CICERO LEE

Those Who Stay (2015)

El contrabajista portugués Cícero Lee presenta en Those Who Stay un jazz moderno, introspectivo, en la frecuencia baja del contrabajo, un jazz oscuro que comienza hablando de la muerte: el primer tema ("Vigilias") está dedicado al poeta luso Al Berto (“es siempre una mentira existir / fuera de aquello que está en el fondo de mí”), que falleció prematuramente a los 49 años.Como señala Lee en las notas del disco, somos lo que nos queda de los que se fueron. Los que se quedan.

Dos años después de su álbum de debut titulado "Ventos" (Sintoma Records, 2013), Cícero Lee ha decidido grabar esta vez con el bajo acústico, con el que se muestra más expresivo, más lírico y más intenso, muy elegante, sin protagonismos, con un espíritu de jazz europeo que sólo traiciona su internacionalidad cuando el acordeón nos hace relacionar su música con Portugal. Quizás sofisticación y expresividad sean los términos más adecuados para definir el disco, cuyas melodías se prestan a ensoñaciones a medida que los músicos desarrollan las ideas de las composiciones. Sólo algún tema aislado nos ofrece una perspectiva distinta, como la agresiva "We Shall Prevail" o "Brooklyn", dos temazos con un toque de hardbop no exento de oscuridad (especialmente cuando escuchamos en "Brooklyn" ese solo en las cuerdas, que se mueve entre el funky y el blues).

El disco suena en formato de trío, con Carlos García al piano y José Salgueiro en la percusión, a los que se unen (según el tema) el saxofonista Desidério Lázaro, viejo conocido del blog, que aporta un toque sofisticado a las improvisaciones ("Brooklyn", "Ten Miles from the Sky"), y otras luminarias del joven jazz portugués. El que más nos brilla es João Frade. El inteligente uso del acordeón de Frade en algunos temas proporciona una dimensión espiritual a las composiciones, un sonido que trasciende lo armónico para ponernos a caballo entre lo cinematográfico y lo geográfico (uno piensa en ciertos barrios de Lisboa cuando lo escucha), con ese vibrato siempre misterioso y legendario del acordeón. Tiago Olivera pone con su guitarra los temas en la frontera de la fusión con el rock y crea un ambiente muy inspirador e intenso ("Ten Miles from the Sky", "Those Who Stay"). De alguna manera, es Carlos García quien ejerce de voz cantante en casi todos los temas (con la excepción de alguno donde interviene el saxo), con mucha personalidad.

El disco termina con una adaptación de la bellísima melodía tradicional portuguesa "Dorme Meu Menino", que es casi una canción que cantan las cuerdas del contrabajo a dúo con el piano (Carlos García la ha adaptado), una melodía introspectiva, brillante y, a la vez, sombría. Como el álbum.

Les dejo con un video espectacular, jazz para ballet. Suena "Those Who Stay" con una delicada coreografía de Helena Vascon que hace justicia a la música de Cícero Lee:


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* Web oficial: cicerolee.com

 

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