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EL SAXO MODERNO

CHRISTIAN HOLM-SVENDSEN with DANIEL SOMMER & MARIUSZ PRASNIEWSKI, Totem (April Records, 2024)

Christian Holm-Svendsen
es un joven saxofonista danés que actualmente reside en Nueva York, donde estudia un máster, profundizando en la experiencia tras haber formado parte de formaciones como The Danish Radio Big Band, Odense Jazz Orchestra, Copenhagen Jazz Orchestra, Jesper Zeuthen y Regnfang. Su primer disco como líder es un ejercicio de serenidad ante el desafío, y muestra una filosofía muy madura de cómo presentarse como artista. Aunque las primeras cuatro notas que toca nos traen inmediatamente a la memoria a Sonny Rollins, tenor entre los tenores, quizás el saxofonista más influyente (en el jazz moderno), Holm-Svendsen no es una réplica de nadie aunque su forma de atacar las frases tenga algo de herencia de Rollins (también por el hecho de prescindir del piano). 

Esa serenidad de la que hablamos atraviesa un largo pero estimulante camino a través de todo el repertorio, ya sea en temas a ritmo de vals a medio tempo ("December") como en baladas meditativas ("Dvale", "Vent" o la hermosa "Vind og vejr") donde los otros miembros del trío cobran protagonismo en diálogos sutiles y, en general, en voz baja, mientras su líder explora estos ambientes cambiando de timbrica (del saxo tenor al soprano, al clarinete...), todo ello inspirado por armonías más cercanas a la música contemporánea que al jazz clásico. 


Estos dos miembros del grupo son Mariusz Praśniewski, contrabajista polaco residente en Copenhague, a cuya escena jazzística pertenece desde hace una década (ha tocado con Tomasz Dabrowski, Anders Mogensen, Gilad Hekselman); y el baterista todoterreno Daniel Sommer, con experiencia internacional (Karmen Rõivassepp Quartet, Foyn/Hess/AC/Sommer, Arild Andersen, Rob Luft). Ambos poseen la sutileza necesaria para domar los ritmos y mantenerlos en los parámetros en los que las nueve composiciones de Christian Holm-Svendsen se pueden desarrollar con contención y naturalidad. Y también instinto melódico para convertirse en protagonistas del disco.

Ritmos lentos y meditativos no significan poco trabajo; al contrario, la construcción de las melodías exige las notas exactas y un apoyo preciso de la sección rítmica. Hay, por supuesto, otros ritmos, sin que ello deje de significar introspección ("Totem"). Por destacar, destacaría cualquiera de los temas más especulativos y líricos, como "Duo", un tema conmovedor, donde Holm-Svendsen va construyendo la melodía con expresividad y tensión, y con el único apoyo del contrabajo; o "Per Aspera Ad Astra", donde los espacios en la partitura permiten al trío expresarse sin prisas.

Un disco para disfrutar sin prisas (mejor en directo, como siempre) y un buen saxofonista para descubrir. 



JAZZ MODERNO A LA ANTIGUA USANZA

JEPPE ZACHO, Introducing (April Records, 2024)

El saxofonista Jeppe Zacho habla el lenguaje de los tenores modernos herederos del bop de Coltrane y Dexter Gordon. Zacho es un músico, compositor y educador danés que comenzó a tocar el saxofón a la edad de 15 años por consejo de su padre. Además de su labor educativa, toca en diversas formaciones y big bands (Jazz Five, Dixie For You, Jack Street, The Big Band, The Counterfictionals) pero en su disco de debut, que tiene como objetivo indagar en las posibilidades del hardbop, se presenta en formato de quinteto con piano: Jonas Due (trompeta y fliscorno), Thomas Bornø (piano), Anders Fjeldsted (contrabajo) y Henrik Holst Hansen (batería). En dos de los temas ("Soldado Leal" y "El Bravado") Eliel Lazo pone el toque latino a las congas. 


Descrito en las notas del álbum como “jazz moderno a la antigua usanza”, el disco se mueve en un ambiente atemporal y gozoso, lo que no significa que eluda la complejidad. Hay un tema, por ejemplo, compuesto en fa menor, algo no muy común. ¿El objetivo? Salir de la zona de confort buscando obstáculos que le obliguen a explorar nuevos caminos siguiendo el concepto filosófico del soldado leal. El resultado es una seductora composición llena de cambios que contrasta con el potente tema inicial ("Self-Express"). 

En general, el disco presenta colores muy distintos, mostrando a un compositor con una visión bastante amplia del hardbop y muy buen gusto para confrontar armonías. Temas inspirados en Cuba o en lo que se llamó Cu bop ("El Bravado") o baladas en las que el tenor habla con un sonido pre-bebop para narrarnos con delicadeza una historia de amor ("The Sweet One") son muestras de su versatilidad, pero también de una preferencia por el jazz que explora sin romper las normas, lo que facilita la escucha y enamora al aficionado. El disco comienza con "Self-Express", donde se inspira en un clasico ("Express Yourslef" de Charles Wrigh & the Watts 103rd Street Rhythm Band). Zacho le da forma a lo Ornette Coleman, con una improvisación muy abierta, y termina con "Bülow's Way", una composición en la que homenajea a una antigua profesora utilizando su estilo. 

Todas estas facetas del hardbop marcan la filosofía personal y personal de un músico con identidad que se presenta ahora con su nombre en la portada pero cuya experiencia queda clara a lo largo del disco. Muy recomendable. 



* Más info: https://jeppezacho.dk

ANDREW BAKER EN BARCELONA

ANDREW BAKER, Warmi (Underpool, 2023)

El saxofonista británico Andrew Baker define su álbum Warmi como "una instantánea de su viaje como músico y como compositor en los últimos cuatro años", años que ha pasado en Barcelona (se formó en el conservatorio de Glasgow para recabar en el Conservatorio del Liceo barcelonés) codeándose con músicos de la talla de Albert Bover, a quien no duda en calificar como el sucesor natural de Tete Montoliu, lo cual no es poca cosa. Decidió montar este álbum con Bover y con Masa Kamaguchi aprovechando la sinergia que ambos músicos poseen en compañía. Completó el quinteto con Carlos Falanga a la batería y Félix Rossy a la trompeta. La cantante Sara Liu aparece en más de un tema, y colabora en "Cachito" también como autora. 

Andrew Baker toca el saxofón tenor y el soprano. Sus composiciones, como se aprecia en el álbum, van de lo clásico al free sin complejos, buscando siempre en cada tema una vuelta de tuerca que consigue sorprender al oyente porque el planteamiento de cada composición es solo un punto de partida que no nos asegura hacia dónde camina: cada compás es una encrucijada y puede conducir a lugares (musicalmente) insospechados. Y así ocurre.

La primera parte del álbum ("Shaman", "Passatge") presenta a un Andrew Baker con un sentido muy moderno del bebop, con temas desatados que hacen homenaje a Dizzy Gillespie y a Sonny Rollins, pero la estética bop va y viene durante todo el álbum, ya que la visión de Baker es más amplia que esto. Escuchamos a continuación temas más reflexivos, baladas en las que piano y saxo dialogan (en "Bubbles" tanto bajo como batería juegan también un papel esencial en la construcción del diálogo) o falsas baladas con un trasfondo lírico, en las que la voz aporta ese toque distintivo y original ("Warmi", "Evelyn & Esme") o con momentos barrocos ("Tafers") rompiendo barreras a cada momento. En "Cachito", por ejemplo, Baker toma la guitarra de cuerdas de nylon para ofrecernos una canción. El acompañamiento conjunto de guitarra y piano (durante los 8 minutos y algo que dura) ofrece un interesante paisaje especulativo y cierta dimensión de profundidad a la letra, y no deja de ser sorprendente, y el solo de Baker a las 6 cuerdas suena intenso y original. 

Momentos free y atonales como "Improv" marcan este disco heteromorfo. Su extensión (75 minutos) propicia una perspectiva bastante amplia del viaje musical del que habla Baker en las notas del CD. El título (Warmi) justifica esta bipolaridad inspirándose en el concepto chacha-warmi (hombre-mujer) que define la dualidad en la cosmovisión quechua: todo es complementario. No se puede entender el free sin el bebop ni el jazz sin la evolución de sus estéticas. Si bien (para mi gusto personal) es más estimulante como saxofonista de bebop (por su enfoque moderno), no hay duda de que Baker aporta más al jazz en esos momentos de exploración. 


* Web oficial: www.andrewbakermusic.com

* Sobre el disco: www.underpool.org/releases/warmi/

BRILLANTE Y ATRACTIVO

MARINA VALLET, Zinc (Underpool, 2023)

El zinc o (cinc) no es solo un mineral esencial para el organismo humano sino también lo que se llama un metal de transición. Es de color azul, blanco según la luz, pero es verde azulado cuando arde. Para la saxofonista Marina Vallet el zinc representa un momento de transición; para nosotros, un elemento que, como sus temas, está lleno de colores y matices. Zinc es, por encima de todo, un disco lleno de energía y luz. 


Las primeras notas del álbum son de Txema Riera al piano, y ahí entra directamente Vallet con energía para después situarse en una posición centrada, desde la que ofrece un discurso sereno pero expresivo. Bartolomeo Barenghi tiene su momento solista a la guitarra eléctrica pasando de lo melódico a la distorsión para dejar claro que no estamos en un disco purista y que podemos esperar fusiones inesperadas. Paco Weht al contrabajo contesta al solo de saxo con un contrapunto eficaz. Está sonando "Zinc", el tema que inicia el álbum y una de esas composiciones que sirven para presentar a toda la banda. Por debajo, pero mandando, Oriol Cors en la percusión. Desde ahí queda claro que estamos ante una buena banda, liderada por una compositora sólida, que, además, posee un lenguaje muy dinámico y colorista en la interpretación.


A lo largo del disco vamos encontrando composiciones líricas pero intensas ("007"), baladas de tempo medio ("Confitats", al saxo soprano y con un toque latino; "Amayi"), temas pegadizos donde se expresa sobre un groove amable y sugestivo ("Para Elis"), otros con un enfoque más progresivo ("Magnètic"), todo ello narrado con la personal voz de los saxos de Vallet y más de un buen solo de piano de Riera.

Marina Vallet (Barcelona, 1983) comenzó estudiando piano clásico en la Escuela Municipal de Música de Cerdanyola para después continuar con saxo moderno en la Escuela de Música Moderna de Badalona. En 2002 ingresa en la espacialidad de saxo jazz en la ESMUC, donde estudia con Xavier Figuerola, composición y arreglos con Lluís Vidal y Lluís Vergés, improvisación con Agustín Fernández y combo con Joan Monné, entre otros. Ha grabado como líder en sexteto («Cromomorphos», 2011) y cuarteto («Cíclico», 2020), además de participar en formaciones muy distintas (Vidal & The Bluffed Kings, Carolina Chicken, Al Aire, Quim Magnet Quartet, Setsfree...). Es profesora en la Escuela de Música Moderna y en la ESMUC. Ahora que acaba de publicar este álbum en el sello Underpool confiamos en que alcance una difusión más notable porque posee una voz propia que merece la pena escuchar.



NOVEDADES APRIL RECORDS

Con un ritmo inagotable de lanzamientos, el sello danés April Records está llenando el panorama europeo de producciones de muy alta calidad, tanto en el concepto del disco físico como en el catálogo de músicos, que llegan a este blog de manera habitual y, a veces, en número superior al tiempo que necesita cada disco para una escucha seria, detenida y respetuosa. Pasamos revista a tres de sus últimas (y más interesantes) producciones con la esperanza de que alguna gira traiga a estos artistas a escenarios cercanos para poder disfrutarlos en directo.

ANDREAS TOFTEMARK QUARTET feat. Gerard Presencer, 
La Gare (April Records, 2023)

Con un estética que recuerda a las bandas del final del hardbop (eso sí, con un sonido más brillante, depurado y quizás menos negro), el saxofonista tenor Andreas Toftemark lanza su segundo álbum titulado La Gare, donde despliega un jazz elegante, inspirado y lleno de sutilezas. Con ritmos contenidos y ricas harmonías, sus temas adaptan esa estética americana de los '60 al lenguaje del jazz nórdico.


El cuarteto de Toftemark continúa con el sonido de su primer álbum (A New York Flight) con la misma formación: Calle Brickman en el piano y Andreas Svendsen en la batería, mientras que se estrena Matthias Petri en el bajo. Como invitado, el trompetista Gerard Presencer (Danish Radio Big Band, Niels-Henning Ørsted Pedersen, Chick Corea, Herbie Hancock) aparece en dos de los temas del álbum con un sonido cálido y melódico. 

Toftemark es uno de esos tenores con un lenguaje claro y fluido, uno de esos tenores capaces de hacer sonar este enorme instrumento con la fluidez de una flauta. Sus composiciones denotan influencias muy diversas, desde la música clásica hasta armonías en los vientos que nos recuerdan a Nueva York. Cada tema (todos originales de Toftemark) contiene el recuerdo de un lugar. Desde "La Gare" (el club parisino que se llama igual que la estación) hasta "Chimney Lullaby", que cierra el disco, cada tema cuenta la historia de una experiencia que debe ser narrada, la de un músico (como todos, en eterna formación) que absorbe las vivencias como parte de su carrera musical. Y Andreas Toftemark lo hace con un sentido melódico y armónico que trae el hardbop a un estilo mejorado, brillante y contemporáneo.





JESPER THORN, Dragør (April Records, 2023)

¿Qué define lo que es jazz? Es una pregunta que nos hacemos los aficionados con frecuencia, una cuestión que sirve para discutir y para amar más el jazz y que, cuando nos pregunta algún profano, nos ofende de manera superlativa. Escuchando el disco del contrabajista danés Jesper Thorn, podríamos decir que el jazz moderno (por definir el jazz en un contexto más limitado) es una mezcla de improvisación y búsqueda, una manera de abrir caminos (el jazz ha abierto tantos caminos en los últimos cien años...) donde solo existe un parámetro que cumplir: debe haber emoción

Foto: Tom McKenzie
Dragør es una suite en dos partes, pero no es todo el álbum. El álbum es un recorrido conceptual por los sentimientos que rodean a las relaciones ("About Fathers And Sons", "Boy", "About Fathers") cuya emoción reposa en delicados arreglos y en el contraste entre las atmósferas desoladas creadas por los sintetizadores (Marc Méan y el mismo Jesper Thorn) y las intervenciones solistas del piano (Méan), del saxo (Cecilie Strange), la corneta (Tobias Wiklund) y, en un lenguaje mucho más profundo, el contrabajo de Thorn, que parece cantar. El resultado es un marco musical melódico donde los solistas ponen la síncopa y la improvisación, convirtiendo en jazz una enorme suite casi cinematográfica. Sin duda, uno de los discos más singulares y emocionales que hemos escuchado recientemente. 



* Web oficial: www.jesperthorn.com




HUMAN BEING HUMAN, Disappearance (April Records, 2023)

Disappearance es también un disco sobre las emociones. Human Being Human, el trío danés formado por el pianista Esben Tjalve (Cecilia Stalin, Red Kite), el bajista Torben Bjørnskov (James Moody, Matthew Herbert, Billy Cobham) y el baterista Frederik Bülow (Misceo Collective), nos propone un repertorio inspirado en la pérdida pero mirando hacia la belleza de la fragilidad, en lugar de llorar la desaparición. Reinventando la estética del trío de jazz (entre otras cosas, tanto Tjalve como Bjørnskov tocan sintetizadores en algún momento), buscan esa belleza en riffs pegadizos, grooves obsesivos ("Continuation Day"), pasajes líricos e introspectivos ("Together Again") y una versatilidad rítmica y de color.

Foto: Mathias Lassen

Con estos argumentos, el mensaje vitalista queda patente porque hay un goce (musical, por supuesto) que brilla por encima de tanta complejidad ("When You Find It, You Will Know" podría ser un buen ejemplo de ello). Con momentos muy en la tradición del jazz, como el solo de piano en "Disappearance" y pasajes muy líricos ("Aware"), el disco está lleno de patrones rítmicos obsesivos (novedosos, también desconcertantes). Tjalve, Bjørnskov y Bülow proponen un nuevo concepto de trío de piano al contener elementos electrónicos (sutiles, hay que leer la etiqueta para saberlo), novedoso también por su empleo de ritmos inesperados, pero se mantiene, sin embargo, esa sobriedad del trío como contraste entre protagonismo y conjunto. La personalidad de Human Being Human está en el equilibrio entre su concepto contemplativo y el dinamismo con que lo expresan. Recomendable.



EL JAZZ DE JÚPITER

GORKA GARAY, Third Moon of Jupiter (Microscopi, 2023)

Podríamos definirlo como "un tenor sereno". El músico, compositor y educador Gorka Garay (Barcelona, 1978) tiene ese raro don de hacer un jazz sin prisas y sin estruendos y emocionar al mismo tiempo. Su tercer álbum se titula Third Moon of Jupiter, y culmina un camino tan complejo como sus composiciones, un camino que comenzó de niño en la Escuela Municipal de Música de Molins de Rei, que continuó en el Conservatorio del Liceo, con música clásica, y se perfeccionó con un título de grado superior en ESMUC; un camino que le ha llevado a grabar con músicos de todos tipo (El cazador de luz, Outer space, Sidonie, Gerona Jazz Project, Cuarteto de saxos...) y a tocar en directo con muchos otros (Big Band de Terrassa, GJP con Guillermo Klein, Bob Mintzer, Maria Schneider, Tim Garland, Bob Sands...) para acabar en el libro The Spanish Real Book con dos de sus composiciones. 

Currículum aparte, la música de Garay en Third Moon of Jupiter recrea atmósferas sofisticadas que envuelven al oyente como historias, con un saxo tenor que habla un idioma claro y convincente, que suena a muchas influencias pero a ninguna en concreto. Ambientes enigmáticos, grooves hipnóticos y tensión contenida y bien resuelta definen unos temas que llevan el jazz a un terreno cinematográfico, creando ambientes y desarrollando historias (más nítidamente en el último tema, con la siniestra narración de ("Sota la nit carmesí (Beneath the Crimson Night)"), de mensaje apocalítico. Para crear este ambiente cinematográfico se apoya Garay en una formación inusual, con un cuarteto de jazz (saxo, piano, bajo y batería) amplificado con un cuarteto de cuerda que no desentona dentro de la estética jazzística del disco.


El álbum comienza con una línea de bajo ("Imaginary Enemies") que desemboca en un tema muy funk, con un solo de piano que nos arrastra al de saxo de una manera irresistible. Las cuerdas apoyan el chorus con contundencia, haciendo el papel de los vientos. En "Happiness Flows Through Ears" comienzan a aparecer armonías africanas, que luego escucharemos en "If I Was A Bird" y "Aehaa Aehoo", y que aportan un brillo exótico a un tema de estructura pop. Ascendemos verticalmente hasta "Thrid Moon of Jupiter" con improvisaciones modales para crear un ambiente espacial. Garay demuestra aquí una firmeza muy personal en su solo, aportando al mismo tiempo algún giro africano. En "Soul Opens A Path" el uso del cuarteto de cuerda como elemento de jazz es tan sutil como brillante. Garay vuelve a demostrar su estilo fraseando. El discurso inicial del saxo en "Travelling to the Unknown" tiene, a pesar del título, que suena a ciencia-ficción, un melancólico toque Michel Legrand que crece hasta la apoteosis final, donde el saxofonista lo da todo para consolidar el clímax que su narración merece.

La sensación final es la de que el de Gorka Garay es un disco lleno de armonías sofisticadas, ambientes originales y buenos arreglos. No es la primera vez que escuchamos a un cuarteto de cuerda clásico junto a un combo de jazz, pero sí la primera vez que nos suena tan integrado. En resumen, un jazz que asciende muy alto, con Júpiter en el punto de mira.



* Fotos: Júlia Cortés

* Web de Gorka Garay: https://gorkagaray.com

HAPPY BIRTHDAY, SONNY

El colosal 7 de septiembre

A las viejas glorias sólo se las suele recordar cuando fallecen. En ese momento, a todo el mundo le gustaba aquel músico o tenía en su casa discos (que hace años que no pone) del mismo. Esto debería estar prohibido. En Londres hay, incluso, una normativa que prohibe levantar momumentos a cualquier personalidad antes de que hayan pasado 20 años de su fallecimiento. Pero cuando alguna de esas "viejas glorias" lleva iluminando el mundo que nos ha tocado escuchar desde su primera actuación en 1947, merece la pena celebrar cada uno de sus cumpleaños. Sonny Rollins alcanza hoy la cifra de 93 veranos. Nosotros tuvimos la suerte de escucharlo en vivo en Sevilla cuando contaba ya con 77 y podemos decir que fue un encuentro realmente memorable.

No queremos hacer una reseña demasiado amplia porque el tecleo nos impide escuchar la música y hay ocasiones en que merece la pena dejarse hipnotizar. Sonny Rollins nació, para nosotros, en la gloriosa época del bebop, creció con el hardbop, hasta convertirse en la principal influencia (Trane aparte) de los saxofonistas tenores de las seis décadas posteriores. Comenzó trabajando con Bud Powell, Fats Navarro, Tad Dameron, Miles Davis... Una gran escuela. En 1962, tras un misterioso retiro voluntario, regresó con el gran The Bridge (Bluebird, 1962). 

Pero, ¿es realmente necesario hacer una semblanza de Sonny Rollins para apreciarlo?

Si tuviéramos que elegir un disco suyo para llevarnos a una isla desierta, un solo disco, seguramente haríamos trampas y comprimiríamos en mp3 algunos de sus álbumes para que cupieran en un solo disco, y con la misma seguridad podríamos afirmar que ese CD incluiría el glorioso Saxophone Colossus (Prestige, 1956), el magnífico Tenor Madness (que grabó el mismo año con Coltrane) y la deliciosa banda sonora de Alfie (Impulse, 1966), la cual, sin ser una obra maestra, tiene la capacidad de seducirnos y tenernos tarareando durante días.

Hoy es 7 de septiembre, es su cumpleaños y toca escuchar algún disco de Rollins por si, en alguna de sus improvisaciones, como a él le gusta hacer, introduce alguna frase de "Happy Birthday". Si no cae, al menos conformémonos con este contundente vídeo.




* Foto de John Abbott.

EL HARDBOPPER MÁS PURO

JOHNNY GRIFFIN, Blues for Harvey (SteepleChase, 2023)

Le escuché decir una vez al inconmensurable Juan Claudio Cifuentes ("Cifu para los amigos") que Johnny Griffin era "un tío que puede tocar una balada a 2000 por hora y sigue siendo una balada". Ahora que el sello SteepleChase acaba de reeditar su enorme disco en directo Blues for Harvey parece un buen momento para comprobarlo. Griffin se mudó a Francia en 1963, en parte por problemas con hacienda, en parte por su divorcio y en parte porque en Estados Unidos el jazz estaba en declive, amenazado por nuevas corrientes, más subversivas, modernas e impuras. Siempre le atormentó que el free jazz fuera aceptado por los críticos y por el público. En Francia vivió hasta 1978, cuando se mudó a los Países Bajos. En Europa compartió escenario con una buena cantidad de músicos, entre los que estaban el contrabajista Mads Vinding y el baterista Ed Thigpen, que conforman el colchón rítmico de este álbum. Kenny Drew, que por entonces vivía en Copenhague, completaba este cuarteto "danés". La sesión se grabó en vivo en el Montmartre Jazzhus el 4 y 5 de julio de 1973 y fue producida por Nils Winther para la entonces naciente discográfica SteepleChase.

Griffin y su barman favorito

Empecemos diciendo que no es el mejor disco de Griffin, pero vale la pena sentir esa vibración del directo que no se produce en el estudio, ni siquiera en aquellos tiempos en que todo se grababa en directo en estudio. El público siempre da ese calor y ese extra de adrenalina que imbuye a la música de magia. Además, los temas son más largos que los originales, permitiéndonos explorar solos e improvisaciones, en especial de Drew y de Griffin. Como anécdota, recordar que el Harvey del título, el que aparecía con Griffin en la contraportada del LP, era Harvey Sand, el barman que atendía en el Montmartre Jazzhus. 

La reedición está disponible en SteepleChase. Parece que ha mejorado el sonido y se ha diseñado una portada sensiblemente diferente de la original, aunque han respetado la misma foto de Jørgen Bo. 

Para abrir boca, recordemos esta versión en directo, 7 años más tarde y con músicos diferentes, pero con un poderoso Griffin reivindicando el bop por encima de los (inevitables) cambios en el mundo del jazz... porque otro de los comentarios que solía hacer el gran Cifu es que Griffin era "el hardbopper más puro".



NOVEDADES UNDERPOOL

Los estudios Underpool, dirigidos por la mente inquieta de Sergi Felipe, se han convertido en un referente del jazz más moderno y valiente de la escena catalana y, por extensión, peninsular. Hoy vamos a escuchar dos discos recién llegados que tienen en común una cierta (y positiva) esquizofrenia, visiones duales que son ese jazz que mira al futuro sin perder de vista la tradición. Son Duality de Oscar Doménech y Biased Vision de Sergi Felipe.


SERGI FELIPE, Biased Vision (Underpoool, 2023)

Esta visión sesgada de Sergi Felipe se ampara en un trío sólido y unas composiciones (todas de Sergi) que arriesgan. El trío está formado por el saxofonista, por Masa Kamaguchi al contrabajo y por David Xirgu a la batería. Las composiciones desafían esquemas y se ordenan en torno a melodías destructuradas que el saxo narra a su propia manera, rota y poética a veces, apasionada y dura en otras. La base rítmica es quizás lo más contradictorio, con un Xirgu no siempre comprensible a primera escucha, rompiendo el ritmo, contradiciendo al oyente, a veces desesperante pero original.

Un ejemplo perfecto sería el tema que da título al álbum. Las líneas del saxo se extienden como el mensaje de un predicador, con dos oyentes muy atentos, el contrabajo fiel y la batería cambiante, inquieta. Hay temas más fluidos y orgánicos, como "Desesperacón Nórdica", con una intro delicada (muy nórdica, a cargo de Txema Riera, que colabora en este tema), su ritmo por momentos pop y la melodía cantabile del tenor. Ah, y ese solo de contrabajo de Kamaguchi... O temas meditativos, donde la especulación va por otro camino, como "Nunca como antes", donde colabora el trompetista Pol Padrós, que hace armonías con el saxofonista aportando nuevas sonoridades al grupo.


Foto: Moe Shanseddine

Estrenando trío después de la aventura con Whisper Songs, Sergi Felipe pretende mostrar su voz más natural, con diez composiciones que muestran un estilo propio, donde los fraseos del tenor cuentan más de lo que está escrito y donde la interacción entre los músicos es patente. Rompedor, original y en cierta manera subversivo, Biased Vision confirma a un músico avanzado para su tiempo. Creo que si Ornette Colmeman (salvando las distancias) levantara la cabeza, la sacudiría despacio, asintiendo, en un gesto aprobador.


* Más info: www.underpool.org/releases/biased-vision/


OSCAR DOMENECH, Duality (Underpoool, 2023)


La visión de Oscar Doménech como baterista barra compositor es mucho más energética. Nacido en Barcelona y formado en el Taller de Músics, ha tocado junto a músicos como Jordi Matas, Jorge Rossy, Ismael Dueñas, Jordi Careta, Marcel·lí Bayer... Su primer proyecto como líder es Duality, un álbum grabado en directo en el Teatre de l’Aurora, el 17 de junio de 2022 dentro del Estival de Jazz d’Igualada, dentro de su Carta Blanca. 


Doménech debuta con un quinteto cambiante, donde le acompañan Pol Padrós a la trompeta; Sergi Sirvent, que toca el piano pero también la trompeta en una serie de temas (como en "Waltz for Ron", donde dobla a Padrós consiguiendo entre ambos un contrapunto rompedor); Jordi Mestres al contrabajo; y Jorge Abadías, que colabora tocando la guitarra en tres temas y el sitar en "Shivaranjani".




"Shivaranjani", un tema meditativo y bello que comienza con Abadías esbozando una melodía en las siete cuerdas y el piano contestándole breve, conciso, inspirador. La trompeta grita aportando un contraste a la bella melodía y recordándonos que estamos ante un disco de jazz. Esta es solo una de las singularidades del álbum, que comienza muy bop y se manifiesta después lleno de sonoridades inesperadas. Más allá del sitar y de que pasamos de un quinteto de piano y trompeta a quinteto con guitarra, a dúo guitarra/batería ("Principi"), trío, cuarteto... las composiciones exploran las tímbricas de los instrumentos en melodías sugestivas ("Senyor Duat"), ejercicios de inspiración ("Nueve notas"), momentos incalificables  ("Antisolos"), estructuras más o menos clásicas ("Token")... En todas Domenech explora los límites del ritmo y de la batería de jazz sin importar estilos ni géneros, desvelándonos a un instrumentista versátil, sólido y capaz de liderar un quinteto desde el pulso rítmico.



* Más info: oscardomenech.com

NUEVOS PAISAJES

ROSER MONFORTE, Landscape Songs (Microscopi, 2023)

El de la barcelonesa Roser Monforte es un trío atípico: una saxofonista tenor con una base rítmica de guitarra y percusión. No es habitual, pero tampoco defrauda. Lo vemos en el inicial "Once Upon A Time" (donde hace un contrafact de "In Walked Bud") o más claramente en el poderoso "anTANAnarivo", donde el colchón rítmico, menos amable que el de bajo y batería, obliga a la solista a imponer su discurso por encima de la energía de sus acompañantes. Esto ya supone un desafío. 

Pero el jazz está hecho de desafíos y vale la pena descubrir a Roser Monforte en los 8 temas de este disco lleno de heterogéneos paisajes sonoros y que, precisamente, se llama Landscape Songs. Licenciada en el Grado Superior de Música en el Taller de Músics, Monforte ha estudiado con profesores como Perico Sambeat. Actualmente, dirige Jazz Do It y Afrocatalan Omelet Sould Band, además de formar parte de la Original Jazz Orquestra (OJO) del Taller de Músics, Micaela Chalmetta Big Band y otras formaciones dentro y fuera del jazz, también en teatro, con proyectos como Dimonis, de Els Comediants, o Mujeres de Carne y Verso. En este álbum a trío viene acompañada por el guitarrista Pau Miné y el baterista Jordi Pallarés




El álbum, difícil de etiquetar, explora atmósferas y paisajes sonoros diversos que van desde la ensoñación lírica ("Baraka") hasta la pura especulación rítmica ("Atzucac"), lo que sirve para demostrar las inquietudes y los recursos que Monforte es capaz de desarrollar en el tenor sin atarse a influencias o a esquemas predeterminados. Toques étnicos, expresionistas o libres, fraseos elaborados, íntimos, bailables o radicales... Todo sirve para que Roser Monforte se exprese y nos muestre su jazz inconformista y personal, que no se parece a nada y sabe a todo (en jazz, por supuesto). 

Un disco atrevido que desafía normas sin buscar el ruido, buscando rutas donde no hay caminos y encontrando, de paso un sonido peculiar, una voz personal. Prometedor.


* Más info: https://es.rosermonforte-saxplayer.com

SWING! SWING! SWING!

THE ENRIC PEIDRO-JONATHAN STOUT QUINTET,
Live at Big Mamma Ballroom (Snibor Records, 2022)

Si uno dice en Madrid la palabra swing, piensa inmediatamente en Big Mamma Ballroom, un lugar que nació para revivir el ambiente swing de los años 30 en América y que, tras la pandemia, ha reabierto como local de jazz, manteniendo ese calor de la música en directo, tan necesario. Y si hay otro nombre que nos lleve directos a pensar en swing, ese es el saxofonista Enric Peidro, de quien hemos hablado aquí en tantas ocasiones a causa de su prolífica carrera, tanto discográfica como en actuaciones. Ambos nombres están ligados por actuaciones en directo del saxofonista en el local y por una grabación publicada por Snibor Records donde participa uno de los amigos habituales de Enric, el guitarrista californiano Jonathan Stout. Dos nombres que son referencia de este estilo.


¿Qué más podemos decir de Enric Peidro que no hayamos escrito antes? Peidro es un músico alicantino que comenzó a tocar de manera autodidacta, influenciado por las voces de saxofonistas clásicos como Chu Berry, Coleman Hawkins, Don Byas, Ben Webster, Lester Young, Benny Carter y todos los que recogieron esta herencia (Paul Gonsalves, Illinois Jacquet, Zoot Sims, Al Cohn...) para luego formarse con en seminarios y master classes con músicos de la talla de Larry McKenna, Scott Hamilton, Red Holloway o Barry Harris. Casi nada. Su estilo, tan personal como anclado a la tradición, está en constante evolución, como se puede escuchar en su abundante discografía, con una veintena de discos como líder o co-líder y en formaciones tan variadas como dúos, cuartetos o su celebrado Swingtet, del que ya hemos hablado en otras ocasiones, y que es la máxima expresión, en sexteto, de su concepto de jazz swingueante, inconformista y vitalista, imprescindible para mover los pies y elevar los ánimos. 

Enric Peidro y Jonathan Stout ya grabaron juntos dos álbumes (Groove at First Sight en 2020 y Sweet as Bear Meat en 2021). Y es que son un dúo de solistas perfecto: Stout da la réplica rítmica al lenguaje melódico de Peidro; a veces, dialogando y a veces como solista, confrontando dos personalidades que se complementan con esa fluidez que hace bailar. Stout aporta también temas escritos por él ("Mill House Stomp", "Hal's Hop", "Cookin' with Gas", "Jumpin' with M.G.") que parecen creados en la época dorada de las Big Bands, con arreglos excitantes y divertidos, que nos llevan a estilos aparentemente extintos (stomp, hop). 

El disco, grabado en riguroso directo en la sala, se lanzó gracias a un crowfounding y gracias a que cada vez son más los aficionados al swing, un estilo, denostado por la modernidad, que cada vez demuestra con más fuerza que no es solo música de baile (si no te hace mover los pies no es jazz, decía Miles Davis) sino que también ofrece espacio para la improvisación y para la expresión de los solistas, como demuestra todo el quinteto, con solos como el del pianista Richard Busiakiewicz en "I Can't Believe that Your're in Love with Me" o la divertida versatilidad de la sección rítmica, formada por Michael Keul (batería) y Andrés Lizón (contrabajo).

El vídeo que sigue es un ensayo y se utilizó como reclamo para el crowfunding de la grabación del álbum. 



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* Web de Enric Peidro: www.enricpeidro.com

* Más reseñas de Enric Peidro en este blog siguiendo este enlace

* Agenda de Big Mamma Ballroom: bigmamaswing.com

* Fotos: Miranda Barrón (www.instagram.com/mirandabarronq)

CONTRADICCIONES LÓGICAS

XOSE MIGUÉLEZ, Contradictio (Origin, 2022)

El disco anterior del saxofonista Xose Miguélez apuntaba hacia un bebop moderno donde aún existía el riesgo, con melodías donde huía de la autocomplacencia y buscaba siempre sonidos que rompieran con un posible estado de confort. En Contradictio, el proyecto sigue siendo el mismo, con nuevos sonidos, alguna vuelta de tuerca y un nuevo cuarteto (esta vez sin guitarrista) donde destaca el pianista Jean-Michel Pilc, a quien habíamos escuchado integrado en el jazz hispano en el disco de María Toro. El francés, nacionalizado americano, es un contrapunto perfecto a los fraseos y las líneas melódicas del tenor gallego y, junto con la sección rítmica formada por Carlos Barretto al contrabajo y Marcos Cavaleiro a la batería, contribuye a que este disco suene de una manera redonda, llena de groove y, por momentos, sorprendente, lleno de contradicciones que, escritas e interpretadas como están, suenan tan lógicas como lo que esperamos del jazz. lo conocido y la sorpresa.

Publicado por el sello americano Origin,
Contradictio podría pasar por un disco de jazz contemporáneo de algún músico neoyorquino. La voz de Xose Miguélez tiene esa cualidad de los fraseos clásicos, que suenan limpios y elocuentes sin buscar la perfección, la estética por la estética. Formado en ESMAE (Oporto) y con un máster en jazz en la Guildhall School of Music (Londres), Miguélez mira al jazz con una perspectiva donde no hay fronteras ni modas, buscando una voz personal que ya comienza a ser reconocible y que afianza en su segundo disco. No hablamos solo de los standards, por supuesto, que hay varios en el disco. Su forma de componer y arreglar es la misma, a caballo entre tradición y ruptura. Y, como ejemplo más rompedor, el álbum incluye dos versiones nuevas de "Ontology", el tema que daba título y abría su primer álbum. Aquí, sin guitarrista, suena más depurada, más intensa en su quietud. Además, el álbum termina con una versión a dúo del mismo tema, donde busca la esencia más íntima de la composición original y donde el diálogo entre saxo y piano es  realmente poético.


Este mismo código es utiliza también en "Someday My Monk Will Come", otro dúo pero con un espíritu muy diferente, donde el swing fluye entre el saxo y las teclas en un continuo contrapunto, frases que se enredan con frases, en un toma y daca continuo, complejo y bello a la vez. Lo más fascinante de un disco que, sin embargo, apasiona como cuarteto. Muy recomendable.



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* Web: xosemiguelez.com

* En Spotify: https://open.spotify.com/album/3ch93dyfdXavSs8k5yI3TY

EL TIEMPO DETENIDO

DESIDÉRIO LÁZARO featuring DANIEL BERNARDES,
Stillness In Time (2021)

Considerado en 2019 por la revista Jazzlogical como Músico del Año, el saxofonista portugués Desidério Lázaro da un nuevo paso en su carrera con un disco arriesgado y, sin embargo, fácil de escuchar, emocionante, un disco a dúo con el pianista Daniel Bernardes donde exprime al máximo las posibilidades expresivas del saxo tenor, con melodías de distinta complejidad que suenan como canciones. 


Grabado en el Hot Clube de Portugal en diciembre de 2020, su inspiración es hija de la pandemia y del confinamiento, como tantas otras grabaciones que nos están llegando. Sin embargo, Stillneww In Time tiene a su favor la intimidad de esta formación. Saxo y piano complementan sus armonías y la aparente desnudez del dúo refuerza la expresividad. 

Formado en la música clásica desde los diez años, cuando comenzó con el clarinete, Desidério Lázaro se decidió por el jazz y el saxofón tenor, materias que estudió en Lisboa y Amsterdam, donde se graduó en 2008. Quizás esta formación clásica es la que define su estilo, más sofisticado que el de la mayoría de los tenores de jazz y más tendente a la expresividad, a la emotividad, de la música clásica. En este álbum, encontramos temas como "Good Morning, Mr. Poirot", donde los juegos de ritmo suenan por momentos a jazz y por momentos a compositores europeos del siglo XX ajenos al jazz, acercándose al olvidado concepto de la Third Stream. El piano en "Stillness In Time" recuerda al periodo del Romanticismo, y esto favorece un contraste muy original con el saxofón, que lleva una base melódica que suena a canción popular y que Lázaro, con su fraseo, acaba siempre llevando al jazz.
 

Foto: Nana Sousa Dias

Ritmos más sutiles pero igualmente excitantes aparecen en baladas como "War of Change" o "A New Hope", dos temas donde se puede disfrutar del estilo original de Desidério Lázaro, ese tenor contenido, lento, largo, tan difícil de escuchar en el jazz. 

Desde "Frailty", que abre el álbum con esa intensidad emocional de la que hablamos, que comienza con un piano lírico y que crece y crece, hasta "A New Hope", escuchamos un disco muy bien escrito. La intimidad entre ambos músicos es otro punto a favor. Quietud en el tiempo. Temas inspirados en un disco recomendable. 




El concierto completo en el Hot Clube de Portugal:  


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ATMÓSFERAS

LUCIEN JOHNSON, Wax///Wane (Deluge Records, 2020)

Nos llega desde Nueva Zelanda el sonido enigmático y contenido de un saxo tenor. Es Lucien Johnson, un músico y compositor que presenta en su nuevo álbum una serie de temas con ritmos sincopados y armonías con una engañosa suavidad que encierra capas de misterio y tensión, un álbum alejado de lugares comunes, lleno de sugerentes atmósferas que no dejan indiferente al oyente. 


Lucien Johnson es un músico y compositor neozelandés que, tras estudiar, pasó una década en París formándose y tocando con músicos locales, llegando a formar un trío de free jazz con Alan Silva y Masoko Sato, trío que grabó un álbum para el sello francés Improvised Beings. De regreso a su tierra natal, se doctoró en música y continuó su carrera componiendo para la New Zealand Symphony Orchestra, la New Zealand Dance Company y realizando bandas sonoras, experiencia que se aprecia en las diversas y expresionistas atmósferas en que se mueve este álbum, en las que la narración se mueve entre la tensión y la lírica. 


En cuanto a su estilo, Johnson derrocha solos extensos, incansable, llevando el peso de todos los temas con un estilo lleno de color y muy elegante, nada rudo, casi comercial, diríamos, recordando a saxofonistas de los 90 que triunfaron más allá del jazz. Siempre intenso.


Wax///Wane es su primer disco de jazz como líder. Seis temas con atmósferas inusuales, cinematográficas algunas, líricas en su mayoría, donde el ritmo y las melodías resultan envolventes o llenas de tensión ("Rubicon"), en parte por los solos líricos de Johnson, largos como los de Coltrane (sin entrar en comparaciones innecesarias) y en parte por el sonido del harpa (Michelle Velvin) y los ambientes que crea en el vibráfono John Bell. Un intenso trabajo de la sección rítmica, con Tom Callwood en el contrabajo, Cory Champion en la batería y Riki Piripi en la percusión, que redondea la personalidad del álbum con esa sensación de movimiento que no cesa y que atrapa al oyente. 



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ABSTRACCIONES

KEVIN SUN, (Un)seaworthy (Endectomorph Music, 2020)

Cada vez que nos llega un nuevo disco del saxofonista neoyorquino Kevin Sun, debemos poner en modo on nuestra capacidad de sorpresa. Su tercer álbum, (Un)seaworhty mantiene alerta al oyente con una nueva entrega de sus teorías sobre un jazz abstracto y personal que, sin embargo, llega al alma sin pasar por el cerebro. Un trabajo que aparece un año después de su brillante y apabullante The Sustain of Memory de 2019, un disco doble que incluía tres suites conceptuales a trío y quinteto en las que expresaba su filosofía sobre la niñez, la ambición y la identidad.

Además de músico, Kevin Sun es licenciado en Arte por Harvard, su búsqueda de la estética perfecta se refleja no solo en la belleza inusual, rítmicamente compleja, de su música sino también en sus escritos en revistas digitales como Music & Literature y Jazz Speaks, así como en su blog (The Jazz Gallery) y, por qué no decirlo, en las portadas de sus discos. Armonías complejas más allá de lo atonal, ritmos aparentemente desestructurados, abstracción en el sentido más artístico de la palabra. 


(Un)seaworthy es un álbum breve, de apenas 35 minutos, cinco temas extensos que exploran las fronteras del ritmo, llegando a jugar con el tenor como si fuera otro instrumento de percusión, buscando siempre la tensión, esencial para capturar la atención y desencadenar la emoción. navegando por el mar de la improvisación, como dice Jacob Shulman en las notas del disco, "sin garantías de que la nave sobreviva al viaje". Pero, ¿no es ese el riesgo que debe asumir todo músico de jazz?

Su trío, con Walter Stinson al bajo y Matt Honor a la batería, tiene una media de edad asombrosamente corta. Quizás es este descaro, más propio de la valentía de la juventud que de la experiencia, lo que les permite improvisar sin límites, sin clichés preconcebidas. Tras tres discos, la sección rítmica dialoga con Sun con una complicidad envidiable dentro de la complejidad de las composiciones y lo que supone improvisar en este abrupto terreno. El resultado es un disco sorprendente, como todos los de Kevin Sun (incluyendo también sus otros proyectos, como Earprint, donde le escuché por primera vez), porque (Un)seaworthy es un álbum pasional, valiente y abierto a nuevas emociones en cada escucha.

Foto de Jessica Carlton-Thomas

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