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OBITUARIO DEL 17 DE JULIO: BILLIE HOLIDAY

Billie sigue viva 

Murió un 17 de julio, como hoy, en 1959, en el Metropolitan Hospital de Harlem. Un mes y medio antes la habían encontrado desmayada en su casa y la habían ingresado en coma. Una enfermera encontró heroína en la mesilla, escondida en una caja de Kleenex, y la policía la detuvo allí mismo, esposándola a la cama. Finalmente, le dieron el alta y la dejaron en libertad bajo vigilancia dado su estado. El 10 de juliio empeoró, entró en coma y murió el 17. 

Su voz sigue sonando, recordándonos que la belleza sobrevive en las peores circunstancias, buscadas o no. En este vídeo, la vemos cantando el inmortal "My Man" (Yvain/Pollock) acompañada de Jimmy Rowles, una de las mejores versiones de este tema que podamos escuchar.

Sé feliz, Billie, allá donde estés. 

BRUBECK & DESMOND

La extraña pareja

El Servicio Militar Obligatorio existió en España desde la Regencia hasta que fue abolido en la época de Aznar. Uno de nuestros escritores favoritos, Antonio Muñoz Molina, autor de la original El invierno en Lisboa, novela que dio lugar a un mejorable intento de hacer cine noir, el cual, a su vez, contribuyó a la Historia del Jazz con la inmejorable última presencia en la pantalla de un correcto y emotivo Dizzy Gillespie, contaba en su obra Ardor guerrero cómo el servicio militar obligatorio puede forjar recuerdos imperecederos y unir a extraños compañeros. En 1944, un recluta americano llamado David Warren Brubeck, que había conseguido evitar el frente ofreciéndose como pianista para un espectáculo a favor de la Cruz Roja, conoció a un saxofonista llamado Paul Desmond junto al cual escribiría algunas de las páginas más originales, arriesgadas y memorables de la Historia del Jazz.

Brubeck. El éxito de Dave Brubeck consistió en saber sacar partido de su mente abierta. De su experiencia en los conciertos para el ejército sabía lo que el público aceptaba y mezcló con sabiduría standards de jazz, canciones populares y de películas de Hollywood con su propio concepto armónico, introduciendo teorías que había heredado de su maestro, el francés Darius Milhaud, un compositor y profesor que, si bien no tenía nada que ver con el jazz, le legó unos originales conceptos polimelódicos y atonales. Esto, unido al gran dominio que tenía Brubeck del contrapunto y su gusto por los sonidos impresionistas, le convertían en una especie de Debussy del jazz. Sorprendentemente, estos conceptos innovadores y rupturistas colaboraban a una mejor comunicación entre el saxo y el piano, elevando su música al más alto nivel: había dejado de ser un compositor contracorriente para convertirse en el pianista de jazz más original. Pero lo mejor estaba por llegar.

Durante una estancia en el extranjero, Brubeck había descubierto un ritmo turco, un insólito 8/9, y había decidido experimentar con ello. El tema resultante fue "Blue Rondo a la Turk", que apareció en el mismo álbum (Time Out) que otro glorioso experimento titulado "Take Five" (compuesto por Desmond), que funcionaba con un ritmo de 5/4. A pesar de los pronósticos negativos de los críticos, "Take Five" se convirtió en el primer single de jazz que superó el millón de copias vendidas. Esto ocurría en el año mágico de 1959, del que tanto hemos hablado y seguiremos hablando.

Un apunte aparte: sólo otro tema de 5/4 alcanzó un éxito similar: El tema de "Mission: Impossible" de Lalo Schifrin (1966).

Desmond. El saxofonista había comenzado tocando el clarinete y acabó tocando el saxo alto en la banda militar. De repente, es el único músico que sobrevive a los octetos experimentales de Brubeck cuando éste los disuelve para formar en 1951 su primer cuarteto. Fred Dutton al contrabajo y Herb Barman a la batería completan esta formación que experimentará con una mezcla de West Coast y las ideas innovadoras del pianista. El aporte de Paul Desmond a las originalidades de Brubeck fue la sutileza y la fluidez con la que su saxo hacía comprensible los experimentos del pianista, a medio camino entre la música culta y la improvisada, dando sentido a patrones rítmicos demasiado originales para la mayoría. 

El tándem Brubeck-Desmond, aquellos dos reclutas que habían eludido el combate al lado de Patton gracias a su música, continuó formando equipo y grabando regularmente hasta 1967 y, más tarde, de forma puntual hasta la desaparición de Desmond en 1977. La menor calidad de sus grabaciones por separado constatan que la genialidad estaba en la simbiosis.

Es cierto que Paul Desmond jamás sonó negro y, aunque Brubeck es más un Debussy que un Gershwin, el jazz es esto, buscar la modernidad, caminos nuevos, nuevas formas de expresión, ¿me equivoco?



MILESTONE

1959 fue un gran año
Cuando hace unas semanas hablábamos de Mingus, recordábamos que en 1959 grabó tres álbumes: Mingus Dinasty, Mingus Ah Hum y Blues & Roots. 1959 fue un buen año para Mingus, pero también lo fue para los aficionados al jazz porque durante esos doce meses mágicos se grabaron (quizás) las mejores joyas de la Historia del Jazz.

Para empezar, no hay que obviar que en marzo y abril de ese año se grabó ese milagro de la improvisación que es Kind of blue, probablemente el mejor álbum de jazz que pueda uno tener en tu discoteca. Sumémosle también su Sketches of Spain y el Time out de Dave Brubek, ambos producidos por Teo Macero en una de las mejores etapas de su carrera. ¿Más? Jimmy Smith (On the sunny side), John Coltrane (Giant steps), Duke Ellington (Anatomía de un asesinato), Ornette Coleman (The shape of jazz to come), Bill Evans (Portrait in jazz), Modern Jazz Quartet (Pyramid), Lennie Tristano (Lennie Tristano), Chet Baker (Chet)...

Como se puede leer, una época en la que el bebop, el hard y los primeros avances del free jazz convivían en los clubs y en los discos para conformar un puzzle irrepetible. Miles improvisaba algo que se daría en llamar Jazz Modal e iniciaría una revolución propia en la que aportaría una nueva invención cada década (jazz eléctrico, jazz-rock...), mientras que Coltrane daba el primer paso de gigante hacia su particular ascensión al Olimpo de los genios inimitables con su personal percepción del jazz y de la improvisación. El Portrait in jazz de Bill Evans es, quizás, el disco más representativo de su forma de hacer jazz...

Leyendo una reseña en All about jazz, recordé que también fue un año malo: murieron Billie Holiday, Lester Young y Sidney Bechet, pero no hay duda de que 1959 es una fecha clave, quizas la más representativa de la Historia del Jazz. Los americanos tienen una palabra para estos hitos que señalan un punto importante en el camino: milestone.

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Foto: John and Alice Coltrane según Chuck Stewart.