Jazz 2

El jazz tiene una cara que no es musical. Esta cara es una faceta gráfica que posee tanto atractivo como la música misma. La fotografía de jazz, las portadas y el cartelismo forman parte de la iconografía del siglo XX. Hoy os traigo una exposición que he visto en el último rincón de Andalucía. Manolo Cuervo. Jazz 2.
Manolo Cuervo es un artista gráfico que se rinde al jazz. Conocido como el cartelista de los festivales de jazz de Sevilla, el Internacional en los 80 y en los 90 y el Rising Stars, su visión de la pintura pop va más allá del retrato al estilo Warhol. Mirando sus pinturas vemos a un artista pop sin miedo a experimentar, vemos sentimiento calculado, nunca experimentación improvisada, vemos el jazz en colores, retratos salvajemente coloristas muy alejados del estereotipo del blanco y negro generalmente asociado a esta música. Manolo Cuervo tiene su propia Biblia del color, del trazo, siempre inesperado y siempre excitante.
En esta exposición no hay carteles, aunque sí en el espléndido catálogo que la acompaña, donde aparecen casi todas las pinturas expuestas así como reproducciones en miniatura de una veintena de carteles. Lo que sí hay son retratos, visiones personales llenas de color en las que Manolo Cuervo, a partir de imágenes que se han convertido en iconos (Sarah Vaughan, Dizzy Gillespie, Max Roach, Betty Carter, Dee Dee Bridgewater...) experimenta, improvisa, impone ritmo a sus colores con pericia de diseñador gráfico e impone una voz personal que no deja indiferente. Es como el jazz.
En una reseña de ABC.es, Manolo Cuervo dice: «Es una exposición que continúa a la que hice en la galería sevillana de Félix Gómez [...] Cuando hacía los carteles para la Diputación tuve la oportunidad de conocer a músicos increíbles como Miles Davis o Dizzy Gillespie. Recuerdo que Ornette Coleman quiso conocerme porque le encantó mi cartel, pero yo no hablaba inglés y me dió vergüenza que me lo presentaran y no poder hablar con él».
Acompaña al catálogo de la exposición (50 páginas) un apasionado texto de Alberto Marina Castillo en la que desgrana su percepción del jazz para explicar de dónde viene y adónde va el artista. A través de cinco textos, titulados Kiss of Spain, It don’t mean a thing (if it ain’t got that swing), There’s no business like show business, Body and soul y Nostalgia in Times Square, a los que acompañan cinco recomendaciones de sus cinco versiones favoritas de estos temas, seguimos el ritmo de experiencias, anécdotas, historias del jazz y de la pintura y muchas citas, como ésta de Art Bakley que utiliza para explicar que la pintura de Manolo Cuervo tiene swing: "Haz buena música, bien interpretada, moderna, pero nunca vayas tan por delante del público que éste se pierda, ni te alejes hasta el punto del ritmo que el jazz mismo se haya perdido...". El pintor va por delante de las tendencias, jugando con sus propias reglas, pero como buen pintor-diseñador o diseñador-pintor consigue conectar su mitología personal con el público.
Arte pop en versión jazz.

En la sala de exposiciones del Convento de Santa Clara (Moguer, Huelva) hasta el 19 de agosto.
Lunes a jueves de 19:00 a 22:00
Viernes y sábados de 19:00 a 21:00

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