ME, MYSELF AND I

Una hora de tranquilidad... ¡por favor!
¿Quién no ha comprado un disco y ha sentido la necesidad de escucharlo sin esperas, de llegar a casa y ponerlo ya, de parar el mundo y disfrutar de la joya que acabamos de encontrar? Una novedad, una edición rara, única, un álbum que significó algo en algún momento de nuestra vida o que no pudimos comprar en su momento... Este tipo de urgencia suele chocar con el mecanismo habitual del mundo, ruidoso e inoportuno, y siempre surge algún tipo de incidente que nos impide la tan ansiada escucha. Este es el caso de Michel, el personaje protagonista del film francés No molestar (Une hore de tranquillité, Patrice Leconte, 2014).


Un tranquilo sábado, el estirado dentista Michel Leproux (Christian Clavier) encuentra en un mercadillo una primera edición del álbum (ficticio) Me, Myself and I de su músico de jazz favorito (también ficticio) y decide posponer su única cita del día para conseguir una hora de tranquilidad durante la que piensa disfrutar de su adquisición. Esta es la idea que gobierna la película, que no cuenta otra cosa más que las desventuras de Michel mientras intenta (infructuosamente) disfrutar de su recién comprado disco. No vamos a desvelar estas dificultades por no hacer spoiler, aunque ya el trailer desvela muchas pistas sobre el argumento; sólo diremos que, tras cerrar las ventanas para aislarse del sonido de la calle y poner en marcha su equipo de música (que tiene, por cierto, un impresionante giradiscos), irrumpe su mujer en escena: 
MICHEL (tarareando): Me. Me. Me. Me. Me. Me, Myself and I...
NATHALIE: Michel... Parece que estás de buen humor.
MICHEL: Sí, estoy de buen humor. Mira lo que he encontrado.
NATHALIE (apática): ¿Qué es?
MICHEL: Neil Youart.
NATHALIE: ¿Quién?
MICHEL: Neil Youart. Tocó con los más grandes pero toda su esencia estaba ya en su primer álbum en solitario: Me, Myself and I.
NATHALIE: ¿Y quieres escucharlo ahora?
MICHEL: ¡Claro! Hace años que espero este momento. Te vas a reír pero, cuando empecé mi colección, me dije: el día que puedas escuchar Me, Myself and I de Neil Youart cómodamente sentado en tu salón, ese día, mi pequeño Michel, serás un hombre feliz.
NATHALIE: ¿Puedo hablar contigo antes de lo pongas?

Y ahí comienzan los problemas...


Como toda comedia de situación, resulta un tanto exagerada y superficial, y conforme avanza el argumento vemos que el objeto de deseo (el disco) va perdiendo protagonismo para luego volver con fuerza en el epílogo.

El guión es de Florian Zeller, basado en su obra de teatro Une heure de tranquillité, que es una versión de Otherwise Engaged de Simon Gray (donde el tema es escuchar Parsifal). La banda sonora, aunque no es precisamente jazz, contiene muchos guiños a Henry Mancini, aquel mago que mezclaba ritmos latinos y jazz con un toque personal. Aquí también se oyen percusiones y metales jugando a conversar y el resultado es muy placentero (y alguna marimba o vibráfono que bien podría ser Pro-tools...) aunque no podamos hablar de jazz. El responsable es Éric Neveux, un compositor con casi 100 bandas sonoras a su nombre. Amén de su música, se pueden escuchar algunos temas como "Way Down Yonder In New Orleans", cantada por Jimmie Noone.




Pero lo más interesante es el tema principal: el disco. El LP que encuentra Michel en el mercadillo (Me, Myself and I) es un álbum ficticio, así como su autor (Neil Youart) y los músicos que lo acompañan: John Delbott, Salomon Pickett y Wilson Burke (véase el juego de palabras a partir de Wilson Pickett y Solomon Burke). Lo explica así el propio Florian Zeller: 
"El título y el autor son una invención, por supuesto. Lo que me hizo reír fue la brecha entre la importancia que esto tiene para él, y el hecho de que no le interesa a nadie. ¿Neil Youart? La idea de adorar un nombre poco probable, su entonación demasiado cursi, me gustó mucho ..."
Ficticio o no, el título del álbum viene a definir el argumento de la película, ya que no es sólo el protagonista (Me) quien busca estar a solas (by myself) sino que todos los personajes ponen de una manera egoísta sus problemas por encima de los de los demás, y es bastante probable que el autor se inspirase (aunque sólo de oídas) en el título de la canción "Me, Myself and I (Are All In Love With You)" de 1937, compuesta por Irving Gordon con letras de Allan Roberts y Alvin Kaufman, que grabaron también Lester Young, Tony Bennet y Billie Holiday, quien la convirtió en uno de sus himnos; aunque, con toda seguridad, la inspiración de Zeller surgiese al escuchar la versión que hizo Benny Goodman, ya que el músico ficticio Neil Youart toca el clarinete como Goodman.Claro que sólo se inspiró en el título.


1 comentario:

Dragoman dijo...

Muchas gracias por su erudito e ilustrativo comentario que m permitió disfrutar aun más esta simpática y disparatada película. Saludos.