchar en vivo. 

El trío en 1997
El álbum incluye también un delicado "My Funny Valentine" donde la sección rítmica aprovecha la ocasión de mostrar la sensibilidad que el tema requiere y donde el piano alcanza algunos pasajes de grandilocuencia en el chorus. Pasajes de mucho swing ("Three Little Words") se combinan con momentos líricos que rozan lo sublime ("Evanessence"), deliciosos tiempos medios ("I Wish I Knew") o experimentos rítmicos como "Swamp Thang", un tema con un tratamiento muy monkiano en el que Hersch usa el trío (el todo) como instrumento de percusión.

Aunque esté editado y el setlist no se corresponda a un solo pase, resulta un concierto ideal a cargo de uno de esos tríos de piano que podríamos calificar como el trío ideal. Y a la altura de un lugar como el Village.
Tener mi foto en la pared del Village Vanguard significa más para mí que un Grammy. Es uno de los logros de los que estoy más orgulloso, porque representa mi larga y profunda relación con el club. hay magia allí. (Fred Hersch)

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* Web oficial: fredhersch.com

* Palmetto Records: www.palmetto-records.com/artists

FREE JAZZ ENTRE AMIGOS

NO FAST FOOD, Settings For Three (Corner Store Jazz, 2018)

Dos semanas atrás hablamos de la formación de Phil Haynes Free Country, con su original revisión del rock y el jazz de los 60. Hoy volvemos a Haynes con No Fast Food, trío que completan Drew Gress al contrabajo y David Liebman en los vientos,  y que desarrolla un jazz libre, de estructuras cambiantes. La experiencia acumulada en sus discos anteriores produce un sonido orgánico y fluido.


Pero, al contrario que en sus disco anteriores, este Settings For Three no ha sido grabado en directo; a pesar de lo cual, hay una intensidad patente en los temas. Escuchen: 


Pulsen play. En la intro, un Liebman muy especulativo en la flauta de madera da paso a un breve diálogo con el contrabajo, diálogo que se rompe cuando Haynes arremete con fuerza y con ese ritmo desestructurado que, de alguna manera, tiene sentido. Y el saxo. Un comienzo muy energético y eléctrico que es la línea fundamental de álbum, aunque el siguiente tema del setlist ("Joy") se caracterice más por su poesía atmosférica. Aquí Liebman muestra una cantidad fascinante de recursos. En general, los tres músicos lo hacen pero la capacidad de Liebman en la flauta o en el saxo para mostrar belleza, lírica o melódica, y al momento siguiente deshacerse en pasajes atonales, rotos, aparentemente sin sentido pero orgánicos, es fantástica. "String Theory" ofrece también una balada emotiva pero más nocturna y conmovedora.


"Blue Dop" tiene un groove de contrabajo de esos que hacen que se muevan los pies. Blues con fuerza y ritmo, un campo abierto para la libertad expresiva, como en "Whack Whap", que comienza de repente, sin intro, como si llegáramos tarde, a mitad del tema, un perfecto desorden donde cada músico se explaya a su manera, con humor, y con recursos y más recursos. Humor hay también en el título "Longer Shorter", homenaje al saxofonista con un contrafact de su tema "Pinocchio". El álbum termina con "Shramba", una vuelta de tuerca a la samba con un Haynes hiperactivo, reconstruyendo y reinventando (con la complicidad de Gress) el ritmo salvaje de la samba hacia algo cerebral y más complicado de lo que pueda parecer a la primera escucha. Por encima, un Liebman con toda la libertad del mundo para inventar.

No Fast Food son:
Phil Haynes, batería
David Liebman, saxo tenor & soprano, flauta de madera
Drew Gress, contrabajo