HOT HOT JAZZ!
Nos vemos de nuevo en septiembre. ¡Que los festivales les acompañen!
Feliz verano.
HOT HOT JAZZ!
Nos vemos de nuevo en septiembre. ¡Que los festivales les acompañen!
Feliz verano.
GIULIO OTTANELLI QUARTET (Errabal Jazz, 2023)
El cuarteto solo había grabado un álbum anterior (The Paris Session) pero se percibe cierta química en ellos, algo complicado cuando el objetivo es una música tan ambiciosa que mezcle estilos. No debería ser orgánico y, sin embargo, sus temas seducen, especialmente cuando la intensidad requiere virtuosismo, como en "Metro Ligne 5", un tema descriptivo que utiliza el ritmo para describir un hecho físico como es un metro, algo que también hicieron otros compositores como Debussy con el mar, Strayhorn en "Take The A Train" o (más onomatopéytico) Mingus en su versión de "A Foggy Day" de Gershwin.
Quizás la fuerza de este cuarteto sin piano radique, además de en estas inesperadas influencias, en la sección rítmica, elegante y muy constructiva. Drapé, en el contrabajo, emprende imaginativos solos en algunos temas ("Troppi Gnocchi" o "Samba Em Preludio"), robando por unos segundos el protagonismo a los saxos. Rameau, a la batería, tiene un solo brutal que pone una coda espectacular al álbum/concierto.
* Errabal Jazz: https://hotsak.eus
En un momento como el actual en que el streaming supera por KO al disco físico, incluso al digital, y en el que la música en directo comienza a despegar lentamente tras la pandemia, una de las discográficas más prolíficas y activas es Errabal Jazz, cuyo catálogo se mueve y crece a un ritmo fantástico, con propuestas muy variadas pero siempre de calidad, y en una cantidad a veces difícil de asimilar. Hoy vamos a proponerles la escucha de varias de sus novedades.
ADRIÁN ROYO TRÍO, Pangea (Errabal Jazz, 2022)
SIMBIOSIS 5, Simbiosis 5 (Errabal Jazz, 2022)
JERÓNIMO MARTÍN, Tokian (Errabal Jazz, 2022)
El proyecto, que ha estado cociéndose durante toda una década, llega justo después de que Jerónimo Martín firmara proyectos muy distintos: Capturas (2015) y Durango Concert (2020), ambos de improvisación a piano solo, y Versos libres (2021) para piano improvisado y banda (Banda Municipal de Bilbao). Toda esta inquietud que mueve el camino del pianista y compositor deriva en Tokian, donde el sexteto (en el que hay nombres tan únicos como el del trompetista Jorge Vistel) se mueve sin complejos entre las olas de las cuerdas y los ritmos latinos, el flamenco ("On Green Flamenco Street", basada evidentemente en "On Green Dolphin Street" de Bronislaw Kaper con el saxo de Rubén González)... en unas partituras bellas, llenas de color y con una visión caleidoscópica del jazz.
* Web: jeronimomartin.es
XAHU, Gero Gerokoak (Errabal Jazz, 2022)
Folkores caribeños, herederos de las músicas española y francesa, fueron algunas de las semillas que dieron a luz el jazz. El flamenco, las músicas judías, bálticas, orientales... se han fusionado con aquellos ritmos hasta configurar un universo del jazz en expansión que hoy nos trae, precisamente, a España. Hemos hecho un viaje (una escucha/viaje) por la fronteras del jazz. Sí, el jazz vive siempre y solo en las fronteras, pero hoy estamos transitando fronteras tan cercanas como poco transitadas.
TERRA MUSICAL ENSEMBLE
VÍCTOR CORREA, Movimiento (2022)
En Movimiento, Correa toca, compone, toca trombón, pandero, pandereta y canta. Junto a el, Victor Antón (guitarra, piano y voces), Violeta Díez (voz, violín, mandolina y percusiones), Javier Moreno (contrabajo), Adal Pumarabín (batería, percusiones y audio), Sergio López (gaita gallega y percusiones) y Pau Arnal (movimiento). Esperamos tener la oportunidad de verlo en directo.
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* Más info: victorcorrea.info/project/movimiento/
* Otras reseñas de Víctor Correa en el blog en este enlace.
Madrid, escenario lleno de escenarios, vuelve a abrir las puertas de clubs y auditorios con una completa programación que va del 29 de abrl al 2 de mayo y que incluye propuestas modernas (Raynald Colom & Juan Sebastián Quartet), de fusión (Antonio Lizana) impovisación (Pecesquelaguarechaza) o que regresan a los orígenes (Tara & The Jazz Bombs, Lady & The Tramps). Conciertos, exposiciones, sesiones de DJ`s y talleres de baile, toda una celebración que devuelve a Madrid el título de capital del jazz nacional.
Así que, estén en Madrid o en cualquier parte del globo, salgan a celebrar el Día Internacional del Jazz, con mascarilla, distancia y prudencia, pero salgan y vuelvan a sentir la emoción de la música en directo, por favor.
* Más información en internationaljazzdaymadrid.com
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| Cartel de Manolo Cuervo |


Incidimos en esta convocatoria (sólo quedan 10 días) para apoyar a un equipo encabezado por Kevin Ellington Mingus que trata de llevar a buen término un documental sobre su abuelo, Charlie Mingus. El proyecto es realizar una extensa serie de entrevistas que ilustren e iluminen la imagen del singular contrabajista, como se puede apreciar en el video que sigue. La mecánica es la usual de Kickstarter, plataforma que se está convirtiendo en una magnífica lanzadera para proyectos sin apoyo institucional ni comercial. Por un pequeño donativo puede uno aparecer en los créditos y, con algo más (se especifican los tramos en la página web), los productores se comprometen a devolvernos lo invertido en forma de DVD, tarjetas postales y otros detalles. Aconsejo mirarlo. Se puede acceder a la página oficial desde este enlace.
Ocurrió en una cálida noche de septiembre, dentro del Jazzolontia, el festival de jazz de Gibraleón, que, todo hay que decirlo, mejora a marchas forzadas. Se nota que este colectivo cultural se mueve: el cartel era variado y de calidad, las entradas gratuitas y las actividades paralelas, aunque escasas, muy interesantes. Sin ir más lejos, antes de Mauri Sanchis se proyectó el documental Let’s get lost, de Bruce Webber, del que algún día tendré que escribir algo, superando la pesadumbre que me contagia siempre su visionado.
Hoy quiero poner vuestra atención en esta foto. Se trata de una instantánea tomada por Jim Marshall en el backstage del Festival de Monterey de 1963. Jim Marshall es un fotógrafo/periodista que ha dedicado gran parte de su trabajo a fotografiar a grandes personajes de la música, desde el jazz hasta el rock de los 60, desde Monterey hasta Woodstock, desde Miles hasta Dylan.

Cierto que en el Newport de Jazz On A Summer’s Day aquel 4 de julio de 1958 xno parecía hacer mucho calor (el público lleva chaquetas, no todas de verano) o no debía hacer calor (en el pase de día, las sillas del público están colocadas al sol). Esto me remite al aspecto que más me fascina de este documental/musical: el público. Los espectadores del festival (jóvenes blancos bien vestidos, intelectuales con gafas, elegantes negros, parejas mayores, domingueros con ropa de playa) son los extras más perfectos que he visto jamás en la pantalla. No sólo se mueven o actúan como
si lo que hacen estuviera en un guión sino que son los personajes más originales e inesperados que te puedes encontrar. Cada vez que la cámara encuadra a algún sector del público o a algún espectador en concreto constituye una sorpresa. Tipos y arquetipos del final de aquellos inocentes ’50, que la cámara de Bert Stern captura con afán de un biólogo dado a las rarezas de la Madre Natura.
Se sorprendía hace unos días el Sr. Erradizo cuando comentamos que había asistido a un concierto de la Dizzy Gillespie United Nations Orchestra (creo que más o menos ese era su nombre completo), un prodigio de alquimia jazzística universal importada directamente desde Babel. No creía que tal milagro pudiera haber ocurrido en España.
Album de la Juventud Perdida. Noviembre del 90... Ha llovido desde entonces (no mucho en algunos sitios) y nuestros gustos han cambiado, pero aún nos estremecemos cuando pronunciamos los nombres mágicos. Dizzy... Chick Corea... Fue una buena época. Huelva, trasero del mundo (con perdón) tenía festival de jazz. A las habituales luminarias locales (Antonio Mesa al saxo, por ejemplo) se unieron en la sexta edición estos dos nombres.