LETTERS FROM KØBENHAVN

Inspirada introspección interactiva


København es la grafía danesa para Copenhague. Usada con una clara intención, Carlos López (baterista y co-protagonista de proyectos tan interesantes como Organic Collective, The Last Minute Experience o Pablo Seoane Trío) nos arrastra a un viaje introspectivo por la Europa que ha recorrido, la de las ciudades y las emociones, la del jazz visto desde una estética no-americana.

Con este objetivo, Carlos López reúne en Letters From København (Jazz Activism, 2014) a seis músicos con los que ha colaborado en su aventura europea durante el EUJAM (European Jazz Master) en los conservatorios de música moderna de Copenhague, Paris, Berlín y Amsterdam: al piano están el gallego Xan Campos y el alemán Lucas Leidinger: al saxo alto, el polaco Maciej Kadziela; en el contrabajo están el sueco Joel Illerhag, el polaco Tomo Jacobson y el holandés Camiel Jansen. Visto el personal, uno no duda de la predilección de este músico por lo arriesgado. Su primer disco como líder (CLQ, publicado por FreeCode en 2006) era un cuarteto formado por trompeta, piano, contrabajo y batería; sin embargo, el concepto es más sencillo: en este Letters... maneja un formato de trío de piano (con personal alternante) al que se une esporádicamente el saxo. En resumen, un saxofonista, dos pianistas y tres bajistas para un proyecto que, aunque cambiante, suena homogéneo y coherente. 

Como todo álbum liderado por un baterista que, además, compone, tomamos las oportunas precauciones antes de pinchar el disco, pero nos encontramos algo más original y fecundo de lo estamos acostumbrados: un repertorio lleno de inspiración, de momentos pletóricos y de momentos íntimos, algo inusual en compositores de instrumentos rítmicos. El piano es un instrumento de percusión y, como tal, lleva el liderazgo de los temas, como un alter ego del compositor, escondido tras la batería, y lo que nos ha gustado más: en este sentido, podemos apreciar una inusual simbiosis rítmica entre el piano y la batería, que en algunos instantes parece (no conversar sino) completarse uno a otro las frases. Podríamos decir que es como si Carlos López compusiera y tocara a cuatro manos.

Los temas están enfocados a una óptica muy libre que se mueve entre la fusión, el free y el jazz más intimista, permitiendo que las composiciones evolucionen durante su minutaje, de una manera en apariencia improvisada pero con un plan que hace que parezcan redondas. Hay momentos muy especulativos ("Turan" investiga sobre ritmos pseudo-latinos) e incluso íntimos ("Holmes Crows Bipolarity") y otros muy rítmicos, momentos de crudeza y desnudez ("A Night In Christiania") y otros en que esta desnudez muda hacia la libertad y alcanza una gran intensidad ("So Far From Anywhere").

Detrás de todo este complot jazzístico está Carlos López, sosteniendo el decorado con su sólido y versátil sentido de la batería del jazz. En los mejores pasajes del disco, como si se tratara de un ejercicio de doble personalidad, escuchamos a Carlos López tocar la batería, poniendo una base clásica (o fusionada según el caso) sosteniendo con autoridad las composiciones, al tiempo que permite a los solistas (piano y saxo) ser más atonales, más libres, un contraste que brilla por sí solo y que tiene algo de algo de Dr. Jekyll y Mr. Hyde, lo que aporta una nota más literaria a estas Cartas desde Copenhague y nos da pie a pedirles disculpas por el trabalenguas del título

El disco incluye una versión. Es del "26-2" de Coltrane grabado ¡sin saxo! en la que Xan Campos al piano lleva el tema con todo su peso. En el video que sigue pueden escucharla con una formación distinta y netamente gallega: Pablo Castaño al saxo, Xan Campos al piano, Paco Charlín al bajo y Carlos López en la batería:


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* Web oficial: www.carloslopez.info