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EL TIEMPO DETENIDO

DESIDÉRIO LÁZARO featuring DANIEL BERNARDES,
Stillness In Time (2021)

Considerado en 2019 por la revista Jazzlogical como Músico del Año, el saxofonista portugués Desidério Lázaro da un nuevo paso en su carrera con un disco arriesgado y, sin embargo, fácil de escuchar, emocionante, un disco a dúo con el pianista Daniel Bernardes donde exprime al máximo las posibilidades expresivas del saxo tenor, con melodías de distinta complejidad que suenan como canciones. 


Grabado en el Hot Clube de Portugal en diciembre de 2020, su inspiración es hija de la pandemia y del confinamiento, como tantas otras grabaciones que nos están llegando. Sin embargo, Stillneww In Time tiene a su favor la intimidad de esta formación. Saxo y piano complementan sus armonías y la aparente desnudez del dúo refuerza la expresividad. 

Formado en la música clásica desde los diez años, cuando comenzó con el clarinete, Desidério Lázaro se decidió por el jazz y el saxofón tenor, materias que estudió en Lisboa y Amsterdam, donde se graduó en 2008. Quizás esta formación clásica es la que define su estilo, más sofisticado que el de la mayoría de los tenores de jazz y más tendente a la expresividad, a la emotividad, de la música clásica. En este álbum, encontramos temas como "Good Morning, Mr. Poirot", donde los juegos de ritmo suenan por momentos a jazz y por momentos a compositores europeos del siglo XX ajenos al jazz, acercándose al olvidado concepto de la Third Stream. El piano en "Stillness In Time" recuerda al periodo del Romanticismo, y esto favorece un contraste muy original con el saxofón, que lleva una base melódica que suena a canción popular y que Lázaro, con su fraseo, acaba siempre llevando al jazz.
 

Foto: Nana Sousa Dias

Ritmos más sutiles pero igualmente excitantes aparecen en baladas como "War of Change" o "A New Hope", dos temas donde se puede disfrutar del estilo original de Desidério Lázaro, ese tenor contenido, lento, largo, tan difícil de escuchar en el jazz. 

Desde "Frailty", que abre el álbum con esa intensidad emocional de la que hablamos, que comienza con un piano lírico y que crece y crece, hasta "A New Hope", escuchamos un disco muy bien escrito. La intimidad entre ambos músicos es otro punto a favor. Quietud en el tiempo. Temas inspirados en un disco recomendable. 




El concierto completo en el Hot Clube de Portugal:  


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JAZZ COMO EXPRESIÓN DE LOS SENTIMIENTOS

DESIDÉRIO LÁZARO, Moving (Sintoma Records, 2018)

Después del fantástico Subtractive Colors de 2015, con su enfoque original y aquella formación en sexteto tan singular, el saxofonista portugués Desidério Lázaro vuelve al cuarteto para presentar un álbum de temas propios que se mueven en el territorio del jazz contemporáneo con guiños mestizos al jazz-rock, un catálogo de composiciones muy libres (ocho en total) que apelan a lo visceral como fuente de inspiración.

Porque Moving es un disco de sentimientos, cambiante, ciclotímico podríamos decir si no fuera porque todos los sentimientos son válidos y su expresión lo que justifica el arte en todas sus manifestaciones. A nuestra pregunta, Desidério Lázaro justifica el título así: "Moving podria traducirse de varias maneras: moving de moviéndose para otra parte (emocional o física) moving de comovedor, moving porque mi hijo (a quien dediqué el álbum) me hace mover aunque yo le ayude a moverse también (simbiosis)".

Tanto los títulos como el enfoque jazzístico de cada tema ilustran situaciones espirituales, gozosas o conflictivas, reflejo de contingencias vitales que encuentran su correspondencia en la música: "Burned Conscience" es un ejercicio casi místico de jazz moderno, mientras que "Moving" es pura energía, ritmo desatado, jazz-rock o rock progresivo según el punto de vista, que utiliza la distorsión y lo atonal como forma de expresión, con un Joāo Firmino espectacular. Según las notas del autor, Moving es "un disco sobre viajes, una mezcla ecléctica de géneros musicales, y logros emocionales".
Foto: João de Barros
Es inútil el arte que no conmueve y, en el mismo sentido, el que no nace a su vez de un sentimiento. Lázaro admite: "No escribo música solamente como ejercicio, creo que la música sin relación emocional no es tan rica. Por lo menos para mis oídos".

Pero los sentimientos pueden esconderse en el interior ("Introspective") como una balada moderna, con un saxo lacónico, casi lírico, o hablar de valor ("Courage") con ecos de jazz europeo, blues y free de una manera tan teatral que inspira más terror que valor. "Lullaby" nos recuerda que el disco está dedicado al hijo del músico, Mário. Es una balada que comienza con unas notas dispersas de la guitarra y unos balbuceos infantiles para desembocar en (quizás) el tema más jazzístico del álbum, una balada a tempo medio donde el saxo canta y que, según avanza, se convierte casi en un himno. Otra balada que habla de dolor ("Hidden Pain"), dedicada a su padre, habla de dolor con una delicadeza absoluta, con un contrabajo que habla en voz baja (Francisco Brito) y un conmovedor Lázaro al saxo. "Memories of a Forgotten Past" vuelve al rock con una guitarra que entabla un interesante pero breve diálogo con el saxo. La conclusión del disco, "Reconciliation" retoma el aire místico e introspectivo de los primeros temas, con un saxo muy rockero, que me trae a la memoria buenos momentos con buenos discos de rock progresivo de aquellos olvidados 70... Con la sólida base rítmica de Firmino en la guitarra eléctrica, Desidério Lázaro se expresa enérgico pero melódico. Joel Silva en la batería da mayor dimensión rockera a la fusión. Un breve interludio entre tanto ritmo permite a Brito volver a hacer un solo elocuente. El final es tan eléctrico que escapa a las calificaciones. Hay que escucharlo.


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* Web; https://sintomarecordsmusic.bandcamp.com/album/moving

CICERO LEE

Those Who Stay (2015)

El contrabajista portugués Cícero Lee presenta en Those Who Stay un jazz moderno, introspectivo, en la frecuencia baja del contrabajo, un jazz oscuro que comienza hablando de la muerte: el primer tema ("Vigilias") está dedicado al poeta luso Al Berto (“es siempre una mentira existir / fuera de aquello que está en el fondo de mí”), que falleció prematuramente a los 49 años.Como señala Lee en las notas del disco, somos lo que nos queda de los que se fueron. Los que se quedan.

Dos años después de su álbum de debut titulado "Ventos" (Sintoma Records, 2013), Cícero Lee ha decidido grabar esta vez con el bajo acústico, con el que se muestra más expresivo, más lírico y más intenso, muy elegante, sin protagonismos, con un espíritu de jazz europeo que sólo traiciona su internacionalidad cuando el acordeón nos hace relacionar su música con Portugal. Quizás sofisticación y expresividad sean los términos más adecuados para definir el disco, cuyas melodías se prestan a ensoñaciones a medida que los músicos desarrollan las ideas de las composiciones. Sólo algún tema aislado nos ofrece una perspectiva distinta, como la agresiva "We Shall Prevail" o "Brooklyn", dos temazos con un toque de hardbop no exento de oscuridad (especialmente cuando escuchamos en "Brooklyn" ese solo en las cuerdas, que se mueve entre el funky y el blues).

El disco suena en formato de trío, con Carlos García al piano y José Salgueiro en la percusión, a los que se unen (según el tema) el saxofonista Desidério Lázaro, viejo conocido del blog, que aporta un toque sofisticado a las improvisaciones ("Brooklyn", "Ten Miles from the Sky"), y otras luminarias del joven jazz portugués. El que más nos brilla es João Frade. El inteligente uso del acordeón de Frade en algunos temas proporciona una dimensión espiritual a las composiciones, un sonido que trasciende lo armónico para ponernos a caballo entre lo cinematográfico y lo geográfico (uno piensa en ciertos barrios de Lisboa cuando lo escucha), con ese vibrato siempre misterioso y legendario del acordeón. Tiago Olivera pone con su guitarra los temas en la frontera de la fusión con el rock y crea un ambiente muy inspirador e intenso ("Ten Miles from the Sky", "Those Who Stay"). De alguna manera, es Carlos García quien ejerce de voz cantante en casi todos los temas (con la excepción de alguno donde interviene el saxo), con mucha personalidad.

El disco termina con una adaptación de la bellísima melodía tradicional portuguesa "Dorme Meu Menino", que es casi una canción que cantan las cuerdas del contrabajo a dúo con el piano (Carlos García la ha adaptado), una melodía introspectiva, brillante y, a la vez, sombría. Como el álbum.

Les dejo con un video espectacular, jazz para ballet. Suena "Those Who Stay" con una delicada coreografía de Helena Vascon que hace justicia a la música de Cícero Lee:


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* Web oficial: cicerolee.com

 

DESIDÉRIO LÁZARO

Síntesis sustractiva

Subtractive Colors (Sintoma Records, 2015) es el cuarto álbum del saxofonista lisboeta Desidério Lázaro, una interesante y original propuesta que descubrimos hace unas semanas y que nos tiene fascinados. ¿Cómo definir este proyecto? El planteamiento es muy original, basado en el hardbop pero con momentos de carácter experimental que, sin ser atonales, buscan otros puntos de vista (música de cine, clásica, ambient) para dar cabida a la capacidad de Lázaro como compositor, aparentemente inacabable. 

El otro elemento sorprendente y original que nos presenta el disco es el combo, un sexteto inédito, formado por 2 saxos, 1 clarinete, batería y 2 bajos. Han leído bien. De por sí, la acumulación de instrumentos de viento no es original; ya estaba en las brass bands de Nueva Orleans, pero el uso de dos bajos supone un desafío a la hora de arreglar los temas. El sexteto está formado por el propio Desidério Lázaro (saxo soprano y tenor), João Capinha (flauta, saxo alto y  tenor), Paulo Gaspar (clarinete soprano y bajo), Mário Franco (contrabajo), João Hasselberg (bajo eléctrico y contrabajo), Luís Candeias (batería) más Carolina Varela y João Neves (voces en "Subtractive Colors").

El álbum comienza con una intro y una pequeña suite en tres movimientos titulada "LLA": música descriptiva, programática, con un planteamiento de música clásica (contemporánea) y momentos orientados hacia un post bop bastante primitivo. A partir de ahí, el álbum se vuelve auténticamente jazzístico, con temas muy bop como "Absence of White" o "Corruption", que es una auténtica montaña rusa. Otros temas, como "Little Bug's Riot" se asoman a un post bop con una percusión que se acerca excitantemente al jazz-rock. "Silent Homage" y "The Moment Just Before" son piezas experimentales en los que música clásica y jazz se rozan aquí y allá con gran sensibilidad y ningún complejo. El último tema del álbum, "Subtractive Colors", aunque divertido, es una sorpresa funky con voces que no encaja muy bien con la solidez argumental del resto del disco. Si obviamos esta última boutade, nos queda una obra original y única que debería poner a Desidério Lázaro en el punto de mira de los críticos y de los aficionados de mente abierta.

Explicado a través de la teoría de mezclas de pintura, el jazz de Desidério Lázaro es el resultado de las influencias que su música absorbe y de las influencias que refleja; también de la impresión que recibe el espectador. En definitiva, esta síntesis sustractiva de colores conforma un disco sólido y muy personal que el mismo Desidério Lázaro nos presenta en el siguiente vídeo, en el que explica los conceptos del álbum:




* Web: https://desideriolazaro.wordpress.com

** El álbum se puede escuchar y descargar gratis (se agradecen donaciones) en la web de Sintoma Records:
http://sintomarecords.wix.com/sintomarec#!desidrio-subtractive-colors/c15rv