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BALLADS WITH STRINGS (AND JAZZ TRIO)

PETER ELDRIDGE & KENNY WERNER, Somewhere 
(Rosebud Music, 2019)

Podría sonar antiguo si sugerimos el término jazz a la luz de las velas, pero esa es la primera sensación que fluye de este disco cuando empieza a sonar. Hubo en cierta época olvidada una moda de poner a los crooners delante de grandes orquestas de cuerda en lugar de las, hasta entonces, habituales big bands. Incluso Charlie Parker, desesperado por ingresar dinero para pagarse los vicios, tocó versiones con orquesta de cuerda en las sesiones que dieron lugar a Charlie Parker With Strings, un trabajo denostado en su tiempo y amado ahora. Así es el trabajo que presentan conjuntamente Peter Eldridge y Kenny Werner. A esta orquesta de cuerda se añade un trío de jazz aunque, de igual manera, puede que este dulce maridaje entre swing y cuerdas resulte indigesto para los más radicales vigilantes del jazz moderno pero es, ciertamente, una delicia.

Peter Eldridge
Peter Eldridge es la voz en este proyecto. Un barítono, para ser más concretos. Ganador de un Grammy con las New York Voices, es un reconocido cantautor de jazz con ocho álbumes publicados,  además de pianista y arreglista, y miembro fundador de la orquesta de voces MOSS.

Seis de los once temas del álbum están escritos por Eldridge, música o letra y música, incluyendo una letra para el tema de Ivan Lins "Minds of Their Own". Un repertorio muy elegido donde funde su propia personalidad con la de compositores como Lins, Stephen SondheimJohnny Mandel, porque aunque casi todos los temas son originales (algunos también son de Werner), Eldridge intenta traernos al siglo XXI el romanticismo de aquellas canciones sobrecargadas de violines que sonaban en la radio en las décadas anteriores al jazz moderno. Para ello busca no una sensibilidad moderna sino un sonido intemporal. Quizás lo haya conseguido.

Un proyecto que se presenta como un sueño largamente acariciado tanto por Eldrigde como por Kenny Werner. 

Escuchemos "Autumn In Three", que incluye un solo de piano a cargo de Werner. La orquesta, de 20 músicos, está dirigida por Eugene Friesen.



Aquí escuchamos los arreglos de Kenny Werner, el otro nombre de la portada. De Werner hemos hablado antes en el blog a propósito de proyectos más alejados del jazz tradicional, pero aquí nos ofrece unos arreglos suntuosos, fluidos, utilizando en la orquesta ese swing contenido que fluye sobre una etérea partitura de violines y encuentra su eco siempre en un acompañamiento muy libre del piano.

Kenny Werner
En la heterogénea carrera del neoyorquino Kenny Werner aparecen nombres como Joe Lovano y Toots Thielemans. Conocido por sus métodos de Maestría sin esfuerzo, populares en Internet, muestra en este disco una capacidad enorme para evocar atmósferas de otros tiempos y, al mismo tiempo, sorprender. Sus intervenciones en los solos de piano justificarían un párrafo más largo, pero solo vamos a recomendar escuchar el tema citado más arriba ("Autumn In Three" está compuesto por Werner con letra de Eldridge) y también el que se titula "I'm So Glad You're Mine", con letra de Donnie Demers, donde el piano hace la intro y está presente en todo el tema de una manera delicada mientras la orquesta estira y afloja la tensión continuamente.

El título del disco viene del musical West Side Story, del cual aparece aquí un tema ("Somewhere") en una especie de medley en el que se funde en un solo corte con "A Time For Love" de Johnny Mandel. Como curiosidad, George Garzone participa en un tema escrito por Werner con letra de Douglas Worth que es un homenaje a John Coltrane ("Ballad For Trane") y donde tiene la difícil tarea de tocar el saxo tenor sin imitar al maestro.

Un álbum para escuchar sin prisas. Publicado por Rosebud Music. 

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* Web de Peter Eldridge: petereldridge.com

* Web de Kenny Werner: kennywerner.com

NONET PLUS ONE

DAN PUGACH NONET, Plus One (Unit Records, 2018)

Admite el baterista Dan Pugach en las notas de este disco que tiene predilección por el jazz de gran formato debido a su pasión por genios tan diferentes como Buddy Rich, Count Basie, Gil Evans, Maria Schneider, Alan Ferber, Jim McNeely... y sus orquestas. Salvando las diferencias estilísticas, me trae a la memoria a Henry Mancini. Tiene una cosa en común con él: la manera tan eficaz de utilizar el diálogo entre percusión y sección de vientos.


Dan Pugach nació en Israel, donde el servicio militar obligatorio dura nada menos que tres años. Pugach pasó estos tres años como batería en la orquesta de las Fuerzas Aéreas. Licenciado en Berklee, reside actualemente en Brooklyn, desde donde colabora con un buen número de músicos, con los que ha grabado en varias ocasiones. Su primer álbum como líder es el proyecto Dan Pugach Nonet, con el que ha ganado dos premios ASCAP como compositor de jazz y una residencia en el Kennedy Center for the Arts de Washington D.C.


En este álbum, como reza el título, se presenta en noneto "más uno", doce músicos que se alternan en diversos nonetos a los que se une la cantante Nicole Zuraitis en varios temas, una cantante a la que Pugach denomina "su arma secreta". Pero si hay un arma secreta en las composiciones es la sorpresa. No hay nada estable en ellas, sólo una guía sobre la que se mueve todo el noneto, aportando nuevos elementos en cada tema. A medio camino entre una second line de Nueva Orleáns y el jazz moderno de gran formato, Pugach, como Buddy Rich (aunque más intelectual y menos circense) demuestra que se puede dirigir una gran formación desde la batería, no en vano el ritmo (en una gran variedad de conceptos) es el verdadero líder de esta (casi) big band. Energía contagiosa podría ser el título del álbum. Pugach, desde la banqueta de la batería, lleva a la orquesta a una dimensión personal que explora las posibilidades heredadas de los músicos mencionados (Basie, Evans) con el concepto de orquesta moderna de jazz (Schneider, por ejemplo).

Fotografía de John Dankwardt
Seis temas originales componen el disco, temas escritos a lo largo de los años que recopila en su primer álbum como líder, además de tres versiones muy modernizadas. La primera de ellas es "Crystal Silence" (de Chick Corea con las letras de Neville Porter), que se convierte en un tema rítmico y obsesivo donde Zuraitis participa como un instrumento más de la orquesta. La balada "Jolene" de Dolly Parton con arreglos de Zuraitis y arreglos de viento y orquestación de Pugach, es quizás el punto más débil del álbum, pero no deja de contener elementos sorpresivos en su desarrollo, como todo el resto de los temas. La última versión que aparece en el álbum es "Love Dance" de Ivan Lins. Sin abandonar el tempo contenido de las composiciones del brasileño, Pugach realiza una versión poderosa en la que los vientos tienen un papel protagonista. 

Les dejo con un vídeo donde se puede apreciar en primera fila la versatilidad rítmica de Pugach armado solamente con una caja, un plato... y una mesa.


Los músicos del álbum son:

Ingrid Jensen, David Smith, trompetas
Mike Fahie, trombón
Jen Hinkle, trombón bajo
Andrew Gould, saxo alto 
Jeremy Powell, saxo tenor
Andrew Gutauskas, saxo barítono
Carmen Staaf, Jorn Swart, piano
Tamir Shmerling, bajo
Bernardo Aguiar, pandeiro
Nicole Zuraitis, voz
Dan Pugach, batería
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* Web oficial: www.danpugach.com


NO SOLO JAZZ

Segundo y atractivo álbum de Anna Rodríguez

Esta semana nos llega desde Canarias el segundo álbum de Anna Rodríguez, que busca hacerse un hueco entre las ladies del jazz nacional. En No solo jazz nos presenta un puñado de standards que incluye algún bolero y unas dosis de bossa nova. Su voz, juguetona, clásica, profunda y llena de personalidad tiene algo de Erykah Badu y algo de Ella. El proyecto incluye un trío muy rítmico: guitarra, bajo y batería.


El disco comienza con un elemento que siempre desconcierta a los aficionados al jazz y que nosotros reivindicamos a menudo: una letra en español. El resultado, sin embargo, no es negativo. Anna canta con un ritmo sincopado y funky, hay swing y gusta, como gustan otros temas en los que canta bossa. Todos sabemos que, desde que Astrud Gilberto entró a formar parte del universo jazzístico de la mano de Stan Getz, la bossa forma parte de los estilos del jazz, lo que permite que se pueda cantar sin scat, sin swing y sin síncopa y siga siendo jazz. Anna comete este pecado (si es que se le puede llamar pecado) de cantar bossa con serenidad, sin fuegos artificiales, y (¡sorpresa!) suena un jazz agradable y fácil de escuchar. So what? Ya tiene ocasión de dar rienda suelta a otros recursos en temas como "Caravan" (suena gozoso, dulce, fluido) o "The Way You Look Tonight", donde el swing impregna su voz de un estilo vintage pero siempre dulce. 

Anna Rodriguez y Eliseo Lloreda
A pesar de ello, la serenidad, el calor y la suavidad en la voz son los sellos distintivos del estilo de Anna Rodriguez, no solo en las baladas que lo piden (la eternamente lenta "Angel Eyes") como en esos temas swingueantes de los que hablamos. Su "Loverman" tiene más ternura que desesperación, por poner un ejemplo. Una vez más, dulzura versus agresividad.

Junto a los temas brasileños ("Aguas de Março" de Jobim y "Começar de Novo" de Ivan Lins), hay otros standards como "Love for Sale" y el clásico de Billie "Loverman", así hasta completar un decálogo internacional de lo que una voz femenina puede y debe hacer sobre un escenario de jazz.

Los músicos del disco son tres: el guitarrista Eliseo Lloreda, que aporta esa sensación de fluidez que da siempre la guitarra, esa sensación de directo, como decía Sonny Rollins, y que tiene un energético solo en "The Way You Look Tonight"; el bajista eléctrico Felu Morales, y el baterista José Miguel Méndez "Churchi", sólido y muy clásico, especialmente en las baladas y en el bolero "Dos gardenias".



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* Web oficial: www.whatwearejazz.com

http://www.amazon.es/dp/1508469903
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EN UN MUNDO DE MAZAS

Jason Marsalis vs. Warren Wolf


El vibráfono es uno de los instrumentos más espectaculares y expresivos del jazz. Hoy vamos a hablar de dos músicos que dominan el instrumento con distinta creatividad. El primero de ellos es Jason Marsalis, que ha editado una colorida y variada colección de temas con el título de A World Of Mallets (Un mundo de mazas) bajo el sello Basin Street. El otro es Warren Wolf, habitual de las formaciones de Christian McBride. Su quinto álbum como líder se titula Wolfgang (Mack Avenue, 2013)

JASON MARSALIS, In A World of Mallets
Sí, pensé que Jason me ofrecería en su nuevo disco una oportunidad para reconciliarme con el clan Marsalis después del decepcionante álbum de su hermano Brandford, con quien tengo una extraña obsesión que me impulsa siempre hacia él pensando que, por fin, en algún disco, llegará a conectar conmigo. Pero no, Brandford y su experimento de desconcertante título (Four MFs Playing Tunes o, lo que es lo mismo, Cuatro hijos de... tocando melodías) restó un punto al ranking del apellido Marsalis. Ahora le toca a Jason, el pequeño de los cuatro, recuperarlo. En su nuevo álbum, titulado ilustrativamente In A World Of Mallets (Basin Street, 2013), Jason Marsalis dibuja con su Vibes Quartet un proyecto tan amplio e inexplicable que, después de la segunda escucha, sigue sin habernos convencido de qué puntuación ponerle. Comencemos por un poco de música:



Hay swing y espíritu de hardbop en ese "Blues Can Be Abstract, Too" pero no todo el disco es así. Hay temas con mucho blues, como "Ill Bill", cierto gusto por el impresionismo cuando imita el sonido de relojes o gramolas ("My Joy"). El disco se torna terriblemente aburrido cuando hace esto, mientras que en otros temas va más allá en su ansia de experimentación. ¿Qué tipo de experimentación?, aullarán en mi oído las almas más puristas. Jason se permite introducir fraseos y cánones de música clásica en algunos temas a modo de adorno (del mismo modo que hacía Sonny Rollins con sus melodías caribeñas). "Blues For 29 Percenter's" sería un buen ejemplo de ello. Pero en otros se acerca más a la música clásica que a la síncopa o a la improvisación. Supongo que este es el letimotiv del disco, una manera de aunar formación y vocación, de aplicar las disciplinas de la música canónica occidental (Jason Marsalis estudió percusión clásica en la Universidad de Loyola), pero en mi opinión, el resultado del disco es confuso. Podríamos ilustrarlo con los títulos de los temas. El que sirve de introducción se titula "Discipline Discovers A World of Mallets" y el último "Discipline Get Lost in a World of Mallets", y así parece que anda perdido el pequeño Marsalis... No obstante, sigue pareciéndonos un instrumentista dotado, polirrítmico y reseñable.

Además de Jason Marsalis, Austin Johnson al piano, Will Goble al bajo y David Potter en la batería completan el cuarteto.



WARREN WOLF, Wolfgang
Podríamos decir que el otro músico de hoy, el dinámico Warren Wolf, sufre también de excesiva exposición al clásico cuando en el último tema de su nuevo álbum (Wolfgang) nos ofrece unas variaciones sobre el Carnaval de Venecia de Saint-Saënts... Pero, después de escuchar su disco completo, después de disfrutar de su gusto por la improvisación y el ritmo, esta peculiar coda resulta sólo una anécdota curiosa.

Pero no seamos pesimistas: el disco nos ha gustado. Si no, no aparecería en nuestro blog (normas de la casa) pero sí es cierto que como compositor Wolf es menos brillante que como músico, razón por la cual, nos gusta en su disco pero nos hace temblar cuando trabaja junto a Christian McBride...

Como casi todos los vibrafonistas, acumula influencias de todo tipo de percusionistas, desde colegas de láminas o marimbas hasta bateristas (su cuarto álbum se tituló Warren 'Chano Pozo' Wolf) y esto se nota tema a tema, cuando el disco va tomando color y se convierte en un verdadero Mundo de Mazas, como intentaba Marsalis...



Wolf no sólo consigue en sus temas ese equilibrio entre fragilidad y ritmo que sería exigible a todo vibrafonista sino que construye, a la manera de Milt Jackson, caminos en los que la melodía se va desarrollando hasta terrenos inesperados, y lo hace con lógica. Toda una lección de maestría y experiencia impropia en un músico de treinta y pocos años. Incluso cuando se funde con el piano ("Wolfgang" o mejor en "Grand Central") tiene personalidad.

Son dos cuartetos distintos los que han grabado el álbum. Wolf reúne a tres músicos jóvenes (Aaron Goldberg al piano, Kris Funn al bajo y Billy Williams Jr a la batería) para unos temas ("Sunrise" o "Grand Central) mientras que utiliza otro trío con más experiencia (Benny Green al piano, Christian McBride al bajo y Lewis Nash a la batería) para los temas con más soul, acercándose al sonido post-bop de los discos del bajista. Con este trío, Wolf y su mentor McBride acometen un homenaje a sus ídolos Milt Jackson y Ray Brown (Brown fue profesor de McBride) reproduciendo la versión que Jackson y Brown hicieron en 1969 de "Frankie & Johnny". Darryl Tookes aparece como vocalista en "Setembro" de Ivan Lins. Dos grandes combos con un líder común, un vibrafonista del que nadie hablaba hace unos años y que se ha convertido en una figura imprescindible del instrumento.



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* Fotografía: Jason Marsalis on drums with the Dr. Michael White Band at Satchmo Summer Fest, New Orleans. Autor: Infrogmation (extraída de Wikipedia)

** Fotografía de Warren Wolf: Lena Adasheva.