ELLINGTON, DESNUDO

Duke Ellington · Charlie Mingus · Max Roach, Money Jungle (United Artist Jazz, 1963)

Era evidente que el "instrumento" que tocaba Duke Ellington no era el piano sino la orquesta, y en este álbum, sin orquesta, parece desnudo. Cuando ocurrió esta sesión (17 de septiembre de 1962), Duke, tras cuarenta años de carrera, se dedicaba a hacer grabaciones de estudio (con y sin big band), sobreviviendo con su genio al paso de las modas (la presencia de su Orchestra por el Festival de Newport de 1956 fue apoteósica) y todavía todos querían grabar con el Gran Hombre.

Money Jungle es uno de esos discos a los que uno vuelve cada cierto tiempo para disfrutar de un rato de buena música y para recuperar el sabor del buen jazz cuando nota en su organismo la falta de swing y quintas disminuidas provocada por la escucha de jazz moderno.

¿A qué esperan para darle al play?


Originalmente publicado por United Artist Jazz en 1963 y reeditado constantemente (mi CD es de Blue Note y tiene 13 temas, aunque creo que la última edición tiene más), es uno de esos claros ejemplos de que unir personalidades distintas es una de las mejores maneras de crear arte en el jazz. El gran clásico, Duke, heredero de la música negra, que llevó a su big band, a sus suites, rapsodias y a todas las formas orquestales que se le antojó, se une aquí a Max Roach, el baterista y activista del bebop que hizo de la agresividad su forma de expresión, y a Charlie Mingus, el Hombre Enfadado del Jazz, cuya forma rebelde de tocar y componer supuso un precursor de lo que luego sería el free jazz. El resultado es un disco original, un revulsivo para el oyente, con composiciones nuevas de Duke (en lo que era la cara A del LP original) y dos grandes éxitos revisitados ("Caravan" y "Solitude"), aquí con un sonido nuevo, fresco y ciertamente interesante para los adictos a cualquiera de los tres músicos que son "un triunvirato, no un trío", como los define en las notas del disco George Wein.

No es una grabación con una gran calidad de sonido, pero vale la pena enfrentarse a ello sabiendo que la batalla entre las tres personalidades puede depararnos momentos únicos, como el Duke hot y relajado de "Very Special", un Duke que, en otros temas, se revuelve al ritmo del contrabajo y se deja llevar por el estado semi-salvaje, de la forma de tocar de Mingus, quien por primera vez tenía la oportunidad de tocar junto al que definió como su ídolo, El Duque. La manera en que Mingus responde a las frases del piano en "Very Special" denotan una concentración que es casi adoración. Esta comunión Ellington-Mingus es palpable en todo el disco.

Roach, por su parte, es Roach 100%, aún cuando, enfrentado a la reinterpretación de clásicos demasiado trillados (como "Caravan") debe reinterpretarse a sí mismo. Su forma de asumir los ritmos latinos es fascinante, cambiante, colorista, nada folklórica a pesar de todo, a veces impresionista.


Se puede considerar paradójico (dada su mayor experiencia) el hecho de que Duke sea de los tres el que más se adapta, se transforma, se transmuta. En algún tema incluso se suelta el pelo y se acerca al free. Desnudo sin su orquesta detrás y acompañado por músicos más modernos, Duke es Duke pero deja de ser Duke. Se le ve distinto pero más brillante, más sólido y reforzando la sensación de que es un músico único en la Historia del Jazz.
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* Fotografías de la sesión de grabación: Frank Gauna.

1 comentario:

Luis Gomez dijo...

Casualmente, bueno, sin tanta casualidad, la semana pasada oí este disco unas cuantas veces. A parte lo tengo creo que en Impulse. Todo fue porque Duke habla del disco en su libro "la música es mi amante" y de la lectura pase a la escucha. Duke cuenta que a mitad de grabación Mingus recoge el contrabajo y abandona la sesión. Duke lo alcanza ya en el ascensor y Mingus le dice que tendrá que buscar otro bajista, pues el no aguanta a Roach. Al final lo convence y Mingus vulve y pudieron acabar el disco. Duke no explica el porque de la incompatibilidad de Mingus con Roach.
En cuanto a que Duke fue el que se adaptó a los otros dos no me extraña nada pues según leo es una persona muy positiva y facilitadora.
Por cierto hay un disco de Terri Lyne Carrington que tiene cuatro o cinco versiones de este disco. También se titula Money Jungle.