NOVEDADES DE PIANISTAS

Ignasi Terraza, Falkner Evans, Masabumi Kikuchi...

Esta semana hemos escuchado a varios pianistas que merecían una reseña. El primero de ellos es Ignasi Terraza, que es quizás de todo el panorama español el pianista en cuyos dedos suena más nítida la tradición. Ya tengan la suerte de escucharle como sideman (en directo es brutal) o con su trío, su sonido es clásico y moderno al mismo tiempo. Su nuevo proyecto se llama Intimate Conversations (Swit Records, 2021) porque es un disco de dúos donde "conversa" con músicos de su talla con soltura y derrochando recursos, algo que en dúo es más fácil y también más arriesgado. Los músicos/amigos elegidos para la ocasión son figuras imprescindibles de la escena barcelonesa (Scott Hamilton y Andrea Motis) y madrileña (Antonio Serrano). 

No son dúos inéditos porque es un formato que se repite mucho y que responde a esa necesidad de interplay que Ellington llamaba conversational jazz y que, normalmente, involucra a mucho más que dos músicos. Aquí, con la calidad de los amigos de Terraza, las conversaciones fluyen de una manera natural. Con Antonio Serrano forma un dúo piano/armónica (algo poco habitual que, sin embargo, ya utilizó Serrano con Federico Lechner en La extraña pareja en 2012). Es entre estos dos músicos donde la tradición de Nueva Orleans brilla con más fuerza. Ritmos caribeños, notas de blues, herencia de folklores españoles perdidos en la América de antes del ragtime... Ambos hacen todo un despliegue de recursos en este "Confirmation" que se vuelve nostalgia en "An Emotional Dance" y "Bye Bye Blackbird".

Con Andrea Motis explora otros terrenos, desde los momentos instrumentales trompeta/piano, algo poco escuchado, hasta las canciones. No sé si es suerte pero a Andrea Motis no le ha cambiado la voz desde su primera experiencia en la Sant Andreu Jazz Band, y juega con ello. Como instrumentista se nota la evolución disco a disco. Alcanzó su madurez como trompetista muy pronto y aquí demuestra sin más acompañamiento que el piano lo que tantos hemos visto en directo. Terraza se adapta a su lenguaje como un buen conversador: comprendiendo a quien tiene enfrente y llevándolo con sutileza a su terreno. Lo mismo hace con Scott Hamilton, dueño de un clasicismo envidiable e inalterable. Sus dúos en este disco son atemporales, brillantes y conmovedores, sobre todo "People". Como dicen por ahí más arriba, chapeau!

Este es uno de los temas incluidos en el álbum, "Shiny Stockings" (Foster). Fíjense que los músicos, para conversar, no necesitan mirarse: Terraza toca de espaldas a Motis.

Más info: www.switrecords.com


FALKNER EVANS, Invisible Words (CAP, 2021)

La música como poderosa arma de curación es lo que encontramos en Invisible Words (CAP, 2021), el nuevo álbum de Falkner Evans. La historia detrás del disco es sencilla y dura. Su esposa Linda se quitó la vida en mayo de 2020. Superar esta trágica circunstancia pasaba por volver a tocar y no podía ser de otra manera que con un disco a piano solo donde toda la emoción recae en el propio Evans, ocho temas que se mueven entre el ritmo y el lirismo más profundo y que nació en un lugar de Massachusetts cercano a la naturaleza, a donde llegó huyendo del apartamento que la pareja había compartido en el Greenwich Village y donde encontró un piano en no muy buen estado que le permitió, a través de la música, comenzar a comprender emocionalmente lo ocurrido. 

Si bien el álbum está construido con tiempos lentos, las armonías de los temas se mueven entre lo profundo y contemplativo ("Brightest Lights", "Breathing Altered Air") y la felicidad de recordar ("Lucia's Happy Heart", "The Hope Card"). 

Invisible Words es el primer disco en solitario de Falkner Evans (su disco más reciente fue Marbles en 2020, con un septeto), que parece sentirse completamente libre para expresarse en este formato, redondeando una obra que habla por sí sola.

Más info: falknerevans.com


MASABUMI KIKUCHI, Hanamichi (Red Hook, 2021)

El tercer disco que hemos escuchado esta semana es una edición póstuma del pianista japonés Masabumi Kikuchi en Red Hook Records, un sello creado por el ex de ECM Sun Chung. El álbum, titulado Hanamichi, fue su última grabación de estudio y contiene seis temas que desvelan a un pianista involucrado en una búsqueda y una exploración constantes, un músico ecléctico que desde final de los años 60 trabajó con grandes del jazz como Gil Evans, Miles Davis, Paul Motian, Sonny Rollins, McCoy Tyner..., que exploró la música clásica contemporánea e incluso la electrónica. 

No tengo constancia de ningún disco de Kikuchi desde su Black Orpheus (ECM, 2012) hasta este Hanamichi. El periodo intermedio deja constancia un músico absorbido por la improvisación libre, un músico que con 74 años, en diciembre de 2013 y durante una sesión que duró dos días, grabó en Klavierhaus (Nueva York) este maravilloso disco en un Steinway, abandonando su filosofía de los últimos años y volviendo a un lirismo estremecedor, resultado de su capacidad para deconstruir melodías y armonías y sublimarlas hasta hacerlas suyas. 

Foto: Tae Cimarosti

Aquí merecería destacar (por encima de las dos versiones que hay en el disco de "My Favourite Things" o su "Ramona", llena también de silencios) su impresionante versión del clásico de George Gershwin "Summertime", donde el ritmo se detiene y hablan tanto los silencios como la melodía rota, lacónica, lenta hasta parecer dramática, desesperada. No creo haber escuchado una versión más estremecedora de este tema.

En japonés, se denomina Hanamichi al camino que cruza el patio de butacas del teatro hasta el escenario donde se desarrolla el kabuki. Creo que esta metáfora y un disco póstumo llamado así son un buen motivo para explorar hacia atrás la carrera de Masabumi Kikuchi, alias Poo.