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PIEDRA DE LUNA

VIBE featuring Félix Rossy, Moonstone (Underpool, 2023)

Nacido como un cuarteto, el grupo Vibe presenta su tercer álbum con la complicidad del trompetista Félix Rossy, que ha demostrado en sus discos anteriores (como líder y como colaborador) un gusto más que elogiable por el jazz clásico y sus posibles innovaciones. Hace unas semanas lo escuchábamos en el álbum Warmi de Andrew Baker, Aquí, con Rossy como invitado, el cuarteto formado por Benedikt Jäckle (saxofón), Leandro Irarragorri (piano), Calvin Lennig (bajo) y Jonas Kaltenbach (batería) presenta una serie de temas originales en un marco cercano al hardbop pero con un espíritu rompedor y más europeo. Jäcklem, Irarragorri y Kaltenbach los hemos escuchado juntos con anterioridad en una propuesta muy diferente, más progresiva y vanguardista llamada Neobiont. Aquí, sin embargo, se fusionan con una compenetración muy fluida para hacer un jazz más clásico pero no exento de riesgos y contemporaneidad. 




"Moorea" y "Erens Vision" podrían ser un buen ejemplo de esto. Con toda la sección rítmica desarmando un ritmo clásico, los chorus (y solos) de Rossy y Jäckle, llaman a la tradición y la traen a la modernidad. "Tribute" (compuesto por Irarragorri) es quizás el tema que (estéticamente) más nos lleva al hardbop, pero es solo un espejismo: estos músicos han visto el siglo XXI y lo viven. A partir de "MW" todo es una fusión entre esa tradición y las corrientes contemporáneas que admiten otro tipo de ritmos menos jazzísticos, también menos orgánicos pero más libres. En el especulativo "Moonstone" (compuesto por Rossy) buscan cierta disonancia en una melodía que no termina de construirse y deconstruirse, lo que aporta al tema una tensión inesperada en lo que, de principio, parecía una balada. 

Este sonido tan personal del quinteto se basa en temas compuestos por los miembros del grupo, temas sobre los han trabajado en directo desde comienzos de 2022 para terminar dándoles forma en el Underpool Studio. Un disco realmente recomendable y un quinteto de cuya fuerza nos gustaría tener la oportunidad de disfrutar en directo.




ANDREW BAKER EN BARCELONA

ANDREW BAKER, Warmi (Underpool, 2023)

El saxofonista británico Andrew Baker define su álbum Warmi como "una instantánea de su viaje como músico y como compositor en los últimos cuatro años", años que ha pasado en Barcelona (se formó en el conservatorio de Glasgow para recabar en el Conservatorio del Liceo barcelonés) codeándose con músicos de la talla de Albert Bover, a quien no duda en calificar como el sucesor natural de Tete Montoliu, lo cual no es poca cosa. Decidió montar este álbum con Bover y con Masa Kamaguchi aprovechando la sinergia que ambos músicos poseen en compañía. Completó el quinteto con Carlos Falanga a la batería y Félix Rossy a la trompeta. La cantante Sara Liu aparece en más de un tema, y colabora en "Cachito" también como autora. 

Andrew Baker toca el saxofón tenor y el soprano. Sus composiciones, como se aprecia en el álbum, van de lo clásico al free sin complejos, buscando siempre en cada tema una vuelta de tuerca que consigue sorprender al oyente porque el planteamiento de cada composición es solo un punto de partida que no nos asegura hacia dónde camina: cada compás es una encrucijada y puede conducir a lugares (musicalmente) insospechados. Y así ocurre.

La primera parte del álbum ("Shaman", "Passatge") presenta a un Andrew Baker con un sentido muy moderno del bebop, con temas desatados que hacen homenaje a Dizzy Gillespie y a Sonny Rollins, pero la estética bop va y viene durante todo el álbum, ya que la visión de Baker es más amplia que esto. Escuchamos a continuación temas más reflexivos, baladas en las que piano y saxo dialogan (en "Bubbles" tanto bajo como batería juegan también un papel esencial en la construcción del diálogo) o falsas baladas con un trasfondo lírico, en las que la voz aporta ese toque distintivo y original ("Warmi", "Evelyn & Esme") o con momentos barrocos ("Tafers") rompiendo barreras a cada momento. En "Cachito", por ejemplo, Baker toma la guitarra de cuerdas de nylon para ofrecernos una canción. El acompañamiento conjunto de guitarra y piano (durante los 8 minutos y algo que dura) ofrece un interesante paisaje especulativo y cierta dimensión de profundidad a la letra, y no deja de ser sorprendente, y el solo de Baker a las 6 cuerdas suena intenso y original. 

Momentos free y atonales como "Improv" marcan este disco heteromorfo. Su extensión (75 minutos) propicia una perspectiva bastante amplia del viaje musical del que habla Baker en las notas del CD. El título (Warmi) justifica esta bipolaridad inspirándose en el concepto chacha-warmi (hombre-mujer) que define la dualidad en la cosmovisión quechua: todo es complementario. No se puede entender el free sin el bebop ni el jazz sin la evolución de sus estéticas. Si bien (para mi gusto personal) es más estimulante como saxofonista de bebop (por su enfoque moderno), no hay duda de que Baker aporta más al jazz en esos momentos de exploración. 


* Web oficial: www.andrewbakermusic.com

* Sobre el disco: www.underpool.org/releases/warmi/

JAZZ SUAVE Y CALEIDOSCÓPICO

MASHA OCEAN QUARTET, Kaleidoscopic Realities (2023)

Con una voz identificable y camaleónica al mismo tiempo, la cantante Masha Ocean se presenta, disco-gráficamente hablando, con un cuarteto que lleva construyendo desde 2019. En la formación actual, encontramos a tres músicos locales: Isaac Pascual (pianista, compositor y arreglista), Francis Posé (contrabajista y compositor) y Ramón López (batería). El repertorio, tres standards y seis temas originales que van del blues al scat pasando por influencias brasileñas y alguna balada, una amalgama que utiliza para mostrarnos todos sus registros y recursos. 

Masha Ocean es una cantante y compositora de origen ruso nacida en España (en el disco canta en tres idiomas, incluyendo un tema en ruso llamado "Ocean Wave (Волна Океана)"). Formada musicalmente en Moscú y Londres, primero en violín y luego en canto de jazz. Ha sido alumna de Roberta Gambarini, Maria João, Salvador Sobral, Sara Dowling y Jose Carra. Fue ganadora del concurso de jazz vocal internacional «Gnesin Jazz Voice» en 2017, y quedó segunda en el III Concurso Internacional de Jóvenes Intérpretes «Fémina 2021», cuya final se celebró en la sala Clamores.

A lo largo del disco, Masha usa sus recursos para llevarnos a su terreno, un jazz suave, fácil de escuchar, seductor y donde su voz se siente cómoda para expresarnos su amor por distintas estéticas del jazz, desde suaves baladas a las que pone swing con una voz cristalina que se adapta a los cambios de ritmo ("That Night It Was Lightly Raining", un temazo que contiene también varios buenos solos), pasando por una versión soul (sobre un fondo drum'n'bass) de "Take Five". Hay momentos menos profundos, como la samba "Tolox", donde la velocidad y el tono naive de la letra hacen perder seriedad a su voz. En este tema colaboran varios músicos, como el saxofonista Daniel Torres (que hace los arreglos), el trompetista Félix Rossy, el trombonista Moisés Gallego, el percusionista Manolo Toro Robert Banerjee (guitarrista de Amy Winhehouse), que participa en varios temas. 

Habría que destacar el apasionado despliegue vocal del "Godbye Pork Pie Hat" de Mingus, o un tema que destaca por su singularidad: "Darkness", montado sobre un quinteto de cuerda con Masha como primer violín, Patricia Pascual como segundo, Constantin Merezhnikov a la viola, Mauricio Gómez al violonchelo y Francis Posé en el contrabajo. Curiosamente, esta formación atípica, que comienza con un enfoque camerístico, acaba llevándonos a una dramática balada que arrastra nuestra memoria hasta aquellos discos en los que incluso Billie grabó con cuerdas. 



*Web: www.mashaocean.com

MAGIA

FÉLIX ROSSY QUINTET, Elena Mágica (Underpool, 2022)

Siempre es una buena noticia que llegue un nuevo disco de Félix Rossy, un trompetista que se prodiga poco pero que siempre presenta propuestas interesantes. Dos años después de su Looking at the Surroundings de 2020, donde nos sorprendía con el sonido rudo y directo de su quinteto en siete temas grabados en vivo, acaba de publicar Elena Mágica, un álbum lleno de nuevas ideas. Como es habitual en él, casi todo el repertorio son composiciones propias (excepto un tema de Roy Hargrove y otro de Enrique Oliver, que aparece como invitado especial en este álbum), composiciones en las que expresa su intención de encontrar un jazz sin ataduras donde el brillo no sea lo esencial sino la expresividad de su inconfundible trompeta.

Heredero de la tradición, las influencias que se perciben en el disco están tamizadas por la personalidad joven y efervescente de este joven músico nacido en Barcelona en 1994, que comenzó con 13 años, haciendo una breve intervención en un disco (Wicca, Fresh Sound New Talent, 2007) de su padre, el súper solicitado Jorge Rossy, que debutó como líder a los 17 años en un prometedor Introducing... Félix Rossy (2011) y que se ha consolidado formándose en Barcelona y Nueva York y, como debe ser, pisando los escenarios.

En este nuevo quinteto, donde solo queda del anterior el trombonista Tomeu Garcias, Rossy propone un repertorio cargado de blues y de referencias clásicas, con su propia versión del quinteto de hardbop donde el dúo de viento es trompeta y trombón y donde solo aparece el saxo (Enrique Oliver) en algunos temas. El quinteto (por momentos sexteto) se completa con Toni Saigi al piano, Joan Garcias al bajo, Andreu Pitarch en la batería y la voz de Carmen Lancho en uno de los temas.

Con estructuras hardbop, mucho blues ("Surprises", "Guru") y un sonido nada complaciente, las composiciones y los arreglos buscan en cada tema ese momento inesperado, que sorprende. Incluso en las baladas ("Rouge", "Purple Mirrors") hay algo rompedor dentro los ritmos aparentemente lentos y contemplativos, una búsqueda que convierte cada tema en especulación y que excita constantemente la curiosidad del oyente.

En medio de todas cualidades, Félix Rossy como compositor en la sombra, dejando espacio a los solistas para conseguir ese ambiente de improvisación continua, de interplay orgánico, y, sobresaliendo, esa manera en que Rossy ataca las notas, expresivo, elocuente. Ya no es solo un hijo musical de Chet Baker sino un músico adulto y con voz propia.


Como regalo, este vídeo del quinteto de Félix Rossy (solo cambia el batería, que aquí es Enric Fuster) grabado en el Bar Rvbicon en marzo de 2022 (el álbum se grabó tres meses antes en los estudios Underpool). Se aprecia la sinergia del quinteto/sexteto y la energía/sensibilidad de la trompeta de Félix Rossy.


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* Más info: www.underpool.org

JAZZ EN LOS ALREDEDORES

FÉLIX ROSSY QUINTET LIVE, 
Looking at the Surroundings (Underpool, 2020)

El joven trompetista Félix Rossy (Barcelona, 1994) publica en Underpool su último disco, un concierto grabado con su quinteto en Nota 79 de Barcelona el 17 de Julio de 2019 (más un tema rescatado de un concierto en un escenario tan singular como La Pedrera de Gaudí en Julio de 2018), registrado en directo, su sonido crudo, acústico, sin la asepsia del estudio de grabación, hace que  la música suene más viva, más auténtica.


Félix Rossy es un ejemplo del músico de jazz en nuestro país. Es un artista de calidad, imaginativo, que lleva tocando desde pequeño, que sigue en la brecha, que suma ya una abundante discografía a sus 26 y al que le falta ese empujón de la publicidad que manejan los medios y los festivales. En muchas conversaciones, su nombre suena desconocido, pero quienes lo han escuchado lo valoran con adjetivos siempre positivos. Yo lo escuché por primera vez como músico invitado en el disco de su padre, Jordi Rossy, titulado Wicca (FSNT, 2007) con 13 años, y después, ya con nombre propio, en Introducing Félix Rossy, que grabó con 17 para el mismo sello. 

Ahora, con Looking at the Surroundings, nos muestra, con la crudeza del directo, una personalidad madura en su forma de tocar, donde se aprecian muchas influencias y ninguna en especial. Sus composiciones (cuatro en este disco) se mueven en esquemas de hardbop progresivo que, por momentos, se acerca al free jazz. El tema que da titulo al álbum, por ejemplo, es una balada anclada en la tradición con un sonido moderno y nada edulcorado, donde el solo del pianista Davis Whitfield camina en en algunos momentos muy cerca de lo atonal. 

Sin adoptar un protagonismo absoluto dentro del quinteto, se percibe su toque personal en toda la escucha de Looking at the Surroundings. Como trompetista, es de los que saben usar la técnica sin artificios ni derroche. No abusa de las notas altas de la trompeta, quizás algo que le diferencia de otros solistas. Se mueve en tiempos medios y con fraseos medidos, algo que aporta tensión y genera expectativas en el oyente que luego resuelve con estilo. Como compositor, juega con todos estos elementos y, como debe ser, con todo el quinteto: los solos pertenecen a todos los músicos. Quizás esta generosidad decepcione un poco si esperan el disco de un trompetista, pero sigue siendo eso, generosidad, el material que une a los combos de jazz.

Un disco muy recomendable. Por cierto, también disponible en vinilo.

Este es el tema que abre el disco, una composición del baterista Andreu Pitarch:



Los músicos del quinteto son: Félix Rossy (trompeta), Tomeu Garcías (trombón), Davis Whitfield (piano), Benjamin Tiberio (contrabajo) y Andreu Pitarch (batería), con la colaboración de Rita Payés al trombón (en "Kike's Blues") y voz (en "Incandescent").

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* Web; https://www.underpool.org/releases/lookinng-t-the-surroundings-felix-rossy/

* Foto: Roger Roca.


INTRODUCING... FELIX ROSSY

Camino por delante

Según James Gavin en su libro Deep in a Dream, "lo caliente y lo frío se iban combinando en el modo de tocar de Chet Baker. Quería conseguir los tonos nítidos y sin trémolos y la reserva emocional de [Paul] Desmond y Miles Davis". Esto ocurría en 1951, cuando un Chet de 21 años rondaba los clubs negros de San Francisco buscando su propia identidad. Félix Rossy, a sus 17 años, parece haber dibujado este equilibrio en su forma de tocar la trompeta. Su preferencia por los temas de tempo medio, las baladas y un sonido limpio y sin estridencias lo colocan al lado de (no es que me gusten las comparaciones, disculpen los puristas) Chet Baker o de nuestro preferido (aunque camine a menudo al filo del crossover) Chris Botti

Citábamos al joven trompetista cuando apareció en uno de los temas del disco Wicca, firmado por su padre, el baterista (pianista cuando es líder) Jorge Rossy, y casi lo habíamos olvidado cuando hace unos días nos encontramos su nombre en la portada de la revista Más Jazz. Ahora, recién acabamos de escuchar su disco de debut, Introducing Félix Rossy (Fresh Sound New Talent, 2011) buscamos información en su Myspace y descubrimos que, aparte de grabar el álbum en Nueva York, ha recorrido festivales (Terrassa con 13 años) y escenarios (abajo dejamos un video en el Jamboree). No es extraño, teniendo un padre músico, que se haya codeado (hay testimonios gráficos) con luminarias de la talla de Brad Meldhau, Perico Sambeat...

Pero lo que más sorprende de Félix Rossy no es su edad sino su sonido. Fresco, sin complejos pero también sin prisas, tiene un algo de Lee Morgan y un algo del primer Miles ("Three on One"), el swing contenido de la Costa Oeste ("You're Driving Me Crazy") y un aire que nos remite a finales de los 50 o principio de los 60 ("A Dandy Line", el tema que cierra el disco y el único elegido por Félix, que admite que fue Mike Kanan quien eligió el repertorio).

Todo esto se puede ver en directo. En el álbum, su predilección por los temas de tempo medio o las baladas hacen sospechar una imitación de Chet Baker ("Stella by Starlight") que desaparece cuando comprobamos la autoridad con la que lleva el tema y percibimos que no hay nada de su laconismo en la forma de tocar de Félix Rossy sino sólo un inteligente desinterés por la estridencia. Otros temas como "All The Things You Are" confirman el valor de esa afirmación suya de que aprendió a tocar antes de a leer música, de que su padre le enseñó a tocar y a oír, a guiarse por su instinto. 

Sólo nos queda añadir que estamos expectantes por disfrutar del camino que tiene por delante. Su evolución se puede apreciar musical y visualmente gracias a Youtube, donde encontrarán videos de Rossy desde los 12 años hasta ahora, pero lo que nos dará en el futuro sólo lo sabe él. Y su instinto.


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