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A-LA-LÁA LAND

PABLO CASTAÑO QUARTET, A-la-láa (aCentral Folque, 2018)

En su primer disco como líder tras más de 20 como sideman, el saxofonista gallego Pablo Castaño presenta una colección de temas originales inspirados en los cantos tradicionales del norte de Galicia, influencias que pueden pasar desapercibidas para los que no conocemos estas músicas ancestrales ni sus patrones rítmicos o armónicos porque consigue integrarlos completamente en el esquema jazzístico. Sólo los dos temas donde aparece la cantante Ugia Pedreira delatan al profano el origen conceptual de los temas. Influencias. Pablo Castaño ha escrito en A-la-láa un gran blues a la tierra gallega.

Dentro de la rica tradición musical de Galicia, el alalá es un canto montañés a cappella al que se supone un origen ancestral, quizás en el gregoriano. El alalá suele tener un estribillo onomatopéyico, del tipo "a-la-lá" o "a-la-lei", un canto libre que enlaza de manera paralela con la filosofía del jazz y más directamente con el sentimiento lastimero del blues. Ese punto en común con el jazz lo explica muy bien este artículo en el blog de los Asociación Amigos de la Gaita Gallega en Extremadura"El alalá es arrítmico, por lo que, aunque han sido muchas las recopilaciones de alalás en los diversos cancioneros, lo cierto es que recogen la versión de esa persona en ese mismo momento".

Con este enfoque, Pablo Castaño construye una decena de temas que van desde el blues pasando por el hardbop, cool jazz, blues... hasta baladas intimistas.


Tanto las composiciones del guitarrista Marcos Pin, que ha escrito una suite en tres movimientos titulada Dia de Seitura especialmente para este disco, como las de Castaño han utilizado como base para sus composiciones en clave de jazz los documentos recopilados por folkloristas (el disco incluye información muy concreta sobre el tema), aunque también hay algún estándar; por ejemplo, "Shiny Stockings" de Frank Foster se mezcla con el "Alalá do Pindo", recogido por Casto Sampedro en 1892, para construir un contrafact delicioso, una balada desnuda (piano y saxo) y con mucho swing en la que el pianista Yago Vázquez establece un diálogo lleno de buenas frases con el saxo de Castaño, mostrando ambos una gran riqueza expresiva. "Castaño in Brown" es un caso aparte, un tema para cuarteto inspirado en el bop cálido de Clifford Brown.

El cuarteto lo completan el contrabajista argentino Demian Cabaud y el baterista Iago Fernández.


Mención aparte en este maridaje merece la cantautora Ugía Pedreira, ahora directora del Centro Galego de Música Popular, cuya intervención pone el punto claramente folk en los temas "Alalá do vento" y "Alalá da estrela e da lúa". Su voz aporta una dimensión altamente emocional que enlaza, como decíamos más arriba, con la misma esencia del blues, dos músicas que pueden considerarse himnos de la tristeza, lamentos anclados a una dimensión racial, profunda.

Para los profanos, los temas del álbum de Pablo Castaño pasarán por temas originales de jazz; para los musicólogos, supone una maravillosa vuelta de tuerca al concepto mestizo del jazz y también a la música tradicional, un nuevo ejemplo de la siempre proactiva e interesante escena jazzística de Galicia, la Tierra de los Alalás (disculpen el título fácil de este artículo) que merece la pena escuchar. 

Les dejo otro ejemplo para que juzguen por sí mismos. Que lo disfruten.


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JAZZ Y POESÍA... CADA DÍA

Recabarren/Menares/Vázquez, Desde la lluvia (CHT, 2017)

Hay dos factores que podrían definir el álbum que estoy escuchando. En primer lugar, la belleza de los temas, lo que demuestra que hacer jazz moderno, arriesgado y, por momentos, libre, no significa renunciar a ella. El segundo factor es la pulsión de ritmos étnicos no asociados aún al jazz, ritmos que laten en algunos momentos subrepticios y en otros, explícitos. Al fin y al cabo, el jazz no es sino una mezcla de culturas.


Desde la lluvia, editado por la chilena CHT Müsik, es el nuevo trabajo de una sección rítmica que ya conocíamos como Beekman Collective. El pianista gallego Yago Vázquez, el contrabajista Pablo Menares y el baterista Rodrigo Recabarren, estos dos últimos chilenos, conformaron la simiente, el núcleo duro de Beekman (nombre tomado de una calle de Brooklyn donde está el apartamento en el que suelen reunirse para tocar y ver fútbol) y, ahora, sin el saxofonista Kyle Nasser, vuelven a ser ese trío de piano que busca una nueva forma de hacer jazz.

El disco comienza con una balada, una composición preciosista pero muy libre, donde el piano juega y el contrabajo parece cantar en los compases que protagoniza. Es un solo inusual y muy lírico, algo a lo que nos están acostumbrando algunos bajistas. El título es "Prólogo" y presenta el disco como un libro, con una narrativa que nos lleva por diversos temas y un "Interludio" hasta un final igualmente bello (un reprise o unas variaciones de "Prólogo" con el título lógico de "Epílogo"), pasando por diversos estadios que incluyen un poema de Lorca.


Como suele ocurrir a los músicos exiliados (especialmente a los exiliados por motivos musicales), el trío se debate entre las raíces y la influencia del nuevo escenario (la ciudad de los rascacielos). El uso de ritmos étnicos chilenos ("Yapa", "Tahiel") es una llamada a las raíces, pero el enfoque del disco es muy urbano. El espíritu de Nueva York está presente en el estilo, con influencias de tríos de piano modernos no precisamente neoyorquinos (como Brad Mehldau o EST) y musicalizar el poema de García Lorca que aparece en el álbum ("Ciudad sin sueño"), tomado de Poeta en Nueva York, parece que era casi obligatorio. "Ciudad sin sueño" es, además, un tema espectacular en su concepto, con un trío que acompaña a la voz que recita el poema de una manera muy orgánica: respondiendo al rapsoda en su propio tono. La voz recita y los tres instrumentos tocan al unísono esa misma melodía de la voz, no una escrita especialmente sino la entonación de la voz humana moldeada por la métrica libre de los versos. Cuando el poema termina, el tema se desarrolla a partir de esta base.


Voy a destacar un tema por su lirismo: "Desde la lluvia", una composición de Menares que comienza con Vázquez jugando con las notas más altas del piano. Suenan como gotas de lluvia. Lo mismo hace Recabarren con las escobillas. Es un tema que crece en intensidad a medida que discurre, hasta un punto de tensión que termina abajo, con el mismo minimalismo expresionista que empezó. Jazz como poesía. Aprovechamos para cerrar esta reseña con una cita de Juan Ramón Jiménez, su máxima de Amor y poesía cada día.

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* El disco se puede escuchar (y descargar) en la web de Rodrigo Recabarren:

ARRIESGADO ECLECTICISMO

Beekman Vol. 02 (Ropeadope Records, 2016)

Hace un año, nos sorprendió el primer disco de Beekman, un combo formado en Nueva York con músicos de varias nacionalidades. Andaban presentando Beekman Vol. 1 (editado en Chile por Discos Pendiente) un repertorio original y ecléctico donde la experimentación y la interacción entre sus miembros era continua, un festival interminable de sonidos e ideas que  fluía con una naturalidad sorprendente. Ahora nos acaba de llegar Beekman Vol. 02, publicado por la discográfica neoyorquina Ropeadope Records, la misma que ha publicado a Christian Scott, Grant Green Jr. o Christian McBride.

Nacido en 2012 en Brooklyn, el cuarteto está formado por el saxofonista Kyle Nasser (que obtuvo muy buenas críticas con su disco de debut como líder, Restive Soul), el experimentado pianista gallego Yago Vázquez (que forma parte tambien del trío Stream y que debutó en 2011 como líder con Chorale), más dos chilenos: el bajista Pablo Menares (ha tocado con Arturo O’Farrill, Randy Brecker, Greg Osby, Melissa Aldana, Claudia Acuña...) y Rodrigo Recabarren (miembro de varias formaciones en activo y sideman de Chris Potter, Kenny Barron, Melissa Aldana, entre otros).

Como en casi todos los discos de jazz, el equilibrio entre las distintas personalidades de los músicos y el trabajo en equipo es fundamental. Aquí, esta mezcla aporta una rica diversidad que se traduce en un jazz muy difícil de etiquetar, donde el oyente puede (debe) dejarse sorprender por unas partituras cambiantes, que evolucionan a lo largo de los temas sin contemplación, mostrándonos desde experimentos y acrobacias rítmicas acometidas con pulso firme y templado hasta momentos líricos e íntimos (recomendable "En otro lugar", con un Nasser clásico y sólido). Beekman es un sistema de fuerzas en el que se da un equilibrio tenso, principalmente entre los instrumentos armónicos, creando un tira y afloja entre la ruda matemática del saxo (Nasser maneja con rebeldía el tenor y el soprano) y la expresividad sincopada del piano (a veces, Rhodes) de Vázquez. Sorprende el peso de la sección rítmica y la diversidad colorista que logran en algunos temas.

Beekman
Beekman Vol. 02 es un disco exigente, que obliga al oyente a prestar un extra de atención y a mostrar cierta cultura musical, un disco no apto para principiantes ni neófitos, atractivo desde el punto de vista de lo inusual, aunque gustará también a los fanáticos del jazz mainstream. Sus temas, eclécticos y heterogéneos, son fruto del talento compositor de sus distintos miembros (por separado) y conforman un álbum ambicioso y cambiante, con momentos de gran inspiración, momentos de serenidad y momentos de gran tensión, como los últimos (y viscerales) minutos de "Moved by Clouds". 

Sin embargo, queda patente que esta filosofía inquieta es también aplicable también a los tempi lentos, donde el cuarteto sigue manifestando su jazz inconformista con igual éxito, como en "Something Unsettled" o en la bellísima coda del álbum que es "Farewell", que es como un bálsamo lenitivo tras las píldoras de energía que han ido cayendo durante la escucha. Beekman vuelven a sorprender.

El tema del vídeo es "Veredict's Out". Ojo al intro, que en el álbum aparece como un tema separado. Como dicen en la página web de Ropeadope Records, "One must hear to understand".

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* Web oficial: http://beekmanmusic.com 


 

EL ARTISTA ROTO

MARCOS PIN, Broken Artist (Freecode, 2016)

El gallego Marcos Pin, uno de los guitarristas más sólidos, creativos y proactivos del actual jazz español, abandona momentáneamente sus deliciosos experimentos de la serie Duology para volver al estilo que más me gusta: el hardbop. Lo hace con un disco conceptual, cuyo leitmotiv es ese sentimiento de ser artista, una afección espiritual que se mueve en otra dualidad: la del valor real contra la ignorancia social que rodea al Arte.

El concepto. 
Con una contundente portada, el músico de jazz nos muestra la miseria de ser artista en los tiempos que corren, que si bien es cierto que en España las artes nunca han sido muy valoradas (ni por la sociedad ni por los gobernantes) en estos tiempos de "cultura" fácil, de adicciones como el Whatsapp y la fast food televisiva, Broken Artist es una declaración de intenciones. El álbum no habla del artista famélico sino de ser músico, de ser músico de jazz (que es algo diferente) y de luchar por seguir siéndolo a pesar de los malos promotores, de los dueños de los bares, de los horarios, de la pasta... Ese es el concepto del disco. Me lo contó el mismo Marcos en una conversación bastante sincera en la que me habló de sus tribulaciones como músico de jazz, algo que dio lugar a un relato del que hablaremos después. 

El diseño.
El disco viene en un formato que imita a los antiguos EP's de 7" (un CD normal de 12 cm en una carpeta de cartón en 17x17 cm) con un diseño que nos retrotrae a otra época, recordando a las traseras de los LP's de Blue Note. En el interior, un tríptico con fotos y un relato sobre un músico de jazz (roto) escrito por este que firma, un relato inédito, compuesto especialmente para el disco y que no encontrarán en Noche de jazz, otro elemento más que certifica que Broken Artist es un proyecto único, mimado largamente y muy cuidado.


El estilo.  
Pero hablemos de la música. Broken Artist es un disco de hardbop, un estilo que le viene al dedillo a la guitarra (nunca mejor dicho) y a un guitarrista tan fresco y con tanto swing. Además, lo escuchamos en el formato de quinteto clásico, con un sonido brillante que llama a modernizar el concepto de hardbop, pero manteniendo el mismo espíritu, fiel a aquel movimiento que en los 50 hizo de las armonías complejas su bandera, que recuperó el sentimiento de blues y que nunca defrauda. Para superar esos efectos de fumador pasivo, de músico explotado, de los que hablamos, Marcos renace de las cenizas como haría un genio (artístico, se entiende) y contraataca con composiciones inspiradísimas y clásicas al mismo tiempo, y lo hace sin reparar en gastos (intelectuales, se entiende), con unos músicos de lujo y unas composiciones de arreglos fastuosos. ¡Que se jodan los tacaños! Pero escuchemos un tema antes de continuar hablando.


Los temas.  
Lo mejor de Broken Artist es que la música cuenta todas estas historias de denuncia en un tono optimista y con un sonido natural, aparentemente fruto de la espontaneidad, algo que me gusta tanto y que es especialmente apreciable en la forma en que se suceden los solos (por ejemplo) en "Blind Hope" y, de manera más nítida, en "Castanho's Reed". Los temas cantan (a ritmo de hardbop) ese espíritu irreductible del músico como creador/trabajador que sobrevive más que por dinero por amor al jazz (esa "Blind Hope" que es lo único que alimenta al músico, según las notas del libreto). 

1. Desde los primeros compases, queda claro que el saxo de Pablo Castanho comparte protagonismo con la guitarra y que, siendo el único instrumento de viento, asume con ésta los chorus. "Blind hope" es una buena muestra de ello. Su espectacularidad y el que todos los músicos tengan un solo recuerda a los discos de Blue Note, que siempre comienzan con un tema pegadizo e inolvidable.  

2. El segundo corte, "Lullaby For My Two Boys" es una nana triste. Habla del músico que regresa a casa desde otro mundo (el de los escenarios) y nota que ha perdido un tiempo de la vida real en un sueño que no siempre compensa. Especialmente destacable, el piano de Yago Vázquez, con algún toque de blues memorable y un delicado y preciso diálogo constante con el saxo y con la guitarra, con un buen solo al que Marcos Pin corresponde con una emotiva intervención de la guitarra. En la coda, el piano nos lleva más allá, por la Tercera Vía, a un punto impresionante. 

3. "I Love You Too" está basado en  los cambios del estándar "I Love You" y es una locura de tema para mover los pies, con una guitarra enorme. Puro hardbop. Como los demás, es un tema-denuncia que habla de los falsos halagos y de los promotores que doran la píldora a los artistas para nunca contratarlos. Un clásico. 

4. "Castanho's Reed" es un tempo medio muy intenso, con 9 minutos donde el blues amenaza a la partitura, con un saxo meditativo, cargado de recursos, y una buen ración de solos. 

Pablo Castanho al saxo
5. "Carmen's Call" es, en palabras de Marcos, un tema divertido. Habla de promotores de jazz que no entienden de jazz, de gente que consigue beneficios de actividades que no aprecian... Es una denuncia del negocio (o más bien, de los negociantes) con un Pablo Castanho muy agresivo, potente y con una manera de acabar las frases que refleja cierta dosis de rabia por parte del Artista Roto. Igual fuerza y agresividad escuchamos en la sección rítmica (Alfonso Calvo al contrabajo y Andrés Rivas en la batería) y, en especial, en el piano. El solo de guitarra viene a encauzar toda esta rabia con un ritmo acelerado y virtuoso como para dejar callado al promotor más cicatero. Un tema muy free y guerrillero que sólo encuentra paz en el último compás. 

6. "Vulpecula" es el tema que cierra el álbum, una balada muy lírica en la que el diálogo entre los instrumentos construye una belleza hipnótica que nos arrastra hasta el final del disco durante más de 7 intensos minutos. El título alude a la constelación del mismo nombre y nos hace levantar la vista al cielo para después mirar abajo a fin de comprobar si estamos flotando en el espacio o es la música... Un tema bellísimo.

Broken Artist es todo un festival. 


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* Web oficial: www.marcospin.com/

** Fotos: Rafa Pasadas (www.rafapasadas.com)


https://www.amazon.es/El-talism%C3%A1n-Alexandros-R-Martino-ebook/dp/B00HW9QLHI?ie=UTF8&adid=0RP4GC1T9XR4MV7R2HPA&camp=3598&creative=24794&creativeASIN=B00HW9QLHI&linkCode=as1&ref-refURL=http%3A%2F%2Fwww.jazzeseruido.com%2F&ref_=as_sl_pc_tf_lc&tag=jazeserui0f-21

JAZZ INQUIETO

Marcos Pin & Yago Vázquez: Duology, Session 1

Nuestro guitarrista favorito, el gallego Marcos Pin, inicia con Duology. Session 1 (Freecode, 2013) una serie de álbumes con un concepto espectacularmente sencillo y arriesgado al mismo tiempo: acometer dúos instrumentales con músicos emergentes y consagrados de la escena actual. El primero de ellos es el pianista (también gallego pero afincado en Brooklyn) Yago Vázquez; el material, standards y más standards.

No es el primer dúo guitarra/piano que traemos a Jazz, ese ruido. Anteriormente, nos había llegado el álbum de Gustavo García y Germán Kucich titulado Dúo, pero mientras que García y Kucich se aventuraban en los procelosos mares del jazz más moderno, de óptica europea e innovadora, lo que Vázquez y Pin hacen es bien diferente. Duology. Session 1 propone una revisión de ciertos standards sin salirse del concepto real y patente de lo que es el jazz, sintetizando el concepto de combo en tan solo dos instrumentos, dos fuerzas antagonistas y paradójicamente complementarias como son la rítmica del piano y la libertad de la guitarra, dos instrumentos considerados "enemigos" desde que Sonny Rollins se sacó de la manga el cuarteto sin piano y sustituyó el instrumento por la guitarra, cuyo sonido suena más a directo, a improvisación. El estilo clásico, sincopado, de Yago Vázquez trae resonancias de Horace Silver y apunta a Storyville en un tema tan alejado de las raíces como es "Blue Monk". Sumémosle a esto que
Marcos Pin se muestra aquí más libre que en otros álbumes con formaciones más complejas, dando rienda suelta a todo su repertorio de consumado improvisador, mostrando su lado más bop. El resultado es una música rítmica y fresca que define lo que el jazz es (y debe ser). Es como si hubiéramos juntado a Horace Silver y Kenny Burrell en una sesión y les hubiéramos dado carta blanca...

El álbum, grabado en Santiago de Compostela el 8 de julio de 2013, incluye cinco standards ineludibles, con los que Pin y Vázquez juegan con inteligencia y (podríamos decir) buen humor, porque lo que transmiten sus arreglos e improvisaciones es el puro placer de reinterpretar unas melodías que llevan décadas alimentándose de la creatividad de nuevos músicos, jazz siempre cambiante, jazz inquieto que celebra la propia idiosincrasia de esta música.

El primero de los standards que podemos oír en Session 1 es "Donna Lee", el clásico compuesto por Miles Davis, cuya autoría se atribuye habitualmente a Charlie Parker, ya que fue grabado cuando Miles estaba en el quinteto de Bird y se enmarca en la sonoridad del saxofonista, por su complejidad y sus progresiones.



Autoría aparte, Pin y Vázquez recrean con maestría los desafíos de aquella época del bebop con una soltura incansable que promete un disco lleno de energía. El segundo de los temas es "Blue Monk", que pasa del blues del piano a las meditaciones de las seis cuerdas con una lógica hipnotizante. Es de esos temas que detienen el tiempo, una delicia. "All The Things You Are" es de esos standards que uno olvida que son en realidad una canción hasta que vuelve a escucharlos en la voz de un instrumentista lírico e inspirado. El tema se complica con armonías e improvisaciones pero no deja de ser bello en ningún momento. De "You Don't Know What Love Is" hemos escuchado tantas versiones y es un tema que nos gusta tanto que es difícil emocionarse en cada encuentro pero aquí, en esta Session 1, toma un aire íntimo, casi místico, en las cuerdas de Marcos Pin, reduciéndose, compactándose, sublimándose de alguna manera hasta volver a la esencia de su propia melodía. Otra delicia. El swing del dúo vuelve con "Dewey Square", es decir, vuelve con Charlie Parker para cerrar el círculo iniciado al comienzo del disco, un gran final con los dos músicos tocando al unísono en una especie de síntesis que avala por qué este experimento dual vale la pena.

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* Blog de Duology: http://duologyjazz.blogspot.com.es

** Web oficial de Marcos Pin: http://marcospin.es

*** Fotografía de Marcos Pin: Rafa Pasadas.