JAZZ ON FILM

Un libro sobre cine y jazz, esa simbiosis no siempre pacífica

Músicos de jazz, los personajes más atractivos para los creadores de ficción, por creativos, por atormentados, por adictos, por arruinados en su propia pasión por crear en lugar de vivir... o por todo lo contrario. Idealizados, maltratados, los músicos de jazz son (junto con los poetas) los clichés más útiles para crear historias apasionadas. Llevarlos al límite es tan fácil... aunque, a veces, la realidad supere la ficción. ¿A nadie se le ha ocurrido llevar a la pantalla la muerte de Lee Morgan o las demencias de Buddy Bolden? Este libro de Scott Yanow repasa y cataloga todas las apariciones de músicos en el cine, tanto en la ficción como en conciertos registrados en vídeo.

Scott Yanow presume en su página web de haber escrito 11 libros, las notas de más de 800 discos y unas 20.000 reseñas en las 5 publicaciones para las que escribe cada mes (entre las que se incluye Downbeat). Además escribe para Allmusic ¡y toca el clarinete! Yo (permítanme que escriba en primera persona) que sólo aspiro a disfrutar creando historias y que estoy más cómodo en la ficción, creé Jazz, ese ruido para dejar salir toda la pasión que encontraba en los discos (y también en los libros y en las películas) que tocaban directa o tangencialmente el jazz. Las reseñas llegaron de manera inesperada y el volumen de visitas me ha obligado a seguir. Sin embargo, no es la intención del blog convertirse en canon ni en enciclopedia, tan sólo promocionar el trabajo de los músicos, compartir y extender la pasión por el jazz y, por encima de todo, disfrutar de la música. Por eso, cuando me paro frente a un trabajo tan extenso y apabullante como Jazz on Film, no puedo evitar pensar en lo extenuante que debe ser convertirse en enciclopedista.

Como es natural, en el Hollywood caníbal se ha cocinado el jazz de muy distintas maneras, desde la aparición anecdótica de Satchmo en musicales como High Society (Charles Walters, 1956), pasando por el intento de blanquear el jazz (El trompetista de Michael Curtiz) hasta los guiones en los que la música y su contexto cultural son protagonistas e incluso tratados de una manera casi empática (New Orleans, dirigida por Arthur Lubin en 1947) pero, a pesar de que en este libro todo pasa un examen y una calificación, no vamos a hablar hoy del papel que juega el jazz en el cine sino de su abundancia y de dónde encontrarlo. Para eso está Jazz on Film.

Sólido Dexter Gordon en Round Midnight
La contraportada del libro propone algunas interesantes preguntas (¿Qué interpretaciones clásicas están hoy disponibles?) y otras que proponen dudas (¿Vale la pena ver algunas películas por su música?). Ciertamente, el libro no es sólo una curiosidad que descubrirá al lector apariciones raras y curiosas de algunos músicos en el cine sino que ayuda a mantener vivos episodios de la Historia del Jazz que se han perdido en los archivos del cine y que hoy es posible recuperar gracias a tiendas de coleccionismo o a los almacenes de vídeos de Internet.

Young Man with a Horn
En resumen, Jazz on Film contiene 1.300 referencias valoradas y ordenadas que resumen, de alguna manera, la historia del jazz en el cine hasta la fecha de edición. Lo desconcertante es la manera en que toda esta información está presentada, ya que las (breves) reseñas de los títulos en los que podemos encontrar apariciones o conciertos o actuaciones de artistas de jazz están subdivididas en Videos y DVDs (Sección 1), películas de Hollywood (Sección 2), cortos, especiales de televisión y otros documentales (Sección 3) y una miscelánea (Sección 4). Ahora, uno debe saber si lo que busca es una película de televisión o de cine para encontrarlo, o saber si tal concierto es un DVD, apareció en televisión o se estrenó en cine... Por suerte, hay índice onomástico, como debe ser, además de interesantes secciones dedicadas a los soundies, a la televisión... y apartados dedicados a nombres clave como Hoagy Carmichael, Harry Barris... y un capítulo dedicado a relacionar las películas que en el libro están calficadas (todo está calificado) con un 10 de perfección, entre las que (les adelanto) que están las películas Calle 54 y Straight No Chaser, además de vídeos como Miles Davis Quintet: Live in Sweden Stephane Grappelli: A Life in the Jazz Century que acaban de convertirse en mi nuevo objeto de deseo.

Merecería la pena que repasáramos un día aquí la historia del jazz en el cine pero el  tema se promete extenso. Mientras tanto, disfruten de la música, disfruten del cine y, si algún director decide mezclar ambos placeres, simplemente sueñen.

Una ilustración musical para confirmar que, a veces, vale la pena la simbiosis cine/jazz:



Más información en la web oficial de Scott Yanow: www.scottyanow.com

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1 comentario:

Nicolás Peña dijo...

Ya lo comenté o lo mencioné en mi programa alguna vez, blogs como “Jazz, ese ruido” son un referente fundamental para quienes deseen explorar y conocer mucho más sobre aspectos que los libros no mencionan. Hay un “algo” en blogs como el tuyo en el que siente una vibración, un latido y una sensibilidad que va más allá de lo que muchos libros impresos pueden transmitir. Larga vida a “Jazz, ese ruido”.