EL HOMBRE TRANQUILO

JAVIER MARCOS, Ten Dez (Freecode Jazz Records, 2015)


En estos días nos llega el primer álbum del cantante vigués Javier Marcos. Con un juego de palabras en inglés y gallego en su título, Ten Dez es un álbum de canciones que van de Rodgers & Hart a Caetano Veloso, un viaje del swing a la bossa que se escucha con placer en la voz de este crooner de estilo poco habitual. Lo conocimos cantando manouche como invitado del David Regueiro Swingtet. Hoy llega con un disco intimista y cool.

Aunque no maneja un registro de voz muy amplio, Javier Marcos tiene un don en la voz, un trasfondo emotivo que seduce y transmite, que consigue sonar clásico y personal al mismo tiempo. Su languidez y la manera de arrastrar las notas lo instalan en un estilo cool muy acertado. Es como si su voz se deslizara por la partitura con la fluidez y la delicadeza del saxo de Gerry Mulligan y, en cierto sentido, nos recuerda a su colega Chet, pero con un timbre distinto, muy personal, ese tipo de voz que tiene un eco de sentimiento sin tener que recurrir a estridencias ni florituras, más interesante cuando aprieta el ritmo ("I Wish You Love") y emotivo cuando se trata de temas lánguidos ("Embraceable You"), en los que es capaz de detener el tiempo y transmitir más allá de lo que está escrito.

"There Is A Small Hotel", por ejemplo, es un swing de tempo medio que el contrabajo dirige con bastante autoridad y que contiene un solo de guitarra que nos traslada a cualquier club de otra época. Aquí podemos escuchar a Javier Marcos haciendo scat, algo en lo que no se prodiga porque es un cantante de palabras y apenas recurre a estos subterfugios, pero es muy interesante la manera en que da paso al solo de saxo. También podemos excepcionalmente oírle tararear en "Someday My Prince Will Come" dialogando con el saxo en un toma y daca que vale la pena escuchar. 

El álbum permite al cantante cambiar de registros al pasar de temas más clásicos como los anteriores o varios Gershwin ("Embraceable You", "Someone To Watch Over Me", "This Is New") al repertorio de la bossa ("O Leaozinho" de Veloso) y otras piezas menos frecuentes como "No Comboio Descendente", un tema compuesto por José Afonso musicando a Pessoa. 

Pero el disco tiene algo más que un repertorio interesante y un cantante original: contiene un gran trabajo del cuarteto que lo acompaña y unos arreglos que permiten una interacción sutil y ajustada de los músicos, que nunca estorban a la voz y que acometen los momentos instrumentales a medida. El cuarteto que acompaña a Javier Marcos está formado por Felipe Villar a la gutarra (que también hace los arreglos y con bastante acierto), Rosolino Marinello (Alberto Vilas Quinteto) al saxo tenor y poniendo un delicioso toque Cotton Club en "This Is New" con el clarinete bajo, José Manuel Díaz al contrabajo, con un gran sentido del ritmo y del espíritu clásico de todos estos temas, y Max Gómez, a la batería, otro gran músico con un conocimiento rítmico de lo que es el jazz de verdad y a quien hemos oído en muchas formaciones gallegas de jazz (Juyma Estévez Trío, Factor E-Reset...)..

Les dejo con un tema a trío anterior a la grabación del disco (no aparece en él) donde se echa de menos a Rosolino Marinello y la batería de Max Gómez, pero en el que se puede apreciar cómo de un tema lacónico se puede sacar con sutilidad una emoción ligada al jazz.




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* Web: http://javiervillarmarcos.wordpress.com


http://www.amazon.es/dp/1508469903
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1 comentario:

Anna Rodriguez dijo...

Que bonita crítica Félix!