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DOS TRIBUTOS

Hoy nos ponemos en los auriculares dos discos lanzados con muy poca diferencia de tiempo y que suponen sendos tributos a otros artistas de indudable influencia en el jazz actual. La más conocida de los dos es, sin duda, Carla Bley, a quien Lluís Vidal y David Xirgu dedican un tributo que suena muy bien. El otro disco está dedicado a Sean Levitt, guitarrista americano que vivió sus mejores dias en España y de quien, aunque murió en 2002, seguimos encontrando seguidores. Como Rai Paz. 


LLUÍS VIDAL, DAVID XIRGU, Carla Bley Songbook 
(Underpool, 2022)

Experimentar sobre lo experimental. Esta es la sensación que produce la escucha de Carla Bley Songbook, un disco firmado por el pianista Lluís Vidal y por el baterista David Xirgu, dos músicos que han demostrado suficiente en sus carreras individuales y que aquí, juntos, ponen sobre la mesa en qué les ha influido la música de Carla Bley. Porque en todo tributo hay una parte heredada y una parte personal donde escuchar qué nace de la influencia.

El disco comienza con "Wrong Key Donkey", que podría ser un buen ejemplo de ello, pero si tuviéramos que destacar algún tema, nos quedaríamos con la belleza de "Jesus Maria", un tema que originalmente grabó Carla Bley con el bajista Steve Swallow y The Partyka Brass Quintet en su disco navideño Carla's Christmas Carols (ECM, 2009).


Batería y piano son dos instrumentos que rara vez se complementan de una manera total, dejando vacíos que, mire usted por dónde, aportan una belleza rara a los temas de este songbook.

Lluís Vidal y David Xirgu en acción

Qué parte de estos temas pertenece a Bley y qué parte a estos dos musicales es quizás el aspecto más interesante del proyecto y pertenece a sus seguidores analizarlo. Nos limitaremos a dejar constancia de que la sofisticación de Bley en la búsqueda de nuevos sonidos encuentra aquí una nueva dimensión, más cruda y (quizás por eso) más elocuente. 


RAI PAZ QUARTET, Return | The Music of Sean Levitt
(Underpool, 2022)

Como ya escribimos en su día a propósito del documental sobre Sean Levitt Retrato de una memoria, fue un músico que siempre mantuvo su guitarra enfocada hacia el bebop. De su clasicismo da prueba el que Cifu lo invitara a uno de los programas de Jazz entre amigos . De la influencia que dejó su paso por Barcelona (dio clases en el Taller de Músics) y por Madrid (1986 a 1991) deja constancia este álbum, firmado por Rai Paz, en el que rinde tributo a la energía de Levitt, a su manera de ejecutar los solos tan sincopada, con fraseos originales que no suenan a nada ni a nadie anterior porque, hay que decirlo, Levitt era un espécimen único, un original.

Rai Paz, a quien escuchamos recientemente versionando el musical Gypsy en un álbum lleno de creatividad, asume aquí el papel de actor y se enfunda el estilo de Levitt con soltura y mucha erudición tras recuperar, con la ayuda del trompetista Benet Palet y de Carmen, compañeros de Levitt, sus partituras manuscritas, algunas inéditas. Se nota que lo ha estudiado a fondo y que, como decimos, la sombra de Levitt en Barcelona es alargada.


Como se puede escuchar en el tema que suena en el vídeo ("Mr. Henderson"), Rai Paz hace suyo el virtuosismo de Levitt, imprescindible para entender este tema donde, como contrapunto, escuchamos a un Toni Saigi brutal al piano. Tampoco desmerece el resto del cuarteto formado por unos incansables Pau Sala al contrabajo y Joan Moll a la batería. Puro bebop.

El disco incluye solo composiciones de Sean Levitt con el añadido de una canción. Se trata de "From Paris With Love", escrita por Stella Levitt. En esta grabación, Carme Canela pone la voz a esta balada. 

Return | The Music of Sean Levitt no es solo un disco para puristas. Es una delicia que redunda en aquel jazz imaginativo, exquisito, que supuso el bebop una vez pasada su primera época salvaje y que un músico americano, que había heredado de su madre la pasión por el jazz, continuó tocando toda su vida hasta iluminar a músicos actuales, algunos tan virtuosos como Rai Paz.

IMPROVISANDO CON PROKOFIEV

STÉPHANE SPIRA / GIOVANNI MIRABASSI, 
Improkofiev (Jazzmax, 2020)


El saxofonista francés Stéphane Spira se une al pianista italiano establecido en París Giovanni Mirabassi para este álbum de jazz lírico y moderno llamado Improkofiev, donde exploran la influencia de la música clásica (en especial Prokofiev y Satie) en el jazz, en un álbum delicado pero lleno de ritmo. Este Spirabassi Quartet lo completan Steve Wood al bajo y Donald Kontomanou en la batería.

Pero no comienza el disco con Prokofiev sino con un original de Spira ("Ocean Dance") lleno de ritmo y delicadeza para sacar partido al cuarteto. Una versión de Carla Bley ("Lawns") va llevando el disco hacia un jazz meditativo (Spira está muy expresivo) e impresionista (bellísimo solo de Mirabassi) que evoluciona en ritmo (otro original de Spira llamado "After Rain") para encontrar el clímax en el clásico de Erik Satie "Gymnopédie nº 1", esa pieza que en su tiempo desafió las normas de la música clásica y que aún hoy se interpreta con ese temperamento rompedor... quizás porque sigue sin encajar perfectamente en la clásica ni en el jazz ni en la música ambiental como intentó definirla John Cage, pero es toda una delicia de escuchar y, estoy seguro, de tocar.

Todo este comienzo de danzas e impresionismo es una declaración de intenciones. El cuarteto mira a la música clásica con interés. Y nosotros lo escuchamos con oídos de jazz.


Serguei Prokofiev sigue siendo uno de los compositores de música culta más influyentes. Su ruptura con los cánones, a través de piezas disonantes como sus primeros conciertos a piano, han influido en toda la música posterior. En el jazz es un nombre más raro pero el saxofonista soprano Stepháne Spira le rinde un homenaje en la segunda parte de este álbum con una reinterpretación de su Concierto para violín nº 1, en una suite de tres movimientos que explora las posibilidades de este concierto a través de la estética del jazz.

De estos tres movimientos, "Improkofiev" es quizás el tema que mejor cataliza estas ideas a través de los patrones rítmicos del jazz. Este tema en concreto funciona como un quinteto de hardbop, ya que se suma el fliscornista Yoann Loustalot, con el que el saxo de Spira encuentra las armonías precisas para llegar a este sonido calmado pero lleno de alma. Los otros dos movimientos también son reinvenciones más que versiones. "NY Dream" y "No Strings Attached" retoman pasajes de Prokofiev aquí y allá, jugando con las armonías y con los ritmos, pero respetando la delicada estructura del concierto original, que comienza de una manera frágil y etérea y termina de la misma manera.

Algo más que un curioso experimento. Si no conocen a Prokofiev, no se quedarán sin entender ni sentir el disco pero si lo han estudiado, disfrutarán sin que para ello el cuarteto haya tenido que declarar la guerra a la musicalidad.


Esta es una versión a dúo (obligados por el confinamiento) de "Lawns":


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* Web: www.spirajazz.com

CARL SANDBURG, POESÍA Y JAZZ

MATT WILSON's Honey and Salt (Palmetto Records, 2017)

La primera vez que escuché hablar de Carl Sandburg fue a propósito de ese poema (Jazz Fantasia) que habla de jazz y suena como jazz si uno lo lee como debe leerlo, en su idioma original, con  sus juegos de consonantes, su pericia en las rimas, sus onomatopeyas que sólo funcionan en inglés y sus repeticiones, un uso de las palabras que convertía la lengua en ritmo y el ritmo en jazz.



Ahora, cuando se cumplen 50 años de su muerte, el percusionista Matt Wilson rinde homenaje al Poeta del Pueblo con un disco de composiciones originales en el que aparecen (como lectores y no como músicos) nada menos que gente de la talla de Christian McBride, John Scofield, Bill Frisell, Joe Lovano... y el actor, humorista y músico de rock Jack Black.

Hasta aquí las curiosidades del disco. En cuanto al jazz, Matt Wilson es un colorido e imaginativo percusionista nacido en Knowville, cerca de donde nació Carl Sandburg. Su interpretación de la poesía a través de la música (hecho que normalmente ocurre en la dirección contraria) es interesante y caleidoscópico, capturando la esencia de Sandburg de la misma manera en los temas sociales, cotidianos y en los más divertidos y absurdos. La ausencia de rima y métrica en Sandburg, que constituye su interpretación del arte de la sorpresa, es tan cercana al jazz que sorprende que no se haya intentado antes.

Matt Wilson

Hay temas de muchas estéticas diferentes pero, en general, hay un gusto por la potencia, por los metales, que, en algunos temas, pasan de parecer hardbop a parecer hard rock (esto es una exageración, claro, pero hay momentos en que la guitarrista Dawn Thomson (que también canta en algunos temas) evoluciona hacia la fusión y del jazz rock con unas armonías de constante apoteosis, como si el baterista-compositor utilizara los metales como instrumento rítmico, percutivo, en lugar de melódico. Otros temas son más líricos (sin abandonar esta estética potente) o más blues, como la fabulosa línea de bajo de "Anywhere and Everywhre People" (a cargo de Martin Wind) tema en el que, curiosamente, recita un bajista, Christian McBride, con profunda voz de barítono negro. Es este gusto por la conjunción de música hablada y jazz lo que enriquece el disco, sobre todo cuando esta simbiosis se convierte en un verdadero diálogo, con juegos de llamada y respuesta como en el final de "Paper 2" (con Bill Frisell recitando y todo el combo respondiéndole, y viceversa). También hay improvisaciones muy interesantes como la de "Snatch of Sliphorn Jazz" con un Jeff Lederer bestial, o más libres, com oen el poema "Fog", por ejemplo, donde Wilson se limita a improvisar mientras suena una grabación con la voz del propio Sandburg:


En resumen, las composiciones originales del disco son tan eclécticas como la fuente de inspiración. El disco es una especie de libro de poemas musicado que Wilson ha estructurado en tres capítulos y un epílogo. Los capítulos o partes reúnen temas urbanos (Capítulo Uno, de los temas 1 al 7), temas rurales (8 al 11) o la colisión entre ambos mundos (Capítulo 3, del tema 12 al 16). En el Epílogo, hay dos poemas que intentan una reflexión sobre lo anterior, con una Carla Bley que lee "To Know Silence Perfectly". Sería un final perfecto para el disco (THERE is a music for lonely hearts nearly always. / Is the music dies down there is a silence. / Always the same as the movement of music. / To know silence perfectly is to know music.) pero aún queda por escuchar otro tema, más festivo, no tan tan evocador pero igualmente metafórico, "Daybreak".

Les dejo el video oficial, un medley con toda la paleta de tonos que abarcan tanto la poesía de Sandburg como su reflejo jazzístico, el disco de Wilson.


El grupo lo completan Dawn Thomson en la guitarra, el cornetista Ron Miles, Jeff Lederer, presentado aquí como multiinstrumentista de viento, y el bajista Martin Wind.
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* Web oficial:www.mattwilsonjazz.com