MINA AGOSSI

El vértigo del carrusel

Escuchando a Mina Agossi he tenido una especie de déjà vu que me trajo recuerdos de finales de los 80, cuando todos nos dejamos embelesar por Nothing compares to you e intentábamos tragarnos el álbum de Sinèad O’Connor. De alguna manera, Mina Agossi es la Sinéad O’Connor del jazz europeo.

Si uno la descubre, como yo, en Well you needn’t (2005) puede pensar que es una cantante de jazz muy particular. Sus versiones de standards como el del título o Why don’t you do right experimentan más allá de lo que deberían ser las cualidades vocales de una solista, pero sorprenden más que provocan rechazo. Sólo cuando "ataca" (lo digo en todas las acepciones de la palabra) clásicos off-jazz como Voodoo chile, uno se da cuenta de que no está ante una cantante de jazz. Primero lo dije de Norah Jones y después de Corinne Bailey-Rae: no hacen jazz. ¿Tan faltos estamos de estrellas para que incluyan a éstas?

Ahora han caído en mis manos dos discos más de Mina Agossi, para mi desconcierto: Carroussel (2004) y un disco en directo llamado Mina Agossi Trio, que probablemente no sea oficial.

El álbum en directo es una carta blanca para improvisar sobre sí misma. Canciones sin acompañamiento instrumental, trance, excesos, un cóctel sólo digerible porque los músicos (la sección rítmica tiene momentos fabulosos) que la acompañan justifican el esfuerzo de escuchar algo que queremos que suene a jazz. Repito que sólo la intención de la cantante de reinterpretar standards nos acerca a ello, por mucho que cante a Billie Holiday chasqueando los dedos y repitiendo “Jazz... jazz...”.

A Carroussel le viene de perlas el nombre. Es un continuo rondar por los márgenes del jazz buscando la velocidad suficiente para que la fuerza centrífuga nos haga salir despedidos. Mina Agossi lo consigue. En temas como 3rd stone from the sun se le va la olla demasiado pronto y en Identity se sale finalmente por la tangente convirtiendo un (posible) blues en una paranoia que no sólo se queda fuera del jazz sino fuera de lo que yo llamo música. Hay momentos muy buenos, sin embargo, donde su personalidad inusual encuentra el punto de fusión con el jazz y gusta, como en No conversion, pero en general se muestra con su propio estilo indecisa, como en Undecided, algo pop aunque muy en su línea. Carroussel es esto: un disco sólo para fans, un álbum que empieza siendo un disco de jazz con una sección rítmica bien compensada y un trompetista versátil y expresivo, para terminar convirtiéndose en ese disco de Sinèad O’Connor que nunca quisimos escuchar hasta el final.

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Foto de David Sinclair, sacada de una página de The Guardian.


7 comentarios:

Yahvé M. de la Cavada dijo...

Anoche estuve en el concierto de Mina Agossi en Bilbao y la sensación que me quedo es similar a la que describes respecto al disco Carroussel. Una pena, porque la chica parece tener potencial...

Tomás dijo...

Su nombre me provoca remordimientos. Me perdí su presentación en directo (13.12.08) en Barcelona de "Simple things". No me desagradan sus, en ocasiones, arriesgados experimentos sonoros combinados con su faceta más tradicional en la interpretación.

Yo me inclino por airear el concepto de jazz (Que es jazz y que no) y dejar que la música fluya, sin tanto apego a la tradición o al pasado. Eso no excluye la crítica razonable contra una serie de productos que arriman el hombro al jazz, de forma puntual e interesada. Todo ello me recuerda unas palabras del director G. Lucas a través de las que defendía que hacen falta taquillazos y superproducciones palomiteras para que otro tipo de cine se pueda realizar de forma más subterránea.

No creo que sea el caso. Agossi no es de mis favoritas, pero la etiqueten como les guste, a mi me parece una artista interesante, como se desprende del texto "El vértigo del carrusel".

Un saludo

Dr.Krapp dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Dr.Krapp dijo...

De acuerdo con la opinión de Tomás hay que airear el jazz y dejarse de tantas etiquetas. ¿Qué Mina Agossi o Norah Jones hacen buena música cercana al jazz?, bienvenidas sean. Yo que tengo auténtica fascinación por Tom Waits considero que tiene bastantes más temas relacionados con esta música que muchos de los que llevan esa etiqueta tan esquiva y al parecer tan difícil de conseguir. No, felizmente nunca será Harry Connick, Jr., ni falta que hace.

Troglo Jones dijo...

Saludos:

No conocía apenas a Mina Agossi. Dejando esto aparte, entiendo que hay mucha buena música que no es jazz, por supuesto. Lo que no me gusta es que, sin serlo, se venda como jazz, quizá por darle prestigio o un barniz elitista. No entiendo que Norah Jones esté en las estanterias de jazz. ¿Por qué no está en las de country? ¿Tiene algo de malo el country?

Las etiquetas son una camisa de fuerza en muchas ocasiones, aunque también te orientan sobre lo que puedes esperar cuando no conoces al artista. Si, por ejemplo, no conozco a Van Morrison, y compro uno de sus discos, etiquetados como "jazz", cuando lo oigo no es lo que esperaba (es bueno, pero no era eso). Esa, creo, es su utilidad.

Sorry for the chapa. Salud.

ESTHER dijo...

Hola, leyendo los comentarios quiero decir que estoy al 100 por 100 con lo que dice Troglo. Has dicho justo lo que yo pienso. Dices una verdad como una casa, es la primera vez que hablas tan claro. Parece ser que con la etiqueta de JAZZ, que queda muy bien, actúan muchos artistas que no hacen jazz. Eso ocurre en festivales de toda España que utilizan el nombre de Jazz para colocar otras músicas. Y sinceramente, a mi me molesta.

Mina actúa el 6 de marzo en Madrid con Eric Jacot al contrabajo e Ichiro Onoe a la batería. Iré a verla seguro y le haré fotos. A ver qué me parece.

Saludos.

Sebastián dijo...

La sombra del jazz es ancha y larga, y en ella se cobijan y se abrazan las músicas más dispares. Mi oído es muy tolerante, pero reconozco que, en los últimos años, me he echado las manos a la cabeza en más de un festival. Luego está que la estética del jazz viste y manda mucho; cambiamos el bajo eléctrico por un contrabajo y las baquetas por unas escobillas y ya tenemos un grupo de jazz.

Mina Agossi hace fusión. Y sí, tiene toques de jazz como los tiene de pop, de rock y de otras muchas tendencias. Sin duda conoce muy bien el trabajo de su genial antecesora y compatriota Brigitte Fontaine. Te aconsejo, si es que aún no lo has oído, su insólito y maravilloso disco "Comme à la Radio", de 1971, acompañada nada menos que por el Art Ensemble of Chicago. Ése sí que es otro cantar.

Un abrazo.