CUANDO EL JAZZ ERA DIVERTIDO

Una introducción a Fats Waller en imágenes

Cuando algún amigo o algún profano que no alcance tal distinción me pide que le sugiera un músico para introducirse en "esto del jazz" siempre me enfrento al mismo problema: el tamaño de las discografías. Prefiero recomendar un disco en particular. ¿Un músico? La mayoría, salvo los casos de vidas/carreras truncadas como las de Clifford Brown, Lee Morgan, Fats Navarro..., ha tenido una carrera tan dilatada que hay que escuchar sus discografías por periodos.

A todos los músicos de jazz se les puede empezar a amar a través de un buen disco, pero hay otros músicos a los que se les reconoce inmediatamente por uno o dos temas esenciales, milestones de su carrera que no han podido superar o que se les han pegado al zapato sin solución. Uno de ellos es Fats Waller, reconocible a distancia por su forma de cantar y por algunos temas que han pasado al repertorio popular de forma indeleble: Honeysuckle Rose, I ain't got nobody, Lulu's back to town, Your feet's too big, The joint is jumpin, Ain't Misbehavin'... con su orquesta Fats Waller & His Rhythm, que perpetuó con músicos como Benny Carter, Jack Teagarden...

A mi amigo le he regalado una recopilación llamada Fats Waller: The Centennial Collection. Fats es de los pocos músicos de los que puedo recomendar una recopilación. No me gustan los 'greatest hits' porque prefiero degustar los temas en su medio ambiente natural: los álbumes. Sin embargo, las canciones de Fats Waller (grabó más de 500 y siempre en singles) sí son susceptibles de ser recolectadas y coleccionadas. Este disco en particular tiene el añadido de un DVD en el que podemos ver sus videos promocionales, verdaderas joyas primitivas que nada tienen que envidiar a los video-clips que se hacen hoy en día. Estos llamados soundies lo tienen todo: argumento, coreografía y un buen montaje. Lo dicho, nada que envidiar.

Entre los soundies podemos ver Ain't misbehavin, The joint is jumpin y el divertido Your feet's too big, además de un montaje de dibujos animados sobre este último tema, realizado en los 80 por Nancy Beiman, divertido pero que no consigue superar al video original con Fats y sus actores.

Añado que no está nada mal la restauración de los temas, en los que casi no se notan las deficiencias de las grabaciones de los 30 y los 40 (Fats murió en el 43) y que se han incluido temas de piano en los que Fats no canta, un solo de órgano (el instrumento que Fats siempre reconoció que amaba por encima de su música comercial) llamado Beale Street Blues con la voz de Alberta Hunter, una discografía y un libreto breve pero muy interesante sobre el que en algún lugar han rebautizado como el Rey Bufón del Jazz.




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* La fotografía es del soundie de Ain't misbehavin (1941) incluido en el DVD.

** Más información sobre las apariciones de Fats Waller en el cine:

http://www.weirdwildrealm.com/f-fats-waller.html

*** Nancy Beiman Animation: http://www.beimanimation.com/

5 comentarios:

Dr.Krapp dijo...

Tomo nota de la recopilación, es una gran noticia que alguien se haya preocupado por sacar a la luz a ese genio casi olvidado.
Por cierto, Waller como Satchmo, también llevaba el estigma de ser un poco Tío Tom para la población negra más concienciada de los 50. Las risas, el sentido del humor y esos videos clips, estaban considerados como perpetuadores del estereotipo del "negro torpe, simpático y simplón".

dizzy dijo...

No sé si para tí es un dato nuevo o ya lo conocías, pero el formato Lp no se inventa hasta los años 50, con lo cual todo lo anterior tan solo se encuentra en recopilaciones. Unido a la duración de los derechos de autor en EEUU (creo que son 40 años) hece que existan infinidad de recopilaciones, desde las más dignas hasta auténtica "basurilla", todos conocemos recopilaciones de Parker, Holiday y de los clásicos que duelen en cuanto a calidad e información. La aparición de una buena recopilación siempre es bien recibida, gracias y me la apunto.

Loco dijo...

Para los profanos, entre los que nos encontramos los que no dominamos ningún instrumento, es de más fácil comprensión el jazz visto que el oído, no hay duda.

También es cierto que es más gratificante poder ver a estos ídolos que ya no podemos disfrutar. A muchos no hemos tenido ni siquiera la oportunidad de ver en directo...

Sobre esto, sobre nuestra generación que no ha podido ver a los Grandes, a los clásicos, hay un artículo muy interesante de Doug Ramsey en Jazztimes, que también cita esta colección Centennial: http://jazztimes.com/articles/15078-jazz-seen-heard

Troglo Jones dijo...

En esa línea, te hubiera gustado el concierto de Stefano Bollani. Entiende el jazz como algo divertido.

Salud.

Manu Grooveman dijo...

La pregunta es, por qué el jazz dejó de ser divertido? Tal vez tenga que ver con la muerte de Fats ;)

Gran recopilación!!