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CIFU ENTRE AMIGOS

Gran homenaje a Juan Claudio Cifuentes por parte de (casi) todo el jazz español actual

Desde la portada, con esa foto y las palabras que juegan con el título del inolvidable programa de RTVE Jazz entre amigos, uno sabe que el disco lo va a emocionar y que no puede haber mejor homenaje para el Gran Crítico que reunir a un puñado de buenos músicos y dedicarle unos temas. La diversidad de las formaciones hace de este álbum un disco imprescindible para todos los aficionados al jazz en España y para quienes quieran descubrirlo.


Repasaremos uno a uno los 16 cortes del disco. No es costumbre en el blog pero merece la pena. El disco comienza con la voz de Cifu, con su habitual humildad, prometiendo buen jazz, y verán que lo hay. Pero, atendiendo al contenido musical, que es lo que da sentido real al homenaje, el repertorio del álbum comienza con un contrabajista: Francis Posé. No es casualidad, ya que en los 14 temas que se pueden escuchar aquí, 4 están interpretados por formaciones lideradas por bajistas (Horacio Fumero, Chus Fernández y Enrique Tejado, además de Posé).

Tema 2. El tema es "La isla de los sueños", una (casi) balada a tempo medio, contagiosa y optimista, nada mejor para celebrar una partida. Como en los funerales de Nueva Orleáns, celebrar la muerte es celebrar la vida.

3. Sigue un inspirado tema a dúo entre el saxofonista Kike Perdomo (aquí en el soprano) y el pianista Francis Hernández, miembro también de la Big Band de Canarias. Lacónica, introspectiva y soberbiamente elegante, así es "Luces y sombras".

Horacio Fumero (foto: Fernando Prats)
4. "Mon Ami Cifu" es un tema muy en la línea de Horacio Fumero, recordando patrones clásicos pero innovador, jugando con los ritmos y las posibilidades del trío de piano. Muy intenso Ignasi Terrasa al piano y muy acertadas las intervenciones de Jorge Rossy a la marimba, un instrumento en el que nos estamos acostumbrando a escucharle. A Cifu le gustaría, seguro.

5. Con la misma formación que el tema anterior pero con un concepto diferente, Ignasi Terraza lidera "Buscando las fuentes", elocuente título que mira a las influencias, al pasado, con la maestría de un imprescindible del jazz español.

6. El pianista Federico Lechner, otro imprescindible de la escena madrileña, aparece en el disco acompañado por su ya habitual co-líder en los escenarios, el armonicista Antonio Serrano. Dos músicos acostumbrados a jugar (en el mejor sentido lúdico de la palabra) saltándose las reglas, desafiando las limitaciones de una formación de dúo, haciendo travesuras con sus instrumentos, por lo que apelan a la ironía titulando el tema con la coletilla de las despedidas de Cifu: "Sed buenos".

7. Otro histórico (Premio al Mejor Músico de Jazz Europeo) como es Jorge Pardo irrumpe en el álbum con un vertiginoso "Huye Huye", como D'3, con Francis Posé al contrabajo y José Vázquez Roper a la batería, y, para placer de Cifu, más jazzístico y menos flamenco de lo que estamos acostumbrado a escucharle. 

Chus Fernández
8. El bajista Chus Fernández , de quien partió la idea original que fue  el germen de este disco, presenta “We Remember Cifu”, una balada intensa y sentida, con un cuarteto muy clásico en el que brillan todos: Chavi Naval (saxo), Chema Callejero (piano) y David Fernández (batería). El título juega con el de aquel tema de Benny Golson (“I Remember Clifford”) como una metáfora de la pasión de Cifu por el jazz clásico. 

9. Con una sección rítmica movida por Carlos “Sir Charles” González y Richie Ferrer, el guitarrista Marce Merino nos presenta “Cifu’s Bogaloo”, un tema que nos retrotrae a momentos donde el jazz comenzaba a electrificarse, a remezclarse con otras raíces y a acercarse a lo que luego fue el rock and roll.

Cuarteto de Jaume Gispert
10. El siguiente tema (“Freak”) funciona a partir de una sección rítmica (Xevi Matamala, batería; Jordi Blanes, contrabajo) estilo Nueva Orleáns que nos trae recuerdos del Professor Longhair, aunque alternando el esquema con compases más modernos que permiten el lucimiento de su líder, el pianista Jaume Gispert y de la trompetista Patricia Herrero.

11. Siguiendo el mismo sonido del tema anterior, Norman Hogue and The Tremèndous nos traen “The Cifu Line”, que bien podría ser una marcha de esas que se escuchan en Nueva Orleáns acompañando a un funeral. Suena a brass band, a second line. Tanto si han estado en NoLa como si han visto Tremé, entenderán de que hablamos. Quizás si no fuera un tema cantado no les pondría tanto los vellos de punta… Uno de los momentos más gloriosos (y emotivos) del disco.

The Tremèndous

12. El polivalente Jorge Rossy muestra en “Mr. Smiles” sus capacidades expresivas en el vibráfono acompañado por el pianista Joan Díaz. Un tema amable que recuerda el espíritu cordial de Cifu.

13. Bob Sands nos trae una balada con aires de blues y con una melodía con la que el tenor nos pone el corazón en un puño. Muy bien Pablo Gutiérrez en su solo. “This One’s For Cifu”.

14. Otra vez el pianista Joan Díaz, esta vez en sexteto, recordando que Cifu nos traía “Words & Jazz”, un tema polirrítmico y moderno grabado en la ESMUC.

15. La última “Ballad For Cifu” nos la trae el cuarteto del bajista Enrique Tejado, capaz de emocionarnos tocando con el arco, y con un saxofonista de lujo en el cuarteto, Luis Verde.

16. El último corte del disco es la siempre emotiva despedida de Cifu. Volvemos a escuchar en su voz eso de “Besos, abrazos, carantoñas y achuchones múltiples para todos”.

La presentación del álbum tuvo lugar con una jam session en (¿no adivinan?) el Bogui Jazz, un lugar que Cifu decía siempre que debía constar como su “domicilio alternativo” en el DNI. A los que no estuvimos allí nos queda la magia de la música, el milagro de que, de todas las notas, de todos los compases y de todos los sentimientos vividos durante la escucha y un vestigio material en forma de CD, un álbum tan especial que mira al pasado (al Cifu que nos hizo amar más el jazz) y al futuro presente, ése que conforma la larga lista de artistas que dan fe de lo que es y puede ser aún más el jazz en España.

El disco está en el número 104 del catálogo de Youkali Music (saber más). Consíganlo. Es una grabación imprescindible para saber lo que suena en España.

Y, si el disco no les es suficiente, aquí les dejo la mesa redonda que, junto con la jam, ocurrió en el Bogui el 20 de abril de 2016, conmemorando el año de su pérdida y el lanzamiento del álbum.


Y aquí la segunda parte:



HOME MADE

Descubriendo a la Big Band de Canarias

Hacía tiempo que tenía ganas de escuchar de manera directa (en disco, naturalmente y no a través de Youtube) a la Big Band de Canarias, ese ambicioso proyecto puesto en marcha por los canarios Kike Perdomo y Yul Ballesteros. Ahora tengo en mis manos su último disco, grabado en 2013 pero recién lanzado al mercado, titulado Home Made, y para ponerme al día, el que le precede, Elmer Bernstein: The Wild Side (Varèse Sarabande, 2014).

Nacida en 2009, esta gran orquesta de 17 músicos ha llegado hasta hoy con algunos cambios de personal pero, en realidad, el primer paso discográfico de la formación fue Atlántida (Zaranda Records, 2010), un álbum que contenía composiciones originales y arreglos de piezas tradicionales del folklore canario. El segundo paso fue un espectacular homenaje a Elmer Bernstein.

Elmer Bernstein, sin ser un músico de jazz, usó tanto swing como fuente de inspiración que sus bandas sonoras son ahora standards imprescindibles, que, por supuesto, hay que escuchar con el poderoso sonido de una big band. El disco, producido por Robert Townson y Kike Perdomo, comienza con la desbordante música de los títulos de El hombre del brazo de oro e incluye temas tan espectaculares como las bandas sonoras de The Sweet Smell of Success (que en España se tituló Chantaje en Broadway y de la que algún día deberíamos hablar por la presencia de los combos de Chico Hamilton y Frank Rossolino) o Johnny Staccato. 

El tercer álbum de la BBDC, recién llegado al mercado, como decimos, es Home Made. Su título da fe de que la propuesta es bien distinta conceptualmente a la del disco anterior. Aquí no hay homenajes (no obvios, pero los hay) sino que se trata de una recopilación de temas compuestos y arreglados por músicos canarios (Natanael Ramos, Tana Santana, Francis Hernández, Eduardo Rojo, Martin Leiton, David Quevedo, Julián Williams Diaz, Alexander Ramos y Kike Perdomo), jazz "hecho en casa" pero más interesante musicalmente que los anteriores, ya que pone en valor el trabajo personal y colectivo de una cantidad enorme de músicos made in Spain que la distancia y las multinacionales hacen invisibles a los ojos (y oídos) de los aficionados al buen jazz. Gracias a Internet, se borran las distancias y la diferencia horaria y hoy, al fin, tenemos su disco sonando en el equipo y dedicándoles una reseña porque no hay nada que nos llene más que promover el jazz que nos gusta.

No vamos a hablar de solos ni de los solistas de Home Made por no obviar alguno (aunque demuestran un gran mérito, ya que el disco fue grabado ariesgadamente en directo en el Teatro Leal de Tenerife), pero sí hay que resaltar lo que todos los temas tienen en común, que es el cuidado en los arreglos, sofisticados, bien pensados y trabajados, apuntando siempre al jazz que viene, moderno, complejo y edificante. La propuesta es variada. En "Paraplex", por ejemplo, David Quevedo ha compuesto y arreglado un tema sobre la estructura rítmica de "Take Five" (Desmond) mientras que el también pianista Francis Hernández propone en "Obsessió" una tema en principio introspectivo, con cierta raíz, que termina siendo una fiesta de los vientos (maderas y metales), al igual que "Groovy" (compuesta por Kike Perdomo con arreglos de Alexander Ramos), que tiene una partitura muy rítmica, con un groove particular de aires festivos, swingueantes e incluso latinos; por su parte, "Rancho de ánimas de la aldea" es una deliciosa balada que demuestra que, a veces, incluso en una big band, menos es más.


Resumiento, la propuesta de Home Made es básicamente más moderna que la anterior, ya que ofrece temas originales y una versión modernizada y sofisticada de lo que es una orquesta de jazz, amén de permitirnos observar el jazz más moderno hecho en Canarias a través de las personalidad de los músicos que arreglan y componen los temas (y sus influencias), siempre permitiendo, con esa libertad con que se mueve el jazz europeo actual, difuminar las fronteras entre estilos. El futuro está en la diversidad y la BBDC lo demuestra aquí con un plantel de músicos (y compositores) de calidad que tiende a expandirse desde las islas como una gozosa diáspora. En resumen, una aventura musical polimórfica y recomendable para los oídos más críticos.

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Social: facebook.com/BigBanddeCanarias.BandProfiile

PEDRO RUY-BLAS, EL AMERICANO

Sentir el jazz en la voz

El Americano (Dulcimer Songs, 2014) es el proyecto culmen de un músico español que ha sentido siempre la música americana, y el jazz en particular, como parte de su vida. Grabado en diciembre de 2013 en los estudios Musigrama de Madrid, El Americano contiene standards, versiones soul y mucho sentimiento, articulando un songbook que da gusto escuchar, por su swing, por su alma, por comprobar que Pedro Ruy-Blas acumula experiencia y recursos vocales para conectar con nosotros de una manera contundente, sin efectismos, con jazz.

Pedro Ruy-Blas es una figura imprescindible en el panorama vocal en España. Esta afirmación, que puede sonar tan rotunda, se la ha ganado a pulso a lo largo de 50 años, poniendo voz a la música que le inspiraba, la música que venía de América y que hizo ganarse entre los amigos el sobrenombre de El Americano. Y es así como se titula su último álbum,un proyecto varias veces aplazado y que llega a nuestros oídos en su mejor momento. Desde su irrupción en la música pop española con Los Canarios en 1968, pasando por su participación en el musical Los Miserables (después de 564 representaciones fue considerado el mejor Jean Valjean en lengua no inglesa), su descubrimiento del jazz hace 40 años, el premio de "Jazz entre amigos" al mejor grupo del año en 1992... hasta El Americano, su carrera ha sido larga. Este álbum tiene algo de culminación, como una cima largamente buscada: Pedro Ruy-Blas canta en inglés después de medio siglo reivindicando el jazz cantado en español, da un quiebro a la crítica recuperando el idioma con el que escuchó los standards que han inspirado su trayectoria y, de paso, el apodo (el Americano) con el que sus compañeros de barrio lo bautizaron años atrás.

Acentúan la sensación de estar escuchando un álbum culminante varios factores: por un lado, la cantidad de músicos y amigos que ha sido capaz de reunir en un solo álbum Pedro el Americano, lo cual demuestra el respeto que infunde su figura, y por otro lado dos hechos luctuosos. El primero es la muerte de su amigo, el pianista Horacio Icasto, en agosto, poco después de grabar "You're Gonna Hear From Me" para este disco; el segundo, la muerte del baterista Larry Martin el 30 de noviembre, días antes de participar en la grabación.

Nos costaría encontrar un tema a destacar en el álbum. Mencionaremos los recursos vocales y swingueantes de "Oh Gee!" (con un Bob Sands inspiradísimo); la intensa versión que hace Pedro de "Ain't Necessarily So", muy intensa y muy cercana a la original de la obra de Gershwin, con un toque muy bluesy de Luis Guerra (responsable junto a Ruy-Blas de los arreglos) al piano; el protagonismo, muy bop, de Jorge Pardo en "This Bitter Earth", aquel tema que cantaba Dinah Washington y que aquí suena fantástico; y el toque Sinatra que le pone Pedro Ruy-Blas al tema de Jimmy Eaton "I'm Gonna Lock My Heart (And Throw Away The Key".

Lo único negativo achacable al disco es que hayamos tenido que esperar tanto tiempo para escucharlo.

En el siguiente video, encontrado en Youtube, aparecen algunos de los temas y de los músicos de El Americano. Que lo disfruten.