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LA FELICIDAD EN EL JAZZ

YOKO MIWA, Songs of Joy (Ubuntu Music, 2021)

El título sugiere placer, goce, felicidad. Yoko Miwa parece disfrutar como una niña pequeña cuando se mueve por el teclado pero lo que hace no es un juego sino una elaborada fantasía que engloba (en especial en esta grabación) la tradición de muchas décadas de buen jazz y el buen gusto de esta japonesa afincada en Boston. El tema que inspira el título ("Song of Joy" de Billy Preston) es un canto a la vida en estos tiempos difíciles. 

Es solo una excusa. El resto del disco es también jazz lleno de alma, de vida, que fluye de composiciones donde la propia Miwa expresa esa frustración que ha invadido a los artistas durante la pandemia por no poder expresarse frente a un público. Con su trío habitual (Will Slater al contrabajo y Scott Goulding en la batería), Miwa marca una evolución latente en su manera de tocar y componer. Temas como "Largo Desolato" o el apasionado "The Lonely Hours" muestran con una belleza y una pasión enormes ese tipo de tristeza del que estamos hablando. 

Como respuesta a la desolación, sigue un tema rítmico y lleno de fuerza, una versión de "No Problem" (Duke Jodan). Una reacción enérgica a este tipo de melacolía. No hay tema triste que no tenga su respuesta en el disco, escribiendo una conversación interior de la pianista/compositora consigo misma (una de sus composiciones se llama "Small Talk"). Efectos secundarios de la soledad producida por el aislamiento al que hemos sido sometidos estos meses. Pero lo importante es que donde más brilla (opinión personal) Yoko Miwa en este disco es en los temas que expresan vitalidad, energía, como "The Rainbirds", "Inside a Dream" o "Small Talk". El optimismo es patente. 
“Cuando la pandemia comenzó, decidí escribir algo cada día”, explica Miwa. “Intenté sentarme al piano y tocar lo que sentía ese día. Por supuesto, me sentía frustrada, pero intenté seguir siendo positiva.”

Hay en su forma de tocar una inspiración latente de Ahmad Jamal, Errol Garner, McCoy Tyner... pero, después de haber escuchado su evolución a través de sus últimos discos, podemos decir que tiene una personalidad propia y muy fuerte. Se nota cuando hace versiones, porque las lleva a su propio territorio. En este álbum podemos escuchar, por ejemplo, versiones como "Think Of One" (Thelonius Monk), que la pianista deconstruye y vuelve a construir con nuevas armonías y un ritmo aún más complejo que el original, o "Tony's Blues" (Tony Germain), de ritmo cambiante y muy expresivo. El álbum termina con la dramática "Babe I'm Gonna Leave You" (Anne Bredon), donde el contrabajo (Brad Barret aquí sustituyendo a Slater) lleva la melodía con el arco mientras el piano hace de acompañante. 

Recibimos con el placer habitual este nuevo disco de Yoko Miwa, especialmente porque evoluciona como intérprete y como compositora y porque ha conseguido, como pocos artistas, aprovechar el parón de la pandemia para crear y para reinventarse.


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* Web oicial: www.yokomiwa.com

* Más artículos sobre Yoko Miwa aquí

UNA VUELTA DE TUERCA

YOKO MIWA, Keep Talking (Ocean Blue Tear Music, 2019)

El nuevo álbum de la pianista japonesa radicada en Boston Yoko Miwa da muestra de su constante evolución como compositora y como pianista. Sus nuevas composiciones, su excitante reescritura de standards y su búsqueda de nuevos desafíos versionando temas pop, convierten este disco en un catálogo que describe su personalidad y también su poderosa versatilidad.


Acompañada, como en su disco anterior Pathways de 2107, por el contrabajista Will Slater y por su marido, el baterista Scott Goulding, y con la participación puntual de otro contrabajista (otra vez Brad Barrett), esta profesora de Berklee crece con cada disco y en éste, especialmente, da una vuelta de tuerca a más de un tema clásico y a más de una teoría. Vamos a escuchar todos los temas como merece un buen disco de jazz.

El álbum comienza con un tema original titulado "Keep Talkin'" que nos arrastra con un groove contagioso que suena a boogaloo y cuyos destellos funk son realmente divertidos. Un comienzo inesperado donde ya el trío derrocha compenetración en los cambios de ritmo y donde, como siempre, se percibe el poderoso swing de Miwa. 


El segundo tema es el clásico de Monk "In Walked Bud", que comienza con una presentación muy original: con el contrabajo tomando el protagonismo en el reconocible riff monkiano y llevando el peso del tema, con una batería que suena cruda, hot, y ese brillante y sincopado estilo de Miwa por encima, un swing que se convierte en delicadeza en "Secret Rendezvous". Sigue "Sunset Lane", escrito por la pianista y con fuertes influencias de Bill Evans, a quien intenta ser homenaje con un estilo muy lírico, sublimando la melodía hasta lo cerebral sin perder la poesía. A este momento de profunda belleza sigue el tema de Mingus "Boogie Stop Shuffle", donde la pianista realiza una fantástica reinterpretación a las teclas de lo que Mingus escribió para los metales.

En la mitad del álbum escuchamos quizás el experimento más arriesgado. Yoko Miwa versiona dos temas de Lennon & McCartney, "Golden Slumbers" y "You Never Give Me Your Money", ambos fusionados en un solo corte donde el disco parece decaer hasta que llega al solo y reaparece la pianista versátil y ágil, con unos cambios de ritmo de esos que nos gustan a los que nos gusta el jazz. Tras el principio, aparentemente pop (pero con una coloratura muy jazzística) y el solo, el tema deriva en un final con mucho blues, muy intenso. Vale la pena escucharlo.


"Tone Portrait" funciona a tiempo medio, especulativo, muy expresivo en las teclas más bajas. "Casa Pre-fabricada" es un tema que la pianista escuchó en la voz de Maria Rita (hija de Elis Regina, a quien Miwa admira) y del que se enamoró por la belleza de sus líneas caprichosas. Un toque brasileño que aporta, una vez más, datos fiables sobre su versatilidad. En "Conversation" encontramos una nueva versión jazzística de Joni Mitchell, una cantante cada vez más homenajeada por los músicos de jazz. Hay una cierta estética rock adaptada al lenguaje armónico e improvisador del jazz en la grabación, fuerza de gospel y una lírica que proviene del original, fuerzas que se adormecen en el lenguaje sincopado del trío de piano. 

El álbum termina con dos composiciones nuevas. "If You're Blue" suena monkiana desde el primer compás. Además, hay cambios de ritmo cogidos directamente del "Puttin' On The Ritz" de Irving Berlin. Una delicia que confirma, además, lo que siempre afirmamos: que el trío de jazz es la formación perfecta. "Sunshine Follows The Rain" es una balada demasiado lenta para encajar en el disco pero la explicación es que fue grabada durante las sesiones de Pathways en 2017 para una banda sonora. Íntima y conmovedora, el uso de las escobillas por parte de Goulding y del arco en el contrabajo por parte de Brad Barrett consiguen elevar la delicada melodía del piano a un punto que nos deja con ganas de más. 

Un disco muy recomendable, tanto si conocen a Yoko Miwa como si quieren descubrirla y disfrutarla al máximo nivel.

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* Web oficial: www.yokomiwa.com

LA DELICADEZA EN EL RITMO

YOKO MIWA TRIO, Pathways (2017)

Habitual del Jazz at Lincoln Center y del Blue Note de Nueva York, la pianista japonesa Yoko Miwa vive en Boston, donde llegó a finales de los 90 con su formación clásica a cuestas para examinarse en Berklee y ganar una beca. Pensaba estar un año y ahora es una de las profesoras de piano más populares del centro. El álbum que acaba de aparecer, Pathways (Ocean Blue Tear Music, 2017), es su séptimo disco como líder.

Quizás el primer tema del álbum sea el más difícil de escuchar. Amparada en el formato trío, con el bajista Will Slater y el baterista (y también marido) Scott Goulding, músicos con los que lleva tocando más de una década, Miwa  interpreta una composición de Marc Johnson titulado “Log O’Rhythm”. El tema, extenso (todos los temas del disco son largos; el más corto, 6:54), parece la síntesis de un gospel a trío de piano. El ritmo, que nunca acaba de romper, crea una tensión tan continua (solo se resuelve en la última frase) que permanece durante todo el disco.

Es imposible que, con esta referencia, no nos venga a la mente el trío de Bill Evans, aunque las composiciones que Miwa rescata de Marc Johnson (este “Log O’Rhythm” y "After You"), no fueran interpretadas por Evans sino que aparecían en el disco del trío de Johnson titulado Right Brain Patrol (Polygram, 1992). 


Superada la vehemente introducción, basta escuchar el segundo tema para entender que Yoko Miwa posee una digitación veloz, con momentos muy coloridos y explosiones de velocidad sorprendentes, expresiva, precisa y, al mismo tiempo, brillante, algo muy raro y difícil de encontrar. Las composiciones, alternando standards y temas propios, son brillantes y lúcidas. Miwa sabe a dónde va cada tema.

Navegando por el álbum, uno encuentra distintos caminos (atendiendo al título del disco) que explorar. Mainstream pero a ratos bop, a ratos acercándose a la Tercera Vía o mostrando colores de música caribeña, con un sentido del swing y, sobre todo, del blues muy elegante, Pathways es un álbum complejo que nos sirve para conocer varias facetas de una pianista consolidada aunque para nosotros sea un descubrimiento. 

En los temas originales, brilla el sonido del Yamaha con un jazz delicado y swingueante; entre los no originales, hay uno de Joni Mitchell (“Court and Spark”) y, para terminar el álbum, una versión rítmica pero nostálgica del "Dear Prudence" de The Beatles (Miwa ya versionó anteriormente "Jealous Guy" de Lennon y también "Golden Slumbers"), en la que aparece el bajista Brad Barrett y donde la pianista admite que "todo el mundo conoce las canciones de The Beatles muy bien, por lo que no quieres cambiar demasiado para no defraudar a los fans", a pesar de lo cual resulta una versión muy creativa y con mucho blues de lo que para ella es "un tema muy simple pero muy potente".

Lo mejor del álbum es la frescura con que el piano ataca ambientes tan dispares como la fragilidad o la energía. El hecho de que el trío lleve tanto tiempo funcionando juntos, tocando todas las semanas en vivo y que se haya grabado con todos los músicos juntos, sin compartimentar la sesión, da estos resultados. Aparte de la versatilidad y la agilidad de los dedos de Yoko Miwa, lo que más gusta del álbum es el interplay y, especialmente, la manera en que a menudo el piano dialoga con el contrabajo. La comunicación y los juegos de llamada y respuesta están presentes en todo el disco. Les dejo un par de vídeos como ejemplo. Que lo disfruten.