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LA HISTORIA QUE QUEDABA POR CONTAR

GEORGIA MANCIO & ALAN BROADBENT, 
A Story Left Untold (Roomspin Records, 2025)

A Story Left Untold es la conclusión lógica y brillante de una trilogía, la comenzada por el pianista Alan Broadbent y la vocalista Georgia Mancio con Songbook (2017) y Quiet Is The Star (2021), que ya reseñamos en este blog en su momento. Diez temas nuevos conforman este álbum, algunos donde la cantante se acompaña de Broadbent, del bajista (y coproductor) Andrew Cleyndert y del baterista Dave Ohm, y otros donde piano y voz establecen un diálogo íntimo que da relevancia tanto a los dos instrumentos como a las letras de Mancio... para terminar el disco con un tema (el que le da título) donde podemos oír a la FAME’S Skopje Studio Orchestra, dirigida por Oleg Kondratenkouna, con 42 músicos que nos traen a la memoria aquellos sonidos grandiosos del disco Developing Story (Eden River, 2017).

Con letras de Georgia Mancio y música de Alan Broadbent, las canciones se mueven entre inspiraciones románticas y vitales en las que la dulce y bien modulada voz de Georgia fluyen sobre la música de piano, que pone un contrapunto sincopado y sutil, perfecto para este tipo de dúos, no en vano Alan Broadbent tiene esa manera de construir las frases tan vocal. En "In The Afternoon", por ejemplo, propone una cadencia de blues sobre la que la cantante entona una melodía dulce aunque llena de nostalgia sobre el paso del tiempo. Letras para degustar sin prisas, con una taza de café en las manos, y un piano y una voz que dan color a sentimientos que no se pueden escribir. Mi favorita, la optimista y swingueante "From Me To You".



* Web de Alan Broadbent: www.alanbroadbent.com

* Web de Georgia Mancio: www.georgiamancio.com

UN INEVITABLE TRIBUTO A BESSIE SMITH

ITZIAR YAGÜE & PAUL SAN MARTIN, 
Sugar in my Bowl. A Tribute to Bessie Smith (2025)

Desde el primer compás se percibe que tanto las manos de Paul San Martin como la voz de Itziar Yagûe hablan el lenguaje del blues, con su melancolía, sus lamentos armónicos, tensión y ruptura... y esto viene de una química particular: la mezcla genética del amor al blues y la experiencia alimentada compartiendo escenario. Además, este álbum ha sido grabado a piano y voz, lo que resalta la emoción primitiva de estos temas.

Sugar in my Bowl es un tributo a una de las primeras damas del blues, Bessie Smith, quien tuvo una potente e influyente carrera que se truncó con su muerte a los 43 años. Entretanto, grabó 160 canciones, desbancó a Ma Rainey como Emperatriz del Blues y creó una leyenda que influyó a generaciones posteriores, desde Billie Holiday hasta Janis Joplin. Itziar y Paul, devotos de la Emperatriz, han grabado 8 temas de Bessie Smith en un homenaje peculiar, desnudo, donde destacan los solos de un piano que acompaña en cada compás y el dolor latente, desgarrado pero nunca fuera de tono, de la voz siempre joven de Itziar. 

Paul San Martin tiene un gusto especial por lo clásico, como pudimos escuchar en su A French Session de 2019. Su dominio de las escalas de las músicas negras (le hemos oído en estéticas que van del blues al boogie y al r'n'b. En este álbum se muestra mucho más serio, intimista a pesar del derroche de notas, consciente de que no habla solo sino acompañando y, cuando lo hace, se deja llevar (casi) emocionalmente en los solos con brillantez. Itziar Yagüe, que ya nos demostró en su anterior trabajo (Girl Like Me) que sabía jugar con las melodías, las síncopas y con el lado más lúdico del jazz, rebaja el tono para ponerse seria y hacer suyas estas letras demoledoras que caracterizan el blues y que son imagen inevitable en cualquier retrato de Bessie Smith.

Dura en "Reckless Blues" (con esos increíbles punteos en las notas altas de Paul), más cercana a Billie que a Bessie en "Tain't Nobody's Bizness If I Do", Itziar se deja llevar por la fuerza del piano en la especialmente conmovedora "Nobody Knows You When You Are Down and Out". Creo que después de escuchar un siglo de blues, resulta excitante degustar los temas con el solo acompañamiento del pianio, especialmente en la forma en que lo ataca Paul San Martin, y en una voz tan joven como la de Itziar Yagüe, lo que hace que los mensajes y las notas de blues toquen de una manera imprevista el corazón del oyente.

El concierto de presentación tendrá lugar el sábado 22 de marzo, dentro del ciclo Primavera Blues que organiza el Teatro Tribueñe en colaboración con la Sociedad de Blues de Madrid.




* Web de Itziar Yagüe: www.itziaryague.com

* Web de Paul San Martin: www.paulsanmartin.com

TÉCNICA Y SENTIMIENTO

IRATI BILBAO, Bloom (Errabal Jazz, 2024)

Tras dejarnos fascinados con su voz en Begin (Errabal Jazz, 2020), la cantante duranguesa Irati Bilbao ha vuelto a los estudios de grabación para regalarnos un nuevo álbum donde alcanza una madurez envidiable como vocalista y como compositora. En Bloom la acompañan Mikel Núñez al piano, Fran Serrano al contrabajo y Aitor Bravo (No-Land TríoIosu Izaguirre Sextet) a la batería.

Para los puristas, advertimos que Irati no solo canta jazz y no solo canta en inglés en este disco. Las canciones, con letras muy personales y sentidas, navegan sobre una base fluida y atemporal que no busca falsos efectos ni fuegos artificiales. Solo en algunos temas como su versión de "I Fall In Love Too Easily" se permite el lujo de hacer scat e incluso de jugar a llamada/respuesta con el grupo, para después regalarnos una intimista canción en castellano con letra bluesera y aire de bolero "¿Hacia dónde?" o joyas como "Places".

Desde "The Tree" (con ese solo de piano) hasta "Median Gora", pasamos por un repertorio original no solo porque es nuevo sino por el enfoque que Irati como compositora da a las canciones. Estilísticamente, el disco es impecable, bien arreglado y con un sonido brillante y elegante que asume por momentos otras influencias (la bellísima "Intimate" nos trae al oído irremediablemente a Norah Jones). Quizás derroche más recursos vocales y de improvisación en los standards (hace también una versión antológica de "Devil May Care") que en los temas escritos por ella, algo que quizá se deba al deseo de dar más profundidad y relevancia a las letras. 

Irati Bilbao nació en Durango y se formó musicalmente en Musikene, lo que es toda una garantía. Antes de grabar su primer disco en 2020, ha formado parte de distintas formaciones (Swintronix, Ekuru, Reunion Big Band, Manixa Jazz Choir, Bilbao Lindy Band, The Gospel Six...). En Bloom reúne composiciones clásicas, versiones de standards, y canciones originales donde la palabra es tan importante como la música, lo que lo convierte en un disco perfecto para amantes del jazz vocal y de las voces nuevas. 



¡MUSICALES, MUSICALES, MUSICALES!

JOHN PIZZARELLI, Stage & Screen (Palmetto, 2023)

Todo el mundo sabe que los musicales están de moda. Cada vez más. Madrid, sin ir más lejos, es la tercera ciudad (después de Nueva York y Londres) con más producciones en cartel y más espectadores. Pero si hay un lugar donde nunca han pasado de moda los musicales es en el jazz: hay tantos standards que fueron, en su nacimiento, números de Broadway que la lista sería inacabable. "My Favourite Things" (de Sonrisas y lágrimas) sería el ejemplo perfecto. Quizás se haya interpretado más en clubs de jazz que en teatros. Pero también están otros temas cuyos musicales se han olvidado y han sobrevivido en la voz de músicos de jazz: "Night and Day" (La alegre divorciada), "Easy To Love" (Born to dance), "Just One of Those Things" (Jubilee), "If I Were A Bell" (del musical Guys and Dolls), "New York, New York" (Un día en Nueva York)... La lista sería interminable.

Y el cantante y guitarrista John Pizzarelli parece empeñado en hacerla más larga con su nuevo disco, donde repasa y hace suyos, con su personal y espectacular estilo, 12 standards sacados de otros tantos musicales (y alguna película). Estos doce temazos conforman un curioso e interesante repertorio donde encontramos a un músico no solo en plena forma a sus 63 años sino en estado de gracia, que aporta a casi todos los temas una sobrecarga de energía marca Pizzarelli que no poseían en su versión original, pero ¿quién no prefiere una versión personal a una original? El resultado es fantástico en tanto que aporta su peculiar personalidad a estos temas, tanto en la guitarra (algunos son pura diversión) como cantando... o haciendo las dos cosas a la vez, en uno de esos solos en los que cantan al unísono Pizzarelli y su guitarra (espectacular en el tema final, "Coffee In A Cupboard Cup"), uno de los detalles que más nos gusta de él.
“La idea de sacar estas canciones del contexto de sus musicales o de sus películas me parecía interesante", afirma Pizzarelli. "Con un nuevo arreglo puedes cambiar el significado de una canción. Eso es lo que hemos estado haciendo toda nuestra vida como músicos de jazz, intentar descubrir cómo hacer estas canciones diferentes, ya sea un estándar o un éxito de los Beatles. Y siempre es divertido."

El disco comienza arrollador, con una guitarra vertiginosa, en "Too Close For Comfort" y va recorriendo sin concesión a la pausa temazos como "I Love Betsy" (de la película y luego musical Honeymoon in Vegas), que sería un perfecto exponente de cómo letra y música, mensaje y forma, aportan espectáculo en Broadway. No faltan esos solos voz/guitarra al unísono, ni otros temas que hemos escuchado en escenarios de jazz y provienen del teatro musical, como "Tea For Two" (una de las pocas baladas del álbum), "Some Other Time" o "Time After Time" (que, indefectiblemente, nos trae a la memoria a Miles Davis) del musical It Happened In Brooklyn, que protagonizó Frank Sinatra. 

Un disco al más puro estilo Pizzarelli, perfecto para celebrar el 40º aniversario de su debut discográfico con aquel I'm Hip (Please Don't Tell My Father de 1983) y para entrar en su universo (o en el de los musicales) si aún no lo conoces.





* Web de John Pizarelli: www.johnpizzarelli.com

CINCO VOCES DEL JAZZ EUROPEO ACTUAL

Estamos recibiendo muchas novedades de vocalistas, algo poco usual, pero menos usual es la calidad y la originalidad que estos cantantes aportan al universo del jazz y la manera en que se expresan para dar tanta importancia a la letra como a la música. Hoy los escucharemos a todos juntos, para comprobar el excitante caleidoscopio sonoro y cultural que suena en las voces del jazz europeo actual. Escucharemos a Nana Rashid, Helena Camps, Henk Kraaijaveld, Viktorija Pilatovic y Laura.


NANA RASHID, Music For Betty (April Records, 2023)

Lo primero que debemos decir de Nana Rashid es que no se parece a ninguna cantante de jazz que hayamos escuchado antes. Con un estilo que se acerca al soul y al pop, tiene un alma en la voz, un timbre que en algunos momentos nos recuerda a Nina Simone... y un dominio del ritmo y el silencio que desafíaría a cualquier cantante de jazz clásica. Para más goce, se hace acompañar de un trío que ya conocemos porque hemos hablado de él hace unas semanas: Little North (Benjamin Nørholm Jacobsen, Martin Brunbjerg Rasmussen y Lasse Jacobsen), una formación que aporta ese color nórdico y lírico de los tríos de piano escandinavos.

Foto: Thomas Degner / Lágrima: @Maya SB
Desde el primer tema (una canción con declaración de intenciones, un tema espiritual sobre quiénes somos y quiénes dejamos de ser) notamos la enorme presencia del trío, que crea una tensión sutil, dramática, para enmarcar la letra profunda y dolida que ha escrito Rashid, como el resto de las ocho canciones, con una intención existencialista y profunda, donde el dolor parece haber marcado la génesis de cada tema. Subyugados por la vibrante voz y las letras de Nana Rashid, quizás solo podamos criticar que use esquemas pop que, en algunos momentos, recuerdan a Sade (la influencia es más que evidente cuando hace una versión de "Pearls"); eso sí, con más alma y con un auténtico trío de jazz respaldándola, lo que convierte sus canciones en deseable material de directo.

Danesa de nacimiento, Nana Rashid proviene de un cruce de culturas (su madre, de Dinamarca; su padre de Zanzíbar/Omán). Debutó en 2016 con el EP Sorrow in Sunlight, que consistía en cuatro versiones y que fue muy bien recibido por la crítica. En abril de 2023 se publica este nuevo álbum con el que confirma su estilo y su filosofía como compositora, con letras cargadas de sentimiento como Mother, Father, en la que expresa la frustración de intentar encajar en un lugar cuando se pertenece a muchos otros, como en su caso; o esta Goodbye My Love (Nana Rashid/Troels Frost).


* Más info: nanarashid.bandcamp.com




HELENA CAMPS, Viu (Microscopi, 2023)

A los del sur nos sigue sonando extraño oír cantar jazz en catalán, pero lo cierto es que las letras de Helena Camps, con su canto a la vida y a la naturaleza (también sus versiones en inglés de standards igualmente sensibles), han conectado con nuestra sensibilidad jazzística. Camps tiene ese extraño don de convertir su voz en un instrumento. Sí, ya sé que lo hacen todos los cantantes, pero los de jazz saben a qué me refiero: esa capacidad para la síncopa, para la improvisación, para cantar con swing y que los demás lo disfrutemos como si estuviéramos escuchando un solo de piano, por poner un ejemplo.

Viu es su primer disco, pero viene detrás de una larga carrera, a pesar de su juventud, que comenzó con sus estudios de canto en el Taller de Musics, un título superior del Liceu, un Erasmus para estudiar con Dena DeRose en Austria, un proyecto llamado Helena Camps canta a Anita O'Day, un quinteto, la docencia, muchos festivales...


Como compositora, Helena Camps tiene esa facultad de la que hablaba más arriba para apreciar la importancia de la vida y la naturaleza, y de ambas cosas ligadas en una simbiosis insoslayable, y también para crear jazz con ello. Sus temas tienen una fluidez que engancha, pero también mucho espacio para que sus músicos puedan expresarse, lo cual llena el disco de momentos deliciosos. En este Viu, viene acompañada por un quinteto formado por el trompetista Pol Omedes, el guitarrista Miguel de RibaToni Mora al piano y rhodes, Xavi Castillo al contrabajo y bajo eléctrico, y el baterista Adrià Claramunt.

Vale la pena escuchar el disco por su intención (llamémoslo jazz eco-friendly), poética y muy idealista, por conocer en la intimidad de los auriculares la delicada y movediza voz de Helena Camps, y también por sus versiones de clásicos como "April In Paris". "Spring Is Here" o "It Might As Well Be Spring", también ligados al vitalismo de las composiciones originales de Camps.

El disco se presenta el próximo 15 de abril en la sala Jamboree de Barcelona.



* Más info: helenacamps.com



HENK KRAAIJEVELD, Patches of Sky (Zennez, 2023)

Nos llegan pocos discos de crooners (aunque la palabra suene antigua) y hoy hemos disfrutado escuchando el disco de Henk Kraaijeveld, que reúne un buen número de características para hacerlo interesante. En primer lugar, las canciones parecen surgir de las letras y no al revés; en segundo lugar, para Kraaijeveld, la voz es un instrumento delicado al que sacar melodías y armonías sin efectismos y sin recursos fáciles. Su música va a caballo entre la balada y la improvisación propia del jazz, en línea con otros vocalistas contemporáneos y con homenajes muy claros a Miles Davis, Wayne Shorter y Nick Drake.

Henk Kraaijeveld es un cantante, compositor y docente neerlandés. Su estilo cálido y su capacidad para la improvisación le valieron en 2013 dos premios (del jurado y del público) en la Dutch Vocal Jazz Competition. Ese año fundó el grupo a capella The Junction, trabajó con el compositor Miho Hazama y cantó con varias big bands, entre ellas la Ricciotti Ensemble. En 2018 publicó su primer álbum, Passengers, con el que hizo gira por China, Malasia y Corea del Sur.

Quizás el punto más conocido del álbum sea la versión que hace de "Milestones" de Miles Davis con la letra que le escribió Mark Murphy, pero el álbum contiene letras propias a las que Kraaijeveld da una gran importancia, no solo por su sonoridad, buscando reflejar (escribe) el espíritu del momento (zeitgeist en la filosofía de Hegel) y su postura hacia esta sociedad que solo busca la gratificación inmediata. Otras referencias en el álbum son Arthur, el personaje de la serie Peaky Blinders (en el blues "Long Road") o la novela de Eduard Multatuli Max Harvelaar (en "Saidjah's Song"). Además de versiones, el repertorio está formado por temas compuestos por Kraaijeveld, en unos casos, y por otros temas donde ha puesto la letra a música de Dan Herweg, su pianista. Son dos conceptos distintos, más melancólico y orgánico en el caso de los temas compuestos por el cantante, y más jazzístico y juguetón cuando la música está escrita por el pianista. El punto culminante es un viejo sueño de Kraaijeveld: poner letra a "Adam's Apple" de Wayne Shorter. 
Wayne Shorter's Adam's Apple has such a cool groove! For many years I have wanted to write lyrics to his dazzling saxophone solo. It has become quite a philosophical story... but what do you expect with that title..., escribe en el libreto del disco.

 







VIKTORIJA PILATOVIC feat. PETROS KLAMPANIS,
Sky Bridges (ΠΚmusic/Inner Circle Music, 2023)

Con una voz muy personal y el afán de componer, como en sus anteriores tres trabajos , todos sus temas, la lituana Victorija Pilatovic presenta estos días su cuarto álbum, publicado como todos los anteriores en el sello Inner Circle de Greg Osby, titulado Skybridges, un proyecto muy poético donde fusiona el jazz con infuencias pop y aires étnicos del Mediterráneo. No en vano se ha rodeado de músicos de la talla de Petros Klampanis (bajo, percusión y producción), Albert Palau (piano), Quique Ramírez (drums), Jorge Pardo (flauta, invitado en el tema "July") y James Copus (que toca la trompeta en "Secrets Unknown").


Viktorija Pilatovic es una de esas cantantes cuya presencia hipnotiza en directo. Nacida en Klaipeda (Lituania), comenzó a estudiar piano clásico a los 6 años para después estudiar jazz vocal, estudios que continuó en los Paises Bajos, donde ganó el tercer premio en The Nederland Jazz Vocalisten Concours con un arreglo original del estándar "My Favourite Things". En 2012, recibe una beca para estudiar en Berklee Valencia, donde se afinca tras un paso fugaz por Ecuador, donde impartió clases de interpretación vocal en la USFO College of Music. Ha cantado como solista con la orquesta PCC Sympho-Jazz dirigida por John Clayton; en el Festival de Jazz de Montreux en Montreux; con Perico Sambeat Big Banda "voces" (junto a Silvia Pérez Cruz); y con Gilberto Gil, Victor Wooten, Michael League (Snarky Puppy), Banda Magda y Petros Klampanis.

Con un gusto especial por las baladas (la deliciosa "Hymn"), Viktorija Pilatovic nos seduce con su articulación rítmica de los versos ("Waltz", "July"), y sus letras sobre ciudades y paisajes y sobre la heterogénea belleza del mundo. Buscando colores en la sutileza de las melodías, el resultado es muy contemporáneo, nada complaciente ni previsible. Para dejarse llevar. 










LAURA, Sunset  (GLM, 2023)

Escuchar a la cantante alemana Laura Kipp (simplemente Laura en su nombre artístico) es una revelación. Posee una manera especial de afrontar las canciones sin elevar la voz, con un dominio total de la garganta (especialmente difícil en los temas que exigen destreza rítmica y delicadeza al mismo tiempo) y un don natural para crear ambientes. Su nuevo disco es Sunset Balcony, inspirado en su estancia en París y en los atardeceres que contemplaba desde su balcón (símbolo de libertad y de seguridad al mismo tiempo, dos de los temas más repetidos en sus letras). El proyecto se presenta con un trío de guitarra, piano (y órgano) más percusión, pero con colaboraciones que suman un total de 14 músicos en el disco (incluyendo algunos solistas conocidos, como Isabelle Bodenseh en uno de los temas).

El álbum tiene un principio muy melódico y crossover (en la línea de Norah Jones), que anuncia cómo será el disco: temas plácidos, letras descriptivas, soñadoras, escritas por Laura con música de Jens Loh, que aquí compone, toca bajo y guitarras y produce. Pero el segundo tema ("Johnny, The Fly") nos desvela las verdaderas cualidades de Laura: capacidad para vocalizar ritmos, sincopando las letras como si de un instrumento de jazz se tratara (absolutamente deliciosa en "Hey, You"), de hacerse coros e incluso de rapear (sin abandonar su estilo delicado) en "Poke Bowl" . En "Narcís" Carles Denia le pone el contrapunto en un tema cantado en francés que se mueve entre sonidos mediterráneos (flamencos y árabes) y latinoamericanos, con un delicado solo en el saxo barítono a cargo de Eric Sèva. 

Una voz diferente, jazzística pero dulce, y un disco heterogéneo, intenso a pesar de sus ritmos lánguidos y melancólicos, todo un derroche de creatividad con sus 14 músicos y sus 14 temas.



* Más info: https://laura-sings.com

JAZZ CON VOZ ÉTNICA

Hoy escuchamos dos discos con raíces, el EP Selegna de la cantante gallega Angeles Dorrio y el primer álbum de la formación vasca Gaur. En ambos se mezcla de manera sutil el jazz con raíces folk y la tradición local con otras influencias de música negra, ritmos sincopados y otras globalizaciones.

ANGELES DORRIO, Selegna (2021)

Con rabia rockera y arreglos jazzísticos, la vocalista gallega Ángeles Dorrio ataca "Terra de Muller", un tema reivindicativo y potente que abre Selegna, un EP de cuatro canciones que acaba de publicar. Habitual de los escenarios gallegos, no se ha prodigado mucho en grabaciones: su primer disco es de 2013 (Ten Soul) pero en este mini álbum sigue demostrando que Galicia es tierra de mujeres (mención especial a Carmen Rey, a quien aquí escuchamos en los teclados) y también es una tierra donde el jazz sigue creciendo imparable en los últimos tiempos.

Además de ese "Terra de Muller", donde destaca Pablo Añón en vibrantes solos de flauta, Angeles derrocha recursos en un breve pero heterogéneo repertorio que incluye un tema dedicado a Rosa Parks ("Parks"), que es una balada de complejas armonias vocales. Más soul y más interesante vocalmente, si cabe, es "Don't Need", que juega con los cambios de ritmos y los coros de una manera muy estimulante. 


El EP incluye dos temas en gallego, uno en inglés y otro en castellano, "La Perla", canción que ha sido bolero, habanera y cuya letra, de origen controvertido, es una joya. Aunque breve, sirve para devolvernos la voz de Angeles Dorrio (ojalá LP pronto) y recordarnos que Galicia es tierra de mujeres, no solo de amables bruixas y malvadas meigas, como se cree.
 


* Los cuatro temas del EP dejan con ganas de más, pero se pueden escuchar en Spotify: open.spotify.com/album/4lB92Rhv3OUFGjJyzzYjfm


NOA LUR, ANDER GARCÍA, DAVID SANCHO, DAVID FERNÁNDEZ, Gaur (Errabal Jazz, 2021)

El sello Errabal Jazz sigue lanzando títulos que enlazan la tradición vasca con el jazz. Si hace unos meses hablábamos de folklore vasco a ritmo de latin jazz escuchando el disco Iri Barrenetik del grupo Aldapeko Basque Latin Jazz, hoy nos centramos en Gaur, un cuarteto de jazz vocal formado por la cantante y compositora  Noa Lur, a la que seguimos hace tiempo por su gran capacidad para explorar nuevos caminos y nuevos públicos (como el infantil); el también bilbaíno Ander García (Luis Verde, Hernán Hock, Sebastián Chames), que es contrabajista, arreglista y director musical del proyecto; el pianista madrileño David Sancho (al que hemos escuchado junto a Antonio Lizana) y el baterista aragonés David Fernández (Bob Sands Big Band, Bobby Martínez Latin Band). 

Gaur (en vascuence "hoy") suena a juego de palabras (prueben con García y Lur) y resulta un más que interesante juego de mestizaje. Sin caer en la tentación de pasar estos temas (algunos populares, otros de nueva composición y algunas versiones) por los ritmos conocidos o cualquiera de las estéticas del jazz, nos encontramos a cuatro músicos con la maestría necesaria para reinstrumentar lo escuchado y darle un valor añadido, no únicamente en los solos sino en la dificultad de aportarle una nueva dimensión sin desvirtuar su esencia. 

Quizás donde más se perciba el origen jazzístico de los músicos es en los solos, y me gustaría destacar esta parte porque merecen la pena ser escuchados. David Sancho tiene momentos gloriosos en el piano. María Toro, que aparece como invitada en "Aitite ta Amama" tiene una confrontación brutal con el piano. También el violín de Maureen Choi en "Badakit", un tema que aparecía en el álbum de Noa Lur de 2013.

Mezcla de folk, pop, jazz increíble y pasión, Gaur es sin duda un proyecto único, aunque quizás a los que no conocemos la tradición vasca se nos escapen muchos detalles. En todo caso, escucharlo sin conocimiento aporta también la emoción de la música hecha con el alma. 



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* Más info: www.hotsak.com

CANCIONES DESNUDAS

ANNA RODRIGUEZ & ELISEO LLOREDA, 
And... We Still Are (2021)

Canciones desnudas en el sentido en que este dúo, formado por la cantante Anna Rodríguez y por el guitarrista Eliseo Lloreda, defiende sus temas sin ayuda ajena, "desnudando" sus instrumentos con la sinceridad de su sonido natural. Habituales de los escenarios canarios, Anna y Eliseo han compuesto todos los temas de este álbum buscando un sonido íntimo y, a la vez, intenso en el que se perciben complicidad y experiencia.

Las canciones de And... We Still Are van desde la balada de jazz ("Crazy Mad") pasando por aires de bossa nova ("Meu Coraçao"), el soul ("Irresistible"), el blues ("Seven Years") o el inevitable juego del scat que Anna ejecuta con delicadeza y sin estridencias, jugando al ritmo de la guitarra ("Tanoji"), y que cobra protagonismo absoluto  en un tema llamado "Seselhombre", compuesto por Lloreda, en el que no hay letra y la voz, tarareada, se convierte en instrumental (en todo el sentido de la palabra) para desarrollar una balada llena de ritmos contenidos y sutilezas a media voz. Una delicia. 



Es el tercer álbum en el que colaboran y se nota el interplay forjado en directo. La voz de Anna suena más traviesa que en los discos anteriores, de lo que resultan muchos momentos de fraseos brillantes y divertidos para aquellos que aprecien la voz como instrumento de jazz. Con arreglos en casi todos los temas de Eliseo Lloreda, el disco mantiene una línea clara a través de todos los estilos que toca, y aprovecha las tímbricas de dos lenguajes tan distintos como la voz y la guitarra para llevar la expresividad al máximo nivel. Una escucha detenida (o repetida) del disco descubre técnicas y recursos sumados de manera incansable pero sin recurrir a los fuegos artificiales, algo de agradecer, de lo que resulta un álbum íntimo, delicado, que aporta en sus 8 temas mucho más de lo que uno espera. 

No quiero cerrar el artículo sin dedicar un momento a un tema en especial. El tema es "Sandra Number 5", una melodía en la que Eliseo Lloreda usa el hog para conseguir el sonido del chelo en la guitarra y Anna canta a dúo con él consiguiendo unos pasajes al unísono ciertamente deliciosos.

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Más info: www.whatwearejazz.com

LA JOVEN SHEILA JORDAN

SHEILA JORDAN, Comes Love: Lost Session 1960 
(Capri Records, 2021)

Hace un par de años tuvimos la suerte de tener por aquí de gira a una Sheila Jordan nonagenaria que seguía siendo impresionante, tanto el brillante timbre de su voz como el resto de características que la llevaron a la cima: el color, la emoción... La última de las Grandes Vocalistas publica estos días un álbum en el que recupera una sesión de grabación realizada el 10 de junio de 1960 en los estudios Olmsted. Recuperada por Capri Records, una casa donde sigue sonando el jazz clásico incluso en sus grabaciones nuevas, esta sesión viene producida por Thomas Burn, quien, cuando le envió la música a Sheila Jordan recibió la respuesta esperada: a sus 92 años, la vocalista no recuerda qué músicos estaban aquel día en el estudio. Es una pena porque el disco suena magnífico, lleno de swing, blues y sentimiento pero, desde que Sheila comenzó a escribir letras para las melodías de Charlie Parker siendo adolescente, deben haber sido muchos los músicos que han pasado por su lado.

Dicen los biógrafos que estudió con Lennie Tristano y que el pianista le enseñó a perfeccionar sus fraseos escuchando los solos de dos saxofonistas tan distintos como Lester Young y Charlie Parker. Debió ser ahí, siendo adolescente, cuando Sheila Jordan convirtió su voz uno de los instrumentos más reconocibles del jazz. Su dicción, que acompaña a la vocalización es siempre natural, jugando las palabras como el mismo valor que las notas. En este disco podemos escucharla haciendo un divertido scat en una fugaz versión de "It Don't Mean A Thing (If It Ain't Got That Swing)" y también el fenómeno contrario, la Sheila Jordan que desgrana las baladas nota a nota como un pianista experimentado en medio de la madrugada ("These Foolish Things", "Don't Explain"). ¿Qué decir de la emotiva "I 'm The Girl" que abre el disco?

Aunque a mí, personalmente, me provocan más adicción los temas uptempo como "I'll Take Romance" o "They Can't Take That Away From Me", Comes Love está lleno de  standards inolvidables, 11 en total, interpretados son madurez, energía y sinceridad, sin artificios, en una colección de apenas 34 minutos que son una joya, un disco chispeante y adictivo que habría sido un éxito de publicarse en los 60. Se quedó archivado en un cajón de una compañía llamada Chatam Records, sí, pero, por suerte, ahora podemos disfrutarlo, además, con un sonido masterizado.

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* Más info: www.caprirecords.com

CLÁSICOS QUE SUENAN LATINOS

CLARE FOSTER, Kumbhaka (2021)

Si la voz es el instrumento más complicado (según dicen) la inglesa Clare Foster es dueña de la complejidad. Escuchando su nuevo álbum Kumbhaka, certificamos su versatilidad, tanto en estilos como en el dominio del fraseo, del ritmo, de la síncopa. Y lo hace con un estilo muy personal y que, sin embargo, recuerda a tantas cantantes clásicas... También es compositora, letrista y educadora, pero en este álbum nos ofrece una colección de standards en adaptaciones sorprendentes.

Nacida en Inglaterra, Clare Foster se mudó a Nueva York con 20 años con la idea de formarse. Asistió a clases con Barry Harris y la vocalista Judy Niemack, y consiguió subirse a los escenarios neoyorquinos y a los de Nueva Orleans, su siguiente parada. De vuelta a Londres, se diplomó en la Guildhall School of Music y se convirtió en habitual de la escena en vivo de Londres y también de Amsterdam, donde grabó su primer álbum titulado Clare Foster Sings Wayne Shorter (Groove, 1993). Después trabajó en Canadá con músicos locales y en 1998 el guitarrista de Elvin Jones Ryo Kawasaki la invitó a participar en su disco Cosmic Rhythm y la llevó de gira a Nueva York. Su carrera la ha llevado a diversos escenarios de América del Norte, Europa, Asia y Brasil, de donde ha adoptado un gusto especial por la bossa nova y los ritmos latinos más delicados y expresivos, como demuestra en algunos temas de este álbum, que hace algo así como el número 14 en su discografía.

En Kumbhaka hay varias interesantes revisiones deL American Songbook a través de ritmos y estéticas traídas de Latinoamérica. Por ejemplo, "Just One of Those Things" (Cole Porter) suena nuevo y fresco al ritmo de la bomba, un estilo autóctono de Puerto Rico, mientras que "I'll Remember April" se mueve a ritmo de candombe, "Singin' In The Rain" se convierte en bossa nova, el delicioso "What Are You Doing The Rest Of Your Life" de Michel Legrand suena a milonga... y todo ello con honestidad, frescura y una voz versátil que se adapta a todo. El disco se completa con varios temas originales, de los que destacaremos "Quem Canta Os Males Espanta", escrita por Clare Foster con Sue Jarvis, una seductora samba cantada en inglés y portugués.

En resumen, Kumbhaka contiene una buena colección de canciones para conocer a una cantante que posee experiencia y una manera muy original de traer los temas a su propio estilo, un estilo innovador y a la vez clásico y adecuado para cualquier oído purista.




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* Web oficial: www.clarefostermusic.com

* Álbum digital disponible en: clarefoster.bandcamp.com

CANCIONES DE EXPERIENCIA Y EMOCIÓN

PEPA NIEBLA, Renaissance (2020)

Con Renaissance nos llega el álbum más personal de la cantante, nacida en Andalucía y radicada en Bruselas, Pepa Niebla. Formada musicalmente en Granada, Cuba y Londres, es una cantante con una voz fresca, nítida y muy personal. También aporta letra y música a cinco canciones del disco (más una letra en un tema del guitarrista Toni Mora), composiciones que hacen de este álbum en un proyecto muy personal, una declaración de intenciones. 

Pepa Niebla es una artista que ha recorrido escuelas y escenarios de Europa y Estados Unidos buscando su estilo. Renaissance llega como culmen de otros muchos proyectos que comenzaron con Pepa Niebla Project (Producciones Peligrosas, 2004) y pasaron por Pepa Niebla & Ricky Vivar.

Su nuevo disco, grabado en Granada y Bruselas y mezclado y masterizado en Nueva York, muestra un jazz muy ecléctico, heredero de muchas influencias, no solo jazzísticas, que van desde el poprock de los 80 hasta la música cubana, pasando por influencias vocales muy contemporáneas (Dianne Reeves, Gretchen Parlato...), y una cantante con un estilo muy neoyorquino, limpio, elegante pero no estereotipado, donde conjuga ritmos y armonías como si su voz fuera un instrumento más, a pesar de que se nota que da la misma importancia a las letras, profundas y comprometidas. La música y las letras hablan, en general, de experiencia y esperanza.

En las letras, ahonda en los sentimientos, en la emoción, reivindicando la parte "real" de la vida, las relaciones, lo verdaderamente importante, con reivindicaciones hechas desde lo humano (no lo político), como "Renaissance", una historia de anhelos e inseguridades contada de una manera muy bella, tanto la poesía de la letra como la música, como pueden escuchar en el vídeo. Uno de los standards del disco, "God Bless The Child" de Billie Holiday, ahonda en esta filosofía social y emocional y Pepa Niebla lo convierte en suyo trayéndolo a su terreno y a su propio estilo con solvencia. Los temas de amor también aparecen, llenos de metáforas y narrados con sensibilidad, tanto en los originales (el triste "Words If You Allow") como en el otro clásico que versiona (el energético "Our Love Is Here to Stay", de los Gershwin).

Cabe destacar la presencia de una banda encabezada por Toni Mora a la guitarra y Maxime Moyaerts al piano, dos solistas que construyen una especie de espejo instrumental donde se refleja muy bien lo que es la voz de Pepa Niebla. En la sección rítmica, Alex Gilson en el contrabajo y Daniel Jonkers a la batería completan la base perfecta para la expresividad de la cantante y compositora.



También les dejo esta entrevista de 2018 donde Pepa Niebla habla alto y claro sobre lo que cuesta convertirse en músico y también sobre el panorama actual del jazz en España.


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* Web oficial: www.pepaniebla.com

NUEVO Y CLÁSICO

SARA ZAMORA, Do It (2020)

La cantante Zara Zamora tiene una de esas voces imposibles que nos llevan de una manera inconsciente a los años del jazz clásico. Con una mezcla de hot jazz, blues, soul y ciertas estructuras que se acercan al pop, su disco de presentación (Do It) es un abanico de posibilidades vocales. Detrás, una big band que aporta al disco momentos que recuerdan a las second lines y otros que se acercan al music hall, dos influencias de donde bebe el jazz clásico.

Sara Zamora es una cantante y compositora afincada en Murcia que, antes de presentar su primer disco, se ha pasado una década pisando escenarios y desarrollando un estilo personal que cabalga entre los sonidos clásicos de Julie London o Peggy Lee y otros más modernos que nos llevan a Diana Krall o Madelein Peyroux. Comparaciones aparte, tiene una voz cálida y cristalina que se mueve tan bien en el blues como en el soul. 

No hay versiones en este disco. Son todos temas originales con arreglos de Ángel Valdegrama. Jazz suave, pero también baladas con cuerdas ("Crazy About Love", "All Her Tears", "Lonely") como grabaron en los 40 las grandes como Billy Holiday o después Sinatra, aires de music hall al estilo Broadway ("Shall We Dance"), explosiones de swing muy modernizado ("Complicated Films") donde la big band sube el nivel notablemente a una estructura pop que, con la orquesta, suena incluso jungle., soul bailable muy de los 70 ("I Still Feel Alive") e incluso un bolero ("Ya te olvidé"), un género por el que incluso pasó el gran Tete Montoliu con Mayte Martín, y que siempre enlaza muy bien con la filosfoía del jazz.

Un disco ecléctico y cambiante que navega con fluidez por los registros vocales de una Sara Zamora que promete mucho más, un disco que es una excelente carta de presentación para conocer a esta cantante con todas sus posibilidades. 

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* Web oficial: www.sarazamorajazz.com

BALLADS WITH STRINGS (AND JAZZ TRIO)

PETER ELDRIDGE & KENNY WERNER, Somewhere 
(Rosebud Music, 2019)

Podría sonar antiguo si sugerimos el término jazz a la luz de las velas, pero esa es la primera sensación que fluye de este disco cuando empieza a sonar. Hubo en cierta época olvidada una moda de poner a los crooners delante de grandes orquestas de cuerda en lugar de las, hasta entonces, habituales big bands. Incluso Charlie Parker, desesperado por ingresar dinero para pagarse los vicios, tocó versiones con orquesta de cuerda en las sesiones que dieron lugar a Charlie Parker With Strings, un trabajo denostado en su tiempo y amado ahora. Así es el trabajo que presentan conjuntamente Peter Eldridge y Kenny Werner. A esta orquesta de cuerda se añade un trío de jazz aunque, de igual manera, puede que este dulce maridaje entre swing y cuerdas resulte indigesto para los más radicales vigilantes del jazz moderno pero es, ciertamente, una delicia.

Peter Eldridge
Peter Eldridge es la voz en este proyecto. Un barítono, para ser más concretos. Ganador de un Grammy con las New York Voices, es un reconocido cantautor de jazz con ocho álbumes publicados,  además de pianista y arreglista, y miembro fundador de la orquesta de voces MOSS.

Seis de los once temas del álbum están escritos por Eldridge, música o letra y música, incluyendo una letra para el tema de Ivan Lins "Minds of Their Own". Un repertorio muy elegido donde funde su propia personalidad con la de compositores como Lins, Stephen SondheimJohnny Mandel, porque aunque casi todos los temas son originales (algunos también son de Werner), Eldridge intenta traernos al siglo XXI el romanticismo de aquellas canciones sobrecargadas de violines que sonaban en la radio en las décadas anteriores al jazz moderno. Para ello busca no una sensibilidad moderna sino un sonido intemporal. Quizás lo haya conseguido.

Un proyecto que se presenta como un sueño largamente acariciado tanto por Eldrigde como por Kenny Werner. 

Escuchemos "Autumn In Three", que incluye un solo de piano a cargo de Werner. La orquesta, de 20 músicos, está dirigida por Eugene Friesen.



Aquí escuchamos los arreglos de Kenny Werner, el otro nombre de la portada. De Werner hemos hablado antes en el blog a propósito de proyectos más alejados del jazz tradicional, pero aquí nos ofrece unos arreglos suntuosos, fluidos, utilizando en la orquesta ese swing contenido que fluye sobre una etérea partitura de violines y encuentra su eco siempre en un acompañamiento muy libre del piano.

Kenny Werner
En la heterogénea carrera del neoyorquino Kenny Werner aparecen nombres como Joe Lovano y Toots Thielemans. Conocido por sus métodos de Maestría sin esfuerzo, populares en Internet, muestra en este disco una capacidad enorme para evocar atmósferas de otros tiempos y, al mismo tiempo, sorprender. Sus intervenciones en los solos de piano justificarían un párrafo más largo, pero solo vamos a recomendar escuchar el tema citado más arriba ("Autumn In Three" está compuesto por Werner con letra de Eldridge) y también el que se titula "I'm So Glad You're Mine", con letra de Donnie Demers, donde el piano hace la intro y está presente en todo el tema de una manera delicada mientras la orquesta estira y afloja la tensión continuamente.

El título del disco viene del musical West Side Story, del cual aparece aquí un tema ("Somewhere") en una especie de medley en el que se funde en un solo corte con "A Time For Love" de Johnny Mandel. Como curiosidad, George Garzone participa en un tema escrito por Werner con letra de Douglas Worth que es un homenaje a John Coltrane ("Ballad For Trane") y donde tiene la difícil tarea de tocar el saxo tenor sin imitar al maestro.

Un álbum para escuchar sin prisas. Publicado por Rosebud Music. 

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* Web de Peter Eldridge: petereldridge.com

* Web de Kenny Werner: kennywerner.com

EL SONGBOOK DE UN SIGLO

REBEKAH VICTORIA, Songs of the Decades (Patois, 2019)

La vocalista Rebekah Victoria es, en su filosofía, una cantante de la vieja escuela. En su segundo álbum, titulado Songs of the Decades, presenta una colección de standards que recorren todas las décadas del siglo XX. Su intención es traer estos clásicos del jazz a una estética fácil de escuchar, a una musicalidad que los oídos del siglo XXI puedan (digamos) aceptar. Lo consigue con los arreglos del trombonista Wayne Wallace, que también ejerce aquí como productor, y una sólida big band de 24 músicos a la que se incorpora, en algunos temas, el vocalista e improvisador Kenny Washington.

Descubrir a Rebekah Victoria es descubrir una cantante elegante y con un fraseo limpio y dulce, nada pretencioso, una cantante que no abusa del scat ni pierde el tiempo en lucimientos innecesarios. Radicada en el área de San Francisco, donde creció en un club de jazz propiedad de su familia, tiene lo que tienen que tener las voces del jazz: personalidad, un color distintivo y único. A pesar de interpretar temas que nos han traído durante décadas grandes como Nina Simone, Ella Fitzgerald, Joni Mitchell... no intenta en ningún momento imitarlas, y, por supuesto, no intenta imitar ni a Cab Calloway, ni a Frank Sinatra, ni a Louis Armstrong. Victoria sabe traer a su propio terreno todos estos temas y eso dota al disco de una homogeneidad agradable de escuchar. 

Algo más variados son los arreglos. Como hemos dicho, el setlist del álbum contiene 10 temas, uno por cada década del siglo pasado, comenzando por 1909 con "Some of These Days" de Shelton Brooks y terminando en 1996 con una canción menos jazzística escrita por Diane Warren ("Un-break My Heart"). Las canciones no siguen un orden cronológico pero sí han sido tratadas de manera distinta según la década. Así, a pesar del interés por "actualizar" el sonido de los standards, cada "década" tiene un tratamiento musical distinto. Por ejemplo, "These Boots Are Made for Walking" tiene un tratamiento peculiar con unos arreglos para Hammond y guitarra (Frank Martin y Rick Vandivier, respectivamente) mientras que "Twisted" tiene el toque naif de las cantantes y las potentes orquestas de los años 50, que habían asimilado ya el toque latino en el jazz comercial (nada que ver con la versión posterior de Joni Mitchell). 

Las canciones, en la voz limpia e infantil de Rebekah Victoria, consiguen su objetivo de hacer versiones frescas como si las canciones estuvieran recién escritas. Y esto es lo mejor y lo peor del disco. No hay riesgo. Los arreglos gustarán a los amantes del jazz clásico, el sonido es limpio pero les faltará improvisación y atrevimiento. A pesar de ello, vale la pena conocer a esta cantante que no quiere ser Nina Simone ni Joni Mitchell, que no imita, que tiene su voz propia y que conoce sus limitaciones, por lo que trae todos estos standards a su terreno con una sencillez y una naturalidad que parecen escritos para su voz.



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* Web oficial: rebekahvictoria.com