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MERRY (AND SWINGING) CHRISTMAS

MATT WILSON, Tree Jazz: The Shape of Christmas to Come
 (Palmetto Records, 2024)

Un aire de rebeldía sobrevuela el árbol de navidad. Suena a bop deconstruido, a free jazz primigenio. Suena a travesura. Pero no es el Grinch sino el trío de Matt Wilson, que vuelve a mostrar su personalidad iconoclasta para (este año) reinventar algunos clásicos navideños. Y a nosotros nos gusta. Por eso aprovechamos que están próximas estas fechas para recomendar su álbum Tree Jazz: The Shape of Christmas to Come. El título nos transporta mentalmente a aquel 1959 en que Ornette Coleman atacó los cimientos del bebop (que, por entonces, era lo más rompedor) y fundó el free. Ahora es Wilson quien arremete contra los cimientos rítmicos y tradicionales de los villancicos para traernos, con humor, su visión particular del Espíritu de la Navidad. "Up On the Rooftop" es un homenaje directo a Coleman. 

Con un repertorio navideño (y no tan navideño), Wilson se divierte con sus amigos Paul Sikivie (contrabajo) y Jeff Lederer (saxos). Un trío de saxo no es, precisamente, una formación fácil. En este caso, Wilson y Sikivie disputan el liderazgo del grupo a Lederer con unas dosis de ritmo impresionantes. Incansables, montan y desmontan bases rítmicas sin pudor, traspasando géneros (brutal "Mariah Parusha", brillantemente llevado "I Heard the Bells of Christmas Day"). 

Foto: Chris Pizzolo

Escuchamos clásicos navideños del songbook estadounidense desmontados con pericia, pero también hay temas de Puerto Rico como "Si me dan pasteles" y una canción de Hanuka ("Little Clandles") de aire sefardí, perfecta para jugar con la sección rítmica y la expresividad de Lederer al clarinete. También divertidos experiementos donde combina pop con canciones navideñas, como "Do You Hear What I Hear?", que aquí suena increíble con el riff de bajo de "Under Pressure" y que responde a la inquietud de Wilson por ese estrés que las Navidades producen en muchas personas, ese mismo estrés del que habla la canción de Queen y David Bowie. El resultado es sorprendentemente jazzístico y original. Lo más espectacular, "Rocker", que retoma el clásico navideño "Sleigh Ride" (Leroy Anderson) con un contrafact de Gerry Mulligan (magnífico Lederer sobre una base rítmica desbocada). El disco termina con un blues escrito por Lederer e inspirado en un poema ¡de Yoko Ono! Humor a tope.

Como cada año, nos gusta llegar a la Navidad con una recomendación festivo-jazzística que aporte calor, ritmo y calidad a vuestros hogares. Este año tenemos la inmensa suerte de que nos ha llegado esta propuesta del inconmensurable Matt Wilson, autor de grabaciones únicas, que no admiten comparación, como su Hug! de 2020 o su Honey and Salt de 2017, inspirado en la poesía de Carl Sandburg. Una vez más, es Matt Wilson y es recomendable. 




* Más info: www.mattwilsonjazz.com

LA INFLUENCIA DEL JAZZ CLÁSICO

En esta época en que no hay una estética de jazz dominante, el aficionado encuentra, en consecuencia, una oferta tan variada como apabullante. ¿Qué escuchar? La calidad, sin duda. Calidad, creatividad y virtuosismo garantizan siempre el placer. Sin embargo, todos volvemos de vez en cuando la mirada al pasado, a aquellos clásicos del jazz que rompieron moldes. ¿Por qué? Probablemente porque la síncopa, el blues y el swing inherente a aquellas improvisaciones son lo que nos hicieron enamorarnos del jazz. Hoy escuchamos varios discos de músicos actuales que reviven esos sonidos con temas nuevos o versiones de standards

GRAHAM DECHTER, Major Influence (Capri Records, 2021)

El primer álbum que ponemos es Major Influence y, como su nombre indica, está fuertemente influenciado por los Grandes. El guitarrista de Los Angeles Graham Dechter ha compuesto 7 de los 8 temas del disco abducido por la influencia palpable de guitarristas clásicos (Charlie Christian, Kenny Burrell, West Montgomery), pianistas (Monk) o saxofonistas (Bird). Este es su tercer álbum como líder.  

Dechter es un joven virtuoso de las seis cuerdas que se mueve con facilidad entre estilos, desde el bop ("Billy's Dilemma") a la bossa ("Coracao Brasileiro"), que sabe mantener el ritmo y el interés del oyente durante todo el álbum con recursos inagotables y frases que parecen hacer cantar a la guitarra y es capaz de hacer riffs vertiginosos, como ese juego final de llamada-respuesta en "Orange Coals", es una montaña rusa. 


En este, su tercer álbum, el primero en diez años, le acompañan Tamir Hendelman al piano, John Clayton al bajo y Jeff Hamilton en la batería. Desde su anterior disco hasta ahora, ha estado involucrado en proyectos como The Clayton-Hamilton Jazz Orchestra o The All Saints Church Jazz Vespers, aparte de sus colaboraciones con Michael Bubblé, John Pizzarelli... Major Influence contiene un repertorio que presenta a un guitarrista inefable, con una voz personal y que apunta a una larga carrera. No se lo pierdan.
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ALEXANDER BEETS, Big Sounds (Maxanter Records, 2021)

Otro "monstruo" que estamos escuchando con pasión es el saxofonista holandés Alexander Beets, que hace honor a su apodo (The Hurricane) en su nuevo disco, titulado Big Sounds y donde interpreta a un ritmo devastador grandes temas clásicos. Swing demoledor, armonías en los vientos y ritmo, ritmo, ritmo, todo ello con un estilo en el tenor que recuerda a los grandes colosos de la época dorada del jazz. Este álbum llega después de otros trabajos de Beets donde homenajeaba a sus héroes (Tribute to Stanley Turrentine y Sandborn Sound) y viene acompañado por Ellister van der Molen a la trompeta, Miguel Rodríguez y Sebastiaan van Bavel al piano, Marius Beets al bajo y Tim Hennekes a la batería. 

Desde que abre el álbum con un apropiado "Blues For The Legends" Beets muestra su predilección por los sonidos mainstream que van del cool al hardbop, con constantes guiños a los grandes del tenor, todo ello a todo tren, en composiciones nuevas y en clásicos como "The Look Of Love" o "The Man I Love", para terminar con un vitalista "What Happened To The Days?" que podría interpretarse como una pregunta filosófica sobre hacia dónde camina el jazz.

Hasta que llegue un vídeo de su nuevo álbum, les dejo este testimonio de su virtuosismo junto a la New York Round Mignight Orchestra.

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MARTIN WIND, My Astorian Queen (Laika Records, 2021)

El bajista alemán Martin Wind celebra sus 25 años en Nueva York con un álbum dedicado a la ciudad que le acogió y en cuya escena jazzística consiguió integrarse de una manera estable. Fue el pianista Bill Mays, al que conoció en el North Sea Jazz Festival de Rotterdam en 1992, quien le animó a mudarse y se convirtió en su mentor. Después de una veintena de grabaciones como líder o co-líder, y de experimentar con nuevos sonidos en sellos como ACT o What If? Music, Wind mira hacia el jazz clásico para homenajear a Nueva York.

Con su cuarteto: Bill MaysScott Robinson (saxo tenor, saxo bajo, clarinete y trompeta) y el baterista Matt Wilson, Wind presenta My Astorian Queen como un álbum conceptual en el que nos cuenta su historia en la ciudad, comenzando con "Mean What You Said" de Thad Jones para contarnos la primera vez que entró en el mítico Village Vanguard:


Pero el tema de Thad Jones no es la única versión que podemos escuchar. Aparte de los temas originales (tres de Wind y uno de Bill Mays), escuchamos "Broadway" (Wilbur H. Bird) con el que recuerda su paso por las orquestas de musicales, un tema donde Scott Robinson toca el saxo bajo, con un rudo sonido que desafía, con una voz potente y casi humana, la versión de Stan Getz (In Paris 1958). Getz hizo famoso junto a Joao Gilberto "E Preciso Perdoar", un tema que aquí adquiere una personalidad única con el liderazgo del bajo. Con el enorme "There’s a Boat that’s Leaving Soon For New York" de George Gershwin (Porgy & Bess) como metáfora de su llegada a la Gran Manzana, y el inevitable "New York, New York" (Fred Ebb & John Kander) popularizado por Sinatra, Martin Wind redondea un álbum que es un homenaje al regalo musical e inspirador que es la ciudad de los rascacielos y, de paso, nos devuelve una parte considerable de la magia que esta ciudad infundió al jazz a partir de los años 20.
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UN ABRAZO EN TIEMPOS COMPLICADOS

MATT WILSON QUARTET, Hug! (Palmetto Records, 2020)

Matt Wilson ganó en 2018 los premios Musician of the Year y Record of the Year otorgados por la Jazz Journalist Association por su disco Honey and Salt: Music Inspired by the Poetry of Carl Sandburg, del que hablamos aquí en su momento. Su jazz divertido, tan elaborado y tan ausente de complejos, nos cautivó; tiene una vitalidad contagiosa. Su filosofía jazzística, llena de cambios de ritmo, recursos y naturalidad, se nutre de las raíces del jazz y de su misma libertad estética. Ahora vuelve a sorprendernos con su nuevo disco, Hug!, también lleno de humor y energía, algo que se debería exigir a todo baterista. Y lo hace con su cuarteto de siempre, que incluye al saxofonista Jeff Lederer, el cornetista Kirk Knuffke y el bajista Chris Lightcap.

Hug! incluye versiones de Gene Ammons ("The One Before This"), Abdullah Irahim ("Jabulani"), Charlie Haden ("In The Moment") o el universal "King Of The Road" de Roger Miller, todos adaptados al espíritu festivo del cuarteto de Wilson, con arreglos sincopados, efectistas y esa vitalidad que dan ganas de bailar como si nadie nos viera. Buenos ejemplos de esto son la desenfadada "Joie de vivre" de Dewery Redman y la composición del baterista "Hug!", con una felicidad casi pop en las melodías. También hay una ácida versión de la "Interplanetary Music" de Sun Ra que Wilson mezcla con un tema propio ("Space Force March") y con ¡un discurso de Donald Trump! llevando a la categoría de esperpento sus palabras y consiguiendo que algo tan demencial suene divertido.


Una idea de lo complejo que es hacer música divertida es la cantidad de instrumentos que aparecen en el disco: Jeff Lederer, por ejemplo, toca los saxofones tenor, alto y soprano, además del clarinete y la flauta (y canta), Kirk Knuffke toca la corneta y la corneta soprano (también canta), Chris Lightcap toca el bajo acústico, eléctrico y el de 8 cuerdas (canta) y Wilson toca batería y xilófono (y canta, claro, como todos aquí) .

Desde el primer tema, con ese solo espléndido de Lederer (sobre la inspiración de Ammons), percibimos que estamos ante una fiesta de jazz. El cuarteto pone la música sobre la mesa como un banquete, derrochando arreglos, recursos, sospresas. Imposible no engancharse. Por destacar, destacaría "Sunny And Share", un homenaje a Sonny & Cher donde toma patrones de dos temas pop ("The Beat Goes On" y "I Got You Babe") y los pasa por el tamiz de Ornette Coleman, con un Lederer brutal haciendo chillar al saxo alto y unos cambios de ritmo sorprendentes. Otro tema a destacar es "Man Bun", donde utiliza una melodía aparentemente sencilla para jugar, escribiendo la métrica para construir una marcha como si todos los instrumentos fueran de ritmo o percusión. 

En resumen, un disco para jugar, para explorar posibilidades sin miedo a la complejidad y, lo mejor, que parece sencillo porque suena amable, ya que no busca la atonalidad ni el ruido. En consecuencia, suena optimista, dentro de la filosofía wilsoniana. El propio baterista admite que lo grabó en estos tiempos de confinamiento obligado con la intención de mostrar la felicidad de estar en compañía (el cuarteto lleva muchos años compartiendo escenario), una especie de abrazo en tiempos complicados.


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* Web: mattwilsonjazz.com


CARL SANDBURG, POESÍA Y JAZZ

MATT WILSON's Honey and Salt (Palmetto Records, 2017)

La primera vez que escuché hablar de Carl Sandburg fue a propósito de ese poema (Jazz Fantasia) que habla de jazz y suena como jazz si uno lo lee como debe leerlo, en su idioma original, con  sus juegos de consonantes, su pericia en las rimas, sus onomatopeyas que sólo funcionan en inglés y sus repeticiones, un uso de las palabras que convertía la lengua en ritmo y el ritmo en jazz.



Ahora, cuando se cumplen 50 años de su muerte, el percusionista Matt Wilson rinde homenaje al Poeta del Pueblo con un disco de composiciones originales en el que aparecen (como lectores y no como músicos) nada menos que gente de la talla de Christian McBride, John Scofield, Bill Frisell, Joe Lovano... y el actor, humorista y músico de rock Jack Black.

Hasta aquí las curiosidades del disco. En cuanto al jazz, Matt Wilson es un colorido e imaginativo percusionista nacido en Knowville, cerca de donde nació Carl Sandburg. Su interpretación de la poesía a través de la música (hecho que normalmente ocurre en la dirección contraria) es interesante y caleidoscópico, capturando la esencia de Sandburg de la misma manera en los temas sociales, cotidianos y en los más divertidos y absurdos. La ausencia de rima y métrica en Sandburg, que constituye su interpretación del arte de la sorpresa, es tan cercana al jazz que sorprende que no se haya intentado antes.

Matt Wilson

Hay temas de muchas estéticas diferentes pero, en general, hay un gusto por la potencia, por los metales, que, en algunos temas, pasan de parecer hardbop a parecer hard rock (esto es una exageración, claro, pero hay momentos en que la guitarrista Dawn Thomson (que también canta en algunos temas) evoluciona hacia la fusión y del jazz rock con unas armonías de constante apoteosis, como si el baterista-compositor utilizara los metales como instrumento rítmico, percutivo, en lugar de melódico. Otros temas son más líricos (sin abandonar esta estética potente) o más blues, como la fabulosa línea de bajo de "Anywhere and Everywhre People" (a cargo de Martin Wind) tema en el que, curiosamente, recita un bajista, Christian McBride, con profunda voz de barítono negro. Es este gusto por la conjunción de música hablada y jazz lo que enriquece el disco, sobre todo cuando esta simbiosis se convierte en un verdadero diálogo, con juegos de llamada y respuesta como en el final de "Paper 2" (con Bill Frisell recitando y todo el combo respondiéndole, y viceversa). También hay improvisaciones muy interesantes como la de "Snatch of Sliphorn Jazz" con un Jeff Lederer bestial, o más libres, com oen el poema "Fog", por ejemplo, donde Wilson se limita a improvisar mientras suena una grabación con la voz del propio Sandburg:


En resumen, las composiciones originales del disco son tan eclécticas como la fuente de inspiración. El disco es una especie de libro de poemas musicado que Wilson ha estructurado en tres capítulos y un epílogo. Los capítulos o partes reúnen temas urbanos (Capítulo Uno, de los temas 1 al 7), temas rurales (8 al 11) o la colisión entre ambos mundos (Capítulo 3, del tema 12 al 16). En el Epílogo, hay dos poemas que intentan una reflexión sobre lo anterior, con una Carla Bley que lee "To Know Silence Perfectly". Sería un final perfecto para el disco (THERE is a music for lonely hearts nearly always. / Is the music dies down there is a silence. / Always the same as the movement of music. / To know silence perfectly is to know music.) pero aún queda por escuchar otro tema, más festivo, no tan tan evocador pero igualmente metafórico, "Daybreak".

Les dejo el video oficial, un medley con toda la paleta de tonos que abarcan tanto la poesía de Sandburg como su reflejo jazzístico, el disco de Wilson.


El grupo lo completan Dawn Thomson en la guitarra, el cornetista Ron Miles, Jeff Lederer, presentado aquí como multiinstrumentista de viento, y el bajista Martin Wind.
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* Web oficial:www.mattwilsonjazz.com