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GLOOMY SUNDAY

Standards vol. 6

Según la leyenda urbana, "Gloomy Sunday" es la canción del suicidio. Si un amante no correspondido oye la canción, buscará la ventana más cercana para despeñarse en busca de la muerte... Si bien es cierto que su autor, el húngaro Rezső Seress se suicidó en 1968, no fue él quien compuso la letra sino László Jávor y la oscura fama de este tema proviene de mucho antes de su suicidio: de los años 30, cuando llegó a Estados Unidos y una campaña de marketing la instaló en el subconsciente colectivo como "La Canción Húngara del Suicidio".
Ven un último domingo, querida, 
por favor ven,  
incluso habrá sacerdote, ataúd, 
catafalco, mortaja. 
Incluso las flores te esperan,  
flores y ataúd
Las flores y los árboles  
verán mi viaje al pasado.
(fragmento de la letra original en húngaro)

Reseña del suicidio de Rezso Seress
Fue grabada por primera vez en húngaro por Paul White en 1935. Su impacto fue tal en la juventud del país que el índice de suicidios se disparó, sobre todo cuando comenzaron a aparecer en los periódicos las historias de jóvenes que se arrojaban al Danubio con su partitura en las manos. Las autoridades prohibieron la difusión radiofónica de la canción pero esta publicidad consiguió el efecto contrario: la canción se hizo popular en otros países. Fue grabada en francés, en ruso, en japonés y, finalmente, en inglés. Corría 1936.

"Gloomy Sunday" fue traducida al inglés por Sam M. Lewis para que la grabara Hal Kemp. La letra en inglés hablaba más claramente de suicidio y más tarde, cuando Billie Holiday la grabó en 1941 con el tempo lento que la ha convertido en un standard, la compañía discográfica montó una campaña para venderla inventando el mencionado y controvertido título de "La Canción Húngara del Suicidio". 

Desde entonces, se ha convertido en un icono gótico o macabro, según se quiera entender. Ando buscando una película inspirada en el mito de la canción, la película germano-húngara Ein Lied von Liebe und Tod titulada en inglés Gloomy Sunday, A Song of Love and Death (Rolf Schübel, 1999), pero resulta difícil de encontrar. Otra película, ésta dirigida por Daniel Monzón en 2006 (La caja Kovak) plantea el argumento de un microchip que, instalado en personas, las induce al suicidio al escuchar esta canción. "Gloomy Sunday" ha sido versionada por estrellas del pop (Björk, Sinéad O'Connor) y, como standard de jazz sería innumerable el elenco a nombrar. Destacaremos las que tenemos a mano: las de Saori Yano, Sarah Vaughan, Carmen McRae, Paul Whiteman, aunque, sin duda, uno nunca podrá quitarse de la cabeza la voz de Billie Holiday en este tema.



GLOOMY SUNDAY
(Rezso Seress / Laszlo Javor-Samuel M. Lewis)

Sunday is gloomy,
My hours are slumberless
Dearest the shadows
I live with are numberless
Little white flowers
Will never awaken you
Not where the black coach of
Sorrow has taken you
Angels have no thought
Of ever returning you
Would they be angry
If I thought of joining you?

Gloomy Sunday

Gloomy is Sunday,
With shadows I spend it all
My heart and I
Have decided to end it all
Soon there'll be candles
And prayers that are said I know
Let them not weep
Let them know that I'm glad to go
Death is no dream
For in death I'm caressin' you
With the last breath of my soul
I'll be blessin' you

Gloomy Sunday

Dreaming, I was only dreaming
I wake and I find you asleep
In the deep of my heart, dear
Darling I hope
That my dream never haunted you
My heart is tellin' you
How much I wanted you
Gloomy Sunday

SAORI YANO

Jazz a primera vista

Saori Yano es una jazzwoman increíble, y uso el adjetivo en todos sus significados. Es increíble cuando la escuchas por primera vez y captas ese sonido tan lleno de tradición y a la vez tan suelto, tan libre; es increíble cuando uno la ve, tan joven, tan guapa, con 22 añitos y siete álbumes como líder; es increíble cuando aparece en el escenario con el pelo rosa, un vestido sacado de un comic ciberpunk japonés y uno recuerda que en sus discos ha tenido sidemen como Nicholas Payton, o que ha formado parte de la gira de tributo a Dizzy Gillespie junto a James Moody, Slide Hampton y Randy Brecker, o que Jimmy Cobb dijo de ella que era la “Cannonball Adderley japonesa” antes de acompañarla en el Smoke de Nueva York durante dos noches memorables...
Nacida en Tokyo en 1986, su biografía oficial dice que quería tocar la flauta pero que se tuvo que conformar con el saxo alto, que a los 11 años descubrió en la colección de su padre un disco de Jaco Pastorius y que, entusiasmada con el Donna Lee de Charlie Parker, se enamoró del jazz. Con 16 grabó su primer álbum y lo hizo con Savoy, algo que antes sólo había conseguido un músico japonés.

Little Jiny creo que es su séptimo álbum como líder. Está acompañada por Doctor Lonnie Smith al órgano Hammond, Peter Bernstein a la guitarra y Lewis Nash a la batería, una formación que es prácticamente ritmo en estado puro. Cuando entra el disco (con una composición propia: My baby shot me down) el sonido es tan directo, tan fresco y tan imparable uno tiene la impresión de que lleva escuchándolo un buen rato. Lewis Nash domina el ritmo como si llevara tocando desde los años 30 y la longitud del tema (8:14) permite los solos de guitarra, permite a Lonnie Smith desarrollar el tema a su manera sin cortarse un pelo y permite que nuestro espíritu se reconforte con jazz de verdad. 

Cierto que la temperatura sube cuando toca temas de Charlie Parker (KC blues y She rote) pero las composiciones originales no desmerecen. La otra, Pardon Lucy, es una balada enorme con un delicioso equilibrio entre la guitarra y el saxo alto. Inspiración y lirismo a partes iguales, que en el aspecto compositivo recuerda unos momentos a Gato Barbieri y otros la forma de tocar de Stan Getz, salvando las distancias que los instrumentos imponen (y que Getz no componía).

Clasificación: D, de descubrimiento. Si tuviera que elegir un momento del álbum, sería sin duda Boplicity (Cleo Henry), ese tema perenne que aparecía en Birth of the cool de Miles. Aquí suena igual de grande pero interpretado con una serenidad y una seguridad en las notas que lo hacen inolvidable y que incluye un solo de Hammond fabuloso, virtuoso pero sin estridencias; una delicia. Ese sería mi tema cumbre de este álbum, pero no puedo dejar de citar el bonus track: una versión imparable de Take the “A” train con un combo 100% japonés: Yuta Kaneko al Hammond, Yoshihiko Hosano a la guitarra y Nobuyuki Komatsu a la batería, una formación que, sin embargo, recupera (y de qué forma) el sentido original de la canción y hace que suene más americana que nunca a pesar de que la vocalista, Hibari Misora cante algunos fragmentos en japonés.

Está bien, os la presentaré. Aquí unos amigos (del jazz), aquí Saori Yano, interpretando un tema compuesto por ella misma y llamado "Greenism":
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* La foto es de la página oficial de Saori Yano.
** El icono "jazz attitude" lo he tomado prestado de este foro de jazz.
*** Más vídeos de Saori Yano en esta página.