Mostrando entradas con la etiqueta Fred Hersch. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fred Hersch. Mostrar todas las entradas

QUÉ DÚO

FRED HERSCH & esperanza spalding, 
Alive at the Village Vanguard (Palmetto, 2023)

Fue a principios de 2008, cuando Myspace era lo más y Youtube daba sus primeros pasos, cuando escribí una breve (demasiado breve) nota en este blog alucinado por el primer álbum de esperanza spalding. La titulé La gran esperanza femenina. Desde entonces, se ha consolidado como una de las instrumentistas, cantantes y compositoras más personales del jazz moderno. Cambiando de estilo a placer, dominando dos instrumentos tan complejos y a menudo infravalorados como son el contrabajo y la voz, spalding es un nombre imprescindible y, si ya la habíamos disfrutado como cantante, nos quedaba oírla en un repertorio de standards y, por supuesto, no se nos ocurre mejor forma que acompañada únicamente por un pianista y, si ese pianista es nuestro pianista favorito de las últimas décadas, Fred Hersch, y el escenario es el espacio íntimo de un club (el Village Vanguard, la otra casa de Hersch, hogar también de grabaciones imprescindibles a lo largo de las décadas), ¿qué más se puede pedir?

Sería absurdo imaginar que Hersch se limitara a acompañar al piano a esperanza spalding. La creatividad vive en los dedos de Hersch. Lo hemos escuchado en todos sus discos, especialmente a trío o a piano solo, y aquí se convierte en un motor impresionante, lleno de color y recursos, con solos aplaudidos, que envuelven a la voz con todo su ingeniería. 


La musicalidad en la voz de esperanza spalding, con tu tímbrica y su descaro para improvisar y hacer reír al público, es puro oficio y no desmerece frente a las divas clásicas, transportándonos a aquellos buenos tiempos en que el jazz era más social y apasionante que intelectual. Y spalding juega constantemente con su voz y disfruta y hace disfrutar al público. Tanto si hace scat , como en "Loro" (Egberto Gismonti), o convierte un tema tan melódico como "But Not For Me" en un ejercicio de malabarismo vocal, todas sus intervenciones son un disfrute.

El disco, que saldrá a la venta esta semana, fue grabado entre el 19 y el 21 de octubre de 2018 en el famoso Village Vanguard sin partituras ni arreglos escritos de antemano, dos figuras muy diferentes del jazz actual que solo habían coincidido en los escenarios en pocas ocasiones y que aquí enfrentan sus diferentes formas de enfocar las canciones y que encajan de una manera gozosa en un evento único, dinámico y vivo, que agradecemos que esté grabado y disponible para escuchar.


________________________

* Web de Palmetto Records: www.palmetto-records.com/artists

* Otras reseñas de Fred Hersch en este enlace.



MEDITACIONES

FRED HERSCH, Breath by Breath (Palmetto Records, 2022)

El primer disco que tuve de Fred Hersch fue The Fred Hersch Trio Plays (Chesky Records, 1994), en el que todo eran versiones de Coltrane, Monk, Miles, Ornette... pero donde su personalidad y su creatividad brillaban sobre la excusa de los standards. Derrochaba recursos, técnica y sensibilidad. Desde ese disco ha llovido mucho y Hersch sigue creando año tras año, sin faltar, siempre con nuevo, siempre sorprendiendo, en cada tema, en cada acorde. Solo hay que escuchar el largo y delicado solo de "Begin Again", el tema que da comienzo a su nuevo álbum, para percibir esto. 

También se percibe la esperanza del título, el ansia de empezar de nuevo en esta época de incertidumbre, con la energía y la sensibilidad necesarias. Y Hersch lo hace reinventándose de nuevo, Ahora acompañándose de un cuarteto de cuerda.

Foto: Rebecca_Ashley 
Durante el confinamiento de 2020, Hersch se recluyó solo, aparte de su pareja, y se refugió en el piano. Cada día, a la 1 de la tarde, subía a Facebook una melodía improvisada, lo que aquel día le inspirase. Fue su forma de sobrevivir a la alienación a que nos sometió el confinamiento. Todo aquello desembocó en un álbum a piano solo donde reinterpretaba sus recuerdos de temas populares (Songs From Home) y ahora, por fin en estudio, se reinventa con un cuarteto de cuerda (Crosby Street String Quartet) para desarrollar una suite a medio camino entre el jazz y la clásica (lo que algunos llamaron Third Stream o Tercera Vía). El cuarteto de cuerda ofrece un contrapunto melódico singular a su trío de piano, donde está como siempre Drew Gress al contrabajo y, en esta ocasión, Jochen Rueckert en la percusión. 

La suite en cuestión, llamada The Sati Suite, es un ejercicio estilístico en ocho movimientos donde sobresale el piano como una voz única. Casi todos los temas son contemplativos e íntimos, salvo el potente "Worldly Winds". A la suite se suma una coda ("Pastorale") inspirada en otro pianista, Schumann. 

Los arreglos de cuerda permiten apreciar una faceta nueva como compositor de Fred Hersch, y aportan a los temas el carácter meditativo de su personalidad, mientras su piano sigue sonando jazzístico y vibrante, como si pudiéramos ver al mismo tiempo dos personalidades del mismo músico, el meditativo y el expresivo, el jazzmen y el que siempre quiso profundizar en la música de cuerda. El resultado es un disco único en la discografía de Fred Hersch que enamorará tanto a los que guste la música de cuerda como a los amantes del jazz más creativo.


__________________________________

* Más info: fredhersch.com

DE LA BELLEZA Y LA ESPERANZA

FRED HERSCH, Songs from Home (Palmetto Records, 2020)

Para celebrar su cumpleaños número 65, el prolífico Fred Hersch ha lanzado un nuevo álbum grabado a piano solo, algo a lo que nos tiene acostumbrados pero, en estos tiempos de obligado encierro, sus Songs from Home contienen una carga emocional adicional que se percibe en su manera de tocar. Son tiempos difíciles y Hersch ha buscado en su interior para regalarnos, con su habitual expresividad y su capacidad de inventiva, nuevos temas, muy íntimos, clásicos revisitados y la nostalgia de algunos temas pop que ha reinventado dentro de su universo jazzístico. 
 
Muchos hemos tenido que reinventarnos este año, redefiniendo los límites o el alcance de nuestras creaciones pero, en el caso de quienes escriben (música, cine, literatura, teatro...) ha sido un año donde los encierros obligatorios han contribuido a una mayor productividad. Si sumamos que tiempos malos siempre alimentan la creatividad y generan obras de mayor y calidad, debemos esperar maravillas como la que Fred Hersch nos acaba de regalar. 
"Al principio de la pandemia, como muchos de nosotros, me sentía indefenso. Me habían arrebatado (y todavía lo hacen) las cosas que más amaba (hacer música con gente frente a gente) -dice Hersch en las notas del disco-. Así que yo, de manera espontánea, comencé a subir mi "Melodía del Día" a Facebook cada día a la 1 de la tarde durante algunas semanas. Tocaría solo lo que me apeteciera en el momento con la esperanza de aportar brillo al día de alguien en algún lugar del universo virtual. Recibí los comentarios más encantadores y eso fue para mí una gran ayuda porque estaba luchando contra la pérdida de mi propia identidad."
Por suerte para él, el piano es un instrumento que se defiende solo. Así, como hizo en su anterior y recomendable Open Book de 2017, decidió expresar su impotencia tocando. 
 

Pero no hay tristeza ni angustia en los temas de Songs From Home sino todo lo contrario. Grabado en agosto de 2020 en su segunda residencia, en los bosques de Pensilvania, Hersch expresa en este disco la felicidad de vivir y haber vivido, en temas propios como "Sarabande" o el bellísimo "West Virginia Rose" (que mezcla con el tema tradicional "The Water is Wide") o versionados como la deliciosa "When I'm Sixty Four" de The Beatles.

Desde el primer tema, "Wouldn't It Be Loverly" de My Fair Lady, Hersch rebusca en sus recuerdos la positividad necesaria para el álbum. Las bandas sonoras forman parte de sus primeros recuerdos musicales de la niñez, mientras que "All I Want" de Joni Mitchell pertenece a sus recuerdos de instituto. Todas son canciones significativas, con mensajes claros relativos a la situación actual, como "Get Out Of Town" (Cole Porter) o el "Solitude" de Ellington, en cuya lacónica versión alcanza el disco su punto más emocionante, con todo el significado que hay detrás de cada nota. Finalmente, el álbum se despide de una manera optimista con la versión citada de Lennon & McCartney.

Recomiendo este Songs from Home con la misma fuerza con que recomiendo seguir soñando a pesar de los tiempos extraños que vivimos. Busquen la belleza, persigan la esperanza. Todo eso está en este disco.

Les dejo esta version de "All I Want" de Joni Mitchell.

________________________

* Web: https://fredhersch.com

* Foto: Jim Wilkie.

LA LÍRICA DEL BARÍTONO

BRIAN LANDRUS, For Now (BlueLand Records, 2020)

Brian Landrus es un compositor y multi-instrumentista nacido en Nevada y establecido en Brooklyn que se ha hecho un puesto en los registros graves, habiendo conseguido un meritorio número 3 en la Readers Poll de la revista Jazztimes en la categoría de saxo barítono. En su nuevo For Now profundiza en la expresividad de su sonido con un cuarteto de lujo formado nada menos que por Fred Hersch (piano), Drew Gress (conntrabajo) y Billy Hart (batería).

For Now es el décimo álbum como líder de Landrus, algunos con su propia orquesta, pero, además, ha trabajado como sideman con músicos de la talla de Esperanza Spalding, Bob Brookmeyer, Nicholas Payton, Maria Schneider, Jason Palmer... Su estilo, que se podría clasificar como mainstream, adopta formas modernas y transgresoras por momentos, sin dejar de lado una seriedad que deja patente en su forma de tocar y de componer (todos los temas son originales de Landrus excepto dos temas que pertenecen a Monk, "Ruby My Dear" y "Round Midnight", e "Invitation" de Bronislaw Kaper y Paul Francis Webster).

No es fácil sacar la delicadeza que Landrus extrae del saxo barítono o del clarinete bajo. Son instrumentos con una expresividad en exceso seria, oscura si se quiere, por lo que la lírica que destila este disco supone una singularidad. Y dentro de esta singularidad, Landrus tendrá sus influencias entre los barítonos pero a mí me recuerda a tenores grandes como Dexter Gordon, que era capaz de soplar con una fuerza enorme su tenor (otro instrumento que necesita aire y un gran soplador) y que, sin embargo, conseguía resultados de una delicadeza estremecedora. "Round Midnight", interpretado aquí solo, sin acompañamiento, podría ser un ejemplo de todo esto. La sonoridad del clarinete bajo aparece en “For Now,” “The Wait y “For Whom I Imagined”, mientras que Landrus salta a tonalidades más altas sin perder el sentido melódico, tocando la flauta en "The Night of Change". Toda una paleta de colores que el músico maneja con una soltura y una expresividad que lo validan como un compositor y un instrumentista único en el panorama actual. 

En otra línea, temas a tempo mediio como "Clarity in Time" o "Invitation" muestran a un músico integrado en un cuarteto con un foco que apunta a algún lugar intermedio entre el jazz más clásico y una visión moderna que no busca rupturas abruptas. Siempre apoyado en la sección rítmica y en la magia de Fred Hersch, en algunos temas, el grupo se convierte en quinteto con la intervención de Michael Rodriguez a la trompeta. Y en otros, suena aún más clásico con la utilización de un cuarteto de cuerda en algunos temas (qué maravilla "For Whom I Imagined"), un elemento que supone un contrapunto muy interesante y que aporta aún más lírica al proyecto. Los arreglos de cuerda son del compositor de ópera Robert Aldridge, que también ejerce como productor del disco junto a Herschel Garfein, ambos compositores y ambos ganadores del Grammy. El cuarteto de cuerdas está formados por jóvenes músicos (Sara Caswell y Joyce Hamman a los violines, Lois Martin en la viola y Jody Redhage-Ferber en el chelo.



___________________________
* Web oficial: brianlandrus.com

HERSCH WITH BIG BAND

FRED HERSCH & THE WDR BIG BAND, 
Begin Again (Palmetto Records, 2019)


Acostumbrados a su trío y a sus deliciosos álbumes a piano solo, Fred Hersch nos sorprende este año con un álbum grabado con orquesta. Begin Again no sólo es un álbum atípico en su discografía (ya fue una excepción su Pocket Orchestra, aunque lejana en intenciones) sino que, además, el setlist es un repaso "orquestado" a toda su carrera. Vince Mendoza ha hecho los arreglos y dirige la renombrada WDR Big Band. Sí, la misma que giró hace años con Maceo Parker y pasó por España. 

El disco fue grabado en Colonia entre los días 28 de enero y 4 de febrero de 2019. A Vince Mendoza lo habíamos escuchado al frente de la WDR Big Band en Jazzpaña (ACT, 1993), aquel experimento de origen alemán sobre el jazz de origen español donde aparecían Michael Brecker, Al di Meola, Carles Benavent, Peter Erskine... Tiene 6 Grammys en su haber.


Mendoza consigue que, sin perder el intimismo de sus composiciones más líricas, la WDR Big Band acompañe a Hersch de una manera emocionalmente poderosa en temas como en "Out Someplace (Blues for Matthew Shepard)", donde la conjunción pianista-orquesta alcanza conmovedores niveles dramáticos. Algunos de estos temas cruzan la línea de la Third Stream (como "Pastorale", que aparecía en Solo de 2015), saltando a un lado y a otro de la línea como en un juego, jazz y barroquismos alternándose en la erudición de dos maestros como Hersch y Mendoza sin perder la poesía del original. Otros temas como "Havana" (que escuchábamos en Alive at the Vanguard, Palmetto Records, 2012), mantienen su esencia pero muestran enfoques divergentes; en este caso, haciendo convivir en la partitura el toque cubano con arreglos muy modernos y una intensidad contenida que no explota hasta el solo de saxo (Paul Heller en su tenor).


Catorce veces nominado a los Grammy, sobran las presentaciones. El peso y la versatilidad de Fred Hersch queda de nuevo patente en este disco pero, si algo tiene de particular la grabación, es el hecho de que Hersch comparta protagonismo con otros 16 músicos. Esto no era aplicable a su trío porque el trío de piano en jazz funciona como un solo instrumento si los músicos son maestros y el caso lo es: los tríos de Hersch son máquinas perfectas, relojes suizos como emoción (hablamos de Hébert y McPherson como podríamos hablar de Gress y Rainey...) y en la orquesta todo funciona de otra manera. Bien compenetrados, sí, pero con muchos protagonistas. Destacaré al trompetista Ruud Breuls por su lírica fluidez en "Rain Waltz", en contraste con la saxofonista Karolina Strassmayer, quien, en oposición, da a este tema un toque muy clásico en su solo, amparados ambos en el poder de los tutti, donde los vientos nos recuerdan tiempos donde el jazz era más potente... y popular.

Y esta es una de las cosas que más me gusta del diseño del disco y tengo que anotarlo (y reivindicarlo): en los créditos se pueden leer los nombres de los músicos que hacen cada solo en cada tema.


Uno de los cortes más excitantes del álbum es "The Big Easy", nombre que, como todo el mundo sabe, es uno de los apelativos de Nueva Orleáns. En este tema (que aparecía en el fabuloso disco a trío Live in Europe del que hablamos en su momento), la orquesta avanza a ritmo de blues con todo tipo de guiños al jazz de los primeros tiempos. Hersch derrocha blues con unos fraseos muy personales que nos traen el blues a la mente sin acabar las frases, haciendo una sublime interpretación del estilo sin caer en el tópico. Bárbaro y delicado a la vez. La WDR, por su parte, suena por momentos a las orquestaciones de Leonard Bernstein. No sé si Mendoza lo ha hecho de manera premeditada pero el resultado es altamente conmovedor, sobre todo por la percusión, los metales, el blues de Hersch en la teclas (ya lo hemos dicho) y los dos solos que coronan el tema: el de trombón a cargo de Ludwig Nuss y el de trompeta por Andy Haderer. Merece la pena escuchar cada pasaje de este "The Big Easy" para valorar que el jazz más tradicional puede ser moderno en las manos adecuadas. 


______________________
* Web oficial: fredhersch.com

* Web oficial: vincemendoza.net

EL PIANISTA INAGOTABLE

Fred Hersch Trio '97 @ The Village Vanguard (Palmetto, 2018)

Se edita ahora en 2018 este concierto del trío de Fred Hersch en el mítico Village Vanguard de Nueva York. Hersch parece incombustible. Aún recuerdo el primer disco suyo que adquirí, un disco a trío con los mismos músicos que este del que hablamos hoy. Plays (Chesky Records, 1994) me pareció aburrido. Todas aquellas versiones de Monk, Gillespie, Ellington... eran demasiado distintas, inesperadas. Tardé muchas escuchas en comprender que Hersch no es Monk ni Gillespie ni Ellington, y que aquellas melodías y armonías sublimadas hasta lo impensable eran fruto de una técnica y de una personalidad únicas. Hoy es uno de mis pianistas favoritos. Con los años sigue inagotable, con su inagotable abanico de recursos, tan llenos de imaginación Ahora, en 2018, con alrededor de 50 discos como líder y tras su inspirado Open Book (Palmetto Records, 2017) a piano solo, vuelve la vista al pasado con su trío de los '90, que incluye a Drew Gress al contrabajo y Tom Rainey a la batería. Y la emoción también vuelve la mirada atrás. 

El álbum contiene momentos únicos, como el homenaje a Bill Evans, icono entre los iconos del Village Vanguard, con este tema titulado "Evanescence":



Porque el club, el más emblemático de Nueva York  es uno de los protagonistas de álbum: aunque llevaba tocando allí como sideman desde 1979 acompañando a grandes como Joe Henderson, Art Farmer, Lee Konitz, Ron Carter..., el 18 de julio de 1997 fue la primera ocasión en que Hersch tocó en el Village Vanguard como líder.
Para mí, lo significó todo. Para mí, fue el equivalente a la primera vez que un músico clásico toca en el Carnegie Hall. Es el más grande club de jazz del mundo. (Fred Hersch sobre el Village Vanguard)
Por suerte, los tres pases de aquel viernes noche fueron grabados y ahora se edita una selección de los temas, que incluye tanto standards como composiciones originales que sirven para mostrar el peso del trío ya en aquel momento y que, en la selección que se edita y que sale a la venta mañana, 7 de diciembre, 21 años después, comienza con una explosión de ritmo ("Easy To Love"), donde Hersch va creciendo hasta mostrarse arrollador, eso sí, con el sólido apoyo del colchón rítmico. Un tema soberbio de los que merece escuchar en vivo. 

El trío en 1997
El álbum incluye también un delicado "My Funny Valentine" donde la sección rítmica aprovecha la ocasión de mostrar la sensibilidad que el tema requiere y donde el piano alcanza algunos pasajes de grandilocuencia en el chorus. Pasajes de mucho swing ("Three Little Words") se combinan con momentos líricos que rozan lo sublime ("Evanessence"), deliciosos tiempos medios ("I Wish I Knew") o experimentos rítmicos como "Swamp Thang", un tema con un tratamiento muy monkiano en el que Hersch usa el trío (el todo) como instrumento de percusión.

Aunque esté editado y el setlist no se corresponda a un solo pase, resulta un concierto ideal a cargo de uno de esos tríos de piano que podríamos calificar como el trío ideal. Y a la altura de un lugar como el Village.
Tener mi foto en la pared del Village Vanguard significa más para mí que un Grammy. Es uno de los logros de los que estoy más orgulloso, porque representa mi larga y profunda relación con el club. hay magia allí. (Fred Hersch)

_____________________
* Web oficial: fredhersch.com

* Palmetto Records: www.palmetto-records.com/artists

UN TRIO IDEAL

FRED HERSCH Trio, Live in Europe (Palmetto Records, 2018)

Escuchando los primeros compases del nuevo disco de Fred Hersch, me viene a la mente la duda de a cuántos pianistas habrá influido Monk... El tema es "We See" y lo sorprendente no es la influencia sino la manera en que Hersch es capaz de tocar a Monk sin imitar a Monk. El álbum se llama Live in Europe y es un documento más de la manera en que el pianista sigue investigando y creciendo con cada obra.



Lo cierto es que escuchar a Fred Hersch es un ejercicio estimulante. Hay tantas influencias, tanta erudición, tanta experiencia en cada fraseo de su teclado que siempre se necesita una escucha más. En su último disco a piano solo, Open Book (Palmetto Records, 2017), ya encontramos a un Hersch en la edad de la experiencia, con una capacidad para sublimar el jazz hasta convertirlo en algo etéreo, impreciso y, sin embargo, elocuente; en algo que hay que respirar y sentir, no entender.

Live in Europe es, según las notas del álbum, es un disco encontrado por casualidad ("found object", lo llama el propio Hersch), ya que, afirma, se grabó en un directo sin que él lo supiera. Ocurrió en Bruselas el 24 de noviembre de 2017, en Flagey Studio 4, un lugar construido en los años 30 que, antes, fue sede del Instituto de la Radio Nacional. El trío, compuesto por el baterista Eric McPherson y el contrabajista John Hébert, "estaba en una forma excelente, la acústica era perfecta, el piano era espectacular y la grabación fue de primera clase".

Contiene temas descriptivos, como "Scuttlers", un tema de ritmo roto y aparentemente aleatorio que intenta recrear el movimiento lateral de los cangrejos. El resultado es un jazz más polirrítmico que arrítmico, experimental e intrigante, pero en el que se aprecia la versatilidad de sus dedos, su velocidad y su capacidad para transmitir. En otro de los temas, titulado "Snape Maltings", hay un diálogo bellísimo entre piano y contrabajo, con la batería funcionando como un alter ego del piano. Aquí Hersch esboza unas armonías de aire mediterráneo que, en realidad, están inspiradas en el nombre de un pueblecito inglés. En "Newklypso", utiliza el apodo de Sonny Rollins (Newk) para hacer un juego de palabras y homenajear a quien llama su héroe favorito del jazz con un calipso muy al estilo de Rollins, jugando con los acordes y con la melodía, con citas y ese juego de síncopas que enlaza la música caribeña y el jazz tradicional. "The Big Easy", uno de los nombres de Nueva Orleáns, es un blues dedicado al novelista, ensayista y guionista de HBO (en la imprescindible Tremé), con un Hersch que dosifica acordes de la misma manera que arranca lamentos de las teclas. Cambios de tono aquí y allá pero siempre el bop rezumando y ese lirismo que aflora en todos sus discos. 

Por destacar, destacaría la apasionada balada "Bristol Fog (for John Taylor)", donde cada nota suena sentida y donde Hébert tiene un solo de esos en los que el contrabajo parece cantar. También, el solo de McPherson en "Black Nile" (Wayne Shorter) porque tiene sentido y siempre he odiado los solos de batería que no lo tienen, algo que no se permitiría ningún otro instrumentista. Aquí sirve de potente introducción a un tema con mucho swing y lo hace de una manera natural. Y, por supuesto, destacaría la coda. El disco comienza con Monk y termina con Monk porque el bis del concierto es una versión a piano solo del inmortal "Blue Monk" tocada con una personalidad y una teatralidad abrumadoras. 

EL BOSQUE COMO METÁFORA DEL JAZZ

FRED HERSCH, Open Book (Palmetto Records, 2017)

En las notas del nuevo disco en solitario de Fred Hersch hay una interesante metáfora que describe el jazz como un caos razonable comparándolo con el crecimiento vivo e inexorable de un bosque que crece a partir de un solo árbol (una nota, una armonía, una melodía, por ejemplo) para expandirse al azar (en apariencia) conforme las semillas se distribuyen alrededor merced a fuerzas imprevisibles como el viento, la lluvia, los desniveles del terreno... Esta metáfora del bosque para describir el jazz como libertad creativa equipara el caos a la belleza de la oportunidad y la supervivencia, y nos recuerda que el jazz es una música natural que crece con la evolución (léase fusión).

Open Book es un disco instrumental en solitario. Hasta el momento (y salvo contadas excepciones como la del saxofonista Marcel·lí Bayer), sólo nos vienen a la mente discos de jazz en solitario de pianistas. Un disco de piano en solitario es siempre algo tan arriesgado como excitante de escuchar y estudiar, pero Hersch se expresa con libertad (metáforas botánicas aparte) y se encuentra cómodo en este formato que ya dejó plasmado en Fred Hersch alone at The Vanguard (2011) o en su In Amsterdam: Live at the Bimhuis (2005), que me recuerda por momentos al Keith Jarret de The Köln Concert, aunque Hersch tiene ese don de la tradición que recuerda siempre que empezó mirando al bop (llamémoslo neo bop o bop moderno o como se le antoje al último crítico de moda) sin dejar de investigar, de explorar, de soñar.


Aunque sus composiciones forman una parte muy importante de sus grabaciones, Fred Hersch es uno de esos músicos más recordados por sus solos, por lo que es incluso recomendable escucharlo en este formato en solitario, recordando la soledad aventurera de aquellos pianistas de los primeros clubs de jazz de Nueva Orleáns, exploradores de una música aún por nacer. Hersch es así, inspirado, personal y ecléctico, aunque suena a Jarret en algún enfoque, a  Liszt, a Chopin, a impresionismo, a romanticismo incluso, a música clásica en definitiva ("Plainsong") sin perder el elemento bop ("Eronel") que hace brillar su personalidad y su capacidad emotiva.

Hersch es uno de esos grandes pianistas de las últimas décadas que, por no ser ni negro ni europeo, queda siempre en los últimos estantes de las tiendas, como un premio solo para los oyentes exquisitos que se molestan en investigar (también investigar) más allá de los escaparates y las modas. 




______________
* Foto: Jim Wilke.