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ELEGANCIA A TIEMPO PARCIAL

OH PEOPLE, Part Time Elegance (April Records, 2025)

Instrumentistas de una perfección casi rara en el jazz actual, brillantemente grabados, con un profundo sentido del jazz clásico, actualizados, elegantes (el título lo sugiere y es inevitable decirlo)... el quinteto danés Oh People presenta Part Time Elegance, una colección de composiciones originales que exploran influencias de todas las décadas del siglo pasado traduciendo el lenguaje del jazz clásico (desde Ellington hasta Monk) a un sonido actual y limpio, jazz moderno "con instrumentos reales que suenan reales", como escribe Jesper Løvdal en las notas del álbum, jazz sin aditivos, 

Los miembros del quinteto son Jonas Due a la trompeta y fliscorno (DR Big Band, OTOOTO), Andreas Toftemark al saxofón (premio Bent Jædig Prize), Casper Christensen a la guitarra (Nana Rashid, Jesper Lødval), Lasse Mørck al contrabajo y Henrik Holst Hansen a la batería (Kathrine Windfeld Big Band, Jeppe Zacho Quintet, Mike Stern...), cinco solistas emergentes de la escena danesa, músicos jóvenes y ya muy solicitados que se unen aquí para explorar sus más íntimas influencias musicales. 


Publicado en vinilo y CD, Part Time Elegance contiene referencias musicales a estétitcas del jazz anteriores al bebop: baladas de amor atormentado al más puro estilo años 20 ("Part Time Elegance" con su sordina y solo de contrabajo, o "Parisian Love Affair" con ese solo que nos recuerda a los saxofonistas de la orquesta de Duke Ellington), ritmos brasileños y solos deliciosos en la guitarra de Casper Christensen ("Beginnings", "Sosa"), estructuras de Monk (el intrincado bebop de "Oh!", una montaña rusa movida por el contrabajo y detenida a saltos por las armonías de los vientos en el chorus), swing juguetón al estilo Cotton Club pasado por el tamiz de un estudio del siglo XXI ("Disco Double Trouble" con esa sordina que excita los recuerdos, un walking bass de libro y un solo de guitarra brutal)...

Con una visión estética renovada y limpia del hot jazz y del bebop, solos brillantes, virtuosismos inesperados y cero nostalgia en las influencias (todo se puede renovar y por tanto no está muerto) el quinteto vive sus influencias con ese desparpajo de la juventud y mucha, mucha técnica. Recomendable. 


* Más info: https://ohpeople.bandcamp.com/album/part-time-elegance

REVELACIONES EN SI BEMOL

JAVIER ORTÍ, Revelación (Rizoma Records, 2025)

Pensábamos que poco más se podía decir de Javier Ortí, a quien hemos conocido como saxofonista, como compositor, como arreglista y como director de big band, pero su nuevo disco nos ofrece la oportunidad de descubrir nuevos matices en su estilo de componer y tocar. Tirando de tradición para buscar un sonido nuevo, Ortí ha fabricado un jazz heredero del bebop pero con tintes modernos, impresionistas, meditativos por momentos y rompedores al fin y al cabo. Su nuevo disco se llama Revelación.

Grabado en Tempo Estudios, en Mairena del Aljarafe, y meclado en Trafalgar Estudios, Javier Ortí se presenta bien pertrechado detrás de un combo de músicos jóvenes pero experimentados (el guitarrista Álvaro Vieito, el contrabajista Javier Delgado y el baterista Guillermo McGill) para presentar 8 temas nuevos que ha compuesto donde predomina la búsqueda sobre lo previsible. En algunos temas se suman  el pianista Oscar Alvarez Rifbjerg, el trompetista Nacho Loring y la voz de Clara Campos

Foto: Gracia Gata
Javier Ortí es un músico de Isla Cristina (Huelva) formado en los conservatorios de Huelva, Sevilla y Madrid, y en seminarios de jazz como el de Cádiz, Valencia o Alhaurín, donde recibe clases de Jerry Bergonzi, Arturo Serra, Bill McHenry… Ha colaborado con un gran número de músicos de primera fila (
Trevor Coleman, C.O.M. Trio, Carlos Bermudo, Andalucía Big Band...). Como líder, ha publicado Intrology (Blue Asteroid, 2015), Enki (Rizoma, 2017), Laguna llena (Rizoma, 2019, con el guitarrista danés Mikkel Ploug). A dúo con el guitarrista portugués Miguel Martins grabó el disco Vivek (Blue Asteroid, 2016) bajo el nombre de Cuarteto Ibérico. Su voz personal, que nos trae reminiscencias híbridas de saxofonistas del hardbop y de nombres modernos del jazz europeo, muestra interesantes fraseos, largos, narrativos, irregulares (nada complacientes con la melodía, siempre buscando esa vuelta de tuerca expresiva), un saxo que tanto vuela frenético en los solos como canta las melodías.  

Los temas del álbum están llenos de juego rítmicos (esa manera de retorcer la melodía en el bopper "Tú sí") y exploraciones armónicas que encajan en una estética funcional, sin atonalidades. En el disco escuchamos composiciones tan interesantes como "Una pa Kenny", donde revive las armonías y juegos rítmicos de Kenny Dorham. En otros temas, muestra lo delicado que puede sonar el saxo tenor (y todo un cuarteto), como en "Brisa del ayer" o en esos fraseos dulces y fluidos, tan cool, de "Plazoleta San Francisco" (y ese solo de guitarra lleno de swing), el solo de bajo emotivo en "La mirada"... Delicadezas llenas de matices y capas en (casi siempre) falsas baladas que redondean el disco de una manera excitante. La edición de Rizoma Recods, con portada e ilustraciones interiores a la acuarela realizadas por Carmen Cortés Ortí, convierten el disco en una obra de arte transversal. 

* Web oficial: javierortimusic.com

JAZZ EMPÍRICO

ROBERTO NIEVA, Empirical Sounds (Underpool, 2024)

Empírico es el jazz por definición, pero el título del nuevo disco del saxofonista alto Roberto Nieva es una declaración de intenciones. A lo largo de sus 8 composiciones originales, nos propone un viaje vital, lleno, como todo en la vida, de ensayos y errores, como declara en las notas del álbum: "Doy gracias a la vida por brindarme este camino, aprender de la experiencia, de la percepción, de la gente que me he encontrado, en el último tiempo, de los viajes y de cada instante de imaginación". Parte de esa gente son los tres musicazos que conforman el cuarteto con Nieva: Xan Campos al piano, Thiago Alves al contrabajo y Francesco Ciniglio a la batería (en uno de los temas aparece otro saxofonista alto, Román Filiu).

Foto: Luis Javier González
Con este plantel, encara composiciones originales y muy originales, con un sonido de jazz moderno lleno de influencias que pasa por momentos más virtuosos ("Reivilo" o ese final de "La ventana de la ventana"); llenos de sutileza (esa melodía parada de "Three-Dimensional", que da pie a un solo de contrabajo muy narrativo de Alves); especulativos (esos ritmos de "Two-Dimensional", que parecen no avanzar, creando una tensión constante); expresionistas, como el lacónico "El fuego diminuto de un planeta", donde la melodía avanza en el saxo con esfuerzo, como un canto de dolor, para desembocar en un solo igualmente grave de Xan Campos al piano, un músico que nos encanta y que pensamos que es uno de los mejores compañeros de viaje que podría haber elegido Nieva para este proyecto.  

Roberto Nieva es un saxofonista alto y compositor que comenzó su formación en el conservatorio de Ávila para luego pasar por Musike, hacer un máster en Investigación musical en la Universidad Internacional de Valencia, e, incansable, asistir a clases magistrales de músicos como Branford Marsalis, Loren Stillman, Roman Filiu, Bob Mintzer o Immanuel Wilkins. Galardonado como solista y como compositor en distintos festivales de jazz (Castellón, Getxo, Valencia), su estilo es moderno y a la vez melódico, con fraseos complejos que apelan a la sensibilidad del oyente y ajenos al exhibicionismo que otros consideran necesario. Sus composiciones, como se aprecia en este disco, nacen sin corsés y con la avidez de expresar, de conectar con las emociones, y eso es algo que pocas veces se escucha en el jazz contemporáneo.

Aquí una muestra del disco en directo:

* Web: robertonieva.com

* Más info: www.underpool.org/releases/empirical-sounds

EL SAN FRANCISCO DE MIGUEL ZENON

MIGUEL ZENÓN, Golden City (Miel Records,2024)

Hoy escuchamos el nuevo proyecto del compositor y saxofonista ganador del Grammy Miguel Zenón. Innovador constante, revisionista incansable del jazz latino, nos sorprende en este álbum con una suite donde hace un homenaje al Área de la Bahía (de San Francisco, naturalmente), proyecto encargado por la SFJAZZ (Zenón lleva 15 años colaborando con el SFJAZZ Collective) y la Fundación Hewlett, suponemos que no pudo resistirse a un proyecto que requería una cuidada investigación: el repertorio hace un repaso poliédrico a la historia de San Francisco, desde la era precolonial hasta la actualidad, para lo cual se documentó a través de más de 50 entrevistas.

Desde la intro elegíaca de "Sacred Land", con su solo, hasta el tema que cierra el álbum ("Golden"), que comienza muy mingusiano y deriva en una explosión de ritmos portorriqueños inspirados en estéticas como las de Rubén Blades o Willie Colon, Zenón construye melodías alrededor de hechos como la Fiebre del Oro, la prohibición de inmigración de ciudadanos chinos o los distritos culturales, siempre con su propia filosofía, desafiando cánones armónicos y estéticos.

Foto: Herminio
Con un grupo bien ensamblado donde tiene un gran protagonismo el guitarrista Miles Okazaki, Zenón incluye al pianista Matt Mitchell y al baterista Dan Weiss, habituales de su trío, además de al bajista Chris Tordini, que a veces amplía ese trío a cuarteto. El paso adelante es el percusionista de Puerto Rico Daniel Díaz, que aporta un toque exótico y callejero al combo. Junto a ellos Zenón crea esos ambientes musicales inspirados en la plena portorriqueña sobre los que puede improvisar sin cortapisas, con un sonido envolvente, seductor y rico en texturas gracias a la adición de más instrumentos de viento de lo esperado (Diego Urcola, trompeta y trombón de válvulas; Alan Ferber, trombón; Jacob Garchik, tuba y trombón).

El álbum, en conjunto, resulta épico, no solo por la intención histórica y el sonido, caleidoscópico, abrumador, sino porque Zenón, como instrumentista, está aquí deslumbrante.

La presentación oficial del álbum será el próximo 14 de noviembre en el Miller Theatre de la Universidad de Columbia, Nueva York.


* Web oficial: miguelzenon.com


JUAN TIZOL, GRANDE ENTRE LOS GRANDES

ENRIC PEIDRO, Tizol's Delicatessen (Snibor, 2024)

Para empezar, debería decir que me encanta volver a escuchar a Enric Peidro en una formación más íntima como es un cuarteto después de grabaciones a quinteto u octeto con su Swingtet. En esta ocasión se acompaña solo de Richard Busiakiewicz y Thilo Wagner (dos curtidos pianistas que se alternan en las grabaciones de este álbum), Queralt Camps en el contrabajo y Guillaume Nouaux a la batería, un combo internacional que encaja a la perfección en el canon del jazz clásico que le gusta a Peidro.

Juan Tizol Martínez nació en Vega Baja (Puerto Rico) en enero de 1900. En 1920 se marchó a Washington con una banda que tocaba en las películas mudas. Posteriormente se unió a pequeños grupos de jazz hasta recabar en la Orquesta de Duke Ellington en 1929. Este álbum, sustitulado The Musical Legacy of Juan Tizol Vol. 1 es un homenaje tardío pero merecido a este portorriqueño que fue un gran músico y un gran compositor en la época de Los Grandes del Jazz. Esta circunstancia, que nos ha dejado temazos inolvidables, fue, quizás, un handicap que le mantuvo a la sombra de otros nombres. El ejemplo más claro de esto es "Caravan", un clásico imprescindible que Tizol compuso para Ellington en 1936 y que aún hoy se interpreta regularmente. La mayoría de nosotros recordamos las versiones de Dizzy, de Monk, de Dee Dee Bridgewater o incluso de la de Hiromi... pero el nombre de Tizol queda siempre en un segundo plano. 

Enric Peidro recupera el nombre de este enorme compositor y lo trae al siglo XXI con un sonido impecable y arreglos que se amoldan al saxo tenor y al cuarteto sin perder la esencia de estas melodías que, dicho de paso, soportan el paso del tiempo sin perder brillo. Pongamos, por ejemplo, ese aire exótico y caribeño de "Zambu", que Peidro lleva a un plano casi sentimental con su tenor, o el bolero mambo "Moon Over Cuba", que supera en ritmo y brillantez al original. Es cierto que Tizol no componía para trombón (su instrumento) sino para orquesta, pero es una maravilla comprobar cómo Peidro ha transportado todo este material a la inmediatez del cuarteto. Tanto la sección rítmica (genial en "Jubilesta") como los pianistas (especialmente enorme Busiakiewicz en "Rainbow") son compañeros perfectos para este juego donde mambo, son cubano y cha cha cha vuelan hacia el swing y vuelven.

El saxofonista alicantino Enric Peidro es, desde hace años, un nombre imprescindible en el revival del jazz clásico, explorando los ritmos de baile de la primera mitad del siglo pasado y exportando su sonido más allá de nuestras fronteras. Con casi veinte discos a su nombre, Peidro dedica este homenaje a Tizol recuperando su obra como compositor, muy dispersa, tras un largo proceso de investigación en bibliotecas y archivos de diferentes países con la ayuda del profesor emérito dela universidad de Nueva York y biógrafo de Tizol Basilio Serrano. La gira de presentación comenzará en enero de 2025 coincidiendo con el 125º aniversario del nacimiento de Tizol. Cabe destacar que, en este primer volumen, se incluyen piezas que nunca antes habían sido grabadas, y seguirá un segundo volumen que promete también ser muy interesante. 




 

UN TRIBUTO A DUKE (y también a BILLY)

BRIAN LANDRUS plays Ellington & Strayhorn
(Palmetto Records, 2024)
No nos cansamos. Las versiones y los homenajes a Duke Ellington y al que fue su acólito (y el compositor de algunos de sus mayores éxitos), Billy Strayhorn, siempre son bien recibidos. El saxofonista Brian Landrus es el responsable del último que nos ha llegado, aunque decir saxofonista es quedarse corto porque Landrus toca el saxo barítono, el saxo bajo, el clarinete bajo, la flauta baja... Como se ve, además de otras flautas y del clarinete contraalto, todos son instrumentos de viento de registro bajo o muy bajo, algo que incide directamente en la interpretación de los temas y que les dota de un sonido melancólico y, al mismo tiempo, profundo. Pongamos por ejemplo la seductora melodía de "Chelsea Bridge", que aquí, tocada en escalas más bajas, toma un especial dramatismo que apela directamente a la sensibilidad del oyente (sin olvidar el bajo acústico de Jay Anderson, un motor perfecto para esto que describimos). 

Landrus hace un repaso al repertorio ellingtoniano apelando a la lírica y explorado casi exclusivamente baladas (¡esa "Lotus Blossom"!), que adapta a sus registros con naturalidad, protagonizando los temas con una voz muy personal y distinguible ("Sophisticated Lady" suena tremenda sin acompañamiento). Solo en algunos temas como "Daydream" o "Isfahan", cede protagonismo a la guitarra de Dave Stryker, que dota los temas de un aire fresco y de un sonido muy directo. Es difícil elegir un tema entre tanta joya recuperada y re-inventada, pero nos quedaríamos con la breve y divertida "The Telecasters", más acelerada y juguetona que la de Duke. No todo va a ser serio.




Brian Landrus es un músico doctorado en composición en la Ruters University. Reside en Brooklyn y aparece regularmente en las listas de Downbeat JazzTimes. Como líder ha grabado una docena de álbumes, en los que explora, sin limitaciones, las tímbricas de casi todos los instrumentos de viento. Ha tocado con una lista interminable de grandes nombres del jazz (Fred Hersch, Maria Schneider Orchestra, Gil Evans Orchestra, Esperanza Spalding, Jerry Bergonzi, Conrad Herwig, Ravi Coltrane, Danilo Perez, Joey Defrancesco, Jason Palmer...). Es profesor asociado de Composición de Jazz en el Berklee College of Music, y en este álbum, donde no compone, ha realizado los arreglos para casi todos los temas. 




* Web oficial: brianlandrus.com

* Fotografía de Michael Jackson.


EL SAXO MODERNO

CHRISTIAN HOLM-SVENDSEN with DANIEL SOMMER & MARIUSZ PRASNIEWSKI, Totem (April Records, 2024)

Christian Holm-Svendsen
es un joven saxofonista danés que actualmente reside en Nueva York, donde estudia un máster, profundizando en la experiencia tras haber formado parte de formaciones como The Danish Radio Big Band, Odense Jazz Orchestra, Copenhagen Jazz Orchestra, Jesper Zeuthen y Regnfang. Su primer disco como líder es un ejercicio de serenidad ante el desafío, y muestra una filosofía muy madura de cómo presentarse como artista. Aunque las primeras cuatro notas que toca nos traen inmediatamente a la memoria a Sonny Rollins, tenor entre los tenores, quizás el saxofonista más influyente (en el jazz moderno), Holm-Svendsen no es una réplica de nadie aunque su forma de atacar las frases tenga algo de herencia de Rollins (también por el hecho de prescindir del piano). 

Esa serenidad de la que hablamos atraviesa un largo pero estimulante camino a través de todo el repertorio, ya sea en temas a ritmo de vals a medio tempo ("December") como en baladas meditativas ("Dvale", "Vent" o la hermosa "Vind og vejr") donde los otros miembros del trío cobran protagonismo en diálogos sutiles y, en general, en voz baja, mientras su líder explora estos ambientes cambiando de timbrica (del saxo tenor al soprano, al clarinete...), todo ello inspirado por armonías más cercanas a la música contemporánea que al jazz clásico. 


Estos dos miembros del grupo son Mariusz Praśniewski, contrabajista polaco residente en Copenhague, a cuya escena jazzística pertenece desde hace una década (ha tocado con Tomasz Dabrowski, Anders Mogensen, Gilad Hekselman); y el baterista todoterreno Daniel Sommer, con experiencia internacional (Karmen Rõivassepp Quartet, Foyn/Hess/AC/Sommer, Arild Andersen, Rob Luft). Ambos poseen la sutileza necesaria para domar los ritmos y mantenerlos en los parámetros en los que las nueve composiciones de Christian Holm-Svendsen se pueden desarrollar con contención y naturalidad. Y también instinto melódico para convertirse en protagonistas del disco.

Ritmos lentos y meditativos no significan poco trabajo; al contrario, la construcción de las melodías exige las notas exactas y un apoyo preciso de la sección rítmica. Hay, por supuesto, otros ritmos, sin que ello deje de significar introspección ("Totem"). Por destacar, destacaría cualquiera de los temas más especulativos y líricos, como "Duo", un tema conmovedor, donde Holm-Svendsen va construyendo la melodía con expresividad y tensión, y con el único apoyo del contrabajo; o "Per Aspera Ad Astra", donde los espacios en la partitura permiten al trío expresarse sin prisas.

Un disco para disfrutar sin prisas (mejor en directo, como siempre) y un buen saxofonista para descubrir. 



RECUERDOS DE GREENWICH VILLAGE

JON GORDON, 7th Ave South (ArtistShare, 2024)

El Village neoyoruino y en especial la 7ª Avenida Sur, hogar de clubs de jazz como el Village Vanguard, el Sweet Basil, el Village Gate... y un club propiedad de los hermanos Brecker llamado Seventh Avenue South, no era en los años 80 lugar para principiantes y el saxofonista alto Jon Gordon era por entonces solo un aspirante a músico de 16 años. Cuenta que acudió con esa edad a ver al cuarteto de Art Taylor, donde estaban el trompetista Clark Terry, el saxofonista Brandford Marsalis y el bajista Ron Carter. Vaya primer concierto al que asistió. En 2024 ha grabado un álbum (7th Ave South) donde rememora el hechizo de aquellos tiempos y de la comunidad de músicos que llenaba aquellos templos del jazz, una mirada atrás para reflexionar sobre el impacto que tuvieron en sus 40 años de carrera musical. 

Jon Gordon es un músico neyorquino que ha trabajado a lo largo de su carrera al lado de artistas como Maria Schneider, Benny Carter, Aretha Franklin, Harry Conick Jr., Bob Mintzer, Clark Terry... La lista es interminable. Su álbum de 2021 Stranger Than Fiction fue nominado como Mejor Disco de Jazz en los premios JUNO, y ganó la Thelonious Monk International Jazz Saxophone Competition con un jurado formado por Wayne Shorter, Jackie McLean, Joe Lovano, Jimmy Heath y Joshua Redman. Su estilo es el de un saxofonista alto melódico creador de frases fluidas y poéticas  con facilidad, al tiempo que intérprete (y compositor) caleidoscópico. Ha trabajado con orquestas sinfónicas y filarmónicas y se permite introducir el álbum con un reprise de su tema "Witness" (de su álbum homónimo de 1995), un tema para coro y trío de piano. Es una introducción inusual, etérea y mística, que da paso a un disco melancólico, de melodías cálidas, que incluye, entre composiciones originales, una versión de "Here, There and Everywhere" (Lennon/McCartney) con la voz de Erin Propp

Desde el vibrante "7th Ave South", que da título al álbum, hasta el final "7th Ave South Reprise" que lo cierra (con su intro en solitario, sin acompañamiento, con ese saxo alto desnudándose y apelando a todas las emociones posibles, para después crear un clímax final con grupo y coro) el disco es un compendio de sus recuerdos en forma musical. Temas tan cool como "Spark", con sus solos, o "Ponder This", donde el tempo lento le permite expresarse con mucha más emoción, son solo ejemplos de un disco basado en la experiencia y el amor al jazz. Recomendable.




UNA POR KURT WEILL

SAM BRAYSHER, That’s Him: The Music of Kurt Weill (2024)

Al saxofonista Sam Braysher lo habíamos escuchado ya dibujando esos fraseos cálidos y llenos de sentimiento en su anterior álbum (Dance Little Lady, Dance Little Man) de 2021. Un saxo alto capaz de versionar a los grandes tenores merecía nuestra atención... y salió victorioso del desafío. Su sofisticada manera de reinterpretar los temas nos sedujo y este año vuelve con un disco en el que se embarca en una nueva aventura como músico e investigador: revisar, con su sonido complejo pero delicado, los mordaces temas de ese monstruo musical que fue Kurt Weill

Kurt Weill vivió apenas 50 años. Nació en una familia judía alemana en 1900. Su padre era el paitán de una sinagoga y, como tal, dirigía los cantos. Seguramente fue el primer contacto del joven Kurt con la música. Estudió en el Conservatorio de Berlín en tiempos del expresionismo y eso le marcó. Después, sus trabajos de ópera le llevaron al surrealismo y de ahí al teatro musical. Los músicos de jazz que han interpretado sus canciones (desde Louis Armstrong hasta Miles Davis) lo han convertido en un clásico. 



Sam Braysher entiende que Kurt Weill era un poeta musical, un poeta maldito, como todos, y pone una alta dosis de sentimiento en los arreglos y en las improvisaciones, trasladando al lenguaje del saxo alto la sensibilidad germano-americana de Weill. Apoyado en una sección rítmica con un sonido atemporal, capitaneada por el pianista húngaro 
Matyas Gayer (Eddie Henderson, Jim Rotondi), el baterista Steve Brown (Scott Hamilton, Barry Harris) y el bajista italiano Dario di Lecce (Stacey Kent, Grant Stewart), suma en tres temas a la cantante Sara Dowling, (votada Mejor Vocalista en los British Jazz Awards de 2019), quizás para que no olvidemos que Weill colaboró con letristas tan únicos como Ira Gershwing, Bertolt Brecht y Langston Hughes

Foto: Dan Redding

No esperen encontrar en el repertorio los grandes hits de Weill como "Lost In The Stars", "September Song" o "Mack The Knife" porque Braysher ha rebuscado en lo musical y no en lo anecdótico, y muestra una intención clara de
encontrar el jazz bajo la poesía. Con una Sara Dowling perfecta y muy clásica en temas como "The Right Guy For Me" o "That's Him", Braysher está pletórico en los temas instrumentales, con joyas como "This Is New", "Bilbao Song", donde toca acompañado solo por el contrabajo y donde expone la melodía con mucho juego, o "Moon-Faced, Starry-Eyed", donde se muestra muy bluesy con una sección rítmica swingueante y un Gayer perfecto en su solo. Hay que resaltar también el genial diálogo entre saxo y piano en "Ships Adrift", con bajo y batería a todo tren, con continuos guiños al bebop, una explosión de placer para el oyente que, además, es el único tema original del álbum, compuesto por Braysher.

Como ya dijimos en 2021, Sam Braysher es un saxo alto a tener en cuenta, con una voz propia, y su nuevo álbum es más que recomendable, no solo por la perspectiva con que interpreta a Weill... y una buena oportunidad para conocer a Sara Dowling.



* Más info en: sambraysher.com

JAZZ DE IDA Y VUELTA

BRUNA SONORA, Ritual (2022)

Músico, compositor e investigador de caminos poco trillados, Javier Bruna es uno de esos espíritus musicales que nos seducen porque son imposibles de encasillar. Su música está tan llena de referencias y sus trabajos tocan (directa o tangencial-mente) tantas estéticas que el oyente se siente a veces desbordado. No lo escuchábamos desde su Tarareando de 2018, donde ponía cara a cara temas tradicionales españoles con ritmos de jazz, klezmer, bereberes... en un fabuloso cóctel (agitado, no mezclado) que llevó posteriormente a otro terreno en este disco titulado Ritual, grabado en 2021, donde predominan las referencias cubanas... con muchas sorpresas.

Unos acordes a ritmo de reggae dan paso al primer tema del disco. Primera sorpresa: una melodía tradicional navarra tocada con ritmo caribeño, cantada en vascuence y portugués, y con improvisaciones jazzísticas. A partir de aquí, cualquier cosa puede pasar. Y pasa. Javier Bruna vuelve a componer sobre melodías tradicionales llevándolas a un terreno universal donde la improvisación y el swing hacen que todo suene coherente, y lo hace con tal sutileza que el disco suena homogéneo a lo largo de todo el repertorio, a pesar de las fusiones y de lo inesperado.

El tema que más nos ha fascinado es "Ritual", tema que nace de la admiración de Bruna por Manuel de Falla y su Amor brujo, inspiración que llega del mismo modo que a los compositores americanos de jazz, que han buscado siempre referencias en sus musicales y sus bandas sonoras (a falta de unos compositores clásicos autóctonos). Sus arreglos nos llevan a Cuba, a la bossa y al swing; su melodía, al folk español y a principios del siglo XX, con algún pasaje que nos lleva mentalmente a Gershwin...

Pero la mayoría de los temas serían dignos de un análisis detallado. Más anclado en el jazz está "Jamal", aunque no exento de referencias a la música brasileña, entre otras. "El tablao de Cuba" afronta ritmos cubanos con una sección de vientos fantástica y un brillante protagonismo de la flauta. "Las chinitas de Jaén" funde dos temas populares ("Café de Chinitas" y "Las morillas de Jaén") a ritmo de bulería y swing. Y con un potente solo de saxo. "Cero" también tiene un interesante solo de saxo, que aquí tontea con giros flamencos con solvencia y con notas emocionantes. El tema que cierra el disco es "Serendipia Connection", un tema polirrítmico dominado por el sonido big band, un contrabajo poderoso ... y más solos de saxo.

En resumen, Bruna Sonora nos lleva en Ritual a un lado y a otro del Atlántico con la sutileza de un buen solo, mezclando culturas siguiendo la filosofía primigenia del jazz pero con la originalidad de fusionar lo ibérico con lo cubano y que suene (casi) neoyorquino.

Los músicos: Javier Bruna (saxo tenor y flauta), Bea Montero (piano y voz), Victor Bruna (flauta travesera), Carlos Blázquez (clarinete), Juan Ramón Callejas (saxo alto), Jordi Ballarín (saxo barítono), Diego Aragón Antonio García (trompetas), Luis Zenner Nico García (trombones), Gerardo Ramos (contrabajo), Matías López (percusión) y Chuchi Crespo (batería). 

 


* Web: www.javierbruna.com

AQUELLOS TIEMPOS DE HODGES CON DUKE

OWEN BRODER, Hodges: Front and Center, Vol. 2 
(Outside in Music, 2024)

Nos vuelve a sorprender el lenguaje clásico, limpio y perfeccionista de Owen Broder, un saxofonista que ya nos sedujo con su primer álbum homenaje a Johnny Hodges titulado Front and Center, Vol. 1, y que ahora vuelve con un nuevo volumen, en el que explora aquellos maravillosos años en los que Hodges participó en la orquesta de Duke Ellington conformando una de las simbiosis más celebradas de la Historia del Jazz.

En este segundo volumen vuelve a grabar en quinteto con el trompetista Riley Mulherkar (The Westerlies, Dave Douglas), la pianista Carmen Staaf (Dee Dee Bridgewater, Allison Miller), el bajista Barry Stephenson III (Jon Batiste, Jamison Ross), y el baterista Bryan Carter (Wynton Marsalis, McCoy Tyner).  Broder toca los saxos alto y barítono en este ejercicio de nostalgia que recorre temas de la época ellingtoniana de Hodges, tanto en la orquesta como algunos temas de su participación en grupos de menor tamaño.

Tema a tema, Broder hace suyo el estilo de Hodges, su timbre y su tonalidad, su descaro a la hora de hacer ese swing atemporal que sonaba en su saxo alto ("Back Beat"), su estilo melódico ("Wabash Blues") y su manera de hacer swing con un sentido lírico que fluye por encima de lo meramente rítmico. Pero lo que diferencia este álbum de la primera entrega es que pone el foco en las composiciones de Johnny Hodges. Aquí cuatro de los ocho temas están compuestos por Hodges, con su particular gusto por el blues, los riffs... Los temas son "Back Beat" y "Shady Side", dos temas que aparecieron en Gerry Mulligan Meets Johnny Hodges (1960), temas en los que Broder hace un doble homenaje tocando el saxo barítono; "Big Smack" (compuesto por Hodges y Ben Webster) y "Used To Be Duke", escrito por Hodges durante su ausencia de cinco años de la orquesta de Duke pero publicado en 1956, tras su retorno.

Foto: Adrien H. Tillman

Un disco para disfrutar, no tanto de la nostalgia como de la (feliz) idea de que el jazz de Duke y de Hodges no ha muerto. Tanto si este Front and Center, Vol. 2 nos arrastra a lo profundo de nuestra discoteca personal a buscar algún disco de la Duke Ellington Orchestra donde aparezca Hodges como si nos quedamos escuchando a Owen Broder, la diversión está asegurada. 



* Web: www.owenbroder.com

* Outside in Music: www.outsideinmusic.com

TIEMPO DE HOMENAJES

CLARK TERRY, WAYNE SHORTER, MONK...

Recopilamos en este artículo (sin interés comparativo) tres álbumes monográficos editados recientemente. Cada uno de ellos se mira en un jazzman clásico para enfocar su repertorio con una personalidad nueva. Son un saxofonista que reimagina a Monk, un guitarrista que lleva a su terreno temas de Wayne Shorter y un saxofonista barítono que versiona a Clark Terry con toda una big band detrás. Cosas del jazz.


ADAM SCHROEDER & MARK MASTERS, CT! 
(Capri Records, 2024)

El arreglista Mark Masters aparece con regularidad en el panorama del jazz al frente de discos muy interesantes en los que juega simplemente el papel de arreglista o de director. En el disco que hoy escuchamos, se ha aliado con el saxofonista barítono Adam Schroeder para versionar nada más y nada menos que a Clark TerrySeguramente, los standards compuestos por Clark Terry no tengan los títulos más recordados entre los aficionados al jazz, pero todos reconocen perfectamente la voz de su trompeta. En este disco, el papel protagonista lo tiene Adam Schroeder (no interpreta a Terry salvo en espíritu), uno de los músicos más solicitados de Los Angeles, que se mueve con elegancia y contundencia en temas como "Groundhog" o "Boardwalk", con un swing enérgico que se aprecia mejor en el barítono. 


Schroeder concibió el proyecto como una celebración del centenario de CT, pero el parón de la pandemia le hizo posponer el proyecto, ahora publicado por Capri Records. En alianza con el arreglista Mark Masters, ha definido este proyecto a lo grande, con una docena de músicos (Sal Lozano, saxo alto; Bob Sheppard, tenor y soprano; Kirsten Edkins, tenor; Adam Schroeder, barítono; Francisco Torres, trombón solista; Ido Meshulam y Lemar Guillary, trombones; Dan Fornero; trompeta solista; James Ford y Aaron Janik, trompetas; Edwin Livingston, bajo; Peter Erskine, batería) y temas arreglados de una manera muy inteligente, respetando el espíritu juguetón de la música original pero acercándola (mérito de Masters) a la filosofía de Duke o de Count Basie, jugando con el ritmo y con intervenciones explosivas de los vientos, eso sí, con un brillante sonido de big band moderna. Los temas de CT, llenos de solos, guardan constantes momentos de esos que un aficionado al jazz aprecia. También continen pasajes que nos recuerdan aquella complicidad entre Clark Terry y Pepper Adams... o Bob Brookmeyer. Nostalgias... 




* Más info en Capri Records: caprirecords.com

* Foto: Joe Masters.






CHRISTOPH GRAB'S REFLECTIONS QUINTET, Oneness
(Lamento Records, 2023)

En Oneness, el saxofonista suizo Christoph Grab y su quinteto Reflections hacen un particular homenaje a la música de Thelonious Monk con un repertorio que se sale de lo habitual, rebuscando en su discografía para construir su propia versión de los grandes éxitos de Monk sin sus temas más conocidos. Sí, están "Ugly Betty" y "We See", pero muchos echarán en falta temas mucho más escuchados (y repetidos). A este repertorio inesperado se une una formación bastante inusual, un quinteto sin instrumento armónico, con tres vientos al frente: saxo, trompeta y trombón (Christoph Grab, Lukas ThoeniAndreas Tschopp, respectivamente), bajo (Bänz Oester) y batería (Pius Baschnagel).


Los arreglos (todos de Grab) respetan los indecisos ritmos de Monk (ah, esa seductora versión de "Skippy") y adapta su peculiar manera de escribir los acordes al lenguaje de un quinteto con la peculiar tímbrica de tres instrumentos de viento sonando al unísono. A eso se añade una dosis bastante importante de improvisación. El grupo suena bastante melódico en los chorus y, por momentos salvaje, en temas donde la improvisación "empuja" a las composiciones de Monk hasta sonoridades callejeras que nos recuerdan a Nueva Orleans ("Wee See") o más contemporáneas y atonales ("Work") sin perder de vista la filosofía monkiana en ningún momento.

En definitiva, un disco recomendable, tanto para fans de Monk como para seguidores de sonidos más modernos, en especial porque demuestra que la modernidad de este pianista fallecido hace 40 años sigue vigente.



* Más info: www.christophgrab.com


ERAN HAR EVEN, Shorter Days (World Citizen Music, 2024)

El homenaje (quizás) más inesperado es el del guitarrista Eran Har Even. Su álbum Shorter Days es toda una revelación. A priori, reinterpretar las armonías de un músico tan complejo como Wayne Shorter a las seis cuerdas parece imposible. Transportar su música para saxo es, ya de por sí, un trabajo que no puede dar buenos resultados, pero el guitarrista (a trío con el bajista Omer Govreen y el baterista Wouter Kühne) se ha centrado en las melodías y las armonías para construir un sólido homenaje donde trae a su terreno los temas de Shorter para que parezcan escritos para guitarra. 


Documentales como Zero Gravitydirigido por Dorsay Alavi (y producido por Brad Pitt, entre otros) para Prime Video, no hacen sino avivar la nostalgia por este compositor tan espiritual, siempre buscando nuevas dimensiones musicales. Puede que, a la guitarra, sus temas no suenen tan místicos, y tengamos que asumir que, en el fondo, Shorter era humano, pero su jazz, especialmente el de sus inicios, suena efervescente y swingueante en las manos de Eran Har Even ("One by One", "Capricorn"), evocador en la desnudez del trío ("Night Dreamer", que mantiene su delicioso 3/4 original) o lleno de extensos discursos melódicos ("Nefertiti").

Quizás sea un álbum que vaya a gustar más a los aficionados a la guitarra de jazz que a los fans de Shorter (a quienes también recomiendo) pero es un buen ejemplo de cómo hacer un tributo a un músico respetando su filosofía musical y, al mismo tiempo, empleando una voz personal, nueva.



* Más info: www.eranhareven.com

ANDREW BAKER EN BARCELONA

ANDREW BAKER, Warmi (Underpool, 2023)

El saxofonista británico Andrew Baker define su álbum Warmi como "una instantánea de su viaje como músico y como compositor en los últimos cuatro años", años que ha pasado en Barcelona (se formó en el conservatorio de Glasgow para recabar en el Conservatorio del Liceo barcelonés) codeándose con músicos de la talla de Albert Bover, a quien no duda en calificar como el sucesor natural de Tete Montoliu, lo cual no es poca cosa. Decidió montar este álbum con Bover y con Masa Kamaguchi aprovechando la sinergia que ambos músicos poseen en compañía. Completó el quinteto con Carlos Falanga a la batería y Félix Rossy a la trompeta. La cantante Sara Liu aparece en más de un tema, y colabora en "Cachito" también como autora. 

Andrew Baker toca el saxofón tenor y el soprano. Sus composiciones, como se aprecia en el álbum, van de lo clásico al free sin complejos, buscando siempre en cada tema una vuelta de tuerca que consigue sorprender al oyente porque el planteamiento de cada composición es solo un punto de partida que no nos asegura hacia dónde camina: cada compás es una encrucijada y puede conducir a lugares (musicalmente) insospechados. Y así ocurre.

La primera parte del álbum ("Shaman", "Passatge") presenta a un Andrew Baker con un sentido muy moderno del bebop, con temas desatados que hacen homenaje a Dizzy Gillespie y a Sonny Rollins, pero la estética bop va y viene durante todo el álbum, ya que la visión de Baker es más amplia que esto. Escuchamos a continuación temas más reflexivos, baladas en las que piano y saxo dialogan (en "Bubbles" tanto bajo como batería juegan también un papel esencial en la construcción del diálogo) o falsas baladas con un trasfondo lírico, en las que la voz aporta ese toque distintivo y original ("Warmi", "Evelyn & Esme") o con momentos barrocos ("Tafers") rompiendo barreras a cada momento. En "Cachito", por ejemplo, Baker toma la guitarra de cuerdas de nylon para ofrecernos una canción. El acompañamiento conjunto de guitarra y piano (durante los 8 minutos y algo que dura) ofrece un interesante paisaje especulativo y cierta dimensión de profundidad a la letra, y no deja de ser sorprendente, y el solo de Baker a las 6 cuerdas suena intenso y original. 

Momentos free y atonales como "Improv" marcan este disco heteromorfo. Su extensión (75 minutos) propicia una perspectiva bastante amplia del viaje musical del que habla Baker en las notas del CD. El título (Warmi) justifica esta bipolaridad inspirándose en el concepto chacha-warmi (hombre-mujer) que define la dualidad en la cosmovisión quechua: todo es complementario. No se puede entender el free sin el bebop ni el jazz sin la evolución de sus estéticas. Si bien (para mi gusto personal) es más estimulante como saxofonista de bebop (por su enfoque moderno), no hay duda de que Baker aporta más al jazz en esos momentos de exploración. 


* Web oficial: www.andrewbakermusic.com

* Sobre el disco: www.underpool.org/releases/warmi/

HERENCIAS

GIULIO OTTANELLI QUARTET (Errabal Jazz, 2023)

El sello Errabal Jazz presenta en este disco al cuarteto ganador del concurso de grupos de la 46ª edición del Festival de Jazz de Getxo. El cuarteto, liderado por Giulio Ottanelli, se formó en el Conservatorio Nacional de París, donde este saxofonista  italiano se trasladó para estudiar arreglos para big bands y orquestas después de formarse en música clásica en Florencia y en jazz en Siena en la Accademia Nazionale del Jazz. Sus composiciones despliegan extensas melodías que fluyen como una narración que guarda secretos más adelante. Se apoya en su capacidad para el discurso y en un segundo saxo, lo que le permite complicar las melodías con un estilo muy barroco. 

En París coincidió con sus músicos: Jeremie Lucchese (saxo tenor), Cyril Drapé (contrabajo) y Émile Rameau (batería). Sus influencias jazzísticas van desde John Coltrane hasta Mark Turner y, en otros ámbitos, de Bach a Ravel, una curiosa amalgama que se traduce en un jazz moderno, lleno de formas clásicas pero donde es fácil verse arrastrado a melodías inesperadas que emulan esta herencia externa al jazz. 



El cuarteto solo había grabado un álbum anterior (The Paris Session) pero se percibe cierta química en ellos, algo complicado cuando el objetivo es una música tan ambiciosa que mezcle estilos. No debería ser orgánico y, sin embargo, sus temas seducen, especialmente cuando la intensidad requiere virtuosismo, como en "Metro Ligne 5", un tema descriptivo que utiliza el ritmo para describir un hecho físico como es un metro, algo que también hicieron otros compositores como Debussy con el mar, Strayhorn en "Take The A Train" o  (más onomatopéytico) Mingus en su versión de "A Foggy Day" de Gershwin. 

Quizás la fuerza de este cuarteto sin piano radique, además de en estas inesperadas influencias, en la sección rítmica, elegante y muy constructiva. Drapé, en el contrabajo, emprende imaginativos solos en algunos temas ("Troppi Gnocchi" o "Samba Em Preludio"), robando por unos segundos el protagonismo a los saxos. Rameau, a la batería, tiene un solo brutal que pone una coda espectacular al álbum/concierto.



* Errabal Jazz: https://hotsak.eus

BRILLANTE Y ATRACTIVO

MARINA VALLET, Zinc (Underpool, 2023)

El zinc o (cinc) no es solo un mineral esencial para el organismo humano sino también lo que se llama un metal de transición. Es de color azul, blanco según la luz, pero es verde azulado cuando arde. Para la saxofonista Marina Vallet el zinc representa un momento de transición; para nosotros, un elemento que, como sus temas, está lleno de colores y matices. Zinc es, por encima de todo, un disco lleno de energía y luz. 


Las primeras notas del álbum son de Txema Riera al piano, y ahí entra directamente Vallet con energía para después situarse en una posición centrada, desde la que ofrece un discurso sereno pero expresivo. Bartolomeo Barenghi tiene su momento solista a la guitarra eléctrica pasando de lo melódico a la distorsión para dejar claro que no estamos en un disco purista y que podemos esperar fusiones inesperadas. Paco Weht al contrabajo contesta al solo de saxo con un contrapunto eficaz. Está sonando "Zinc", el tema que inicia el álbum y una de esas composiciones que sirven para presentar a toda la banda. Por debajo, pero mandando, Oriol Cors en la percusión. Desde ahí queda claro que estamos ante una buena banda, liderada por una compositora sólida, que, además, posee un lenguaje muy dinámico y colorista en la interpretación.


A lo largo del disco vamos encontrando composiciones líricas pero intensas ("007"), baladas de tempo medio ("Confitats", al saxo soprano y con un toque latino; "Amayi"), temas pegadizos donde se expresa sobre un groove amable y sugestivo ("Para Elis"), otros con un enfoque más progresivo ("Magnètic"), todo ello narrado con la personal voz de los saxos de Vallet y más de un buen solo de piano de Riera.

Marina Vallet (Barcelona, 1983) comenzó estudiando piano clásico en la Escuela Municipal de Música de Cerdanyola para después continuar con saxo moderno en la Escuela de Música Moderna de Badalona. En 2002 ingresa en la espacialidad de saxo jazz en la ESMUC, donde estudia con Xavier Figuerola, composición y arreglos con Lluís Vidal y Lluís Vergés, improvisación con Agustín Fernández y combo con Joan Monné, entre otros. Ha grabado como líder en sexteto («Cromomorphos», 2011) y cuarteto («Cíclico», 2020), además de participar en formaciones muy distintas (Vidal & The Bluffed Kings, Carolina Chicken, Al Aire, Quim Magnet Quartet, Setsfree...). Es profesora en la Escuela de Música Moderna y en la ESMUC. Ahora que acaba de publicar este álbum en el sello Underpool confiamos en que alcance una difusión más notable porque posee una voz propia que merece la pena escuchar.