Me gusta el jazz

Escribo esta entrada respondiendo a Marina, que me dedicó unos incisivos comentarios en la anterior. En realidad, el hecho de titularlo "No me gusta el jazz" iba dedicado a ciertos amigos que tengo que oyen la Cadena 100, ven Operación Triunfo y se ríen de mí cuando hablo de jazz. Dicen que sólo escribo sobre jazz y decidí escribir que no me gustaba... Del juego de palabras salió esta entrada que tan poco le ha gustado a Marina.

En realidad, soy un tipo bastante optimista y siempre intento sacar lo mejor de lo que me toca vivir. Si voy al cine y la película es mala, siempre le saco algo bueno, técnico o artístico. Lo mismo me pasa con el jazz. Nunca he tirado un disco después de oírlo. Oigo más músicas y soy bastante abierto. No soy un purista ni un poseedor de la verdad. Es cierto que todo depende de quién lo oye y en qué momento.

Pero Marina me preguntó qué me gustaba. Me gusta el jazz.

Me gusta el jazz con ritmo, mainstream, pero dependiendo del momento, el cool, el swing, el hard bop...

Me gusta el jazz en directo, oír que el público aplaude los solos y que ningún músico se queda sin hacer el suyo.

Me gusta el jazz fusión cuando a pesar de la fusión sigue habiendo jazz, y lo mismo me ocurre con el jazz rock.

Me gusta Norah Jones para los ratos en que no tengo ganas de escuchar jazz.

Me gusta el jazz leído cuando se trata de El invierno en Lisboa, por ejemplo, o algún ensayo sobre alguno de mis músicos favoritos.

Me gusta el jazz con amigos, sean intelectuales o hooligans.

Me gusta el jazz lleno de ideas, inesperado, inteligente, capaz de sorprenderte a la primera y a la décima escucha.

Me gusta hablar de jazz.


Para Marina, por hacerme ver que hay que tener perspectiva.

_____________
Foto de Art Blakey sacada de www.vervemusicgroup.com


5 comentarios:

Marina dijo...

Buenos días Félix,
me alegro mucho de que hayas dado este paso 'optimista' acerca del jazz, y la verdad, no me esperaba esta dedicatoria. Gracias!!!

Yo también tengo 'amigos' a los que no les gusta el jazz, no lo entienden o simplemente no lo quieren entender. Ni el jazz ni a mi. Pero eso es una de las cosas especiales del jazz, y no me refiero a esa visión exclusivista ya bastante extendida de lo que es el jazz, si no a que el jazz te hace sentir algo especial, pero no tiene por qué hacerte sentir especial a ti. Porque si eso sucede, que no es mal síntoma, lo sabes y lo puedes corroborar desde tu interior...y en tu interior vive mejor que en ningun otro lugar.


Además, es un poderoso nexo entre las personas que lo aprecian.

A mí me gusta el Jazz, sin excepciones, porque sé lo que es el jazz para mi, entre otras cosas, un sentimiento...

Un saludo Félix!

Ninfasecreta dijo...

Weno... una lanza para los horteras como yo...

A mí no me gusta el jazz. No me gusta porque salvo casos como Norah Jones (que me agrada al oido pero no me compraría un disco) tiene poco que ver con lo que yo espero sentir cuando oigo música. Obviamente, no lo entiendo. Pero no sólo no me gusta porque no lo entiendo. No lo entiendo porque no me atrae y no me he tomado la molestia. Ignorancia? No, libertad de elección.

A mí me gusta OT, escucho Cadena Dial, Cadena 100 y casi todas las emisoras musicales. Es verdad que tengo mi puntito hortera, tan respetable como escuchar música de culto que queda "bien" decir.

Decir que te gusta Bisbal queda fatal. Pero como soy tan mayor y me gusta provocar, no me da vergüenza como cuando era jovencita. Ahora lo digo y me encanta observar cómo me ponen verde.

También me gusta gente más políticamente correcta. Pero tengo claro que escuchar música comercial es lo mismo que ver cine comercial: lo vemos casi todos, nos gusta a casi todos pero no lo reconocemos casi ninguno...

Pos eso, una lanza por l@s horteras. Porque lo que sí es un hecho es que los gustos musicales no significan necesariamente estupidez o ignorancia. Yo soy lístísima, jajajajaj! Pero con mi puntito hortera.


Y no pasa naa!!

Ninfasecreta dijo...

Querido Félix :)

Si he hecho este comentario es porque no tenía la más mínima duda que entenderías el sentido del mismo y, al igual que yo, no pretendes dar lecciones de nada.

Yo tengo el problema añadido de que soy muy vehemente cuando me expreso oralmente y, claro, quien no me conoce, cree que intento sentar cátedra. Nada más lejos de la realidad.

No pude resistir la tentación de poner una nota de colores (horteras, jajajaa!) en tan sesudas y seguro que acertadas reflexiones...

Y puede que sea irrepetible. Pero, en la mayoría de los casos, juega en mi contra. Qué se le va a hacer.

Un besito

Gabriel dijo...

El jazz es eso que cuando te pregunta que es...
Creo que hay jazz hasta en una fuga Bachiana, en ciertas pinturas.
Es un modo de hacer música, arte en general.
Un abrazo y gracias por tu visita.

Gabriel

El Blog de Eduardo MInutella dijo...

Dos entradas espejadas sobre jazz... Es un buen disparador para pensar que nos gusta -y qué no- de esta música) Quizás sea un lugar común esto que voy a decir, pero probablemente el jazz sea más una actitud frente a la música que un género en sí mismo. Y me gusta creer que esa actitud tiene más que ver con una postura honesta frente a la pieza que se va a interpretar, de manera única e irrepetible, que con un determinado sistema de notas alteraciones y acordes estipulados. En el acto de la honesta improvisación, en ese salto al vacío que necesariamente debe ir más allá de la mera idea de tocar sólo "de oficio", como decimos por Buenos Aires, reside para mí el secreto de lo que me gusta del jazz.

Un saludo.