FELIZ AÑO NUEVO

Porque sí



Porque sin el jazz no se entiende la música del siglo XX y mucho menos la del XXI,porque sin un gemido de jazz todos los strip-teases del mundo perderían su erotismo, porque sin Miles Davis (toda) la música actual no hubiera sido la misma, porque sin jazz yo no encontraría los sentimientos en la música, porque no puedo dejar de mover los pies cuando escucho swing, porque sólo en un club de jazz soportaría una nube de humo, porque el jazz consiguió que muchos ignorantes escuchasen por primera vez la voz de los negros, porque sin Billie Holiday el jazz y yo no nos hubiéramos conocido jamás, porque incluso en los bares de Star Wars hay jazz en vivo, porque no es lo mismo hacer el amor oyendo a Dexter Gordon, porque no hay nada más excitante que el sonido de los platillos siguiendo el ritmo, porque este año todos confiamos en que habrá más jazz y menos músicas contemporáneas...

O, simplemente, porque ya nadie lo dice, pensando que está pasado de moda desear cosas buenas en voz alta: ¡Yo os deseo un feliz año nuevo lleno de jazz!

Gerry Mulligan y Zoot Zims en NYC en 1955
(foto de Herman Leonard)

9 comentarios:

Dana Andrews dijo...

El jazz es imprescindible en la historia de mi vida. Es imprescindible a la hora de entrar sólo en un bar y pedir un café solo o un whiskey, da igual, peo es imprescindible escuchar un saxofón, una trompeta lejana de Chet Baker o una larga nota sostenida por Ella Fitzgerald. Genial elección "Black Cofee".

Dr.Krapp dijo...

Muy buen dicho y solo puedo ageagar que así sea, Félix.
Feliz Año.

´´Saray´´ dijo...

Primer blog dedicado al jazz que me encuentro desde que me uni a la blogosfera (no hace mucho... cinco semanas) y la verdad es que me hace ilusión ya que es un tipo de música (más un estilo de vida para algunos) que aqui en España no tiene demasiada repercusión al margen del festival en Donosti y el otro murciano y es incluso difícil conseguir discos.

Me volveré a pasar por aqui a ver que nos pones de música en el 2.010 :) Un saludo.

·ï¡÷¡ï· Requiem ·ï¡÷¡ï· dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Tony· dijo...

Muchas gracias Félix, yo no me preocupo por el jazz porque allí siempre va a estar para todos esos tímpanos sedientos. Para mi es muy difícil, siendo sincero, no poder compartir mi pasión por el jazz con nadie.

Tengo 18 años, vivo en México DF y simplemente no puedo separarme de ésta música, es una droga.

Pero la gente...

¿Porqué? ¿Porqué la mayoría no reconoce la hermosura del jazz? No me digan que es por falta de cultura, yo no necesito ser un intelectual de pacotilla para extasiarme con Miles Davis y su Kind of Blue o con John Coltrane, Charlie Parker, Billie Holiday, Archie Shepp, Art Tatum, con toda esa exquisita variedad que va desde Jelly Roll Morton hasta Hiromi Uehara, pasando por el potente vibrato de Ben Webster: Hay variedad, porqué la gente no abre sus oídos para escucharla.

Me queda frecuentar el bar de siempre, desplomarme silenciosamente en el pequeño banco de la barra y gozar con extraños de esa música maravillosa.

Me gustaría hacerlo con mis amigos, o con ella, pero es pedir lo imposible.

DILERMArtins dijo...

Mas bah, guri.
O jazz é minha tilha sonora...
Desejo muitos sonhos e realizações em 2010.

Troglo Jones dijo...

Feliz Año Nuevo, Félix, con mucho jazz. Y no remuevas lo de la música contemporanea, que la carga el diablo, o la Guardia Civil, en su defecto.

Abrazos.

Hector Aguilera S. dijo...

Félix, creo que el jazz no es para la masa, es una música especial, para una élite de personas con una sensibilidad especial, para entender y ser capaces de percibir la esencia de este arte musical.
Un feliz año 2010 y éxito en lo que emprendas.

Tony· dijo...

"Para entender y ser capaces de percibir la esencia de este arte musical"...con toda su majestuosa sensibilidad y vastísima experiencia respondame porfavor...¿Cuál es la esencia del jazz?

Yo tengo tres años de tocar el saxofón tenor, cuatro escuchando jazz no porque no me agrade otro genero, sino porque éste satisface mis necesidades mejor que cualquier otro.

Me atrevo a escribir, que la esencia del jazz es la LIBERTAD, para esucharlo, para tocarlo y para tenerlo como estilo de vida.

Francamente estoy muy en contra de la toxina que poco a poco esta convirtiendo al jazz "en música de élite"...

Decir que el jazz es música de élite y para la élite atenta contra su universalismo, es como decir, "es música de negros", "es música de intelectuales"...es seguir azuzando la fogata de prejuicios.

Yo vivo en un país tercermundista, estudio área cuatro, es decir, artes y humanidades, en el sistema incorporado a la UNAM y soy de clase media...¿Élite?¿Sensibilidad especial? No creo que sea necesaria ninguna de esas cualidades.

Jamás negaría que es un genero muy complejo: la síncopa constante, la improvisación, las amplísimas libertades expresivas que te ofrecen sensaciones infinitas y mensajes siempre nuevos lo hacen tan especial pero no se necesita tener la sensibilidad de Gustavo Adolfo Becquer ni el intelecto de Georg Hegel
para disfrutarlo y menos con tantos subgéneros,exceptuando el free-jazz (para algunos), pero siempre se puede aprender a escucharlo.

El jazz, segun mi muy ingenua opinion, es de todos y para todos. Esta arrinconado así porque la música en general es desgraciadamente un negocio y hace tiempo que el jazz dejó de enriquecer a los medios de comunicación masivos.


No acepto la verborrea del arrogante pequeño-burgués que chilla siempre las mismas palabras..."el jazz es para seres superiores". ¿No será ese, muy inconscientemente, el deseo de sentirse especial escuchando jazz?

¿No será ese el típico cliché del tipo con boina negra, lentes oscuros y una etiqueta pegada en la frente que diga "Me gusta el jazz" mientras truena los dedos al caminar?

¿No es la misma imágen podrida de cualquiera que necesite pertenecer a no se que moda?

Yo creo que a un poeta verdadero le molesta el cliché del "poeta maldito"...

A mi me molesta el del "bohemio de cafe-bar" como sacado del bodegón de las cebollas y que muy escondido, después de gastar su última gota de saliva hablando de cosas que no entiende para impresionar a sus amigos esnobs, cierra las ventanas y cortinas de su loft a oscuras mientras se encamina a su habitación para al fin encerrarse con llave y ya recostado, con la boina en el piso, muy delicadamente se pone los audifonos y sube el volumen para escuchar, como todas las noches antes de dormir: su disco favorito de Britney Spears.